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Oración Dominical

Oraciones espirituales

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Libro

Espiritual para
médiums
Oracion Dominical
Evocacion a los espíritus buenos
Oracion para todos los días
Alabanza a dios
Al empezar la reunión
A los espíritus guardianes y espíritus protectores
Prefacio
Oracion
Al final de la reunión
Otra
Otra
Para alejar a los malos espíritus
Para los que están en aflicción
De acción de gracias por un favor concedido a otro
Para un agonizante
Para los recién fallecidos
Otra
Para las personas que han amado
Otra
Para las almas que sufren y piden oraciones
Otra
Para los espíritus arrepentidos
Para los espíritus endurecidos
En los juicios de los hombres antes de la sentencia
Contemplación
La fe
La esperanza
La caridad
Al santo ángel de la guarda ángel custodio
Para los médiums
Para corregirme un defecto
Para resistir una mala tentación
Otra
Acción de gracia por una victoria obtenida
Para pedir consejo
Para las aflicciones de la vida
Acto de sumision y resignación
Acción de gracia por un favor especial obtenido en un peligro inminente
Acción de gracia después de haber salido de un peligro
Por un niño recién nacido
En el momento de dormirse
Para nuestros enemigos y los que nos quieren mal
Acción de gracias por el bien concedido a nuestros enemigos
Para un enemigo muerto
Amelia goyre
Plegaria del naufrago
Plegaria del Bienhechor
A san Antonio
A San Blas
Al milagroso niño de atocha
A san isidro
A los catorce santos auxiliares
A san Rafael
A san Luis beltran
A san alejo
A san francisco de asis
A san lazaro guiada por un ser
Otra
Al justo juez
Hombre
Mujer
A santa lucia
A nuestra señora de loreto
Otra
A san Manuel
A santa marta
A san martin
A la santísima virgen de la merced
A san miguel arcángel
A la mano poderosa
A san judas Tadeo
A san silvestre
A santa rita de casia
A santa Cecilia
A san sebastian de aparicio
A santa teresa de jesus
ORACIÓN DOMINICAL

ORACIÓN. –

I. ¡Padre Nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre! Creemos en vos, Señor, porque todo
revela vuestro poder y vuestra bondad. La armonía del Universo atestigua una sabiduría, una prudencia y una
previsión tales, que superan todas las facultades humanas; el nombre de un ser soberanamente grande y
sabio está inscripto en todas las obras de la Creación, desde la hoja de la yerba y el insecto más pequeño,
hasta los astros que se mueven en el espacio; en todas partes vemos la prueba de una solicitud paternal; por
eso, ciego es el que no os reconoce en vuestras obras, orgulloso el que no os glorifica e ingrato el que no os
da las gracias.

II. ¡Venga tu reino! Señor, disteis a los hombres leyes llenas de sabiduría, que harían su felicidad si las
observasen. Con esas leyes, harían reinar entre ellos la paz y la justicia; se ayudarían mutuamente en vez de
perjudicarse como lo hacen, el fuerte sostendría al débil y no lo abatiría, evitando los males que engendran
los abusos y los excesos de todas clases. Todas las miserias de este mundo vienen de la violación de vuestras
leyes, porque no hay una sola infracción que no tenga fatales consecuencias. Disteis al animal el instinto que
le traza el límite de lo necesario y él maquinalmente se conforma con eso; pero al hombre además de su
instinto, le disteis la inteligencia y la razón; le disteis también la libertad de observar o infringir aquellas de
vuestras leyes que le conciernen personalmente, es decir, de escoger entre el bien y el mal, a fin de que tenga
el mérito y la responsabilidad de sus acciones. Nadie puede poner como pretexto la ignorancia de vuestras
leyes, porque en vuestra previsión paternal, quisisteis que estuviesen grabadas en la conciencia de cada uno,
sin distinción de cultos ni de naciones; los que las violan es porque os desconocen. Vendrá un día, según
vuestra promesa, en que todos las practicarán; entonces la incredulidad habrá desaparecido; todos os
reconocerán como Soberano Señor de todas las cosas y el reino de vuestras leyes será vuestro reino en la
Tierra. Dignaos, Señor, apresurar su advenimiento, dando a los hombres la luz necesaria para conducirlos al
camino de la verdad.

III. ¡Hágase tu voluntad así en la Tierra como en el Cielo! Si la sumisión es un deber del hijo para con su padre
y del inferior para con su superior ¡cuánto mayor no debe ser la de la criatura con su Creador! Hacer vuestra
voluntad, Señor, es observar vuestras leyes y someterse sin murmurar a vuestros divinos decretos; el hombre
se someterá a ellos, cuando comprenda que sois la fuente de toda sabiduría y que sin vos nada puede;
entonces, hará vuestra voluntad en la Tierra, como los elegidos en el Cielo.

IV. El pan nuestro de cada día, dádnosle hoy. Dadnos el alimento para conservar las fuerzas del cuerpo;
dadnos también el alimento espiritual para el desarrollo de nuestro Espíritu. El animal encuentra su alimento,
pero el hombre lo debe a su propia actividad y a los recursos de su inteligencia, porque vos le habéis creado
libre. Vos le dijisteis: “Extraerás tu alimento de la tierra con el sudor de tu frente”; por eso habéis hecho una
obligación del trabajo a fin de que ejercitara su inteligencia buscando los medios de proveer a su necesidad y
a su bienestar; unos por el trabajo material, otros por el trabajo intelectual; sin trabajo quedaría estacionado
y no podría aspirar a la felicidad de los Espíritus superiores. Secundáis al hombre de buena voluntad que confía
en vos para lo necesario, pero no aquel que se complace en la ociosidad y que le gustaría obtenerlo todo sin
trabajo, ni aquel otro que busca lo superfluo. (Cap. XXV). ¡Cuántos son los que sucumben por sus propias
faltas, por su incuria, por su imprevisión o por su ambición y por no haber querido contentarse con lo que les
disteis! Estos son los artífices de su propio infortunio y no tienen derecho de quejarse, porque son castigados
en aquello en que han pecado. Pero ni aun a esos abandonáis porque sois infinitamente misericordioso; vos
le tendéis mano segura desde que, como el hijo pródigo, regresen sinceramente a vos. (Cap. V, número 4).
Antes de quejarnos de nuestra suerte, preguntémonos si ella no es obra nuestra; a cada desgracia que nos
llegue, preguntémonos si no dependió de nosotros evitarla; pero digamos también que Dios nos dio la
inteligencia para sacarnos del lodazal y que depende de nosotros hacer uso de ella. Puesto que la ley del
trabajo es la condición del hombre en la Tierra, dadnos ánimo y fuerza para cumplirla; dadnos también
prudencia, previsión y moderación, con el fin de no perderle el fruto. Dadnos, pues, Señor, nuestro pan de
cada día, es decir, los medios de adquirir con el trabajo las cosas necesarias a la vida, porque nadie tiene el
derecho de reclamar lo superfluo. Si nos es imposible trabajar, confiamos en vuestra Divina Providencia. Si
está en vuestros designios el probarnos por las más duras privaciones, a pesar de nuestros esfuerzos, nosotros
las aceptaremos como una justa expiación de las faltas que hayamos cometido en esta vida o en una vida
precedente, porque sois justo; sabemos que no hay penas inmerecidas y que jamás castigáis sin causa.
Preservadnos, ¡oh Dios mío!, de concebir la envidia contra los que poseen lo que nosotros no tenemos, ni
siquiera contra aquellos que tienen lo superfluo, cuando a nosotros nos hace falta lo necesario. Perdonadles
si olvidan la ley de caridad y de amor al prójimo, que les enseñasteis. (Cap. XVI, número 8). Apartad también
de nuestro espíritu el pensamiento de negar vuestra justicia, viendo la prosperidad del malo y la desgracia
que oprime a veces al hombre de bien. Gracias a las nuevas luces que habéis tenido a bien darnos, sabemos
ahora que vuestra justicia se cumple siempre y no falta a nadie; que la prosperidad material del malo es
efímera como su existencia corporal y que tendrá terribles contratiempos, mientras que la alegría reservada
al que sufre con resignación será eterna. (Cap. V, números, 7, 9, 12, 18).

V. Perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Perdona nuestras ofensas,
así como nosotros perdonamos, a nuestros ofensores. Cada una de nuestras infracciones a vuestras leyes,
Señor, es una ofensa hacia vos y una deuda contraída que tarde o temprano tendrá que pagarse. Solicitamos
de vuestra infinita misericordia el perdón para ellas, con la promesa de hacer los debidos esfuerzos para no
contraer nuevas deudas. Hicisteis una ley expresa de la caridad; pero la caridad no consiste sólo en asistir al
semejante en la necesidad; consiste también en el olvido y en el perdón de las ofensas. ¿Con qué derecho
reclamaríamos vuestra indulgencia, si nosotros mismos faltásemos a ella con respecto a aquellos contra
quienes tenemos motivos de quejas? Dadnos ¡oh Dios!, la fuerza para ahogar en nuestra alma todo
sentimiento, todo odio y rencor; haced que la muerte no nos sorprenda con un deseo de venganza en el
corazón. Si os place el retirarnos hoy mismo de este mundo, haced que podamos presentarnos a vos puros de
toda animosidad, a ejemplo del Cristo, cuyas últimas palabras fueron de clemencia para sus verdugos. (Cap.
X). Las persecuciones que nos hacen sufrir los malos, forman parte de nuestras pruebas terrenales y debemos
aceptarlas sin murmurar, como todas las otras pruebas, y no maldecir a aquellos que con sus maldades nos
facilitan el camino de la felicidad eterna, porque dijisteis por la boca de Jesús: “¡Bienaventurados los que
sufren por la justicia!” Bendigamos, pues, la mano que nos hiere y nos humilla, porque las contusiones del
cuerpo fortalecen nuestra alma y seremos levantados de nuestra humildad. (Cap. XII, número 4). Bendito sea
vuestro nombre, Señor, por habernos enseñado que nuestra suerte no está irrevocablemente fijada después
de la muerte; que encontraremos en otras existencias los medios de rescatar y de reparar nuestras faltas
pasadas, de cumplir en una nueva vida lo que no pudimos hacer en esta por nuestro adelantamiento. (Cap.
IV; cap. V, número 5). Así se explican, finalmente, todas las anomalías aparentes de la vida, pues es la luz
derramada sobre nuestro pasado y nuestro futuro, la señal resplandeciente de vuestra soberana justicia y de
vuestra bondad infinita.

VI. No nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal (1). (1) Ciertas traducciones traen: No nos induzcáis
en la tentación (et ne nos inducas in tentationem); esta expresión daría a entender que la tentación viene de
Dios; que él induce voluntariamente a los hombres al mal; pensamiento blasfematorio que asemeja Dios a
Satanás, y no pudo haber sido el de Jesús. Por lo demás, esta conforme con la doctrina vulgar sobre la misión
atribuida a los demonios. (Véase El Cielo y el Infierno, cap. X, Los demonios) Dadnos, Señor, la fuerza para
resistir a las sugestiones de los malos Espíritus que intentasen desviarnos del camino del bien, inspirándonos
malos pensamientos. Pero nosotros mismos somos Espíritus imperfectos encarnados en la Tierra para expiar
y mejorarnos. La causa primera del mal está en nosotros y los malos Espíritus no hacen más que aprovecharse
de nuestras inclinaciones viciosas, en las cuales nos mantienen para tentarnos. Cada imperfección es una
puerta abierta a su influencia, mientras que son impotentes y renuncian a toda tentativa contra los seres
perfectos. Todo lo que podamos hacer para separarlos, es inútil, sino les oponemos una voluntad
inquebrantable en el bien, renunciando absolutamente al mal. Es, pues, necesario, dirigir nuestros esfuerzos
contra nosotros mismos y entonces los malos Espíritus se alejarán naturalmente, porque el mal es el que los
atrae, mientras que el bien los rechaza. (Véase Oraciones para los obsesos). Señor, sostenednos en nuestra
debilidad; inspirándonos por la voz de nuestros ángeles guardianes y de los Buenos Espíritus, la voluntad de
corregirnos de nuestras imperfecciones, con el fin de cerrar a los Espíritus impuros el acceso a nuestra alma.
(Véase adelante el número 11). El mal no es obra vuestra, Señor, porque la fuente de todo bien no puede
engendrar nada malo; nosotros mismos somos los que lo creamos infringiendo vuestras leyes por el mal uso
que hacemos de la libertad que nos habéis dado. Cuando los hombres observen vuestras leyes, el mal
desaparecerá de la Tierra, como ya desapareció de los mundos más avanzados. El mal no es una necesidad
fatal para nadie y sólo parece irresistible a aquellos que se abandonan a él con satisfacción. Si tenemos la
voluntad de hacerlo, podemos también tener la de hacer el bien; por eso, oh Dios, pedimos vuestra asistencia
y la de los buenos Espíritus para resistir la tentación.

VII. Amén. ¡Si os place, Señor, que nuestros deseos se cumplan! Pero nos inclinamos ante vuestra sabiduría
infinita. Sobre todas las cosas que nos es dado comprender, que se haga vuestra santa voluntad y no la
nuestra, porque sólo queréis nuestro bien y sabéis mejor que nosotros lo que nos es útil. Os dirigimos esta
oración, ¡oh Dios!, por nosotros mismos, por todas las almas que sufren, encarnadas o desencarnadas, por
nuestros amigos y enemigos, por todos aquellos que pidan nuestra asistencia y en particular por N... Pedimos
para todos ellos vuestra misericordia y vuestra bendición. Nota: Se puede formular aquí lo que se agradece a
Dios y lo que se pide para sí mismo o para otro. (Véanse adelante las oraciones números 26 y 27).

