LO QUE LLAMAMOS NAVIDAD
Acto l.
Dios Y Sus Ángeles En El Cielo.
En medio de todo el enredo y el atareo de Dios organizando el nacimiento de su hijo, reúne a
todos los ángeles en un “congreso celestial”. Todos los ángeles susurraban y se preguntaban,
porque Dios los había reunido urgentemente y en medio de esa algarabía Dios Dijo:
- Dios: ¡Silencio todos por favor!, Los reuní hoy aquí, porque como algunos ya saben, y por si
algunos no lo saben, esta próxima la llegada de mi hijo a la tierra, el hijo del hombre habitará entre
la humanidad.
(Todos los ángeles se escandalizan)
- Dios: ¡Silencio por favor! Pero para eso, necesito el trabajo de todos ustedes.
En medio del auditorio se levanta uno y le dice:
- Ángel 1: Señor, estoy dispuesto a colaborarle en lo que se le ofrezca, es más, se me ocurre una
idea, puede llegar en una de nuestras mejores nubes, rodeado de querubines y con un batallón de
estrellas que lo iluminen. ¿Qué le parece Señor?
-Dios: No es necesario todo es….
Y antes de que Dios termine de hablar, otro ángel se levanta y dice:
-Ángel 2: O mejor Señor, podría surgir de en medio de las aguas, que el mar se abra así tal cual
ocurrió con Moisés en el mar Rojo, y surja de él una luz que enceguezca a todos los espectadores y
de repente…
Y antes de que termine de compartir su idea Dios le interrumpe y le dice:
-Dios: No es necesario todo eso, como les dijo, ya yo he organizado esa llegada a la tierra.
-Ángel 3: ¿Ah sí señor? ¿y cuál es esa magnífica y esplendorosa idea que en su sabiduría tiene?
-Dios: llegara por medio de una mujer, permanecerá nueve meses en su vientre, y la hora de su
llegada, será lo más sencillo, humilde y puro posible.
-Ángel 4: ¿Cómo así Señor, y que mujer será esa?
-Dios: Una mujer, que tiene su corazón preparado desde antes de su nacimiento, para recibir con
amor a Jesús.
-Ángel 4: ¿Jesús, y ese quién es?
-Dios: olvidaba decirles, así se llamara, nacerá del seno de María, una mujer que en su vida solo ha
practicado el amor, el servicio, la caridad, la humildad y la sencillez. Pero ya se darán cuenta de
cómo será todo, pero por ahora solo necesito a uno de ustedes que sea capaz de ir a la tierra y
llevarle este mensaje (muestra una carta) a esa mujer.
Se levanta Gabriel y le dice:
-Gabriel: Yo puedo ser esa persona Señor, yo puedo cumplir esa tarea si usted lo desea.
Y así fue como Dios le encargo la tarea a Gabriel de anunciarle a María que sería la madre del hijo
del hombre.
(Se baja el telón y salen ángeles por todos lados cantando, mientras detrás del telón se ubica una
cama y una ventana falsa por donde entrará el ángel. (Aquí va una canción para los ángeles que
diga más o menos de que así fue como Dios eligió y le encargo la tarea a Gabriel de ser el
anunciador, y de que todos están felices y ansiosos por el nacimiento del hijo de Dios).
Después de la corta canción que los ángeles regados por todo el público cantaran y bailaran, se
sube el telón.
Acto II.
María Y Gabriel
La Anunciación.
Estando María arrodillada orando al Dios del cielo en su habitación, en una ciudad de Galilea
llamada Nazaret. Una luz se asomó por su ventana, ella con un poco de temor se acercó, cuando
de pronto esa luz entro donde ella estaba y le dijo:
-Gabriel: Dios te salve llena de gracia, el señor está contigo.
María desconcertada se preguntaba que significaba ese saludo.
-Gabriel: No temas María, pues Dios te ha concedido su favor. Concebirás y darás a luz a un hijo y
le pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará
el trono de David, su padre, y él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá
fin".
-María: "¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?"
-Gabriel: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra.
