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Técnicas y Tipos del Texto Narrativo

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TEMA 26: EL TEXTO NARRATIVO. TIPOS Y TECNICAS.

INTRODUCCIÓN.

En el presente tema, analizaremos las características esenciales del texto narrativo y


también presentaremos algunas de sus principales manifestaciones. Este tema forma
parte, en el cuestionario de oposición de una serie encaminada a caracterizar los
diferentes tipos de texto o discurso.
La retórica clásica y, modernamente, la lingüística del texto establecen los siguientes
tipos de discurso: narrativo, descriptivo, dialógico, argumentativo y expositivo. Esta
clasificación se fundamenta en un criterio pragmático que es, la finalidad del discurso,
en cada uno de estos tipos la actividad comunicativa se orienta a diferentes metas. Así el
texto narrativo sirve para referir acontecimientos, el descriptivo para pintar cosas o
personas, el dialógico para la interacción social, la argumentación para persuadir, la
exposición para explicar o manifestar nuestras ideas.
Como es lógico, la diversidad de intenciones que subyace a cada modalidad de discurso
se traduce en una serie de diferencias a nivel lingüístico y estructural que son estudiadas
por la retórica, la lingüística del texto y la estilística. Antes de centrarnos en el análisis
del texto narrativo es necesario hacer una última apreciación general acerca de la
tipología del discurso. En la realidad es muy difícil encontrarse con textos
químicamente puros, la actividad comunicativa tiende a la mezcla de modalidades del
discurso. Como veremos, las principales manifestaciones del texto narrativo (novela,
cuento) tienden a mezclar el discurso puramente narrativo con el diálogo y la
descripción.

EL TEXTO NARRATIVO. CARACTERÍSTICAS Y COMPONENTES


ESENCIALES.

Podemos definir la narración como un acto comunicativo en el que un emisor


(narrador) relata una serie de sucesos relacionados con unos personajes, acontecidos
en un proceso temporal y en un espacio determinado.
En consecuencia, los elementos indispensables en todo discurso narrativo son:

 Narrador.
 Acción.
 Tiempo.
 Personajes o actantes.
 Escenario.

A continuación me encargaré de pormenorizar algunas de las principales cuestiones


técnicas que atañen a estos elementos esenciales del texto narrativo, no sin antes
mencionar, como característica inherente al mismo, la acentuada tendenciaEn primer
lugar, tal y como ya hemos comentado en la introducción, el texto narrativo se
caracteriza por una acentuada tendencia a mezclarse con otros tipos de discurso:
descripción y diálogo, principalmente.

1
CARACTERÍSTICAS ESTRUCTURALES DEL TEXTO NARRATIVO.

Para desarrollar este epígrafe, nos centraremos en cada uno de los componentes
esenciales del relato en sus principales elaboraciones técnicas y en los efectos
estilísticos de eso distintos modos de elaboraciones técnicas.

Técnicas referentes al narrador.

Uno de los aspectos más interesantes a estudiar en el texto narrativo es la instancia


desde la que el narrador cuenta la historia, o por decirlo de un modo más preciso el
manejo del punto de vista. Entendemos por punto de vista, la conjunción de la persona
gramatical desde la que se narra y de la implicación del narrador en los hechos que
cuenta. En principio, las posibles combinaciones pueden reducirse a dos:

 Mediante el uso de la 3ª persona el narrador se situaría al margen de los hechos que


relata, confiriendo a la narración un carácter más objetivo.
 Mediante el uso de la 1ª persona el narrador se incluiría en los hechos narrados,
confiriendo al relato un tono marcadamente subjetivo.

Sin embargo, las cosas no son tan sencillas, el hecho de que la historia sea contada por
un narrador en 3ª persona, no garantiza en absoluto, la objetividad del relato. Para
ponerlo de manifiesto, analizaré de un modo más exhaustivo los posibles puntos de
vista del texto narrativo.

 Narrador en 3ª persona, mediante ella el narrador se sitúa fuera del universo de


ficción, pero puede distanciarse más o menos de los hechos según los casos:

Narrador omnisciente: es una especie de narrador demiurgo, como su nombre indica


lo sabe todo de sus personajes esto le permite introducir juicios y valoraciones
acerca de los hechos. La Regenta.

Narrador behaviorista: no emite juicios, se limita a constatar los hechos, sus


conocimientos acerca de estos, en los casos más extremos, son menores que los de
los personajes, el narrador se limita a referir los actos y gestos de los personajes sin
poder acceder a sus pensamientos.

Narrador equiescente: Se sitúa en un punto de vista intermedio entre los dos


anteriores. El narrador ve los hechos a través de la mirada de los personajes. Para
ello se suele utilizar el EIL.

 Narrador en 1ª persona, mediante ella el narrador se incluye en los hechos que


narra. La primera persona suele imprimir una fuerte carga de subjetividad al texto
haciéndolo más expresivo. Sin embargo conviene matizar que el grado de cercanía
del narrador a los hechos es variable:

Narrador protagonista. En cuyo caso nos encontramos con un texto autobiográfico,


o para ser más exactos, supuestamente autobiográfico, pues como sabemos autor y
narrador no tienen porqué identificarse.

2
Narrador cronista. En cuyo caso el narrador es un simple testigo de la acción, a la
que se sustrae.

 Narrador en 2ª persona. Es una posibilidad bastante infrecuente que permite narrar


hechos y, al mismo tiempo, ahondar en la psiqué del personaje. Caben dos
posibilidades. Que ese tú al que se refiere el narrador sea otro personaje (5 horas
con Mario). O bien que ese tú sea autorreflexivo (Señas de identidad).

Para finalizar con la cuestión del punto de vista hay que hacer referencia al
multiperspectivismo, técnica consistente en alternar a lo largo del texto diferentes
puntos de vista. Dicha técnica se utiliza con frecuencia en la novela moderna. Es un
caso emblemático de esta técnica El cuarteto de Alejandría de Durrell.

Técnicas referentes a la acción y el tiempo.

Otra cuestión muy interesante, con respecto a la técnica narrativa es la disposición y


estructuración de los acontecimientos que se narran. La retórica clásica distinguía dos
modalidades en la dispositio de los hechos relatados. El ordo naturalis que consistía en
relatar los acontecimientos siguiendo el orden lógico y cronológico en que tendrían
lugar: planteamiento, nudo y desenlace. Y el ordo artificialis en el cual la narración se
comenzaba in media res. Como podemos deducir de lo dicho, en la dispositio de los
acontecimientos, el manejo del tiempo tiene gran importancia. En el ordo naturalis la
secuenciación de los acontecimientos se ajusta a una temporalidad lineal. En el ordo
artificialis, en cambio, es necesario recurrir a los saltos temporales1 retrocediendo
(Flash back) o anticipándose (flash forward) a los hechos que se acaban de narrar.
Estos recursos suelen obedecer a un determinado propósito estético y a la intención de
captar la atención del lector. Pensemos en el comienzo de Crónica de una muerte
anunciada. La frase inicial: El día en que lo iban a matar Santiago Nasar... Además de
crear una atmósfera opresiva regida por un fatum trágico, capta la atención del lector
que inmediatamente se interesa por conocer los pormenores de esa muerte anunciada al
inicio de la novela.
Otro recurso temporal que incide en la presentación de los hechos es la elipsis que
contribuye a la economía del relato y fomenta la participación del lector.

En otro orden de cosas hay que hablar de las diferentes estructuras que el texto narrativo
puede presentar según la trabazón de los sucesos que lo componen.

 Estructura episódica. Los sucesos se suceden yuxtapuestos, la unión la confiere la


comparecencia de los mismos personajes, a menudo se ajustan al esquema del relato
itinerante.
 Estructura cerrada. Existe una relación causa-efecto entre todos los
acontecimientos narrados. De hecho todas las acciones aparecen subordinadas al
desenlace. Es típica de la novela policiaca,
 Estructura abierta. Es aquella en la que no se nos presenta un desenlace definitivo,
de modo que la historia es susceptible de ser continuada.
 Estructura simétrica. Se presentan dos o más acciones principales que discurren
paralelas y suelen acabar coincidiendo.

1
En la novela moderna el salto temporal puede obedecer al intento de reproducir con fidelidad las
veleidades de la memoria.

3
 Estructura circular. Al final de la narración se produce un reencuentro con el punto
de arranque.

Todos estos modelos estructurales hacen referencia a la organización interna de la


trama, no me gustaría terminar este apartado sin hacer referencia a los elementos
superficiales de estructuración: el capítulo y la secuencia.

Personajes y escenarios.

Al respecto de estos dos componentes no hay mucho que decir desde un punto de vista
estructural. Tal vez lo más destacable sea el hecho de que a la hora de diseñarlos en el
texto narrativo, es cuando entran en juego otros modos del discurso como la descripción
y el diálogo. Prescindiré de exponer alguna de las clasificaciones de personajes y
espacios que hay que tienen gran interés desde el punto de vista literario o sociológico,
pero poco desde la perspectiva textual de este tema.

CARACTERÍSTICAS LINGÜISTICAS Y ESTILÍSTICAS DEL TEXTO


NARRATIVO.

