Segundo Parcial Niñez Unidad V Vii Vii
Segundo Parcial Niñez Unidad V Vii Vii
CAPITULO 5
EL DEAMULADOR
L.J STONE – J. CHURCH
Entre los 15 meses y los 2 años y medio.
Características:
o Se completa la transición de la posición cuadrúpeda a la bípeda, empieza a caminar.
o Desarrollo de la autonomía psíquica (empieza a alejarse de lo que le dice la mama).
o Comienza a halar y controlar esfínteres.
Antes de comenzar esta etapa es posible que el niño ya haya comenzado a caminar, pero probablemente lo
haya hecho con inseguridad.
En esta etapa ya está realmente erguido y caminando. Aunque de apariencia todavía parece un bebe.
Aferra todo objeto nuevo para él, lo inspecciona, sacude y con frecuencia se lo introduce a la boca.
Comportamiento de bebe, pero acercándose a la niñez.
Imita acciones superficiales como vestirse, mascar cepillo de dientes, etc.
El contacto con la gente es más motor que verbal.
Erikson:
Está atravesando la crisis normativa de autonomía vs vergüenza y duda, la cual resurge también en la
adolescencia.
Va tomando cc de sí mismo en cuanto persona entre otras personas, y quiere hacer cosas por su cuenta, y si
no se le presentan condiciones favorables para la adquisición de esa autonomía, el resultado puede ser el
desarrollo de sentimientos de vergüenza y duda. Ante la sobreprotección de los padres u otros genera un
sentimiento de inseguridad.
Demuestra incipiente autonomía en:
o Dominio de su cuerpo.
o Dominio de objetos.
o Relaciones sociales.
Vive en un espacio activo, vivencia el espacio a partir de su persona. Este espacio no está definido por
relaciones formales y coordinadas, sino por sus posibilidades de movimiento, la dinámica que impulsa y
dirige.
La ambivalencia del crecimiento se manifiesta en la vacilación del niño entre la dependencia y la
independencia, conflicto que bajo diversas apariencias persiste hasta la edad adulta.
Postura, conducta motora y orientación espacial:
Situaciones nuevas: al principio observan, escuchan y toman nota de lo que sucede pero siempre se mantienen
en contacto con los padres.
Ambientes conocidos: son capaces de pasar largos períodos avocados a una sola actividad ya que no cuentan
con estímulos que los distraigan fácilmente.
Se familiariza cada vez más con el espacio y con las posibilidades que ofrece:
o Sabe de memoria la disposición espacial de los sitios habituales.
o Sabe dónde se guardan las cosas.
o Conocen muchas localizaciones específicas y muchos caminos que las unen, pero sin tener noción de
su organización general.
o El niño tampoco se puede dar cuenta de que un objeto no puede estar en dos lugares al mismo tiempo.
ETAPA PREOPERACIONAL
PIAGET
2 – 7 años.
El cambio + grande y obvio es el incremento de la actividad representacional.
El niño pasa de la:
o Inteligencia práctica: basada en los ejercicios (coordinación y organización de esquemas de acción
realmente ejecutados) Función Simbólica
o Inteligencia representativa: basada en los esquemas de acción internos y simbólicos, a través de los
símbolos, imágenes, conceptos, etc. Función Semiótica (imitación diferida, juego, dibujo,
lenguaje)
Evocacion representativa de un ojeto o acontecimiento ausente o presente.
¿Por qué se llama pre operacional? Las operaciones son un conjunto de acciones organizadas en
sistemas, dependientes una de otras; son sistemas de acción mentales.
Lenguaje y pensamiento
Finales del segundo y principios del tercer año: progresan mucho en el desarrollo del lenguaje. A pesar
de esto, Piaget no lo consideraba responsable de las formas avanzadas de cognición. Creía que la act
sensoriomotora conduce a imágenes internas de experiencia, a la que luego los niños le ponen palabra.
o Las primeras palabras de los niños tienen una fuerte base sensoriomotora, normalmente se refieren
a los objetos que se mueven o a acciones familiares.
o Un repentino avance en el vocabulario entre los 18 meses y los 2 años coincide con la habilidad
para clasificar objetos en varias categorías.
El juego simbólico
Cambios en la simbolización: compara la imitación de un niño de 18 meses con otro entre 2 y 3 años.
Donde ve tres cambios importantes:
1. El juego simbólico va desvinculándose cada vez más de las condiciones de la vida real asociadas
con él. Al principio, los niños hacen uso únicamente de objetos reales.
- Alrededor de los 2 años: hacen uso de juguetes menos realistas, y pronto comienzan a utilizar
partes del cuerpo en lugar de objetos.
- Entre los 3 y los 5 años: los niños mejoran imaginando objetos y sucesos sin ningún soporte
en el mundo real. Esto indica que sus representaciones están siendo más flexibles, en tanto que
un símbolo en el juego ya no tiene por qué guardar parecido con el objeto al que hace referencia.
2. La forma en que el “niño como sí mismo” participa en el juego, cambia con la edad. Cuando el
juego simbólico aparece al principio, está dirigido a sí mismo. Poco tiempo después, las acciones
simuladas están dirigidas a otros objetos, y ya en el tercer año, los objetos son utilizados como
agentes activos.
3. El juego va incluyendo combinaciones cada vez más complejas de esquemas. Más adelante los
niños coordinan esquemas simulados, especialmente en el juego sociodramático (la invención con
los otros que está en marcha alrededor de los 2 y medio).
- 4 o 5 años: comprenden los temas de juego de otros niños, crean y coordinan varios papeles
en un argumento elaborado, y tienen una sofisticada compresión del entramado de una historia.
Estos desarrollos son el reflejo de un cambio mayor en la capacidad de representación.
- 3 años y medio y los 4: capaces de reflexionar tanto sobre sus propias representaciones
imaginarias como sobre las de los otros.
Funciones y consecuencias de la simbolización:
- Piaget vio con claridad un aspecto importante de la simbolización cuando subrayó las
oportunidades que facilita para ejercitar los esquemas simbólicos.
- Función integrativa emocional, ya que la simbolización permite a los niños familiarizarse con
las posibilidades de los roles sociales. El juego proporciona a los niños nuevas apreciaciones y
percepciones sobre el vínculo entre sí mismo y la sociedad. (plasmar sit de angustia en el juego)
- El juego:
refleja,
contribuye a las habilidades cognitivas y sociales de los niños
- La simbolización fortalece variedad de capacidades mentales:
Memoria Razonamiento lógico
Creatividad.
Lenguaje Imaginación
Representación pictórica:
Al principio, los esfuerzos artísticos de los niños toman forma a partir de gestos.
2 años: se dan cuenta de que con las pinturas se pueden representar objetos. Hacia el año siguiente, los
garabatos empiezan a ser dibujos. A la vez, la compresión de las representaciones del espacio, tales como
modelos y mapas, mejora rápidamente, un cambio que podría dar soporte al desarrollo del dibujo
significativo.
Piaget describió a los niños preescolares en término de lo que no pueden más que en relación a lo que pueden
comprender. El mismo nombre de la etapa -preoperacional- indica que Piaget comparaba a los preescolares con
los más grandes, niños más capaces de llevar a cabo operaciones concretas.
Las operaciones (representaciones mentales de acciones que obedecen a reglas lógicas) siguen la dirección del
desarrollo cognitivo. En la etapa preoperacional lo niños no son capaces de operaciones:
Egocentrismo y animismo: Esto significa que no son conscientes de otras perspectivas más que de las suyas
y creen que todo el mundo percibe, piensa y siente de la misma manera en que ellos lo hacen.
- El egocentrismo es responsable del pensamiento animista de los niños de esta etapa, es decir,
de la creencia de que objetos inanimados tienen cualidades propias de los seres vivos.
Incapacidad para conservar: se refiere a la idea de que ciertas características físicas de los objetos
permanecen constantes aun cuando se vea modificada su apariencia externa.
Hacia el segundo o tercer estadio de período sensoriomotor: el niño empieza a ser capaz de reconocer situaciones
a partir de tan solo un aspecto de la misma. La imitación desempeña un importante papel en la génesis de esta
capacidad representativa, y el niño va a utilizar representaciones motoras antes de utilizar otras más abstractas.
Sexto estadio del período sensoriomotor: las manifestaciones de esa capacidad de representación se van haciendo
cada vez más claras y abundantes (función simbólica).
Piaget establece una clasificación de los tipos de significantes de acuerdo con su grado de conexión con lo que
designan. Según el grado de conexión entre significantes pueden distinguirse tres tipos:
Cuando el significante y el significado El significante puede ser Puede haber significantes que sean
no están diferenciados, sino que el independiente del significado completamente arbitrarios y que se han
significante es un trozo o algo que va pero guarda una cierta conexión establecido mediante una convención o que
indudablemente unido al significado. El con él, una relación motivada. son producto de un largo proceso histórico
significante y el significante están muy (Dibujos o fotos). de tal manera que ya no existe ninguna
asociados. (Si vemos humo pensamos en relación clara entre significante y
fuego). significado. (Palabras). Características:
arbitrarios, colectivos.
Diferentes manifestaciones de la función semiótica
En los últimos estadios del período sensoriomotor el niño progresivamente va siendo más capaz de utilizar
significantes que están en lugar de significados:
o Al final de este período, empieza a manifestarse una imitación en ausencia del modelo, una imitación
diferida, que puede producirse mucho tiempo después de haber visto el modelo.
o Otra manifestación de la capacidad representativa naciente es el juego simbólico, que va a ocupar mucho
tiempo en la conducta del niño entre los 2 y los 6 años aproximadamente.
o Las imágenes mentales constituyen una forma de representación interna que no tiene un correlato exterior,
y constituyen un elemento importante para el recuerdo pero también una guía para la acción.
o El dibujo es una producción material del niño muy ligada a la imitación, y también al juego, ya que los
niños encuentran un gran placer en su realización.
o El lenguaje, vinculado con la imitación en su aprendizaje, constituye la forma de representación más
original, extensa e importante.
2. Imágenes mentales:
Constituyen una forma de representación interna que no tiene un correlato exterior.
Poseemos:
o Imágenes visuales o Imágenes gustativas.
o Imágenes auditivas. o Imágenes olfativas.
En las imágenes solo se nos muestran algunas manifestaciones indirectas, mientras que la mayor parte del
fenómeno permanece oculto. Solo podemos poner de manifiesto su existencia a través de efectos de tipo
indirecto, mediante dibujos o mediante la facilitación o dificultación de ciertas act mentales.
Las imágenes son analógicas: guardan un estrecho parecido con lo que representan, mientras que la
representación proposicional es abstracta.
Conocimiento que aparece como una copia de la Funciones cognitivas que se refieren a las
realidad. Reproduce las configuraciones de las cosas. transformaciones del objeto y sus resultados, deriva
Esta puede presentar tres formas: de la acción. Pertenecen a esto:
a. Percepción: nos proporciona una copia del a. Acciones sensorio-motrices que son
modelo que solo funciona en presencia del materiales y actuales.
objeto. b. Acciones interiorizadas de tipo
b. Imitación: sea mediante gestos, sonidos o preoperatorio.
dibujos suministra una copia que puede ser c. Operaciones de la inteligencia.
tanto en ausencia como en presencia.
Solo este conocimiento permite comprender las
c. Imágenes mentales: proporciona una copia
transformaciones de forma completa sin que pueda
en ausencia del objeto por medio de una
reducirse al conocimiento figurativo.
reproducción interiorizada.
Las representaciones figurativas solo reproducen los
estadios intermedios.
3. Dibujo infantil:
Las relaciones del dibujo con otras formas de representación son muy estrechas y en un principio, no puede
separarse de ellas. En sus comienzos, el dibujo surge de la actividad motora, como una prolongación de ella,
y los primeros dibujos se limitan a reproducir movimientos de la mano que dejan una huella.
El dibujo es una forma de imitación de la realidad. Una de las características del dibujo infantil es su
realismo, su intento de imitar la realidad.
El dibujo también se relaciona con las imágenes mentales, ya que estas son imitaciones interiorizadas,
mientras que el dibujo, podríamos decir, que es una imitación exteriorizada y realizada con elementos del
sujeto.
El dibujo se relaciona con el lenguaje aunque no sea tan evidente. El niño describe la realidad mediante
el dibujo que por la producción escrita, que todavía no domina. Ambos exigen un dominio motor parecido.
Tiene un componente cognitivo que hace que refleje muy bien la comprensión que el niño tiene de la realidad,
su representación espacial y cómo concibe las cosas. El aspecto afectivo es muy destacado ya que el niño
representa en el dibujo aquello que:
o Le interesa, o Lo que desea
o Le preocupa o Sus intereses y conflictos.
