ESQUEMA DE VACUNACIÓN:
Vacuna:
Sustancia compuesta por una suspensión de microorganismos atenuados o muertos que se introduce en el
organismo para prevenir y tratar determinadas enfermedades infecciosas. Estimula la formación de
anticuerpos con los que se busca inmunizar contra estas enfermedades
Diferencia entre vacunación e inmunización:
Vacunación:
Acto de administrar cualquier inmunobiológico, (sin que se asegure una inmunización en el receptor).
Inmunización:
Proceso de inducir o transferir inmunidad mediante la administración de un inmunobiológico, o por la
administración de la leche materna, o de madre a hijo por la placenta.
Clasificación de las vacunas:
Vivas o atenuadas
• Obtenidas directamente del virus o bacteria que causa la enfermedad.
• Estos patógenos se atenúan o debilitan por pases consecutivos en cultivos en laboratorios especializados
para producción de vacunas.
Inactivas/muertas:
Son producidas por el crecimiento de una bacteria o virus en un medio de cultivo e inactivadas
posteriormente con calor o productos químicos.
El esquema de vacunación en El Salvador no solo cubre a la población infantil, sino que también está
estructurado para abarcar todas las etapas de la vida, con el objetivo de prevenir enfermedades transmisibles
de impacto significativo en la salud pública. Se centra en garantizar una cobertura universal y mantener
controladas enfermedades prevenibles por vacunación. Aquí te detallo con mayor profundidad:
Vacunación para niños y lactantes (0-6 años):
1. Recién nacidos:
▪ BCG: Protege contra formas graves de tuberculosis, como meningitis tuberculosa y tuberculosis
miliar.
▪ Hepatitis B (dosis monovalente): Previene infecciones perinatales y enfermedades hepáticas
crónicas.
2. A los 2 meses:
▪ Pentavalente (1.ª dosis): Protege contra difteria, tosferina, tétanos, hepatitis B y Haemophilus
influenzae tipo b.
▪ Polio oral (1.ª dosis): Previene la poliomielitis.
▪ Rotavirus (1.ª dosis): Previene gastroenteritis por rotavirus.
▪ Neumococo conjugado (1.ª dosis): Previene infecciones neumocócicas, como neumonía, meningitis
y otitis media.
3. A los 4 meses:
▪ Repetición de las vacunas anteriores (Pentavalente, Polio, Rotavirus y Neumococo, 2.ª dosis).
4. A los 6 meses:
▪ Pentavalente (3.ª dosis) y Polio (3.ª dosis).
▪ Influenza estacional: Se introduce esta vacuna anual para prevenir complicaciones por gripe severa.
5. A los 12 meses:
▪ SRP (Sarampión, Rubéola y Paperas): Primera dosis.
▪ Neumococo (refuerzo).
6. A los 18 meses:
▪ DPT (1.ª dosis de refuerzo): Contra difteria, tosferina y tétanos.
▪ Polio (1.ª refuerzo).
7. A los 4-6 años:
▪ SRP (2.ª dosis): Completa el esquema de protección contra sarampión, rubéola y paperas
▪ DPT (2.ª refuerzo) y Polio (2.ª refuerzo).
Vacunación para adolescentes (9-18 años):
1. Virus del Papiloma Humano (VPH):
▪ Indicada para niñas de 9 a 13 años (dos dosis con 6 meses de intervalo).
▪ Previene infecciones por cepas de VPH asociadas al cáncer cervicouterino y verrugas genitales.
2. Refuerzos de vacunas:
▪ Según necesidad, se evalúan refuerzos contra tétanos, difteria o hepatitis B, especialmente en
adolescentes con factores de riesgo o exposición.
Vacunación para mujeres embarazadas:
▪ Influenza estacional: Protege a la madre y al recién nacido contra complicaciones graves por gripe.
▪ Tdpa (Tétanos, difteria y tosferina): Una dosis entre las semanas 27 y 36 del embarazo para proteger
al bebé contra la tosferina en los primeros meses de vida.
▪ Hepatitis B: En caso de riesgo, para prevenir la transmisión vertical al recién nacido.
Vacunación para adultos y adultos mayores:
1. Adultos (19-59 años):
▪ Td (Tétanos y difteria): Refuerzo cada 10 años.
▪ Hepatitis B: Tres dosis en personas no vacunadas previamente o con factores de riesgo.
▪ Influenza estacional: Anual, especialmente para quienes tienen enfermedades crónicas.
2. Adultos mayores (60+ años):
▪ Influenza estacional: Anual.
▪ Neumococo (23-valente): Prevención de neumonía y complicaciones graves por neumococo. Una
dosis única, con refuerzo según indicación médica.
Vacunación para poblaciones de riesgo específicas:
1. Trabajadores de la salud:
▪ Vacunas como hepatitis B, influenza, tétanos-difteria y otras según exposición.
2. Personas con enfermedades crónicas:
▪ Vacunas adicionales, como neumococo e influenza, para prevenir complicaciones.
3. Poblaciones expuestas a epidemias:
▪ En caso de brotes (por ejemplo, sarampión o fiebre amarilla), se realizan campañas de vacunación
masivas.