En primer lugar me referiré a los rasgos lingüísticos esenciales que caracterizan al


discurso narrativo frente a otros tipos de discurso.
 Profusión de formas verbales: puesto que narrar es relatar acontecimientos, es
natural que una de las características más evidentes del texto narrativo sea la
abundancia de sitagmas verbales y concretamente de verbos que denotan acción.
Tradicionalmente, el tiempo verbal más utilizado en el texto narrativo es el
indefinido, alternando con el imperfecto(más adecuado para los fragmentos
descriptivos). Modernamente, se utiliza a menudo el presente, alternando con el
indefinido. El presente otorga a la narración una mayor sensación de inmediatez y
verosimilitud.
 Predominio de la estructura predicativa.
 Abundancia de oraciones subordinadas temporales. Estas se complicarán más
cuantos más planos temporales entren en juego en la narración.

Otra cuestión muy interesante es el modo de enunciación del discurso narrativo, es decir
el modo en que interaccionan el discurso del narrador y el discurso de los personajes:

 Discurso indirecto: en esta modalidad el narrador repite mediante la introducción de


un verbo dicendi y la subordinación el discurso de los personajes. El discurso de
estos se nos presenta versioneado por el narrado. Es una modalidad especialmente
utilizada por el narrador omnisciente, pues permite filtrar juicios y comentarios
irónicos acerca de los acontecimientos.
 Discurso directo: el narrador deja hablar a los personajes mediante el diálogo.
Narrador behaviorista. Transmite verosimilitud y tensión dramática.
 Discurso indirecto libre: en esta modalidad el discurso del narrador se funde con el
de los personajes. Es como si el narrador mirase a través de los ojos del personaje e
incorpora a su discurso palabras y pensamientos de éste. Narrador equiescente. Se
mantiene la consecutio temporum del estilo indirecto pero se elimina el verbo
dicendi. Era más sencillo, más evocador, más misterioso. Además así, llamándole
destino más sugeridor, más... ¿Cómo diremos?, más impreciso, más poético...

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 El monólogo interior. En él se reproducen los pensamientos del personaje. Para ello
se recurre a la desorganización sintáctica y las asociaciones arbitrarias de ideas, en
un intento de reproducir el fluir anárquico del pensamiento. Es habitual que se
formalice a través de la 2ª persona.

LA RECEPCIÓN DEL TEXTO NARRATIVO.

Hasta ahora nos hemos centrado en las características intrínsecas del texto narrativo
pero, ante todo, no debemos olvidar que la narración es un acto comunicativo, como tal
siempre va encaminada a un receptor o narratario. En este sentido es necesario hacer
algunas apreciaciones.
En la mayoría de los casos el narratario es el lector real del texto, sin embargo se dan
casos en los que existe otro lector al que el narrador dirige su relato. Este es un recurso
muy usado en los textos de ficción. Ejemplos: El Lazarillo, La familia de Pascual
Duarte... En estos casos la apelación a otro narratario que no sea el lector obedece a un
intento de otorgar mayor verosimilitud a lo narrado.
Por otra parte hay que decir, que en la narración literaria más moderna se ha tendido a
reivindicar el papel participativo del lector. En muchos casos la coherencia del texto
está en función de la competencia literaria del lector. Caso emblemático es el de
Rayuela.

TEXTOS NARRATIVOS NO LITERARIOS.

Huelga decir que la narratividad se manifiesta en sus formas más complejas y acabadas,
a través de la literatura. Sin embargo, existen en nuestra vida cotidiana multitud de
manifestaciones no literarias del texto narrativo. No quisiera finalizar esta exposición
sin hacer referencia a algunas de ellas

La narración periodística.

La narración periodística se caracteriza frente a la literaria:


 Mayor concisión, es más directa debido a su finalidad informativa.
 Presenta un esquema inverso en la progresión de la acción con respecto a la literaria,
hay que presentar los datos más interesantes al inicio. La relevancia de la
información sigue una progresión decreciente, pirámide invertida.
 Uso de recurso comunicativos no verbales.

Géneros narrativos periodísticos:

 Noticia. Compuesta de un lead, o entrada y el cuerpo de la noticia. El lead responde


a las 5W´s. Narrador behaviorista.
 Crónica. Narración directa e inmediata de una noticia en la que se introducen juicios
valorativos y un estilo personal.
 Reportaje. Se diferencia de la crónica en su mayor extensión y en la posibilidad de
insertar otros materiales: entrevistas, varios puntos de vista sobre el mismo hecho.

La narración oral.

Muchos de nuestros cotidianos actos de habla, están orientados a la narración. El género


narrativo oral más conocido es la anécdota: relato breve de un hecho curioso que se

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hace como ilustración, ejemplo o entretenimiento. En ella como es natural, dada su
oralidad, se tiende a la economía de recursos, la reiteración, las apelaciones al receptor,
la presentación desordenada de los acontecimientos, la introducción con mayor facilidad
de antecedentes, el recurso a códigos no verbales...

CONCLUSIÓN.

A modo de conclusión, me gustaría poner de manifiesto que la tendencia a la narración


parece algo especialmente ligado a la esencia del ser humano. En este sentido, es
significativa la prontitud con la que el niño adquiere la capacidad para narrar. El relato
es una nuestras primeras fuentes de conocimiento, durante el resto de nuestra vida la
narración nos acompaña en múltiples manifestaciones tan cotidianas como el cine, los
libros, etc... Si a esto añadimos el hecho de que en las culturas más antiguas, la
fabulación, a través del mito, haya servido para crear cosmogonías que de alguna
manera organizasen el caos de lo desconocido, resulta innegable la gran trascendencia
que la narración de historias tiene para el hombre.

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TEMA 27: EL TEXTO DESCRIPTIVO. ESTRUCTURAS Y
CARACTERÍSTICAS.

INTRODUCCIÓN.

En el presente tema, analizaremos las características esenciales del texto descriptivo.


Este tema forma parte, en el cuestionario de oposición, de una serie encaminada a
caracterizar las distintas modalidades del discurso.
La retórica clásica y, modernamente, la lingüística del texto, establecen las siguientes
modalidades del discurso: narrativo, descriptivo, dialógico, argumentativo y expositivo.
Esta clasificación se basa, fundamentalmente, en un criterio pragmático que es, la
finalidad del discurso, en cada uno de estos tipos la actividad comunicativa se orienta a
diferentes finalidades. Así la narración sirve para relatar acontecimientos, la descripción
para representar/ pintar la realidad, la argumentación para convencer. Como es natural,
esta diversidad de intenciones que subyace a cada modalidad del discurso se traduce en
una serie de diferencias en el nivel lingüístico y estructural de los textos que son objeto
del estudio de diferentes disciplinas como la retórica, la lingüística textual o la teoría
literaria.
Antes de centrarnos en el análisis del texto descriptivo conviene hacer una última
apreciación acerca de la tipología de los discursos. Y es que en la realidad, es muy
difícil encontrarse con textos químicamente puros. En nuestra actividad comunicativa
suelen converger varias intenciones, por ello se tiende a la mezcla de las modalidades
del discurso aunque se pueda decir que en cada texto concreto predomina o sobresale
una de ellas.

LA DESCRIPCIÓN: DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS.

La descripción es un acto comunicativo cuya finalidad es representar, por medio de la


palabra: personas, ambientes, situaciones o experiencias. Describir es, como suele
decirse, pintar con palabras. La descripción trata de despertar en el receptor una
experiencia lo más cercana posible a la experiencia que el objeto descrito ha causado en
el emisor en el momento de su percepción. Dicho de un modo más sencillo, la
descripción trata de informarnos fielmente de cómo es o ha sido algo.
Siguiendo a Schöckel podemos decir que todo proceso descriptivo consta de tres fases:

 Observación o percepción del objeto a describir.


 Reflexión, en la cual el emisor selecciona de esa realidad los rasgos que desea
resaltar, estará en función de su intención comunicativa, si desea provocar una
impresión negativa hacia lo descrito seleccionará los aspectos desagradables.
 Expresión, o formalización lingüística del texto descriptivo, en esta fase el emisor
deberá valerse de su competencia literaria, para resaltar lo que le interese mediante
el lenguaje.

Como vemos describir no supone necesariamente, copiar la realidad, según la actitud


del emisor la descripción será una copia de la realidad, o una recreación.
Con respecto a las fases que acabamos de exponer, se podría objetar, que la fase de
observación no tiene porqué estar presente en el caso de los textos de ficción. Esto es
muy relativo, la mayoría de los escritores, por no decir todos, se nutren de la realidad
para crear las descripciones de lugares o personajes. En muchos casos la descripción de

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un referente ficticio se basa en la síntesis selectiva realizada a partir de la observación
de múltiples referentes reales.

Características estructurales y lingüísticas del texto descriptivo.

Una vez definido el texto descriptivo y analizada la finalidad que lo rige observemos de
que manera inciden estas características esenciales en su estructura superficial.
En general, dado su carácter de pintura con palabras, podemos atribuir a todo texto
descriptivo el predominio de las siguientes categorías y rasgos lingüísticos:

 Predominio del sintagma nominal / oposición al sintagma verbal de la narración.