Característica principal: es la única producción material del niño y probablemente empieza a dibujar
imitando a los adultos, después de ver cómo éstos dejan huellas y trata de hacer lo mismo. Es la posibilidad
de dejar una huella, de tener una influencia sobre el medio que le rodea.
El dibujo es una representación bidimensional de una realidad que es tridimensional y requiere materiales.
Su realización y desarrollo dependen mucho de las posibilidades de la cultura en que crece el niño.
RESULTA SER MUY PLACENTERA ESTA ACTIVIDAD. Posee componente motor, cognitivo y afectivo.
I. Luquet: el dibujo infantil es fundamentalmente realista por la naturaleza de sus temas. Los niños se interesan
sobre todo por las formas de vida, más que por las formas bellas. La evolución del dibujo no es lineal, sino que
se producen múltiples avances y retrocesos. El dibujo infantil va pasando por una serie de fases y en cada una
hay diferente fases de realismo, de un realismo absoluto (copia de la realidad) a un realismo objetivado (lo hace
desde su subjetivismo)
ealismo fortuito (a partir de 2 años): el dibujo comienza siendo una prolongación de la actividad
motora que queda plasmada sobre un soporte.
ealismo frustrado (de 3 a 5 años): el niño comienza intentando dibujar algo preciso pero su intención
se choca con los obstáculos que le impiden lograr el resultado que pretende, el primero de ellos es su control
motor.
ealismo intelectual (desde los 4 años): el dibujo del niño tiene que reproducir todos los detalles del
objeto, pero no dibuja lo que ve sino todo lo que sabe acerca del modelo. Procedimientos:
- Separa detalles que en la realidad se confunden para poder mostrarlos en toda su importancia
(dibujan pelo por pelo todo separado).
- “Transparencia”: consiste en dibujar aquellas cosas que están ocultas haciendo que lo que las
tapa sea transparente.
- Abatimiento o la proyección de objetos sobre el suelo: este cambio de enfoque se puede ver en
la representación de los seres vivos (los pies suelen estar de perfil mientras el cuerpo mira al
frente).
ealismo visual (6 años y medio- 7): a partir de los 8 o 9 años, el niño empieza a tratar de representar
la realidad tal y como la está viendo, suprimiendo las partes no visibles de los objetos, intentando adoptar enfoques
únicos, manteniendo las dimensiones de los objetos.
II. Cyril Burt: clasificación del dibujo desde los dos años hasta la pubertad:
1. Garabateo (entre 2 y 3): los trazos del lápiz tienen la finalidad del placer por la expresión motriz.
- Garabato imitativo: imita las acciones de los adultos a través de este mecanismo.
- Garabato Localizado: reproduce partes determinadas de un objeto. Puede dar nombre a lo que
hace y le da sentido.
2. Línea (4 años): da movimientos simples con el lápiz, en done la figura humana cobra representación.
3. Simbolismo Descriptivo (5 a 6 años): figura humana es evidente, la realiza con exactitud, aunque presta
poca atención a la forma y proporciones.
5. Realismo Visual (10 a 11 años): se inclina por copiar o calcar, ensaya la representación visual. Aparece
el dibujo tridimensional, dibujos de perfil e introduce la acción.
6. Represión (11 a 14 años): los dibujos exhiben una regresión, su progreso se hace + laborioso y pausado
ya que aumenta la autocrítica de la capacidad de observación y de apreciación de la estética. Disminuye
el dibujo de la figura humana de forma espontánea.
7. Renacimiento artístico: realiza dibujos para contar historias, los métodos se perfeccionan asimilándose
a los profesionales, aparecen elementos estéticos y usa colores.
III. Viktor Lowenfeld: el dibujo es un proceso complejo que utiliza el niño para transmitir un significado y para
reconstruir su ambiente, representando lo que es importante para él.
- Considera que los dibujos son la máxima expresividad de la integridad de los niños, se describe a sí
mismo, dejando huella de su individualidad. Cada dibujo representa los diferentes ámbitos de su persona.
1. Garabato (2 años):
a. Sin control: trazos impulsivos, rectos o ligeramente curvos. Mientras realiza estos movimientos
puede estar realizando otra cosa, por lo que el placer se encuentra en la realización del movimiento
+ que en la producción de representación.
c. Con nombre: el garabato adquiere un valor de signo y de símbolo. Aparece una intención, un
mismo trazo o signo puede servirle para representar diversas cosas.
Primeros intentos de realiza símbolos que tengan un significado y con relación a las vivencias
significativas del niño.
Los trazos son controlados y refieren a objetos visuales.
Generalmente primero logra la figura humana, por yuxtaposición, inclusión y combinación de
trazos dominados con anterioridad (cabezudo, monigote o renacuajo) ya que dibuja solo la cabeza
con los miembros.
Los objetos secundarios flotan alrededor de la figura central, debido a que se encuentra en una
etapa de egocentrismo.
3. Etapa Esquemática (7 años): las formas son + definidas, llega a armar un conceptos sobre el objeto,
un esquema que repite continuamente. El esquema presenta desviaciones y variaciones, va cambiando de
acuerdo a las experiencias del niño.
Hay una tentativa de representar un objeto como un concepto visual, incluyendo la experiencia e
información que posee sobre el mismo.
Empieza a usar diferentes tonalidades separándose de la elección rígida objeto-color.
La organización del espacio se vuelve + realista.
6. Decisión (13 y 14 años): elige que actividad dominara mejor, se destapan dos tipos creativos
diferenciados:
o Cuerpo materno.
o Espejo.
o Hoja de papel.
1. Magma: gabareteo o mamarracho que supone un logro narcisista. Tiempo inaugural de la subjetividad,
donde la constitución de la representación del cuerpo tendría correspondencia con las sensaciones +
arcaicas y con las primeras vivencias del recién nacido que se expresarían luego en la representación
gráfica. Se caracteriza por formaciones aun no figurativas, trazos que luego se volverán líneas y círculos,
con o sin rellenos, pero siempre sin una verdadera diferenciación interna. PULSION PUESTA EN EL
PAPEL (2 años)
2. Cuerpo tubo: los trazos van progresando hasta constituirse en cuerpo tubo, implica desaparición del
magma. Hay un desplazamiento estructural: de una superficie interrumpida a una primera discontinuidad
representada por ese cuerpo tubo en el magma, e inaugura la categoría de continente – contenido. Cuando
hay intención e ligadura para figurar estamos en los conocimientos previa para la estructuración del Yo.
Posibilidad de diferenciación – discriminación.
3. Tiempo del Yo – Piel: entrada de lo especular: los trazos o restos del magma comienzan a significar
partes del cuerpo, el tubo tiene elongaciones que se convierten de a poco en la bipedestación. A medida
que se va diferenciando con los distintos segmentos del humano, se va logrando la imagen del cuerpo
entero contenido y la piel. Este proceso corresponde a uno de los logros fundamentales en la estructuración
subjetiva: la diferenciación Yo – No Yo.
4. Lenguaje: tiene ante todo una función comunicativa y aparece dentro de ese contexto de comunicación.
Posibilidades de representar un significado por medio de un significante y por eso aparece ligado a otras
manifestaciones de la función semiótica. (Piaget)
Los lingüistas y lógicos, siguiendo los estudios de Morris, plantean que en el estudio del lenguaje y de todo
sistema de signos conviene distinguir entre:
se ocupa de las relaciones entre los signos, es decir, como se organizan las palabras en un
enunciado.
: trata de las relaciones de los signos con los objetos que designan, es decir, del significado.
cuyo objeto son las relaciones de los signos con los individuos que los utilizan, es decir,
del uso del lenguaje.
Piaget: el lenguaje tiene su origen en las acciones sensoriomotoras. El lenguaje no es más que una de las
posibilidades de representar un significado por medio de un significante y por ello aparece ligado a otras
manifestaciones de la llamada “función semiótica”.
Bruner, Snow y Ferguson: los adultos y en concreto la figura materna, representan al niño un lenguaje
simplificado cuya dificultad va aumentando con la edad, es decir, que, en cierto modo, le enseñan el lenguaje.
Winograd: la estructura del lenguaje se origina en que se trata de un proceso de comunicación entre un hablante
inteligente y un oyente, que tiene lugar en un ambiente determinado.
1. Protoconversaciones: en la interacción del niño con la madre se establecen formas de comunicación desde las
primeras semanas de vida que constituyen. El niño interviene en una serie de acciones en las que interactúa con
el adulto, como si se produjese un diálogo aunque todavía sin lenguaje.
2. Los enunciados además tienen intención: el niño expresa sus intenciones a través de patrones de entonación
con los que indica insistencia, protesta, petición, etc. Hay entonces una comunicación intencional antes de que
exista propiamente el lenguaje. Cerca del final del primer año el niño aprende a señalar objetos para que se los
den (protoimperativos).
3. Las estrategias que los niños utilizan para comprender el lenguaje incluyen el conjunto de la situación frente a
estrategias puramente sintácticas. Dos meses más tarde de los protoimperativos surgen los protodeclarativos en
lo que el niño señala un objeto como para indicar algo respecto de ellos, como si quisiera hacer un comentario.
Bruner se centra el estudio de la diada madre-hijo, la cual constituye una estructura social básica en la que ambos
se interrelacionan y en donde ambas partes contribuyen al desarrollo del niño.
- Adquirir el lenguaje significa adquirir una gramática, una semántica y una pragmática.
- ¿Por qué se usa el lenguaje? Se adhiere a la idea fundamental de la escuela histórica cultural: el ser
humano tiene una herencia biológica y una historia socio-cultural. Las competencias que posee se realizan en el
marco de la cultura de acuerdo a las posibilidades de la aprobación de las formas culturales específicas para usar
esas habilidades.
- Sistema de soporte y de apoyo para la adquisición del lenguaje: modelo para la adquisición del
lenguaje: lo construye jerarquizando los factores culturales para el dominio de la habilidad. Si bien hay
componentes innatos en la adquisición de la gramática (LAD) ellos se ponen en marcha en un contexto que lo
hace funcionar. Este contexto es el LASS o LAAS con su vehículo que son los formatos. Estos son formas
particulares de interacción recíproca que puede ser predecible para ambos. Presentan las características de la
comunicación lingüística:
Ritmo alternante: primero la atención y la escucha recae en uno de los miembros y después se alterna.
Relación interdependiente: porque las acciones de uno de los miembros se justifican y se realimentan
por lo que hace el otro,
Escenario compartido o contexto: porque todas las interacciones están insertas en un contexto
específico.
Estas tres características constituyen la competencia comunicativa. Este es el primer eslabón para el acceso al
uso del lenguaje, es decir, la pragmática del lenguaje.
- El bebé muestra una serie de habilidades que lo ubican en relación con el entorno de una manera
específicamente humana y que son pautas de interacción comunicativas en la dirección de la adquisición del
lenguaje. Algunas de ellas son:
Prefieren los estímulos visuales y auditivos que caracterizan a las personas por encima de aquellos que
corresponden al mundo físico.
Poseen recursos expresivos universales como la sonrisa, el llanto y otros gestos, que realizan ante las
personas y facilitan que se produzca un fenómeno fundamental: que los adultos los atiendan.
Las pautas de reconocimiento social y apego que comienzan a manifestarse entre los 4 y 8 meses forman
parte del complejo de factores que dan lugar a los primeros símbolos.
Las conductas de anticipación que reflejan una capacidad rudimentaria de reconocer intenciones en los
otros: por ejemplo un bebé levanta los brazos cuando la madre presenta los suyo para alzarlo.
A partir de los 4-8 meses los bebés demuestran un interés cada vez mayor por los objetos mismos. Ellos
comienzan a ser vistos a través de las relaciones con otras personas. La relación con el otro y el objeto se
constituye en un objeto tema y es un proceso lento denominado triangulación.
En la medida en que se desarrolla la noción de objeto permanente el niño cuenta con las condiciones
necesarias para realizar acciones significantes de carácter comunicativo que representen a esos objetos. Se hace
capaz de producir símbolos.
La posibilidad de desarrollo de la subjetividad, es decir, la capacidad de relacionarse con los otros como
otros distintos de sí.
En el primer año de vida se despliegan una serie de habilidades que tienden hacia la interacción social y la
discriminación entre el universo humano y no humano. Bruner agrupa una serie de conocimientos que se tienen
sobre las competencias cognitivas originales en diversas categorías que son:
1. Una tendencia general innata que llevaría al infante a una necesidad de comunicación.
2. Una tendencia a interactuar con el medio para crear un mundo de experiencias compartido. Es decir,
para interpretar y regular la cultura.
