● 6.1 ¿Qué son las nulidades en materia electoral?
● 6.2 ¿Cuándo se puede anular la votación recibida en una casilla?
● 6.3 ¿Cuándo se puede anular una elección?
Introducción
Como ya viste en las unidades anteriores de este curso, las elecciones
democráticas deben ser auténticas y respetar los principios rectores y
constitucionales a efecto de hacer prevalecer la voluntad ciudadana en la
integración de los órganos electos. También ya revistaste varios mecanismos para
garantizar estos elementos que forman parte del sistema electoral mexicano, pero
aún existe una medida especial para ello que consiste en la anulación de las
elecciones, la cual, para llevarse a cabo, requiere que se acredite alguna de las
causales que la ley considera para ello, pues la nulidad de las elecciones es una
medida extrema, una última ratio, para salvaguardar la legalidad y certeza de los
resultados electorales. A continuación identificarás quiénes y en qué casos
pueden solicitar la nulidad de la votación recibida en una casilla o de una elección
en su totalidad.
6.1 ¿Qué son las nulidades en materia
electoral?
La nulidad significa que un acto o norma deja de tener efectos jurídicos y debe ser
declarada por una autoridad competente. La nulidad en materia electoral puede
ser conceptualizada como una “sanción” a la violación de la legislación, ya que es
la consecuencia jurídica del actuar contrario a derecho cuando se afecta el
sufragio libre del ciudadano (ACE Project 2017; Zamacona y García 2011, 261).
Cabe señalar que la facultad de declarar la nulidad en materia electoral compete a
los tribunales y que aquellas elecciones cuyos cómputos, constancias de validez y
de mayoría o de asignación no sean impugnadas en tiempo y forma, serán
consideradas válidas, definitivas e inatacables.
La nulidad de una elección se declara con el propósito de proteger los
fundamentos de la democracia representativa que podrían afectarse con el
incumplimiento de la ley. Específicamente, las causales de nulidad en materia
electoral pretenden garantizar que los procesos electorales se desarrollen
conforme a los principios constitucionales de legalidad, certeza, objetividad,
imparcialidad, equidad y máxima publicidad y, con ello, se respete la voluntad
ciudadana expresada a través del voto (Zamacona y García 2011, 261). Por tanto,
“la finalidad del sistema de nulidades en materia electoral consiste en eliminar las
circunstancias que afecten a la certeza en el ejercicio personal, libre y secreto del
voto, así como su resultado” (Jurisprudencia 13/2000 NULIDAD DE SUFRAGIOS
RECIBIDOS EN UNA CASILLA. LA IRREGULARIDAD EN QUE SE SUSTENTE
SIEMPRE DEBE SER DETERMINANTE PARA EL RESULTADO DE LA
VOTACIÓN, AUN CUANDO EN LA HIPÓTESIS RESPECTIVA, TAL ELEMENTO
NO SE MENCIONE EXPRESAMENTE (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE
MÉXICO Y SIMILARES)).
En el ámbito electoral, la nulidad puede darse en tres niveles:
1. Del voto.
2. De la votación recibida en una o varias casillas.
3. De la elección.
El nivel básico corresponde a la nulidad del voto individual, cuando no queda claro
el sentido de un voto emitido por un ciudadano. Esta nulidad la estudiaste en la
Unidad 2 y solo se aplica al voto individual de un elector en particular, es decir,
que ya sea por error o por decisión ese voto solo deja de contar a favor de alguna
opción política, pero no afecta a la votación recibida en una casilla, ni a la elección
que resulte de dicha votación (ACE Project 2017).
