00075-18-ST-CORA-CAM
CÁMARA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO; Santa Tecla, departamento de La
Libertad, a las ocho horas siete minutos del día ocho de octubre del año dos mil dieciocho.
IDENTIFICACIÓN DEL PROCESO, PARTES Y SENTENCIA IMPUGNADA
El presente Recurso de Apelación ha sido interpuesto por la UNION DE PERSONAS
(UDP) OMELCO-MULTINET -en adelante solo UDP-; en contra del fallo de la sentencia
pronunciada a las DIEZ HORAS TREINTA MINUTOS DEL DÍA VEINTINUEVE DE
JUNIO DEL CORRIENTE AÑO, por la señora Jueza Primero de lo Contencioso
Administrativo de esta circunscripción, en el Proceso ABREVIADO promovido por la referida
UDP, por medio de su procurador Doctor Armando Laínez Olivares; identificado con el número
único de expediente 00013-18-ST-COPA-1CO en contra del CONCEJO MUNICIPAL DE LA
ALCALDIA DE ANTIGUO CUSCATLÁN, -en adelante el CONCEJO-por la emisión de actos
administrativos identificados como: (i) Resolución Administrativa en la que se descalifica a la
apelante del proceso de Licitación Pública número 017/2017, dictada el veintitrés de enero de dos
mil dieciocho; y, (ii) resolución en la que se deniega el recurso de revisión interpuesto y resuelve
confirmar la adjudicación, mediante resolución de fecha uno de febrero de dos mil dieciocho,
proceso en el cual se señaló como tercero beneficiario a la Sociedad ESCUCHA PANAMÁ, S.A
DE C.V., SUCURSAL EL SALVADOR, -en adelante el tercero-.
Han intervenido en ambas instancias el Doctor Armando Laínez Olivares, en su calidad de
procurador de la autoridad recurrente, el Doctor Ricardo Antonio Mena Guerra y los licenciados
Henry Salvador Orellana Sánchez y José Adán Lemus Valle, en su calidad de procuradores del
tercero, así como el licenciado Ulises Antonio Jovel Espinoza, como procurador de la Autoridad
apelada y como agente auxiliar del Fiscal General de la República la licenciada Susana Ivett
Portillo Ayala.
VISTOS LOS AUTOS Y CONSIDERANDO:
I. ANTECEDENTES DE HECHO.
a. En el expediente de primera instancia, constan todas las actuaciones procesales de las
partes y del Juez así como todas las etapas que culminaron en la sentencia que es objeto de
impugnación; y esta Cámara conforme a lo establecido artículo 238 del CPCM ha realizado el
examen de la regularidad jurídica de las actuaciones procesales, observando que durante el
desarrollo del proceso en primera instancia no existen nulidades insubsanables que deban ser
declaradas.
b. En esta instancia, consta en folios 6 y 7, el auto por medio del cual se admitió el recurso
de apelación interpuesto.
c. Y habiéndosecelebrado la audiencia de incidente de apelación (según consta en acta de
fs. 34 al 34); escuchado a la recurrente, a la autoridad apelada, al tercero beneficiario y la opinión
técnica de la Fiscalía General de la República, el expediente quedó listo para dictar la sentencia
en el plazo de veinte días de conformidad a lo establecido en el artículo 117 inciso 4° de la Ley
de la Jurisdicción Contencioso Administrativa -en adelante LJCA-.
II. SÍNTESIS DEL AGRAVIO PLANTEADO EN EL RECURSO
El agravio causado a UDP según lo planteado en el recurso y ratificado en audiencia, en
síntesis, radica en la inconformidad con el fallo de la sentencia recurrida, en virtud que según sus
argumentos la Jueza A quo incurrió en una “errónea valoración del derecho al no emitir una
resolución motivada como manifestación del derecho de defensa por ausencia de motivos
legales amparadas en el ordenamiento jurídico o de las reglas desarrolladas en las bases de
licitación”.
