Peronismo
Antes de habla del modelo educativo del peronismo es importante contextualizar como Perón
llega al poder. En 1943, con la presidencia de Castillo, se da un golpe de Estado que va a marcar
el fin de la década infame; el nuevo régimen proponía eliminar la corrupción moral y política
buscado la restitución de los derechos del pueblo. Perón va a formar parte del GOU (Grupo de
Oficiales Unidos), quienes efectúan el golpe. Previo a su presidencia, Perón acumula importantes
funciones: ministro de guerra, vicepresidente y secretario de trabajo y previsión, desde donde
realizó una gran promoción de los derechos de los trabajadores. Esto generó un fuerte rechazo
de la oposición, integrada por empresarios, sociedad rural, sectores del ejército y la unión
democrática. El 8/10/45 el general Ávalos pidió al presidente de facto Farell (de quien Perón era si
vicepresidente) que destituyese a Perón de los cargos que le habían asignado. De esta manera,
Perón es detenido, llevado a la isla Martín García y luego al Hospital Militar, nueve días después,
gran cantidad de manifestantes de barrios obreros y de la periferia de Buenos aires ocuparon el
centro de la ciudad exigiendo y logrando la libertad de Perón y obligando a la dictadura
gobernante a llamar a elecciones; cuatro meses después Perón sería elegido presidente de la
nación. Este hecho es conocido como el día de la lealtad peronista, 17/10/45 y es considerado un
hecho fundamental en el nacimiento del peronismo. También se lo considera uno de los más
importantes de la historia del movimiento obrero argentino, ya que marcó la constitución de la
clase obrera como sujeto protagónico de la historia argentina.
Sobre sus presidencias, la primera abarcó de 1946 a 1952, donde se profundizan las reformas
sociales, se censura a la prensa y a la oposición, en 1947 se sanciona el voto femenino, se
afianza el vínculo con la iglesia y las fuerzas armadas, sustitución de importaciones, promueve
derechos de los trabajadores (vacaciones, aguinaldo, jubilación, barrios sociales, regulación del
peón rural) y se desarrolla el primer plan quinquenal: proceso de planificación estatal argentino de
5 años que buscaba desarrollar la industria del país. Con la reforma constitucional de 1949 se
permite la reelección del candidato, de esta manera Perón se presenta a elecciones y es reelecto,
alcanzando así su segunda presidencia de 1952 a 1955. Su primer mandato no goza del mismo
éxito que el primero, en 1952 muere Evita y pierde su principal sostén político, la sequía genera
malas cosechas, lo que hace que disminuya la exportación de productos agropecuarios,
llevándolo a retomar relaciones con el capital extranjero; frente a esta situación Perón se ve
obligado a suspender algunos beneficios que había otorgado previamente, esto genera huelgas,
perdiendo apoyo de grupos sociales e instituciones. En este contexto recurre a medidas
represivas para combatir a la oposición, intensificando la coerción; apela también al culto de su
figura y a la de evita y suspende la enseñanza religiosa; todo esto más el establecimiento de la
ley de divorcio genera un fuerte conflicto con la iglesia. En 1955 la marina bombardea plaza de
mayo arrojando mas de 15 toneladas de bombas, esto genera la renuncia y el exilio de perón,
luego llega el golpe del 55 conocido como revolución libertadora.
Con respecto a lo educativo, retomando a Huergo, el peronismo constituyo un programa
POLITICO-FORMATIVO NACIONAL Y POPULAR que se propuso incorporar por primera vez y
de manera masiva a los trabajadores y sectores populares a la educación (“el pueblo”),
reconociendo e impulsando su identidad política. El pueblo va a constituir el centro de la trama
pedagógica del peronismo. En esto Eva Perón jugó un papel central ya que establecía un nexo
entre las necesidades del pueblo y Perón; esto lo llevaba a cabo a través de la fundación Eva
Perón, que ocupa un gran lugar dentro de las acciones de beneficencia y caridad, ella
consideraba a la limosna como humillante y propone reemplazar esta idea por la de justicia social.
