1.
Interferencia parental:
Es cuando uno de los padres interviene negativamente en la relación del hijo con el
otro progenitor. Esto puede incluir impedir visitas, desacreditar al otro padre/madre,
manipular horarios o incumplir acuerdos judiciales. Es común en casos de
separaciones conflictivas y puede afectar negativamente el bienestar emocional del
niño.
2. Alineación parental:
Es un proceso psicológico en el que un progenitor, a través de manipulación o
influencia, hace que el hijo desarrolle rechazo, desconfianza o aversión hacia el otro
progenitor. Este fenómeno no ocurre de manera espontánea y suele estar relacionado
con el deseo de controlar al hijo y excluir al otro progenitor de su vida.
3. Síndrome de alienación parental (SAP):
Propuesto por Richard Gardner en los años 80, describe un supuesto trastorno en el
que un niño muestra rechazo persistente e injustificado hacia uno de los padres debido
a la influencia negativa del otro. Sin embargo, el SAP ha sido muy criticado por la falta
de respaldo científico, el riesgo de usarlo para desestimar denuncias de violencia o
abuso, y porque no está reconocido en manuales diagnósticos oficiales como el DSM-5
o la CIE-11.
4. Meta peritaje:
Es una evaluación realizada por un experto para analizar la calidad, consistencia y
metodología de un informe pericial previamente realizado. Sirve para determinar si
dicho informe cumple con los estándares técnicos y científicos necesarios,
especialmente en casos legales donde puede haber errores o sesgos.
5. Violencia vicaria:
Es un tipo de violencia extrema en la que una persona (generalmente el padre en
casos de violencia de género) utiliza a los hijos como medio para causar daño
emocional a la pareja o ex pareja. Esto puede incluir maltratos psicológicos o físicos
hacia los niños, e incluso casos trágicos como el asesinato de los menores, con el
objetivo de infligir el máximo dolor a la madre. Es reconocida como una forma de
violencia de género en varios países.