Los dos tipos de nulidades que estudiarás en esta Unidad son los dos restantes,
es decir, la nulidad de la votación recibida en una casilla y la nulidad de una
elección. Las causales de nulidad que aplican a la votación recibida en la casilla
tienen que ver con el incumplimiento de los procedimientos establecidos en la ley
para su instalación, sobre la recepción de la votación, el cómputo de los votos y el
traslado de los paquetes electorales. En cambio, las causales de nulidad de una
elección, por lo general, tienen que ver con las irregularidades que se han
presentado durante cualquiera de las etapas del proceso electoral y que
constituyen violaciones a alguno de los principios constitucionales.
Estos tipos de nulidades tienen efectos distintos, mientras que la nulidad de la
votación recibida en una casilla significa que la votación de la casilla anulada no
será tomada en cuenta para el cómputo final de los votos, la nulidad de una
elección implica que esta pierde validez y tendrá que reponerse con la celebración
de una elección extraordinaria.
El objetivo del sistema de nulidades es asegurar el respeto de los principios
constitucionales y legales, así como la voluntad popular. La autoridad competente
puede declarar la nulidad de la votación recibida en una o varias casillas en
específico o de una elección completa.
Principios del sistema de nulidades
En el sistema de nulidades existen algunos principios que deben tenerse
presentes al momento de analizar si procede o no declarar la nulidad de la
elección o de la votación recibida en una casilla. Los principios más importantes
del sistema de nulidades son los siguientes (Favela 2012, 59-71; ACE Project
2017; CPEUM, artículo 99, fracción II; LGSMIME.
● La nulidad procede solamente por las causales expresamente previstas por
la ley.
● Los actos válidamente celebrados deben ser conservados. Considerando
que no existen las elecciones perfectas, exigir la nulidad por cualquier
inconsistencia impediría a los ciudadanos ejercer el derecho al voto, por
ello, la nulidad procede solamente cuando las irregularidades afectan el
resultado electoral (Jurisprudencia 9/98 PRINCIPIO DE CONSERVACIÓN
DE LOS ACTOS PÚBLICOS VÁLIDAMENTE CELEBRADOS. SU
APLICACIÓN EN LA DETERMINACIÓN DE LA NULIDAD DE CIERTA
VOTACIÓN, CÓMPUTO O ELECCIÓN).
● Los actores políticos no pueden invocar a su favor causas de nulidad,
hechos o circunstancias que ellos mismos hayan provocado.
● La nulidad de la votación recibida en una casilla opera de manera
individual, lo que significa que la nulidad de una casilla no implica, de
manera automática, la nulidad de otras casillas.
● La nulidad procede solo cuando la irregularidad resulte determinante para el
resultado electoral.
Entre estos principios, el que es más difícil para aplicar es la determinancia, la cual
se refiere al establecimiento de la relación causal entre una actividad y el resultado
electoral determinado, por ejemplo, entre la propaganda y la victoria de un
candidato.
La determinancia se puede comprobar respecto de un criterio cualitativo o un
criterio cuantitativo. El factor cualitativo se refiere a si se han violado los principios
constitucionales que garantizan que las elecciones sean democráticas, libres y
auténticas, y atiende a la naturaleza y rasgos particulares de la irregularidad, lo
que permitiría calificarla como grave, o no. Por otro lado, el aspecto cuantitativo
implica estimar el número total de irregularidades graves o sustanciales, o el
número de votos afectados por las irregularidades, para demostrar que estos
votos fueron suficientes para cambiar el resultado electoral, es decir, que pudieron
definir el triunfo de un candidato o partido político. Aunque ambos criterios son
válidos para establecer que una irregularidad es determinante, lo preferible es
comprobar tal determinancia por ambas vías (Tesis XXXI/2004 NULIDAD DE
ELECCIÓN. FACTORES CUALITATIVO Y CUANTITATIVO DEL CARÁCTER
DETERMINANTE DE LA VIOLACIÓN O IRREGULARIDAD; Jurisprudencia
39/2002 NULIDAD DE ELECCIÓN O DE LA VOTACIÓN RECIBIDA EN UNA
CASILLA. CRITERIOS PARA ESTABLECER CUÁNDO UNA IRREGULARIDAD
ES DETERMINANTE PARA SU RESULTADO).