EVOCACION A LOS BUENOS ESPIRITUS

Alabados seais espíritus puros del señor. Yo humilde y atrasada criatura elevo a vosotros mi pensamiento y
mi corazón para rogaros me guieis por el camino de la verdad, me ilumineis siempre en los divinos preceptos
para no faltar a ellos y hacerme digno de alcanzar pronto la bienaventuranza. AMEN.

ORACION PARA TODOS LOS DIAS

Dios de infinita bondad y misericordia, señor omnipotente

Os suplicamos la gracia de que asistido por nuestros ángeles custodios y alejados de malas influencias,
podamos concentrarnos en el fondo de nuestras almas, elevado nuestros humildes espíritus hacia vos
imploremos el perdón de nuestras faltas y pidamos con fervor lo que mejor pueda convenir a todo genero
humano, pues que siendo vuestros hijos, sentimos el deseo de estrecharnos con el lazo del mas fraternal
cariño.

Escasos son nuestros méritos señor y no nos consideramos acreedores a vuestros dones, nada se nos debe en
justicia, pero confiando en vuestro paternal amor, esperemos nos lo concedereis por gracia que procuramos
merecer.

Os rogamos nos concedáis conformidad en nuestras pruebas, aivio en nuestros males, resignación en las
calamidades, paciencia en los sufrimientos, olvido en los agravios, alejamiento de todas las malas pasiones e
influencias perniciosas compasión para nuestros enemigos, consuelo en las aflicciones, prudencia en todos
nuestros actos, luz de verdad divina que ilumine la senda que conduce a la suprema felicidad, guiados por la
mano de nuestro ángel custodio que vela por nosotros y nos ayuda a transmitir a nuestras preces.

Os pedimos alivio y progreso espiritual para nuestros padres, hermanos, parientes, amigos y enemigos; salud
para los enfermos, luz para los espíritus atrasados y malos de los que estamos rodeados, compasión para los
que son perseguidos por sus malas influencias, misericordia para las almas que sufren olvidadas de los
hombres y solicitan nuestras oraciones, indulgencia para los que gimen en cárceles y presidios y perdón para
nuestros perseguidores. Padre nuestro, etc.
Alabanza a dios

Evocamos con nuestra gracia señor, a los elevados espíritus de vuestra corte, dulce emanación de todo
lo sublime, de todo lo grande y de todo lo infinito bueno, santo y justo. Espíritus elevados por nuestras virtudes
en tan alto grado de perfección y de dicha en donde se recibe la misión directa del omnipotente, para que
lleguen a nosotros los efectos de su paternal amor, mensajeros de la divina palabra, acercaos a nosotros por
caridad porque los llamamos con toda la efusión de nuestros humildes cánticos, purificados por el
acrisolado ambiente de vuestra gloria; y que vive en nuestros corazones con suave emoción efecto de
vuestras voces angelicales, cuyas melodías se ocultan a nuestro aprisionado espíritu, y vuestros sentidos
groseros, acostumbrados a los desacordes acentos de tocas liras, no pueden concebirla belleza de nuestra
armonía. Glorifiquemos al señor por cuya misericordia empezamos a gozar con esta morada de destierro la
luz de la verdad, la esperanza de su amor y el incomparable abrazo de su cariño fraternal; decidles que
deseamos el don de sufrir con paciencia nuestras pruebas, porque su bondad infinita nos ha hecho
comprender su gran sabiduría y nuestra saludable misión en este mundo. Gracias por tan grandes
beneficios!. Guiadnos, espíritus enviados de Dios esclareced nuestras almas iluminad con vuestro saber el
escabroso camino de nuestra vida, resplandezca en el al camino de la verdad, para que nuestras almas se
purifiquen con nuestras benéficas influencias y terminada nuestra merecida peregrinación nos conduzcáis
como a sencillas palomas a los pies del trono del rey de los reyes a pedirle el perdón de nuestras
faltas y cantar con vosotros alabanzas. Padre nuestro, etc.

Al empezar la reunión.

Al empezar la reunión rogamos... Al señor Dios todopoderoso, que nos envíen buenos espíritus para
asistirnos, aleje a los que pudieran inducirlos en error, y que nos dé la luz necesaria para distinguir la
verdad de la impostura. Separad también a los espíritus malévolos o desencadenados, que podrían
intentar poner la discordia entre nosotros y desviarnos de la caridad y el amor al prójimo. Si alguno
pretendiera introducirse aquí, haced que no encuentre acceso en ninguno de nosotros. Espíritus buenos
que os dignáis venir a instruirnos, hacednos dóciles a vuestros consejos, y desviad de nosotros el
egoísmo, el orgullo, la envidia y los celos, inspirándonos indulgencia y benevolencia para nuestros
semejantes, presentes y ausentes, amigos y enemigos, haced en fin que en los sentimientos de caridad,
humildad y admiración de que nos sintamos animados, reconozcamos vuestra saludable influencia.
A los médium, a quienes encargáis de transmitir nuestras enseñanzas, dadles la conciencia de la santidad
del mandato que les ha confiado y de la gravedad del acto que van a cumplir, con el finde que tengan
el fervor y el recogimiento necesarios. Si en esta reunión se encontrase alguna persona que fuese traída por
otro sentimiento que no sea el del bien abrirles los ojos a la luz y que Dios les perdone si vienen con
malas intenciones. Rogamos muy particularmente al espíritu de N.; nuestro guía espiritual, que nos asista
y vele sobre nosotros.

A LOS ESPÍRITUS GUARDIANES Y ESPÍRITUS PROTECTORES.

Oración

Espíritus prudentes y benévolos, mensajeros de Dios, cuya misión es la de asistir a los hombres y conducirlos
por el buen camino, sostenedme en las pruebas de esta vida, dame fuerzas para sufrirlas sin murmurar,
desviad de mi los malos pensamientos y haced que no dé acceso a ninguno de los malos espíritus que intente
seducirme al mal... Iluminad mi conciencia para que pueda ver mis defectos, separad de mis ojos el velo de
orgullo que podría impedírmelo al verlos y confesárselos a mí mismo. Vos sobre todo N…., mi ángel de la
guarda, que veláis más particularmente sobre mí y nosotros, espíritus protectores que tomáis interés por mí,
haced que haga digno de vuestra benevolencia. Conocéis mis necesidades; haced pues que me sea concedida
la gracia según la voluntad de Dios.
AL FIN DE LA REUNIÓN.

Damos gracias a los buenos espíritus que han querido venir a comunicarse con nosotros; les rogamos que nos
ayuden a poner en práctica las instrucciones que nos han dado y que hagan que en un saliendo de aquí cada
uno de nosotros se sienta fortificado en la práctica del bien y el amor al prójimo. Deseamos igualmente que
estas instrucciones sean provechosas a los espíritus que sufren, ignorantes y viciosos, que hayan asistido a
esta reunión y sobre los cuales imploramos la misericordia de Dios.

Otra

Dios mío, permitid a los buenos espíritus que me rodean vengan en mi auxilio cuando padezca o esté en
peligro, que me sostengan sin vacilo. Haced, señor que me inspiren fe, esperanza y caridad, que sea para mí
un apoyo, una esperanza y una prueba de vuestra misericordia, haced, en fin que encuentre en su lado la
fuerza que me falta para sobrellevar las pruebas de la vida para resistir las sugestiones del mal, la fe que salga
y el amor que consuela.

Otra

Espíritus muy amados ángeles guardianes, vosotros, a quienes Dios en su infinita misericordia permite velar
por sobre los hombres, sed nuestros protectores en las pruebas de esta vida terrestre. Dadnos fuerza, valor y
resignación, inspirando todo lo bueno, detenednos en la pendiente del mal; que vuestra dulce influencia
penetre nuestras almas, haced que conozcamos que un amigo sincero que está aquí cerca de nosotros, que
ven nuestros sufrimientos y toma parte de nuestros goces. Y vos, mi ángel de la guarda no me abandonéis,
tengo necesidad de vuestra protección para sobrellevar con fe y amor las pruebas que Dios quiere enviarme.

Para alejar a los malos espíritus

En nombre de Dios todopoderoso, que los malos espíritus se alejen de mí y que los buenos me sirvan de
baluarte contra ellos. Espíritus malhechores que inspiráis malos pensamientos a los hombres, espíritus
tramposos y mentirosos que los engañáis. Espíritus burlones que abusáis de su credibilidad, os rechazo con
todas las fuerzas de mi alma y cierro el oído de vuestras sugestiones, pero deseo que derrame sobre vosotros,
la misericordia de Dios. Espíritus buenos que os dignáis asistirme dadme fuerza para resistir a la influencia de
los malos espíritus y la luz necesaria para que ser la burla de sus perversas intenciones. Presérvame del orgullo
y de la presunción, separad de mi corazón los celos, el odio, la malevolencia y todo sentimiento contrario a la
caridad, porque son otras tantas puertas abiertas al espíritu del mal.

Oración para los que en aflicción

Dios mio, cuya bondad es infinita, dignaos aliviar la amarga posición de N…. si tal es vuestra voluntad.

Espíritus buenos, en nombre de dios todo poderoso os suplico que le asistais en sus aflicciones, si algo puede
hacerse en interés suyo, hacedle comprender que son necesarias para su adelantamiento. Dadle confianza en
dios y el porvenir, y se le harán menos duras. Dadle también fuerzas para que no sucumba a la desesperación
porque perdería el fruto y haría que su posición futura fuera mas penosa. Conducid mis pensamientos hacia,
el que lo ayude a sostener su animo.

Oración de acción de gracias por un favor concedido a otro.

Dios mio, bendito seas por la felicidad que habéis concedido a N…..

Espíritus buenos, haced que vea en ello un efecto de la bondad de dios. Si el bien que se le concede es una
prueba, inspiradlo en el pensamiento de que haga de el un buen uso, no para que le sirva de vanidad, con el
fin de que este bien no sea un perjuicio suyo en el porvenir. Vos, mi buen genio, que me protegéis y deseáis
mi felicidad, separad de mi pensamiento todo sentimiento de envidia y celos.

Para un agonizante.

Dios todopoderoso y misericordioso; aquí tenéis un alma que deja su envoltura terrestre, para volar al mundo
de los espíritus, su verdadera patria; que pueda entrar allí en paz y que vuestra misericordia se extienda sobre
ella. Espíritus buenos que los habéis acompañado en la tierra, no lo abandonéis en esta supremo; dadle fuerza
para soportar los últimos sufrimientos que debe padecer en este mundo para su adelanto futuro; inspiradle
para que consagre al arrepentimiento de sus faltas los últimos destellos de inteligencia que le restan, o los
que puedan volverle momentáneamente. Dirigid mi pensamiento a fin de que su acción haga menos penosa
la separación, y que lleve en el momento de abandonar la tierra los consuelos de la esperanza.

Para los recién fallecidos.

Dios todopoderoso ¡que vuestra misericordia se extienda sobre esa alma que acabáis de llamar a vos! ¡Que
las pruebas que ha sufrido en esta vida le sean tomadas en cuenta, y nuestras oraciones puedan aliviar y
abreviar las penas que tenga aún que sufrir como espíritu. Espíritus buenos, que han venido recibirle y sobre
todo vos, ángel de la guarda, asistidle para ayudarle a despojarse de la materia; dadle luz y la conciencia de sí
mismo, con el fin de sacarle de la perturbación que acompaña el tránsito de la vida corporal al espiritual.
Inspiradle arrepentimiento de las faltas que haya cometido y el deseo que le sea permitido repararlas para
activar su adelantamiento hacia la vida eterna bienaventuranza. N..., acabas de entrar en el mundo de los
espíritus sin embargo estás presente entre nosotros, nos oyes y las escuchas, porque no hay más diferencia
entre tú y nosotros, que el cuerpo perecedero que acaba de dejar y que muy pronto será polvo. Has dejado la
grosera envoltura sujeta a las vicisitudes y a la muerte, y sólo conservar la envoltura etérea e imperecederas
no vive ya en el cuerpo vives en la vida de los espíritus y esta vida está exacta de la miseria que afligen a la
humanidad. Tampoco tienes el velo que oculta nuestros ojos los resplandores de la vida futura; de hoy en
adelante podrás contemplar nuevas maravillas mientras nosotros estamos sumergidos en el mundo de las
tinieblas. Vas a recorrer el espacio y visitar el mundo con plena libertad mientras que nosotros nos arrastramos
penosamente sobre la tierra, en la que nos retiene nuestro cuerpo material, semejante para nosotros a una
carga muy pesada. El horizonte de lo infinito va a desarrollarse delante de ti, y en presencia de tanta grandeza
comprenderá la vanidad de nuestros deseos terrestres, de nuestras ambiciones mundanas, y de tantas goces
futiles con lo que hacemos nuestra delicia. La muerte es sólo para los hombres una separación material de
algunos instantes. Desde el lugar del destierro en donde nos retiene aún la voluntad de Dios, y sin olvidarnos
de los deberes que tenemos que cumplir en la tierra, le seguiremos con el pensamiento hasta el momento en
que nos permita reunirnos a ti, así como tú te has reunido con los que te han precedido. Si nosotros no
podemos ir a tu lado, tú puedes venir al nuestro; ven pues, entre los que te aman y que has amado, sostenles
en las pruebas de la vida, vela por los que te son queridos, protégeles según tu poder, y calma sus pesares con
el pensamiento de que eres muy feliz ahora y la consoladora certeza de estar reunidos un día en un mundo
mejor. En el mundo donde estás deben extinguirse todos los resentimientos terrestres. ¡Que a ellos seas
inaccesible para tu felicidad futura! Perdona pues, a los que te han podido hacer algún agravio, para que ellos
te perdonen el que tú puedas haberles hecho.