Describir es expresar las cualidades de un referente, es por ello lógico, que el
adjetivo (categoría lingüística para la expresión de la cualidad) desempeñe en la
descripción un papel crucial. Como sabemos, en función de su posición con respecto
al sustantivo, el adjetivo adquiere diferentes valores expresivos (epítetos,
especificativos). En buena medida, de la habilidad con la que se maneje el adjetivo
depende la calidad de la descripción. El sustantivo tiene también un gran peso en
las características del texto descriptivo y su denotación: abstractos-intelectual,
concretos-realista.
 Por lo que respecta al sintagma verbal, hay que decir, en primer lugar que
predominan los verbos cuya denotación es estática, sobre los de acción. En lo que
respecta a los tiempos predominan los de aspecto durativo o imperfectivo a fin de
transmitir una sensación de permanencia del objeto. Entre ellos el más recurrido es
el pretérito imperfecto que confiere al texto un ritmo lento y un tempo
prolongado(también se usan el gerundio y el infinitivo). A menudo también se usa el
presente, que transmite gran expresividad y una sensación de proximidad a lo
descrito.
 Estructuras sintácticas. En primer lugar, hay que señalar la abundancia de
estructuras atributivas. El modo de cohesión interoracional más usado son la
coordinación y la yuxtaposición, ello contribuye a presentar al referente como un
todo orgánico.
 Para acentuar la expresividad y el poder de representación es frecuente recurrir al
uso de figuras retóricas que hacen posible que el texto en vez de nombrar al
referente lo hagan tangible y casi aprehensible por los sentidos. En este sentido son
determinantes figuras como la sinestesia, la aliteración, la metáfora y la
personificación.

Estos son los recursos lingüísticos que suelen concurrir en el texto descriptivo,
siguiendo con la estructura superficial, hay que decir que atendiendo al modo en que se
dispone la información en el texto descriptivo podemos distinguir los siguientes
modelos estructurales.

 Estructura lineal. En ella los objetos descritos o los elementos del objeto descrito se
presentan de un modo sucesivo, yuxtapuestos o coordinados. Era frecuente en el
Renacimiento.
 Estructura deductiva. Se va describiendo de lo general a lo particular.
 Estructura inductiva. De lo particular a lo general.
 Estructura circular. Al final se reiteran elementos del principio: poesía lírica.
 Estructura recurrente. Cíclicamente aparecen a lo largo del fragmento elementos
que ya habían aparecido en el texto(persistencia de lo descrito).

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Estos modelos estructurales pueden conjugarse.

TIPOS DE DESCRIPCIÓN.

Son varias las clasificaciones que podemos llevar a cabo de los tipos de descripción en
función del criterio en el que nos basemos.
En función del objeto descrito:

 Descripción de un paisaje: topografía, a menudo en dicho paisaje se proyectan los


sentimientos del emisor.
 Cronografía: descripción de una época o cultura a partir de sus elementos
materiales, costumbres o usos sociales(historia)
 Descripción de una persona: prosopografía, etopeya y retrato. Caricatura,
esperpento.
 Descripción de sentimientos: es compleja, a menudo se recurre para describir
sentimientos a realidades materiales con valor simbólico.

Atendiendo a la actitud del emisor:

 Descripción denotativa textos científicos.


 Descripción connotativa textos literarios.

LA DESCRIPCIÓN EN LA NOVELA.

El texto descriptivo se concreta en la realidad a través de una inmensa cantidad de


manifestaciones: el tratado científico, el artículo periodístico, el poema, el anuncio por
palabras... Sin embargo, si hay una manifestación en la que el discurso descriptivo cobre
mayor importancia, esta es la novela. Después de todo, se puede decir que narrar es
describir acciones. La presencia de la descripción en la novela, con las consiguientes
variantes cuantitativas: compárese por ejemplo el Naturalismo con la novela más actual,
ha sido una constante a lo largo de toda la historia de la literatura. Pero ¿Cuáles son las
finalidades de la descripción en la literatura? En primer lugar la descripción es un modo
de transmitir cierta información al lector: información acerca de dos componentes
esenciales en la novela los personajes y el escenario. Pero no sólo eso es muy frecuente
que las descripciones contengan información implicada, es decir información que el
lector debe inferir en función de la situación comunicativa que plantea la novela.
Información acerca de los sentimientos del narrador o de los personajes transmitida en
clave simbólica. En última instancia, toda descripción ha de adecuarse al contexto en el
que se halla enmarcada, no será gratuita o meramente decorativa, sino responde a un
propósito informativo adecuado a ese contexto resultará poco efectiva.
Por otra parte la finalidad de la descripción no se limita a la transmisión de información,
además de esto pretende condicionar el ritmo de la narración desencadenado
determinados efectos en el lector, intriga, anticlímax, etc... Trata, en definitiva, de
influir en la descodificación del mensaje literario.

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TEMA 28: EL TEXTO EXPOSITIVO. ESTRUCTURAS Y
CARACTERÍSTICAS.

INTRODUCCIÓN.

En el presente tema, analizaremos las características esenciales del texto expositivo y


también presentaremos algunas de sus principales manifestaciones. Este tema forma
parte, en el cuestionario de oposición, de una serie encaminada a caracterizar los
diferentes tipos de texto o discurso. La tipología de textos es una cuestión de cuyo
estudio ya se había ocupado la retórica clásica y que ha sido retomado, modernamente,
por la lingüística del texto. Estas disciplinas suelen distinguir los siguientes tipos de
discurso: narrativo, descriptivo, expositivo, dialógico y argumentativo. El criterio en el
que se basan para realizar esta clasificación, es un criterio de carácter pragmático que
es, la finalidad del discurso. En cada uno de estos tipos, la actividad comunicativa se
orienta a diferentes metas. Así, por ejemplo, mientras la descripción sirve para pintar
cosas con palabras la exposición sirve para explicar y clarificar un asunto. Como es
natural esta diversidad de intenciones que subyace a cada tipo de discurso se traducirá
en una serie de diferencias en el nivel lingüístico y estructural de los mismos.
Antes de centrarnos en el análisis del discurso expositivo se impone una segunda
consideración general acerca de la tipología del discurso, y es, que en la realidad no es
muy habitual encontrarse con textos químicamente puros, la actividad comunicativa
tiende a mezclar las modalidades del discurso. Como veremos, el texto expositivo
tiende a aparecer entreverado por otras modalidades del discurso como la descripción y
la argumentación.

CONCEPTO DE EXPOSICIÓN.

La exposición es un acto comunicativo en el que un emisor trata de hacer conocer y


comprender a otras personas un tema que se considera de interés. Así pues es un tipo de
discurso centrado en la actividad de explicar y declarar un contenido eminentemente
ideológico o conceptual y aparece, por consiguiente, centrado en el proceso cognitivo
de la comprensión. La exposición exige un conocimiento global de la cuestión que se
pretende explicar y requiere un desarrollo progresivo y articulado de las ideas que se
pretenden manifestar. La exposición reviste gran interés desde el punto de vista
didáctico pues es uno de los tipos de discurso al que los alumnos deberán enfrentarse
con mayor frecuencia, tanto en calidad de receptores como en calidad de emisores,
puesto que el examen no es sino una de las múltiples manifestaciones del texto
expositivo.
En la introducción al tema hemos dicho que, en todo acto comunicativo, los tipos de
discurso tienden a mezclarse. En el caso de la exposición es muy acentuada su
propensión a mezclarse con la descripción y la argumentación.
A menudo la descripción se hace indispensable para ilustrar alguno de los componentes
de la exposición. Puede ser necesario describir para enumerar la naturaleza y partes de
un objeto o fenómeno cualquiera, para demostrar una hipótesis o para informar acerca
de un experimento... En el marco del texto expositivo la descripción suele presentar un
carácter meramente técnico y como tal, se distingue por su claridad, su objetividad, su
función meramente explicativa y el uso generalizado del presente de indicativo. De
cualquier manera, no suele resultar complicado diferenciar en un texto el discurso
descriptivo y el expositivo.

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Más complejas son las interacciones que se producen entre el discurso expositivo y el
argumentativo. Ambos presentan unas características formales muy semejantes y, es
frecuente encontrarse ante textos que presentan serias dificultades a la hora de ser
catalogados bien como exposiciones, bien como argumentaciones. En estos casos la
respuesta está, en última instancia en función de factores pragmáticos. Me explico, la
finalidad de la argumentación es persuadir, y persuadir sólo es posible cuando es
posible estar en desacuerdo con lo que se dice. El carácter argumentativo o expositivo
de un discurso depende de las relaciones de dicho discurso con el mundo y la situación
comunicativa. Así, rara vez podrá considerarse argumentativa una conferencia acerca de
las leyes de la gravitación universal puesto que no es posible estar en desacuerdo con
esa tesis. Del mismo modo un discurso cuya tesis sea: las relaciones económicas rigen
las sociedades humanas podrá ser argumentativo ante una audiencia compuesta por
receptores idealistas pero sin duda será sólo expositivo ante una audiencia compuesta
por receptores materialistas, o si se me permite, realistas.
Una vez caracterizado en lo esencial el discurso expositivo, pasaremos a estudiar sus
características técnicas y formales.

CARACTERÍSTICAS DE LA EXPOSICIÓN.

Características técnicas.