Para saber más sobre los principios del sistema de nulidades, haz clic en el
siguiente recurso:
● Solo se puede aplicar la nulidad por las causales previstas en la ley y en
caso de que las irregularidades sean determinantes para el resultado de la
votación o de la elección.
6.2 ¿Cuándo se puede anular la votación
recibida en una casilla?
Esta sección aborda la nulidad de la votación recibida en una casilla electoral. Al
respecto, es conveniente clasificar las diversas causales de nulidad en tres
grupos: irregularidades en la instalación de la casilla, irregularidades en el
desarrollo de la votación, e irregularidades en el escrutinio y cómputo de la
votación (ACE Project 2017).
Como se mencionó en el apartado anterior, para poder aplicar cualquiera de estas
causales es necesario acreditar la determinancia, es decir, acreditar que la
violación que se aduce tuvo un efecto terminante en el resultado electoral
(Jurisprudencia 13/2000 NULIDAD DE SUFRAGIOS RECIBIDOS EN UNA
CASILLA. LA IRREGULARIDAD EN QUE SE SUSTENTE SIEMPRE DEBE SER
DETERMINANTE PARA EL RESULTADO DE LA VOTACIÓN, AUN CUANDO EN
LA HIPÓTESIS RESPECTIVA, TAL ELEMENTO NO SE MENCIONE
EXPRESAMENTE (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE MÉXICO Y SIMILARES)). El
cambio de ganador puede darse tanto en la votación emitida en la casilla como en
el resultado de la elección, como ocurrió en el caso Xochihuehuetlán, señalado
más adelante (Tesis XVI/2003 DETERMINANCIA COMO REQUISITO DE
NULIDAD DE VOTACIÓN DE UNA CASILLA, SE CUMPLE SI LA
IRREGULARIDAD TRAE COMO CONSECUENCIA EL CAMBIO DE GANADOR
EN LA ELECCIÓN, AUNQUE NO SUCEDA EN LA CASILLA (LEGISLACIÓN DEL
ESTADO DE GUERRERO Y SIMILARES)). Por regla general, se establece la
determinancia al comprobar que la irregularidad pudo afectar en la decisión de un
número mayor de electores en comparación con la diferencia de votos entre el
primero y segundo lugar, pues se considera que la irregularidad pudo haber
cambiado las preferencias electorales. Así, por ejemplo, si la diferencia entre el
primero y segundo lugar de una elección es de 20 votos y se comprueba que la
violación solo afectó a 15 electores, entonces no es determinante para el
resultado, pues incluso si todos los votantes afectados por la violación a la ley
hubieran votado por el segundo lugar, no habría ganado la elección. A
continuación, para evitar la repetición de este criterio, solo se precisa sobre la
determinancia en cuyas causales su acreditación se lleva a cabo de forma distinta.
Si se declara la nulidad de la votación emitida en una casilla, estos votos se
descontarán del cómputo final de la elección, sin que implique la necesidad de
realizar elecciones extraordinarias.
Causales de nulidad durante la
instalación e integración de la
casilla
A continuación se explicarán las dos causales de nulidad relacionadas con la
instalación de las casillas y la integración de sus mesas directivas.
Instalar la casilla en un lugar distinto al autorizado
Se considera que el instalar la casilla en un lugar distinto del autorizado por la
autoridad electoral puede justificar la nulidad de la votación recibida al provocar
confusión en el electorado e impedir que los ciudadanos ejerzan su voto
(LGSMIME, artículo 65.1, inciso a).
Para aplicar esta causal, primero se debe demostrar que la casilla se instaló en un
lugar distinto al autorizado, pero no es suficiente que esté anotada una dirección
distinta a la autorizada en el acta de la instalación de la casilla, ya que esta
diferencia puede deberse a una anotación incorrecta sin tratarse de una ubicación
distinta (Jurisprudencia 14/2001 INSTALACIÓN DE CASILLA EN LUGAR
DISTINTO. NO BASTA QUE LA DESCRIPCIÓN EN EL ACTA NO COINCIDA
CON LA DEL ENCARTE, PARA ACTUALIZAR LA CAUSA DE NULIDAD).