III. DE LA OPOSICIÓN AL RECURSO DE APELACIÓN.
a) Parte apelada
La parte apelada, por medio de su procurador licenciado Jovel Espinoza, en la audiencia
respectiva, en síntesis, basó la oposición de su mandante en que, tal como lo reconoció la jueza
aquo tanto el primero como el segundo de los actos administrativos fueron motivados ya que
contienen fundamentos de hecho y de derecho por parte de la autoridad que representa y en
cuanto a la apelación presentada expresó que contiene una mera inconformidad con la resolución
apelada.
b) Improponibilidad y argumentos del tercero beneficiario
El tercero, a través de su procurador licenciado Lemus Valle, en síntesis, expresó que
ratifica la solicitud de improponibilidad relativa a que considera que la UDP carece de capacidad
para ser parte actora en el proceso, así como se refirió a los motivos de oposición siguientes:
El primero respecto a la inadmisibilidad del recurso de apelación in persequendi litis, hizo
alusión que el recurso de apelación no significa un reexamen de los vicios de ilegalidad del acto
sino que tiene que estar encaminado a discutir sobre la legalidad o no de la sentencia, por lo que
hizo alusión a lo prescrito en el artículo 510 del CPCM, y solicitó que se declare inadmisible el
recurso, pues no contiene los fundamentos de derecho en que basa la pretensión en cuanto a los
vicios que señala el artículo precitado; en cuanto a este motivo de oposición en la audiencia de
incidente de apelación se resolvió que el CPCM, únicamente plantea como causal para
terminación del proceso como inadmisibilidad sobrevenida, en primera instancia de conformidad
artículo 304 del referido cuerpo normativo, es decir no está planteada para la segunda instancia;
asimismo en la LJCA, el artículo 35 inciso quinto se refiere a la demanda y contestación, por lo
que se resolvió sin lugar la inadmisibilidad sobrevenida.
Como segundo motivo de oposición en aplicación al principio de eventualidad; se opuso a
la solicitud del recurrente plasmada en la página 6 del escrito de apelación relativo a retrotraer los
efectos de los actos impugnados y que se continúe evaluando a la sociedad apelante junto al
tercero beneficiario con los actos impugnados, ya que no es un hecho que se planteó en primera
instancia y además no se pidió conforme al artículo 58 letra b) de la LJCA el restablecimiento de
los derechos violados, por lo que alegó que, si no fue objeto de debate en primera instancia no
puede ser planteado en la apelación;
Como tercer motivo de oposición plantea que la juez A quo si motivó, aplicó e interpretó
adecuadamente las normas atinentes, lo cual puede verificarse a partir del folio 19 de la sentencia,
finalizando la intervención solicitando se declare sin lugar el recurso de apelación planteado.
c) Opinión Técnica Fiscal
Por su parte la representación Fiscal señaló que el acto administrativo tal como se refirió
en primera instancia carece de motivación suficiente, pues el CONCEJO no estableció los
fundamentos de derecho que acompañaban a la inseguridad jurídica que ocasionó la modificación
de la denominación la cual es una figura permitida por la ley, por lo que considera que el recurso
de apelación es pertinente y la sentencia está expuesta a una revisión por ésta Cámara.
IV. ARGUMENTOS DE LA JUEZA A QUO
Respecto al Motivo de ilegalidad planteado por la recurrente, referido a la Falta de
Motivación, la jueza Aquo, en la sentencia impugnada resolvió:
“(…) b. En la resolución de 23-01-2018, se advierte que el Concejo Municipal de Antiguo
Cuscatlán, si bien no realizó una fundamentación extensa, si planteó los motivos concretos por
los cuales consideró que la UDP OMELCO MULTINET no era elegible, ante lo cual únicamente
evaluó la oferta de escucha (panamá) S.A., sucursal El Salvador. En efecto, el citado Concejo
señaló, aunque de manera breve, los motivos por los cuales consideró que la referida UDP no
había superado la evaluación correspondiente a la documentación legal y se declaró como no
elegible.
Asimismo, la documentación que consta agregada al expediente administrativo indica
que la UDP hizo uso del recurso de revisión contra la resolución de 23-01-2018, ante el mismo
Concejo Municipal, en el cual planteó argumentos con los cuales intentó justificar su posición y
sus peticiones concretas; por ende, se concluye que, con la emisión de esa decisión en aquellos
términos, no se le restringió la oportunidad de efectuar argumentos de defensa y justificativos
del recurso.
