PRÁCTICA 1: SIDA.
La primera práctica de la asignatura ha consistido en conocer los parámetros
relacionados con la enfermedad del SIDA, tanto desde el punto de vista
psicológico de cómo puede afectar a una persona el tener la enfermedad,
hasta cómo los profesionales de primera línea llegan a sufrir el impacto
desde su posición al lado de los pacientes y familias.
Además, hemos podido tratar el papel que también ejercemos los psicólogos
para ayudar y mejorar estas situaciones en la vida de quienes hayan
contraído la enfermedad o que estén a la espera de conocer los resultados de
las pruebas, cómo llegar a afrontarlo, cómo contarlo y cómo aumentar las
habilidades que tienen los pacientes en estos casos.
Con todo ello, no sólo es importante que estemos al lado de quienes sufren
la enfermedad y tienen que lidiar con ella día a día, sino que, es importante
que informemos a toda la población en general de esta enfermedad, de cómo
se puede contraer, cuáles son los síntomas, cómo se realizan las pruebas y en
qué consisten los métodos de prevención para evitar el contagio así como las
conductas que no son problema en personas portadoras sin la posibilidad de
contagiar a su entorno cercano.
Inicialmente, hemos podido conocer los datos de la epidemiología del SIDA
en el 2019, tanto de prevalencia, incidencia y mortalidad en adultos,
hombres, mujeres y niños en distintos puntos del mundo.
Así mismo, gracias a la medicación conseguida en todo este tiempo, a las
mejorías en cuanto al tratamiento, cabe mencionar la bajada en cuanto a
muertes debidas a la enfermedad, pero sin dejar de preocuparnos por los
datos de contagio que hay presentes en la actualidad, donde quizá pensemos
que es un tema que, al no estar a la orden del día, no afecta como afectaba
antiguamente.
No debemos olvidar que es otra lucha en la actualidad, sin dejarla pasar por
otras que tengamos en el día a día como es y será en un tiempo, el COVID-
19. El VIH está presente y seguirá presente hasta que se encuentre la cura
determinada o hasta que no se dé la importancia que tiene y el valor que
tiene la prevención y el cuidado de ella.
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El continente africano, concretamente la zona de África Oriental es la zona
más perjudicada en cuanto al número de casos. Es posible concluir que la
diferencia entre esta zona y otras es debida a la falta de información,
prevención y recursos que tienen las personas en esos países en
comparación, por ejemplo, a las medidas de la sociedad presentes en Oriente
Medio, donde la sexualidad sufre un control exhaustivo, lo cual hace que
presenten datos más bajos.
Además, en España los datos no han disminuido notablemente en estos años,
apareciendo alguna subida o alguna bajada, pero manteniéndose casi en el
mismo nivel de nuevos diagnósticos, entre otros, estableciendo que los
comportamientos de riesgo se mantienen en un sector importante de la
población.
Para concluir, debemos tener en cuenta distintas áreas que se verán afectadas
en el momento en que una persona sea diagnosticada como seropositivo.
Estas áreas entre las que encontramos la laboral, familiar, sexual, personal,
personal y de pareja, deben estar en el punto de mira psicológico para
proporcionar recursos y habilidades a las personas que no se vean capaces en
esos momentos de enfrentarse a ellas, a los miedos al rechazo, a la
comunicación del diagnóstico a su entorno, tanto familiar como de pareja, a
tomar conciencia en las medidas de prevención que se deben llevar a cabo si
antes no se llevaban o no se conocía la importancia hasta el diagnóstico.
Con ello, encontraremos diferentes formas de “tomarse” la enfermedad,
desde personas que no sepan cómo actuar, inhibiéndose, hasta personas que
se irritan y se enfadan e incluso realizan conductas de riesgo para que los
demás se contagien.
Tenemos que informar a los profesionales de los aspectos médicos y
psicológicos de estas situaciones donde los pacientes van a estar en shock
emocional, para que así puedan aconsejar e informar correctamente a las
personas, sin olvidar lo importante que es la empatía en estos casos.
Ayudando a éstos a las habilidades en el trato con el paciente, en las
medidas preventivas que deben tomar y hacer conciencia de ellas, y enseñar
técnicas concretas como pudiera ser la relajación, comunicar mensajes
cortos, dar tiempo, sugerir actividades, anticipar posibles alteraciones y
darles alternativas de actuación.
Es curioso darse cuenta con esta clase, viendo los datos, y la información
que se nos ha proporcionado, de la importancia que tiene la información a la
población de esta enfermedad, que, abordando los puntos esenciales de
información y prevención, podrían evitarse comportamientos de riesgo,
eliminar estigmatizaciones y ayudar a quienes no conocen mucho del tema,
o están equivocados en cuanto a las ideas que tengan respecto a qué es ser
seropositivo, tratar con alguien con SIDA o vivir con alguien que está a la
espera de los resultados.