Segundo, se tienen que comprobar los siguientes hechos:
● Que el cambio de ubicación se haya realizado injustificadamente, pues hay
que considerar que la ley prevé que sí se puede instalar casillas en lugar
distinto conforme a ciertas circunstancias.[1]
● Que el cambio de ubicación hubiera provocado confusión en los electores
respecto del lugar al que debían acudir a votar.
● Que el cambio de ubicación hubiera sido determinante para el resultado de
la votación.
Para comprobar la determinancia, es decir, para saber si el cambio de ubicación
de la casilla provocó confusión en el electorado y con ello se afectó el resultado
final en la casilla, se toma como referencia si el porcentaje de ciudadanos
registrados en su lista nominal que votó en la casilla fue menor que el porcentaje
promedio de participación en la elección e, incluso, se puede considerar el
porcentaje de votación en la casilla en elecciones anteriores (Favela 2012, 102).
Así, en caso de que la participación en la casilla sea similar o superior al promedio
de la elección, se considera que no se afectó el principio de certeza ya que los
electores pudieron acudir a emitir su voto (Favela 2012, 102). Entonces, por
ejemplo, si en una elección votan el 60% de los electores registrados pero en una
casilla cuya ubicación cambió sin causa justificada solo votan el 40% de los
electores registrados en su lista nominal, entonces la violación es determinante ya
que se puede asumir que el cambio de lugar resultó en que menos electores se
presentaron para votar.
Recibir la votación personas u órganos no facultados
Como viste en la Unidad 2, solo las personas designadas y capacitadas por el INE
o, en caso de su falta, ciudadanos que cumplen con los requisitos establecidos,
pueden integrar la mesa directiva de casilla (MDC) y recibir la votación. La
violación de estas reglas es causal de nulidad de la votación recibida en la casilla
(LGSMIME, artículo 65.1, inciso e).
Entonces, esta causal de nulidad se presenta cuando la votación hubiera sido
recibida por personas distintas a las designadas por la autoridad electoral o
cuando la sustitución de los funcionarios de casilla no se hubiera realizado
conforme a las reglas señaladas por la ley; por ejemplo, en un caso en el que los
sustitutos no pertenecieran a la sección electoral correspondiente,[2] que no
contaran con credencial para votar o que tuvieran un impedimento legal para
desempeñar el cargo, es decir, cuando se tratara de candidatos, representantes
de partidos políticos y funcionarios de altos mandos de gobierno.
Esta causal de nulidad fue aplicada en 13 casillas de la elección de diputados a la
Asamblea Constituyente de Ciudad de México en 2016, al acreditarse que
actuaron como funcionarios de casilla (específicamente como secretario, primer
escrutador y segundo escrutador) personas que no pertenecían a la sección
electoral respectiva, por lo que los votos emitidos en estas casillas no fueron
considerados en el cómputo final de la elección (SUP-JIN-6/2016 y SUP-JIN-
29/2016, acumulados; SUP-JIN-12/2016 y SUP-JIN-30/2016, acumulados; SUP-
JIN-18/2016; SUP-JIN-25/2016; SUP-JIN-27/2016).
Si se instala una casilla en un lugar distinto al autorizado sin causa justificada o
bien si personas no facultadas integran la mesa directiva de la misma, podría
declararse la nulidad de la votación recibida en esa casilla.
Causales de nulidad relacionadas
con la recepción de la votación
Son cinco las causales de nulidad de casilla que se relacionan con el desarrollo
incorrecto de la votación, como se señala a continuación.