En esta misma línea de ideas, el aludido Concejo emitió la resolución de 1-02-2018,
donde expuso las causas en las cuales justificó la desestimación del medio impugnativo
planteado y efectuó argumentos más extensos y detallados en los que explicó porqué la
utilización de diversos nombres por la sociedad OMELCO S.A de C.V., en distintas etapas del
procedimiento licitatorio, conllevó a ser declarada como no elegible. En efecto, dicha autoridad
expuso que la descalificación giró en torno a la incertidumbre respecto de la denominación
social de uno de los integrantes de la UDP y que, conforme a los art. 49 y siguientes LACAP y 47
y siguientes RELACAP, la participación en los procesos de contratación queda restringida a
aquellas personas naturales o jurídicas que hayan retirado las bases de licitación. Para el caso
concreto, señaló que OPTIONS INVESTMENT S.A de S.V retiró dichas bases, no la sociedad
OMELCO S.A de C.V. ni MULTINET S.A de C.V., por lo que a la fecha del retiro de las bases
aquélla sociedad no eran una realidad jurídica, pues no se había otorgado el documento de
modificación de la razón o denominación social y no tendría que haberse aceptado su
participación.
Desde esa perspectiva, se colige que el Concejo Municipal, en la citada resolución,
brindó los motivos por los cuales consideró que la UDP OMELCO MULTINET no era elegible
en el proceso de licitación n° 017/2017, los cuales giraron en torno a las diversas
denominaciones utilizadas por uno de los integrantes de dicha UDP durante el procedimiento
licitatorio, la existencia de OPTIONS INVESTMENT S.A de S.V. bajo tal denominación al
momento del retiro de las bases y la presentación de la oferta utilizando la denominación
OMELCO S.A de C.V., pese a que en ese momento tal denominación había quedado sin efecto.
Al respecto, si bien los planteamientos argumentativos amplían la justificación brindada
por el Concejo Municipal de Antiguo Cuscatlán en la resolución de 23-01-2018, ello no le resta
validez a la decisión que pronunció el 1-02-2018, toda vez que, en virtud de la naturaleza de la
decisión emitida -conocimiento de un recurso de revisión- resulta válido que la autoridad
correspondiente justifique su decisión ampliamente, en particular en este caso, dado que
desestimó el recurso y constató los efectos de declarar no elegible a la UDP OMELCO
MULTINET en el procedimiento licitatorio con ref. 017/2017.
Finalmente, si bien en esta última decisión no contiene una manifestación clara sobre los
efectos que las distintas denominaciones tendrían en las obligaciones de la UDP OMELCO
MULTINET, en términos de la parte actora, del contenido del primer acto impugnado se
constata que la falta de claridad o certeza al respecto incide en las responsabilidades asignadas
a cada sociedad en el instrumento de Unión de Personas.
c. Por los anteriores razonamientos, se concluye que el Concejo Municipal de Antiguo
Cuscatlán, con la emisión de los actos impugnados, no incurrió en las causas de ilegalidad
planteadas por la parte actora en el segundo argumento que planteó en su demanda. Por tal
razón también deberá desestimarse este punto de su pretensión”.
En cuanto a la improponibilidad alegada por Escucha (Panamá) S.A., sucursal El
Salvador, como tercero beneficiario resolvió:
“(…) La sociedad tercera beneficiada adujo durante el desarrollo de la audiencia única,
que la UDP OMELCO MULTINET carecía de legitimación para intervenir en el procedimiento
licitatorio y en el presente proceso, toda vez que no existía un acuerdo de participación conjunta
conforme al art. 4 RELACAP; por ende, al constituirse en un ente irregular, no podía tener la
calidad de demandantes conforme al artículo 58 CPCM, sino únicamente la de demandado.