Por eso, el Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel,
que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril,
porque no hay nada imposible para Dios"
-María: "Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho"
Y así desde ese instante, María recibió al hijo del hombre y acepto la voluntad de Dios, abrió su
corazón a la palabra de Dios, y se convirtió en ejemplo de sencillez, humildad y servicio.
(Luego se enciende una luz muy fuerte y se va mermando paulatinamente y en un minuto de
silencio queda María arrodillada y entra José)
Acto III
María Y José
Seremos Padres.
Tres meses después, de visitar a Isabel, la virgen volvió a casa, con su barriga más formada y ya
notoria, y se encuentra con José.
José nota el embarazo de María y sale corriendo y llorando, María lo sigue y le dice.
-María: José, mi amado…
-José: No me digas mi amado, no soy tu amado, me has fallado María, me has fallado.
-María: No José, no es como tú lo piensas.
-José: ¿ah no? ¿Y entonces que nombre tiene esto?
-María: fue obra de Dios nuestro señor.
-José: ¿de Dios nuestro señor? Dios nuestro señor repudia la infidelidad, ¿Cómo puedes decirme
que es obra de nuestro Señor?
-María: él me ha usado como instrumento para traer al mundo a su hijo, el salvador, el que dará
perdón a los pecados de la humanidad.
José la mira a medio ojo y la despide.
-José: es mejor que te vayas y te escondas, no quiero que te vean así y ser la burla de los demás,
no quiero verte María, me has fallado y no sabes cuánto me duele.
María lo mira con lágrimas en los ojos y se va.
Acto IV
El Dolor De José
Cuando José se entera del embarazo de María, en la soledad de su habitación, con lágrimas en sus
ojos, dice:
(Cantando)
Cuando la vi me enamore perdidamente,
De sus ojos, su mirada, su sonrisa.
Y Dios la puso en mi camino
Para qué entienda
Que el amor Viene de Él,
Que es El Y está en mí
Pero un dolor hoy ha tocado mi puerta.
La incertidumbre me acorrala el corazón.
Porque María mi amada, ahora está embarazada, pero el padre no soy yo.
Se acuesta llorando y lentamente se queda dormido, de pronto una voz le dice fuertemente.
-Ángel: José, hijo de David, no temas aceptar a María como tu esposa, pues el hijo que espera
viene del Espíritu Santo. Dará a luz a un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvara a su
pueblo de los pecados.
(Se baja el telón)
Acto V
María Y José
La Reconciliación.
Al día siguiente llega José donde se encontraba María.
Entra José, María lo mira y le dice:
-María: oh, mi amado José….
Pero él se le acerca rápidamente la abraza y le dice:
-José: María, amada mía, te ruego me perdones, así como también le ruego al Padre de los cielos
me perdone por no haber aceptado su voluntad. (Lágrimas en sus ojos, se va arrodillando
lentamente frente a María la abraza fuertemente). Perdón, perdón, perdón, perdón María por no
haber creído en ti, por no haber creído en lo que me decías. Dios ha estado grande con nosotros,
en especial contigo. Nuestro padre todopoderoso ha fijado su mirada en ti, y… ¿Quién soy yo para
rechazarte? Te Amo María, y te acepto a ti, a Jesús, porque así se llamara nuestro hijo, y acepto
sobre todo, la voluntad del padre, porque a él pertenezco y he de hacer, lo que en su misericordia
quiera conmigo.
-María: (llorando) José, nunca te fallaría amado mío, pero Dios me ha hablado y me ha elegido,
¿Quién soy yo para desobedecer al padre?
-José: (lagrimas) Lo sé, y sé que Dios se ha fijado en ti por tu inmenso corazón, porque eres digan,
María, de la gracia de Dios. Bendito sea Dios por todas sus maravillas, bendito sea por haberse
fijado en estos humildes hombres, por derramar su amor y su misericordia sobre nosotros.
-María: (lagrimas) si José, la misericordia de Dios es eterna para con nosotros, y bendito sea una y
mil veces, porque su amor es infinito y sus obras admirables.
-José: María, te tomare como esposa, tendremos a nuestro hijo, lo educaremos, criaremos,
velaremos por su bienestar y lo más importante, le brindaremos todo nuestro amor como padres.
