La vida de Beltran, el hijo de Owynn y Cami
Eran aproximadamente las 00:35 am, y un niño llamado Beltran se encotraba encima
del techo, viendo las estrellas tranquilamente.
Escucho un portazo por parte de la planta baja, con un suspiro se levanto y con
cuidado se dirigio a su ventana y se adentro en su habitacion.
Escucho un grito por parte de su padre, Owynn: "Porque cajones llegas a esta hora!?
Su madre, Cami, se defendio: "¡Me dieron turno de noche en el hospital y he quedado
a ayudar a limpiar!
"Porque no me lo dijiste!?" Grito su padre
"Nunca estas en casa, como mierda quieres que te diga!?!?"
Beltran, con cuidado, entro en su habitacion, el no era un niño de llorar, el es el
tipo de persona que guarda todo en su ser, fue algo que su madre le enseño, ademas,
si llorara no le irian a quedar mas lagrimas
"Y dejas a Beltran solo todo el puto dia!?" Dijo su padre
"Claro que no, el se queda con el vecino!"
"Y como sabes que el vecino no es un pedofilo!?"
"Crees que no cuido a mi hijo!? Claro que se quien es el vecino, no soy como tu que
ni siquiera pasas un domingo con tu hijo!"
Beltran escucho un fuerte golpe y un silencio profundo ocurrio
"No sabes que trabajo todo el dia para darles lo mejor!"
"Solamente queria a mi viejo Owynn conmigo... Y que Beltran tenga nuevamente a su
tierno padre, Beltran ya no rie, ya no juega con sus compañeros. Su profesora me ha
dicho que se ha metido en algunos problemas...
El niño nunca ha reido, nunca ha jugado con sus compañeros
"Pff, dejalo, es normal" Dijo su padre
"Normal!? Normal para un adolescente! Tiene ocho años!"
"Ocho? Crecio rapido..."
"N-ni siquiera sabes la edad de tu hijo! Ademas, andas con esas putas, crees que
soy idiota!?
"Oh vamos Cami, con eso de nuevo!"
El niño se dirigio al baño para darse una ducha, al tirar su remera observo su
torso con cortes algo profundos, suspiro y procedio a quitarse toda la ropa para
bañarse.
Un niño, en una casa solitaria, ni siquiera habla con su madre y casi no conoce a
su propio padre. En la escuela se sentaba en la ultima fila, era inteligente,
mejor, era el mas inteligente de la clase. Pero... tal vez no tenia la verdadera
admiracion
"Mami, papi, miren he ganado un diez en mi examen!" Gritaba alegremente el niño
"Aja, genial" Dijo su padre con la mirada en la pantalla de la computadora
"Mami?" Dijo el niño volteando a verla
Su madre estaba con el celular hablando por telefono
"Les dije que queria solamente las tonas clasicas! Jodanse, quiero que consigan
eso, AHORA!" Corto la llamada y miro a su hijo. "Que quieres, Beltran?"
"Saque un diez en mi examen"
"Ah ok. solo eso?" Suspiro frustrada y paso por el lado de su hijo que en este
momento tenia la cabeza gacha
Su manera de desahogarse era con una filada navaja en su fragil piel, pero nunca
lloraba. No es social, no le gusta hablar con las personas.
Tal vez, era un niño adulto, perdio su infancia.
El niño se encontraba "jugando con una pelota". Su madre le vigilaba
disimuladamente por la ventana. El niño de porcelana era como un muñeco, obedecia
todo lo que su madre le decia.
Nadie sabe lo que pasa en la cabeza de niño de apenas ocho años, vivia en una
hermosa casa, con un hermoso jardin, con un padre bien formado y con un buen
trabajo, con una madre hermosa y refinada de encantadora voz. Y un hijo... que era
controlado como un muñeco
Eres feliz? Si. Estas triste? No. Sientes odio? No. Sientes dolor? No. Amas a tu
familia? Si. Tienes amigos? Si. Tienes un sueño? Si. Estas bien? Si.
"Como puedes fingir que todo esta bien con esos cortes!?" Preguntaba la psicologa
de aquel niño, sabia que mentia, todas sus respuestas fueron secas y frias.
8 años despues, Beltran cumplio los 16 años y se convirtio en un bohemio que se
desnudaba en la calle siempre asegurandose de que no hubiera policias. Pero aun
tenia su lado responsable y era el mejor estudiante de la clase. Mientras que
pasaba algunos dias con su padre, Owynn, y otros con su madre, Cami, ya que sus
padres se habian divorciado.
El dia a dia de Beltran era algo asi: Primer le daba hambre y saco una bandeja de
papas fritas de la basura
Despues, se dio cuenta de que le olian mucho las axilas asi que decidio bañarse en
la playa
Hasta que a media tarde, una mujer le reclamo el estar orinando en la calle. Que
poca verguenza, jovencito!"
Beltran respondio: "Lo siento, señora, pero uno hace lo que se le antoje"