Ya hemos comentado, el gran interés práctico del texto expositivo en el entorno escolar.
Teniendo esto en cuenta, me ha parecido interesante incluir en este tema un apartado
referente al proceso de elaboración de una exposición. Para ello partiré de las fases que
ya eran contempladas en la retórica clásica para la elaboración de un discurso. Dichas
fases son:

 Inventio. Es la fase en la que se generan las ideas, dicha generación de ideas


aparecía asistida en la retórica por los topoi, una serie de lugares comunes
consolidados por la tradición en los que el emisor se apoyaba a la hora de crear su
discurso. También incluimos en la inventio la búsqueda de exempla, casos
particulares que ilustren la tesis que presentamos.Una fase indispensable en la
inventio del texto expositivo es el acopio de información mediante bibliografía u
otras fuentes. También podemos incluir en esta fase la elaboración de un guión en el
que se recojan los puntos a tratar.
 Dispositio. Es, como indica su nombre, el momento en el que el emisor decide el
orden y estructuración de la información que va a presentar. Exige partir de una
estructura prefigurada normalmente en el guión. La dispositio aparece regida por
dos principios básicos: unidad y progresión. La unidad del texto está encaminada a
garantizar la comprensión del receptor. Para conseguir la unidad del texto se deberá
recurrir a unos procedimientos de cohesión como los marcadores del discurso, la
división en párrafos y epígrafes y a menudo la recurrencia. Este es uno de los
procedimientos cohesivos más problemáticos puesto que mediante ellas se confiere
unidad al texto pero también se corre el riesgo de aburrir a nuestro interlocutor. En
definitiva se trata de conseguir la armonía entre la unidad y la progresión.
Consiguiendo un equilibrio, una gradación, entre la información ya vista y la
información nueva.

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 Elocutio. La elocutio es el momento en el que se formaliza lingüísticamente el
discurso. Deberá regirse por criterios como el orden, la claridad y la mayor
objetividad posible.

Una vez hemos visto las fases principales en las que se divide la creación del texto
expositivo, nos detendremos en analizar de un modo más extenso cuestiones relativas a
las dos últimas.

Dispositio: características estructurales del texto expositivo.

A grandes rasgos podemos decir que toda exposición consta de tres componentes
estructurales: introducción, cuerpo y conclusión.

 La introducción ha de contener de la manera más clara posible la idea fundamental


o tesis que se va a exponer y debe suscitar la atención del receptor.
 El cuerpo es la parte más extensa de la exposición en la que se desarrolla la tesis de
la introducción.
 La conclusión sirve para resumir o enfatizar los principales puntos que se han
tratado o puede explicitar algo implícito en el discurso precedente.

Atendiendo a la naturaleza y a la relevancia que se les da a cada una de estas partes se


suelen distinguir varios modelos estructurales en el texto expositivo.

 Modelo deductivo o explicativo. La exposición va de lo general a lo particular, es


decir, se enuncia la tesis al principio del texto. Posteriormente se comentan los
pormenores y cuestiones incidentales de dicha tesis. Es un desarrollo muy usado en
la exposición histórica.
 Modelo inductivo o conclusivo. Se parte de cuestiones o hechos particulares para
llegar para llegar a la enunciación de un corolario que explicite dichos caso
particulares. Suele aparecer en textos científicos o periodísticos.
 Modelo de doble encuadramiento. Se reiteran al final las opiniones o hechos que ya
se ha puesto de manifiesto en la introducción. En el cuerpo se insertan los datos que
avalan la tesis y en la conclusión se reitera dicha tesis. Es frecuente en los textos
filosóficos.
 Modelo paralelístico. Las ideas y opiniones se yuxtaponen a lo largo del texto.
Presentan una misma jerarquía sin que parezca necesario llegar a una síntesis que las
englobe. Es frecuente en los textos expositivos literarios.

Elocutio: características lingüísticas del texto expositivo.

Hemos dicho que uno de los principios fundamentales de la exposición es la unidad,


necesaria para garantizar su finalidad de transmisión de conocimientos. Esta unidad se
consigue mediante el uso de unos mecanismos de cohesión textual muy marcados:
recurrencias fónicas, léxicas, sintácticas; elementos anafóricos y catafóricos;
marcadores de la organización del discurso como los incisos explicativos: a saber, por
ejemplo, en resumen, etc... Este mismo afán de unidad explica la escasez de digresiones
y excursos que podrían menoscabar el interés del lector/oyente y , en definitiva,
perjudicar al proceso comunicativo.

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Por otra parte, debido al carácter explicativo de la exposición, en ella suele predominar
la oración extensa. Utilizándose de un modo equilibrado la parataxis y la hipotaxis:
 La primera se suele utilizar cuando se está transmitiendo información.
 La segunda, cuando se ejerce la crítica o se quieren poner de manifestaciones
relaciones lógicas entre proposiciones.
Otro de los rasgos esenciales de la exposición era como hemos dicho: la objetividad.
Dicho rasgo también incide de un modo muy relevante en la estructura superficial del
texto, para conseguirla se utilizan los siguientes recursos:

 Predominio de la enunciación asertiva, si bien a veces se utilizan las interrogaciones


retóricas.
 Uso del estilo indirecto que distancia al emisor de la materia que trata.
 Uso del presente intemporal (gnómico), constucciones impersonales y de pasiva
refleja.
 Uso del plural mayestático.
 Nominalización de frases verbales con el fin de desplazar el interés hacia los hechos
y procesos no al sujeto.

Desde el punto de vista léxico, el texto expositivo se suele caracterizar por el uso de un
registro neutro y naturalmente por la inclusión de términos técnicos.

MANIFESTACIONES DEL TEXTO EXPOSITIVO.

Básicamente, distinguimos dos grandes grupos de manifestaciones del texto expositivo:


manifestaciones orales y escritos.

Géneros orales.

La conferencia. Es un medio de expresión oral que desarrolla unas ideas acerca de un


tema determinado ante un auditorio. Se caracteriza por una admisión de la subjetividad
del emisor, y el hecho de añadir al rigor la amenidad.
El informe oral. Presenta una mayor objetividad que la conferencia. Se suele incluir
también entre los textos expositivos orales el discurso, si así se hace hemos de ser
conscientes de que esta manifestación se encuentra muy cercana a la argumentación. Se
distinguen varios subgéneros dentro del discurso, uno de ellos es el mitin. El mitin sí
parece un texto netamente expositivo puesto que va encaminado a un público
simpatizante al que no hay que convencer, suele ir encaminado a exponer un proyecto
político y a reafirmar la ideología del auditorio, no a persuadirlo.

Géneros escritos.

El examen, el informe escrito, el trabajo de investigación son géneros expositivos.


Aquí por falta de tiempo sólo nos ocuparemos, brevemente del ensayo y de los género
periodísticos.
El ensayo, versa sobre temas científicos o filosóficos. Su finalidad suele ser divulgativa
y como tal se caracteriza por la unión del rigor y la amenidad. Se distingue por el uso
de un estilo personal que suele tener pretensiones literarias.
En el periodismo también tiene cabida el texto expositivo a través de dos
manifestaciones básicas: la editorial y el artículo de opinión.

13
TEMA 29: EL TEXTO DIALÓGICO. ESTRUCTURAS Y
CARACTERÍSTICAS.

INTRODUCCIÓN.

En el presente tema, analizaremos las características esenciales del texto dialógico. Este
tema forma parte en el cuestionario de oposición de una serie encaminada a caracterizar
las distintas modalidades del discurso.
La retórica clásica y, modernamente, la lingüística del texto, establecen las siguientes
modalidades del discurso: narrativo, descriptivo, dialógico, argumentativo y expositivo.
Esta clasificación se basa, fundamentalmente en un criterio pragmático que es: la
finalidad del discurso. En cada una de estas realizaciones, la actividad comunicativa se
orienta a diferentes fines. Así, la narración sirve para relatar acontecimientos; la
descripción para representar/pintar con palabras objetos, personas o situaciones; la
argumentación pretende convencer, persuadir de la conveniencia o veracidad de una
tesis al interlocutor. Lógicamente, esta diversidad de intenciones subyacente a cada
modalidad del discurso se traduce en una serie de peculiaridades lingüísticas y
estructurales que también los diferencian en sus manifestaciones efectivas y que son
objeto de estudio de diferentes disciplinas lingüísticas.
Antes de centrarnos en el análisis del texto dialógico conviene hacer una última
apreciación acerca de la tipología de los discursos. En la realidad, en los usos
lingüísticos, es muy difícil encontrarse con textos químicamente puros. En nuestra
actividad comunicativa suelen converger varias intenciones y por ello, se tiende a la
mezcla de modalidades aunque se puede decir que en cada texto concreto predomina o
sobresale una de ellas.

EL DIÁLOGO.

En principio, distinguir el diálogo del resto de las modalidades del discurso, resulta muy
sencillo, en el caso de los textos escritos es una operación que se realiza simplemente a
golpe de vista: su naturaleza de discurso segmentado lo hace inconfundible. Sin
embargo, la cuestión no resulta tan sencilla, si tratamos de llevar a cabo tal
diferenciación basándonos en el criterio intencional o teleológico anteriormente citado,
si la narración sirve para relatar hechos, la descripción para representar objetos, etc...
¿Cuál es la función del diálogo? La distinción basada en criterios intencionales resulta
complicada, entre otras cosas, por el hecho de que el diálogo se nos aparece en muchas
ocasiones como una entidad superestructural que engloba o contiene al resto de las
modalidades pudiendo hablar en muchos casos de argumentación, narración o
exposición dialogada. Todas estas dificultades, sin embargo, se deben a un uso
inapropiado, a veces abusivo, del concepto de diálogo. Como veremos, no todo discurso
segmentado constituye un diálogo.

