BIOELEMENTOS
BIOELEMENTOS
Los bioelementos son los elementos químicos que forman parte de los seres vivos, bien en
forma atómica o bien como integrantes de las biomoléculas. Son más de 60 elementos de la tabla
periódica aunque en todos los seres vivos se encuentran unos 25. Los bioelementos se presentan en
proporciones diferentes y su abundancia, que no su importancia, se emplea como criterio para
clasificarlos.
Bioelementos primarios: son los más abundantes. Encontramos el carbono (C), hidrógeno
(H), oxígeno (O), nitrógeno (N), fósforo (P) y azufre (S). De estos seis elementos, los
cuatro primeros constituyen aproximadamente el 95% de la materia viva y los seis juntos
llegan a formar el 96,2% de la misma. Estos elementos tienen gran facilidad para constituir
moléculas complejas en forma de cadena, las más sencillas de las cuales se componen sólo
de carbono e hidrógeno (hidrocarburos) y a partir de ellos, por sustitución de algunos
hidrógenos por otros átomos o grupos de átomos (grupos funcionales) se obtienen infinidad
de compuestos o biomoléculas.
Bioelementos secundarios: son todos los demás. Dentro de ellos los hay más abundantes y
suelen presentarse formando sales y hay otros, minoritarios, que sólo forman parte de
ciertas moléculas (hemoglobina, tiroxina, clorofila...). Se pueden diferenciar:
Indispensables: aparecen en todos los organismos. Entre ellos destacan el calcio (Ca),
cloro (Cl), potasio (K), sodio (Na), magnesio (Mg), hierro (Fe), etc.
Variables: pueden faltar en algunos organismos. Algunos de ellos son el bromo (Br), cinc
(Zn), aluminio (Al), cobalto (Co), yodo (I), cobre (Cu), etc.
Cualquier bioelemento es indispensable para el ser vivo que lo posea y aunque su proporción
sea minúscula su carencia acarrea la muerte del individuo.
BIOMOLÉCULAS:
Las biomoléculas son los compuestos químicos que forman la materia viva. Resultan de la
unión de los bioelementos por enlaces químicos entre los que destacan los de tipo covalente
(recuerda los tipos de enlace químico). Se distingue entre:
Biomoléculas orgánicas: están formadas por carbono, al que se unen, al menos hidrógeno
y oxígeno y, en muchos casos nitrógeno, fósforo y azufre. En general son moléculas
exclusivas de los seres vivos, salvo el caso del metano, que es el hidrocarburo más simple y
que sabemos que puede tener un origen no.
Consideramos moléculas orgánicas aquellas que se basan en la química del carbono, entre las
que los hidrocarburos son las más sencillas. A lo largo del siglo XX, este campo de la química ha
experimentado un desarrollo increíble: combustibles, abonos, colorantes, pesticidas, pinturas,
plásticos... Casi todo ello partiendo de esa mezcla natural de hidrocarburos que es el petróleo.
BIOMOLÉCULAS INORGÁNICAS:
Las sales minerales están formadas por un catión y un anión. Las sales pueden presentarse de
dos formas diferentes:
Sales insolubles o no disociadas. Se dicen también sales precipitadas. Presentan una función
esquelética, formando caparazones (carbonato cálcico) o conchas o bien huesos (fosfato
cálcico).
En algunos casos, los iones pueden estar unidos a moléculas orgánicas, de modo que no están
disociados pero tampoco forman sales minerales. Sus funciones dependerán de la molécula de que
se trate. Por ejemplo, la hemoglobina lleva el ión hierro, la clorofila contiene magnesio, la vitamina
B12 lleva el ión Cobalto, etc.
