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Liturgia Sábado 30 de Noviembre

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Liturgia Sábado 30 de noviembre

 Monición Ambiental: (Lee Sara)


Buenos días, queridos hermanos, paz y bien. El día de hoy celebramos llenos de inmensa
alegría el inicio de la novena a la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María. Por
puro privilegio Dios se preparó una digna morada donde naciera su único Hijo, el Salvador.
Desde el primer instante de su concepción es la Sin-Pecado, porque llevaría en sus entrañas al
Todo Santo.

¡La Inmaculada Concepción es un misterio tan grande que nueve días no son suficientes para
contemplarla! Sin embargo, el tiempo dedicado a la novena permite que nuestros corazones se
preparen para celebrar con alegría la primera gran fiesta mariana del año litúrgico. Esta
novena mariana, que ha sido fomentada y bendecida por la Iglesia, se reza cada año en todo el
mundo, del 30 de noviembre al 8 de diciembre.

Hoy 30 de noviembre también se celebra el día de San Andrés, apóstol. Un santo de mucha
devoción desde tiempos muy antiguos.
Nos ponemos de pie, y con el canto de entrada recibimos al celebrante.

 Liturgia de la palabra
- Monición a la primera lectura: (Lee María Teresa)

Para que la sociedad pueda creer, según Pablo, hace falta que haya quien le anuncie el
evangelio y que, por tanto, antes haya sido enviado. Andrés anunció el Evangelio de
modo especial a los pueblos de habla griega.

Primera lectura: (Lee Gina)


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 10, 9-18
Si tus labios profesan que Jesús es el Señor, y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los
muertos, te salvarás.
Por la fe del corazón llegamos a la justificación, y por la profesión de los labios, a la salvación.
Dice la Escritura:
«Nadie que cree en él quedará defraudado».
Porque no hay distinción entre judío y griego; ya que uno mismo es el Señor de todos, generoso con
todos los que lo invocan.
Pues «todo el que invoca el nombre del Señor se salvará».
Ahora bien, ¿cómo van a invocarlo, si no creen en él?; ¿cómo van a creer, si no oyen hablar de él?; y
¿cómo van a oír sin alguien que proclame?; y ¿cómo van a proclamar si no los envían? Lo dice la
Escritura: «¡Qué hermosos los pies de los que anuncian el Evangelio!».
Pero no todos han prestado oído al Evangelio; como dice Isaías: «Señor, ¿Quién ha dado fe a nuestro
mensaje?». Así, pues, la fe nace del mensaje, y el mensaje consiste en hablar de Cristo.
Pero yo pregunto: «¿Es que no lo han oído?». Todo lo contrario: «A toda la tierra alcanza su pregón, y
hasta los límites del orbe su lenguaje».
Palabra de Dios.

- Salmo: (Lee Eric)


Salmo responsorial: Salmo 18, 2-3. 4-5
El cielo proclama la gloria de Dios,
el firmamento pregona la obra de sus manos:
el día al día le pasa el mensaje,
la noche a la noche se lo susurra. R.

Sin que hablen, sin que pronuncien,


sin que resuene su voz,
a toda la tierra alcanza su pregón
y hasta los límites del orbe su lenguaje. R.

- Monición al Evangelio: (Lee María Teresa)

En la lectura del santo evangelio, nos encontramos con una escena que desborda en
significado y enseñanza. Jesús, al pasar junto al lago de Galilea, se encuentra con dos
hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés, quienes estaban inmersos en su labor diaria
como pescadores. Este encuentro no es casual, sino que marca el inicio de una
transformación profunda, no solo en la vida de estos hombres, sino también en la forma
en que entendemos nuestra propia vocación y compromiso en la vida diaria.

Puestos de pie, escuchamos el Santo Evangelio.

Evangelio: Lectura del santo evangelio según san Mateo 4, 18-22

En aquel tiempo, pasando Jesús junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman
Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores.

Les dijo:

—«Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres».

Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.

Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que estaban en
la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también.

Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

Palabra del Señor.


Oración de los fieles
(Lee Jonathan) Al Señor, que nos invita a seguirle con prontitud y generosidad, confiemos nuestras
oraciones diciendo todos:
Señor, sostén nuestros pasos hacia Ti y escúchanos.

1. Por nuestra Santa Iglesia, fundada sobre la fe de los apóstoles, para que permanezca firme
ante las persecuciones y lleve el mensaje evangélico con fidelidad y franqueza en cualquier
situación de la vida, a todos los rincones del mundo. Roguemos al Señor.
2. Por el Papa Francisco, para que, con voz fuerte y palabras sencillas, llegue al corazón de cada
hombre, ayude a la Iglesia a lanzar las redes en la historia confiando únicamente en la Palabra
de Dios. Roguemos al Señor.
3. Por las jóvenes generaciones, para que dejen de lado los miedos y las dudas y abran su
corazón a la escucha de la Palabra del Evangelio y encuentren el coraje de renunciar a sus
seguridades para responder a la llamada de Dios. Roguemos al Señor.
4. Para que Dios les dé sabiduría a nuestros gobernantes, a fin de que promuevan la justicia, el
desarrollo y el bienestar en nuestra sociedad. Roguemos al Señor.
5. Por los que no tienen trabajo, para que en la ayuda concreta de los hermanos encuentren la
fuerza para no rendirse y la esperanza para seguir creyendo en un futuro mejor. Roguemos al
Señor.
6. Por todos nosotros, reunidos este día para celebrar la fiesta de San Andrés, para que, habiendo
escuchado el mensaje de la Palabra de Dios, seamos capaces de imitar sus virtudes
anunciando el Evangelio. Roguemos al Señor.
Señor, que has donado a San Andrés el coraje de dar testimonio de su fe hasta el martirio, acoge las
oraciones que hoy tu Iglesia te entrega. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Palabras de agradecimiento

(Lee Eva) - Gracias a Dios padre por permitirnos celebrar hoy el inicio de la novena a la Inmaculada
Concepción.

-Gracias a todos por haber venido y ser partícipes, junto con nosotros en el novenario a la Virgen
María.

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