PEC 2: Neuropsicología de los trastornos mentales
Ampliando las bases conceptuales
1. Presentación y objetivos
Antes de iniciar esta actividad de evaluación, por favor, lee atentamente el contenido de este
documento. En el momento de su realización, ten en cuenta el formato y los plazos de entrega, así
como el resto de indicaciones que se explicitan en este documento.
Esta Prueba de Evaluación Continua (PEC) tiene como objetivo el desarrollo de las competencias
relacionadas con los siguientes contenidos: bases conceptuales y sistemas de clasificación de la
psicopatología; semiología y aspectos psicopatológicos y neuropsicológicos de los trastornos de la
afectividad, de la ansiedad y obsesivo-compulsivos. Las competencias y resultados de aprendizaje
asociados con esta actividad los podéis encontrar indicados en el aula específicamente para esta
actividad.
La prueba consta de 6 preguntas. La extensión máxima de las respuestas y las puntuaciones están
especificadas en cada pregunta.
2. Enunciados
CASO NEREA.
Datos sociodemográficos
Mujer de 42 años de edad que acude derivada desde su centro de salud para realizar seguimiento.
Estudios secundarios. Casada, con un hijo de 10 años. Trabaja como secretaria de dirección en una
empresa desde hace 12 años, con buen funcionamiento laboral.
Buena red de apoyo social y familiar.
Antecedentes médicos de interés
Alergia a los ácaros. Dolores de cabeza.
Antecedentes psiquiátricos familiares
Posible trastorno depresivo en la madre, no filiado.
Antecedentes psiquiátricos familiares
Sin síntomas psiquiátricos relevantes hasta los 30 años. Refiere haber sufrido alguna crisis de angustia
a esa edad cuando conducía. Acudió al psicólogo y realizó algunas sesiones de terapia cognitivo-
conductual y técnicas de relajación.
Hábitos tóxicos
Consumo de alcohol esporádico (algunos fines de semana), niega consumo de otros tóxicos.
Exfumadora. De joven había consumido cannabis de forma ocasional.
1
Entrevista actual
Se define como una persona algo sufridora desde siempre, responsable, muy metódica en el trabajo,
que se preocupa por las cosas cotidianas, pero siempre ha mantenido una aceptable adaptación social
y laboral. Durante el último año le asignaron unas nuevas funciones en el trabajo, con una persona a
su cargo y desde entonces se ha sentido tensa, con miedo a cometer errores y no estar realizando bien
alguna de estas nuevas tareas. Se preocupa excesivamente por si ha explicado correctamente a esta
persona lo que tiene que hacer, si ha dicho algo que no debía, si surgirán dificultades, etc. Refiere que
a menudo está nerviosa, que no para de darle vuelta a las cosas, si están saliendo bien o no las tareas
del trabajo, se preocupa constantemente por sí mantendrá su puesto de trabajo o si su superior ya no
está contento con su rendimiento.
No descansa bien y presenta insomnio de conciliación desde hace varios meses, por lo que se siente
a menudo fatigada durante el día. Este cansancio acumulado hace que a menudo se muestre irritable
en casa, y se enfade con su hijo o con su marido, algo que no era habitual en ella. Además, se preocupa
excesivamente por cosas que puedan pasar, lo que hace que esté en alerta constante con algunas
cosas, y otras no preste suficiente atención. Su pareja detecta que se preocupa excesivamente por
cosas que puedan pasar en el colegio con su hijo (si tiene buena relación con los compañeros, si tiene
un comportamiento adecuado en clase,...) o si a él le puede pasar algo conduciendo cuando vuelve a
casa. Este verano pasado no llevaron a cabo el viaje que suelen hacer cada año porque fue incapaz
de organizarlo dado que constantemente veía problemas en todas las opciones que iban planteando.
Refiere dificultades importantes para concentrarse, principalmente en el trabajo, tareas que le
ocuparían habitualmente poco tiempo, se alargan y se acumulan. También refiere olvidos que han
repercutido tanto en el trabajo como en la dinámica familiar. Se quedó en blanco en una reunión con
su superior y tuvo que ausentarse porque no fue capaz de lidiar con la situación. Refiere que le cuesta
disfrutar de las actividades de ocio (suele dedicar una tarde a la semana para ella) y de la implicación
en la asociación de familiares de la escuela de su hijo.
Presenta buena salud en general, aunque durante los últimos 6 meses ha acudido un par de veces al
ambulatorio por quejas somáticas como tensión muscular en cervicales y dolor dorsal, además de
trastornos gastrointestinales. Le realizaron pruebas de tiroides con resultados normales. Cinco meses
atrás, acudió un día a urgencias, refiriendo dificultad respiratoria, astenia y mareo sin náuseas. Se
realizó una exploración física completa y se catalogó como un cuadro de ansiedad. Le recetaron
tratamiento con benzodiacepinas (diazepam).
Exploración psicopatológica
Vigil y orientada en las tres esferas. Contacto sintónico y aspecto cuidado. Facie de preocupación, pero
mantiene la sonrisa social. Colaboradora y abordable. Discurso espontáneo, coherente, sin
alteraciones formales del lenguaje. Destaca ansiedad basal y preocupación por su estado actual. Niega
sentimientos de tristeza, ideas de culpabilidad o inutilidad, aunque se siente mal consigo misma porque
se da cuenta de que se preocupa excesivamente por algunas cosas, pero dice “no puedo evitarlo”. No
refiere ideas de muerte ni autolíticas. No síntomas psicóticos. No alteraciones del curso ni del contenido
del pensamiento.