Listado acerca de lo que adquiere el niño cuando se apropia del lenguaje – Emilia Ferreiro
1. Aprende a recortar y distinguir el conjunto de fonemas que son pertinentes a la lengua comunitaria.
2. Aprende que solamente algunas combinaciones de esos sonidos particulares tienen significación, es decir,
las denominadas “palabras” o “morfemas”.
3. Aprende a combinar entre sí estas palabras para formar oraciones. Pero aprende también que no todas las
combinaciones son correctas, sino que hay reglas precisas regidas por la gramática de la lengua.
4. Aprende que el significado de una oración no es equivalente a la suma lineal de los significados de las
palabras que la componen.
A. Nominales: para referirse a objetos ya sea por un grupo o para uno solo, como por ej: llave, coche para
objetos inanimados o pato o nena para animados. El segundo tipo incluye los nombres propios.
B. Palabras de acción: acompañan a acciones o producen acciones por parte del niño. Ej: juegos sociales
de acción que producen respuestas motoras o verbales.
D. Palabras personales – sociales: expresan estados afectivos y relaciones sociales, como ocurre con las
aserciones o las expresiones sociales.
Se caracteriza por:
Instancia que Freud distingue del Ello y del Superyó en su segunda teoría del aparato psíquico.
Punto de vista tópico: el Yo se encuentra en una relación de dependencia, tanto respecto a las
reivindicaciones del Ello como a los imperativos del Superyó y a las exigencias de la realidad. Aunque
se presenta como mediador, su autonomía es puramente relativa.
Punto de vista dinámico: el Yo representa en el conflicto neurótico, el polo defensivo de la
personalidad: pone en marcha una serie de mecanismos de defensa, motivados por la percepción de
un afecto displacentero.
Punto de vista económico: el Yo aparece como un factor de ligazón de los procesos psíquicos, pero
en las operaciones defensivas, las tentativas de ligar la energía, adquieren un matiz compulsivo,
repetitivo, irreal.
Constitución del yo-narcicismo: La teoría psicoanalítica intenta explicar la génesis del Yo dentro de dos
registros:
1) Concepción Endogenista: aparato adaptativo diferenciado a partir del Ello en virtud del contacto con
la realidad exterior.
El niño comienza a tener existencia a partir de los pensamientos de los padres sobre él:
- Estos pensamientos son los enunciados identificatorios de los que el sujeto debe apropiarse para
constituirse.
- Este amor de los padres hacia el niño constituirá el narcisismo primario del niño.
Narcicismo Primario: implica el yo investido amorosamente. Constituye alusión al mito de Narciso “amor a sí
mismo”
Desde el punto de vista de la génesis del psicoanálisis: puede concebirse la constitución del Yo como:
Unidad psíquica correlativamente a la constitución del esquema corporal.
Tal unidad viene precipitada por una cierta imagen que el sujeto adquiere de sí mismo basándose en
el modelo de otro y que es precisamente el Yo.
El narcisismo sería la captación amorosa del sujeto por esta imagen.
Lacan ha relacionado este primer momento de la formación del Yo con la experiencia narcisista
fundamental que designa con el nombre de fase del espejo. Desde este punto de vista, según el cual el Yo
se define por una identificación con la imagen de otro, el narcisismo no es un estado en el que faltaría
toda relación intersubjetiva, sino la interiorización de una relación.
Segunda tópica – Freud: designa con la noción de narcisismo primario un primer estado de la vida anterior
incluso a la constitución de un Yo, cuyo arquetipo sería la vida intrauterina.
No se abandona la idea de un narcisismo simultáneo a la formación del Yo por identificación con
otro, pero este se denomina entonces “narcisismo secundario”.
Narcicismo Secundario: procedente de la frustración proporcionada por el objeto, al cual se habían
volcado intereses egoístas, por ser el que se ocupaba de los mismos. Las pulsiones de
autoconservación o las funciones vitales y relacionales son tomadas a su cargo por el Yo.
Bleichmar: el narcisismo es el investimento de una imagen y afirma el carácter de estrecha ligazón que
hay entre narcisismo y Yo.
Yo se constituye a partir del investimento narcisístico y el narcisismo tiene su sede como energía
libidinal amorosa en el interior del Yo.
Identificación primaria:
Identificación: proceso psicológico mediante el cual un sujeto asimila un aspecto, una propiedad, atributo de otro
y se transforma, total o parcialmente, sobre el modelo de éste. La personalidad se constituye y se diferencia
mediante una serie de identificaciones. Sentidos:
Identificación primaria: modo primitivo de constitución del sujeto sobre el modelo del otro, que no es secundario
a una relación previamente establecida en la cual el objeto se presentaría desde un principio como independiente.
Freud:
o Identificación primordial: tiene que ver con la identificación con lo humano, es decir, con la humanización.
Vinculada a la relación con el padre de la horda.
o Identificación Primaria: no la desarrollo extensamente, solo como prerrequisito de la secundaria.
Bleichmar: el Yo sólo puede entenderse como un espacio que se constituye en el interior de la tópica y cuyo
ordenamiento proviene de las identificaciones.
Está constituido por una serie de enunciados que plasman el núcleo que lo sostiene.
Estos son los enunciados identitarios y tienen que ver con una propuesta ontológica, en el sentido de
quién es y qué es el sujeto. (se da por le semejante, quien le plantea que tiene existencia, un valor
simbolico: es para amarlo y considerarlo parte de la humanidad.)
Identificación Primaria: es constitutiva del ser y Identificación Secundaria: constituye aspectos del Yo y
tiene lugar en los tiempos primordiales. especialmente en la resolución del complejo de Edipo, serán
Identificación primaria y yo son o se requieren al las constitutivas del SuperYo e Ideal del Yo. Habla del vínculo
mismo tiempo, no se puede pensar uno sin el otro. con el objeto.
Represión Originaria:
Laplanche y Pontails: primer tiempo de la operación de la represión. Tiene por efecto la formación de
representaciones icc o “reprimido originario”. Estos núcleos icc contribuyen a la represión propiamente dicha,
por la atracción que ejercen sobre los contenidos a reprimir y por la repulsión proveniente de instancias superiores.
Bleichmar: es aquella que a través de su operatoria, un representante pulsional que nunca había estado reprimido,
encuentra una ubicación definitiva en el sistema psíquico. Pero el proceso de constitución de la represión
originaria implica la instalación de una contracarga que cuide la producción y permanencia del sistema
inconsciente.
- Funciones:
2. Contrainvestimiento.
- Función del contrainvestimento que la madre ejerce con respecto al goce del niño, está atravesada por
un movimiento de corte edípico de su lado, pero del lado del niño queda inscripta todavía como
atrapamiento de una relación primaria que va a construir los modos feroces del Superyó, de un Superyó
precoz relacionado con la madre.
¿Cómo opera?:
- Segundo tiempo: si
El niño queda librado a una no
no se reprimen los representantes pulsionales si no se funda el icc. estructuración que no posibilita la
no hay enunciados lógicos del lado del pcc. instauración de la lógica y no
permite el reordenamiento del
desorden pulsional ejercido.
- La madre implanta en la cría la pulsión generando un desorden ya que viene a desarticular las leyes de
la naturaleza poniendo un elemento que altera todos los modos de autoconservación que estaban armados
y predeterminados; a partir de acá la represión originaria recompone cierto ordenamiento. Posibilita
estabilidad en el sujeto, ya su vez están regidos por modalidades lógicas. (Contradicción, negación,
temporalidad)
El Yo ideal implicaría el estado nodal del narcisismo primario, donde el Yo se ve a sí mismo como perfecto y
todas sus cualidades son hiperestimadas. Esta hiperestimación del niño proviene de la mirada de los padres.
Nuremberg: plantea que el Yo ideal se trata de una formación cronológicamente anterior al Superyó en que
“el Yo todavía no organizado se siente unido al Ello corresponde a una condición ideal y es por eso que se lo
llama Yo ideal”. El propio Yo es probablemente el ideal del niño pequeño hasta el momento en que encuentra
la primera oposición a la satisfacción de sus necesidades.
Lagache: considera que el ideal narcisista lleva en sí una identificación primaria a otro ser investido de
omnipotencia, es decir, a la madre de los primeros cuidados.
o Sentimiento de omnipotencia: implica de entrada una compleja relación intersubjetiva, que responde
a la situación de desamparo original. Pero en los momentos en que la madre comienza a exigirle ciertas
conductas se da cuenta de que el amor de la madre tiene condiciones. Aquí comienza a darse cuenta
que él no es perfecto y amado si no concuerda con lo que quiere su mamá y entonces la situación de
idealidad acercar de sí mismo comienzan a descentrarse.
Precursores del Superyó: ciertos sentimientos, sentidos por el Yo que operan de barrera frente a la operancia
pulsional, que implican la existencia de las renuncias al autoerotismo. Son el asco, el pudor, la vergüenza y la
compasión.
Transitivismo Ético: posibilidad de identificarse con el otro en relación a sentimientos dolorosos, en una situación
empática donde se comprende el sufrimiento y el dolor del otro, y así, se actúa en consecuencia.
CASTRACION ANAL
FRANCOISE DOLTÓ
1. Se designa como un segundo destete, es sinónimo de la separación entre el niño (ahora capaz de la
motricidad voluntaria) y el auxilio de la madre. Es la adquisición de la autonomía, el “yo solo”.
- Esta castración depende de la tolerancia parental. El niño que se está haciendo sujeto, deja de ser
un objeto parcial retenido en la dependencia de la instancia tutelar.
- Desarrolla su autonomía dentro del espacio de seguridad ofrecido a su libertad a través de lo útil,
del juego, del placer.
2. Prohibición de todo actuar dañino, de hacer a otro lo que no le gustaría que otro le hiciera.
- Es el acceso al decir que valoriza el comercio relacional entre las personas reconocidas como
dueñas de sus actos, y como placer tiene que ser recíproco y libre.
- Prohibición del crimen y vandalismo, para poder orientar su motricidad a fines sociales.
Todo niño con madre y padre no castrados analmente es denegado, en vez de que las pulsiones del niño sean
en parte interceptadas y en parte sostenidas a la entrada en el lenguaje por un comercio de intercambio lúdico,
y socializado, con valor de placer entre sujetos.
Es posible hablar de castración anal cuando:
o El niño es reconocido como sujeto.
o Cuando hay identificación motriz con el objeto total que representa cada uno de los padres y de los
hermanos mayores en su motricidad intencional observable para el niño.
La castración anal es la prohibición de dañar su propio cuerpo, así como el mundo inanimado y animado
que rodea al triángulo inicial padre-madre-hijo, por acciones motoras. Este control de las pulsiones motrices
dañinas permite al sujeto advenir el cuidado de sí mismo, y al mismo tiempo queda abierto el camino a otros
placeres, que de descubrirán en estadios posteriores.
¿Por qué llamarla anal? Porque se sitúa la primera motricidad de la que tiene pruebas que es agradable para
él mismo y de que en general da satisfacción a su madre, ya que ella viene a cambiarlo y se lleva lo que él ha
producido.
o A través de sus excrementos, el niño rechaza a la madre imaginaria incorporada con la forma de un
objeto parcial oral.
o Lo que él toma y expulsa, lo que él recibe y da es una mamá imaginaria, mientras que la madre real le
ha dado un objeto alimentario parcial y le sustrae el objeto digestivo excremencial.
El esquema corporal se desarrolla entrecruzado con la imagen del cuerpo: ligada al don erógeno
excremencial y al placer funcional de la fuerza muscular motriz.
La castración anal se entrega así progresivamente.
Orienta al niño a dominar él mismo su motricidad, pero no solamente la excremencial. Es decir que el niño se
vuelve continente cuando logra el dominio motor de sí mismo.
Cuando la simbolización de la motricidad no puede cumplirse el niño no puede sublimar el placer anorrectal
y vuelve a él por falta de desplazamiento de las pulsiones anales sobre otros objetos parciales, situados más
allá de su cuerpo.
Falta de castración anal simbolígena: el niño retorna a la comunicación liminar inicial que tenía con la madre
interior, es decir, juega a retener o a exteriorizar las heces, eventualmente en forma de diarrea. Y después se
aburre, a veces se excita con cualquier cosa, y se aburre otra vez. La madre sigue siendo imaginariamente
interior.
Estreñimiento: puede
o ser un signo de inhibición de la relación motriz con el mundo exterior.
o ponerse diarreico cuando los efectos de una excitación motriz no pueden expresarse de otra manera.}
Fruto de la castración:
o Sublimación:
del deseo anal,
de las pulsiones vandálicas,
de la agresión al cuerpo del otro.
o Se vuelve autónomo, industrioso y lúdico.
o Adquiere mayor dominio de su motricidad.
o Aparece el respeto por las pertenencias y el cuerpo del otro
Castración anal sana permitirá:
o Sustituir los placeres excremenciales por la alegría de manipular objetos.
o Manipular los objetos de su mundo para obtener placer y promocionarse por la identificación a los
hermanos mayores y a los padres.
o Las manos son lugar de desplazamiento de la zona erógena oral tras el destete.