Dos de los fenómenos fundamentales desde el punto de vista biológico son el equilibrio
osmótico y el pH:
Equilibrio osmótico. Las membranas celulares son semipermeables. Esto quiere decir que
dejan pasar el agua libremente pero no las sales. La dirección que lleve el agua, es decir, si
entra o si sale de las células dependerá de la concentración de sales a cada lado de la
membrana: el agua siempre se mueve desde donde hay menos concentración de sales hacia
donde hay más, hasta que ambas disoluciones alcancen la misma concentración. A este
fenómeno se le llama ósmosis, y en este trasvase el agua ejerce una presión osmótica. (Si
fuera de la célula hay mayor concentración de sales, la disolución es hiperosmótica o
hipertónica, el agua sale de la célula y esta se deshidrata. Si la concentración fuera es menor
o hipoosmótica o hipotónica, el agua entra en la célula y se hincha. El tercer caso es el
idóneo: si una célula está rodeada por una disolución isoosmótica, el agua no entra ni sale.
BIOMOLÉCULAS ORGÁNICAS:
Algunos conceptos que deben repasarse son los siguientes: El carbono es un átomo
tetravalente, que se comporta como si fuera un tetraedro cuyos vértices corresponden a sus cuatro
valencias (orbitales), cada una de las cuales puede estar unida covalentemente a las de otros átomos
de carbono o a otros elementos diferentes. Si dos o tres de sus valencias se unen a un mismo átomo,
tendremos un doble o triple enlace respectivamente.
Ha sido costumbre durante mucho tiempo considerar las vitaminas como un quinto grupo de
biomoléculas, pero no es correcto ya que son un conjunto demasiado heterogéneo en cuanto a
composición química (algunas son lípidos) que sólo tienen en común ser sustancias que no podemos
sintetizar los animales y que por ello debemos de ingerir en la dieta. También es de todos sabido
que las necesitamos en pequeñas cantidades. Cabe añadir que intervienen en reacciones del
metabolismo y que su carencia ocasiona enfermedades graves que pueden llevar a la muerte
(escorbuto, raquitismo, pelagra, anemia...)
GLÚCIDOS:
Los glúcidos también son conocidos con los nombres poco apropiados de HIDRATOS DE
CARBONO, CARBOHIDRATOS o AZÚCARES.
Por la proporción entre sus componentes se cometió el error de hacer lo siguiente: CnH2nOn
= Cn (H2O)n, de lo cual surgieron los nombres, erróneos pero hoy día utilizados de hidratos de
carbono o carbohidratos (hidrato significa agua). El término de azúcares sólo debe emplearse para
aquellos glúcidos de sabor dulce (mono y disacáridos).
Los glúcidos pueden ser simples o complejos, los más sencillos son los monosacáridos y los
complejos están formados por dos o más monosacáridos (pueden ser miles de ellos). Destacaremos
los disacáridos y los polisacáridos.
Monosacáridos. Son los glúcidos más sencillos que hay, a partir de ellos se constituyen
todos los demás glúcidos. Son de color blanco, solubles en agua, de sabor dulce y pueden
cristalizar. Su fórmula general es CnH2nOn, variando n entre 3 y 8. Así, distinguimos entre
triosas, tetrosas, pentosas, hexosas, etc.
Puesto que los enlaces entre átomos de carbono son más o menos rígidos y las moléculas no
son planas sino que tiene una disposición tridimensional, podemos encontrar moléculas idénticas en
su composición pero con organización espacial diferente. Por el hecho de que tienen propiedades
diferentes es preciso darles nombres distintos o al menos ha habido que distinguir unas formas de
otras mediante símbolos. A estas moléculas semejantes pero no idénticas se las llama isómeros.
MALTOSA o azúcar de malta, que está formada por dos unidades de glucosa (la malta el
grano de la cebada germinada; este producto es la base de la fabricación de la cerveza).
LACTOSA o azúcar de la leche, está formada por la unión de una molécula de glucosa y
una de galactosa.
