2.
La casa en el acantilado
Era la noche de Halloween cuando Clara, Hugo y Marta decidieron explorar la famosa casa
del acantilado. Según las leyendas, el lugar estaba embrujado porque allí había
desaparecido un pescador hace décadas. La casa, golpeada por los vientos marinos,
parecía estar al borde del colapso, pero los amigos estaban decididos a entrar.
Dentro, el ambiente era helado, y los muebles estaban cubiertos de polvo. Mientras
exploraban, encontraron un diario perteneciente al pescador desaparecido. En sus páginas,
hablaba de voces que lo llamaban desde el mar y de una figura misteriosa que veía cada
noche en las olas.
De repente, un fuerte golpe se escuchó desde el piso superior. Armándose de valor,
subieron y encontraron una ventana abierta. Hugo aseguró que alguien había pasado por
allí, pero no había huellas. Cuando intentaron salir, la puerta principal estaba cerrada,
aunque nadie la había tocado. Un susurro recorrió la sala: “No vuelvan…”.
Huyeron aterrorizados, dejando el diario atrás. Desde entonces, ninguno se atrevió a
acercarse a la casa, pero Clara a veces soñaba con un hombre en el agua, pidiendo ayuda.