En relación con ello, se advierte que la parte actora planteó el recurso de revisión contra
la decisión emitida por el Concejo Municipal el 23-01-2018, motivo por el cual se le dio
intervención a la sociedad Escucha (Panamá) S.A., sucursal El Salvador como tercero
interesado. Dicha sociedad, en el trámite del citado recurso, planteó ciertas controversias
relacionadas con la denominación de OMELCO S.A de C.V. durante el procedimiento
licitatorio; sin embrago, aquella sociedad en ningún momento observó o controvirtió lo
concerniente a los defectos o la inexistencia del acuerdo de participación conjunta, pese a que
era el momento oportuno para plantear las objeciones en cuanto al incumplimiento de los
requisitos de forma y fondo que impidieran a la UDP participar en el procedimiento licitatorio,
de tal manera que el Concejo Municipal pudiera emitir un pronunciamiento sobre ese tema en
concreto. En tal virtud se concluye que el argumento en cuestión no fue alegado en sede
administrativa, por ende, no se le brindó la oportunidad a la Administración de decidir al
respecto ni de subsanar la deficiencia que ahora se pretende alegar ante en (sic) este juzgado,
motivo por el cual resulta improcedente emitir una decisión en relación con la legalidad o
ilegalidad de los actos impugnados vinculado con la deficiencia o inexistencia de un acuerdo de
participación conjunta en el presente caso. Ahora bien, ello no obsta para que, tal como se adujo
en la etapa de saneamiento en la audiencia única, la UDP OMELCO MULTINET pueda
comparecer al presente proceso como demandante, en tanto que las actuaciones sometidas a
control le generaron un interés legítimo para ello, conforme al art. 17 LJCA”
V. FUNDAMENTOS DE DERECHO DE ESTA CÁMARA.
Esta Cámara tomando en cuenta los motivos expuestos por la juzgadora en la sentencia
recurrida, los argumentos de la parte recurrente y lo manifestado por la apelada y demás
intervinientes, se limitará a analizar si es procedente o no, revocar el fallo dictado por la Juez de
Primera Instancia y decidir sobre la Improponibilidad por falta de legitimación activa planteada,
tomando en cuenta que en materia impugnativa la congruencia se rigepordos sub-Principios:
“Tantum Devolutum, Quantum Apellatum”, es decir, tanto se devuelve como cuánto se apela. Y
la “Nec Reformatio In Pejus”, que consiste en la prohibición para el Tribunal de Alzada
dereformar la sentencia recurrida en perjuicio del apelante.
En consecuencia, este Tribunal seguirá el iter lógico siguiente: I. Errónea valoración del
derecho a una resolución motivada como manifestación del derecho de defensa; y
2.Improponibilidad de la demanda, por la falta de legitimación activa;y se emitirá el
pronunciamiento correspondiente.
I. ERRÓNEA VALORACIÓN DEL DERECHO A UNA RESOLUCIÓN
MOTIVADA COMO MANIFESTACIÓN DEL DERECHO DE DEFENSA
El motivo de agravio enunciado se refiere a un requisito de la sentencia; es decir, la
motivación de la sentencia (requisito externo).
Dado lo dispuesto en el Art. 216 del CPCM, la motivación consiste en exponer: “los
razonamientos fácticos y jurídicos que conducen a los hechos; y en su caso, a la apreciación y
valoración de las pruebas, así como a la aplicación e interpretación del derecho, (…)”
Sobre dicho punto, la Sala de lo Constitucional -en adelante SC- ha destacado: “(…) las
autoridades jurisdiccionales están obligadas a motivar sus resoluciones, en las cuales deben
plasmar las explicaciones que permitan evidenciar el razonamiento que las llevó a determinada
conclusión, para luego permitir el ejercicio de otros derechos conexos, entre ellos el de recurrir
por parte de quienes resultan perjudicados por los pronunciamientos judiciales. Dicha exigencia
deriva del derecho fundamental de defensa e implica que la autoridad judicial debe respetar los
derechos fundamentales de los enjuiciados, garantizando que estos conozcan los motivos que la
inducen a resolver en determinado sentido y por consiguiente sea factible conocer y, si es el
caso, impugnar su contenido mediante los mecanismos que la ley prevé. Esta obligación de
motivación no puede considerarse cumplida con la mera emisión de una declaración de voluntad
por parte de quien decide, pues para ser conforme con las exigencias constitucionales y legales
deben exteriorizarse los razonamientos que cimienten las decisiones estatales de manera
suficientemente clara, para que sea comprendida no solo por el técnico jurídico sino también por
los ciudadanos.” (Sentencia de Habeas Corpus identificado, referencia 532-2014 de fecha trece
de mayo de dos mil quince).