SACAROSA o azúcar de la fruta. Es muy abundante en la remolacha y en la caña de
azúcar, de donde se extrae y constituye el azúcar que consumimos habitualmente. Se
compone de un monosacárido de glucosa unido a otro de fructosa. Es realmente de sabor
más dulce que la glucosa pero menos que la fructosa (comentario: edulcorante).
Otros polisacáridos, en estos casos formados por derivados de monosacáridos son la QUITINA,
que forma el esqueletos de los artrópodos y de las paredes celulares de los hongos (glucosas con un
grupo amino) y la PECTINA, que interviene en la formación de las paredes celulares de todas las
células vegetales (se emplea como espesante de mermeladas). [No confundir quitina con queratina –
proteína-].
LÍPIDOS:
Los lípidos son biomoléculas orgánicas formadas siempre por C, H y O aunque muchos poseen
fósforo y nitrógeno, y en menor proporción azufre. Constituyen un grupo muy heterogéneo en
cuanto a su composición química y suelen incluirse en este grupo aquellas sustancias que presentan
unas características físicas determinadas, que son: ser insolubles en agua (disolvente polar) y
solubles en disolventes orgánicos (apolares) como el benceno, el éter, el alcohol, la acetona, la
gasolina, etc., suelen ser untuosos al tacto y menos densos que el agua.
Sus funciones son también variadas, destacando entre ellas la energética, la estructural, la
hormonal y vitamínica.
Clasificación:
Lípidos saponificables: Son aquellos lípidos que pueden descomponerse en ácidos grasos
y en alcohol. Se llaman así porque puede hacerse jabón con ellos (reacción de
saponificación). En realidad el jabón se hace a partir de los ácidos grasos.
Los ácidos grasos son cadenas hidrocarbonadas, que pueden ser saturadas o insaturadas. Los
ácidos grasos saturados son los que no poseen ningún doble enlace entre carbonos y los insaturados
son los que tienen uno o más dobles enlaces. Loa ácidos grasos poseen un número variable de
carbonos y en uno de sus extremos portan un grupo ácido carboxílico. Su característica más
llamativa es que son muy insolubles en agua, por lo que se dice que son hidrófobos. (hidro= agua;
Fobos, fobia = odio)
Los alcoholes también son variados y se trata de moléculas carbonadas que poseen uno o más
grupos hidroxilo (-OH).
Triglicéridos o grasas. Se componen de una molécula con tres carbonos y tres grupos –
OH, el propanotriol o glicerina. Esta molécula lleva unidas mediante enlaces éster a tres
moléculas de ácido graso. El enlace éster se establece por reacción entre un grupo alcohol
de la glicerina y el grupo hidroxilo del ácido graso, con liberación de una molécula de agua.
Esta reacción recibe el nombre de ESTERIFICACIÓN. La reacción opuesta es la
HIDRÓLISIS, que requiere una molécula de agua y por eso se llama así. Si la hidrólisis se
realiza en presencia de una base fuerte como la sosa cáustica (NaOH), se obtiene glicerina y
una sal de ácido graso, ésta es la reacción de SAPONIFICACIÓN y el resultado un jabón.
(Ver los esquemas y entender por qué el jabón sirve para eliminar la grasa. Distinguir del
modo de acción de los detergentes). Las grasas tienen una función esencialmente
energética. Un gramo de grasa contiene el doble de energía que un gramo de glúcido o de
lípido (unas 9 Kilocalorías por gramo frente a unas 4,2 Kcal/g de las otras biomoléculas),
por eso supone un ahorro de peso y de volumen y para seres como los animales resulta
ventajoso guardar la energía bajo esta forma en vez de en glucógeno. Los vegetales no
tienen el problema del sobrepeso pero sí sus semillas o sus frutos, por lo que muchas de
ellas almacenan también grasa (los llamados frutos secos: nueces, avellanas, pipas,
almendras, etc.).
Otras funciones de los triglicéridos son las de protección mecánica y aislante térmico (Una
foca sin su capa de grasa subcutánea moriría de frío en el agua polar en cinco minutos, tal y como
nos pasa a los humanos).