Otra

Señor todopoderoso, ¡Que nuestra misericordia se extienda sobre nuestro hermano que acaba de abandonar
la tierra!, ¡que vuestra luz resplandezca a sus ojos!, ¡sacadle de las tinieblas y abridle los ojos y los oídos!, ¡que
nuestros espíritus le rodeen y le hagan oír palabras de paz y de esperanza!. Señor por indignos que seamos,
nos atrevemos a implorar nuestra misericordia insurgencia a favor de aquel hermano que acaba de ser
llamado del desierto, haced que su regreso sea del hijo pródigo. Olvidaos Dios mío las faltas que pudo cometer
pero acordaros Del bien que hizo. Vuestra justicia es inmutable, lo sabemos pero nuestro amor es inmenso;
os suplicamos que aplaquéis vuestra justicia por ese manantial de bondad emana de vos. 14 ¡Que la luz se
haga para ti hermano mío, que acabas de dejar la tierra! ¡que los buenos espíritus del señor desciendan hacia
ti, rodeándote y ayudandote a sacudir tus cadenas terrestres!. Comprende y mira la grandeza de nuestro
señor, sométete sin murmurar a su justicia; pero no desesperes jamás de su misericordia. Hermano que en
una formal mirada de tu pasado te abras las puertas del porvenir, haciéndote comprender las faltas que dejas
detrás de ti y el trabajo que queda por hacer para repararlas. ¡Que te perdonen y que sus buenos espíritus
que sostengan y que animen!. Los hermanos de la tierra rogarán por ti y te piden que rueguen por ellos.

Otra

Dios mío, ya que precedente a mí os habéis dignado llamar a nuestro regazo al espíritu de N… dadle la luz que
precise para que se den cuenta de su estado, y permitir a los buenos espíritus que lo sostenga y animen para
que el cuadro de sus desaciertos no les haga desfallecer, ni el erizado panorama de sus bondades le van esta
bien se, señor que el ideal supremo del espíritu debe ser amor inmaculado para toda manifestación de su
obra: pero somos tan débiles y arriesgado en el fondo de nuestras almas la idea del exclusivismo que no
podemos dejar de preferir todas las cosas aquellos seres con los que estuvimos íntimamente unidos por los
lazos del cariño. Perdona, mi Dios, esta transgresión a tu ley, Israel no estás mundana les flaquezas, y tolera
que desde el fondo de mi alma eleven la plegaria que acabo de hacerte en favor del espíritu de N. el ha
regresado a la verdadera patria del alma y, en se ve libre de muchas de las vicisitudes porque pensamos los
que arrastramos aún por la tierra el pesado leño de nuestras culpas; permíteme, al menos, que acudan mi
socorro; que si mientras fue compañero mío en la esclavitud experimente deleite con su trato y su cariño, y
me sirvió frecuentemente de apoyo en la adversidad, con mayor razón ahora podrá consolarme en las
tribulaciones y separar de mis labios la amarga copa del desespero. Y tu espíritu de N. Ya que has tenido la
dicha de contemplar antes que yo las inefables armonía del mundo donde reside, no desperdicies ocasión de
alentar y aconsejar a quien te consagra un altar en los más íntimos repliegue de su alma. Dios bendecir a
nuestro afecto como yo bendigo tu memoria.

Para las personas que se han amado

Dignaos, oh Dios mío, acoger favorablemente la oración que os digo por el espíritu de junto. Punto, hacerle
entrever a vuestra divina luces y que le sea fácil el camino de la felicidad eterna. Permitir que los buenos
espíritus le llevé mis palabras y mi pensamiento tuvo, primer es tan querido en este mundo, oye mi voz que
te llama para darte prueba de afecto. Yo os ha permitido que fuese el primero en ver que libre, no podría
quitarme de ellos sin egoísmo porque sería desear para ti las penas y sufrimientos de esta vida. Espero con
resignación la hora de reunirnos en el otro mundo más feliz yo saqué nuestras separaciones momentánea y
que por larga que pudiera parecerme, su duración se borra delante de la eterna felicidad que Dios promete
sus elegidos. Que su bondad me preserve en nada que pueda retardar este instante deseado, y que me ahorre
también de este modo el dolor de no volver a encontrarse al salir de mi cautiverio terrestre. O de dulce
consoladora es la certeza de que sólo hay entre nosotros un velo material que se oculta a mi vista; que pueden
estar aquí a mi lado de él me óyeme como otras veces, y aún mejor que antes, que no me olvidas, ello tampoco
te olvido; que nuestro pensamiento no se sabe confundirse y que el tuyo me sigue y sostiene siempre. Y la
paz del señor sea contigo.

PARA LAS ALMAS QUE SUFREN Y PIDEN ORACIONES

ORACIÓN. Dios clemente y misericordioso, que vuestra bondad se extienda sobre todos los Espíritus que
desean nuestras oraciones y particularmente sobre el alma de N... Buenos Espíritus cuya única ocupación es
el bien, interceded conmigo para su alivio. Haced que resplandezca a sus ojos un rayo de esperanza, y que la
divina luz les ilumine y les haga ver las imperfecciones que les alejan de la morada de los felices. Abrid su
corazón al arrepentimiento y al deseo de depurarse para acelerar su adelantamiento. Hacedles comprender
que por su esfuerzo pueden abreviar el tiempo de sus pruebas. ¡Qué Dios, en su bondad les dé fuerza para
perseverar en sus buenas resoluciones! Que estas palabras benévolas puedan mitigar sus penas
demostrándoles que en la Tierra hay seres que saben compadecerse de ellos y que desean su felicidad. 66.
(Otra). Os suplicamos, Señor, derramar sobre todos los que sufren, sea en el espacio como Espíritus errantes,
sea entre nosotros como Espíritus encarnados, las gracias de vuestro amor y de vuestra misericordia. Tened
piedad de nuestras debilidades. Falibles nos hicisteis, pero nos habéis dado la fuerza para resistir al mal y
vencerlo. Que vuestra misericordia se extienda sobre todos los que no han podido resistir a sus malas
inclinaciones y están aún arrastrándose en un mal camino. Que vuestros buenos Espíritus le envuelvan; que
vuestra luz resplandezca a sus ojos, y que, atraídos por su calor, vengan a prosternarse a vuestros pies,
humildes, arrepentidos y sumisos. Os suplicamos igualmente, Padre de misericordia, por aquellos de nuestros
hermanos que no tuvieron la fuerza de soportar las pruebas terrestres. Vos nos disteis un fardo para cargar,
Señor, y nosotros sólo debemos depositarlo a vuestros pies; pero nuestra debilidad es grande y el valor nos
falta algunas veces por el camino. Tened piedad de estos servidores indolentes que han abandonado la obra
antes de tiempo; que vuestra justicia les excuse y permita a vuestros buenos Espíritus llevarles el alivio, los
consuelos y la esperanza del futuro. El camino del perdón es fortificante para el alma; mostradlo, Señor, a los
culpables que desesperan, y sostenidos por esta esperanza sacarán fuerzas del mismo cúmulo de sus faltas y
de sus sufrimientos para rescatar su pasado y prepararse para conquistar el porvenir.

PARA LOS ESPÍRITUS ARREPENTIDOS

ORACIÓN. Dios de misericordia, que aceptáis el arrepentimiento sincero del pecador, encarnado o
desencarnado, aquí tenéis un Espíritu que se ha complacido en el mal, pero que reconoce sus faltas y entra
en el buen camino; dignaos Dios mío, recibirle como a un hijo pródigo y perdonadle. Buenos Espíritus, cuya
voz él desconoció, de aquí en adelante quiere escucharos; permitid que pueda entrever la felicidad de los
elegidos del Señor, a fin de que persista en el deseo de purificarse para alcanzarla; sostenedle en sus buenas
resoluciones y dadle fuerza para resistir sus malos instintos. Espíritu de N... os felicitamos por vuestra
conversión y damos gracias a los buenos Espíritus que os han ayudado. Si antes os complacíais en hacer el
mal, fue porque no comprendíais cuán dulce es el goce de hacer el bien; os considerabais también demasiado
bajo para poder conseguirlo. Pero desde el instante en que os pusisteis de pie en el buen camino, una luz se
hizo para vos; comenzaste a disfrutar de una felicidad desconocida y la esperanza entró en vuestro corazón.
Es que Dios escucha siempre la oración del pecador arrepentido y no rechaza a ninguno de los que vienen a
él. Para entrar completamente en gracia junto a Él, aplicaos desde hoy en adelante. No sólo a no hacer el mal,
sino hacer el bien y sobre todo a reparar el mal que habéis hecho; entonces habréis satisfecho a la justicia de
Dios; cada buena acción borrará una de vuestras faltas pasadas. El primer paso está dado; ahora, cuanto más
avancéis, tanto más fácil y agradable os será el camino. Perseverad, pues, y un día tendréis la gloria de ser
contado entre los buenos Espíritus y los Espíritus felices.

PARA LOS ESPÍRITUS ENDURECIDOS

ORACIÓN. Señor, dignaos mirar bondadosamente a los Espíritus imperfectos que aún están en las tinieblas
de la ignorancia y os desconocen, y particularmente al de N... Buenos Espíritus, ayudadnos a hacerlo
comprender que induciendo a los hombres al mal, obsesándoles y atormentándoles, prolonga sus propios
sufrimientos; haced que el ejemplo de felicidad que vosotros gozáis sea un estímulo para él. Espíritus que os
complacéis aún en el mal, acabáis de oír la oración que hicimos por vos; ella debe probaros que deseamos
haceros el bien, aunque hagáis el mal. Sois infelices, porque es imposible ser feliz haciendo el mal; ¿por qué,
pues, permanecer en pena cuando depende de vosotros salir de ella? Observad a los buenos Espíritus que os
rodean; ved cuán felices son y si no sería más agradable para vosotros gozar de la misma felicidad. Diréis que
eso os es imposible, pero nada hay imposible para el que quiere, porque Dios os dio, como a todas sus
criaturas, la libertad de elegir entre el bien y el mal, es decir, entre la felicidad y la infelicidad; nadie está
condenado al mal. Si tenéis la voluntad de hacerlo, podéis tener la de hacer el bien y de ser felices. Volved
vuestras miradas hacia Dios, elevaos un solo instante hasta Él con el pensamiento y un rayo de su divina luz
vendrá a esclareceros. Decid con nosotros estas simples palabras: ¡Oh Dios, me arrepiento, perdonadme!
Probad el arrepentimiento y haced el bien, en vez de hacer el mal y veréis que pronto su misericordia se
extenderá sobre vosotros y que un bienestar desconocido vendrá a reemplazar las angustias que sentís. Una
vez que hayáis dado un paso en el buen camino, el resto del recorrido os parecerá fácil. Entonces
comprenderéis cuanto tiempo perdisteis, por vuestra falta de felicidad; pero un futuro radiante y lleno de
esperanza se abrirá ante vos y os hará olvidar vuestro miserable pasado, lleno de turbación y de tormentos
morales que serían para vos el infierno si debiesen durar eternamente. Vendrá día en que esos tormentos
serán tales que quisierais a cualquier precio hacerlos cesar; pero cuanto más esperareis, más difícil os será
eso. No creáis que permaneceréis siempre en el estado en que estáis; no, eso es imposible; tenéis ante vos
dos perspectivas: una es la de sufrir mucho más de lo que sufrís ahora, la otra de ser feliz como los buenos
Espíritus que están a vuestro alrededor; la primera es inevitable si persistís en vuestra obstinación y un simple
esfuerzo de vuestra voluntad basta para sacaros de la mala situación en que estáis. Apresuraos, pues, porque
cada día de atraso es un día perdido para vuestra felicidad. Buenos Espíritus, haced que estas palabras
encuentren acceso en esa alma aún atrasada, a fin de que la ayuden a acercarse a Dios. Así os lo suplicamos
en nombre de Jesucristo, que tan gran poder tiene sobre los Espíritus malos.

En los juicios de los hombres antes de la sentencia.

