Orígenes del Pastor Garafiano en La Palma
Orígenes del Pastor Garafiano en La Palma
Resumen: Los perros utilizados por los Abstract: In pre-hispanic times, the shep-
pastores en La Palma con anterioridad a la herds of La Palma used dogs to tend their flocks.
conquista de la Isla para la conducción de sus These dogs, through natural and functional se-
rebaños devinieron, por selección natural y lection, eventually became an autochthonous
funcional con el transcurso del tiempo, en una breed of the island. In the second half of the 20th
raza autóctona que se encontraba en trance de century, when improvements in transport made
desaparición antes de ser reconocida como tal, a much casier the connections with the rest of the
consecuencia de su cruzamiento con perros world, the mix with alien species threatened the
llegados en la segunda mitad del siglo XX cuando survival of the breed before it had a chance of
las comunicaciones con el exterior se hicieron más being officialy recognized as such. The dissapea-
fáciles. Un grupo de trabajo y posteriormente una rance of the breeds and its genetic material (as
asociación legalmente constituida, evitaron la happened with other species), an important part
extinción de la raza y, con ello, la pérdida de su of the island’s heritage, was prevented by a work
componente genético que, junto con el de otras goup that later became a legally recognized
especies, también con variedades autóctonas de association.
La Palma, forman parte del patrimonio insular. Key words: Autochthonous, genetic, heri-
Palabras clave: autóctona, genético, patri- tage, breed, leading-dog, canary island, La
monio, especies, careas, canarias, La Palma Palma.
INTRODUCCIÓN.
1
ABREU GALINDO, J.: 1977.
Haguarán», según Torriani2. La coincidencia al respecto que se daba en las diferentes islas,
aunque con otras denominaciones («Cancha» en Tenerife, «Tibicena» en Gran Canaria,
etc.), está justificada por ser los perros asilvestrados el único predador que existía con
capacidad para hacer daño a su más apreciado tesoro: las cabras, ovejas y cerdos que cons-
tituían su principal medio de subsistencia.
Las variaciones morfológicas que necesariamente tendrían los perros, cabras y ovejas
de las islas, estarían motivadas por su necesaria adaptación al medio natural, tan diferente
de unas a otras, y a la propia insularidad, determinante del aislamiento y la lejanía que
han dado lugar a la presencia en las mismas de un elevado número de endemismos botá-
nicos y faunísticos, en muchos casos exclusivos de cada una de ellas, lo que también ha
ocurrido con algunos de los animales domésticos llegados tras la conquista. Si en este
último caso la diferenciación se ha producido en el transcurso de sólo cinco siglos, es fácil
comprender lo ocurrido durante la larga prehistoria insular.
EL PERRO PREHISPÁNICO.
Al pensar en el perro de los auaritas, obliga a relacionarlo con el “perro lanudo” al que
aludían como símbolo del mal, tan diferente a los entonces existentes en las restantes
islas, al parecer de pelo corto, como es el caso del actual bardino majorero, acaso por su
primitivismo la representación más genuina de los perros prehispánicos. No parece lógi-
co que los habitantes de Benahoare pudieran imaginarse un perro de pelo más o menos
largo -“lanudo”- de no haberlos conocido con esta característica.
El perro que existía en Benahoare, tuviera o no la forma citada, tuvo que ser necesa-
riamente un animal capaz de sobrevivir en un medio tan hostil como es la abrupta oro-
grafía de la isla, soportar las variaciones climáticas propias del litoral insular, medianías
y altas cumbres que superan los 2.400 metros, e igualmente capaz de realizar eficazmen-
te la función para la que se le criaba: el pastoreo. No se descarta el consumo de su carne,
pero recientes estudios arqueológicos apuntan a que esto fue poco significativo y «res-
tringido para períodos de gran escasez alimentaria o en ciertas celebraciones religiosas3.»
3
TORRIANI, L.: 1978.
4
PAIS PAIS, F.J.: 1996.
EL PERRO HISTÓRICO.
senta la raza, haciendo realidad el conocido aforismo «la función crea la forma».
