La fusión nuclear: ¿Es realmente como nos cuentan?
La fusión nuclear es el proceso por el cual las estrellas generan su energía, gracias a la
fusión de átomos que se combinan para formar otros elementos, y se está intentando
extrapolar a la obtención de energía debido a su gran potencia y exotermicidad. Pero, ¿es
realmente como nos cuentan?
Como todo en la ciencia, la fusión nuclear surgió de la pregunta: ¿Cómo generan las
estrellas energía para contrarrestar su colapso gravitacional? Esta respuesta fue
teorizada por Arthur Eddington, quien propuso que la fuente de energía del Sol era la
combinación de átomos de hidrógeno para formar helio. Sin embargo, no fue hasta 1938
cuando Hans Bethe y Carl von Weizsäcker estudiaron el ciclo CNO, uno de los dos ciclos
conocidos mediante los cuales las estrellas obtienen energía. Este es un proceso catalítico
en el cual el hidrógeno es el combustible principal y produce energía gracias a catalizadores
como el carbono, el oxígeno y el nitrógeno.
El ciclo CNO
En el ciclo CNO, un átomo de carbono-12 se fusiona con un átomo de hidrógeno para
producir un rayo gamma y nitrógeno-13. Este átomo de nitrógeno-13 se desintegra,
liberando un positrón, un neutrino y un átomo de carbono-13. Luego, el carbono-13 se
fusiona con un protón, generando otro rayo gamma y nitrógeno-14. Este átomo de
nitrógeno-14 se fusiona con otro protón para formar oxígeno-15. El oxígeno-15 se
descompone nuevamente, liberando un positrón, un neutrino y nitrógeno-15. Finalmente,
el nitrógeno-15 se fusiona con un átomo de hidrógeno para dar lugar a un átomo de helio-
4 (partícula alfa) y carbono-12, repitiendo el ciclo.
Este proceso ocurre en estrellas más grandes que el Sol, aquellas que tienen una masa de
aproximadamente 1.3 veces la del Sol, y produce una energía de 24,73 MeV, es decir, 3,96
× 10⁻¹² J, una cantidad considerable de energía para el tamaño de la reacción. Este
descubrimiento fue tan importante que se conoció como "La Biblia de Bethe" y le valió el
Premio Nobel de Física en 1967, gracias a su contribución a la física nuclear. Existen
varios ciclos CNO diferentes (CNO-I, CNO-II, CNO-III y CNO-IV), cada uno de los cuales
tiene sus propias características en cuanto a temperatura.
El ciclo protón-protón
El otro proceso mediante el cual las estrellas ganan energía es la fusión de núcleos de
hidrógeno, que genera una gran cantidad de energía. Este ciclo es el que alimenta
estrellas como nuestro Sol. El proceso funciona de la siguiente manera:
Para obtener deuterio, primero se fusionan dos átomos de hidrógeno (protones), lo que da
como resultado un átomo de deuterio (un protón se convierte en un neutrón), un positrón,
y un neutrino. Luego, el deuterio se fusiona con otro protón, produciendo un átomo de
helio-3 y un rayo gamma . Cuando dos átomos de helio-3 se fusionan, se obtiene un
helio-4 (partícula alfa) y se liberan dos protones. Estos protones son necesarios para
reiniciar el ciclo.
Este proceso requiere temperaturas superiores a 15 millones de grados. Es tan
exotérmico que libera 25 MeV de energía, es decir, 4 × 10⁻¹² J, una cantidad de energía
similar a la del ciclo CNO. Esta teoría fue formulada por Arthur Eddington, quien enfrentó
críticas sobre la temperatura necesaria para que se produjera la fusión. A lo que Eddington
respondió: "¿Soy consciente de que muchos críticos consideran que las estrellas no
son lo suficientemente calientes? Les respondo: Encuentren un lugar más caliente."
El agotamiento del combustible estelar
Ahora te estarás preguntando: ¿Y cuándo se acaba el combustible? Cuando se agota el
hidrógeno en una estrella, comienza a fusionarse el helio. Cuando se acaba el helio, la
estrella fusiona átomos de litio, y así sucesivamente hasta llegar al manganeso, que es el
último combustible que se puede usar, ya que es el último elemento que produce una
reacción exotérmica al fusionarse. A partir de este punto, la estrella comienza a morir, ya
que los núcleos de hierro no pueden fusionarse.