Castración anal debe enseñar:
o La diferencia entre lo que es su posesión, de lo que es enteramente libre, y lo que es la posesión del
otro, cuyo uso para él debe pasar por la palabra.
o Respeto por:
la posesión personal de un objeto por parte del otro individuo al niño a comprender que su
propio espacio se prolonga hacia el mundo exterior.
el espacio del otro se prolongue en sus propios objetos personales, sobre los cuales él no tiene
derecho a acción, únicamente a través de la negociación con el lenguaje.
Negativismo Infantil: primera afirmación del niño acerca de sí mismo “no quiero” es “deseo algo distinto de
lo que el otro propone”, por eso el neg es constitutivo. El primer tiempo de afirmación del ser constituye como
negación del otro.
Socialización Recorrido
Madurez del ser humano en relación con el crecimiento Todo ser humano debe hacer este viaje, muchos llegan a
personal, también respecto de la socialización. Digamos algún lugar no alejado de su punto de destino, a una
que en la salud el adulto puede identificarse con la independencia con sentido social incorporado en ella..
sociedad sin un sacrificio demasiado grande.
En este lenguaje, “salud” significa tanto salud del
La independencia no es nunca absoluta. El individuo sano individuo como de la sociedad, y la madurez completa del
no queda aislado, sino que se relaciona con él y en su individuo no es posible en un escenario social enfermo o
medio son interdependientes. inmaduro.
Categorías: para el desarrollo eficaz del niño, es necesario pasar por estas:
Dependencia Absoluta: al principio el infante depende totalmente de la provisión física que le hace llegar la
madre. Pero, el infante al mismo tiempo es dependiente e independiente.
Ambiente facilitador: hace posible el progreso constante de los procesos de la maduración, pero el
ambiente no hace al niño. Permite que el niño advierta su potencial.
Proceso de maduración: se refiere a la evolución del Yo y del self, e incluye la historia total del ello,
de los instintos y sus vicisitudes, y de las defensas yoicas relacionadas con el instinto.
Los padres pueden proveer lo necesario para un niño sano, si tienen éxito en esa provisión, los procesos
de la maduración del infante no quedan bloqueados, sino que encuentran sus necesidades satisfechas y
pueden pasar a formar parte del niño.
Al principio, es la propia madre la que constituye el ambiente facilitador. En ese momento ella misma
necesita respaldo. A este estado Winnicot lo denomina “preocupación maternal primaria”, se trata de
que hacia el final del embarazo y durante algunas semanas después del parto, la madre está preocupada
por el cuidado del bebé. Capacidad de la madre de sostener al bebe, cubriendo todas las necesidades
de este. Ese bebé al principio le parece una parte de ella misma, y a tal fin la madre utiliza sus propias
experiencias como bebé. De este modo se encuentra también en un estado dependiente y vulnerable. El
estado del bebé es de “dependencia absoluta”. Este tiene una ilusión en la madre de que es perfecta.
Todos los procesos de un infante constituyen un seguir siendo, la madre es capaz de entregarse, puede
proteger el seguir siendo del infante. Toda intrusión o falla de la adaptación causa una reacción en el
infante y esa reacción quiebra el seguir siendo. Con una ausencia relativa de reacciones a las intrusiones,
las funciones corporales del infante proporcionan una buena base para construir un Yo corporal.
Recompensa: el proceso de desarrollo del infante no sufre ninguna distorsión
La adaptación sensible a las necesidades del Yo del infante sólo dura un pequeño lapso pero por esa
época la madre reemprende su propia vida, que finalmente se vuelve relativamente independiente de
las necesidades del infante.
La gran mayoría de las madres están dotadas para proveer una desadaptación graduada, y esto engrana
perfectamente con los desarrollos rápidos que despliega el infante.
Inicia la compresión intelectual que se desarrolla como una amplia extensión de procesos simples tales
como los reflejos condicionados. Esta compresión precoz es muy variable.
Principal característica del cuidado del infante: presentación regularizada del mundo.
Lo que el infante necesita es exactamente lo que suele lograr: el cuidado y la atención de alguien que
sigue siendo él mismo.
Recompensa: el infante empieza de algún modo a percatarse de la dependencia.
Cuando la madre está ausente por un lapso + extenso que el de la capacidad del bebe para creer en la
supervivencia de ella, aparece la angustia, que es el primer signo que el infante conoce. Empieza a
romperse la ilusión. La mama presenta fallas por lo que comprende que es diferente.
Después de que el infante siente de algún modo la necesidad de la madre, aparece la etapa en la que
empieza a comprender que la madre es necesaria. Cuando el niño tiene 2 años, se han iniciado nuevos
desarrollos que le dan armas para tratar con la pérdida.
Hacia la independencia: el niño empieza a satisfacer sus necesidades, pero debe tener en cuenta los intereses de
la sociedad.
Después del desarrollo de la capacidad para ponerse en lugar de la madre, se produce en el niño un gran
alivio de la dependencia. De esto proviene el desarrollo completo de la comprensión de que la madre tiene
una existencia personal y separada.
El infante puede aceptar acontecimientos que están más allá de su control y desvía hacia una vía muerta
parte del odio enorme que experimenta respecto de lo que desafía su omnipotencia.
Una vez que lo exterior significa “no-yo”, el interior significa yo, y se cuenta con un lugar para almacenar
cosas. Intercambio continuo entre la realidad interna y la realidad externa, se enriquecen recíprocamente.
Puede gradualmente enfrentar al mundo, en él ve cada vez más lo que ya está presente en su propio self.
Se identifica con la sociedad en círculos crecientes de la vida social, y de este modo se llega a una
verdadera independencia.
Identificación: ponerse en el lugar de la madre. Comprende que la madre tiene una existencia personal y
separada, y que hay un padre.
Estado de unidad: es una persona total con un exterior e interior. Yo – No Yo.
Intercambio realidad interna y externa: termina la fase de sostén y comienza a vivir, implicando relaciones
objétales. El infante emerge de su estado de fusión con la madre, o su percepción de los objetos. Así puede
comenzar a enfrentar el mundo.
UNIDAD VI
EL NIÑO PREESCOLAR
2/6 a 5 años.
Sus pensamientos y emociones se expresan inmediatamente en palabras y acto. Esta conducta debido a su
transparencia es fácil de observar y registrar.
Creciente dominio del lenguaje y de los materiales hace la comunicación con el niño preescolar más fácil.
Pone claramente de manifiesto sus limitaciones, las lagunas y errores de percepción, comprensión e
interpretación que le dan a sus procesos mentales.
Sus expresiones suelen ser muy imaginativas y traducen a veces intuiciones penetrantes.
Lenguaje.
En el periodo preescolar las aptitudes lingüísticas del niño se amplían y se vuelven más complejas. Hace
intervenir el lenguaje en el proceso de asimilación del mundo, de sus colores, aromas, contexturas e
implicaciones.
Conoce menos restricciones externas, de origen social en los años que tiene por delante, lo que hace que este
sea un periodo de máxima espontaneidad.
El niño nos ofrece a menudo notables intuiciones sobre su propio mundo.
En la infancia y la etapa deambulatoria el niño encontró una identidad en cuanto miembro de familia.
Comienza ahora el lento proceso de hallar su lugar dentro de la humanidad en general.
Toma conciencia de los demás niños, en cuanto personas semejantes a él, y llega a ser capaz de comunicarse
con ellos directamente.
A medida que se establece y se hace más precisa la conciencia de su propio cuerpo, aumenta su conciencia de
la propia vulnerabilidad, de modo que en los años preescolares aparecen nuevos temores respecto de la
integridad física.
En la primera fase de los años preescolares el niño sigue siendo en muchos aspectos un deambulador.
El rasgo esencial de los seres humanos es ser “objetos con mente”. Por eso la comprensión de las propiedades
de la mente propia y su atribución a los otros constituye un progreso esencial para que se desarrolle la
capacidad de interacción con las demás personas. Sin esa comprensión de los estados mentales sería imposible
entender la actividad propia, la de los demás, y tratar de coordinar ambas. Esto forma parte de la teoría de la
mente que el niño empieza a elaborar pronto.
Definición: la capacidad de atribuir estados mentales a uno mismo o a los otros y se le puede denominar teoría
porque a parir de esos estados mentales, que no pueden percibirse directamente, se hacen inferencias y
predicciones sobre la conducta de los otros. Concibe la existencia de estados mentales que no son
externamente observables.
Wellman presenta que hacia los tres años el niño adquirirá la comprensión de los siguientes cuatro tipos de
rasgos:
o La distinción básica entre la mente y el mundo material, como dos fenómenos distintos.
o La existencia y la naturaleza de las creencias y los deseos.
o Las relaciones entre entidades materiales.
o Que los contenidos de la mente representan el mundo exterior a ella.
Flavell establece cinco postulados que compondrían la teoría de la mente. Los tres primeros coinciden con
los de Wellman, pero, los otros dos son:
o 1. La mente puede representar los objetos y los acontecimientos con exactitud, o por lo contrario, de
forma inadecuada. Esto permitiría la comprensión de la falsa creencia y también de la mentira o el
engaño.
o 2. La mente es un mediador activo en la interpretación de la realidad y en la emoción que se
experimenta.
La “teoría de la mente” se empezaría a formar desde muy temprano, al menos durante el segundo año. El salto
más significativo en la constitución de la teoría de la mente se produciría entre los tres y los cuatro años, y se
consolidaría hasta los cinco.
La realidad y la fantasía.
Desde los 4 años en adelante los niños hablan bastante de personajes imaginarios, y se interesan por los
cuentos y los personajes que aparecen en ellos. En realidad, lo que existe y lo que no existe no aparece en los
niños con caracteres tan nítidos como aparece en los adultos.
Al nacer el niño dispone de sistemas que permiten recibir información del exterior y que le ayudan a
interpretarla. Dispone de distintos sistemas perceptivos y tiene preferencias por unos estímulos frente a otros.
A través de estos mecanismos y de su actividad sobre el mundo, tiene que ir construyendo una imagen de este.
Así se va construyendo una determinada representación de la realidad.
Nuestros instrumentos intelectuales y nuestra actividad social, nuestras expectativas y nuestras creencias
determinan como vemos la realidad.
o Nuestra percepción de la realidad esta medida por nuestros intereses y así lo puso de manifiesto Werner
refiriéndose a las diferencias entre niños y adultos.
ADULTOS NIÑOS
- Los sujetos mayores piensan que los sueños - Piensan que los sueños vienen del exterior y creen
están adentro del que sueña, que con un producto que otras personas pueden verlos.
de su imaginación y que no puede tomarse como
real lo que sucede en ellos.
La imaginación no es más rica que la de los adultos, sino más pobre y depende de los instrumentos
intelectuales que los niños poseen. Lo que la hace más llamativa y sorprendente es que se produce en
momentos y bajo formas que no adopta en los adultos. Eso muestra precisamente que sus límites no están
bien establecidos.
Los aspectos afectivos y cognitivos se mezclan profundamente y, la niña, como señala Werner, actúa ante su
muñeca como si fuera un ser humano. La niña sabe perfectamente que la muñeca es, simplemente, un objeto;
lo que pasa es que está depositando en el todas sus necesidades y está estableciendo una relación simbólica.
El egocentrismo.
Dificultad para separar el punto de vista del propio sujeto de otros puntos de vista, incluido los objetos.
El niño no diferencia su perspectiva y el modo de funcionar que lo rodea.
Generaliza su manera de funcionar a toda la naturaleza.
Entender cabalmente la realidad supone situarse frente a ella y tomar conciencia de uno mismo como algo
distinto, aunque vinculado a esa realidad.
El egocentrismo tiene poca relación con el egoísmo. Este último supone querer las cosas para uno, mientras
el primero consiste precisamente en la ausencia de conciencia del yo.
o Egocentrismo de objeto/acción: durante el periodo sensorio-motor el niño tiene que situarse a sí
mismo como un objeto entre los demás objetos.
o Egocentrismo del pensamiento/lenguaje: es la dificultad para diferenciar los propios procesos
mentales y la propia perspectiva de la perspectiva de otros o de lo que podríamos llamar la perspectiva
de las cosas, la perspectiva de la realidad inanimada.