(Se cierra el telón)
Acto VI
Camino A Belén.
Una mañana iba cambiando José por la calle con su esposa, cuando se encuentra un tumulto de
gente hablando fuertemente sobre un decreto que acababa de salir, ya María estaba próxima a
dar a luz, se acerca a donde un hombre y le pregunta.
-José: hermano, disculpe molestarme, pero, ¿podría decirme usted que es tanto alboroto?
-Persona H: lo que pasa es que ha salido un decreto, lo han pegado ahí, en esa pared.
-José: ¿pero de que se trata? Disculpe usted, pero me es imposible acercarme con esa cantidad de
gente ahí.
-Persona H: Pues el emperador Augusto ha ordenado que se haga un censo de los habitantes del
imperio.
-José: ¿y que habría que hacer para eso?
-Persona H: hay que ir a inscribirse a la ciudad de origen, llevando a nuestras mujeres y nuestros
niños.
-José: muchas gracias.
José voltea con cara de media preocupación y dice a María.
-José: debemos ir a Belén lo más pronto posible, antes de tu parto María.
-María: Y ¿Cómo haremos José?
-José: Pues como te digo mi amada, no podemos quedarnos sin cumplir los decretos que ordena el
emperador, será irnos lo más pronto posible, ya mismo si es posible, pero no podemos irnos así,
alistare todo para mañana temprano salir camino a Belén….
(Se baja el telón)
Mientras ocurre la siguiente escena, es importante acomodar detrás del telón lo que serán las
posadas a donde llegaran José y María pidiendo ser hospedados.
Acto VII
La Ansiedad De Los Ángeles.
Entra un ángel todo escandaloso por la mitad de la iglesia, gritando y haciendo sonar una
campana.
-Ángel D: ¡Señor, Señor, Señor, Señor, Señor! ¡Emergencia! ¡Señor!
-Dios: ¿Qué pasa?, ¿Por qué tanto escándalo?
-Ángel: ¡Alerta Amarilla, Roja, Naranja, Morada, Azul, Señor, Emergencia!
-Dios: Pero dime que es lo que pasa, por qué tanto desespero.
-Ángel D: Imagínese señor que yo estaba así, mirando lo que pasaba en la tierra desde una nube, y
a que no sabe que me encontré. A José y María, se van, se van de Nazaret, disque para Belén…
Ahh, ¿cómo le parece?, y no, no pueden irse, María ya está a punto de dar a luz y ¿qué pasa si le
dan los dolores a mitad de camino? ¿Ah, ah? Buscando un peligro por allá, que tal el parto se le
complique y este solo José, se nos puede morir el niño Señor.
-Dios: (sonrisa) ay por favor no seas exagerado, nada de eso pasara, ya sabes que todo está
planeado, todo saldrá bien, ya creo que deje todo listo…
-Ángel D: Ahh bueno señor, si usted lo dice, yo como que me voy tranquilizando de verdad,
porque me preocupe muchísimo, yo dije para mis adentro, que tal este par arruinen todo lo que
mi señor ha preparado, yo no podía permitir eso mi señor.
-Dios: te agradezco mucho tu preocupación, pero tranquilízate, ya todo lo deje organizado…. Ay
no, no puede ser.
-Ángel: ¿qué pasó mi señor, acurre algo?
-Dios: si, si, ocurre algo, no deje todo listo como pensaba, al parecer se me olvido encender la
estrella.
-Ángel D: ¿la estrella? ¿Cuál estrella mi Señor?
-Dios: la estrella que todos en la tierra verán, la que les anunciara que mi hijo ha llegado a habitar
en medio de ellos… pero más bien, hazme el favor tú..
-Ángel: sí señor, que hago.
-Dios: ve a la habitación de la energía Estrellilunar, y colócale toda la energía que tenemos
reservada al toma 24- 12. Pero córrele.
