La iliada de homero
Introducción:
La Ilíada de Homero, escrita alrededor del siglo VIII antes de Cristo, es una
obra maestra de la literatura mundial que ha sentado las bases de la épica
clásica y se ha convertido en un espejo de las pasiones, los sentimientos y los
conflictos humanos. La Ilíada es una obra compleja debido en parte a su rica
tradición oral y la complejidad de las emociones y las leyendas que trata de
capturar: por ejemplo, la narrativa épica da vida al mito de la Guerra de Troya,
que está profundamente arraigado en la identidad cultural de los griegos, y al
hacerlo, tiene que tratar con las tramas humanas en escala nacional. La
epopeya establece el tono desde su primera palabra, que es ire. Del cual el
iracundo Aquiles, la ira que de todos los lados introducirá la Guerra. Sin
embargo, la Ilíada no es solo un relato de batallas.
La ira de Aquiles:
Comienza con la ira de Aquiles desatada por una disputa con Agamenón, líder
de los aqueos. Agamenón ofende a Aquiles al apropiarse de su esclava
Briseida como compensación por haber devuelto a Criseida, la hija de un
sacerdote de Apolo, a su padre. Este acto hiere profundamente el orgullo de
Aquiles, quien decide retirarse de la batalla y dejar a los aqueos sin su mayor
héroe. Sin Aquiles, los griegos sufren grandes derrotas ante los troyanos,
liderados por Héctor, el príncipe de Troya.
Los dioses y su intervención:
Apolo castiga a los aqueos enviando una peste por la ofensa a su sacerdote.
Zeus, el rey de los dioses, promete ayudar a los troyanos para equilibrar la
balanza. Otros dioses, como Atenea, Hera, Afrodita y Ares, toman partido por
uno u otro bando, reflejando los conflictos y alianzas del Olimpo. Esta
intervención divina resalta la creencia de que el destino de los hombres está
entrelazado con los caprichos de los dioses.
Las hazañas de Héctor:
Héctor se convierte en el principal defensor de Troya durante la ausencia de
Aquiles. Lidera a los troyanos en una serie de victorias, logrando incluso
empujar a los griegos hacia sus naves. Héctor no solo es un guerrero fuerte si
no también un hombre de familia como se ve en su conmovedora despedida
de su esposa Andrómaca y su hijo Astianacte. Sin embargo, su destino está
decidido los dioses han decidido que Héctor debe morir para que la balanza
se incline a favor de los aqueos.
El sacrificio de Patroclo:
Ante las constantes derrotas, Patroclo, el compañero más cercano de
Aquiles, pide permiso para usar la armadura de su amigo y liderar a los aqueos
en la batalla. Aunque logra repeler a los troyanos y causar grandes estragos,
Patroclo es finalmente asesinado por Héctor. Este evento marca un punto de
inflexión en la historia, ya que la muerte de Patroclo despierta en Aquiles un
deseo incontrolable de venganza.
El regreso de Aquíles:
Aquiles, consumido por el dolor y el enojo regresa al campo de batalla. La
reconciliación con Agamenón es breve y secundaria, pues su única
motivación es vengar a Patroclo. Recibe una nueva armadura forjada por
Hefesto y, con ella, se enfrenta a los troyanos con un enojo imparable. Aquiles
se convierte en una figura casi invencible, matando a innumerables enemigos
y sembrando el terror en el ejército troyano.
El duelo entre Aquíles y Héctor:
Héctor, a pesar de saber que está destinado a morir, decide enfrentarse al
héroe aqueo. Sin embargo, es derrotado y asesinado de manera despiadada.
Aquiles, en un acto de violencia ata el cadáver de Héctor a su carro y lo
arrastra alrededor de las murallas de Troya como una humillación final. Este
acto refleja la deshumanización de Aquiles, consumido por su enojo y dolor.
La compasión de Aquiles el anciano rey de Troya y padre de Héctor, visita a
Aquiles para suplicarle que le devuelva el cuerpo de su hijo. En un emotivo
diálogo, Príamo apela a los sentimientos de Aquiles, recordándole a su propio
padre, Peleo. Finalmente, Aquiles accede y entrega el cuerpo de Héctor,
permitiendo que los troyanos le den un funeral digno.
Conclusión:
La Ilíada es mucho más que una historia de guerra. A través de sus personajes
y eventos, Homero explora la complejidad de las emociones humanas, las
tensiones entre el deber y el deseo, y el impacto de las decisiones
individuales en el destino colectivo. Aunque el la historia termina con la
muerte de Héctor y no con la caída de Troya, su mensaje perdura.