Tipos de Realismo nominal: en el cual los niños piensan que los nombres son una propiedad de las
tendencias cosas, como su color o su tamaño, y por ello no se pueden cambiar. (es una mesa porque se
intelectuales
llama mesa).
del
pensamiento Realismo: los sueños se conciben con caracteres realistas y el niño piensa que cuando se sueña
infantil se está también en el lugar que se sueña y que los sueños tienen una cierta realidad.
PIAGET Artificialismo: consiste en concebir que todas las cosas están hechas de la misma forma en que
los hombres las fabrican. Supone extender nuestra forma de actuar a toda la naturaleza y no
concebir procesos naturales autónomos. (las montañas las hacen los hombres).
Animismo: es la atribución de conciencia a la realidad inanimada, no diferenciamos nuestro
punto de vista, nuestra conciencia, del punto de vista de las cosas. (la luna me persigue).
Finalismo: la noche se hace para poder dormir.
o Egocentrismo social: el adolescente tiene que construir su identidad frente a los demás. Eso provoca
ciertos desarreglos que pueden considerarse de tipo egocéntrico. El muchacho se siente como centro
de la sociedad, muy preocupado por su propio yo y puede tender a suponer que buena parte de las
acciones de los otros están relacionados con él mismo. El adolescente está continuamente
reaccionando a una audiencia imaginaria. Es imaginaria porque de hecho esa audiencia no existe pero
el adolescente se comporta como si la tuviera continuamente delante. Ese egocentrismo tiende a
disminuir hacia el final de la adolescencia.
o Sociocentrismo: es el referir las visiones del mundo y los sentimientos al propio grupo social y tener
dificultad para ponerse en la perspectiva de otro grupo social.
REALIDAD PSÍQUICA Y REALIDAD MATERIAL – GRIFFA, MORENO.
Realidad: significa la cualidad o condición de existir real o verdaderamente; esta es la propiedad de la cosa,
algo que es auténtico, tiene existencia efectiva. La literatura psicológica sobre los procesos evolutivos suele
referirse a dos mundos: interno-externo, subjetivo-objetivo, egocéntrico-realista.
El desarrollo, para muchos autores, supone el abandono del mundo infantil con un fuerte predominio de lo
interno, lo subjetivo y lo egocéntrico para adaptarse al mundo externo, objetivo y real. El sujeto va
internalizando las pautas culturales e incorporándose a la sociedad de la que forma parte.
WININNICOT: expresa que el mundo del juego y la imaginación conforman un tercer mundo o tercera zona
de experiencia.
Recurrir a objetos es para este autor un fenómeno normal que permite realizar la transición entre la relación
oral con la madre y la verdadera relación interpersonal o de objeto. Así, transita desde un estado en que el
niño se encuentra como fusionado con la madre hacia otro en el que ésta es vivida como algo externo y
separado.
o Es la primera posesión de algo que pertenece al mundo externo, es “no-yo”, alto diferenciado como lo
será posteriormente un juguete. Esta relación con este objeto está a mitad de camino entre lo subjetivo
y lo objetivo. ES EL ASPECTO + IMPORTANTE DE LA EXPERIENCIA DEL NIÑO.
“Mundo ilusorio”: el bebé no posee aún la capacidad de reconocer y aceptar el modo de ser de la realidad
exterior, de modo que, inmerso en una experiencia ilusoria, vivencia la fantasía de ser él mismo el creador del
objeto que encuentra allá afuera.
o Esta experiencia de omnipotencia permite contactarse con la realidad exterior, conocerla y aceptarla.
El logro de esto se da a partir de un proceso de desilusión, ya que poco a poco reconocerá que hay
fenómenos que están fuera de su control y que existen objetos que no son creados ni concebidos por
él.
El objeto transicional es un símbolo de unión que permite tanto aceptar la separación con la madre como el
reunirse con ella, es decir, que aúna en si el registro de la ausencia materna y a la vez la expectativa de su
regreso. Sobre la base de este objeto se construye el pensamiento simbólico, porque el bebé ya está
representando simbólicamente el momento dramático que vive. La función del objeto transicional es ocupar
el lugar de la madre, pero no la reemplaza en su totalidad, pues no es la madre. Ayuda a elaborar y aceptar su
ausencia, permitiendo desarrollar así la capacidad de espera y la tolerancia a la frustración. Protege tanto de
la pérdida de la madre como del riesgo de fusión con ella.
Durante el primer año de vida se despiertan tanto la conciencia del yo como la del objeto, en la relación con
la madre y mediante el manipuleo del mundo circundante objetivo. Así, el niño se apodera de las cosas.
KROH: distingue tres fases de maduración de la consciencia de realidad, a saber:
o Etapa del realismo fantástico o edad del cuento de hadas: culmina a los 5 años.
La conciencia de realidad se centra en el mundo interior poblado de hadas, hechiceros, brujas
y gigantes por qué, ya que hay intereses concretos-objetivos, pero también hay intereses
lúdicos.
Predominio de una relación fisiognómico-mágica con el mundo exterior no descubre en éste
el orden natural y, por lo tanto, los sucesos los vive como situaciones imprevisibles.
El niño percibe las cosas no como objetos inanimados sino como sujetos personificados.
La conciencia de realidad se ve disminuida pues está sumergido en ese mundo mágico.
o Etapa del realismo ingenuo: de los 6 a los 10-11 años.
Es el paso evolutivo en la conciencia del objeto y de la realidad. El niño presta mayor atención
a un mundo real ahora ampliado, ya que sale del recinto estrecho de la familia y entra en el
mundo escolar.
Desarrolla su deseo de saber y experimenta el mundo.
Este interés por las cosas del mundo real no significa el fin de la actitud fisiognómico-mágica
sino sólo la disminución de su fuerza.
o Etapa del realismo crítico (objetivismo): a partir de los 10-11 años con la prepubertad.
Mediante la conciencia objetiva logra un distanciamiento con las cosas y consiguientemente
se incrementa su posibilidad de juzgarlas críticamente.
Se produce una ampliación de los intereses concretos y la conciencia de lo problemático.
Surgen pregunta críticas: “cómo” y “por qué”. La noción de realidad de esta etapa es
pragmático-utilitarista.
Surgen preocupación por cuestiones que presentan una resonancia emocional para él, pero está
distante de aquellos problemas que no aprecia como importantes en un sentido vivencial y
egocéntrico.
Recién en la adolescencia los jóvenes se preguntan por los grandes temas del hombre, como el
amor, la libertad, la muerte, entre otros.
Cuestionan la sociedad y el mundo político en general y-no solamente la familia o el ámbito
escolar. Así, se abren a intereses objetivos que están más allá de su individualidad.
EL JUEGO EN EL NIÑO – LIC. MARIELA ZACHETTI.
El juego es un fenómeno universal en el que intervienen variables físicas, psicológicas, culturales, históricas,
políticas, económicas, sociales, etc. Supone un valor psicomotriz, psicológico, cognitivo, evolutivo, recreativo,
etc. La ocupación favorita y más intensa del niño es el juego, es éste el que le permite crearse un mundo propio.
Freud: en el juego aparece con FORTDA, para introducir el concepto de pulsión de muerte para explicar
fenómenos de repetición. Allí relata, entonces, la actividad lúdica de un niño de 18 meses quien arrojaba lejos
de si unos juguetes al mismo tiempo que exclama con placer “o-o-o”, lo cual podía significar “fuera”. Más
tarde, el mismo niño con un carretel con hilo, arrojaba el carretel por encima de su cuna haciéndolo
desaparecer detrás de la misma, expresando "0-0” y luego tiraba del hilo hasta hacer reaparecer el carretel
exclamando alegremente "aquí”. La primera parte del juego era repetida con mayor frecuencia, aunque el
mayor placer se notaba en la segunda parte, el reencuentro. La interpretación de Freud respecto a ese juego
tiene que ver con la renuncia a la satisfacción de la pulsión en la medida en que el juego le permite al niño no
poner resistencia a la partida de su madre. ¿Cuál es el motivo de este juego? Freud responde diciendo que si
bien el niño se somete pasivamente a la ausencia de la madre, en el juego toma un rol activo al repetir el
suceso. Otra interpretación puede ser que allí se satisface un impulso de venganza contra la madre por
haberse separado de niño, como si el mismo niño dijera: “no te necesito, yo mismo te hecho”.
Para Freud el juego sería entonces:
1. Una actividad simbólica, porque el niño escenifica la desaparición y retorno de la madre.
2. Una actividad elaborativa, porque el aparato psíquico del niño intentaría dominar la excitaciones
recibidas, articulándose el cese de la excitación con el dominio sobre el objeto.
3. Una forma de acceso a mecanismos identificatorios, en este caso con el agresor al referirse a los
motivos que hacen que un hecho desagradable se transforme en juego.
4. “EL JUEGO ES UNA ACTIVIDAD SIMBÓLICA QUE PERMITE AL NIÑO RENUNCIAR A UNA
SATISFACCION PULSIONAL HACIENDO ACTIVO LO SUFRIDO PASIVAMENTE,
CUMPLIENDO UNA FUNCION ELABORATIVA AL POSIBILITAR LA LIGAZÓN DE LA
EXCITACIONES RECIBIDAS”.
Hay diferentes categorías en los juegos que se sucederán en diferentes momentos del crecimiento del niño:
El niño repite conductas por el simple placer de actuar, son juegos motores y sensorio-motores, cuya función
es ejercitar conductas y nuevas coordinaciones.
El movimiento de dedos y manos son las primeras formas de juego, juega con su voz, el niño imita y repite
sonidos que él mismo ha producido, y con el laleo obtendrá satisfacción tanto al emitirlo como al escucharlo.
Las conductas sensorio-motores se van organizando e integrando en niveles de coordinación más complejas,
la actividad lúdica aquí se centrará en la prensión.
Desde la perspectiva psicoanalítica este juego tiene que ver con las primeras repeticiones que permiten superar
la angustia frente a la ausencia de la madre, el niño juega con su retorno permitiendo a si desarrollar una
imagen de anticipación.
6to mes ya se puede sentar e inspeccionar más los objetos del mundo próximo, golpearlos y sacudirlos. En el
8vo y 9no mes empuja un objeto con otro, aparece el juego de tomar y dar que define de forma incipiente la
figura del interlocutor. En el primer año hay juegos de pérdida y de recuperación, de separación y encuentro.
Aparecen juegos con el espejo. Aparece juego animista.
Al tener 2 años incrementa interés por el juego con elementos que puedan simbolizar la orina y las heces y el
interés por los recipientes para trasvasar líquidos o sólidos, lo que expresa que está esperando el aprendizaje
del control de esfínteres.
A partir de acá se enriquece el aspecto intelectual del juego. Surgen con la función representativa e imaginativa
del pensamiento, pues lo imaginado y lo real es subjetivo.
Son también sensorio-motores pero les da un significado: alinea cubos y luego dice que es un tren. Juegos
imitativos de la vida cotidiana.
A los 3 años se observa un juego más organizado. Representa la vida cotidiana pero introduce personajes
imaginarios. Otras veces en el juego corrige la realidad en función de sus deseos ante experiencias que le
resultaron desagradables.
La función y el significado del juego es expresar los sentimientos que le suscitó la experiencia y al repetirlo
poder dominarla.
Entre los 3-6 años aparecen los juegos sexuales.
A los 6 años por la escuela, en el juego adquieren importancia los aspectos intelectuales, jugar a la maestra,
al tutti frutti.
Se separan niñas por un lado y niños para el otro para jugar, lo cual continuará hasta la pubertad. Aparecen
juegos de destreza.
Son los juegos sociales. Aparecen alrededor de los 7 años en adelante con el desarrollo de la socialización
favoreciendo la adaptación a reglas y competencias.
Característica: posee una existencia más allá de la conciencia del niño y de la voluntad de los participantes
del juego, ya que consisten en un conjunto de reglas a la que el niño debe someterse. Tiene que haber asumido
la instauración del Superyó.
En la articulación desde el juego hacia los tiempos de constitución del psiquismo podemos inferir que: el juego
con el propio cuerpo es el tiempo previo a la constitución del yo. Primer tiempo lógico en la constitución del
psiquismo. Los juegos de roles surgen a partir del autoerotismo y tras la constitución del yo como una imagen
unificada y objeto total y junto a la constitución del narcisismo. El juego reglado surge a partir de la elección de
objeto de amor junto con la internalización de la autoridad parental.
A. Sigmund Freud:
B. Melanie Klein.
El juego como lenguaje: el lenguaje es un medio adecuado de expresión cuando trae aparejado un contenido
emocional asociado, de lo contrario su función pasa a ser defensiva y oculta una ansiedad específica. “El
niño expresa sus fantasías, sus deseos y sus experiencias de un modo simbólico por medio de juguetes y
juegos. Al hacerlo, utiliza todos los mismos medios de expresión arcaicos, filogenéticos, el mismo lenguaje
que nos es familiar en los sueños”. Concluye que el juego es el mejor medio de expresión del niño.