Atendiendo a su finalidad el discurso dialógico se caracteriza por ser la modalidad


discursiva que sirve a la interacción y al establecimiento de relaciones sociales. Es
habitual que influidos por el peso de las lingüísticas del sistema y sus análisis
inmanentes del lenguaje, tendamos a olvidar sus implicaciones sociales. Sin embargo,
es un hecho innegable que existe una relación casi identitaria entre comunicación y
socialización. Desde esta perspectiva, no resulta exagerado afirmar que el diálogo es la
modalidad discursiva que ejemplifica de un modo más acabado la comunicación,
concebida ésta como fenómeno interactivo.

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Centrémonos, a continuación en la caracterización del discurso dialógico.

 Es un proceso semiótico interactivo, quiere ello decir que el flujo de información


no es unidireccional. Los sujetos implicados en un diálogo se turnan en el papel de
emisor y receptor, alternando las actividades inversamente proporcionales
onomasiológica y semasiológica que cada uno de estos roles implica.
 En la mayoría de los casos, el diálogo promueve una actividad comunicativa cara a
cara, no diferida. En consecuencia la situación, o contexto comunicativo, tiene un
mayor peso en el intercambio comunicativo y, como veremos, en su formalización
lingüística. Cobran especial importancia los sistemas de comunicación no
verbal(triple básica: paralingüística, cinésica, proxémica). Esta concepción del
discurso dialógico lo concibe siempre como texto oral. Ciertamente, nos podemos
encontrar con diálogos escritos pero estos siempre reproducen un diálogo oral,
informándonos lingüísticamente de la situación en que tendrían lugar.
 Con el diálogo, nos encontramos ante lo que algunos especialistas denominan
actividad comunicativa in fieri, de desarrollo progresivo del significado. El sentido
global del texto viene dado por la convergencia del discurso fragmentado de los
interlocutores que negocian dialécticamente su significado. En este sentido es el
diálogo la modalidad discursiva que más claramente representa la concepción
humboldtiana del lenguaje como energeia.
 Finalmente, es necesario diferenciar el diálogo propiamente dicho de otras
manifestaciones con las que tiende a confundirse.
1. Diálogo vs. conversación. Son términos que tienden a utilizarse como
sinónimos, algo que no es del todo correcto. A grandes rasgos, podemos decir
que el término conversación hace referencia también a una comunicación
lingüística que supone alternancia en los roles de emisor y receptor. La
diferencia reside en que en la conversación las intervenciones observan menos
rigor en el respeto de los turnos y la extensión de las intervenciones no siempre
es equilibrada. Es fácil que la conversación se convierta en sucesión de
monólogos. Por otra parte, debido a su mayor espontaneidad, la conversación
se caracteriza por la falta de unidad y los saltos temáticos. En el diálogo, como
dijimos, las intervenciones de los interlocutores van encaminadas a la
negociación de un mismo tema o tópico que las unifica y guía el discurso.
2. Diálogo vs. dialogismo. Tampoco debemos confundir el diálogo propiamente
dicho con el dialogismo. Este término hace referencia a dos fenómenos: a) A la
metacomunicación, que en la vida cotidiana todo sujeto mantiene consigo
mismo verbalizando sus conductas. b) A la polifonía del texto novelesco.

Realizada esta caracterización del diálogo estudiaremos, a continuación, algunos de sus


aspectos más significativos desde la triple perspectiva propuesta por C. Bobes Naves:
pragmática, lingüística y literaria.

ASPECTOS PRAGMÁTICOS DEL TEXTO DIALÓGICO.

Son muchas las cuestiones que, en este terreno, se podría comentar acerca del diálogo.
De hecho la pragmática surge como una disciplina aplicada al análisis de la
conversación y del diálogo, extendiendo posteriormente su estudio a otras
manifestaciones de la comunicación.
Hemos subrayado el carácter socializador del diálogo, atendiendo a esta cuestión, la
pragmática ha descrito una serie de mecanismos que garantizan una buena relación entre

15
los hablantes y armoniza sus intereses y hace posible el diálogo. Se trata del principio
de cortesía. En esta cuestión influyen diversas variables pragmáticas: el tema que se
esté tratando, la relación personal y social que existe entre los interlocutores. El diálogo
es una de las manifestaciones en que el principio de cortesía presenta mayor
importancia. Algunos estudiosos sostienen que el diálogo sólo es posible de igual a
igual, en determinadas situaciones la cortesía sirve para suspender la asimetría de las
relaciones existentes entre los interlocutores, haciendo así posible el diálogo. Son
muchas las conductas lingüísticas en las que se manifiesta la cortesía:
 Rutinas lingüísticas encaminadas a organizar el diálogo(petición y cesión de la
palabra), manifestar aprobación, atención, comprensión.
 Actos de habla expresivos: felicitar, lamentar.
 Comunión fática(conversación de ascensor).
 Eufemismo, lítote, fórmulas suavizadoras.
Por otra parte la cortesía se manifiesta a través de códigos no verbales: conductas
ritualizadas(apretón de manos, levantar la mano), o no(la mirada como señal para
dosificar las intervenciones).
Es interesante mencionar, para terminar con esta cuestión, el hecho de que, la mayoría
de estos actos que implican asunción del principio de cortesía, entran en conflicto con
las máximas conversacionales que según Grice conforman el principio de
cooperación. Así la comunión fática viola el principio de cantidad, el eufemismo el de
calidad que obliga a decir la verdad y el de pertinencia. Dichas violaciones se llevan a
cabo, como queda dicho, para optimizar las relaciones entre los interlocutores y, por
consiguiente, la eficacia comunicativa del diálogo.
Otra característica esencial del diálogo era la de ser comunicación directa, cara a cara,
esto implica la presencia de elementos situacionales meridianamente claros para los
interlocutores que condicionan su modo de comunicarse. El contenido de un mensaje es
la suma de la información codificada lingüísticamente y de la información que de por
sí nos ofrece la situación. Estos dos elementos son inversamente proporcionales de tal
manera que, cuanto más explícito o informativo sea el contexto, menos elaboración y
exhaustividad requiere el mensaje verbalizado. En este hecho se fundamenta la mayor
elaboración y corrección a la que tienden los mensajes en la comunicación escrita;
comunicación diferida en la que emisor y receptor no comparten contexto.
En el diálogo la comunicación es directa y el contexto compartido, las consecuencias de
esta situación son:
 Incremento de las posibilidades de inferencia: presuposición, implicatura, actos de
habla indirectos.
 Importancia de los códigos no verbales: paralenguaje(tono, silencios, pausas),
cinésica y proxémica.

ASPECTOS GRAMATICALES DEL TEXTO DIALÓGICO.

Todos los aspectos pragmáticos a los que nos hemos referido repercuten de un modo
obvio en la naturaleza lingüística del diálogo. Veamos algunos ejemplos de ello.

 Menor prolijidad debida a la situacionalidad. Esto se da también en las


manifestaciones del diálogo en literatura, no olvidemos que el texto literario instaura
un mundo y un contexto en el que los personajes se comunican.
 Gran variedad de modalidades entonativas. Ello se debe al carácter cooperativo de
esta modalidad del discurso en la que la pregunta cobra especial relevancia: para
dialogar es necesario manifestar interés por la postura del otro.

16
 Predomina el uso de la 1ª y 2ª persona del singular. Puesto que el contacto entre
los interlocutores es directo el diálogo se vertebra fundamentalmente sobre el tú y el
yo.
 Predominio de los verbos en presente: lenguaje en situación.
 Abundancia de unidades lingüísticas de valor deíctico. Unidades cuya referencia se
encamina al presente contexto.
 Unidades de carácter fático, que salvaguardan el carácter interactivo, de
negociación semántica del diálogo.
 Importancia de la función conativa, cuya función es mantener la atención de
nuestro interlocutor: imperativo, vocativo, exclamación, interjección.
 El peso de la situación posibilita una expresión menos canónica. Aunque no se
pueden identificar diálogo y lengua coloquial, el diálogo parece presentar una mayor
tendencia a este registro que los demás tipos de discurso, ello se debe a que el
diálogo es comunicación en directo y por consiguiente más espontánea. Citaremos
por tanto algunos rasgos de la lengua coloquial que pueden comparecer en el
diálogo.
1. Tendencia a la economía: truncamiento de oraciones(a quien madruga...), uso
de enunciados frásticos, elipsis, acción verbal desnuda(infinitivo), imprecisión
en los nexos(uso abusivo de que en sustitución de porque y otros).
2. Uso de clichés, muletillas(vamos, pues), comodines(cosa, verbo, chisme).
3. Tendencia a la expresividad: léxico, dislocación del orden sintáctico habitual,
anacoluto, uso enfático de nexos(y, pero, que).

EL DIÁLOGO EN LITERATURA.