Cuando esto sucede, se produce una supernova. Sin embargo, esto no ocurre en todas las
estrellas. Para que se pueda fusionar el hierro, se requieren condiciones de presión y
temperatura extremadamente altas. Por ejemplo, en estrellas como el Sol, el último
combustible que pueden usar son los átomos de helio. Cuando se agoten, la estrella se
convertirá en una enana blanca, que eventualmente se desvanecerá con el tiempo.
Formación de agujeros negros y estrellas de neutrones
Este proceso de agotamiento de combustible también puede ser la causa de la formación
de agujeros negros o estrellas de neutrones. Esto depende de la masa de la estrella:
aquellas más masivas pueden colapsar en agujeros negros, mientras que las de masa
moderada podrían convertirse en estrellas de neutrones.
La conversión de masa en energía
La transformación de masa en energía se puede explicar mediante la famosa ecuación de
Einstein,E=mc2, donde E es la energía en julios, m es la masa en kilogramos y c es la
velocidad de la luz. Por ejemplo, al convertir 1 gramo de hidrógeno en energía, según esta
ecuación, obtendremos 9 × 10¹³ J de energía, lo suficiente para alimentar una ciudad
pequeña durante varios días.
¿Por qué no utilizamos la fusión nuclear en la Tierra?
Para obtener energía mediante fusión nuclear en la Tierra, se usaría la fusión entre
deuterio y tritio. Las condiciones para lograrlo son extremadamente difíciles. Se
necesitaría un plasma, que son núcleos ionizados y electrones completamente libres, y
debe conseguirse una densidad suficiente para que las fuerzas de repulsión entre los
núcleos no impidan la fusión.
Además, no existe un recipiente en el que se pueda mantener el plasma debido a sus
temperaturas increíblemente altas. Sin embargo, se están estudiando varios métodos para
lograrlo:
1. Confinamiento inercial: Se utilizan rayos láser para comprimir los átomos de
deuterio y aumentar su densidad por una fracción de segundo.
2. Confinamiento magnético: Consiste en usar campos magnéticos para mantener el
plasma flotando sin contacto con el recipiente.
3. Confinamiento electrostático: Este enfoque se basa en la creación de campos
eléctricos que "atrapan" iones de hidrógeno y los mantienen confinados
electrostáticamente. Es un método menos común pero sigue siendo una opción de
investigación.
Aunque se han logrado alcanzar temperaturas y presiones adecuadas para la fusión, el
problema es que, actualmente, se consume más energía para generar la fusión que la que
se obtiene de ella, lo que hace que no sea rentable. Sin embargo, en 2022, en un
experimento realizado en el NIF de California, se logró obtener un factor de ganancia
positivo, es decir, se generó más energía de la que se invirtió.
A su vez, uno de los proyectos más importantes para lograr la fusión nuclear a escala
comercial es el ITER, que busca demostrar la viabilidad de la fusión nuclear como fuente de
energía limpia. Este reactor, actualmente en construcción en Francia, utiliza el
confinamiento magnético para mantener el plasma a temperaturas de millones de grados,
lo que es necesario para que los núcleos de hidrógeno se fusionen. El éxito de ITER podría
allanar el camino para futuras plantas de energía de fusión que, a diferencia de los
reactores de fisión, no produzcan residuos radiactivos de larga vida y proporcionen una
fuente de energía casi ilimitada y limpia.
La fusión nuclear: ¿La energía del futuro?
La energía nuclear de fusión es vista como la energía del futuro, ya que no genera
residuos radiactivos peligrosos, no contamina y, con una pequeña cantidad de hidrógeno,
sería capaz de producir energía para todo el mundo. Si algún día logramos producir esta
energía de forma comercial, se resolverían muchos problemas derivados del uso de
combustibles fósiles, como la contaminación y el impacto ambiental, ya que no sería
necesario su uso.