Función del juego: expresión de fantasías, ansiedad y deseos. Detrás de toda forma de actividad de juego
yace un proceso de descarga de fantasías de masturbación operando en la forma de un continuo impulso a
jugar, y este proceso, constituye el mecanismo fundamental del juego infantil y de todas las sublimaciones
siguientes.
Juego y ansiedad: aun los niños más pequeños tratan de vencer en su juego las experiencias desagradables.
Por intermedio del juego el niño las transforma de pasivas en activas y cambia el dolor en placer, dando a
estas experiencias dolorosas un final feliz. El placer que obtienen los niños mediante el juego procede a:
o la gratificación por el cumplimiento de sus deseos.
o dominio de la ansiedad que el juego le ayuda a lograr.
Juego y aprendizaje: las fantasías son las que promueven y mantienen el desarrollo del interés por el mundo
externo y el proceso de aprendizaje del mismo, de ellas se extrae la fuerza para buscar y organizar el
conocimiento del mundo.
Del juego al pensamiento: el juego de representación crea y fomenta también las primeras formas del
pensamiento. En este juego el niño vuelve a crear los elementos de situaciones pasadas que pueden
involucrar su necesidad emocional e intelectual del presente, y adapta paso a paso los detalles a la situación
actual del juego.
C. Winnicott.
El juego es un estado de alejamiento donde el niño usa objetos o fenómenos de la realidad externa al servicio
de la realidad interna, los manipula en función de sus sueños. Fases en el desarrollo del juego:
1. Hay una fusión entre el niño y su objeto.
2. Hay una percepción más objetiva del objeto que depende de la existencia de una figura materna en
condiciones de participar y devolver lo que se le propone.
3. El niño juega confiado en una presencia interna que recuerda después de haberla olvidado.
4. El niño permite la superposición de dos zonas de juego y obtiene placer de ello.
D. Jean Piaget.
E. Rodulfo:
F. Janin: presenta que las pulsiones, fantasías y pensamientos se entraman en el juego infantil. Va a posibilitarse
por la diferenciación yo-no yo. Por la capacidad de sustituir y presentifica (hacer presente algo del pasado). Una
ausencia propiciara la creación de enlaces representacionales, la apropiación del acontecimiento y reorganización
de hombre-mujer.
G. Erik Erikson.
El juego es una función del Yo que expresa un intento de sincronizar los procesos corporales y sociales en el
sí mismo.
Enfatiza la necesidad yoica de dominar las diferentes áreas de la vida, sobre todo aquellas en las que el niño
percibe que su sí mismo, su cuerpo y su rol social son incompletos y están rezagados.
Objetivo del juego: alucinar dominio yoico, pero también practicarlo en una realidad intermedia entre la
fantasía y el mundo real.
Considera el juego como un medio de revelar la forma en que el niño experimenta y estructura su mundo y
funciona dentro de él; asimismo, le otorga valor como elemento de uso terapéutico.
Freud considera que la aproximación de la vida sexual infantil a la del adulto llega mucho más allá. Si bien no
alcanza una verdadera unificación de las pulsiones parciales bajo el primado de los genitales, en el apogeo del
proceso de desarrollo de la sexualidad infantil el interés por los genitales y el quehacer genital cobran una
significatividad dominante.
El carácter principal de esta “organización genital infantil” es su diferencia respecto de la organización genital
definitiva del adulto. Reside en que, para ambos sexos, sólo desempeña un papel un genital, el masculino. Por
tanto, no hay un primado genital sino un primado del falo.
El varoncito percibe la diferencia entre hombres y mujeres, para él es natural presuponer en todos los otros seres
vivos un genital parecido al que él mismo posee. Esta parte del cuerpo se excita con facilidad, que ocupa en alto
grado el interés del niño y de continuo plantea nuevas tareas a su pulsión de investigación.
A partir de estas indagaciones: el niño llega a descubrir que el pene no es un patrimonio común de todos los seres
semejantes él. Desconocen esa falta; creen ver un miembro a pesar de todo; teniendo la idea de que ya va a crecer,
y después, poco a poco llegan a la conclusión de que sin duda estuvo presente y luego fue removido. La falta de
pene es entendida como resultado de una castración.
En el niño la falta de pene es consecuencia de la castración es un modo de castigo. El niño cree que solo
personas despreciables del sexo femenino, probablemente culpables de las mismas mociones prohibidas en que
él mismo incurrió, habrían perdido el genital. Pero las personas respetables, como su madre, siguen conservando
el pene. Para el niño, ser mujer no coincide todavía con la falta del pene. Sólo más tarde, cuando aborda los
problemas de la génesis y nacimiento de los niños, también la madre perderá el pene.
Hacia los tres años, los niños comienzan a preguntarse cómo llegan los bebés en conexión con el nacimiento
de un hermano o algo un bebé. Esta curiosidad está determinada por la hostilidad y rivalidad qué el hecho les
provoca y responde.
Luego interrogan a sus padres sobre la sexualidad. Si éstos les contestan con mentiras nacen ellos una intensa
desconfianza hacia los adultos. Procuran resolverlo con teorías particulares en las que entremezclan elementos
fantásticos con datos de la realidad.
Este tema guarda relación con la ESCOPTOFILIA, cuyo origen proviene de la masturbación según Freud,
que es el interés por los propios genitales que luego se desplaza hacia los genitales de los compañeritos de
juego, convirtiéndose en la actitud voyerista hacia la micción y defecación de los demás. En este momento y
en conexión con estas actividades emerge la curiosidad acerca de la diferencia sexual anatómica.
Las teorías sexuales infantiles.
Estas teorías se apoyan en la observación de la vida de los animales y se sustentan en los componentes del instinto
sexual.
1) Primera teoría: niega la diferencia entre los sexos y atribuye a todas las personas incluidas las mujeres,
la posesión de un pene.
2) Segunda teoría: sostiene que los bebés crecen dentro del cuerpo materno y son evacuados como
excrementos. Más adelante, esta teoría se transforma y afirma que los bebés salen por el ombligo o
mediante una incisión abdominal, quedan como recuerdos conscientes y evidencian la represión de los
contenidos anales de la versión anterior.
3) Tercera teoría: se relaciona con el acto sexual-presenciado, oído o fantaseado entre los padres. Las
percepciones de los niños al respecto son muy incompletas, y sus observaciones parciales los llevan a la
escena presenciada o fantaseada que Freud denomina ESCENA PRIMARIA:
se trata de fantasías primarias de carácter filogenético en las cuales el ser humano busca
más allá de su propia existencia y se remonta a las experiencias primitivas para llenas sus
propias lagunas perceptivas, o sea que sustituye la realidad actual por la prehistórica.
El problema de las relaciones sexuales preocupa mucho a los niños y lo vinculan con sus averiguaciones
acerca de qué significa estar casados. En general lo ven como una impudicia: marido y mujer orinan y defecan
en presencia uno del otro; ambos se muestran las nalgas sin experimentar vergüenza y otras acciones
impúdicas. Estas teorías se expresan en juegos infantiles como el doctor o la mamá y el papá.
Silvia Bleichmar plantea que el nombre de ESCENA PRIMARIA se refiere a la escena primaria fantaseada,
es un fantasma constitutivo no le llama así a la visión del coito real de los padres, al que considera traumático
en el caso de ser repetido.
En la definición de curiosidad del diccionario de Laplanche y Pontalis podemos ver que se toman tres aspectos
del concepto de objeto:
En el objeto de la pulsión de los primeros momentos de la vida psíquica no hay todavía YO, no hay yo
como representación unificada de sí mismo.
El objeto de la pulsión no implica ningún tipo de conocimiento sino que es por identidad de percepción.
Solo se reconoce en lo idéntico.
La pulsión no busca conocer ningún objeto y el objeto de la pulsión es el reconocimiento de lo idéntico,
con lo cual no habría deseo de saber o conocer.
Entonces las primeras inscripciones psíquicas tienen un carácter positivo y son precursoras de la inteligencia
pero no son suficientes ya que no permiten el conocimiento del mundo ni la inteligencia en sentido productivo.
El objeto transicional plantea un objeto que tiene características indiciarias (elementos metonímicos) y de
objeto de amor (elementos metafóricos). Corresponde a las primeras constelaciones y articulaciones
narcisistas, en cuanto al reconocimiento del objeto de amor y el yo como objeto de amor, también, del ello.
En el objeto de amor, el primer objeto de amor es el yo y el otro especular, que luego será otro separado.
Es imposible que haya amor al yo si no hay amor al objeto, no hay amor al objeto si no hay amor al yo. La
existencia del yo es una necesariedad para la constitución de la inteligencia, porque es una instancia capaz de
tomar cargo la autoconservacion.
Una vez constituido el yo narcisista, lo que le interesa es ser amado por el otro y amar al otro y el enigma
que está presente en el objeto. Vale decir conocer al objeto.
La cuestión del enigma es central en todo esto, porque tanto el yo narcicistico que ama al objeto y que es
amado por el objeto, se pregunta: ¿quién es el objeto? ¿Por qué el objeto lo ama? Con lo cual el problema de
la hipótesis pasa por el reconocimiento del amor y del desamor.
Para Laplanche el niño adviene a un mundo que de entrada le envía mensajes impregnados de significaciones
sexuales, del orden del inconsciente, para el emisor mismo, mensajes percibidos como enigmáticos por el
niño es decir mensajes a traducir y que obligan al niño a la autoteorización.
En los comienzos de la vida es la diferencia niño adulto y la prioridad del adulto; que envía mensajes con un
contenido a si mismo ignorado, la que implanta enigmas en el infante. ¿Qué quiere de mí? ¿Si no está conmigo,
con quién está? Le sigue luego la inquietud de saber dónde estaba antes de ser.
El deseo de la madre sólo puede ser interrogado cuando falla. El objeto sólo puede ser interrogado en su
alteridad a partir de su falla, con lo cual, narcisista y objetal el amor se define acá como algo que lleva a la
interrogación a partir de una falla que trastoca la plenitud en la relación.
La curiosidad es producto de un movimiento que instituye en un mismo proceso tanto al inconsciente como
al objeto libidinal primario, en su condición de objeto externo separado del yo. Es decir que es consecuencia
de la instalación de la represión originaria, el yo, el inconsciente y el otro como alteridad en los momentos
constitutivos del aparato.
Pulsión epistemofilica: forma parte de un proceso psíquico muy amplio, que se encuentra vinculado con la
sublimación y con el dominio de la alteridad efecto de la castración en el sentido que Lacan le da a esta:
corte del objeto primordial,
separación que implica la aparición del tercero y Reconocimiento de incompletud.
de la falta por referencia a la posición fálica inicial.
La curiosidad es efecto de la diferencia que la inclusión del tercero imprime al psiquismo dado origen de
este modo tanto a la aprehensión del otro en tanto otro, como a la inquietud por aprender, desplazada hacia el
mundo. Plantea la pulsión epistemofilica como una tendencia general del psiquismo al enigma o a la
resolución del enigma.
Según la Bleichmar el superyó se ubica en el tercer tiempo de la constitución de tópica psíquica. Tiempo en
el cual tienen lugar los siguientes procesos psíquicos:
∗ Identificación secundaria.
Según Freud la formación del superyó es correlativa a la declinación del complejo de Edipo: el niño,
renunciando a la satisfacción de sus deseos edípicos marcados por la prohibición, transforma su catexis sobre los
padres en identificación con los padres, interioriza la prohibición. De modo que la renuncia a los deseos edípicos
amorosos y hostiles (incesto y parricidio) se encuentran en el origen de la formación del superyó, el cual se
enriquecerá por las aportaciones ulteriores de las exigencias sociales y culturales.
Es decir que en la “Introducción al narcicismo” aparece el término para designar a una formación
intrapsíquica relativamente autónoma que sirve de referencia al yo para apreciar sus realizaciones afectivas.
Aquí su origen es puramente narcisista y por la imposibilidad de renunciar a la posición de ser el ideal.
Ahí propone el paso del Yo Ideal al Ideal del Yo: será por la crítica de los padres que se abandona, esta crítica
es interiorizada como instancia de censura y autobservación.
En 1920 y 1923 el superyó aparece como la instancia que está al servicio de ordenar la pulsión y en “el yo y
el ello” como puro cultivo de la pulsión de muerte.
o El subrogado de la pulsión de muerte es la pulsión de destrucción, esta se observa en el gusto por
agredir, debido a que el niño no sabe lo que está bien y lo que está mal. Entonces cuando destruye
necesita influencia ajena (p-m) le ponen un freno. Entonces vuelve a su punto de partida, se constituye
como formación reactiva, le prohíbe al Yo que lo vuelva a hacer incluso antes de hacerlo. La cultura
debe valerse de diferentes medios para inhibir y volver inofensivo el gusto por la agresión que los
considera naturales en el ser humano.