La importancia del diálogo en el texto literario es crucial. Cuando se nos presenta en un


texto literario el diálogo se nos presenta por escrito, pero en los casos más
afortunados lo que allí nos encontramos no es la variante escrita de la lengua, sino una
transcripción de la lengua oral, que como sabemos es connatural al diálogo. En todos
estos casos las intervenciones verbales o réplicas de los interlocutores aparecen
complementadas con indicaciones formalizadas que nos informan acerca del contexto
en que tiene lugar esa comunicación(así las referencias a los códigos no verbales, o las
acotaciones en el teatro), un contexto que por otra parte, toda obra literaria instaura en
cada momento de su desarrollo. Atendiendo a los géneros literarios, resulta significativo
que sea en la lírica donde el diálogo cobre menor relevancia; las pocas manifestaciones
dialogadas que podemos consignar en la lírica se dan en literatura bastante antigua. En
este sentido suelen aducirse como ejemplo las églogas, aunque lo cierto es que, en la
mayoría, de los casos lo que en ellas hallamos es, antes que diálogo, sucesión de
monólogos. Parece que el carácter social del texto dialógico lo hace inapropiado a la
naturaleza radicalmente subjetiva del género lírico. En consonancia con dicha
subjetvidad, si es frecuente, sobre todo en la poesía moderna, la comparecencia del
dialogismo, como recurso distanciador para expresar la problemática espiritual del
sujeto lírico.
Caso muy diferente es el del teatro y la narración, géneros que presentan de un modo
más explícito las relaciones interpersonales y la confrontación individuo-sociedad.
El teatro que en palabras de Hegel representa la más acabada recreación de la dialéctica
sujetoobjeto, se construye precisamente sobre el diálogo, que además de caracterizar a
los personajes, viene a ser, en la mayoría de los casos, el motor de la acción dramática.
Puesto que nuestro tiempo y espacio son limitados aquí, nos limitaremos a consignar
algunos de los tipos de diálogo más importantes que podemos encontrar.

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 Diálogos de enfrentamiento. Los personajes negocian el significado, y construyen
mediante el diálogo la acción, pues cada una de las partes del conflicto dramático
expresa sus razones mediante la palabra. Es muy frecuente en el teatro griego.
 Diálogos novelescos. Es típico de la comedia de salón(conversación). Se refiere lo
que ha sucedido fuera de escena.
 Diálogos icónicos. Son de carácter simbólico(Chejov).
 Diálogos esticomíticos. Versos paralelísticos y contrapuestos por el sentido.
Esgrima verbal(Cada hombre tiene su vida/ y cada mujer la suya. Yerma).
 Diálogos de silencio. No hay respuesta verbal.
 Diálogos del absurdo.

También está presente el diálogo en la narrativa, bien como procedimiento caracterizado


y también, aunque en menor medida que en el teatro, como motor de la acción; no
olvidemos que hablar no sólo consiste en transmitir información, sino en llevar a cabo
acciones(actos de habla). Hay diálogo en todo fragmento narrativo que se ajuste al
discurso directo. Por otra parte, el texto novelesco es, tal y como, Bajtin lo concibe un
género dialógico, pues siempre implica la interacción entre las voces de los personajes y
la del narrador. Es esta como dijimos, otra de las acepciones del término dialogismo.
Veamos cuales son las principales posibilidades en el texto narrativo: E.D, E.I, E.I.L.

18
TEMA 30: EL TEXTO ARGUMENTATIVO: ESTRUCTURAS Y
TÉCNICAS.

INTRODUCCIÓN.

En el presente tema, analizaremos las características esenciales del texto argumentativo.


Este tema forma parte en el cuestionario de oposición de una serie encaminada a
caracterizar las distintas modalidades del discurso.
La retórica clásica y, modernamente, la lingüística del texto, establecen las siguientes
modalidades del discurso: narrativo, descriptivo, dialógico, argumentativo y expositivo.
Esta clasificación se basa, fundamentalmente en un criterio pragmático que es: la
finalidad del discurso. En cada una de estas realizaciones, la actividad comunicativa se
orienta a diferentes fines. Así, la narración sirve para relatar acontecimientos; la
descripción para representar/pintar con palabras objetos, personas o situaciones; la
argumentación pretende convencer, persuadir de la conveniencia o veracidad de una
tesis al interlocutor. Lógicamente, esta diversidad de intenciones subyacente a cada
modalidad del discurso se traduce en una serie de peculiaridades lingüísticas y
estructurales que también los diferencian en sus manifestaciones efectivas y que son
objeto de estudio de diferentes disciplinas lingüísticas.
Antes de centrarnos en el análisis del texto argumentativo, conviene hacer una última
apreciación acerca de la tipología de los discursos. En la realidad, en los usos
lingüísticos, es muy difícil encontrarse con textos químicamente puros. En nuestra
actividad comunicativa suelen converger varias intenciones y por ello, se tiende a la
mezcla de modalidades aunque se puede decir que en cada texto concreto predomina o
sobresale una de ellas.

QUÉ ES LA ARGUMENTACIÓN: ASPECTOS PRAGMÁTICOS.

Argumentar consiste en aportar razones o argumentos que sustentan ideas u


opiniones(tesis) sobre un tema determinado. Como ya hemos anticipado en la
introducción, el criterio distintivo de la argumentación frente a las demás modalidades
del discurso es su finalidad suasoria. Es un texto en el que, por consiguiente, cobra
especial relevancia la función conativa del lenguaje, puesto que el emisor trata de
modificar la conducta de su auditorio; bien logrando su adhesión a la tesis que propone,
o bien, logrando que dicho auditorio se distancie de una tesis que pretende rebatir, en el
caso especial de la refutación.
Tradicionalmente, se asocia la argumentación a la presentación de pruebas lógicas y
racionales que desencadenan el convencimiento del auditorio. Hay que decir que la
moderna lingüística del texto propone una visión más amplia del fenómeno
argumentativo. Desde esta perspectiva se considera que la persuasión promovida por el
discurso argumentativo, puede descomponerse en dos factores:
 Convicción. Desencadenada por mediación de procedimientos argumentativos
lógicos y racionales.
 Sugestión. Desencadenada por procedimientos que apelan a las pasiones,
sentimientos, e incluso pulsiones inconscientes del auditorio.
Ciertas manifestaciones del discurso argumentativo, como el mensaje publicitario,
manifiestan, de un modo palmario, el componente sugestivo, del cual depende
prácticamente la totalidad de su poder de persuasión. Sin embargo, no es necesario
buscar ejemplos tan avanzados para caer en la cuenta de que no sólo se argumenta a

19
través de la lógica. La Retórica surge en la Antigua Grecia de la mano de los
sofistas(erística), como un conjunto de estrategias encaminadas a embellecer el discurso
forense y así hacerlo más convincente. En relación con esto, y con todo lo que estamos
comentando, están, indudablemente, las connotaciones negativas que en la actualidad ha
adquirido el apelativo de sofista.
Sin embargo, y como es natural, no todo es en la argumentación poder de sugestión y
apelación a lo afectivo. Junto a la Retórica, se sitúan la Dialéctica y la Lógica,
disciplinas fundadas por los clásicos, que atesoran estrategias a las que todo orador
recurre para construir un discurso efectivo.

Tipos de argumentación.

Atendiendo al tema que tratan, suelen distinguirse dos modalidades argumentativas: la


argumentación sobre hechos y la argumentación sobre opiniones. La primera está
presente en las demostraciones científicas o en los sumarios judiciales. En ella la
conclusión a la que se llega, tras el proceso argumentativo, es un conjunto de hechos
cuya verdad es indiscutible. En la segunda, la tesis defendida es una opinión o una
doctrina, simplificando, una cuestión que no comprobable desde el punto de vista
empírico y que se resiste a la demostración científica. En este tipo de argumentación
adquieren gran relevancia las creencias colectivas, las convicciones personales y los
prejuicios. Se promueve un conocimiento especulativo, es el tipo de discurso más
frecuente en el ámbito de las humanidades.
Según la naturaleza del emisor, distinguimos argumentaciones de emisor
colectivo(editorial), y argumentaciones de emisor individual.
En función de la situación comunicativa en que se producen: argumentaciones
unilaterales y bilaterales.

Relaciones de la argumentación con otras modalidades del discurso.

Otro asunto que requiere comentario es la interacción que frecuentemente se produce


entre argumentación y exposición. Es muy habitual que estas dos modalidades del
discurso aparezcan entremezcladas, llegando a hablarse en ciertos casos de textos
expositivo-argumentativos. Pero además de esto, exposición y argumentación
presentan unas características lingüísticas y estructurales muy similares, de tal
manera que es frecuente encontrarse ante textos que presentan serias dificultades a la
hora de ser catalogados bien como exposiciones, bien como argumentaciones. En estos
casos la respuesta está, en última instancia, en función de factores pragmáticos.
La finalidad de la argumentación es persuadir, y persuadir sólo es posible cuando es
posible estar en desacuerdo con lo que se dice. El carácter argumentativo o expositivo
de un discurso depende del tema que trate, y de las características de la audiencia.
 Así, rara vez podrá considerarse argumentativa una conferencia acerca de la ley de
la gravedad, puesto que no es posible estar en desacuerdo con esa tesis.
 Del mismo modo un discurso cuya tesis sea: las relaciones económicas rigen las
sociedades humanas podrá ser argumentativo ante una audiencia compuesta por
receptores idealistas, pero sin duda será expositivo ante una audiencia compuesta
por receptores materialistas.
Atendiendo a las partes que la Retórica establece para la creación de un discurso
atenderemos a continuación a los componentes más relevantes del texto argumentativo.

20
CARACTERÍSTICAS ESTRUCTURALES DEL TEXTO ARGUMENTATIVO.

Los elementos constantes en cualquier argumentación son: tesis y cuerpo


argumentativo.
La tesis es la idea fundamental que el emisor trata de imponer a su auditorio(no
debemos confundir la tesis con el asunto del texto). El cuerpo argumentativo desarrolla
las pruebas o argumentos que se aducen para defender esa tesis. Estas pruebas pueden
ser de naturaleza muy variada y pueden presentar muy diversas funciones.

