Casitas de Colores, Samaná.
La historia detrás de estas poco la conocen por eso aquí se
las cuento.
En los primeros años del mandato del presidente Dr.
Joaquín Balaguer y su visión de convertir el pueblo de
Samaná en un destino turístico habían muchas opciones de
cómo realizar esta acción.
Balaguer tenía la idea de crear muchos puntos y comercios
importantes en dicha provincia entre ellos restaurantes,
hoteles, construir el hermoso puente que hoy es transitado
por miles de turistas. Sin embargo, había algo que no le
agradaba mucho el tema de las casitas de colores
coloniales de madera y su gente que era vista como pobres
lo cual no encajaba en la vista del mandatario y su
remodelación moderna.
Es por esto que 1970, Balaguer decide derribar todas estas
construcciones pintorescas y crear en su lugar
construcciones de concreto pocos atractiva. Muchas
personas perdieron sus casas sin ningún tipo de
compensación, como siempre la corrupción arropó y se
benefició de los más débiles.
Gastronomía DE SAMANA
Samaná es un territorio donde han confluido diversas
culturas que han hecho de ella una provincia multiétnica y
multicultural.
Un ejemplo es el arte culinario: el conocido (Congrí en cuba)
Moro con coco y acompañado con carne de cerdo salada,
son dos atractivos platos de la región.
Hay que agregar Los postres y bebidas
El sefolé (un dulce), el Yinyabié, una bebida similar a la
cerveza típica local y que fue introducida por los Cocolo,
(Cocolo es un término usado al referirse a los
afrodescendientes inmigrantes de las Antillas inglesas.)
Residente en zonas como Monte Rojo, Villa Clara, Honduras,
Los Algarrobos, Juana Vicenta, La Cuchilla, La Palmilla y
otras comunidades de Samaná, y se han mantenido unidos
gracias a sus tradiciones.
Dos de las bases de la cocina son: la leche de coco y el
aceite de coco.