ORACIÓN

Dios omnipotente, justicia suprema bondad infinita en este momento crítico de fallar, cuya misión es superior
a la triste condición del hombre condenado a la vida material por sus defectos postrado ante vos con el grave
peso de sus culpas os pido clemencia señor y el concurso de los buenos espíritus para que me ayuden en este
acto tan difícil de mi existencia que en el estado de atraso de nuestro mundo consideramos aún necesarios
para el equilibrio social oh Dios mío a si en esta morada de destierro el hermano está obligada a juzgar al
hermano por la ley de los hombres les impone este deber también en ellos se refleja la justicia porque eso
mismo es un castigo merecido por nuestras miserias y nuestro atraso moral, mi alma sufre Dios mío siente y
conoce que el hombre que una y el hombre acusado son hermanos y en la necesidad de cumplir un deber que
se impone el destino, a vos, padre celestial imploro, clemencia y gracia: juzgarme primero, y con
arrepentimiento de mis propias faltas, permitir que me eleve a vuestro tribunal infalible con conciencia pura
y que vuestra luz y radio sobre mí y me hagan ver bien las faltas que condena, y las causas que atenúan para
poder fallar con justicia espíritus buenos, ángel mío titular no me abandones, proteger también al acusado,
es un guía espiritual le defienda para que su pena sea menos pesada, y sea llevadera su nueva, si es castigado.
Ayudarme en todos a suplicar al señor, y contrayendo méritos en esta vida venga a nosotros la tierra
prometida, y que mejorados nuestros espíritus sea Dios nuestro único juez bajo cuyo manto de bondad infinita
nos acogemos para nuestra eterna felicidad. Amén

CONTEMPLACIÓN

Dios omnipotente, voluntad sublime y viviente que no hay palabras con que expresar que ninguna idea puede
abrazar, podemos sin embargo, elevar nuestro corazón hacia ti, porque aquí estamos unidos. Tu voz se hace
oír dentro de nosotros el día incomprensible, nuestra propia naturaleza y el mundo entero no son intangibles,
cada enigma de nuestra existencia está resuelto y en nuestra alma reina una perfecta armonía; tú creaste en
nosotros la conciencia nuestro deber y la de nuestro destino en la serie de los seres razonables. Como? La
ignoramos pero acaso tenemos necesidad de saberlo? Lo que sabemos es que tú conoces nuestro
pensamiento y aceptar nuestras buenas intenciones y contemplación desde tus relaciones con nuestra
naturaleza finita basta para tranquilizarlos y hacernos felices. En cuanto nosotros mismos no sabemos bien lo
que sabemos hacer, por tanto, obraremos simplemente con sinceridad y sin astucia, porque tuvo esa es la
que ordena y la fuerza con que cumplimos nuestro deber es la tuya propia. No tenemos los acontecimientos
de este mundo porque este mundo es tuyo y estos acontecimientos forman parte de tu designio; lo que dentro
de estos designios es positivamente el bien, o sólo un medio de evitar el mal lo ignoro pero sabemos que todo
el universo concluirá bien y en esta estamos seguros. Que importa que no conozcan que es el germen, la flor
o fruto perfecto? Lo que nos interesa es el progreso de la razón y de la moralidad entre los seres razonables
¡ah! Cuando nuestro corazón se cierne a todo deseo terrestre cuán grande nos aparecerá el universo bajo un
aspecto glorioso las masas inertes embarazosas que sólo sirven para llenar el espacio, 18 se desvanecen y en
su lugar, en un eterno oleaje de fuerza y acción, brotar del gran manantial de la vida primordial, que es tu vida
señor que es unidad eterna.

LA FE

Soy la hermana mayor de la esperanza y de la caridad me llamo de. Soy grande y fuerte el que me posee no
le teme ni al hierro ni al fuego; es la prueba de todos los sufrimientos físicos y morales. Resplandezca sobre
vosotros como una antorcha, cuyos chispeantes rayos se reflejan en el fondo de vuestros corazones y os
comunico la fuerza y la vida. Entre nosotros se dice que yo levanto las montañas, y yo os digo vengo a
conmover el mundo porque el espiritismo es el germen que debe de ayudarme. Unidos, pues, a mí yo os
convino: soy la fe. Soy la de que habitan la esperanza la caridad y el amor en el mundo de los espíritus puros.
A menudo he dejado las regiones aéreas y he venido a la tierra a regenerarnos, dando otra vida de espíritu
pero a excepción de los mártires de los primeros tiempos del cristianismo y algunos fervientes sacrificios
hechos de tarde en tarde para el progreso de la ciencia de las letras, de la industria y de la libertad, sólo he
encontrado entre los hombres indiferencia frialdad y he vuelto a remontar tristemente mi vuelo hacia el cielo.
Me creías entre vosotros, pero os engañabais, porque la fe, sin las obras, no es la fe, es la vida y la acción antes
de la revolución del espiritismo, la vida era estéril, era un árbol seco por las refulgente exista del rayo que
nada producía, se me reconoce por mis actos; ilumina la inteligencia, aliento y reanimó los corazones en el
rezago, alejo de vosotros las influencias engañosas y os agrupados bajo mi estandarte soy poderosa y fuerte
sol y la fe. Soy la fe y mi reina empieza entre los hombres; reinado pacífico que les hará felices para el tiempo
presente y para la eternidad. La autora de mi advenimiento entre nosotros es pura y serena; su sol será
resplandeciente, y su ocaso vendrá a mecer dulcemente a la humanidad en los brazos de la felicidad eterna.
Este elitismo, derrama sobre los hombres tu bautizo regenerador, yo les hago un llamamiento supremo: YO
SOY LA FE

LA ESPERANZA

Me llamo la esperanza, o sonrío cuando entra ahí en la vida, en ella yo sigo paso a paso y sólo los dejo cuando
llegáis a los mundos en que se realizan para nosotros las promesas de la felicidad que sin cesar oís. Soy vuestra
fiel amiga, no rechaza y mis inspiraciones: soy la esperanza. Yo soy la que canta por el camino con la voz del
ruiseñor, ya que en el eco de los bosques exhalan esas notas las primeras y armoniosas que os hacen entrever
los cielos; yo soy la que inspira la golondrina el deseo de avivar sus amores al abrigo de nuestros techos, juego
con la ligera brisa que acarician vuestros cabellos, de ramo ante vuestros perfumes suaves de las flores de
vuestros jardines y casi nunca ocupa es vuestro pensamiento con la mira qué tan sincera es no la brecha 6:2
o y la esperanza. Tomó todas las formas para acercarme a vos, soy la estrella que brillan el azul del cielo, y
caliente rayo del sol que nos vivifica, os entrego por las noches con sueños festivos,-nuestros pasos por el
sendero de la virtud; os acompaña nuestra visita a los pobres, a los afligidos, a los moribundos, y os inspiro las
palabras afectuosas y los consuelan; no me rechaza y yo soy la esperanza. Soy la esperanza! Yo soy la que en
el invierno hago crecer la corteza de las encinas, el musgo espeso en que los pajaritos construyen sus nidos,
so y en la que la primavera coronel Manzano y el almendro de blanca y rosadas flores, y las esparce sobre la
tierra como alfombra celeste para aspirar a los mundos felices. Sobre todo yo estoy con vosotros, 19 yo estoy
con vosotros cuando estáis pobres y enfermos, ni vos suena sin cesar en nuestros oídos; no me rechacéis, yo
soy la esperanza.
LA CARIDAD

Soy la caridad, si la verdadera caridad; en nada me parezco la caridad que vosotros practicáis. La que ha
usurpado mi nombre entre vosotros es fanática caprichosa, exclusiva, orgullosa y vengo a precaveros contra
los defectos que empañan, a los ojos de Dios, el mérito y el resplandor de sus buenas acciones. Ser dóciles a
las lecciones que el espíritu de verdad os da por mi voz, seguirle los que son fieles: yo soy la caridad seguidme:
yo conozco todos los infortunios, todos los dolores todos sufrimientos, todas las aplicaciones que hace bien a
la humanidad. Es la madre de los huérfanos, la ira de los ancianos, el sostén de las viudas, curo las llagas
infectadas, cuido todas las enfermedades, doy vestido, PAN y abrigo a los que no tienen cubo hasta la más
miserables boardillas; voy a la humilde posibilidad, llamo a la puerta de los ricos y de los poderosos, porque
dondequiera que priva una criatura humana, y bajo el velo de la felicidad, amargos y punzantes dolores, oh!
Cuán grande es mi tarea! No bastó en llevarla, sino venis en mi ayuda venid a mí, yo soy la caridad no guardo
preferencias con nadie, jamás digo a los que necesitan: tengo mis pobres, dirijase a otra parte. O falsa caridad
que daño haces cierra admiración amigos nos debemos a todos; creedme, no rehuseis vuestra asistencia a
nadie, socorrer a los unos y a los otros con bastante desinterés para no existir ningún reconocimiento de parte
de los que habéis socorrido; la paz del corazón y de la conciencia de la verdadera caridad. Nadie en la tierra
conoce el número y la naturaleza del bien que yo hago, solo hiere y humilla al que consuela. Guardaos de este
funesto extravío; las acciones de esa clase no tienen ningún mérito delante de Dios, llaman sobre vosotros su
cólera.

Oración al santo ángel de la guarda

Ángel custodio.

Oh ángel benignísimo de mi guarda, tutor mio, maestro, guía aye, defensor y sapientísimo consejero,
fidelísimo amigo mio, a quien estoy encomendado por la bondad del señor desde el punto en que naci, hasta
la postrera hora de mi vida; ¡ cuanta reverencia os debo, sabiendo que estais presente donde estoy!. ¡ y con
cuanta devoción os debo serviros, por el amor con que mirais por mi!. ¡ y que confianza debo tener teniéndote
a mi lado para mi defensa!. Asi pues, enseñame, ángel santo; amparadme y guiadme por el camino derecho y
seguro a esa santa ciudad; y no permitas que yo haga en vuestra presencia cosas que os ofenda, y que no me
atrevería a hacer sin vergüenza delante de otro hombre como yo; representad mi infinita bondad. Amen padre
nuestro.

PARA LOS MÉDIUMS

ORACIÓN. Dios Todopoderoso, permitid a los buenos Espíritus que me asistan en la comunicación que solicito.
Preservadme de la presunción de creerme al abrigo de los malos Espíritus, del orgullo que pudiera engañarme
sobre el valor de lo que obtenga y de todo sentimiento contrario a la caridad con respecto a los otros médiums.
Si soy inducido en error, inspirad alguno el pensamiento de que me lo advierta y a mí la humildad que me hará
aceptar la crítica con reconocimiento, tomando para mí mismo y no para otros, los consejos que se servirán
darme los buenos Espíritus. Si siento la tentación de abusar en lo que quiera que sea, o envanecerme de la
facultad que habéis tenido a bien concederme, os ruego que me la retiréis antes de permitir que sea desviada
de su fin providencial, que es el bien de todos y mi propio adelantamiento moral.

PARA CORREGIRSE DE UN DEFECTO

ORACIÓN. Vos me disteis, ¡oh Dios!, la inteligencia necesaria para distinguir el bien del mal; así, pues, desde
el momento en que reconozco que una cosa es mala, soy culpable, porque no me esfuerzo en rechazarla.
Preservadme del orgullo, que podría impedirme ver mis defectos y de los malos Espíritus que podrían
excitarme a perseverar en ellos. Entre mis imperfecciones, reconozco que particularmente estoy inclinado a
... y si no resisto a esta tentación es por la costumbre que tengo de ceder a ella. Vos no me habéis creado
culpable, porque sois justo, sino con una aptitud igual tanto para el bien como para el mal. Si sigo el mal
camino, es por efecto de mi libre albedrío. Pero, por la misma razón que tengo la libertad de hacer el mal,
tengo también la de hacer el bien; por consiguiente, tengo que cambiar de camino. Mis defectos actuales son
un resto de las imperfecciones que conservé de mis precedentes existencias; es mi pecado original, del cual
me puedo despojar por mi voluntad y con la asistencia de los buenos Espíritus. Buenos Espíritus que me
protegéis, y sobre todo vos, mi ángel guardián, dadme fuerzas para resistir a las malas sugestiones y salir
victorioso de la lucha. Los defectos son barreras que nos separan de Dios y cada defecto superado será un
paso dado en la senda del progreso, que debe acercarme a Él. El Señor, en su infinita misericordia tuvo a bien
concederme la existencia actual, para que sirva a mi adelantamiento; buenos Espíritus, ayudadme a
aprovecharla, con el fin de que no sea una existencia perdida para mí y para que cuando Dios quiera
retirármela, salga mejor que cuando entré a ella.

PARA RESISTIR A UNA MALA TENTACIÓN

ORACIÓN. Dios Todopoderoso, no me dejéis sucumbir a la tentación que tengo de cometer una falta. Espíritus
benévolos que me protegéis, desviad de mí este mal pensamiento y dadme la fuerza de resistir a la sugestión
del mal. Si sucumbo, habré merecido la expiación de mi falta, tanto en esta vida como en la otra, porque soy
libre para elegir.

Otra

Nací, Dios mío, a la vida planetaria, dotado del preciado don del albedrío, por él me diferencio de los brutos;
por él me hago capaz de los méritos y deméritos. Si en un momento de obcecación tolero que la prudencia le
conceda el puesto a la ira, que la humanidad se rinda a la soberbia, que la avaricia suplante al comedimiento,
si olvidándome lo que debo a mis semejantes me desprestigio a mí mismo con acciones que repruebe la
conciencia; o si me hago incapaz de dominar las situaciones en que puedo poner a prueba mi templanza; mi
resignación o mi amor, entonces daré patentes muestras de ser indigno del galardón de que coso y mereceré
confundirme con los que obedeciendo nomás que la necesidad satisfácela de cualquier manera. ¿Y sería esto
digno del alma que me diste para disfrutar de las inefables delicias del eterno? Mil veces no. Si nací para amar
y ser amado, debo desechar todo aquello que me induzca a extraviarme de esta apacible senda. Auxíliame,
Dios mío, permite que los buenos espíritus, cuyo socorro imploro, no me abandonen jamás en las titánicas
luchas que habré sostenerme para que la voz de las pasiones que emane de mí no sofoquen la voz de la razón
y de la justicia que de ti emane.

Acción de gracias por una victoria obtenida.

Dios mío, os doy gracias por haberme permitido salir victorioso de la lucha que acabo de sostener contra el
mal; haced que esta victoria me dé fuerza para resistir nuevas tentaciones. Y a vos mi ángel guardián, os doy
las gracias por vuestra asistencia. Que mi sumisión a vuestro consejo me haga digno de continuar vuestra
protección.