 Argumentos de apoyo a la tesis propia.


 Concesiones o ideas de la tesis contraria que se admiten provisionalmente.
 Refutaciones o argumentos con los que se rebate total o parcialmente la tesis
contraria.
 Contraargumentos que invalidan los argumentos contrarios a la tesis o las
concesiones que el autor ha admitido provisionalmente.

Los argumentos deberán presentar una ordenación adecuada, fundamentada en la noción


de causalidad, estableciendo conexiones entre antecedentes y consecuentes, a fin de
imprimirle al texto un aspecto de rigor y objetividad. Las disposiciones que puede
adoptar el discurso son muy variadas. Consignamos a continuación algunas de las más
habituales.
 Estructura encuadrada: es la anteriormente consignada: tesis> argumentos> tesis.
 Estructura conclusiva: argumentos> tesis.
 Estructura explicativa: tesis> argumentos.
 Estructura de reiteración lineal: no hay una formulación explícita de la tesis, ésta
se desprende de una serie de afirmaciones diseminadas a lo largo del texto. Suele
utilizarse cuando la tesis es compleja.
A la hora de describir la estructura de una argumentación se puede atender también al
desarrollo de los argumentos: deductivo(general>particular);
inductivo(particular>general).

TÉCNICAS ARGUMENTATIVAS.

Son muchas las clasificaciones que se han hecho de los argumentos que un orador
puede aportar para lograr el contacto intelectual de su audiencia:

1. Basados en la estructura de lo real: de hecho, de verdades(conjunto de hechos que


constituyen una convicción arraigada en una comunidad), de presunción(hacen
referencia a las situaciones más verosímiles según el sentido común y la
experiencia).
2. Argumentos axiológicos(fundamentados en valores sociales y culturales):

 Tópico de la utilidad: lo útil y beneficioso es preferible a lo inútil.


 Tópico de la moralidad: lo que está de acuerdo con ciertos principios morales es
preferible a lo inmoral No contestes así a tu madre. Es una falta de respeto.
 Tópicos de la cantidad: No me diga que no le gusta este vestido, si se lleva
muchísimo.
 Tópico de la calidad: Madrid será muy grande y tendrá muchas cosas pero se
vive mejor aquí.

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 Tópico de la tradición.
 Tópico del placer.
 Tópico del progreso.

3. Argumentos lógicos: se basan en las leyes del razonamiento humano(relaciones


concreto-abstracto, causa-efecto, individual-general, acto-finalidad).

 Reciprocidad(AB; BA).
 Transitividad(AB; BC; AC).
 Exemplum(se hace eco de las relaciones entre lo abstracto y lo concreto), apoya la
veracidad de la tesis atendiendo a un caso de la realidad en que se cumple.
 Auctoritas(discusión).

4. Argumentos analógicos: para argumentar sobre el hecho sujeto a debate se hace


referencia a otro hecho que presenta con él alguna semejanza(comparación).

5. Argumentos de base no racional o falsos argumentos:

 Argumento ad hominem.
 Argumento ad populum(sentimientos y realidades agradables al público sin ser
pertinentes).
 Argumento ad verecundiam.
 Argumento ad baculum(amenaza).
 Argumento ad misericordiam.

Habría que hacer finalmente referencia a la falacia, argumentos falsos que pretenden
pasar por ciertos: generalización inadecuada, falso dilema, dar por sentado algo que no
es cierto.

CARACTERÍSTICAS LINGÜÍSTICAS DE LA ARGUMENTACIÓN.

Para poder influir en su destinatario y lograr su finalidad persuasoria es esencial que el


autor utilice de modo adecuado los recursos que la lengua pone a su disposición. Varios
son los objetivos a los que debe atender: coherencia, claridad, capacidad de influencia
afectiva.
La coherencia que es propiedad esencial a todo tipo de texto, cobra mayor importancia
en la argumentación. Por muchos y muy válidos que sean los argumentos, estos no
cumplirán su misión persuasiva, perderán credibilidad si incurre en contradicciones o no
establece las debidas relaciones lógicas en su desarrollo. La adecuada disposición y
conexión de los razonamientos redunda en beneficio de la claridad. Algo esencial para
la eficacia del discurso; el destinatario no debe encontrar dificultades en la comprensión
del mensaje. La cuestión es simple: no puede convencer aquello que no se entiende.
En consonancia con todas estas cuestiones se encuentra el hecho de que este tipo de
textos presenten unos mecanismos de cohesión muy marcados: distribución, en
párrafos, epígrafes, uso de múltiples y variados marcadores del discurso que indican su
evolución y explicitan las relaciones lógicas entre las proposiciones.
Es difícil establecer reglas generales en lo que se refiere a la sintaxis de la
argumentación, ésta varía mucho en cada texto. Pero, si podemos mencionara una
acentuada tendencia a la complejidad. Abunda la subordinación. De igual manera el

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carácter conceptual, en ocasiones muy complejo de los temas que se abordan suele
hacer necesario el recurso a incisos explicativos.
Otra peculiaridad de la argumentación sería su fingida objetividad. La raíz de la
argumentación es en muchos casos una opinión o juicio sobre la realidad, algo que brota
de la opinión personal del ponente; sin embargo, éste en su afán por imponer su criterio,
tiende a ocultar este hecho, adoptando un tono objetivo que brinda a su comunicación
una apariencia de rigurosa verdad. Ello se lleva a cabo a través de:
 Uso del estilo nominal.
 Presente gnómico.
 Uso de la 1ª persona del plural o de la 3ª.
 Uso de tecnicismos y de un léxico denotativo.
 Oraciones enunciativas.

Pero este tono objetivo siempre se conjugan con elementos que evidencian la actitud
personal subyacente, y el intento de seducir al auditorio mediante el embellecimiento
del discurso a través del uso de todo tipo de recursos estilísticos:
 Paralelismos.
 Metáforas.
 Símiles.
 Interrogación retórica.
 Expolitio. Presentación de un argumento de varias formas para darle más fuerza.
 Exclamación, apóstrofe.
 Prolepsis. Anticipar los posibles objeciones que pudiera hacerse a la tesis.
 Dubitatio(fingir duda o asombro).
 Sustentatio(cerrar abruptamente un párrafo tras haber captado la atención)
 Praeteritio(decir que no se va a hablar de algo de lo que se habla).
 Obsecratio(en nombre de).
 Ostentatio(afirmar algo poniendo como testigo a Dios, los hombres, etc...)
 Sujeción. El autor se hace preguntas que el mismo responde.
 Ironía.
 Tópicos: invocación, falsa modestia, captatio benevolentia, exordio.

23
TEMA 31: LA COMRENSIÓN Y EXPRESIÓN DE TEXTOS
ORALES: BASES LINGÜÍSTICAS, PSICOLÓGICAS Y
PEDAGÓGICAS.

INTRODUCCIÓN.

El tema al que nos enfrentamos se relaciona con uno de los aspectos más novedosos del
sistema implantado por la LOGSE. Desde el área de LCL el objetivo prioritario es el
desarrollo de la competencia comunicativa del alumno. Dicho enfoque implica ampliar
nuestra acción docente, más allá del exclusivismo gramatical que primaba por encima
de todo la reflexión teórica acerca de la lengua a través, principalmente, del análisis
morfológico y sintáctico. Desarrollar la competencia comunicativa supone aprender a
comunicarse; esto implica, además de un conocimiento teórico de las estructuras y
reglas del sistema, un adiestramiento para su correcta actualización en los diferentes
usos comunicativos. Algo que, en cierta medida, los antiguos métodos habían olvidado,
pues, entre otras cosas, presuponían que la adquisición de estrategias y habilidades para
la comunicación oral era un proceso espontáneo que no necesitaba de la actividad
docente para desarrollarse: si el alumno sabía escribir, por sí solo aprendería a hablar.
La experiencia, sin embargo, nos demuestra con frecuencia, sobre todo en situaciones
de comunicación oral con cierto grado de formalidad, lo erróneo de este planteamiento.
Algo cuyas consecuencias deben ser tenidas en cuenta ya que, en la vida cotidiana, es
muy superior la frecuencia con que nos comunicamos oralmente que por escrito. En el
presente tema reflexionaremos sobre la recepción y expresión oral y trataremos de
aportar algunas estrategias didácticas para convertir la lengua oral en objeto de
enseñanza, de acuerdo con las exigencias del sistema educativo vigente.

BASES LINGÜÍSTICAS DE LA COMPRENSIÓN Y EXPRESIÓN ORAL.