Las grasas con cadenas insaturadas son líquidas a temperatura ambiente, son las más
frecuentes en los vegetales, denominándose aceites y al ser metabolizadas en nuestro
organismo, no se transforman en colesterol. Pero también hay grasas vegetales saturadas
como las de coco y palma, que son las que se utilizan en la elaboración de alimentos
preparados por ser más baratas. En general las grasas animales son saturadas y por esto, su
estado es sólido o semisólido a temperatura ambiente (manteca, sebo, tocino). Las grasas
saturadas pueden ser transformadas en colesterol dentro de nuestro organismo y
vulgarmente las conocemos como mantecas, sebos o tocino; también son grasas la
mantequilla y la nata así como gran parte de la composición del queso. Sin embargo, la
grasa del pescado contiene una gran proporción de grasas insaturadas y por lo tanto es de la
mejor calidad sanitariamente hablando. Parte de estas grasas son las que contienen los
famosos ácidos grasos omega 3 de los que tanto se habla últimamente.
Ceras: Son ésteres de alcohol monovalente de larga cadena y una molécula de ácido graso.
Son sólidas a temperatura ambiente y su principal característica es que son extremadamente
hidrófobas. Las hay de origen animal como la cera que fabrican las abejas para
confeccionar sus colmenas o el cerumen que segregan células del conducto auditivo para
impermeabilizarlo y para retener partículas. Las aves acuáticas recubren de ceras su
plumaje de modo que éste puede sumergirse sin mojarse. Las ceras de origen vegetal
recubren estructuras como hojas, tallos y sobre todo frutos. En estos casos su función es
tanto impermeabilizante como antideshidratante.
Fosfolípidos: Son un tipo de lípidos complejos, ya que además de estar constituidos por
glicerina y dos moléculas de ácido graso poseen un grupo ácido fosfórico esterificado al
tercer grupo alcohol de la glicerina y unido al fosfórico hay otra molécula orgánica con un
grupo alcohol, diferente según los casos. Lo más llamativo de estas moléculas es su
comportamiento ante el agua, diciéndose que son anfipáticas, lo que significa que un
extremo (el del á. fosfórico) es polar y se mezcla bien con el agua (es hidrófilo – filo =
amante) y el otro extremo (el de los ácidos grasos) es apolar y rehuyeel agua (hidrófobo).
Este comportamiento hace que estas moléculas en el agua se distribuyan de tal manera que
sus extremos polares se enfrenten al agua y sus extremos apolares se protejan de ella. Esto
hace que de manera espontánea formen capas dobles y micelas. Su función en los seres
vivos es estructural, constituyendo la base de las membranas celulares.
Otros fosfolípidos como la lecitina, dado su carácter muy anfipático, tienen como función
“hacer solubles” sustancias que no lo son o lo que es lo mismo, sirven para emulsionar moléculas
como las grasas. Se emplean mucho en la industria alimentaria (lecitina de soja), por ejemplo para
hacer margarina. Habrás observado que el Colacao no se disuelve en leche fría mientras que el
Nesquik y el Colacao turbo sí lo hacen; esto es así porque los dos últimos llevan lecitina en su
composición mientras que el primero no. [→ Emulgentes más baratos son los monoglicéridos y
diglicéridos de ácidos grasos. Se obtienen a partir de triglicéridos].
Lípidos insaponificables: No poseen ácidos grasos (y por ello no se puede obtener jabón).
Destacamos dos tipos:
Isoprenoides o terpenos: Formados por la unión de moléculas de isopreno. Un ejemplo es
el β-caroteno que es un pigmento vegetal de color naranja, que interviene en la fotosíntesis
y colorea frutos. Los carotenos (hay más) también son precursores de la vitamina A (=
prorretinol: lo anuncian como ingrediente de las cremas para la cara como si fuera algo
fantástico para las arrugas, y se extrae de una raíz tan exótica como la zanahoria). Otros
terpenos son colorantes de flores y frutos (rojo, azul, amarillo...), son también terpenos los
aceites esenciales de los vegetales que al evaporarse dan el aroma u olor a flores y plantas.
