Modelos atómicos
¿Cuáles son los modelos atómicos?
Los modelos atómicos son distintas representaciones gráficas de la
estructura y funcionamiento de los átomos. Fueron desarrollados a lo
largo de la historia utilizando las ideas que se tenían sobre la
composición de la materia.
Los modelos atómicos más importantes son los siguientes:
Modelo atómico de Demócrito
Modelo atómico de Dalton
Modelo atómico de Thomson
Modelo atómico de Lewis
Modelo atómico de Rutherford
Modelo atómico de Bohr
Modelo atómico de Sommerfeld
Modelo atómico de Schrödinger
Modelo atómico actual
Los primeros modelos atómicos datan de la antigüedad clásica, cuando
los filósofos y naturalistas se aventuraron a pensar y a deducir la
composición de las cosas que existen, es decir, de la materia.
La “Teoría Atómica del Universo” fue creada por el filósofo griego
Demócrito junto a su mentor, Leucipo. En aquella época, los
conocimientos no se alcanzaban mediante la experimentación, sino
mediante el razonamiento lógico, basándose en la formulación y el
debate de ideas.
Demócrito propuso que el mundo estaba formado por partículas muy
pequeñas e indivisibles, de existencia eterna, homogéneas e
incompresibles, cuyas únicas diferencias eran de forma y tamaño, nunca
de funcionamiento interno.
Según Demócrito, las propiedades de la materia estaban determinadas
por el modo en que los átomos se agrupaban. Filósofos posteriores
como Epicuro añadieron a la teoría el movimiento aleatorio de los
átomos.
El modelo atómico de Dalton es el primer modelo atómico con bases
científicas y fue propuesto por John Dalton en sus “Postulados
Atómicos”, que plantean que:
Todo está hecho de átomos, que son indivisibles e indestructibles.
Los átomos de un mismo elemento químico son iguales entre sí, y tienen
la misma masa e iguales propiedades.
El peso atómico es el peso de cada elemento respecto al peso del
hidrógeno.
Los átomos no se dividen, ni cuando participan en reacciones químicas.
Cuando se combinan átomos de dos o más elementos químicos, se
forman compuestos químicos.
Los átomos se combinan en relaciones simples para formar compuestos
químicos.
Los átomos de elementos químicos diferentes se pueden combinar de
formas distintas para formar distintos compuestos químicos.
La teoría de Dalton tuvo algunos errores. Afirmaba que los compuestos
químicos se formaban usando la menor cantidad de átomos posible de
sus elementos.
Por ejemplo, la molécula de agua, según Dalton, sería HO y no H2O,
que es la fórmula correcta. Por otro lado, decía que los elementos en
estado gaseoso siempre eran monoatómicos (compuestos por un solo
átomo), lo cual no es real, pues el oxígeno molecular, que es un gas,
está formado por dos átomos de oxígeno (O2).
Propuesto por J. J. Thomson, descubridor del electrón en 1897, el
modelo atómico de Thomson es previo al descubrimiento de los protones
y neutrones, por lo que asumía que los átomos estaban formados por
una esfera de carga positiva y los electrones de carga negativa estaban
incrustados en ella, como las pasas en el budín, razón por la cual se lo
conoce como el “modelo del budín de pasas”.
Este modelo hacía una predicción incorrecta de la carga positiva en el
átomo, pues afirmaba que esta estaba distribuida por todo el átomo. Más
tarde esto fue corregido en el modelo de Rutherford donde se definió el
núcleo atómico.
El modelo atómico de Thomson sirvió de guía para construir los modelos
atómicos futuros, como el modelo atómico de Rutherford y el modelo
atómico de Bohr. Algunas de las características de este modelo son:
Estructura interna del átomo. Estableció una estructura interna del
átomo.
Átomo neutro. Propuso que el átomo tiene una parte positiva y una parte
negativa y, así, las cargas se cancelan y el átomo es neutro.
Modelo del budín de pasas. Estableció que el átomo está formado por
una esfera positiva y los electrones están distribuidos en esa esfera, de
una forma similar a cómo están distribuidas las pasas en un budín.
Puede servirte: Teoría atómica
Aportaciones del modelo atómico de Thomson
El modelo atómico de Thomson evidenció la existencia de partículas
subatómicas, es decir, partículas más pequeñas que el átomo.
Los principales aportes de este modelo fueron:
La existencia de partículas subatómicas. Estableció que el átomo está
formado por partículas más pequeñas que él, y que estas partículas
tienen carga positiva y negativa, que se compensan para formar un
átomo neutro.
Rayos catódicos. Podía explicar la existencia de los rayos catódicos.
Una estructura interna del átomo. Aportó una estructura interna del
átomo basada en partículas subatómicas.
También llamado “modelo del átomo cúbico”, el modelo atómico de
Lewis proponía la estructura del átomo como un cubo, en cuyos ocho
vértices estaban los electrones. Esto permitió avanzar en el estudio de
las valencias atómicas y los enlaces químicos, sobre todo luego de su
actualización por parte de Irving Langmuir en 1919, que planteó el
“átomo del octeto cúbico”.
Estos estudios fueron la base de lo que se conoce hoy como el diagrama
de Lewis, que establece que en una molécula los electrones se
representan como puntos y los enlaces covalentes como guiones o
líneas. Este diagrama es una herramienta muy útil para explicar el
enlace químico covalente.