Para pedir un consejo.

En nombre de Dios todopoderoso; espíritu bueno que me protegéis inspírame para que tome una buena
resolución en la incertidumbre que me encuentro. Dirigid mi pensamiento hacia el bien y desviar la influencia
de aquellos que intentasen separarme el buen camino.

Para las aflicciones de la vida.

Dios todopoderoso, que veis mis miserias, dignaos escuchar favorablemente votos que os dirijo en este
momento. Si mi súplica es inconsiderada, perdonádmela; si es justa y útil a vuestros ojos, que los buenos
espíritus que ejecutan vuestra voluntad vengan en mi ayuda para su cumplimiento. Cualquier cosa que suceda,
Dios mío que se haga vuestra voluntad. Si mis deseos no son escuchados, es porque entra en vuestro designio
el probarme, y a ello me someto sin murmurar. Haced que no conciba por ello desconfianza, y que mi fe y
resignación no flaqueen formúlese la demanda.

ACTO DE SUMISIÓN Y RESIGNACIÓN

ORACIÓN. ¡Oh Dios! Sois soberanamente justo; todo sufrimiento en este mundo, debe, pues, tener su causa
y su utilidad. Yo acepto el motivo de aflicción que acabo de experimentar como una expiación de mis faltas
pasadas y una prueba para el futuro. Buenos Espíritus que me protegéis, dadme fuerza para soportarla sin
murmurar; haced que sea para mí una advertencia saludable, que aumente mi experiencia y que combata en
mí el orgullo, la ambición, la necia vanidad y el egoísmo, y que todo contribuya para mi adelantamiento. 32.

Otra

Oh Dios, siento la necesidad de rogaros para que me deis fuerza para sobrellevar las pruebas que os plazca
enviarme. Permitid que la luz sea bastante viva para que mi Espíritu aprecie toda la extensión de un amor que
me aflige por querer salvarme. Yo me someto con resignación, ¡oh Dios!, pero, ¡ay de mí! La criatura es tan
débil, que si vos no me sostenéis, temo sucumbir. No me abandonéis, Señor, porque sin vos no soy nada.

Otra

Elevé mi mirada hacia ti, oh Eterno, y me sentí fortalecido. Tú eres mi fuerza, no me abandones, ¡oh Dios!
¡Estoy abatido bajo el peso de mis iniquidades! Ayúdame; ¡Tú conoces la debilidad de mi carne y no apartas
tus miradas de mí! Estoy devorado por una sed ardiente; haz que brote un manantial de agua viva, y quedará
aquélla apagada. Que no se abra mi boca sino para cantar tus alabanzas y no para murmurar en las aflicciones
de mi vida. Soy débil, Señor, pero tu amor me sostendrá. ¡Oh Eterno! ¡Sólo tú eres grande, sólo tú eres el fin
y el objetivo de mi vida! Si me hieres, que por ello tu nombre sea bendito, porque tú eres el Señor y yo el
servidor infiel; doblaré mi frente sin quejarme, porque tú eres grande, sólo tú eres la meta.

ACCIÓN DE GRACIAS POR UN FAVOR OBTENIDO

Dios infinitamente bueno, que vuestro nombre sea bendito por los bienes que me habéis concedido; sería
indigno de ellos si los atribuyese a la casualidad de los acontecimientos o a mi propio mérito. Buenos Espíritus,
que fuisteis ejecutores de la voluntad de Dios y a vos sobre todo, mi ángel guardián, os doy las gracias. Alejad
de mí el pensamiento de enorgullecerme y de hacer de ello un uso que no sea para el bien. Particularmente
os doy las gracias por...

EN UN PELIGRO INMINENTE

¡Dios Todopoderoso, vos mi ángel guardián, socorredme! Si debo sucumbir, que se haga la voluntad de Dios.
Si me salvo, que en el resto de mi vida repare el mal que pude hacer y del cual me arrepiento.

ACCIÓN DE GRACIAS DESPUÉS DE HABER SALIDO DE UN PELIGRO

¡Oh Dios! y vos mi ángel de la guarda, os doy las gracias por el socorro que me habéis enviado cuando el
peligro me amenazaba. Que este peligro sea para mí una advertencia que me esclarezca sobre las faltas que
han podido conducirme a él. Comprendo, Señor, que mi vida está en vuestras manos y que podéis quitármela
cuando os plazca. Inspiradme por los buenos Espíritus que me asisten, el pensamiento de emplear útilmente
el tiempo que me concedes aún en este mundo. Mi ángel de la guarda, sostenedme en la resolución que tomo
de reparar mis agravios y de hacer todo el bien que estuviere en mi poder, con el fin de llegar con menos
imperfecciones al mundo de los Espíritus cuando quiera Dios llamarme.

Oración para un niño recién nacido.


Dios mío, me habéis confiado la suerte de uno de vuestros espíritus; haced señor que sea digno del deber que
me impuso concededme vuestra protección iluminad mi inteligencia con el fin de que pueda discernir con
tiempo la tendencia del que debo preparar para entrar en vuestra paz.

EN EL MOMENTO DE DORMIRSE

Mi alma va a encontrarse por un instante con los otros Espíritus. Que vengan los buenos y me ayuden con sus
consejos. Mi ángel de la guarda, haced que al despertar conserve de ellos una impresión saludable y duradera.

PARA NUESTROS ENEMIGOS Y PARA LOS QUE NOS QUIEREN MAL

¡Oh Dios!, yo perdono a N... el mal que me hizo y el que me quiso hacer, como deseo que me perdonéis y que
él también me perdone las injusticias que yo pueda haber cometido. Si lo colocasteis en mi camino como una
prueba, que se cumpla vuestra voluntad. Desviad de mí, ¡Oh Dios!, la idea de maldecirle y todo deseo malévolo
contra él. Haced que yo no experimente ninguna alegría por las desgracias que pueda tener, ni pena por los
bienes que puedan concedérsele, con el fin de no manchar mi alma con pensamientos indignos de un cristiano.
Señor, que vuestra voluntad al extenderse sobre él, pueda conducirlo a los mejores sentimientos con respecto
a mí. Buenos Espíritus, inspiradme el olvido del mal y el recuerdo del bien. Que ni el odio, ni el rencor, ni el
deseo de volverle mal por mal, entren en mi corazón, porque el odio y la venganza sólo pertenecen a los
Espíritus malos, encarnados y desencarnados. Por el contrario, que esté pronto a tenderle fraternalmente la
mano, a volverle bien por mal y a socorrerle si me es posible. Deseo, para probar la sinceridad de mis palabras,
que se me ofrezca la ocasión de serle útil; pero sobre todo, ¡Oh Dios!, preservadme de hacerlo por orgullo u
ostentación confundiéndole con una generosidad humillante, lo que me haría perder el fruto de mi acción,
porque entonces merecería que se me aplicasen aquellas palabras de Cristo: Ya recibisteis vuestra
recompensa.

ACCIÓN DE GRACIAS POR EL BIEN CONCEDIDO A NUESTROS ENEMIGOS

¡Oh Dios, en vuestra justicia, entendiste un deber alegrar el corazón de N... Yo os lo agradezco por él, a pesar
del mal que me hizo o que procura hacerme. Si se aprovechase de ello para humillarme, lo aceptaré como una
prueba para mí, ejerciendo la caridad. Buenos Espíritus que me protegéis no permitáis que conciba por ello
ningún pesar; desviad de mí la envidia y los celos que degradan; inspiradme por el contrario, la generosidad
que eleva. La humillación está en el mal y no en el bien y sabemos que tarde o temprano se hará a cada uno
justicia según sus obras.

PARA UN ENEMIGO MUERTO

Señor, os habéis dignado llamar antes que a mí el alma de N... Yo le perdono el mal que me hizo y sus malas
intenciones hacia mí; que pueda él arrepentirse de eso, ahora que ya no tiene las ilusiones de este mundo.
Que vuestra misericordia, Dios mío, se extienda sobre él y alejad de mí el pensamiento de alegrarme con su
muerte. Si procedí mal con él, que me perdone, como yo olvido a los que procedieron así conmigo.

AMELIA GOYRE

En el cementerio de Cristóbal Colón de Ciudad de La Habana, se alza un monumento de mármol, de la familia


en Goyre, que está dedicado a la señora Amelia Goyre. La voz del pueblo le ha formado una leyenda de amor
maternal, qué raro es el día en que deje de haber flores en abundancia al pie de la cruz, o prenda de alguna
madre angustiada que pide protección para sus amores. El pueblo que la visita al colocar las flores recita con
gran devoción la siguiente oración:

ORACIÓN bendita y pura que hizo el ser de los seres para que fuera adorada por todos los creyentes de tu
gran Dios salud, al de mi hermana, que mi llanto no enturbie mi existencia; padezco tanto que ni siquiera le
diera la paz, el sosiego y calma, para que mis tormentos tengan alivio, que te lo ruego por ese hijo que tienes
en tus brazos, que tu amorosa presentas con la Cruz de la vida; la que consigues para que comprendamos que
con ella tendremos que llegar a presencia de la Santa madre y ella con vuestra súplica, no dará la gracia que
somos acreedores por nuestras obras y paciencia. Ser paz que necesita para tener vuestra luz.

PLEGARIA DEL NÁUFRAGO

Torna tu vista, Dios mío, hacia el infeliz criatura. No me es mi sepultura, entre las olas del mar. Dadme la fuerza
valor para salvar al abismo dadme gracias por lo mismo que tan grande tu bondad. Si yo cual y barquilla por
mi soberbia alargado, el mar humano y cruzado tan sólo por placer, déjame señor, que vuelva a pisar el
continente, haciendo voto ferviente de ser cristiano con fe. Si yo por mi torpe falta me decida entre las brumas
desafiando las espumas que levanta el temporal; le ofrezco que en adelante no tendré el atrevimiento de
sordo ser el lamento de aquel que se en el mar. Y siguiendo mi rumbo he tenido hasta el descaro de burlarme
de aquel faro que puerto me designó, yo te prometo, Dios mío, no burlarme de esa que brillan sobre la Cruz
por el hijo de tu amor. Oh! Tu padre de mi alma que excusas al afligido, y que me vez arrepentido de lo que
mi vida fue, sálvame, Dios mío sálvame y dame, antes que de cuenta, para que yo me arrepienta, el tiempo
preciso. Amén

Plegaria al bienhechor

Oh! Tú, que todo lo ves y nadie puede engañar que, tuvo que el estado conoce de mi alma, como sabes a
dónde llevo mis miras, a donde van mis afanes; y tuvo que has penetrado del placer inexplicable y las puras
intenciones del acto que mis tiraste; tuvo Dios mío comprende que si algo hay que me halague es esperar tu
mirada junto al triste que goza del benéfico consuelo que por mi mano pasase; pues así lo habéis querido para
mí bien; escúchame la súplica que os elevo con este afán incesante que del fondo de mi alma fervorosamente
sale. Vos, que de misericordia Fuentes Solís inagotable, y de bondad infinita como más Clemente padre,
amparar al desvalido por quien ruego, y ayudarle a soportar la tristeza de ese corazón que late y suspira por
el término de prueba tan dura y grande. Dadme, señor, ocasión del de poder ejercitarme a nombre de vuestro
amor y con obra de esta clase, para que pueda mi espíritu descartarse de la grosera materia que adherido a
este valle de lágrimas, la retiene para más purificarse. Yo os ofrezco, yo es inmenso, y Dios piadoso y Dios
grande todos los actos que fueren a tus ojos agradables, y esa grande sensación extraña y vivificante que ni
experimenta cuando cosas buenas hace. Darnos pase en este mundo, y ante todo, señor, hágase y cúmplase
tu voluntad en la tierra como en los aires.

ORACIÓN

bendita y pura que hizo el ser de los seres para que fuera adorada por todos los creyentes de tu gran Dios
salud, al de mí, hermana, que mi llanto no enturbie mi existencia; padezco tanto que quisiera, me diera la paz,
el sosiego y calma, para que mi tormento tenga alivio, que te lo ruego por ese hijo que tienes en tus brazos,
que tu amorosa presentas con la Cruz de la vida; la que consigues para que comprendamos que con ella
tendremos que llegar a presencia de la Santa madre y ella con vuestra súplica, no dará la gracia a que somos
acreedores por nuestras obras y paciencia de Amelia la que presenta digna de la Santa bendición y de a mi
alma la paz que necesita para tener vuestra luz.

Oración a san Antonio

Haced, ¡oh señor!, que la intercesión de nuestro confesor San Antonio llene de alegría a vuestra iglesia para
siempre sea protegida con los auxilios espirituales y merezca alcanzar los eternos goces. Por cristo nuestro
señor. Amen.

Oración a san Blas

Santísimo, obispo y mártir San Blas que estando para morir alcanzasteis del señor la gracia de favorecer a
todos los que os invocaren en sus enfermedades y ahogos, como los hicisteis salvando milagrosamente a un
niño que con una espina en la garganta estaba agonizando, dignaos obtener para todos nosotros que siempre
pronunciemos con fervor los dulcísimos nombres de Jesús y Maria y de emplear nuestra lengua en defender
las verdades de nuestra santa fe, tan combatida hoy, para cantar eternamente en el cielo de las misericordias
por siglos sin fin. Amen jesus.