-Ángel D: sí señor, como mande…
Sale el ángel corriendo por un lado y Dios caminando por otro. Pasado unos segundos y la estrella
se enciende, entran caminando unos pastorcitos y se preguntas unos a otros, ¿Qué significará esa
estrella que tiene más brillo que cualquier otra? En eso pasan tres reyes del oriente, al ver a los
pastores los saludan de paso, pero uno de ellos los llama y ellos se detienen, se acerca y les dice:
-Pastor 1: ¿A dónde se dirigen con tanta prisa caballeros y de dónde vienen?
-Melchor: Venimos de oriente y solo seguimos la ruta que nos marca la luz de esa luminosa
estrella.
-Pastor 1: ¿y qué significado tiene para ustedes esa estrella?
-Gaspar: El mismo que debería tener para vosotros, debajo de esa estrella estará muy pronto un
niño envuelto en pañales, el será la salvación para el mundo entero.
-Pastor 2: ¿se refieren ustedes que allá llegara muy pronto el Mesías, el hijo de Dios, de ese que
nos han hablado que vendrá por y para la salvación de los hombres?
-Baltasar: A ese mismo, al que Dios nos ha prometido por medio de los profetas. Que tengan
buena noche, debemos continuar nuestro camino.
El pastor se devuelve donde el resto y les dice:
-Pastor: no puede ser posible, habitará entre nosotros el verbo hecho carne, el Dios vuelto
Hombre.
Siguen caminando los pastores… se abre el telón.
Acto VIII
Sin Posada Donde Hospedarnos.
Va llegando María y José a Belén, cuando de pronto María aprieta del brazo muy fuerte a José y le
dice.
-María: José, creo que ha llegado la hora.
José asustando le responde.
-José: ay no, no puede ser y ahora que hacemos, ¿Qué hago?, debemos buscar un lugar donde
podamos estar.
Así se acercan a varias posadas donde la respuesta es negativa, José, en toda oportunidad, habla
con los dueños de las posadas y les explica que esta con su mujer, la cual se encuentra
desesperada porque está a punto de dar a luz y no tienen donde hospedarse. Después de tanto
insistir en varias posadas, llega a una donde un señor solo tiene para ofrecerles un pesebre, José
acepta dudosamente y María, José y el dueño de la posada se dirigen hacia el…. Se baja el telón.
Acto IX
Dios Anuncia Que Ha Llegado La Hora.
La Unión Del Cielo Y La Tierra.
Se activan las alarmas del cielo y todos los ángeles se apresuran por entrar al auditorio donde Dios
les tiene una noticia.
-Dios: Disculparan ustedes por convocarlos a asamblea extraordinaria a tan altas horas de la
noche, lo que pasa es que debo comentarles que en contados minutos llegara el momento que
tanto hemos esperado, mi hijo nacerá del seno de María, la virgen, y habitará en la tierra….
Todos los ángeles salen alegremente del auditorio cantando y bailando y se riegan por toda el
cielo (la iglesia) y cantan la primera parte de la canción antes del nacimiento, después de esto con
una leve música de fondo, en la tierra, los pastores dicen.
-Pastor: oh, miren, la luz de la estrella se está haciendo cada vez más fuerte.
-Pastor 2: si, eso quiere decir que ya está por nacer el hijo de Dios…
-Pastor 3: bendito sea Dios por todas sus obras maravillosas.
Y todos comienzan a cantar la segunda parte de la canción antes del nacimiento. Antes de los
pastores terminar de cantar los ángeles comienzan a cantar con ellos, (los ángeles estarán en la
parte de arriba delante del telón y los pastores regados por la iglesia.) cuando de pronto un fuerte
grito interrumpe su canto, todos se asustan y quedan en silencio, pasado unos segunditos, se oye
un llanto del recién nacido, se comienza a subir el telón, y comienza a irradiar una luz muy fuerte
que enceguezca a las personas, los ángeles comienzan a cantar el gloria, los pastores sorprendidos
se van acercado al pesebre y se unen al coro celestial, se termina de alzar el telón, y la luz
comienza a mermar, José alza al niño y lo muestra, los ángeles se ubican detrás de ellos y siguen
cantando y los pastores rodean esta escena.
FIN
Derechos Reservados.
¡TODO SEA PARA LA GLORIA DE DIOS!