El caucho es un polímero de isopreno (unas 1.000 unidades de isopreno por molécula). El
caucho o látex es un producto de muchas plantas empleado por ellas como cicatrizante ante
heridas y también como sustancia irritante y de mal sabor para defenderse de animales
herbívoros.
Las vitaminas A y D son lípidos y se encuentran en una alta proporción en la leche. Por ello se
disuelven bien en su grasa. Cuando se le quita la grasa a la leche (la nata), se le están quitando
también estas vitaminas. Por eso, cuando los fabricantes de leche “enriquecen” la leche desnatada o
descremada con vit. A y D no hacen sino devolverle lo que tenía originariamente esa leche].
[Esteroides artificiales son los anabolizantes que emplean algunos deportistas para ganar masa
muscular; los corticoides empleados contra las inflamaciones; ciertas hormonas prohibidas para el
engorde de ganado.
PROTEÍNAS O PRÓTIDOS:
Los prótidos son biomoléculas orgánicas formadas siempre por C, H, O y N. Pueden contener
también S, P y algunos otros bioelementos. Los prótidos se componen de unas pequeñas moléculas
denominadas aminoácidos. Los aminoácidos se enlazan unos con otros mediante el llamado enlace
peptídico. Una cadena formada por solo unos pocos aminoácidos recibe el nombre de péptido
(oligopéptido si contiene muy pocos y polipéptido si son más). A partir de un cierto número pasa a
llamarse proteína (no hay un número determinado. En general los péptidos son fragmentos de
proteínas).
Un aminoácido es una biomolécula que posee un carbono que tiene saturadas sus cuatro
valencias de la forma siguiente: lleva unido un grupo amino, un carbono con un grupo ácido
carboxilo y un hidrógeno. Esto es común para todos los aminoácidos y la cuarta valencia está
saturada por diferentes átomos o moléculas dependiendo del a.a. del que se trate; lo denominaremos
normalmente como –R o cadena radical. Este radical puede ser el hidrógeno en el caso de la
glicocola o una cadena carbonada con un grupo alcohol en el caso de la treonina, un grupo
sulfhidrilo en la metionina, una molécula orgánica cíclica como la fenilalanina, etc. Existen sólo 20
a.a. diferentes formadores de proteínas.
El enlace peptídico se establece entre el grupo hidroxilo del ácido graso de un aminoácido y el
nitrógeno del grupo amino de otro aminoácido. En este caso también se desprende agua.
Las proteínas resultan de la unión mediante enlace peptídico de decenas a cientos de a.a. A
pesar de que sólo existen 20 a.a. diferentes, se pueden formar casi infinitas proteínas distintas:
Dos proteínas pueden diferir en el nº total de a.a., también en el tipo de a.a. que contengan (de
1 a 20 distintos), de las proporciones de los diferentes a.a. que presenten y por último de la
secuencia u orden que mantengan a lo largo de la cadena.
Los radicales de los distintos a.a. de una proteína pueden formar enlaces débiles entre ellos, lo
que da una forma determinada a la molécula. Esa estructura tridimensional es fundamental para que
la proteína cumpla con su función y por ello, un cambio en el orden de algunos a.a. puede significar
la inactivación de la misma. (Los cambios en su estructura tridimensional se denominan
desnaturalizaciones y pueden ser reversibles o irreversibles: cuando se pone un huevo a cocer, sus
proteínas se desnaturalizan y pasan de líquidas a sólidas).
Las funciones de las proteínas son muy variadas, destacamos las siguientes:
Función estructural: las membranas celulares son estructuras que contienen una alta
proporción de proteínas. El colágeno, la elastina y la queratina son proteínas que aparecen
formando parte de los huesos (colágeno), están bajo la piel (colágeno y elastina), o forman
la epidermis de la piel, las uñas, los cuernos, los pelos o las plumas (queratina).