4
NODA GÓMEZ, T.: 2003.
Trabajando
en las cumbres:
“Samán”, 1990
EL RIESGO DE EXTINCIÓN.
Hasta comienzos de la segunda mitad del pasado siglo, no existían en La Palma sino
los siguientes tipos de perros perfectamente diferenciados:
a) El llamado “perro de caza” -así, con este apelativo, sin tener en cuenta la diversidad
de razas que cumplen esta función- muy abundante en las zonas rurales y hoy ya con
nombre propio, el magnífico podenco canario, tan eficaz para la caza del conejo, acti-
vidad que cuenta con muchos adeptos.
b) El que llamaban “perro lobo” -igualmente sin considerar la variedad de lupoides que
existe-, nuestro actual pastor garafiano, también abundante en las zonas rurales
donde era criado y utilizado por los pastores para la conducción y manejo de sus reba-
ños de cabras y ovejas. Se le podía ver frecuentemente en las mañanas por los princi-
pales núcleos urbanos, acompañando a los pastores que acudían con sus cabras para
ordeñarlas y vender la leche directamente a la puerta de las casas. Excepcionalmente
se criaban algunos en las ciudades, como perros de lujo y compañía.
c) El desaparecido “perro ratonero”, que no era otra cosa que la numerosa descendencia,
de fox terriers de pelo liso, traídos a la isla en el siglo XIX por las compañías inglesas
que introdujeron el cultivo del plátano, para combatir las ratas que proliferaban en los
almacenes de empaquetado de la fruta. Reproducido sin ningún sometimiento al están-
dar racial, configuró un tipo de perro diferente, tal como ha ocurrido en Japón con el
terrier nipón, el fox paulinho en Brasil, en España con el rater valenciano y el bodeguero
andaluz, etc. Fue muy abundante y apreciado en las ciudades y zonas urbanas por su
utilidad, carácter, belleza y fácil mantenimiento. A lo largo de la segunda mitad del siglo
pasado fue desapareciendo paulatinamente, por la competencia con razas foráneas de
moda y ya no existe. Los pocos que hoy pudieran parecérsele son algunos de las indica-
das razas que se han importado recientemente, o sus descendientes.
d) Por último, existía también una variada población de mestizos, sobre todo en los cas-
cos de los pueblos y en las ciudades, producto de cruces arbitrarios; algunas varieda-
des de perros falderos, presas, etc. y, con carácter muy puntual, perdigueros o pacho-
nes traídos por los pocos aficionados a la caza de pluma, que desaparecían lo mismo
que habían llegado al concluir su ciclo vital.
No ocurrió esto cuando, cincuenta años atrás, se puso de moda el pastor alemán, magnífica
raza de la que fueron llegando a la isla abundantes ejemplares de mejor o peor calidad, junto
con otras de menor significación. Deslumbrados ante lo foráneo e infravalorando lo propio -
máxime cuando no existía conciencia generalizada del valor que hoy se reconoce a las razas autóc-
tonas, ni acaso se tuviera consciencia de aquellas con que la isla contaba - se cruzó indiscrimi-
nadamente el antiguo “perro lobo” con pastores alemanes, olvidando al viejo e indispensable
colaborador que durante siglos recorrió la Isla acompañando a los rebaños. De tal mestizaje resul-
taron unos híbridos que fueron sustituyendo al perro primitivo hasta su casi total desaparición.
RECUPERACIÓN.
ISSN 1698-014X
5
F.A.O. (Food and Agriculture Organization, Organismo de las Naciones Unidas para la agricultura y la ali-
mentación) y U.N.E.P. (United Nations Environment Programme, Programa de las Naciones Unidas para el
medio ambiente).
Los primeros pasos fueron especialmente laboriosos pero, acometidos con entusias-
mo, proporcionaron gratas experiencias y satisfacciones, siendo pocos los desencantos.