También ha puntualizado que: “Una de las derivaciones del derecho a la protección
jurisdiccional y no jurisdiccional es el derecho a obtener una resolución debidamente
motivada. En ese sentido, se ha sostenido en abundante jurisprudencia -v. gr., la Sentencia de
fecha 30-IV-2010, pronunciada en el proceso de Amp. 308-2008-que el derecho a la motivación
no es un mero formalismo procesal o procedimental, sino que se apoya en el derecho a la
protección jurisdiccional, pues con él se concede la oportunidad a las personas de conocer los
razonamientos necesarios que lleven a las autoridades a decidir sobre una situación jurídica
concreta que les concierne. Precisamente, por el objeto que persigue la motivación y
fundamentación -esto es, la explicación de las razones que mueven objetivamente a la
autoridad a resolver en determinado sentido-es que su cumplimiento reviste especial
importancia. En virtud de ello, en todo tipo de resolución se exige un juicio de reflexión
razonable y justificable sobre la normativa legal que deba aplicarse, por lo que no es necesario
que la fundamentación sea extensa o exhaustiva, sino que basta con que esta sea concreta y
clara, pues si no se exponen de esa forma las razones en las que se apoyan los proveídos de las
autoridades, las partes no pueden observar el sometimiento de estas al Derecho ni tienen la
oportunidad de utilizar los mecanismos de defensa previstos en el ordenamiento jurídico.” El
resaltado es nuestro. (Sentencia dictada en el Amparo marcado con la referencia 138-2018, de
fecha trece de enero de dos mil diecisiete).
En el mismo sentido el autor supra citado resalta que la exigencia legal de la motivación
no se puede considerar satisfecha “con una mera enunciación de los «hechos probados»
desprovista de justificación alguna, Y lo que constituye una motivación suficiente ha de
determinarse teniendo en cuenta, no sólo los que razonablemente cabe imponer al tribunal, sino
también, y sobre todo, lo que es útil y relevante” (DE LA OLIVA SANTOS, A., Curso de
Derecho … Óp.cit., p. 236).
Ahora bien, en el presente caso el impetrante aduce que la falta de motivación de la
sentencia es con respecto de uno de los elementos de los actos administrativos impugnados;
relativo también a la falta de motivación de los mismos; con relación a este punto esta Cámara
debe advertir que la SCA, en sentencia de las doce horas y veinte minutos del veintiocho de junio
de dos mil diecisiete, referencia 61-2010, al referirse a la Motivación de los actos administrativos
señaló:
“La motivación del acto administrativo exige que la Administración Pública, plasme en
sus resoluciones las razones fácticas y jurídicas que le determinaron a adoptar su decisión. La
Ratio decidendi de la motivación, permite ejercer un control de legalidad, constatando si estas
razones están fundadas en derecho y si se ajustan a los fines que persigue la normativa
aplicable.
Asimismo, la motivación tiene como principales finalidades, desde el punto de vista
interno, el asegurar la seriedad en la formación de la voluntad de la Administración Pública;
desde el terreno externo, constituye una garantía para el administrado a quien le permite
conocer las razones o motivos por los cuales se le sanciona, posibilitando el adecuado ejercicio
de los medios de impugnación. Con ello, la motivación también incide en el control
jurisdiccional, en tanto posibilita el análisis del criterio de decisión que indujo a la autoridad
pública a resolver en determinado sentido. Cabe agregar que la falta de motivación puede
atender a razones de distinto tipo, en primer lugar, que la misma falte, es decir, que no se
consignen expresamente las razones jurídicos y fácticos sobre los que basa el proveído.
Asimismo, que la exposición judicial exista, pero que sea contradictoria sobre algún tipo de
solicitud de las partes. En otros términos: que se extrañen la coherencia, la consistencia o
unidad en la exposición de la autoridad.
De igual forma, que los argumentos sean insuficientes o aparentes, comprendiéndose
incluidos en este vicio dos aspectos: uno, que la administración no consigne de forma completa,
íntegra o con la entereza suficiente sus argumentos en que se basa el proveído; dos, que en la
exposición se utilicen: formularios, afirmaciones o frases rutinarias, o se consigne solamente el
simple relato de los hechos o cualquier otra forma de reemplazarla por relatos insustanciales.
