TEMA 5
Tema 5: Alfonso XIII y la crisis de la Restauración
1 La primera parte del reinado de Alfonso XIII y los proyectos de regeneracionismo
político
1.1 Los intentos de modernización del sistema
Después del Desastre del 98 se abrió una segunda etapa en la historia de la Restauración. A
partir de esta fecha se inicia un proceso de crisis y descomposición del sistema.
La pérdida de las últimas colonias ultramarinas provocó una profunda convulsión. Los
españoles se dieron cuenta de los defectos y carencias del país. Se convertían y se edificaban
inmensos imperios coloniales.
La consecuencia última de esta conmoción fue la aparición de un fuerte sentido de
autocrítica y de un deseo de cambio y de renovación. Este sentimiento regeneracionista
presentó una vertiente política, pero también social, económica e intelectual, este es el
regeneracionismo.
El discurso regeneracionista incluía modificaciones en todos los órdenes de la vida española.
Los regeneracionistas cuya suma sintetizaba el problema de España. Las soluciones:
➔ Por un lado, existió un regeneracionismo desde dentro del propio sistema, que
intentó modificar lo existente y adaptarlo a las nuevas circunstancias. Encarnado por
José Canalejas.
➔ Por otra parte un movimiento regeneracionista ajeno al sistema que pretendía su
liquidación como fórmula para renovar la vida española.
Principales problemas del reinado de Alfonso XIII:
➔ Político. Caciquismo.
➔ Social. Aumento de la tensión social.
➔ Regionalista. Desconfianza ante el Estado centralista.
➔ Religioso. Desprestigio de la Iglesia ante la izquierda.
➔ Económico. Necesidad de mejorar las condiciones de vida de los españoles.
➔ Colonial. Tras 1898, nuevos problemas con Marruecos.
➔ Militar. Protagonismo del Ejército en la vida pública.
1.1.1 El revisionismo político de los primeros gobiernos de Alfonso XIII
Entre 1898 y 1914 se realizaron diversos intentos de modernización y de revisión del sistema
de la Restauración, promovidos por los partidos del turno. Hasta 1909, el protagonismo lo
ejerció el observador Antonio Maura, luego el liberal José Canalejas.
Sus respectivos fracasos provocaron un deterioro progresivo que desembocó en la gravísima
crisis de 1917.
1.1.1.1 Antonio Maura y la revolución desde arriba
En 1899 volvieron al poder los conservadores. Le sucedió en la dirección del partido Antonio
Maura que representaba la llegada al poder de una nueva generación de políticos, con un
estilo nuevo, más dinámico, que apelaba a la movilización de las masas, frente a la vieja
política de élites.
Sus planteamientos se resumían en lo que él denominaba revolución desde arriba, es decir,
la implantación desde el Gobierno de una serie de cambios profundos en todos los órdenes.
Maura desconfiaba de que la sociedad civil pudiera acometer este proyecto de regeneración
por sí misma, era consciente de que podría producirse una auténtica revolución desde abajo
que liquidara todo el sistema. Su proyecto político chocó con grandes resistencias.
El objetivo esencial era terminar con la farsa electoral. Para ello Maura aprobó la Ley
Electoral de 1907, llamada de descuaje del caciquismo, que convertía el voto en obligatorio.
No obstante incluía el famoso artículo 29, que permitía a los caciques continuar sus manejos.
Otra de las cuestiones fue la reforma de la Administración dentro de un plan de
descentralización.
La Ley de Bases para la Administración Local, que aumentaba la capacidad de maniobra
económica a los municipios.
El Gobierno de Maura destacó por su frenética actividad.
➔ Ley de la escuadra. Para promover el desarrollo de los astilleros navales con la
construcción de una flota de guerra.
➔ Instituto nacional de previsión. También legisló en materia de seguridad social,
fundado en 1909 y se instauró el descanso dominical.
En cuanto a la política exterior, tras la Conferencia de Algeciras que ratificó la división de
esferas de influencia entre Francia y España establecida en 1904. Se mantuvo la presencia de
Marruecos con el objetivo de asegurar el entorno en la plaza de Melilla. El envío de nuevas
tropas tras unos incidentes con los rifeños en 1909 fue el detonante de la caída de Maura.
● La Semana Trágica.
El Gobierno decidió llamar a filas a varias unidades de reservistas de la ciudad de Barcelona.
Los socialistas y anarquistas, muy numerosos, aprovecharon la impopularidad de esta
medida para convocar una huelga general, iniciada de forma pacífica, desembocó en una
espiral de violencia conocida como la Semana Trágica. Se incendiaron más de 60 iglesias y
hubo unos 150 muertos.
Maura reprimió la revuelta con energía y hubo más de 5 condenados a muerte. La más
polémica fue la de Francisco Ferrer, fundador de la Escuela Moderna, de tendencia
anarquista.
