Muerte
1. LA CRISIS DEL REINO Y LA CRISIS DEL
MUNDO
El reino desde los extrarradios
Cuando Dios actúa salvíficamente quiere llevar la creación al designio final, en
una relación armónica pero se encuentra con que el mundo está convertido en caos,
donde La muerte y el odio nos sitúan ante el límite de la salvación de Dios. Si el Reino
de Dios ha de reconstruir la realidad, Jesús tendrá que incorporar este elemento y desde
ahí podrá reconstruir el mundo. Dios va a entrar al mundo desde lo que se considera
fuera del mundo-histórico y va aparecer en lucha con una imagen de Dios que justifica
está expulsión del mundo-histórico.
Con Jesús aparece una imagen renovada de Dios y por tanto, se va a enfrentar no
solo a unos sino a todas las ideas de Dios idolátricos que se tiene, que se piensan que
son verdaderos porque tiene elementos verdaderos. Cuando el ser humano no acepta
está soberanía de Dios entonces va a poner a Jesús en ese espacio de exclusión social.
Curiosamente allí es donde se va a revelar la verdad de Dios. Por tanto, lo que vamos a
ver en la muerte de Jesús es el momento último de una confrontación de imágenes de
Dios.
La dureza anti-teologal del mundo.
Acerquémonos ahora al rechazo del Reino por parte del hombre, los cuatro
ámbitos de rechazo del Reino en la vida de Jesús y en el contexto israelita:
- La calle (el pueblo): Jesús necesita continuamente arrancarse de las
multitudes no sólo exteriormente, sino también de la comprensión que las
multitudes proyectan sobre Él y se separa de las multitudes que huyen de
continuo de la muerte. El miedo al límite genera ídolos, la querencia a
alguien que da seguridad, pero la limitación no se resuelve del todo, por lo
que el pueblo se va separando porque no da lo que buscan, se le mata como
mesías simbólico.
- La sinagoga La ley está dada por Dios en la alianza como estructura para la
santidad del pueblo. Se trata de un acontecimiento social que todo el pueblo
ratifica. El problema es que aparece en ese momento la ley no como un
modo de organización total del pueblo, sino como un elemento de acusación
y segregación en el pueblo, se convierte en potencia de acusación y ya no
tiene una dimensión teologal sino idolátrica.
La ley es continuo recuerdo de que no somos santos, pero no para condenarnos
sino para reflejar la benevolencia divina, porque nos busca con su ley aunque somos
pecadores, se convierte en lugar de encuentro con la misericordia. Por eso Jesús no será
aceptado, porque Jesús, con su aceptación a todos, será excluido por “incumplir” la ley.
Pero Jesús no dice que no se cumpla la ley sino que se establezca en un encuentro con la
Misericordia.
- El templo (el sistema religioso/sacerdotes): El templo es el lugar de la
presencia de Dios y justificación del orden social del pueblo de Israel.
Tenemos una acción histórica que expresa la acción de Jesús (Mc 11, 15-19).
Esta acción “purificación del Templo”, es una acción simbólica. Critica el
templo como fruto de una política antidivina. Si el templo media la relación
divina de los hombres y cambia de sentido, se rompe la relación de Dios con
los hombres
En este contexto, aparece la acción de Jesús, donde se concibe la destrucción del
templo pues esa presencia de Dios ya no está en el templo, sino en Jesús. Este cambio
de perspectiva da lugar a que también se reconfigure el orden social. El templo es
cuerpo de Jesús. Con esto hay que decidirse: o se acepta que Jesús es el Mesías o se
dice que su acción es una acción que atenta contra el núcleo en el que Dios se
manifiesta
Este hecho, por tanto, sintetiza simbólicamente la identidad de Jesús y la imagen
de Dios. El sistema religioso piensa que si se pone en tela de juicio los símbolos
religiosos del pueblo este se destruye por lo que hay que eliminar a los sujetos que estén
en contra por lo que considera que la muerte de uno está justificada por la conservación
de todo el pueblo.