Oración al milagroso niño de atocha

Gloriosísimo Niño de atocha; arca soberana del santuario supremo yo te saludo, te alabo en este día y te
ofrezco estos rezos:

(tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias), en memoria del primer instante o momento en que el
divino espíritu dispuso que tomaras posesión en el virginal vientre de Maria santísima, tu querida madre, y
fue anunciada del arcángel San Gabriel y por el que recibió cuando te dijo: “ Dios te salve maría, llena eres de
gracia, el señor es contigo y bendito es el fruto de tu vientre purísimo”. De cuyo talamo saliste para ser amparo
de atribulados, consuelo de afligidos, visitador de presos y unico remedio de los desahuciados, y por aquella
primera jornada que hiciste oculto en el citado talamo desde nazareth hasta el monte tabor, donde después
de tu crecida edad lograste el misterio de tu transfiguración y le enseñaste a tres discípulos tu gloria, te pido
amorosísimo niño de atocha me sea concedido lo que pretendo en esta oración, dándome el feliz despacho
de mi suplica y solicitud, para lo cual interpongo los méritos del coro de los santos ángeles, pues a estos
espíritus soberanos dispusisteis que guardasen a los hombres, espero tu intercesión para no salir
desconsolado y lograr de una perpetua amistad para contigo y alcanzar una feliz muerte para gozar en las
delicias de tu gloria. Amen.

Oración a san isidro

Todopoderoso y eterno dios, creador y redentor de mi alma, yo os doy gracias por haberme dado en el
humilde y bienaventurado SAN ISIDRO un protector y un abogado de todas mis necesidades, como sujeto a
las miserias y trabajos de esta vida. Me duelo y arrepentido de todo corazón y con toda el alma, de cuantas
ofensas he cometido contra tu divina bondad; y espero que por la intercesión de este santo me concedas la
gracia de purificar mi alma de toda culpa para que, haciendo con fruto esta oración, merezca obtener las
gracias que en ella solicito, si es para gloria vuestra y bien de mi alma. Amen.

ORACION Y REZO A LOS CATORCE SANTOS AUXILIARES

Humildes y misericordiosos Santos auxiliares, consejeros y ministros de este mundo, bajo la suprema
autoridad del Padre Eterno Dios Hijo y Dios Espiritu Santo, mándanos un reflejo de luz celestial, como
mandaste tu gracia a aquel perverso arrepentido que dio pan a los pobre hecho carbón; como a Cipriano y a
Justina por su maldad y hechicería; como a Magdalena por su libertinaje; como a San Dimas por compadecerse
de nuestro Señor Jesucristo en la cruz; como Verónica, por su rostro cuando nuestro Señor Jesucristo se
encontraba invalido en la Santa Cruz y espero en ti por mi arrepentimiento que también propongo ante la
santa Cruz, espero que limpies las puertas de mi casa como limpias las almas que van al cielo, y entre ellas la
mia; a ti, Padre Eterno, te reconozco y veneramos todos los buenos cristianos de la tierra y así mismo te pido
que rechaces de mi todo el enemigo visible e invisible que me estorbe al posa por este camino a donde voy a
cumplir la misión de esta persona honrada, que es el pan en demanda de trabajo y el sudor de mi frente, y
espero en ti Santa Bárbara, que toda ferocidad y traición injusta que se trame contra mi, la espere en la punta
de tu celestial espada, y aparte de mis alrededores la miseria que mis enemigos envidiosos arrojen a mis
puertas, para perturbar mi salud y mi buena gracia que Dios me ha dado , salga lo malo y entre lo bueno,
quien mal lo desee mi mal se lleve, salga mi desgracia y entre la gracia que Dios me ha dado, salga lo malo y
entre lo bueno, quien mi mal desee mi mal se lleve, salga mi desgracia y entre la gracia que Dios me ha dado,
salga lo malo y entre lo bueno, quien mi mal desee mi mal se lleve, salga mi desgracia y entre la gracia de Dios,
entable la guardia San Miguel y rechace al enemigo Luzbel +++ que siempre sucumbe debajo de tus pies,
domina esa mala lengua + como Santa María dominó a las fieras; venga por este camino el Ángel de mi Guarda,
Dios delante, atrás la salud, mi suerte en donde llegue, con esto bastará, si trabajo busco trabajo encontraré,
si algo pierdo a San Antonio encomendaré tres credos le rezaré, que lo que yo desee muy pronto lo he de ver.
Padre Hijo y Espíritu Santo y tres credos a la Santísima trinidad y un Padre Nuestro. Amén.

ORACION A SAN RAFAEL

Drigidme, señor y mostradme vuestros dones, para ser del todo agradecido a tanta libertad y asi como por
medio del ARCANGEL SAN RAFAEL, guiasteis al joven tobias y le enseñasteis a corresponder a vuestras gracias
y a bendecir vuestro nombre, por su intercesión libradme también a mi de ingratitud y haced que reconozca
vuestros incomprensibles favores a fin de engrandecer por ellos vuestras misericordias.

Concédedme asi mismo, como a tobias la existencia de vuestro santo ángel, el don del consejo de todas mis
dudas, la perseverancia en la virtud y universalmente el consuelo y el alivio en todas mis aflicciones y
enfermedades.- amen, jesus.

Padre nuestro, ave maría y gloria.

ORACIÓN DE SAN LUIS BELTRÁN

Criatura de Dios, yo te curo, ensalmo y bendigo en nombre de la santísima Trinidad padre hijo y espíritu Santo.
Tres personas y una esencia verdadera y de la virgen María Nuestra Señora concebida sin mancha del pecado
original, virgen antes del parto y en el parto y después del parto y por la gloriosa Santa Gertrudis tu querida y
respetada esposa, 11.000 vírgenes, señor San José, San Roque y San Sebastián y por todos los santos y Santa
de tu cohorte celestial, por tu velorio sistema Encarnación, gloriosa y Simón nacimiento, santísima pasión,
gloriosa ínfima resurrección ascensión por tan altos y tantísimos misterios que creo y con verdad suplico a tu
divina majestad poniendo por intercesor tu santísima madre abogada nuestra, libres, San es a esta afligida
criatura de esta enfermedad, mal de ojos, dolor, humor, accidente y calentura y cualquier otro daño
enfermedad o herida, amén Jesús. No mirando la indigna persona que propusiera tan sacrosantos misterios
con tan buena fe de suplico señor, para más honra tuya y devoción de los presentes, decir vas por tu piedad
y misericordia de sanar liberar de esta herida, llaga, dolor, humor, enfermedad, quitándole de esta parte y
lugar y no permita tu divina majestad le sobrevenga accidente, corrupción y daño, dándole salud para que con
ella te sirve un plato santísima voluntad. Amén Jesús. Yo te curo y te ensalmo, Jesucristo Nuestro Señor
redentor te sane, bendiga y haga en todo su divina voluntad. Amén Jesús. Consumatum est consumatum est
Amen Jesús. Es contra maleficios y todo género de enfermedades.

Oración a san alejo

Oh, glorioso San Alejo Santo bienaventurado! siervo fiel, piadoso y bueno que estas en la gloria gozando de
Dios, alcánzame el favor de alejarme de todo mal.
San Alejo Bendito tú que tienes el poder de alejar todo lo malo que rodea a los siervos del Señor, haz que sea
invisible para mis enemigos; tú que encontraste favor ante María, aléjame de Satanás, aléjame del
enemigo, del mentiroso, del traidor y del dañino, del que siembra cizaña a mi alrededor, del que con
maldades, magias, conjuros o hechicerías me quiere atar, embrujar y mi vida perjudicar; líbrame de las malas
lenguas, de los chismes, difamaciones e intrigas, de todo aquel que quiere verme rendido y hundido.

Aléjame de la envidia, del mal de ojo y la injusticia, aléjame de los celos y el rencor, de la infidelidad, la traición,
el rechazo y la soledad, escóndeme donde no me puedan encontrar los que quieren causar mi perdición.

¡Oh Glorioso san Alejo!, llamado “el Hombre de Dios” acércame a Jesús y a María, para que con sus Divinas
Bondades me cubran con todos sus bienes, y me concedan la gracia que con humildad solicito:

San Alejo bendito: por la Santísima Virgen María, por su amado Hijo Jesucristo y por la gracia del Espíritu
Santo, ten piedad de mí y no desoigas mi pedido. Amén.

Oración a san francisco de asis

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz.


Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.
Maestro, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar,
ser comprendido, cuanto comprender,
ser amado, cuanto amar.
Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,
es perdonando, como se es perdonado,
es muriendo como se resucita a la vida eterna.
Amén

Oración a san Lazaro guiada por un ser

Glorioso Patrón de los Pobres, que en tantos tormentos me veo, con solo llamando tu espíritu me des lo que
yo deseo, y que encuentre que mis males sean remediados con solo decir esta oración:
En el Nombre de San Lázaro, que los buenos espíritus que me ayuden y que vengan en mi auxilio, cuando yo
padezca de algún mal o este en algún peligro que me los detengas, y que a mi no lleguen, y que esto me
sirva de una prueba de vuestra protección para mi y haced, San Lázaro que tu espíritu sea mi fe y todo el
que a mi lado estuviere, y que en ti, patrón, encuentre la fuerza que necesita mi materia para poder llevar
estas pruebas de este planeta en que habitamos y de este camino que hay que pasar, mandado por Dios,
nuestro Padre, pues en ti pongo mi fe para que me salves de esta y me des consuelo a mis grandes males y
que por tu valor tenga otro porvenir mejor a este que tengo, y que en el nombre de San Lázaro lo espíritus
malos se alejen de mi para siempre con solo decir esta oracion; San Lázaro conmigo y yo con el; el delante,
yo detrás de el, para que todos mis males los haga desaparecer, la Gloria de todos. Amén.
Otra
Querido patrón y asistente de los pobres y enfermos, con esta oración te pido ayuda, y con la ayuda del
Espíritu Santo, que el Señor siempre me proteja durante una enfermedad o en la salud. San Lázaro dame la
fuerza para superar todas las tentaciones del mundo.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

ORACION DE JUSTO JUEZ (Para Hombres)

Hay leones y leonas que vienen contra mí: deténgase en si propio como se detuvo mi señor Jesucristo con el
dominusdeo, le dijo al justo juez sea señor a mis enemigos veo venir, pues .tres veces repito; ojos tenga no
me vean venir, manos tenga, no me toquen, boca tenga, no me hablen, pies tenga, no me alcancen, con dos
los miros, con tres les hablo, la sangre les bebo y el corazón les parto, por aquella santa camisa en que tu hijo
fue envuelto, es la misma que yo traigo puesta y por ella me he de ver libre de prisiones, de malas lenguas de
hechicería y maleficios, y para lo cual me encomiendo a todo lo Angélico y sacrosanto, y me han de amparar
los Santos evangélicos, pues primero nació el hijo de Dios, y vosotros llegáis derribados a mí, como el Señor
derribo el día de Pascuas a los Enemigos de quien se fia es de la Virgen María, de la Ostia Consagrada que se
ha de celebrar con la leche de los pechos virginales de María Santísima por eso me he de ver libre de prisiones,
ni seré herido ni atropellado, ni mi sangre derramada, ni moriré de muerte repentina, y también me
encomiendo a la Santa Veracruz, Dios conmigo, yo con el Dios delante, yo detrás de el Jesús María y José. El
que trajera esta oración a detener devoción de rezar todos los 22 días, un Credo al gran Poder de Dios, y salve
a la Santísima Virgen, y debe poner su nombre el que la lleve consigo Padre, Hijo Espíritu Santo. Amen Jesús.

Oración al Justo Juez para mujer

La Santa compañía de Dios me acompañe y el Manto de Santa María, su madre, me cobije y de malos peligros
me defienda, Ave María, gracia plena, Dominus Tecum, me libre de todos los espíritus bautizados y sin
bautizar. Los voy a vencer. Cristo reina, Cristo de malos peligros me defienda, el Señor y justo individual hijo
de Santa María Virgen, aquel que nació en aquel solemne día, que no pueda yo ser muerto, ni que me quieran
mal.

Tengan ojos y no me vean, manos no me toquen, hierro no me hiera, nudos no me aten. Dios le dijo a Libón,
que con tres nueces no pudieran hacerme daño, ni a ti ni a ninguna persona que la trajera consigo y te
defendiere aunque no lo digas, Amén, Jesús, María y José, Dominus Tecum Verbum Carum.
Santa María piadosa, madre de nuestro Señor Jesucristo: al monte Tártaro entraste, la gran serpiente
encontraste; con el cíngulo la ataste, con hisopo de agua bendita la rociaste, al mundo la sacaste. Ablándale
el corazón a mis enemigos, que ojos tengan y no me vean, pies y no me cojan, manos no me toquen, hierro
no me hiera, nudos no me aten, por las tres espadas de San Julián sean vencidos, con la leche de la Virgen
sean rociados, en el Santo Sepulcro sean sepultados. Amén.

Jesús, María y José, tres Padres Nuestros a la muerte y pasión de Nuestro Señor Jesucristo.
Esta es la oración de la Santa Camisa, la del hijo de Dios vivo, la que me pongo en contra de mis enemigos.
Tengan ojos y no me vean, pies y no me alcancen, manos y no me toquen, hierro no me hiera, nudos no me
aten, por las tres coronas del Patriarca San Abraham, aquí ofrezco una oración en unión de mi persona, que
vengan mis enemigos tan mansos a mí, como nuestro Señor con el madero a la cruz.