La oposición, incluidos liberales, clamó la dimisión del jefe de Gobierno al grito de “Maura
no”. Tras perder el apoyo de Alfonso XIII, Maura presentó su dimisión en octubre de 1909.
1.1.1.2 Canalejas y el regeneracionismo liberal
Tras la caída de Maura, los liberales ocuparon el Gobierno con José Canalejas, procedente
del ala izquierda del partido, representó la oportunidad de los liberales para aplicar su
política de regeneración nacional.
La actuación más polémica de su mandato fue la Ley de Asociaciones Religiosas, conocida
como Ley del candado, que prohibía el establecimiento de nuevas órdenes religiosas en
España.
La medida no tenía en realidad demasiada trascendencia, porque prácticamente todas las
órdenes religiosas ya estaban establecidas en España. Esta ley desempolvó el debate sobre el
papel de la Iglesia en la sociedad española del siglo XX e hizo aflorar el sentimiento
anticlerical de gran parte de la izquierda.
Canalejas siguió el rumbo de Maura en lo que se refiere a la protección legal de los
trabajadores: reguló la jornada máxima de trabajo y fomentó el desarrollo de seguros
sociales.
En relación con el problema regional, promovió la Ley de Mancomunidades, que permitió su
establecimiento en Cataluña, aunque fue aprobada en otro momento. En política exterior,
envió tropas a Marruecos que enfrentó a Francia y Alemania, para garantizar el territorio del
Protectorado.
Por lo demás, abolió el impopular impuesto de consumos: modificó el sistema de
reclutamiento militar, al eliminar la posibilidad de exención del servicio por medio del pago
de una cantidad de dinero.
Sus buenas relaciones con Maura llevaron a pensar en la posibilidad de establecer un turno
ante ambos, al viejo estilo del pago de Cánovas y Sagasta. Pero esta esperanza se truncó
cuando Canalejas fue asesinado en plena calle de Madrid por un anarquista. El rey prefirió
encargar la tares al también conservador Eduardo Dato. Los dos políticos de más talla de la
época, Maura y Canalejas, por distintas razones, habían desaparecido de escena.
1.1.1.3 La oposición de republicanos y nacionalistas
● Fuerzas externas al sistema
○ A la izquierda
■ Republicanos
● Partido radical
● Partido reformista
■ Socialistas
● PSOE
● UGT
● Comunidad del PSOE en 1921
■ Anarquistas
● CNT
○ A la derecha
■ Carlistas
● Tradicionalistas
■ Católicos
● Ligas
● CNCA
■ Mauristas
■ Regionalistas
Los republicanos
Una de sus prioridades era la liquidación de la monarquía, símbolo de la decadencia
española.
● En 1908, Alejandro Lerroux constituyó el Partido Republicano Radical. Se trataba de
una formación moderna, hizo un discurso populista y anticlerical. Fue decantándose
hacia posturas cada vez más moderadas.
● En 1913, el Partido Reformista, más interesado en el partido democratizador.
Eran partidarios de colaborar con la monarquía si se introducían mejoras sustanciales e la
calidad democrática del sistema. En sus filas militaría un joven Manuel Azaña.
Los socialistas
Tanto su rama política (PSOE) como sindical (UGT) mantuvieron un lento crecimiento. Pero,
conscientes de su inviabilidad se centraron en reclamar medidas concretas que mejoraran la
vida de los trabajadores.
Los anarquistas
Se movían entre el anarcosindicalismo y el terrorismo.
La CNT llegó a ser el sindicato más numeroso de España.
En 1909, tras la Semana Trágica. una coalición electoral republicanosocialista hizo posible
que Pablo Iglesias se convirtiera en diputado en 1910.
Los carlistas
Permanecerán en su oposición a la monarquía alfonsina.
Los católicos
Los católicos españa se fueron organizando para recuperar los valores del catolicismo en el
programa regeneracionista.
En 1908, Ángel Herrera Oria organizó la Asociación Católica Nacional de Propagandistas y
fundó el diario El Debate.
Si en el terreno político la desunión entre los católicos fue una constante, en el campo social
los éxitos fueron importantes: aparición de sindicatos católicos seguidores de la doctrina
social del papa León XIII.
Los mauristas
La relegación de Antonio Maura propició que un grupo de seguidores se situará al margen
del sistema. Curiosamente Maura, que inspiró la iniciativa, no la lideró.
Los regionalistas/nacionalistas
El mayor éxito de los regionalistas catalanes de la Liga fue la creación de la Mancomunidad
de Cataluña en 1914.
La Mancomunitat fue un organismo coordinador de las tareas de las cuatro diputaciones
catalanas presidido por Enric Prat de la Riba. Sus competencias consistían en el fomento de
obras públicas y de la cultura. Contribuyó a mejorar el sistema de comunicaciones,
carreteras, ferrocarriles. Por primera vez el catalán pasaba a ser una lengua pública en la
Administración junto con el castellano.