Función transportadora: hay proteínas sanguíneas que transportan lípidos (por ejemplo el
colesterol), la hemoglobina transporta oxígeno también en la sangre, la mioglobina lo hace
en los músculos y los citocromos transportan electrones en las mitocondrias, permitiendo el
proceso de la respiración celular.
Función inmunológica: los Anticuerpos que sintetizan los linfocitos son siempre proteínas
(los Ac. son fabricados específicamente contra los antígenos o elementos extraños que
penetran en el organismo).
Función hormonal: muchas hormonas son proteínas, como la del crecimiento, la insulina o
la adrenalina.
Función contráctil: la actina y la miosina responsables de la contracción muscular son
proteínas.
Otras funciones: el fibrinógeno es la proteína responsable del coágulo sanguíneo así como
muchos factores involucrados en la coagulación sanguínea son también proteínas.
Función enzimática o biocatalizadora: esta función es fundamental. Las enzimas son
proteínas que favorecen y permiten que tengan lugar todas las reacciones químicas de las
células (el metabolismo). Hay miles de ellas diferentes, que catalizan otras tantas
reacciones. Son muy específicas y en su ausencia no tienen lugar las transformaciones
químicas. (Los humanos no digerimos la celulosa porque nos falta la enzima
correspondiente, capaz de descomponerla en sus unidades de glucosa, sin embargo, el
almidón, semejante en composición puede ser digerido y aprovechado como nutriente
porque sí tenemos la enzima necesaria. Existen miles de enfermedades metabólicas
congénitas debidas a la carencia de enzimas o a un defecto en las mismas
mucopolisacaridosis; fenilcetonuria).
ÁCIDOS NUCLEICOS:
Son compuestos formados siempre por C, H, O, N y P. Los ácidos nucleicos son polímeros de
monómeros llamados nucleótidos.
Nucleótidos: Un nucleótido es una molécula formada por tres moléculas menores: una base
nitrogenada, un monosacárido y una molécula de ácido fosfórico.
Una base nitrogenada es una molécula cíclica que posee nitrógeno además de carbonos en el
anillo. La base nitrogenada puede ser de dos tipos, bien púrica o bien pirimidínica, según su
estructura sea derivada de la purina o de la pirimidina respectivamente.
Dentro de las bases púricas hay dos posibilidades: ADENINA o GUANINA. Dentro de las
bases pirimidínicas: CITOSINA, TIMINA o URACILO.
La molécula de ácido fosfórico, H3PO4 es, en general, única pero algunos nucleótidos pueden
tener hasta tres.
Los nucleótidos que forman la cadena, se unen entre sí a través del ácido fosfórico y de la
desoxirribosa, quedando las bases nitrogenadas dispuestas lateralmente (ver esquemas).
Las dos cadenas son antiparalelas, lo cual quiere decir que están enfrentadas en orden opuesto
(ver esquemas) y las bases se emparejan de modo que siempre a la A le corresponde una T; a C le
corresponde una G y viceversa (T-A; G-C). Esta doble cadena está replegada en el espacio
formando una estructura que llamamos doble hélice.
Al igual que las proteínas, El ADN es una molécula tridimensional en la que se pueden
distinguir varios niveles de organización: estructura primaria, dada por la secuencia de bases;
estructura secundaria, que representa el modo en que se pliega la estructura primaria dando lugar a
la doble hélice; estructura terciaria, la doble hélice se encuentra exquisitamente replegada en torno a
unas proteínas especiales llamadas histonas. Hay más estructuras de plegamiento (ver esquemas) las
cuales tienen una doble función: hacer que el ADN ocupe menos espacio y, según las condiciones
celulares, deberán permitir que la información de esta molécula pueda ser “leída” o por el contrario
que no lo sea. Este ADN plegado recibe el nombre de cromatina (eucromatina: puede ser transcrita
a ARN; heterocromatina: está más replegada y no puede ser transcrita). El grado máximo de
replegamiento se da sólo cuando la célula va a dividirse, en cuyo caso la cromatina se transforma en
los llamados cromosomas.