A la hora de llevar a cabo una caracterización de la comunicación oral, lo más frecuente


y tal vez lo más eficaz, es llevarla a cabo partiendo de los rasgos que la oponen a su
correlativa realización escrita. De este supuesto partiremos nosotros.
Desde Saussure las lenguas naturales se conciben como procedimientos semiológicos
eminentemente orales. Parece innegable que toda lengua nace y da sus primeros pasos
en el marco de la oralidad. De hecho, aún existen culturas que no han desarrollado una
escritura. Desde esta perspectiva se considera la oralidad la tendencia espontánea y
natural de toda lengua, siendo la escritura un añadido posterior, y una mera
transcripción. Aunque resulte paradójico, esta concepción es la que subyace a los
planteamientos educativos que no atienden a la enseñanza de la lengua oral. Como la
comunicación oral es natural y espontánea no requiere ser enseñada.
Más consistente es el argumento que prima la importancia de la lengua escrita
fundamentando su mayor dificultad en cuestiones pragmáticas.
La comunicación oral es comunicación directa, en situación, mientras que la
comunicación escrita se realiza en diferido. El contenido de todo acto comunicativo es
la suma de la información codificada lingüísticamente y de la información que
podemos deducir del contexto o situación. Ambos elementos son inversamente
proporcionales: cuanto más informativa sea la situación, menos explícitos tendremos
que ser a través de la palabra, menos elaborados nuestros mensajes. De este modo,
cuando nos comunicamos por escrito, debido a la suspensión del contacto directo entre
emisor y receptor, debido al déficit informativo del contexto, los mensajes requieren una
mayor elaboración. Este es un hecho que no se puede negar, en general la variante

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escrita de la lengua tiende a una mayor prolijidad, y a un mayor rigor gramatical y
normativo que su correlativa realización oral. Sin embargo, ser un buen comunicador va
mucho más allá de expresarse con corrección. De ahí que los argumentos anteriormente
citados, no basten para negar la importancia de una enseñanza de la lengua oral.
Por otra parte es necesario tener presente, cosa que a veces se olvida, que lengua oral no
es sinónimo de lengua coloquial. Realizadas estas reflexiones, observemos a
continuación algunos de los rasgos lingüísticos peculiares de la comunicación oral.

 Naturaleza fónica, signos de naturaleza acústica, existe un margen de


variabilidad no presente en la lengua escrita(origen geográfico, edad, grupo
social): Menor estandarización.
 Gran importancia de la situación: deixis, referencias temporales en función del
presente, importancia de los códigos no verbales.
 Tipos de comunicación oral:
1. Autogestionada: exposición, charla, conferencia.

a) Una sola voz.


b) El emisor gestiona el texto.
c) Modalidad asertiva.
d) Predominio la modalidad expositiva del discurso.
e) Descontextualización, pronunciación cuidada, alto nivel de corrección
normativa.

2. Plurigestionada: diálogo, conversación, debate, tertulia.

a) Varias voces.
b) Los emisores negocian el texto, su significado.
c) Proceso interactivo, turnos de intervención, discurso segmentado.
d) Variedad en las modalidades oracionales.
e) El diálogo es la modalidad del discurso preeminente.
f) Registro coloquial:
 Predominio de la 1ª y 2ª persona.
 Apelación al receptor: uso del vocativo y el imperativo.
 Enunciados frásticos.
 Mecanismos de expresividad: tematización, focalización, diminutivos.
 Tendencia a la economía. Anacolutossimultaneidad de pensamiento y
expresión(Y Lorenzo ¿Qué pasa? ¿A ganarse la vida?), elipsis,
hipocorísticos, acción verbal desnuda, imprecisión de los nexos, comodines,
muletillas.

BASES PSICOPEDAGÓGICAS.

El auge de disciplinas como la psicolingüística y la pragmática, ha permitido que se


desarrollen mucho los conocimientos acerca de los componentes psicológicos que
influyen en el procesamiento y codificación del mensaje oral. En esta exposición nos
limitaremos a recoger, sin embargo, los aspectos psicológicos más básicos, siempre en
función de su interés y aplicabilidad a la docencia.

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La comprensión.

Entre todas las habilidades lingüísticas, escuchar es la que suele despertar menos interés
en la vida cotidiana. Posiblemente, la imagen prototípica de la actividad de escuchar es
la del auditorio silencioso y atento de una conferencia. Sin embargo, la comprensión de
un texto oral no es, en la mayoría de los casos una actividad pasiva o silenciosa, ni
tampoco el parlamento formal es la situación más habitual. Un análisis detenido de la
recepción cotidiana como el que lleva a cabo Penny Ur nos revela que escuchar conlleva
el despliegue de muchas actividades de las que ni siquiera somos conscientes.

 Siempre que escuchamos lo hacemos con un objetivo determinado, albergamos


determinadas expectativas acerca de lo que vamos a escuchar. Por otra parte, en la
mayoría de los actos comunicativos, actos con interlocutores conocidos, por
ejemplo, poseemos una serie de conocimientos previos al discurso, que inciden en
su descodificación. Este fondo de expectativas y conocimientos almacenado en
nuestra M.L.P. configuran la llamada precomprensión.
 Una buena escucha, por otra parte, nos exige que ofrezcamos retroalimentación al
que habla, algo que cobra gran importancia en los procesos que hemos denominado
plurigestionados. El feedback, permite al emisor repetir, remarcar, pasar por alto
algún punto del discurso, redundando, en última instancia en beneficio de nuestra
comprensíon y seguimiento del texto.
 Por lo demás, es sabido, que, sobre todo en las actividades autogestionadas, la
comprensión es un proceso que implica la selección de los datos más relevantes
almacenados en la M.C.P. para a partir de ellos construir el sentido global del
discurso.
 En situaciones comunicativas reales, el lenguaje es espontáneo con un grado elevado
de redundancia y de ruido. Todo ello unido al carácter evanescente de los signos,
supone que el nivel de atención exigido al receptor sea muy elevado.

En su complejidad, la comprensión de textos orales puede descomponerse en las


siguientes microhabilidades.

 Reconocer fonemas y palabras. Segmentar la cadena acústica.


 Seleccionar los elementos más relevantes del discurso.
 Interpretar la multiplicidad de signos presentes en la comunicación en situación.
 Anticipar lo que se nos va a decir.
 Inferir información presupuesta.
 Retener. Determinados elementos del discurso, que el receptor considera
importantes, se guardan durante unos segundos en la M.C.P. para utilizarlos a la
hora de interpretar otros fragmentos del discurso, y para reinterpretarlos de nuevo.
Finalizado el discurso, los datos más destacables, quedarán archivados en la MLP.
En la comunicación oral, puesto que entran en juego muchos otros elementos
comunicativos aparte de la palabra, entrarían en juego los diversos tipos de(visual,
auditiva, olfativa, etc...)

La expresión.

Según Bygate en la expresión oral se ponen en juego: conocimientos y habilidades. Los


primeros incluyen el dominio de la lengua en todos sus planos, pero también
componentes relacionados con la cultura. Las segundas hacen referencia a los

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comportamientos que mantenemos en los actos de expresión: habilidades para adaptarse
a un tema, adecuar el lenguaje a la situación etc...
Entre los conocimientos, que posibilitan la expresión oral, se encuentran lo que Bygate
denomina rutinas. Son situaciones comunicativas tipo en cada cultura(regateo,
entrevista, examen oral) de las que por experiencia todo interlocutor tiene conocimiento.
En esas rutinas existen unos patrones predeterminados de información y de
interacción; los primeros establecen los temas que en esas rutinas se suelen abordar
así en la entrevista de trabajo: experiencia laboral, intereses, ambiciones. Las segundas
fijan la estructura de las intervenciones así quien testifica en un juicio sabe que sólo
debe hablar cuando se le pregunte. Resumiendo, el conocimiento de estas rutinas es algo
que permite al interlocutor planear y prever sus intervenciones en ellas. Su papel en la
expresión oral es semejante al de la precomprensión en la recepción.
Por lo demás, siguiendo el modelo propuesto por Bygate, la expresión de textos orales
puede descomponerse en las siguientes microhabilidades.

1. Planificar el discurso.

 Analizar y prever la situación(rutinas).


 Utilizar soportes escritos.
 Anticipar y preparar el tema y la interacción.

2. Conducir el discurso.

 Conducir el tema: buscar temas adecuados, zanjar un conversación, eludir un


tema.
 Conducir la interacción: manifestar nuestra intención de intervenir, hacerlo en el
momento adecuado, aprovechar nuestro turno.

3. Negociar el significado: evaluar la comprensión del interlocutor, usar


circunloquios.
4. Producir el texto.
 Facilitar la producción. Economizar, eludir temas irrelevantes.
 Compensar la producción: autocorrección, repetición y resumen, precisar y
pulir el significado de lo que queremos decir.

5. Aspectos no verbales:
 Controlar la voz.
 Usar códigos no verbales.
 Contacto visual.

DIDÁCTICA DE LA COMPRENSIÓN Y EXPRESIÓN DE TEXTOS ORALES.

A continuación, expondremos algunas propuestas para trabajar en estos aspectos hasta


ahora tan olvidados en la enseñanza.

Actividades para el desarrollo de la comprensión.

 Dictados de imagen(instrucciones).

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 Audiciones con video y magnetófono.
 Localización de idea central(individual- puesta en común).
 Localización de detalles.
 Ejercicios de anticipación.
 Reconstrucción de un texto.
 Análisis de exposiciones: aspectos mejorables.
 Discriminación de diferentes registros.

Didáctica de la expresión oral.


Es necesario planificar estas actividades, no deben ser concebidas solamente como un
descanso de los ejercicios de gramática. No sólo insistiremos en la corrección
gramatical, sino también en la necesidad de fluidez expresiva. A la hora de planificar las
actividades tendremos en cuenta: ¿Qué tipo de textos se trabajan en ese curso? ¿Qué
contenidos gramaticales se asocian a cada tipo de texto? Cómo se evaluarán esas
actividades.
 Dramas.
 Escenificaciones.
 Dinámica de grupos: Philips 66, brainstorming, clínica del rumor.
 Elaboración de una exposición.
 Debates.

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