Al cuestionario elaborado para realizar la encuesta respondieron treinta y siete encues-
tados, elegidos entre los más antiguos cabreros -pastores de cabras- que estuvieran en acti-
vo o ya retirados, algunos octogenarios, que pastorearon sus rebaños ayudados por sus
perros cuando no existían otras comunicaciones entre los lugares más alejados de la Isla
que los antiguos caminos de cumbre; ganaderos con amplios conocimientos del medio
rural y algunos viejos cinófilos, que recordaban perfectamente al ya raro perro de los pas-
tores. Recordemos lo recogido unos años después en una publicación, refiriéndose a la
encuesta realizada6
“El resultado fue sorprendente, destacando la coincidencia en lo siguiente:
a) En la descripción del perro, tanto en su morfología como en su carácter.
b) En que existió desde siempre, pues los vieron criar a sus padres y estos a sus abuelos.
ISSN 1698-014X
6
DÍAZ RODRÍGUEZ, A.M.: 1989.
Este resumen no puede recoger la gran riqueza de información, relatos y anécdotas que
proporcionaron los entrevistados, todo lo cual permitió elaborar un avance de estándar
racial que sirviera de base para la confección del censo que se realizaría a continuación.
Para este cometido se estuvo recorriendo la isla durante algún tiempo, acudiendo a
los más remotos lugares donde se tuviera referencia de la existencia de alguno de estos
perros, fotografiándolos, tomándoles medidas y recabando la mayor información posi-
ble sobre cada uno: ascendencia, eficacia en su trabajo, etc. Esta tarea fue menos grata
que la encuesta, pues la búsqueda resultó la mayoría de las veces desalentadora: perros
evidentemente mestizos a los que no se les prestó atención, magníficos ejemplares que
habían sido castrados, siguiendo la costumbre de algunos pastores para que no se aleja-
ran en busca de hembras en celo, otros de gran calidad pero tan viejos que no eran ya
aptos para la reproducción…
De todas formas, se registraron y asignó número a setenta y dos perros, de los que
sólo ocho se consideró que respondían totalmente al estándar sin signo alguno de cruce
con otras razas. Estos fueron “Cubana I” (hembra de Franceses, Garafía), “Valiente” (ma-
cho de Machín, Garafía), “Leal” (macho de Roque Faro, Garafía), “Tigre” (macho de La
Mata, Garafía), “Liviana” (hembra, de Barlovento), “Cubano I” (macho, de Barlovento),
“Rumbo” (macho, de Tigalate, Mazo), y “Doria” (hembra, de Monte Pueblo, Mazo).
Lamentablemente, sólo cuatro de estos pudieron ser utilizados directamente para la
reproducción, pues de los restantes uno estaba castrado y tres eran ya muy viejos, por lo
que únicamente quedó el recurso de utilizar para ello a algunos de los mejores de sus
descendientes conocidos.
A la vista de los resultados obtenidos, se decide continuar con la tarea emprendida y
comienza su andadura el “Grupo de Trabajo para la Recuperación del Perro Pastor
Garafiano”. Se decide que la denominación popular “perro lobo” induce a confusión, al
no diferenciar la raza de las demás del tipo lupoide que existen. Se elige el nombre de
“pastor garafiano” por pertenecer claramente la raza al grupo de perros de pastoreo y ser
el municipio de Garafía - por su ancestral aislamiento hasta tiempos muy recientes - el
lugar donde se conservaban y de donde procedían en el pasado los más puros y bellos
ejemplares.
Cabe destacar la buena disposición mostrada por los propietarios de los perros, quie-
nes comprendieron de inmediato la importancia de recuperar al que en el pasado les
había prestado tan valiosa colaboración, cedieron cachorros al Grupo de Trabajo para su
núcleo reproductor, facilitaron sementales para montas controladas y, en dos casos, le
donaron generosamente un macho y una hembra adultos de los antes indicados.
Los resultados obtenidos de inmediato fueron muy gratificantes, pues el vigor gené-
tico que demostró poseer la raza, hizo que desde las primeras camadas se pudiera obser-
var la homogeneidad de los cachorros, mostrando muchos de ellos peculiaridades de la
ISSN 1698-014X
raza recogidas en las encuestas, de carácter secundario, que no poseían sus padres.