La función del ADN es contener la información genética de la célula. Esta información puede
ser traducida en proteínas, habiendo sido previamente transcrita a ARN. Se localiza en el núcleo
celular en las células eucariotas.
ARN: Es un polinucleótido de nucleótidos con ribosa, á. fosfórico y bases que pueden ser
A, U, C, G (nunca timina). Existen 4 nucleótidos diferentes. Se trata de moléculas mucho
más cortas que las de ADN y además de cadena sencilla.
ARNm, mensajero. Lleva la información desde el ADN a los ribosomas donde se traducirá
a proteínas.
ARNt, tránsfer o de transferencia. Lleva los aminoácidos a los ribosomas para producir
la síntesis de proteínas siguiendo la información del ARNm. Este ARN presenta una
estructura tridimensional curiosa ya que aunque se trata de una única cadena, se repliega y
forma doble hélice en algunos tramos por complementariedad de bases consigo misma (ver
esquema).
ARNr, ribosómico. Los ribosomas están constituidos en una gran proporción por ARN.
(Los ribosomas son los orgánulos celulares encargados de la síntesis o fabricación de las
proteínas).
Existe una serie de nucleótidos que no forman parte de los ácidos nucleicos, tales como:
ATP o Adenosín trifosfato. Su función es energética. Son “pilas de energía” de las células.
Encierran la energía en los enlaces que hay entre los átomos de fósforo: al romperse el
enlace se libera la energía que es utilizada para realizar reacciones químicas. El ATP pasa a
ADP por pérdida de una molécula de ácido fosfórico; y el ADP se transforma en AMP por
pérdida de un segundo á. fosfórico. El AMP es “recargado” con fosfórico en las
mitocondrias de las células eucarióticas.
NAD+; NADP+; FAD. Son moléculas que transportan electrones y protones de un lugar a
otro.
La mayor parte de las vitaminas también son coenzimas, de ahí la poca cantidad que se
precisa de ellas pero la gran importancia que poseen para que el organismo funcione
adecuadamente.
ANTIBIÓTICOS:
Los antibióticos son medicamentos utilizados para prevenir y tratar las infecciones
bacterianas. La resistencia a los antibióticos se produce cuando las bacterias mutan en respuesta al
uso de estos fármacos.
Son las bacterias, y no los seres humanos ni los animales, las que se vuelven resistentes a los
antibióticos. Estas bacterias farmacorresistentes pueden causar infecciones en el ser humano y en
los animales y esas infecciones son más difíciles de tratar que las no resistentes.
ALCALOIDES:
Sustancias orgánicas nitrogenadas con carácter básico mayoritariamente de origen vegetal con
una estructura química compleja que ejercen acciones farmacológicas diversas en pequeñas dosis y
poseen, en general, una marcada toxicidad por lo que su rango terapéutico es muy estrecho.
ENZIMAS:
Se denomina enzimas a un conjunto de proteínas encargadas de catalizar (disparar, acelerar,
modificar, enlentecer e incluso detener) diversas reacciones químicas, siempre que sean
termodinámicamente posibles. Esto quiere decir que son sustancias reguladoras en el cuerpo de los
seres vivos, por lo general disminuyendo la energía inicial requerida para poner en marcha la
reacción.
Las enzimas son indispensables para la vida y catalizan alrededor de 4000 reacciones
químicas conocidas, siempre que sean estables las condiciones de pH, temperatura o concentración
química, ya que las enzimas, al ser proteínas, pueden también desnaturalizarse y perder su
efectividad.
