PRÁCTICA 11. TEXTO. ABDICACIÓN DE AMADEO DE SABOYA .
Grande fue la honra que merecía la Nación española eligiéndome para
ocupar su trono, honra tanto más por mi apreciada cuanto se me ofrecía
rodeada de las dificultades y peligros que lleva consigo la empresa de
gobernar un país tan hondamente perturbado […]
Conozco que me engañó mi buen deseo. Dos años largos ha que ciño la
corona de España, y la España vive en constante lucha, viendo cada día
más lejana la era de paz y de ventura que tan ardientemente anhelo. Si
fueran extranjeros los enemigos de su dicha, entonces, al frente de estos
soldados tan valientes como sufridos, sería el primero en combatirlos, pero
todos los que con la espada, con la pluma, con la palabra agravan y
perpetúan los males de la nación son españoles; todos invocan el dulce
nombre de la patria, todos pelean y se agitan por su bien, y entre el fragor
del combate, entre el confuso, atronador y contradictorio clamor de los
partidos, entre tantas y tan opuestas manifestaciones de la opinión pública,
es imposible afirmar cuál es la verdadera, y más imposible todavía hallar
remedio para tamaños males. Los he buscado ávidamente dentro de la ley
y no lo he hallado. Fuera de la ley no ha de buscarlo quien ha prometido
observarla [...]
AMADEO. Palacio de Madrid, 11 de febrero de 1873.
Fuente: Senado de España, extracto con transcripción del texto actualizada la
ortografía y puntuación del original que pertenece a la Gaceta de Madrid, 12 de
febrero de 1873, número 43, página 495.
-Identifique la naturaleza del texto, destinatario, ámbito geográfico y
cronología, las ideas principales y las secundarias (puntuación máxima: 1,5
puntos).
Se trataa de una fuente primaria, documento oficial emitido por el propio Amadeo I de Saboya,
el 11 de febrero de 1873, en el Palacio de Madrid. Se trata de un texto político y jurídico que
forma parte de un acto formal de abdicación, recogido por el Senado de España. Esta fuente
refleja directamente los pensamientos, preocupaciones y argumentos del monarca, lo que la
convierte en un valioso testimonio para comprender los problemas de su reinado y las
circunstancias de su renuncia. Además, su carácter oficial y su lenguaje protocolario muestran
que el texto estaba destinado, en primer lugar, a los representantes de las Cortes Generales
(Congreso y Senado), quienes eran los interlocutores formales de Amadeo como jefe del Estado.
Sin embargo, el contenido también tiene un destinatario implícito: la nación española en su
conjunto, a la que el monarca se dirige de forma indirecta para explicar las razones de su marcha.
El ámbito geográfico corresponde a España, que en ese momento estaba inmersa en un periodo
de inestabilidad política y social tras la Revolución de 1868, conocida como "La Gloriosa".
Cronológicamente, el texto se sitúa en 1873, un año clave que marca el final del corto reinado
de Amadeo I y la proclamación de la Primera República. Este contexto histórico está dominado
por una España dividida por conflictos internos, como la Guerra de Cuba, la tercera guerra
carlista, el cantonalismo y las luchas entre facciones políticas.
En cuanto a las ideas principales y secundarias, el texto expone, de manera explícita, las causas
y reflexiones que llevaron a Amadeo I a abdicar. La idea principal se centra en la renuncia del
monarca al trono debido a las insalvables dificultades para gobernar un país profundamente
dividido y conflictivo. Amadeo destaca cómo los enfrentamientos constantes, las luchas de
poder entre partidos políticos y la falta de unidad nacional han imposibilitado su labor como rey.
Las ideas secundarias del texto incluyen varias reflexiones clave: Amadeo admite que aceptó la
corona con buena intención, pero reconoce que subestimó los problemas estructurales de
España. Habla de un país que "vive en constante lucha", enfrentado no solo por conflictos
externos, sino sobre todo por tensiones internas que perpetúan los males nacionales.
El monarca describe la incapacidad de las distintas facciones políticas para llegar a acuerdos en
beneficio del país, ya que prevalecen los intereses partidistas y personales sobre el bien común.
Subraya que, pese a sus esfuerzos, no ha encontrado un camino legal para resolver los
problemas, y que no desea gobernar violando los principios y leyes que prometió respetar. Esto
refuerza su decisión de abdicar como un acto de coherencia y respeto al orden constitucional.
En conjunto, este texto no solo constituye una declaración de renuncia, sino también un
diagnóstico crítico de los problemas estructurales que afrontaba España en el periodo posterior
a la Revolución de 1868.
- Explique las causas políticas que propiciaron la llegada al trono de
Amadeo I (puntuación máxima: 1,5 puntos).