En conclusión, si el fundamento del acto que se impugna y la finalidad perseguida por el mismo
han sido omitidas en el contenido del mismo, dicha falta será suficiente para declarar la
ilegalidad del mismo, al no expresar los hechos en que se basa la Administración Pública para
aplicar la norma, siempre necesarios para llegar a tomar una determinada decisión”.(el
subrayado es propio).
Sobre este punto, el Autor Sánchez Morón, M. Derecho Administrativo, Parte General.
Duodécima Edición. Editorial Tecnos,2016. Madrid. pp. 552 a 555, al referirse a dicho requisito
de los actos administrativos, ha sostenido que: “La motivación del acto administrativo es, ante
todo, como se entiende en el Derecho europeo, una manifestación y una exigencia del principio
de transparencia y del derecho de los ciudadanos a la buena administración (art.41.2 de la
Carta de Derechos Fundamentales de la UE). También tiene por finalidad, como destacan los
planteamientos más tradicionales, permitir conocer los motivos de una decisión para poder
contrastarlos jurídicamente y, en su caso, impugnarla. En consecuencia, los interesados tienen
derecho a conocer las razones de las decisiones administrativas que les afecten. Por una parte,
para poder defender sus derechos e intereses legítimos. Por otra, como forma de control social
de la Administración. Por esto último la exigencia legal de motivación no se ciñe a aquellos
casos en que el acto afecte desfavorablemente a derechos e intereses individuales legítimos, sino
que alcanza a otros muchos(…)”
“(…) La motivación no necesita ser exhaustiva, pues según la Ley basta una ‹‹sucinta
referencia de hechos y fundamentos de derecho››. Pero sí ha de ser suficientemente expresiva de
las razones legales y, en su caso, también de las no jurídicas de la decisión (SSTS de 14 de
noviembre de 1997, 3 de junio de 1998, 15 de diciembre de 1999, 9 de febrero de 2001, 29 de
noviembre de 2001, 30 de septiembre de 2009, 27 de noviembre de 2011, etc.). La jurisprudencia
insiste por demás, en que no es aceptable una motivación mediante fórmulas puramente
convencionales y abstractas aplicables a cualquier supuesto (SSTS de 27 de enero, 4 de febrero y
25 de noviembre de 2003, entre otras muchas), o bien de carácter retórico (SSTS de 4 y 18 de
diciembre de 2014, por ejemplo), o bien la basada en una genérica invocación de interés público
(STC 301/2000 y STS de 16 de junio de 2010) y en que tampoco basta la remisión al contenido
de preceptos legales, salvo que su interpretación y aplicación al caso sea diáfana (…)”
“(…) Ahora bien, el tipo y la extensión de la motivación requerida varían mucho según el
acto que se adopte. En ocasiones, por ejemplo, tratándose de actos en serie y de escasa
trascendencia económica o social o en asuntos poco complejos, la motivación puede ser muy
escueta y limitarse a indicar con máxima brevedad, incluso en un impreso normalizado, el hecho
contemplado y el precepto aplicado (por ejemplo, las sanciones de tráfico, cuando no se
formulan alegaciones) (…)”
“(…) También es posible incorporar a una resolución, como motivación de la misma, los
informes o dictámenes que se acepten expresamente como fundamento de aquélla (art. 89.5
LRJPAC; art. 88.9 LPACAP), lo que es una práctica frecuente (…)”
“(…) En realidad, la motivación no hace sino exteriorizar los motivos o razones de la
decisión, su fundamento jurídico y no jurídico, que es verdadero requisito de fondo. Sin
embargo, la motivación es un requisito esencial en los casos en que se exige, puesto que permite
conocer tales razones y ejercitar los derechos de defensa. Por eso un acto no motivado es, en
apariencia, un acto arbitrario, si bien dicha apariencia queda despejada cuando la
Administración aporta la motivación, incluso a posteriori, siempre que no limite las
posibilidades de defensa del interesado. De ahí que, en ciertos casos, no en todos, la
jurisprudencia admita que el defecto de motivación del acto originario se subsana con la
motivación del acto que resuelve el recurso de alzada o de reposición contra el mismo (SSTS de
15 de marzo de 1999 y 19 de julio de 2002), cuando ello no supone la indefensión material de
quien lo impugna (…)” (subrayados propios).