El palacio (el sistema político) Representa el intento de sobrepasar el límite y la
muerte a través del poder y el dinero. Esto genera un miedo violento ante la posible
pérdida de lo que se tiene. Mantienen un sistema injusto de pobreza que hace vivir a
muchos con mínimos para que unos pocos vivan con una riqueza sobreabundante. Jesús
no quiso llevar a cabo una revuelta política, pero la praxis redignificadora de los
excluidos junto a su integración simbólica pone al sistema en guardia. La acción romana
contra Jesús quiere evitar posibles subversiones sobre el sistema. De ahí que la
acusación a Jesús por parte de los poderes políticos sea: “ha dicho que es el Rey de los
Judíos”
Síntesis: Las dos razones históricas fundamentales de su muerte fueron (1) la
oposición radical del mundo sacerdotal, ligado al Templo, hacia Jesús; y (2) el poder
político. La propuesta de Jesús choca con la manera en la que está configurada la
humanidad y la sociedad, una red que tiene atrapado al ser humano, un modo de estar en
el mundo que no deja entrar a Dios, sino que concibe a un Dios ídolo, que justifica su
forma de estructurar la sociedad. Por eso Jesús va a tener que ofrecer la salvación desde
los márgenes.
Un texto significativo que muestra la mentalidad de Jesús es Lc 13,34-35; Mt
23,37-39 (el llanto de Jesús en Jerusalén) Jesús ve el espíritu humano que no quiere
convertirse. El orden religioso, político y social tenían que haberse vinculado a Jesús
para formar una única Jerusalén sin excluidos pero el sistema ha dado la espalda a Jesús.
Dentro de Jerusalén Jesús va a crear una pequeña Jerusalén simbólica la última cena.
Es la nueva congregación de las doce tribus de Israel y va hacer un acto de
generación simbólica, se prepara un banquete y se realiza en el centro de la Pascua, el
acto de liberación de Dios. La presidencia la asume el como víctima y así antes de que
llegue su muerte Jesús la representa como oferta salvífica para todos.
2. La comprensión por parte de Jesús de su muerte como muerte salvífica.
La proexistencia marca su relación como designio. Su vida para los otros.
Las acciones de Jesús son siempre significativas simbólicas pero no
consumadoras. La acción soberanía de Dios que está en acto representa anticipadamente
la totalidad por sobreposición del pecado.
En estas acciones se pide la fe.
Jesús enfrentándose a la muerte va a poner una fe para que actué Dios y todos
comprendan, una fe que no ve la eficacia,
En su muerte, Jesús
se encuentra como superación del último límite que hay que superar para que
llegue el Reino, confiando en el Padre.
La autodefinición de su cuerpo como espacio de interpretación
Jesús expone lo relativo a su muerte y así al autodefinirse en su presencia
personal prepara su cuerpo para que al menos los suyos vena que su condena es obra del
pecado a través del Siervo
La identificación de Jesús con los expulsados como contexto de anticipación de
su propia muerte.
En este espacio frente a la muerte, Jesús tiene conciencia de que es vida y dador
de vida. Pero además va a tener conciencia de que la lógica de la misericordia de Dios
que acoge a los pecadores es absoluta. Pues queda reflejada en Jn 8, 1-11, con la
adultera o en la curación del ciego (cf. Jn 9) En ellas, Jesús está haciendo ver el pecado
de la sociedad. Si aplicamos este esquema al momento de la muerte de Jesús podemos
ver cómo los discípulos tienen motivos para saber cómo la exclusión de Jesús no está en
su pecado sino en la sociedad.
Los anuncio de la muerte de Jesús
Parece que el asesinato de Juan el Bautista supuso un cierto replanteamiento
para la redefinición que hace Jesús de su propia vida. La muerte de Juan viene a decir
que Dios parece no caber en el mundo y que existe un rechazo a él. En este contexto
Jesús va a utilizar la figura del Hijo del hombre, proveniente del profeta Ezequiel. El
Hijo del hombre es el que viene a juzgar de parte de Dios. Pero si Jesús se define como
el que va a morir y a la vez va a juzgar, en la conjugación de estas dos acciones se
indica que en la muerte de Jesús se va a iluminar y revelar el pecado del mundo.
En este clima Jesús va a realizar dos acciones significativas:
La acción contra el templo
La cena de despedida