Su rol va a generar distanciamiento con la iglesia, ya que estas tareas previamente las llevaban a
cabo las damas de caridad y de la asociación de beneficencia, de quienes recibió un gran
prejuicio.
Se propone modificar el currículum revalorizando saberes socialmente productivos; el incipiente
crecimiento de la industria nacional generaba nuevas demandas a las que el sistema educativo
enciclopedista y liberal no daba respuesta. Perón entendía la necesidad de la formación para
habilitar la participación popular, que junto a las estrategias de comunicación pública de las
acciones del gobierno, irán configurando una pedagogía política que va más allá del límite de lo
escolar. Es importante resaltar que los tres principios del peronismo fueron: Independencia
económica, justicia social (igualdad de oportunidades y justo reparto de la riqueza para que todas
las personas pudieran desarrollarse en condiciones dignas y equitativas) y soberanía nacional
(poder supremo de un estado para establecer su constitución y tomar decisiones políticas). El
estado que propone el peronismo es un estado benefactor, es decir, un estado que garantice el
bienestar social de los ciudadanos mejorando su calidad de vida. Perón propone un país industrial
en el que haya más progreso, riqueza e igualdad social.
El trabajador fue el gran organizador de la cultura política y educativa. En los años 40 la inserción
en el mundo del trabajo estaba casi asegurada para los jóvenes y la aspiración a una enseñanza
media era posible para los sectores más bajos. La incorporación masiva de los trabajadores al
sistema educativo generó tensiones, tal como sostiene Puiggrós, cuando el peronismo llegó al
poder, la oligarquía y la clase alta temía que los cabecitas negras invadieran las aulas limpias de
la escuela, tal como había pasado con los inmigrantes a principios del siglo. Las demandas de la
gente giraban en torno a aprender oficias y a capacitarse como empleados; la cultura elitista
instalada en las instituciones era distinta del espíritu nacionalista y popular de Perón y Evita. La
educación se hace cargo de dar la formación necesaria acorde al modelo político-educativo
vigente, y el proyecto educativo cambia porque lo que cambia es el proyecto político económico.
Durante el peronismo destacamos a tres ministros de educación: Arizaga (subsecretario del
ministro Gaché Piran) de 1945 a 1949, Ivanissevich de 1949 a 1950 y a Mendez San Martin de
1950 a 1955. Arizaga es quien impulsa la principal reforma educativa del peronismo, que surge
para acompañar el primer plan quinquenal y se basa en principios como: nacionalizar el
Curriculum, vitalizar la escuela tomando lineamientos de la escuela nueva y promover aptitudes y
habilidades vinculadas al dominio material. Esta reforma llega para incorporar la gran demanda
de educación básica y laboral de la sociedad, entendiendo a la educación como un patrimonio
igual para todos y condensando una propuesta pedagógica que abarcara la educación para el
espíritu, la instrucción para el trabajo, la vinculación con la realidad y la formación del hombre
para la nación. Incluye la educación moral y religiosa. Se propone una educación primaria
formada por: Primer ciclo: Optativo preescolar de dos años, obligatorio de 4 – 5 años de edad.
Segundo ciclo: Obligatorio, desde los 6 a los 11 años.
Tercer ciclo: Obligatorio, desde los 12 a los 14 años.
Sobre el nivel secundario, se sostienen bachilleratos clásicos con un mínimo de 5 años en los que
3 años son de conocimientos generales y 2 de capacitación en artes y oficios.
Con respecto a las escuelas técnicas, había de tres tipos:
Escuelas técnicas de capacitación: un año de estudio y exigía sólo el título primario.
Escuelas técnicas de perfeccionamiento: dos años de estudio y exigía el título secundario.
Escuelas técnicas de especialización: tres años de estudio y exigía el título secundario.
Los certificados podían sustituirse con una prueba especial que garantizaba la equiparación de
saberes, para que gente de distintos niveles sociales pudiera acceder. La escuela técnica era
gratuita para los obreros que acreditaran su trabajo.