En ese orden cabe advertir que la motivación de la sentencia apelada, emitida por la Jueza
A quo; en lo relativo al vicio de ilegalidad de “falta de motivación”, tiene como parte de su
fundamento los hechos que consideró probados y relevantes, acreditados con el expediente
administrativo y plasmó a criterio de esta Cámara de forma suficientemente argumentada, las
razones por las cuales consideró que los actos administrativos impugnados no adolecían del
referido vicio, pues expuso razones fácticas, legales y doctrinarias por las cuales consideraba
satisfecho dicho requisito de los actos administrativos impugnados, (folios 259 y264 al 265 del
expediente venido en apelación); analizando el caso en concreto, lo alegado por las partes y las
pruebas pertinentes y útiles, es decir a criterio de este Tribunal la Jueza A quo, constató según sus
argumentos lo que la doctrina y jurisprudencia refieren respecto de dicho requisito del acto
administrativo (motivación).
En consecuencia, esta Cámara concluye que la sentencia de Primera Instancia se
encuentra motivada y es congruente con relación a los hechos fijados en el proceso abreviado, tal
como lo preceptúan los arts. 10 letra a), 78 letra c), 56 y 123 de la LJCA con relación a los Arts.
216 y siguientes del CPCM y por lo tanto no existe una vulneración al derecho de Defensa y en
consecuencia esta Cámara deberá declarar desestimado el agravio planteado por el recurrente.
II. IMPROPONIBILIDAD DE LA DEMANDA POR FALTA DE
LEGITIMACIÓN ACTIVA
La sociedad Escucha (Panamá), S.A Sucursal El Salvador, como tercero beneficiario,
alega que la demanda debió haber sido declarada improponible y en consecuencia todos los actos
posteriores, incluyendo la apelación presentada, debido a la falta de capacidad procesal de la
UDP; al respecto y debido que se estableció que tal circunstancia se verificaría en la presente
sentencia se hacen las siguientes consideraciones:
La jueza A quo, tal como fue previamente señalado, en la audiencia única celebrada,
sostuvo que, al no ser un hecho alegado en sede administrativa, no se iba a pronunciar sobre
dicho punto; al respecto, esta Cámara considera necesario aclarar que, el acceso a la jurisdicción
Contencioso Administrativa, es el único medio que el ciudadano posee para poder incoar
pretensiones que se deriven en contra de actuaciones u omisiones de la Administración Pública,
en las que ha obtenido una intromisión negativa a su esfera jurídica, por tanto es esta la
Jurisdicción competente para ejercer un control de legalidad de todo lo actuado por la
Administración Pública, independientemente de si hubiesen sido alegados o no en dicha sede, los
respectivos motivos de ilegalidad, lo contrario limitaría el acceso a la jurisdicción y no podría
garantizarse una tutela judicial efectiva.
No obstante lo cual, la jueza A quo, con relación a la legitimación activa de la UDP, hizo
la siguiente aseveración: “(…) la UDP OMELCO-MULTINET puede comparecer al presente
caso como demandante, en tanto que las actuaciones sometidas a control le generaron un interés
legítimo para ello, conforme al art. 17 LJCA.”.
En razón a lo anterior, esta Cámara considera que si bien la UDP, es una Unión de
Personas, que -tal y como lo sostiene el tercero- no tiene capacidad para ser parte actora ni
capacidad procesal conforme a lo que establecen los artículos 58 ordinal 5° y 61 ambos del
CPCM; debe en este caso potenciarse la naturaleza del proceso Contencioso Administrativo, el
cual otorga legitimación activa a quien posee un interés legítimo, en contra de las actuaciones u
omisiones de la Administración Pública.