San Idelfonso, bendito confesor de nuestro Señor Jesucristo: bendeciste la hostia y el cáliz, en el Altar Mayor,
bendice mi cama, mi cuerpo y mi casa y todo mi alrededor, líbrame de brujos, hechiceros y personas de
malignas intenciones, con tres te mido, con tres te parto, con la gracia de Dios y el Espíritu Santo. Amén, Jesús,
María y José.
Oración a Santa Lucia

¡Oh, gloriosa Santa Lucía, Virgen y Mártir!,


tú que conseguiste glorificar al Señor al preferir sacrificar tu vida
en lugar de serle infiel a nuestro Padre.

Te pido que vengas en mi ayuda y que,


por medio de la gracia y el amor de nuestro Señor,
me salves de todas las debilidades de mis ojos
y del peligro que corro de perderlos.

(Pide aquí lo que necesitas)

Te pido que, por tu intercesión,


pueda pasar nuestra vida en la paz del señor
y poder verlo con mis ojos en el eterno resplandor.

Santa Lucía, por favor, pide por nosotros,


pide por lo que más necesitamos.

Oración a nuestra señora de loreto

Purísima y Santisima Virgen María, que trocaisteis el nombre de Lazarena 'con el de Lauretana por haber
traspasado Dios con ,estupendo milagro de la ciudad de Nazareth a la de Loreto la Santa Casa vuestra en que
después de concebida y nacida concebísteis al hijo do Dios, y en su compañía con el esposo virgen San José,
habitasteis muchos años en una vida celestial. Por esta singular maravilla que el Poder Divino sólo con vuestra
casa obró dejando los otros Santos lugares en poder de los Infieles, han reconocido los Sumos Pontifices,
Reyes, Príncipes y Pueblos Cristianos quiere Dios sea venerada sobra todo el lugar Santo, por haberse
ejecutado en ella él mayor de los Divinos Misterios que es la Encarnación del Verbo Eterno en vuestras
entrañas; y por haber sido ensalzada Vos allí mismo a la mayor dignidad que es posible a pura cristura que ser
Madre. Natural de Dios. Dulcísima y Soberana Reina de los Cielos , María Santísima y Madre de Nuestro Señor
Jesucristo, yo te suplico Señora, con todo tu afecto de mi Corazón por todos los estupendos misterios que en
tí y por tí obró la Santísima Trinidad en la Santa Casa de Nazareth hoy de loreto, me concedas el favor que te
pido, el ha de ser para la gloria de Dios, honra tuyo y provecho mio.— Amén. Se, recomienda usar una medalla
de Nuestra Sra. de Loreto durante el rezo de esta oración.

Por el amor de Jesucristo nuestro Señor.

Amén.
Otra

María, Madre nuestra,


a ti acudimos hoy llenos de confianza,
recibe nuestra humilde plegaria.
Tú, que llevaste en tu seno al Salvador,
acepta nuestra expresión de fe y amor filial,
mientras en espíritu nos trasladamos
a la Santa Casa de Loreto,
que por la presencia de tu Sagrada Familia
es la Casa Santa, en la que debe inspirarse
toda familia cristiana. Que en ella cada hijo, aprenda de Jesús,
la obediencia, el estudio y el trabajo.
De ti, María, cada mujer
aprenda la humildad y el espíritu de sacrificio.
De José, que vivió para Jesús y para ti
cada hombre aprenda a amar a Dios y a su familia
en felicidad y rectitud.
María, Madre nuestra,
te rogamos que intercedas ante tu Hijo
por la Iglesia Universal, por el Papa,
por nuestro Obispo, por nuestra patria,
por los que sufren, por los pecadores,
y por todas las familias del mundo,
especialmente las que están más alejadas de Jesús.

Amén

oración a san Manuel

San Manuel González, apóstol y obispo de los sagrarios abandonados. Tú, que enamorado de la eucaristía y
de la presencia real de Dios encarnado en todos los tabernáculos del mundo; y ante la indiferencia,
ingratitud y olvido por parte de los hombres de acompañar en amor e intimidad al Santísimo Sacramento, te
ofreciste como reparador y amante del Dios escondido hasta la muerte; y pediste ser enterrado junto a un
sagrario para que tus huesos gritaran: "¡ahí está Jesús! ¡ahí está! No le dejéis abandonado." Enséñanos a
tener esa intimidad con Cristo sacramentado para que nuestras almas locas de amor por Él se entreguen
como hostias vivas para la salvación del mundo. Amén.

Oracion a Santa Marta

“Santa mía, Santa Marta, yo me acojo a tu protección y en prueba de mi afecto te ofrezco esta luz que en tu
honor encenderé todos los martes.

Consuélame en mis penas y por la infinita dicha que tuviste de hospedar en tu casa al Salvador... intercede
por mí y por toda mi familia, para que siempre conservemos nuestros corazones a Dios y sean resueltas
nuestras necesidades.

Yo te suplico tengas misericordia al favor que hoy te pido...

Te ruego Santa mía, que venzas todo lo difícil que hay en mi petición, como venciste al dragón que tienes a
tus pies”
Oracion a San Martin

¡ Oh San Martín, hermano mío, atiéndeme !


¡ En mis penas y tribulaciones, consuélame !
¡ En mis peligros y adversidades, socórreme !
¡ En mis flaquezas y tentaciones, protégeme !
¡ En mis dolencias y enfermedades, socórreme !
¡ Dame la salud, si me conviene, y líbrame
de cualquier mal del alma o cuerpo ! Amén.
¡ Oh benigno y compasivo hermano mío, óyeme !
¡ En las angustias de mi pobreza, confórtame !
¡ En los quebrantos de mi infortunio, sálvame !
¡ En mis agobios y desalientos, ampárame !
¡ Ahora y siempre con tu ejemplo, enséñame
a tomar cada día mi cruz, y alcánzame
la gracia divina y la gloria del cielo ! Amén.

Oracion a la Santisima Virgen de la Merced

María, Merced de Dios, regalo de Cristo a los hombres. La Trinidad Santa te envió a Barcelona, mensajera de
libertad y misericordia, para, por medio de Pedro Nolasco, mostrarte corredentora, mediadora, Madre de
todos, ternura de Dios para los pobres.
Madre de la Merced, enséñanos a valorar nuestra fe cristiana, haznos capaces de amar con caridad
mercedaria, conviértenos en portadores de paz.
Que tus besos derritan la violencia que nos envuelve, hasta que recuperemos, en tu regazo materno, la
ilusión de familia, transformado el mundo en un hogar.
Bendice esta ciudad tuya, que te proclama patrona y princesa y gusta, enamorada, de llamarte madre.
Amén.
Oracion a San Miguel Arcangel
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha.
Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica.
Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido,
arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo
para la perdición de las almas. Amén.

Oracion a la Mano Poderosa

Amado Padre Celestial, a ti sea toda gloría y todo honor. Reconozco que eres tu nuestro único ayudador,
que no soy nada, ni nadie sin Ti.

Mi fe esta puesta en Ti. Padre mío eres mi esperanza porque exaltas al humilde de corazón y al soberbio lo
apartas de la luz.

Gracias por resguarda a mi familia y a mi, de día y de noche.

Que Tu mano poderosa irrumpa cuando el mal pretenda oprimirme. Tu Mano poderosa me sostenga
cuando la tristeza y el dolor me asedien.
Pon en mi senda las mejores oportunidades y todo aquello que pueda edificar mi vida. Que tu mano
poderosa o Dios me sustente en salud, trabajo y prosperidad. Dios mío, en especial necesito de (pon aquí tu
necesidad especial).

Que tu diestra de poder, aleje de mi, personas de maldad, envidiosas, calumniosas, soberbias, egoístas o
traicioneras.

Pon en mi, un corazón renovado con dones de amor, sacrificio, esfuerzo, disciplina, tolerancia y
generosidad.

Quédate en mi vida y transfórmame. Te pido todo esto, en el nombre de Jesús. Amén.

Oracion a San Judas

¡Oh Santo Apóstol San Judas, siervo fiel y amigo de Jesús!, la iglesia te honra e invoca universalmente como
el patrón de los casos difíciles y desesperados. Ruega por mí, estoy solo y sin ayuda y siento gran soledad. Haz
uso te imploro, del privilegio especial a ti concedido, de socorrer pronto y visiblemente cuando casi se ha
perdido toda esperanza. Ven en mi ayuda en esta gran necesidad, para que pueda recibir el consuelo y socorro
del Cielo en todas mis necesidades, tribulaciones y sufrimientos, particularmente… (hacer su petición aqui) y
para que pueda alabar a Dios contigo y con todos los elegidos por siempre. Prometo, Glorioso San Judas,
nunca olvidarme de este gran favor; honrarte siempre como mi especial y poderoso patrono; y con gran
agradecimiento, hacer todo lo que pueda para vivir bien mi Fe Cristiana ¡Amen!

Oracion a San silvestre

San Silvestre, tú que fuiste un papa bondadoso y muy devoto, permíteme amansar a (nombre de la persona)
para que las malas ideas se aparten de su mente. Domina su alma, mente y corazón para que vuelva a ser
una gran persona y las malas influencias se alejen. Que la soberbia y el rencor no continúen controlando su
vida. Haz que los espíritus malignos abandonen su interior para que tome de nuevo el camino del Señor.
Purifica su espíritu de la perversidad y limpia su mente de los malos pensamientos.

Querido santo, escúchame y cumple esta humilde petición, porque solo tú me puedes ayudar a amansar a
esa persona. Amén.

Oracion a Santa Rita de casia

“Oh poderosa Santa Rita, llamada abogada de los casos desesperados, socorredora en la última esperanza,
refugio y salvación en el dolor, que conduce al abismo del delito y de la desesperación: con toda la confianza
en tu celestial poder, recurro a ti en el caso difícil e imprevisto que oprime dolorosamente mi corazón.

Dime, oh Santa Rita, ¿no me vas a ayudar tu?,

¿No me vas a consolar? ¿Vas a alejar tu mirada y tu piedad de mi corazón, tan sumamente atribulado?

¡Tú también sabes lo que es el martirio del corazón, tan sumamente atribulado!

Por las atroces penas, por las amargas lágrimas que santamente derramaste, ven en mi ayuda.

Habla, ruega, intercede por mí, que no me atrevo a hacerlo, al corazón de Dios, Padre de misericordia y fuente
de toda consolación, y consígueme la gracia que deseo
(indíquese aquí la gracia deseada).

Presentada es seguro que me escuchará: y yo me valdré de este favor para mejorar mi vida y mis costumbres,
para cantar en la tierra y en el cielo las misericordias divinas.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.”

Oracion a Santa Cecilia

Gloriosa Virgen y mártir Santa Cecilia, modelo de esposa fidelísima de Jesús, vedme aquí postrado
humildemente ante vuestras plantas. Soy un pobre pecador que vengo a implorar vuestra poderosa
intercesión ante Jesús a quién tanto amasteis, suplicándote que me consigas un verdadero arrepentimiento
de mis pecados, un propósito eficaz de enmienda y una heroica fortaleza para confesar y defender la fe que
he profesado.
Alcánzame la gracia de vivir y morir en esta santa fe, como también las gracias especiales que necesito para
vivir santamente en mi estado. Escucha y alcánzame mis súplicas, oh virgen poderosísima, para que merezca
gozar un día de la eterna bienaventuranza. Así sea.
Amen
Oracion a San Sebastian de Aparicio
San Sebastián de Aparicio,
nuevamente estoy aquí viejo amigo,
para que me ayudes en este momento,
a solucionar las necesidades,
y problemas que tengo en
mi día a día.

Porque en más nadie confío,


sólo en ti Aparicio el Grande, soluciona
mis necesidades poniendo, mi alma y espíritu a
los pies de tu trono, y haciendo reverencia para
que intercedas por mí, en esta necesidad
que tengo actualmente.

Esta plegaria consiste,


en poner todo mi corazón,
para que puedas ver todas las necesidades,
que hay en mí y sin lugar a dudas,
socorrerme es lo que más,
necesito en estos momentos.

Porque un sentimiento, tan desagradable,


como lo es el miedo, se apodera de mí,
en este momento y no sé,
qué hacer viejo amigo.

Por eso estoy hoy aquí,


acudiendo a tu magnificencia
para que puedas, solucionar este mal
que apaña, mi corazón y no me deja cumplir,
con las necesidades de vivir
como un santo cristiano.
Por qué mi creencia,
siempre ha sido firme, en ti
y nunca ha flaqueado, ni por
un solo segundo, con una devoción infalible,
juego mi última carta y entablando,
una conexión contigo, espero
que mis problemas, pudieran llegar
a ser resueltos.

Porque sólo tú sabes, que hay en


mi corazón, y sabes cuando miento,
que cuando no lo hago, y como bien
lo sabes jamás me atrevería,
a mentirte a ti santo poderoso
que me miras desde el cielo.
Acude a mí como cual salvavidas,
acude a quién se ahoga,
o como el enfermo que necesita,
al médico para poder sanar.

Del mismo modo te necesito,


yo a ti santo amigo mío no me
abandones, en un momento tan
crucial como lo es este.

Dónde he quedado sin nada


en esta vida y desamparado y un
pensamiento ha iluminado mi alma
haciendo un llamado a ti
la única esperanza de permanecer
con vida ante estos problemas
y necesidades.

Por eso acudí a ti


sin dudarlo dos veces
porque sé que me respaldan
en esta situación en la que
no soy nadie sin ti viejo amigo.

Te pido de todo corazón,


nunca me abandones amigo mío,
porque mi corazón no aguantaría tal dolor,
y mi alma se fracturara
en mil pedazos.

Tu eres como el pilar que sostiene mi alma,


en este momento tan crucial y revelador,
y marcas un antes y un después
en mi historia, la historia que me
has ayudado a construir.