La distribución de cachorros, tanto la realizada primero por el Grupo como después por
la Asociación, ha tenido siempre carácter no lucrativo, comprometiéndose los receptores a
Camada de “Loa”,
1990
prestarles los cuidados necesarios, a no cruzarlos sino bajo riguroso control, a presentarlos
a las Muestras o Exposiciones que les fueran indicadas y, en resumen, a colaborar en la divul-
gación y conocimiento de la raza. No puede decirse que todos han cumplido este compro-
miso, pero otros sí y algunos en tal medida que el balance ha sido positivo. Hasta el 30 de
Octubre de 2004, habían sido entregados en estas condiciones 942 cachorros.
En 1986 organizan algunos aficionados locales una exposición canina, que tuvo lugar
en la Plaza de Santo Domingo de Santa Cruz de La Palma, bajo el asesoramiento y con
la colaboración de la Sociedad Canina de Canarias, con sede en Las Palmas de Gran
Canaria, y el desaparecido Can Club de Santa Cruz de Tenerife, con objeto de alentar a
Cachorros de cuatro
semanas.
Grupo de cría de la
Asociación, 1996
San Antonio
del Monte,
Junio de 1991
no haber sido vistos nunca fuera de la Isla, causaron general admiración. Los jueces espe-
cialistas actuantes don Vicente Álvarez, presidente de la Real Sociedad Canina de España,
y don Evaristo Sanllehi, les dedicaron más de hora y media, examinando a cada uno de
ellos y haciendo las más oportunas y elogiosas observaciones.
El 12 de junio del mismo año, con la colaboración del Grupo de Trabajo, el
Ayuntamiento de la Villa de Garafía organiza la “I Muestra Insular del Perro Pastor
Garafiano”, que desde entonces se ha venido celebrando ininterrumpidamente y ha
alcanzado en el año 2004 su XVII edición, coincidiendo con la tradicional Feria
Ganadera de San Antonio del Monte.
En el otoño de este mismo año, se llevan seis perros a Tenerife que, junto con otros
tres más allí existentes, se presentan en la Muestra de Razas Autóctonas Canarias que tuvo
lugar con motivo de la Exposición Nacional Canina que se celebró en Santa Cruz de
Tenerife. Actuó como Juez Único el miembro del Comité de Razas Autóctonas de la Real
Sociedad Canina de España, don Rafael Malo Alcrudo, quien hace de la raza los mayo-
res elogios, hasta el punto de merecerle el siguiente comentario que aparece en un artí-
culo que publica en una revista especializada a su regreso a Madrid7:
“En primer lugar salieron al ring los Pastores Garafianos, raza absolutamente des-
conocida para mí y que me sorprendió por la asombrosa homogeneidad de los suje-
tos presentes. Es el Garafiano un perro de talla media, de estructura seca y mirada
vivaz, como corresponde a una raza de pastor; el pelo tirando a largo, de estructu-
7
MALO ALCRUDO, R.: 1989.
San Antonio
del Monte,
Junio de 1992
8
MALO ALCRUDO, R. y DE BENITO RUIZ, E.: 1992.
9
IBIDEM.
En Las Palmas de
Gran Canaria, 1995
muestras que anualmente han tenido lugar en ambas capitales insulares, sin que haya sido
necesario trasladarlos desde La Palma. Cabe destacar las celebradas en Las Palmas de Gran
Canaria donde, en varias ocasiones, se han presentado más de una veintena de ejemplares.
El 15 de julio de 1997, se constituye legalmente la “Asociación Española del Perro Pastor
Garafiano”, registrada con el número 162.539 en el Registro Nacional de Asociaciones y
C.I.F. G-38504833, de la cual son socios fundadores los miembros del Grupo de Trabajo, que
se da por disuelto, transfiriendo al nuevo ente jurídico el archivo fotográfico, toda la docu-
mentación acopiada y los sementales del núcleo reproductor existentes en ese momento.
