Cuento
Un cuento es un tipo de narración generalmente breve, basada en hechos reales o ficticios,
en la cual un grupo de personajes desarrollan una trama relativamente sencilla. En el
ámbito literario es uno de los subgéneros de la narrativa, ampliamente cultivado por
escritores de muy distintas tradiciones. También existen cuentos populares, transmitidos
oralmente o que pertenecen al acervo de la cultura informal. El cuento es
un género moderno. Su nombre proviene del latín computus, “cálculo”, ya que se trata, en el
fondo, de enumerar los acontecimientos que componen la trama.
Características del cuento
En líneas generales, un cuento se caracteriza por lo siguiente:
Se trata de una narración breve, cerrada en sí misma, que relata una serie
relativamente sencilla de hechos desde su inicio hasta su fin. Esto quiere decir
que contiene todos los elementos necesarios para comprender el relato de cabo a
rabo.
Procura narrar de manera más o menos directa, sin tantas dilaciones, extravíos o
divagaciones, siendo éstas más propias de la novela. Un cuento debería poder
leerse de principio a fin, en una sola sentada.
Posee una única línea argumental, en la que convergen uno o más personajes, a
través de un conjunto variable de acciones o vericuetos. El número de personajes
en un cuento es variable.
Posee una unidad de efecto, rasgo que comparte con la poesía. Esto quiere decir
que a través de su lectura se busca generar un efecto estético, reflexivo o
emocional, para lo cual el cuento cuenta con todas las herramientas necesarias.
Se encuentra escrito en prosa, y posee siempre un narrador (o en ocasiones
puntuales, más de uno) a través de cuya voz se narran los sucesos de la trama.
Dicho narrador puede formar o no parte de los personajes del relato, y puede
hablar en primera (yo) o tercera (él/ella/ellos) personas
Tipos de cuento.
Cuentos de hadas. Generalmente destinados a un público infantil, se desarrollan en un
mundo fantástico fácilmente diferenciable entre el bien y el mal, y suelen contener algún
tipo de moraleja o efecto final, que los aproxima a la fábula.
Cuentos fantásticos. En los que se representa un mundo ficcional muy alejado del mundo
real, con leyes propias que permiten la existencia de criaturas mágicas, poderes
sobrenaturales, etc.
Cuentos realistas. Que se desarrollan en un mundo semejante al real, manejándose con
las mismas reglas de verosimilitud o de credibilidad.
Cuentos de terror. Cuyas tramas giran en torno a lo sobrenatural o a situaciones
diseñadas para despertar el miedo o la angustia en el lector.
Cuentos de ciencia ficción. Que se ambientan en futuros cercanos o distantes, utópicos o
distópicos, o bien en mundos paralelos, en los que la ciencia y la tecnología son distintos a
los reales y permiten la exploración de situaciones inéditas.
Cuentos policiales. También llamados detectivescos, suelen tener como eje narrativo un
crimen cometido (generalmente un asesinato) y un detective o investigador encargado de
resolverlo.
Cuentos satíricos o cómicos. Aquellos diseñados para mover a la risa a sus lectores, a
través de situaciones disparatadas, graciosas o ridículas.
Cuentos eróticos. Finalmente, aquellos que abordan temáticas románticas o íntimas,
especialmente vinculadas con la sexualidad.
Partes de un cuento
Inicio o planteamiento de un cuento
El inicio del cuento brinda la información necesaria para iniciar el relato.
Esta es la etapa inicial del cuento, en la que se debe introducir al lector al mundo recreado
y a los personajes que protagonizan la historia. Es aquí también donde se captura la
atención del lector y se lo involucra en los eventos de la trama, brindándole la información
necesaria para iniciar el relato, así como las interrogantes iniciales que lo invitarán a
adentrarse en la lectura.
Todo inicio de un cuento suele responder, a su manera particular, a las siguientes
preguntas:
¿Quién es el o los protagonistas del cuento?
¿Dónde y cuándo ocurren los hechos del cuento?
¿Qué cosa quieren los protagonistas?
Todo relato es el relato de un deseo, de una expectativa, de algo que los protagonistas
buscan, voluntaria o involuntariamente. Ya sea convertirse en caballero andante,
conquistar a la chica deseada, derrocar a un malvado rey o simplemente salvar su vida, los
personajes deben tener una motivación que pueda percibirse desde el inicio.
Nudo o complicación del cuento
En el nudo, la situación planteada en el inicio se complica, se rompe o se altera.