También se da la creación de instituciones como: Escuelas fábricas: que funcionaban dentro de
las fábricas, el nivel básico otorgaba el título de experto en una especialización técnica y el nivel
medio daba el título de técnico de fábrica.
Misiones de extensión cultural para varones y misiones de cultura rural y doméstica para mujeres:
para el ámbito rural, eran centros educativos transitorios que se desplazaban cada dos años y
apuntaban a favorecer el arraigo con el campo.
Universidad obrera nacional: apuntaba a satisfacer las necesidades de la industria nacional, los
estudios duraban 5 años y el título era ingeniero de fábrica de una determinada especialidad.
La educación técnica ubicaba finalmente a la educación laboral dentro del sistema educativo
formal, sin embargo, esta reforma fue corta. El sistema de bachillerato clásico propuesto por Mitre
resistió y se continuó sin que el trabajo fuese incluido en el Curriculum, el modelo pedagógico de
Arizaga fue interrumpido por la reforma constitucional de 1949; los sectores más reaccionarios,
con Ivanissevich a la cabeza logran la renuncia de Arizaga y de Gaché Piran. Asume Ivanissevich
como segundo ministro, quien fue ultranacionalista y no le interesaba el conocimiento científico,
solo el católico; impulsando la enseñanza religiosa en las escuelas. Durante su mandato delimitó
la autonomía de universidades y la gratuidad de la enseñanza media solo estaba garantizada
para alumnos meritorios mediante becas. El tercer ministro de educación, Méndez San Martin es
quien acompañó el proceso de ruptura de perón con la iglesia en los últimos años del segundo
gobierno.
La docencia requería un ordenamiento del campo técnico profesional, en 1954 se promulga el
estatuto del docente argentino del general Perón; recogía demandas históricas, aunque crea
molestia en los docentes por su tono partidario.
En 1955, tras el bombardeo de Plaza de Mayo y el exilio de Perón, estalla la autodenominada
“Revolución Libertadora”, generando la proscripción del peronismo. Un golpe de estado derroca a
Perón y nombra presidente a Lonardi, que luego será sucedido por ARAMBURU, quien derogó la
constitución de 1994 y repuso la de 1853. Estaba dispuesto a limpiar el país del peronismo; en lo
que respecta a la educación, la labor giró en torno a desestructurar el montaje pedagógico
peronista; eliminando la simbología de los textos, planes de estudio, y todo lo que el gobierno
peronista había puesto en práctica. Se buscaba “desperonizar” a la sociedad.
En 1958 llega Frondizi al poder, quien había hecho un acuerdo con perón para hacerlo. Sobre lo
educativo, se da la transferencia de escuelas nacionales a las provincias e hizo particular hincapié
en la configuración de la educación privada, tomando esta total autonomía de la enseñanza
oficial; generando procesos educativos desiguales.
En 1966 se instala la “revolución argentina”, profundamente conservadora, donde se reprime la
actividad gremial, movimientos estudiantes y universidades; se da la renuncia masiva de
docentes, sucede la “fuga de cerebros”.
Lanusse en 1973 convoca a elecciones en las cuales triunfa Cámpora, quien levanta la
proscripción al peronismo. En un contexto de gran violencia entre los grupos peronistas, se
produce la masacre de Ezeiza, enfrentamiento armado entre grupos de derecha y revolucionarios.
En este contexto Perón vuelve al país y responsabiliza a Cámpora de esta masacre, quitándole
su apoyo. Cámpora renuncia y en su lugar asume Lastiri como presidente provisional, quien
convoca a elecciones donde la fórmula Perón-perón triunfa.
La tercera y última presidencia de Perón, de 1973 a 1974, no logra responder a las demandas
obreras ni frenar los actos de violencia de las organizaciones armadas. Perón muere en 1974 y
quien asume la presidencia es Isabelita Martinez, quien con pocos dotes políticos tampoco logra
frenar la violencia y le otorga más poder a las fuerzas armadas; en este contexto de compleja
situación económica y violencia política se desencadena en 1976 el golpe militar conocido como
proceso de reorganización nacional.