Recibir la votación en fecha distinta
El recibir la votación en fecha distinta a la que señala la ley puede ser causal de
nulidad, si esa irregularidad es determinante para el resultado de la elección
(LGSMIME, artículo 65.1, inciso d). Se entiende que esta causal posibilita la
declaración de nulidad en caso de:
● Recibir la votación en fecha distinta de la establecida para la jornada
electoral.
● Recibir la votación antes de las 8:00 horas.
● Recibir la votación después de las 18:00 horas de ciudadanos no formados
en la casilla a esa hora.
Así, para que se anule la votación recibida en la casilla, hay que acreditar que se
recibió la votación en fecha y hora distinta a la que establece la ley. Además se
debe demostrar que esa irregularidad afectó al resultado final de la votación en la
casilla.
Recepción de la votación en San Luis Potosí en 2015
Impedir que voten los ciudadanos con derecho a votar en la casilla
Impedir durante la jornada electoral, sin causa justificada, el ejercicio del voto a los
ciudadanos que reúnen los requisitos establecidos es otra causal de nulidad
(LGSMIME, artículo 65.2, inciso j; SUP-JIN-15/2012).
Son causas justificadas para impedir que vote un ciudadano si (LEGIPE, artículo
278.4; SUP-JIN-15/2012):
● Su credencial tiene muestras de alteración o si es de otro elector, en cuyo
caso el presidente de la casilla debe recogerla.
● Su credencial tiene marca de que ya votó o tiene tinta indeleble impregnada
en el dedo pulgar.
● Esté intoxicado, bajo el influjo de enervantes, embozado o armado.
Si el derecho a votar se impide por cualquier otro motivo, se puede actualizar esta
causal de nulidad, siempre y cuando sea determinante para el resultado de la
votación. Un acto que podría impedir el derecho a votar consiste en la indebida
interrupción o suspensión de la votación. Sin embargo, al respecto es conveniente
señalar que la instalación de la casilla después de las 8:00 horas es insuficiente
para considerar que se impidió votar a los electores, ya que una vez iniciada la
recepción de los votos pueden ejercer ese derecho (Tesis XLVII/2016 DERECHO
A VOTAR. LA INSTALACIÓN DE LA MESA DIRECTIVA DE CASILLA
POSTERIOR A LA HORA LEGALMENTE PREVISTA, NO IMPIDE SU
EJERCICIO).
Recibir votos de ciudadanos que no pueden votar en la casilla
De manera complementaria a la causal anterior, es posible anular una votación
cuando se permite votar en una casilla a ciudadanos sin credencial para votar o no
registrados en la lista nominal (LGSMIME, artículo 65.1, inciso g). Esto porque los
resultados de la votación en la casilla deben ser la expresión de la voluntad de los
ciudadanos de una sección. Por lo tanto, al permitir que voten las personas de
otras secciones o que no estén registradas en la lista nominal, que no cuenten con
credencial de elector o no pertenecen a la sección, se vicia el resultado electoral.
En 2002, el TEPJF aplicó esta causal para anular la votación emitida en una
casilla en las elecciones para integrantes de ayuntamiento de Xochihuehuetlán,
Guerrero, por considerar que hubo siete votos emitidos por ciudadanos que no
cumplieron con los requisitos en esta casilla, lo cual se constituyó como una
irregularidad determinante. Esto debido a que, aunque en la casilla había una
diferencia de 71 votos entre el partido ganador –el Partido de la Revolución
Democrática (PRD)– y el partido en segundo lugar –el Partido del Trabajo (PT)–,
en total en la elección, el PT perdió ante el PRD por solo dos votos (SUP-JRC-
200/2002; Becerril 2009, 26-30).