En 1932 el superyó aparece como una estructura global que implica tres funciones:
o AUTOBSERVACIÓN.
o CONCIENCIA MORAL. Se relacionan con la
AUTOESTIMA
o FUNCION DE IDEAL. tensión entre el Yo y el
Ideal
De la conciencia moral deviene el sentimiento de culpa, tiene que ver con el deseo, con la pulsión. De la
función de ideal deviene el sentimiento de inferioridad, tiene que ver con el narcicismo.
Se pone aquí en evidencia un juego de doble mandato:
Este mandato supone un mensaje enloquecedor, un momento afirmativo y un momento negativo del mismo
mandato.
→ El primer momento (el tú debes) se relaciona con las identificaciones del pasado con el objeto, sean estas
primarias, anteriores a toda investidura de objeto, o residuo de las primeras elecciones de objeto del ello: SE
RELACIONA CON EL SER.
→ El segundo momento (el tú no debes) se relaciona con la formación reactiva, el superyó no es sólo el residuo
de las primeras elecciones de objeto del ello, sino también la enérgica formación reactiva frente a ellas: SE
RELACIONA CON EL TENER. Se pone en auge el empeño por la represión del Edipo, de esta manera se erige
en el yo infantil el mismo obstáculo, tomando prestada la fuerza del padre para lograrlo. El superyó conserva
entonces el carácter del padre.
Es decir que desde este segundo momento deviene la prohibición, el sentimiento de culpa y la angustia.
La identificación edípica es narcisista porque
Como heredero del complejo de Edipo conserva a lo largo de su vida el carácter del origen proviene del
complejo paterno: la facultad de contraponerse al yo y dominarlo.
NOCIONES SOBRE EL SUPERYÓ DESDE BLEICHMAR.
Tercer Tiempo de Constitución Psíquica: se va a producir el movimiento fundador de las instancias ideales y
de la conciencia moral, movimiento que ha sido concebido clásicamente como efecto de la articulación deseante
a uno de ambos padres y la rivalidad con el otro, lo cual inaugura una tendencia a la identificación sexuada.
Se constituye:
Identificación secundaria.
Asunción de la identidad sexual.
Constitución del Superyó e Ideal del Yo.
Bleichmar, para explicar la constitución de las instancias seguras toma toda la corriente amorosa, aun no lo
refiere al segundo dualismo pulsional “superyó como puro cultivo de la pulsión de muerte”.
Si la prohibición del incesto y del parricidio están en la base misma de la moral es porque en ella se juega
algo de la renuncia por amor, de la captura del otro indefenso, dependiente y en asimetría que constituye la
premisa de la humanización.
Cuando la norma impacta en el psiquismo, renuncia a la catexia y toma las propiedades del padre para en un
futuro tener a alguien como su madre.
Sostiene que la prohibición edípica implica poner coto a la apropiación del cuerpo del niño como lugar de
goce del adulto, + allá del padre hombre y la madre mujer.
¿Quién las exige a estas renuncias primarias? El primero primordial en nuestra cultura es la madre, que
imparte los primeros cuidados e impone las primeras leyes. Y en la medida en que los cuidados precoces están
en manos de la madre, están también las primeras legalizaciones en manos de ella.
El surgimiento del sujeto ético es anterior a la sujetamiento del Edipo, se define en el interior mismo de la
dualidad que lleva al reconocimiento de la alteridad aun cuando nos sostenga todavía la triangulación en la
cual se constituyen las instancias ideales. Sentimiento ético: surge cuando se diferencia Yo-No Yo en la
dupla madre-hijo.
Desde aquí Bleichmar plantea fijar los precursores de las instancias seguras, en relación al reconocimiento
de la alteridad y ya en el orden de la represión primaria, la cual tiene que ver con todo lo que implique empleo
o desconocimiento del cuerpo del otro como subjetivado.
Asco: el asco es del orden del rechazo con conocimientos somáticos, no está presente desde
Motor los comienzos de la vida y requiere un movimiento de diferenciación adentro-afuera para que
fundamental se establezca, y de cualificación de lo rechazable.
de la renuncia
autoerótica Pudor: se tiene pudor de mostrarse desnudo, pero también, y como extensión de esto, de
mostrar algo que consideramos censurable. Mostrar algo de nosotros mismos que nos otorga
valor narcicistico puede devenir impúdico si se convierte en exhibición
Compasión: tiene un vínculo con el pudor. El pudor siempre implica la mirada del otro,
mientras que aquella puede ser un acto puramente solitario en confrontación con las legalidades
propias
Vergüenza: renuncia al deseo de hacer sufrir o hacerle daño a otro con la posibilidad de
equivalencia del otro con uno mismo y con la posibilidad de identificación con el otro que dará
lugar al reconocimiento del sufrimiento del otro, la compasión tiene que ver, según Bleichmar,
con la capacidad de transitivismo en la identificación al semejante.
Por eso la no renuncia autoerótica puede ser considerada el triunfo del goce sobre el amor al objeto, en tanto la
fuerza moral sólo puede extraerse no sólo del deseo de complacer al semejante sino de no dañarlo.
Con la renuncia del autoerotismo se constituye el yo, y paralelamente al rehusamiento respecto de un modo
de obtención de placer que tiene que ver con la perversidad polimorfa, se instala un dique, un sentimiento
moral, y sentimiento porque es efecto del amor al semejante. Es sentimiento porque es lo siente el yo y afecta
al sujeto. Es decir que en el mismo movimiento se instala el yo, la defensa frente a lo pulsional y los
sentimientos precursores de las instancias segundas.
Complejo de Edipo: periodo que ingresa cuando sucede al momento en que los niños han descubierto su
pertenencia a un sexo.
El complejo de Edipo es constitutivo ya que con su cancelación se produce un cambio en la tópica
psíquica. ELLO – YO – SUPERYÓ.
Desde que el niño tiene conocimiento de esta definitiva pertenencia a un solo sexo, la imagen de su cuerpo
cambia para él, ya no es icc, sino que es conscientemente aquella que debe, en la realidad, ponerse en
concordancia con un cuerpo que más tarde será el de una mujer o el de un hombre.
“sostener el narcisismo del niño”, su narcisismo primario, el gusto por la vida, y su narcisismo secundario,
es decir, el interés por sí mismo como alguien que se hará adulto tomando modelos de las personas que conoce
para seguirlos o no, pero deseando buscar un modelo del sexo suyo.
Hay una diferencia entre la niña y el varón: cada uno quiere actuar como los dos padres.
o Varón: decide que quiere casarse con mamá. Busca identificarse totalmente con él, gozar de las
prerrogativas que su padre disfruta con su madre e en la intimidad, etc. Es aquí cuando el padre puede
y debe dar a su hijo lo que llamamos: castración.
o Niña: en el momento en que entra al Edipo, todavía cree que la madre produce digestivamente a los
hijos y que, si se hace amar por su mamá, ésta le dará lo que a la vez le dio su marido: con qué tener
hijos, porque para la niña, en sus fantasmas, la concepción y el parto son cosas exclusivamente
femeninas y tienen aún algo mágico.
El varón.
Se activan las pulsiones genitales, que siguen siendo pulsiones parciales penianas, de sentido centrifugue en
dirección al objeto del deseo. Las pulsiones que el varón transpone sobre los objetos parciales, representan
imágenes parciales de su cuerpo, el sexo peniano en particular, que luego él desplaza sobre todos los
instrumentos percutientes.
Cuando está en pleno periodo edipico la vida y la muerte son la cuestión más importante. Renunciará pues a
sus juegos agresivos penianos, y ello gracias a la prohibición del incesto.
Por la palabra del padre y su ejemplo de la diferencia entre su deseo uretroanal de adueñarse del cuerpo del
otro, y el hecho de dar un día la vida, llegada la elección del amor asociado al deseo, con el sentido de la
responsabilidad que compromete a los amantes entre sí.
Cuando esto es dicho por el padre a su hijo, se trata de la iniciación del hijo para la vida humana. La castración
edípica es eso. “Te prohíbo tu madre, porque es mi mujer y te ha traído al mundo. Tus hermanas te están
prohibidas sexualmente también”. Es una introducción a la humanización genital.
Si el padre no imparte esa educación en el dominio del deseo prohibiendo el incesto, el varón puede seguir
toda su vida con la idea de una elección exclusivamente a sus placeres narcisistas del objeto elegido, que tal
vez no sea su hermana o su madre pero que estará destinado a sus placeres para ser mantenido bajo su
dependencia por intimidación y violencia.
La sumisión del padre a la ley de respeto, de no agresión a su cónyuge, despierta al varón al hecho de que la
vida relacional de los adultos no es de tipo uretroanal como él suponía partiendo de su manera de sentir y
según su ' narcisismo infantil, sino de otro tipo.
La niña.
El Edipo de la niña al principio es tanto homosexual como heterosexual, puesto que entra en la vida genital
con la finalidad de seducir a alguien que la haga madre igual que su madre. Para ella, que se remite al falo,
los hombres tienen pene y las mujeres tienen niños, está claro.
La niña sólo puede entrar en el Edipo a condición de que intente transgredir (ir en contra) la prohibición del
incesto, haciendo caer a su padre en la trampa de la seducción.
Con relación al falo, sus pulsiones son centrípetas. Ella atrae hacia sí. Acecha el objeto que para ella representa
la potencia y que quiere tomar para sí misma. Lo que desea es gustar.
Este deseo la lleva a desarrollar cualidades femeninas que puede utilizar para el éxito social:
demostrando cualidades femeninas en el hogar (actividades de adultos). Hay una cierta actitud perversa más
manifiesta y visible que la de los varones en el Edipo. Se utiliza la palabra seductora para decir que intenta
desviar al otro de la ley.
Ante la prohibición del incesto y la diferencia anatómica, la niña entra al Edipo. Primero piensa que es
un castigo, después cambia la idea.
Consecuencias de envidia del pene:
o Herida narcisista.
o Sentimientos de inferioridad.
o Complejo de masculinidad.
o Celos más marcados en las mujeres.
o Aflojamiento del vínculo con la madre.
Muchos niños han vivido mal su Edipo o su salida del mismo por falta de una castración, quiero decir cuando
queda sin verbalizar la prohibición de la realización del deseo sexual en familia, la cual libera el deseo para
su realización fuera del medio familiar.
El abandono del Edipo se da porque es un deseo imposible en la realidad, y por temor a la pérdida del amor.
La mujer posee un superyó más débil que el varón ya que la amenaza de castración es operativa.
Si no renuncia a esto se desata: complejo de masculinidad y una renuncia a la sexualidad.
Narcisismo secundario: cuando es aceptada la castración genital edípica. Nivel de relación consigo mismo que
el sujeto alcanza en el momento en que pasó esta etapa estructurante de la última de las castraciones. Esta es
iniciadora en la vida social. Es procurada por los padres, por su Ideal del Yo parental y su amor casto (que no
posee sensualidad) por sus hijos.
2. Narcisismo primario: resulta de la experiencia del espejo que revela al niño su rostro, adjunta con el
conocimiento del cuerpo sexuado (masculino o femenino) de una manera definitiva, creando la distinción
entre lo posible y lo imposible no dependientes de la voluntad de los padres.
3. Narcisismo secundario: impedimento para las pulsiones sexuales en sociedad de persistir sin una ley
humanizada. El niño deberá controlar sus deseos y hacer la diferencia entre el pensar y el actuar. Aprende
a actuar en nombre propio, lo cual constituye su identidad de sujeto en el grupo social. Su responsabilidad
queda comprometida en sus conductas.
Es la barra bien puesta por el padre y la madre sobre el deseo de su hijo o hija como incestuoso lo que libera las
energías libidinales del niño para su vida fuera de la familia.
Una castración puede llevar a la sublimación, pero también desembocar en una represión neurótica o en una
perversión.
Perversión: es una simbolización que no se corresponde con la ley para todos, o como una satisfacción de las
pulsiones “que no introduce la progresión del sujeto hacia la asunción de la Ley”. Asimismo, una castración
que induce el deseo de satisfacerse en el sufrimiento equivale a un deseo pervertido.
a) El esquema corporal del niño debe hallarse en condiciones de soportarlas. Niño que no haya estado lo
bastante con el cuerpo de su madre, por ej.
b) El adulto que aplica la castración tiene que ser respetuoso, de casto amor, servir de ejemplo.
c) Tiene que haber una promesa implícita de que las pulsiones podrán ser satisfechas.