La elección de Amadeo I de Saboya como rey de España fue el resultado de un complejo proceso
político derivado de la Revolución de 1868, que había puesto fin al reinado de Isabel II y
establecido una monarquía parlamentaria bajo los principios de la Constitución de 1869. En este
contexto, España necesitaba un nuevo monarca que fuera capaz de liderar la transición hacia un
sistema político más democrático y que contara con el apoyo de las fuerzas políticas
predominantes.
Una de las principales razones de su elección fue la incapacidad de las Cortes para encontrar un
candidato adecuado entre las opciones disponibles. Los principales aspirantes al trono fueron
descartados por diversas razones: Antonio de Orleans, duque de Montpensier, fue rechazado
debido a su vínculo con la Casa de Borbón, ya que su ascenso al trono habría supuesto una
continuidad dinástica que los revolucionarios querían evitar; Baldomero Espartero, héroe militar
y figura popular entre los progresistas, declinó la oferta debido a su avanzada edad; y Leopoldo
de Hohenzollern, cuya candidatura desató tensiones internacionales que culminaron en la
guerra franco-prusiana de 1870, fue finalmente retirado.
En este contexto, Amadeo de Saboya emergió como un candidato viable. Hijo del rey Víctor
Manuel II de Italia, Amadeo representaba una monarquía constitucional moderna y contaba con
el apoyo de sectores progresistas y masones, así como con el respaldo de Napoleón III. Su
elección fue respaldada por el general Prim, figura clave de la revolución de 1868, lo que facilitó
la aprobación parlamentaria. Sin embargo, su posición era débil desde el principio. La muerte
de Prim, asesinado poco antes de la llegada de Amadeo a España, privó al nuevo rey de su
principal aliado político.
El breve reinado de Amadeo I (1871-1873) estuvo marcado por profundas divisiones internas y
conflictos irresolubles. Desde el principio, su figura fue rechazada por amplios sectores de la
sociedad española: los carlistas, que defendían los derechos dinásticos de Carlos VII; los
republicanos, que abogaban por la abolición de la monarquía; y los partidarios de Isabel II, que
deseaban la restauración borbónica. Además, los conflictos externos, como la Guerra de Cuba,
y las tensiones sociales, reflejadas en levantamientos y motines, hicieron imposible que el rey
consolidara su autoridad.
El contexto internacional también jugó un papel importante en la elección y el reinado de
Amadeo. La Casa de Saboya había sido protagonista de la unificación italiana, lo que complicó
las relaciones entre España y la Santa Sede, que se negó a reconocer al nuevo monarca. Esta
"cuestión romana" añadió un elemento más de tensión a un reinado ya de por sí frágil.
La llegada de Amadeo I al trono fue el resultado de un compromiso político que buscaba
equilibrar las demandas internas de modernización y estabilidad con las presiones
internacionales. Sin embargo, la falta de un apoyo sólido y los numerosos conflictos que
afrontaba España hicieron inviable su proyecto, llevándolo finalmente a abdicar y abrir la puerta
a la Primera República.
Desde el principio, fue percibido como un "rey extranjero", impuesto por un sistema
parlamentario que no representaba a todos los sectores de la sociedad española. Diversos
grupos rechazaron su figura:
• Los carlistas: Consideraban ilegítima cualquier monarquía que no estuviera encabezada por
el pretendiente Carlos VII, defensor de la tradición y el absolutismo.
• Los republicanos: Se oponían a la monarquía como institución y veían en Amadeo un
obstáculo para sus aspiraciones republicanas.
• Los isabelinos o alfonsinos: Seguían apoyando la restauración de la dinastía borbónica,
personificada en Alfonso, hijo de la exiliada Isabel II.
Esta división de lealtades creó un clima hostil para Amadeo, quien nunca logró ser aceptado
como un soberano legítimo.
Durante el reinado de Amadeo I, España enfrentó una serie de conflictos que pusieron en jaque
la unidad nacional:
• La tercera guerra carlista (1872-1876): Este conflicto, liderado por Carlos VII, pretendiente
carlista, buscaba restaurar un régimen absolutista y tradicionalista. La guerra se concentró
en el norte de España, especialmente en Navarra y el País Vasco, y desangró al país en
términos económicos y humanos.
• El cantonalismo: Surgido de las tensiones republicanas, el cantonalismo representó un
desafío al gobierno central. Las revueltas cantonales, especialmente en el Levante y el sur
de España, buscaban fragmentar el poder estatal y establecer un modelo federal.
• La Guerra de Cuba (1868-1878): La insurrección conocida como la "Guerra de los Diez Años"
supuso una carga económica y militar para España. La incapacidad para sofocar la rebelión
cubana generó críticas hacia el gobierno y debilitó la posición del rey.