La complicación es la etapa en la que surgen los obstáculos, impedimentos o eventos
impredecibles, que amenazan con detener el avance de los protagonistas. Se le suele
llamar “nudo” porque la línea de la trama se hace más enredada, menos lineal, comienza a
dar vueltas. Generalmente esto ocurre cuando la situación planteada en el inicio se
complica, se rompe o se altera, obligando a los personajes a tomar decisiones, llevar a
cabo acciones y hacer frente a situaciones retadoras.
Toda complicación de un relato suele responder a las siguientes preguntas, a su manera
particular:
¿Qué problemas surgen en el camino?
¿Qué antagonistas hay?
¿Qué consecuencias tienen los inconvenientes?
Desenlace del cuento
El desenlace revela cuál es el resultado de la búsqueda de los protagonistas.
Si la complicación representaba la ruptura con el orden establecido en el comienzo, el
desenlace implica el retorno a un nuevo orden, que bien puede ser la recuperación de la
situación inicial, o el establecimiento de otra. En todo caso, el desenlace se caracteriza por
la resolución de todos los obstáculos en el camino, y la revelación final al lector de cuál es
el resultado de la búsqueda de los protagonistas.
En ese sentido, el desenlace suele responder a las siguientes preguntas:
¿Cómo se resuelven las complicaciones?
¿Se cumplió el deseo del protagonista?
¿Cuál es el final de la historia?
Trama
La trama de una narración o argumento es el conjunto de acontecimientos, en orden
cronológico, que suceden en una historia. Cuando tenemos una idea y queremos escribir
una historia, debemos decidir cómo empieza, qué sucede en su desarrollo y cómo acabará.
Espacio
El espacio narrativo, o también llamado ambiente, es aquel en el que viven tus personajes,
donde tienen lugar las escenas del libro, ya sea a nivel externo o interno.
Tiempo
El tiempo (un día, al día siguiente, un mes más tarde, etc.), es el momento en que
transcurre el relato de manera progresiva. Por tanto, lleva un orden cronológico hacia un
término lógico y una duración ficticia.
Argumento
El argumento es aquello de lo que trata la obra, el asunto, el resumen de la historia en un
orden cronológico de los hechos. Como es lógico, este orden no siempre coincide con el
que aparece a la hora de contarla, pero sí es lo primero que hemos de tener claro para
construir una narración.
Tipos de personajes según su función
Personajes principales. Son aquellos personajes en los que se centra la historia, ya
sea para describirlos, para contar su vida o para contar sus acciones y hazañas.
Estos personajes son los que hacen avanzar el relato, ya que sus acciones
modifican el curso de la historia
Personajes secundarios. Son aquellos personajes que acompañan y complementan
a los personajes principales y que pueden realizar acciones que modifican el curso
del relato, aunque la historia no se centra tanto en ellos.
Personajes terciarios. Son aquellos personajes que no tienen una fuerte incidencia
en la trama porque aparecen muy poco y porque sus acciones generalmente no
contribuyen a que cambie el desarrollo de la historia.
Tipos de personajes según su rol
Protagonista. Es el personaje más importante de la historia ya que la trama se
centra en él, porque se describen su historia, su personalidad y su vida cotidiana y
es quien realiza los actos más relevantes. Las historias pueden tener un
protagonista o varios.
Antagonista. Es el personaje que le genera inconvenientes al protagonista o que
dificulta que el protagonista logre sus objetivos. Este tipo de personaje suele
representar lo opuesto al protagonista; si el protagonista es bueno, el antagonista
será malo.
Tipos de personajes según su caracterización y su descripción
Personajes redondos. Son aquellos personajes que cambian en la trama y a los
que se describe con mucho detalle psicológica y físicamente. Suelen ser
personajes complejos, por su historia o por sus objetivos.
Personajes planos. Son aquellos personajes sobre los que no se da mucha
información respecto a sus características físicas y psicológicas. Además, no
suelen tener conflictos interiores por resolver y, por eso, son personajes más
simples y su forma de ser se mantiene constante en toda la historia.
Tipos de personajes según cómo se narra su historia
Personajes dinámicos. Son aquellos personajes cuya forma de ser o de pensar
cambia mucho en la trama, ya que comienzan siendo de una manera, pero se
transforman en otro tipo de persona. Pueden ser personas comunes, héroes o
villanos.
Personajes estáticos. Son personajes que no cambian su forma de pensar o de ser
en toda la trama y que siempre actúan de la misma forma.