La primera enzima fue descubierta a mediados del siglo XIX por Anselme Payen y Jean-
Francois Persoz, aunque los experimentos en torno a la fermentación de Louis Pasteur ya habían
intuido la presencia de alguna sustancia orgánica “aceleradora” en dichos procesos, que para la
época se consideraban puramente químicos.
Las enzimas hoy en día son ampliamente conocidas y de hecho aprovechadas por diversas
industrias humanas (alimentos, químicos, agricultura, petróleo, etc.), además de formar parte
indispensable de los componentes que mantienen el balance interno de nuestro organismo,
acelerando reacciones necesarias (como aquellas que suministran energía), activando y
desactivando otras selectivamente (como hacen las hormonas) y un variopinto etcétera.
PIGMENTOS:
Los pigmentos biológicos, también conocidos como pigmentos naturales o biocromos1 son
sustancias producidas por organismos vivos que tienen un color resultado de la absorción selectiva
de color. Los pigmentos biológicos incluyen pigmentos vegetales y pigmentos de flores. Muchas
estructuras biológicas, como los ojos, las plumas, la piel y el cabello contienen pigmentos como la
melanina en células especializadas llamadas cromatóforo.
El color del pigmento difiere del color estructural, en que es el mismo color sin importar el ángulo
desde el que se ve, mientras que el color estructural es el resultado de la iridiscencia o reflexión
selectiva, normalmente debido a estructuras de múltiples capas. Por ejemplo, las alas de la mariposa
típicamente contienen color estructural, a pesar de que muchas mariposas tienen células que
también contienen pigmento.2
Pigmentos biológicos:
Otras funciones de los pigmentos en las plantas incluyen atraer insectos hacia las flores para alentar
la polinización.
Los pigmentos de la planta incluyen una variedad de diferentes clases de molécula, incluyendo
porfirina, carotenoides, antocianinas y betalaína. Todo pigmentos biológicos absorbe selectivamente
ciertas longitudes de onda de la luz mientras reflejan otras.34
Clorofila: es el pigmento primario en las plantas; es una clorina que absorbe longitudes de
onda roja y azules de la luz mientras que refleja el verde. Es la presencia y relativa
abundancia de clorofila lo que da el color verde a las plantas. Todos las plantas terrestres y
las algas verdes poseen dos formas de este pigmento: clorofila a y clorofila b. La clorofila
es el medio principal que usan las plantas para interceptar la luz y llevar a cabo la
fotosíntesis.
POLÍMEROS:
En cada paso de la conversión energética de un nivel a otro hay una pérdida de materia y
energía utilizable asociada al mantenimiento de tejidos y también a la degradación del alimento en
partículas más pequeñas, que después se reconstituirán en moléculas tisulares más complejas.
En el cuerpo humano la digestión es el proceso por el que los alimentos, al pasar por el
sistema digestivo, son transformados en los nutrientes necesarios para su buen funcionamiento.
La importancia del agua para el ser humano es evidente, en tanto que el porcentaje de agua
en nuestro cuerpo casi alcanza las dos terceras partes. Está presente en los tejidos corporales y en
los órganos vitales. Es un elemento fundamental para procesos corporales vitales. Sin beber agua no
podríamos sobrevivir más allá de tres o cuatro días.
El agua es esencial para el desarrollo de procesos orgánicos como la digestión, así como en
la absorción y eliminación de desechos. Además, estructura el sistema circulatorio y distribuye
nutrientes hacia todo el cuerpo a través de la sangre. Otros de los principales beneficios del agua
para nuestro organismo son: mantiene la temperatura somática al eliminar el calor sobrante con su
salida en forma de transpiración y vapor a través de la piel, alivia la fatiga, evita dolores de cabeza o
reduce los riesgos de problemas cardíacos.
Por otro lado, vemos la importancia del agua a través de las actividades que realiza el ser
humano. Principalmente porque se usa para la agricultura en un 70%, en un 15% en la industria y el
otro 15% para uso doméstico.