Ernest Rutherford realizó una serie de experimentos en 1911 a partir de
láminas de oro. En estos experimentos determinó que el átomo está
compuesto por un núcleo atómico de carga positiva (donde se concentra
la mayor parte de su masa) y los electrones, que giran alrededor de este
núcleo.
En este modelo se propone por primera vez la existencia del núcleo
atómico.
Rutherford basó su modelo atómico en ciertas suposiciones que
constituyen los siguientes postulados:
Núcleo central. La mayor parte de la masa del átomo se concentra en el
núcleo, que es de mayor tamaño y peso que el resto de las partículas
subatómicas.
Carga del núcleo. El núcleo atómico tiene carga positiva.
Trayectoria de los electrones. Alrededor del núcleo atómico giran los
electrones, que son partículas con carga eléctrica negativa.
Carga del átomo. La suma de las cargas eléctricas positivas y negativas
de un átomo debería dar cero como resultado. Es decir, el átomo debe
tener igual cantidad de cargas eléctricas positivas y negativas para que
sea eléctricamente neutro.
Espacio entre las partículas subatómicas. El átomo está compuesto
mayormente por espacio vacío.
El modelo atómico de Bohr dio inicio en el mundo de la física a los
postulados cuánticos, por lo que se considera una transición entre la
mecánica clásica y la cuántica. El físico danés Niels Bohr propuso este
modelo para explicar cómo podían los electrones tener órbitas estables
(o niveles energéticos estables) rodeando el núcleo. Además, explica por
qué los átomos tienen espectros de emisión característicos.
En los espectros realizados para muchos átomos se observaba que los
electrones de un mismo nivel energético tenían energías diferentes. Esto
demostró que había errores en el modelo y que debían existir subniveles
de energía en cada nivel energético.
El modelo de Bohr se resume en tres postulados:
Los electrones giran en órbitas circulares en torno al núcleo sin irradiar
energía.
Las órbitas permitidas a los electrones son aquellas con cierto valor de
momento angular (L) (cantidad de rotación de un objeto) que sea un
ℏ=h/2π
múltiplo entero del valor.
siendo h = 6.626 070 15 × 10-34 y 𝜋 = 3.1416.
Los electrones emiten o absorben energía al saltar de una órbita
permitida a otra órbita permitida y, al hacerlo, emiten un fotón que
representa la diferencia de energía entre ambas órbitas.
Este modelo fue propuesto por Arnold Sommerfield para intentar cubrir
las deficiencias que presentaba el modelo de Bohr, especialmente para
corregir la suposición de Bohr que plantea que los electrones describen
órbitas circulares.
El modelo de Sommerfeld se basó en parte de los postulados relativistas
de Albert Einstein.
Los postulados de este modelo son:
Los electrones describen órbitas circulares y elípticas alrededor del
núcleo.
Existen subniveles de energía en cada nivel de energía del átomo.
Los electrones representan corrientes eléctricas minúsculas.
El modelo atómico de Schrödinger, propuesto por Erwin Schrödinger a
partir de los estudios de Bohr y Sommerfeld, concebía los electrones
como ondas de materia, lo cual permitió la formulación posterior de una
interpretación probabilística de la función de onda (magnitud que sirve
para describir la probabilidad de encontrar a una partícula en el espacio)
por parte de Max Born.
Eso significa que se puede estudiar probabilísticamente la posición de
un electrón o su cantidad de movimiento, pero no ambas cosas a la vez,
debido al Principio de Incertidumbre de Heisenberg.
Este es el modelo atómico vigente a inicios del siglo XXI, con algunas
posteriores adiciones. Se le conoce como “Modelo cuántico-ondulatorio”.
Aun así, este modelo tiene algunas deficiencias, por ejemplo:
Schrödinger no tiene en cuenta el espín electrónico (momento angular
intrínseco de las partículas elementales).
No tiene en cuenta los efectos relativistas de los electrones rápidos.
No explica por qué un electrón en un nivel de energía superior, decae a
un nivel de energía inferior.
Modelo atómico actual
El modelo atómico que se utiliza en la actualidad para representar la
estructura y las propiedades del átomo está enmarcado en la mecánica
cuántica no relativista, y se basa en el modelo propuesto por
Schrödinger, en el espín electrónico y en el Principio de exclusión de
Pauli, que plantea que dos electrones no pueden tener sus cuatro
números cuánticos iguales.
Los electrones se consideran ondas de materia en el modelo atómico
actual. Alrededor del núcleo atómico, los electrones están distribuidos en
regiones llamadas orbitales atómicos, que se definen como las regiones
donde es más probable encontrar un electrón alrededor del núcleo. Por
otra parte, en este modelo, la energía y el momento angular del electrón
no pueden tener cualquier valor, sino que solo pueden tomar valores
permitidos, por lo que se dice que están cuantizados.
Utilizando la ecuación de Schrödinger se pueden predecir los valores de
energía y momento angular asociados a un electrón, y el cuadrado de la
función de onda asociada determina los orbitales atómicos.
Algunos postulados del modelo atómico actual son:
El electrón se representa por su espín, su masa y su carga eléctrica
negativa.
El electrón tiene comportamiento onda-partícula.
Las regiones permitidas para el electrón están determinadas por la
función de onda, y el cuadrado de esta representa la probabilidad de
encontrar a un electrón alrededor del núcleo.
Un mismo estado representado por los números cuánticos n (número
cuántico principal), l (número cuántico azimutal) y m (número cuántico
magnético) puede estar ocupado solo por dos electrones, siempre que
estos tengan espines contrarios. El espín es el cuarto número cuántico.