Por eso no me alcanzan las palabras,


para agradecer lo mucho que por mi hacer,
día a día, sin pedir nada a cambio,
desde el fondo de mi alma
te agradezco por todo.

Sin más nada que acotar


me despido haciendo una reverencia
no sólo con mi cabeza sino con mi alma.

Amén.

Oracion a Santa Teresa de Jesus

Oh, Santa Teresa, Virgen seráfica, querida esposa de Tu Señor Crucificado, tú, quien en la tierra ardió con un
amor tan intenso hacia tu Dios y mi Dios, y ahora iluminas como una llama resplandeciente en el paraíso,
obtén para mí también, te lo ruego, un destello de ese mismo fuego ardiente y santo que me ayude a olvidar
el mundo, las cosas creadas, aún yo mismo, porque tu ardiente deseo era verle adorado por todos los
hombres.
Concédeme que todos mis pensamientos, deseos y afectos sean dirigidos siempre a hacer la voluntad de
Dios, la Bondad suprema, aun estando en gozo o en dolor, porque Él es digno de ser amado y obedecido por
siempre.
Obtén para mí esta gracia, tú que eres tan poderosa con Dios, que yo me llene de fuego, como tú, con el
santo amor de Dios.
Amén.
• SE VAN LOS SERES

Se van los seres,

Se van los seres,

Se van los seres a otra mansion,

Gracias le damos,

Gracias le damos,

Gracias le damos al divino Señor,

Gracias, Gracias, gracias le damos,

al divino Señor.

Gracias, Gracias, gracias le damos

al divino Señor.

• SEA EL SANTISIMO

Sea el Santisimo,

SEA

Sea el Santisimo,

SEA

Madre mia de la Caridad,

Ayudanos, amparanos en el

nombre de Dios,

HAY DIOS.

Sea el Santisimo,

SEA

Sea el Santisimo,

SEA
Madre mia de la Caridad,

ayudanos, amparanos en el

nombre de Dios,

HAY DIOS.

• AVE MARIA

Oh del cielo ha bajado la

Madre de Dios,

cantemos un Ave a su proteccion

AVE, AVE, AVE MARIA,

AVE, AVE, AVE MARIA,

Oh Maria, madre mia o consuelo

celestial, ampararnos y guiarnos

a la patria celestial,

AVE, AVE, AVE MARIA

AVE, AVE, AVE MARIA.

Viva Maria, viva Jose,

Viva esta obra espiritual,

es Maria concebida cual

pecado original.

AVE, AVE, AVE MARIA,

AVE, AVE, AVE MARIA.

Si en el cielo tres estrellas,

iluminan la verdad,

es La FE
es La Esperanza,

y es La Hermana Caridad,

AVE, AVE, AVE MARIA

Hay Ave, Ave, Ave Maria

AVE, AVE, AVE MARIA

AVE, AVE, AVE MARIA

AVE, AVE, AVE MARIA

AVE, AVE, AVE MARIA

AVE, AVE, AVE MARIA

• CONGO DE GUINEA

Congo de guinea soy,

hay si la buena nochen criollo,

Congo de Guinea soy,

hay la buena nochen criollo,

yo deja mi hueso alla,

yo viene hacer caridad,

Congo de guinea soy,

buena noche criollo,

Congo de guinea soy,

buena noche criollo

yo deja mi hueso alla

yo viene hace Caridad,

Yo deja mi hueso alla,

yo viene hace Caridad.


He, He, hay congo de guinea soy,

hay si la buena nochen criollo

hay congo de guinea soy

hay la buena nochen criollo,

hay yo deja mi hueso alla,

yo viene hacer Caridad,

yo deja mi hueso alla,

yo viene hacer Caridad,

Congo de guinea soy,

buena noche criollo

Congo de guinea soy,

buena noche criollo,

yo deja me hueso alla,

yo viene hacer Caridad,

yo deja mi hueso alla, yo viene hacer

Caridad.

• SIETE DIAS

Siete dias con siete noches,

voy por el mundo caminando,

y no encuentro una limosna pa mi

viejo Babalu Aye.

Siete dias con siete noches,

voy por el mundo caminando,

y no encuentro una limosna pa mi

viejo Babalu Aye.


Tanto como yo trabajo,

Tanto como yo camino,

yo no encuentro esa limosna pa mi

viejo Babalu Aye.

Siete dias con siete noches,

voy por el mundo caminando,

y no encuentro una limosna pa mi

viejo Babalu Aye.

Hay San Lazaro bendito,

santo de mi devocion,

si me das lo que te pido

te hare una coronacion.

Siete dias con siete noches,

voy por el mundo caminando,

y no encuentro una limosna pa mi

viejo Babalu Aye.

Siete dias con siete noches,

voy por el mundo caminando,

y no encuentro una limosna pa mi

viejo Babalu Aye.

REPETIR PARRAFO ANTERIOR.

• VIENE UN SER

Si ahi viene un ser que

te pide la Gloria,
GLORIA.

Si ahi viene un ser que

te pide la Luz,

LA LUZ.

Ahi viene un ser implorando

clemencia

ya lo veras, ya lo veras,

ya lo veras,

Le pido a la providencia por

el Santisimo Señor, le pido

a mi madre santa que le

de su bendicion.

ya lo vera, ya lo vera,

ya lo vera.

A lo lejos se, una gran

claridad,

A lo lejos se ve, una gran

Claridad,

es el manto que brilla de

Mama Caridad.

A lo lejos se, una gran

claridad,

A lo lejos se, una gran

claridad,

es el manto que brilla de


Mama Caridad.

es el manto que brilla de

Mama Caridad.

Baila, baila Cachita,

Cachita es la Caridad,

Baila, baila Cachita,

he, he Cachita es la Caridad,

Baila, baila Cachita,

Cachita es la Caridad,

Baila, baila Cachita,

Cachita es la Caridad,

Baila, baila cachita

mi caridad.

Baila, baila Cachita, pero

Cacha es la Caridad

Baila, baila Cachita,

he Cachita es la Caridad

Baila, baila Cachita

La Caridad

Baila, Baila Cachita, hay

Cachita es la Caridad.

*************************************

• OH VENID!!

Oh Venid Protector,

Oh Venid, ser el guia de esta mision,


Oh Venid Protector a esta tierra,

ha esta linda coronacion

en coronacion, bajan los seres,

en coronacion bajan los seres,

tu dejaste la tierra mi hermano,

ahora vienes hacer Caridad,

le pido misericordia pra que

venga buscando la paz.

En coronacion, en coronacion,

bajan los seres, en coronacion

bajan los seres, que distintes

se ven estos seres y sin embargo

los tenemos presentes, ellos

vienen de lo infinito, regando

flores en uns San De Amen.

En coronacion, en coronacion

bajan los seres, en Coronacion

bajan los seres.

SAn Hilarion potencia divina,

San Hilarion donde estan

estos congos?

San Hilarion potencia divina,

San Hilarion donde estan

estos muertos?

San Hilarion potencia divina,


San Hilarion yo los llamo y no

vienen.

San Hilarion potencia divina,

San Hilarion comision Africana,

San Hilarion potencia divina,

San Hilarion donde estan los

Gitanos?

San Hilarion potencia divina,

San Hilarion donde estan estos

Indios?

San Hilarion potencia divina

San Hilarion en el nombre del

Padre,

San Hilarion potencia divina.

SAN HILARION.

*******************************************

• CONGO MIO

Congo mio, ven de lo monte, yo

te llamo a laborar, cuando venga, ven

despacio, paso a paso a trabajar.

Yo te llamo, y tu respondes,

yo te llamo de verdad,

yo te llamo con tu embele,

yo te llamo pa juga.

Yo te veo en la maleza, trabajando


un material, con tu cazuela de barro y

tu empaca pa mirar,

Tu te llamas comoquiera, tu nombre no

quiere estar, lo que quiero congo mio, no

nos deje de ayudar, lo que quiero congo

mio, no nos deje

de ayudar.

Con, ven congo a trabajar, congo mio

sal del monte vamos a jugar,

congo, ven congo a trabajar,

he, he como quiera yo te llamo pa

laborar.

Congo, congo, ven congo a trabajar,

he, estoy buscando un congo bueno pa

laborar.

Congo ven congo a trabajar, hay

Paso Franco yo te llamo aqui a

laborar.

Congo ven congo a trabajar, he, congo

mio sal del monte vamos a jugar.

a guiri, guiri, guiri, a guiri guiri co,

a guiri, guiri, guiri, a guiri guiri co,

yo ando buscando un congo que pueda

mas que yo.

a guiri, guiri, guiri, a guiri guiri co,


a guiri, guiri, guiri, a guiri guiri co,

yo ando buscando un congo que pueda

mas que yo, he yo ando

buscando uno, yo ando buscando dos,

yo ando buscando uno, yo ando

buscando dos, ando buscando un congo

que pueda mas ue yo.

a guiri, guiri, guiri, a guiri guiri co,

a guiri, guiri, guiri, a guiri guiri co,

yo ando buscando un congo que pueda

mas que yo

hay, yo ando buscando un congo que

pueda mas que yo,

he yo busco a San Jose, que pueda mas

que yo, he , yo busco a Mirabal, que

pueda mas que yo,

a San Jose lo llamo que

pueda mas que yo, yo ando buscando un

congo que pueda mas que yo,

a guiri, guiri, guiri a guiri guiri co,

a guiri, guiri, guiri, a guiri guiri co,

a guiri, guiri, guiri, a guiri guiri co,

yo ando buscando un congo que pueda

mas que yo,

a guiri, guiri, guiri, a guiri guiri co,


yo ando buscando un congo que

pueda mas que yo.

**************************************************

TRES VECES

Tres veces, salio la luna,

tres veces, brillo el lucero,

ay que luna tan hermosa y al

amanecer se va.

Tres veces, salio la luna,

tres veces, brillo el lucero,

ay que luna tan hermosa y al

amanecer se va.

Pero tres veces, si, salio la luna,

tres veces brillo el lucero,

ay que luna tan hermosa y al

amanecer se va.

PORQUE?

Tres veces, salio la luna,

tres veces, brillo el lucero,

ay que luna tan hermosa y al

amanecer se va.

Oye, oye pero tres veces si, salio la

luna ay tres veces si brillo un lucero,

ay que luna tan hermosa y al

amanecer se va.
MI DIOS.

Tres veces, salio la luna,

tres veces, brillo el lucero,

ay que luna tan hermosa y al

amanecer se va.

OYe, oye ay que luna mas hermosa

y al amanecer se va.

Pero, pero, pero que lucero mas

hermosa y al amanecer se va,

Oye,, ay que luna mas hermosa

y al amanecer se va.

La luna esta sali, lucero esta brilla,

mi gallo esta canta, pa lo monte

na ma.

La luna esta sali, lucero esta brilla,

mi gallo esta canta, pa lo monte

na ma.

Si lucero esta sali, lucero esta brilla

mi gallo esta canta, pa lo monte

na ma.

He si la luna esta sali, lucero esta

brilla, mi gallo esta canta, pa lo

monte na ma.

He, mi gallo esta canta, pa lo monte

na ma.
La luna esta sali pa lo monte na ma,

lucero esta brilla pa lo monte na ma.

He. la luna esta sali pa lo monte

na ma.

lucero esta brilla, pa lo monte

na ma.

***********************************************

QUIEN LLAMO

Quien me llamo, no me conoce,

Quien me esta llamando, no me conoce,

esta es la voz de un africano.

HAY DIOS,

Quien me llamo, no me conoce,

Quien me esta llamando, no me conoce,

esta es la voz de un africano.

vamos a ve si son verda.

Quien me llamo, no me conoce,

Quien me esta llamando, no me conoce,

esta es la voz de un africano.

HAY DIOS,

vamos a ve si son verda.

Quien me llamo, no me conoce,

Quien me esta llamando, no me conoce,

esta es la voz de un africano.

vamos a ve si son verda,


HAY DIOS

vamos a ve si son verdad.

Quien me llamo, no me conoce,

Quien me esta llamando, no me conoce,

esta es la voz de un africano.

vamos a ve si son verda

Si tu no me concoes,

pa que tu me llama,

pa que tu me llama,

si tu no me conoces,

pa que tu me llama.

Ay yo me llamo comoquiera,

pa que tu me llama,

si tu no me conoce, pa que tu me

llama, yo estaba en mi conuco,

pa que tu me llama.

si tu no me conoce pa que tu me

llama, yo estaba en la guardarraya,

pa que tu me llama,

si tu no me conoce,

pa que tu me llama.

El mismito soy yo mismo pa que tu me

llama, si tu no me conoce,

pa que tu me llama.

A las doce de la noche pa que tu me


llama, yo estaba durmiendo, pa que

tu me llama, las doce de la noche

pa que tu me llama.

He, yo estaba en mi conuco, pa que tu

me llama, a las doce de la noche,

pa que tu me llama.

ay yo me llamo comoquiera

pa que tu me llama.

A las doce de la noche, pa que tu m e

llama, pero yo no tengo amo, pa que

tu me llama, a las doce de la noche

pa que tu me llama.

Yo ando buscando uin congo que tenga

siete raya, que sea como Francisca,

Francisca siete saya, yo ando buscando

un congo que tenga siete raya,

ay, yo ando buscando el congo que

tenga siete raya.

hay que no diga mentira y tenga

siete raya, ando buscando un Congo

que tenga siete raya.

ay, yo ando buscando un congo que

tenga siete raya, que tenga site

raya, que se llame comoquiera,

que tenga siete raya.

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