Para el logro de los fines propuestos ha contado, tanto el Grupo de Trabajo como des-
pués la Asociación, con el valioso apoyo y asesoramiento de reconocidas autoridades en
el campo de la Zootécnia, Biología y Razas Autóctonas Españolas, con los estudios rea-
lizados por las facultades de veterinaria de Las Palmas de Gran Canaria y Córdoba - sien-
do de destacar el elaborado por los veterinarios Cesar Bravo Muñoz y Angel Zacarías
Lorenzo García - así como, en el aspecto económico, con una modesta subvención del
Cabildo Insular de La Palma, que ha venido cubriendo parte del presupuesto de la aso-
ciación, siendo el resto afrontado por sus miembros.
En Las Palmas de
Gran Canaria, 1998
En Madrid,
Mayo de 2003
- deporte de reciente implantación en España para el que ha sido entrenada con éxito -
con su perra “Lola de Taburiente”, criada por la Asociación.
Apenas quince días después, en la primera semana de diciembre, la perra citada, al cum-
plir la edad mínima exigida para competir y superar con éxito las pruebas de capacidad per-
tinentes, lo hace por primera vez en el Campeonato Nacional del grado I, celebrado en Ibiza,
quedando en primer lugar entre los veintiún perros muy bien preparados, de dieciséis razas
diferentes, que participaron.
Agility:
ISSN 1698-014X
“Lola” sorteando
obstáculos verticales,
Barcelona 2003
Estand de la
Asociación en la
Exposición Europea
de Barcelona, 2004
“Hund Sport”, Estocolmo; “Aguayro”, Las Palmas de Gran Canaria; “Perros y Compañía”, Madrid; “Sólo
10
BIBLIOGRAFÍA
ABREU GALINDO, J.: Historia de la Conquista de las Siete Islas de Canaria. Santa Cruz de
Tenerife: 1977.
TORRIANI, L.: Descripción de las Islas Canarias. Santa Cruz de Tenerife: 1978.
NODA GÓMEZ, T.: Pastoreo en la Isla de La Palma. Santa Cruz de La Palma: Excmo. Cabildo
Insular de La Palma, 2003.
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Palma: Febrero de 1989.
MALO ALCRUDO, R.: “El Perro Pastor Garafiano “El Mundo del Perro”, nº 20. Madrid:1989.
MALO ALCRUDO, R. y DE BENITO RUIZ, E.: “El Pastor Garafiano”. Guau, nº 49.
Barcelona: 1992.
MALO ALCRUDO, R. y DE BENITO RUIZ, E.: Las Razas Caninas Españolas. Editorial
Hispano Europea. Barcelona: 1992.
ANEXOS
-I-
Aspecto general:
Lupoide, mediolíneo o moderadamente longilíneo, eumétrico, de tamaño mediano
a grande, grupa ligeramente más alta que la cruz, cuello más bien corto y cabeza peque-
ña con relación al cuerpo. Une a su aspecto primitivo una gran belleza, sobre todo en los
ejemplares de pelo suave y largo, que causan admiración y compiten en estima con las
razas más solicitadas.
Temperamento y comportamiento:
Carácter dócil, seguro de sí mismo. Su apti-
tud principal es el pastoreo, lo que aprende fácil-
mente si se encuentra en el medio adecuado. De
gran inteligencia, temperamento sumiso y dese-
oso de complacer a su amo, asimila y destaca en
cualquier tipo de actividad para la que se le
adiestre, sea esta de servicio, deporte o guarda.
De apariencia tranquila y reposada, se muestra
muy activo cuando está trabajando. Suele recibir
a su dueño o extraños que le acompañen con una
actitud típica: ladridos sueltos al tiempo que
La risa: “Campechano II”, 1993 mueve la cola, pliega las orejas y gira ligeramen-
te la cabeza con la boca ligeramente abierta, de forma que parece sonreír. Por su carác-
ter y belleza es además un excelente perro de lujo y compañía.