∗ Castración umbilical: La cesura del cordón umbilical opera como una autentica castración. División
física del cuerpo, con la pérdida de una parte hasta entonces esencial para la vida.. Las sensaciones ya no
son filtradas por el cuerpo de la madre. El bebé necesita un objeto parcial que no sea a umbilical sino la
sublimación de la relación umbilical (es decir, la relación con el alimento que pasa por la boca y ya no
más por el obligo).
∗ Castración oral: La correspondiente al destete. Se prohíbe el deseo del pecho y el niño es privado de la
teta. Esta castración representa para el niño su separación de una parte de sí mismo que se hallaba en el
cuerpo de la madre: la leche. Metiéndose el pulgar en la boca, llenará ese amplio hueco creado por la
ausencia del pecho. La castración oral establece una prohibición de cuerpo a cuerpo, dinamiza el deseo de
hablar (la lengua debe ser castrada del pezón para que el niño pueda hablar) e impulsa a descubrir nuevos
medios de comunicación. También implica que la madre acepte la ruptura del cuerpo a cuerpo (castración
oral de la madre). Este es el efecto simbolígeno de la castración oral: la introducción del niño en la relación
con el otro. Es preciso de ese destete no tenga efecto dentro de una relación desierta de palabras.
La castración solo existe y se produce si el niño es reconocido como sujeto y sus pulsiones (en este caso las
vandálicas) son parcialmente contenidas. Deben proporcionarle quienes sostienen las identificaciones.
El descubrimiento de la diferencia sexual (tres años) significa ante todo el descubrimiento del pene y de su
ausencia. Dolto asigna a esta experiencia el nombre de castración primaria.
Ella determinaría la valorización del pene como forma deseable y brindaría una revelación de destino
relacionada con la complementariedad de los sexos en interés de la fecundidad.
La experiencia escópica del espejo abre el camino hacia la castración primaria. El descubrimiento de la
realidad frontal, llevará a echar una mirada sobre los otros.
Es sucesiva de la integración de las leyes éticas orales y anales (prohibición del canibalismo, del vandalismo
y del asesinato). Se ubica, pues, entre la castración anal y la edípica. Es alrededor de los treinta meses cuando
“la pulsión epistemológica” del niño traza el “para qué sirve eso” en torno de todo.
La castración primaria es lo que conduce al Edipo: es la angustia primaria de castración superada la que
introduce al sujeto, al iniciarlo en la realidad de su cuerpo masculino o femenino, en la problemática de su
sexo y asimismo.
La castración secundaria es, la castración edípica. La angustia de castración edípica sobrevendría en el niño
con la comprobación de su impotencia sexual respecto de un adulto parental.
La primera relación, en el varón lo mismo que en la niña, se establece con la madre. Madre fálica estimuladora
de la salud y la sexuación, de un poder erotizador heterosexual para el varón, y homosexual para la niña. La madre
fálica oral quedaría opuesta, en cuanto a la hija, a la atracción ejercida por el padre.
Tanto el varón como la niña quieren casarse con mamá. El varón está más directamente en el Edipo con su
búsqueda de prerrogativas respecto de su madre. La niña tendrá que cambiar de objeto. Dolto llama narcisismo
secundario a esta mutación, en que la castración edípica es aceptada.
La niña entraría en la vida genital con el fin de seducir a alguien que la haga madre. Intenta trasgredir la
prohibición del incesto, obtener prerrogativas de su padre. Su deseo es el de gustar.
Resolución de Edipo.
La crisis edípica debe resolverse en el duelo definitivo y radical de todos los sueños y fantasmas relacionados con
el incesto. Es ella la que saca al niño de la confusión. La resolución edípica es dolorosa y desnarcisizante. Se
opera una reorganización estructural de la libido, con la disociación entre el deseo genital y el amor casto hacia
los padres.
El yo ideal se ubicaría antes de la resolución del Edipo. La dependencia imaginaria del niño respecto de esta
realidad lo narcisiza, estimula sus pulsiones para que se mezclen con las realizaciones que él ve producir a su yo
ideal. Casi siempre esta instancia es representada por la madre o el padre. Con el Edipo se produce una mutación
de la economía libidinal: para el yo deja de haber un yo idea, y en cambio se instala un ideal del yo.
El superyó es el heredero del yo ideal preedipico, heredero de los fantasmas de la prohibición del incesto y
heredero del pre-superyó. Esta instancia, represora y supresora, es también dinamógena, puesto que impulsa al
sujeto a realizaciones profesionales y culturales.
El ideal del yo, concomitante de la resolución del Edipo, surge “de los escombros del deseo incestuoso y atrae y
estimula al yo a las realizaciones culturales”. Es pos-edípica, mientras que el yo ideal es ante-edipico. Su ética
focaliza las pulsiones en las iniciativas creadoras.
UNIDAD VII
NIÑEZ ESCOLAR
Realizaciones cognitivas:
1. OPERACIONES LÓGICAS-MATEMÁTICAS:
A) Conservación: supone un descentramiento o toma de cc del niño acerca de que dos estímulos que son
iguales permanecen iguales ante la alteración perceptual, siempre y cuando no se haya agregado o evitado
algo a cualquiera de los dos objetos-estímulos.
Pueden reconocer que la alteración de un aspecto puede ser compensado por otro.
Adquiere la lógica de la REVERSIBILDIAD.
El principio que rige esta adquisición es simplemente el encajamiento de las partes en el todo, a la
inversa, la extracción de las partes en función de un todo.
Puede clasificar objetos en categorías como forma, color o ambos. Sabe que una subclase (rosas)
tiene menos miembros que la clase que la contiene (flores).
C) Seriación: capacidad de ordenar ítems en una dimensión cuantitativa como longitud o peso.
2. OPERACIONES ESPACIALES:
B) Dirección: puede dar direcciones, tiene que ver con la rotación (Ej.: mi derecha no es tu derecha.)
C) Mapas Cognitivos: requiere habilidad de tomar perspectiva. Es un tipo de representación mental que
sirve a un individuo para adquirir, codificar, almacenar, recordar y decodificar información.
Logros:
Los niños piensan en una forma organizada, lógica, solamente cuando tratan con información concreta que pueden
percibir directamente. Sus operaciones mentales funcionan ineficazmente cuando son aplicadas a ideas abstractas,
las que no tienen presencia directa en el mundo real.
Con el pensamiento operatorio el niño puede: organizar y relacionar la experiencia como un todo organizado.
Clasificar, seriar, y ordenar jerárquicamente que facilita la reunión de conjuntos de sistemas de referencia que
antes eran independientes en sistemas más amplios e interrelacionados.
Al mismo tiempo entiende que: la relación que establece entre los fragmentos de conocimientos esta ahora
determinada por su mutua relación lógica más que por su mera proximidad en la experiencia e imagen perceptual.
Por lo tanto: de la rigidez del conocimiento intuitivo propio de la percepción pasa a un pensar elástico, las
intuiciones se transforman en operaciones, sistemas de conjuntos componibles y reversibles.
FREUD: es el periodo o etapa de espera. Es subproducto de la resolución del complejo de Edipo; en donde se
forma el Superyó, logrando la represión de los impulsos eróticos y hostiles, así como también el fortalecimiento
del Yo. Se logra un receso de la evolución sexual: disminución de la masturbación y la emergencia del icc.
URRIBARRI: es el trabajo de latencia. Plantea que el interés y la preocupación por la sexualidad siempre están
activos. La represión y formación reactiva son insuficientes para explicar la organización, diferenciación,
complejizarían y ampliación del aparato psíquico en este momento. Plante que debe tramitar la pulsión a un
nuevo ordenamiento dinámico y estructural que le permita otros destinos y es la SUBLIMACION.
TRABAJO DE LATENCIA: Trabajo en el sentido del esfuerzo que realiza para la organización, diferenciación,
complejización y ampliación del aparato psíquico, y también en cuanto a la experiencia de tramitar la pulsión en
un nuevo ordenamiento dinámico y estructural del aparato psíquico.
Disimular
Ocultar
Lo opuesto a lo manifiesto, en relación con lo prohibido y lo permitido, lo cc
Encubrir e icc, que posibilita la canalización de lo pulsional y el logro de los otros
destinos.
Desplazar
Ailar
Este periodo es promovido por un nuevo ordenamiento intrapsiquico, producto de la resolución edipica e
incitado culturalmente, lo que obliga al Yo a buscar nuevas maneras de canalizar el impulso en su labor
mediatizador.
Los diversos aprendizajes característicos de este periodo, implica diversas tendencias, defensas y capacidades que
concurren subordinadas a fin socialmente aceptado, promovido y esperado por esta.
Períodos de Latencia:
1. Latencia temprana: se caracteriza por la fragilidad del equilibrio intersistémico con la consecuente
emergencia de angustia frente a lo impulsivo.
La lucha primera que emprende el Yo está destinada a controlar lo pulsional y a limitar la descarga.
Meta anhelada: poder posponer, ya que solo mediante la renuncia a la acción directa que evite la descarga
inmediata puede armonizar el Yo. Esta capacidad se dirige al control de la motilidad (poder quedarse
quieto) que es el punto de partida para acceder al aprendizaje por vía sublimatoria.
“Quedarse quieto”: se inicia e instala para: coartar la tendencia a la acción masturbatoria (implica una
vuelta parcial hacia adentro del niño, tomándolo + reflexivo, incrementando el diálogo interiorizado y el
fantasear, ampliación de lo verbal) y a la descarga desorganizada, también favorece la neutralización
libidinal y agresiva necesaria para la sublimación requerida por la sociedad.
Notable ambivalencia frente a los mandatos del Superyó que se traducen en una oscilación entre
acatamiento y rebeldía.
El latente temprano tiene escasa tolerancia para su crítica y la crítica externa provocandole angustia,
desaliento, pérdida del autoestima y a veces el desborde afectivo
2. Latencia Tardía: lo que posibilita una ampliación de recursos y estabilidad funcional que inaugura la
latencia son
Se incrementa el fantasear.
Se amplía el discurso de los padres y la familia, adquiriendo una importancia hacia los pares.
● Camino exogámico: en este periodo se da el aprendizaje básico de los conocimientos y las técnicas que le
posibilitan transformarse en alguien que produzca. El niño debe convertirse en un trabajador y proveedor
potencial, al par que modifica (sublima) la necesidad de conquistar al otro mediante el ataque directo para
convertirse en el partenaire sexual o progenitor, y aprende a obtener reconocimiento y afecto por medio de la
producción de cosas o el cumplimiento de metas. Logra conocer el placer del trabajo y el aprendizaje, así
como el de pensar y resolver problemas, y la ampliación de su entorno vital.
● Relaciones intersubjetivas: los objetos significativos del mundo externo estarían en una posición mediadora
respecto de las relaciones de objeto narcisista y las relaciones de objeto anacliticas, siendo la condición de
posibilidad la resolución edípica, que posibilita la apertura a un circuito de nuevas investiduras de objeto e
identificaciones que favorecen su individuación.
● Identificaciones: nuevas identificaciones que se dan dado desde lo social, que generan vínculos
intersubjetivos investidos objetal y narcisisticamente por el niño y a los que aspira emular, por vía
identificatoria, también promovida en otros casos por la pérdida de la relación.
● Desarrollo intelectual y del pensamiento: como consecuencia de la represión secundaria se instala una
separación entre el espacio de lo reprimido y el espacio del pensamiento que se diferencia, complejiza y
acrecienta. Se instalan dos órdenes de causalidades. Este doble principio de causalidad es: 1) causalidad del
deseo, subjetivo, orden causal que funda y organiza las posiciones defensivas a las que el sujeto recurrirá. Es
la causalidad que el sujeto privilegia en la puesta en sentido de su vivenciar afectivo, de su realidad psíquica,
en su búsqueda deseante. 2) causalidad conforme a un orden causal y temporal, compartido por el conjunto
cultural al que pertenece el sujeto y que este privilegiara en su búsqueda de conocimiento.
● Preconsciente: la sublimación solo es posible si hay mediación y procesamiento preconsciente; incluye todo
lo mencionado anteriormente.
● Actividad motriz y juego: en los juegos vemos el intento de conocer, dominar y ejercitar su cuerpo y el
espacio físico, junto con su interés por el mundo ampliado desde lo familiar, las semejanzas y diferencias con
otros y su adaptación a diferentes circunstancias.
● Expresión gráfica: así como el lenguaje y juego, la expresión a través del dibujo va adquiriendo complejidad,
riqueza, y organización a medida que avanza el procesamiento psíquico de la latencia, así como una clara
diferenciación para cada sexo en temática y forma.