En ese sentido y dado que la referida demandante y ahora apelante, participó en el proceso
licitatorio, del cual resultó descalificada y que la Ley de Adquisiciones y Contrataciones de la
Administración Pública permite su intervención, de ahí le surge el interés legítimo; es decir la
expectativa de dicha participante, de obtener un resultado favorable; en consecuencia la LJCA,
específicamente el artículo 18, hace referencia al caso especial de legitimación, que le franquea
eventualmente, la posibilidad que pueda impugnar tal decisión, puesto que la misma podría
haberse tomado de manera ilegal, contrario sensu, habrían zonas exentas de control
jurisdiccional, siendo insostenible el criterio del tercero beneficiario, que solo tienen legitimación
si le es adjudicada la licitación; debiendo entonces, desestimar la pretensión de Improponibilidad
alegada por el tercero beneficiario.
Lo anterior, se robustece con lo señalado por el autor Grasso E., el cual define el interés
como “la relación entre una necesidad y el bien para poder satisfacerla. Otra parte de la
doctrina estima que el interés es una posición del sujeto hacia un bien de la vida, que puede o no
estar protegido por el derecho. Para promover un proceso es necesario invocar la lesión de un
interés protegido por el derecho, esto es, un agravio provocado por la conducta ilícita del otro,
que perjudique el interés del actor”. (Citado en Pérez Cornejo, L: “La Defensa Judicial de los
Intereses Ambientales”, Editorial Lex Nova S.A., Valladolid, 2003, página 29) (subrayado
propio).
Asimismo, ha sido establecido que el “interés legítimo es aquella posición de ventaja
otorgada a un sujeto en orden a un bien concreto, objeto de una potestad administrativa y que
consiste en la atribución al referido sujeto de poderes dirigidos a influir sobre el correcto
ejercicio de la potestad administrativa, para así hacer efectivo el interés sobre el bien”. (Roberto
Enrique Rodríguez Meléndez, Titulo: Intereses y Tutela Constitucional, Revista del Centro de
Documentación Judicial).
Ahora bien, ésta Cámara establece que la LJCA, no determina el contenido propio que
debe contener la sentencia de apelación, por lo que es necesario hacer una integración entre lo
señalado en los artículos 117 y 123 de la LJCA, con relación al inciso 2° del artículo 515 del
CPCM, referidos al contenido de la Sentencia de Apelación, el cual establece: “La sentencia que
se dicte en apelación deberá pronunciarse exclusivamente sobre los puntos y cuestiones
planteados en el recurso y, en su caso, en los escritos de adhesión” (el resaltado es nuestro); en
concordancia con lo anterior ésta Cámara se encuentra inhiba de pronunciarse sobre los puntos de
oposición que no sean conformes con lo alegado por el recurrente en su escrito de apelación, en
razón de la congruencia propia del recurso de alzada consistente en “Tantum Devolutum,
Quantum Apellatum” y la”Nec Reformatio In Pejus”.
Por las razones expuestas este Tribunal concluye procedente desestimar el motivo de
apelación, por lo que se impone confirmar la sentencia en todas las partes recurridas.
POR TANTO,con base en las razones expuestas, y lo establecido en los artículos 1, 2, 18
y 172 de la Constitución de la República; 1, 3, 4, 10 letra a), 25, 34, 35 incisos 1° y 2°, 57, 112,
117 inciso 4º y 123 de la Ley de la Jurisdicción Contencioso Administrativa; 2, 7, 14, 15,
216,217, 218, 276, 510, 515, y 536 del CPCM; EN NOMBRE DE LA REPÚBLICA DE EL
SALVADOR, ESTA CÁMARA FALLA:
1. SE CONFIRMA la sentencia definitiva emitida a las diez horas treinta minutos del
día veintinueve de junio del corriente año, pronunciada por la Jueza Primero de lo Contencioso
Administrativo de esta circunscripción por las razones que antes se plasmaron.
2. OPORTUNAMENTE REMÍTASE el proceso venido en apelación al Juzgado de
origen, con las certificaciones de Ley; y líbrese las comunicaciones oficiales respectivas; en
consecuencia, ARCHÍVESE; y
3. No hay condena en costa.
HÁGASE SABER.
PRONUNCIADA POR LAS SEÑORAS MAGISTRADASDE LA CÁMARA DE LO
CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO QUE LA SUSCRIBEN.