Pesos y medidas:
En ejemplares bien cuidados, el peso en los machos oscila entre los 28 y 40 kilos y en
ISSN 1698-014X
Cabeza:
Cónica y pequeña con relación al cuerpo. Frente ligeramente abombada, sienes pla-
nas, lo que resalta por la implantación algo trasera y separada de las orejas. Estas pueden
presentares partidas o cortas y enhiestas, en ambos casos con tendencia a plegarlas en acti-
tud amistosa al menor estímulo.
Ojos oblicuos de color castaño algo próximos y de mirada vivaz, de contorno elip-
soide, párpados pigmentados, órbitas poco sobresalientes y cuencas escasamente depri-
midas.
Hocico firme, de dorso recto, adelgazándose gradualmente hacia la trufa, siendo esta
siempre de color negro. Las mejillas, de tamaño mediano, están siempre pobladas de pelo
liso. Los labios son breves y recogidos. El mentón poco marcado. Mordida en pinza. Stop
suave y poco pronunciado.
Cuello:
Corto, con el borde superior bien musculado, muy poblado de pelo en su totalidad,
especialmente en la garganta, sin presentar papada.
Tronco:
El diámetro dorso-esternal es amplio, con costillares un poco arqueados, dándole apa-
riencia atlética y de gran capacidad torácica. La cruz es musculosa, estando en un plano
ligeramente inferior al de la grupa, lo que da lugar a una línea dorso-lumbar recta y leve-
mente ascendente hacia la zona sacra. Lomo bien musculado. La punta del anca, al igual
que la de la nalga, no sobresalen excesivamente, conformando una cadera de contorno
suaves. Los flancos, cortos y ligeramente musculados, están bien marcados. Vientre reco-
gido e ingle profunda. El aparato genital es proporcional al resto del cuerpo.
Extremidades:
Las anteriores presentan una espalda larga y musculosa, al igual que el brazo que es
oblicuo, siendo las articulaciones del hombro y del codo muy fuertes. Desde cualquier
perspectiva el antebrazo es perpendicular al suelo. El carpo sigue la línea vertical del ante-
brazo y el metacarpo está muy poco inclinado hacia adelante. La mano es ovalada, con
dedos apretados, uñas fuertes y bien pigmentadas al igual que las almohadillas plantares.
En las posteriores, el muslo es ancho y bien musculado, presentando una nalga algo
convexa. La rodilla está situada en la línea imaginaria que uniría la punta del anca verti-
calmente con el suelo. La pierna es larga y musculosa, presentando un corvejón ancho y
Capa:
Leonada o alobada, en sus diferentes matices. Los leonado muy claros se confunden
con el color barquillo. Excepcionalmente se puede presentar algún ejemplar melánico.
Los cachorros nacen pardos, más claros u oscuros, color que cambia en su primera muda.
En algunos aparecen pelos o pequeñas manchas blancas en el pecho, dedos o punta de la
cola, que pueden desaparecer al crecer.
Pelo:
Abundante, más o menos largo, lo que le permite protegerse del frío y la lluvia. De
textura suave en unos casos y en otros algo áspero, se le acumula principalmente en la
base de las orejas, cuello, faldones, arista posterior de las patas delanteras y entre los
dedos. Liso siempre en el hocico, frente, parte anterior de las patas delanteras y en las tra-
seras del corvejón hacia abajo.
Cola:
Muy poblada, en sable o ligeramente enroscada, pero nunca sobre el lomo. Su longi-
tud no suele rebasar el corvejón.
Faltas leves:
ISSN 1698-014X
Faltas graves:
Aplomos incorrectos.
Vientre colgante o excesivamente recogido.
Línea dorso-lumbar manifiestamente ensillada.
Faltas eliminatorias:
Trufa marrón o despigmentada.
Orejas totalmente caídas.
Albinismo.
Carácter desequilibrado.
Prognatismo o enognatismo.
-II-
Componentes del grupo de trabajo para la recuperación del perro Pastor Garafiano,
por orden de incorporación al mismo:
-III-
Fundadores de la asociación española del perro Pastor Garafiano, por orden alfabéti-
co del primer apellido: