El jardín más hermoso
En un jardín, del cual desconozco su ubicación, había un bello jardín,
junto a un cerezo, lleno de las más lindas flores, cada una de ellas
con su peculiaridad única, las cuales pasaban horas charlando y
tomando el sol, hasta que anochecía y todas ellas dormían. En el
jardín habían coloridos tulipanes, los cuales disfrutaban de contar
chistes y hacer bromas a las demás; girasoles, quienes disfrutaban
todo el día de tomar el sol; lirios, muy serios y elegantes;
margaritas, quienes eran buenas amigas de las abejas que
rondaban el jardín, clavelinas, las cuales recitaban los más bellos
versos a las demás flores, que disfrutaban escuchándolas;
hortensias, quienes amaban saludar a los colibríes y aves que
pasaban por el jardín; y las rosas, reinas del jardín, quiénes pasaban
mucho tiempo acicalándose, para verse lindas, y esperar a ser
elegidas para ser cortadas y regaladas a su amada por un joven
enamorado, antes de marchitarse y que sus pétalos se cayeran. Un
día un colibrí comentó a las hortensias, que vio al joven entrar a la
casa con unas extrañas herramientas, y que parecía tener
intenciones de cortar algo, todas las flores se asustaron, creyendo
que el jardín corría peligro, una de las abejas al escuchar, decidió
entrar a escondidas a la casa, para ver de qué se trataba; voló hasta
el interior de la casa, y vio una sierra sobre la mesa, y escuchó como
el joven decía -con esto podré cortar la madera que necesito- la
abeja se apresuró a contarle a las margaritas, todas las flores al
escuchar esto, sorprendidas miraron al cerezo a su lado, -de seguro
lo cortarán- dijo un lirio, nadie podía hacer nada para ayudar al
cerezo, pero decidieron con ayuda de las abejas y aves, idear un
plan para evitar que lo cortaran, así fue cómo, los zorzales
decidieron hacer un nido en una de sus ramas, los gorriones, se
paraban a trinar en sus ramas, mientras que las hortensias, quienes
eran las que se encontraban más cerca del árbol, decidieron
enredarse en su tronco, de esta forma, hacer ver al árbol útil y
necesario para el joven. Cuando de pronto todos vieron al joven salir
de la casa, con la sierra en la mano, tomó una tabla que dejó en el
jardín la noche anterior mientras las flores dormían, y comenzó a
cortarla, luego fue a buscar una cuerda, se subió al árbol, y abarró
ambos extremos de la cuerda a la rama más gruesa, luego bajó, y
puso en el centro de la cuerda la tabla que había cortado, creando
un columpio, para mostrárselo a su enamorada, una hermosa joven,
de cabello rojo, y ojos verdes, quien al llegar, corrió con una sonrisa
al columpio, se sentó y comenzó a columpoarse, mientras el joven
se acercaba al rosal, eligió de entre todas, la rosa más bonita, y la
cortó, para luego regalársela a la joven, desde ese día, ambos
jóvenes pasan los días en el jardín, el joven trajo nuevas flores al
jardín, los zorzales tuvieron polluelos, ¿y yo? Yo me encuentro con el
nido de polluelos de zorzal y gorriones cantores entre mis ramas,
hortensias enredadas en mi tronco, y un columpio en mi rama más
fuerte, llegó la primavera, y mis hojas se convirtieron en unas lindas
flores rosadas, el jardín nunca antes se había visto tan hermoso.