No permitir la presencia de los representantes de los partidos políticos
Los representantes de los partidos políticos y de los candidatos independientes
pueden presenciar todos los actos que se realizan durante la jornada electoral,
desde la instalación de la casilla hasta la entrega del paquete electoral ante el
consejo correspondiente (LEGIPE, artículo 261). La presencia de los
representantes evita que se generen dudas en torno a la actuación de la mesa
directiva o acerca de los resultados obtenidos en la casilla, con lo cual se
favorecen los principios de certeza, objetividad, legalidad e imparcialidad. En
razón de estos argumentos, es causal de nulidad de la votación impedir el acceso
o expulsar, de manera injustificada,[3] a los representantes de la casilla
(LGSMIME, artículo 65.1, inciso h).
Para acreditar la determinancia de esta violación debe comprobarse que la
expulsión implicó la vulneración grave de alguno de los principios constitucionales
que protegen los representantes.
Ejercer violencia física o presión sobre los funcionarios de casilla o los electores
Esta causal de nulidad implica que se anula la votación si durante la jornada
electoral se ejerció violencia física o presión sobre los miembros de la mesa
directiva de casilla o sobre los electores, de tal manera que resultara afectada la
libertad o el secreto del voto (LGSMIME, artículo 65.1, inciso i; Jurisprudencia
53/2002 PRESIÓN SOBRE LOS FUNCIONARIOS DE LA MESA DIRECTIVA O
DE LOS ELECTORES, COMO CAUSAL DE NULIDAD DE VOTACIÓN RECIBIDA
EN CASILLA (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE JALISCO Y SIMILARES)).
En términos del cumplimiento de esta causal, por violencia se entiende el empleo
de la fuerza física para suprimir la voluntad de la persona, mientras que la presión
consiste en actos realizados para influir en el ánimo o voluntad de la persona
(Jurisprudencia 24/2000 VIOLENCIA FÍSICA O PRESIÓN SOBRE LOS
MIEMBROS DE LA MESA DIRECTIVA DE CASILLA O LOS ELECTORES COMO
CAUSAL DE NULIDAD. CONCEPTO DE (LEGISLACIÓN DE GUERRERO Y LAS
QUE CONTENGAN DISPOSICIONES SIMILARES); SUP-JIN-298/2012). Así, un
ejemplo de actos de presión es la realización de actos de campaña, de
propaganda o de proselitismo electorales en las inmediaciones de la mesa
directiva de casilla, durante el día de la jornada electoral.
Para la aplicación de esta causal, se debe demostrar que los actos de violencia
física o presión no solo influyen en el ánimo de los electores, sino que son
determinantes para alterar la voluntad de los electores y, con ello, los resultados
(SUP-JIN-9/2012).
Son causales de nulidad: recibir la votación en fecha u hora distinta a la
establecida por la ley, prohibir que voten las personas que cumplen con los
requisitos o permitir que voten personas que no los cumplen, expulsar a los
representantes de los partidos políticos y candidatos independientes, y ejercer
violencia o presión sobre los electores o los funcionarios de casilla.
Causales de nulidad durante el
escrutinio y cómputo de la casilla
Finalizada la recepción de la votación, los funcionarios de casilla deben proceder
al escrutinio y cómputo de los votos y, posteriormente, a la entrega del paquete
electoral al consejo distrital correspondiente. Las siguientes tres causales de
nulidad se relacionan con el desarrollo de estas actividades.
Contar los votos en un lugar distinto al autorizado
Es causal de nulidad realizar, de manera injustificada,[4] el escrutinio y cómputo
de los votos en un lugar distinto del domicilio donde se instaló la casilla y se
recibió la votación (LGSMIME, artículo 65.1, inciso c).
En principio, el análisis de esta causal se realiza de forma análoga al de las
normas relativas a la instalación de la casilla, por lo que la falta de coincidencia
entre el domicilio originalmente asignado por el INE y el asentado en el acta de
escrutinio y cómputo no necesariamente acarrea la nulidad de la votación
(Jurisprudencia 14/2001 INSTALACIÓN DE CASILLA EN LUGAR DISTINTO. NO
BASTA QUE LA DESCRIPCIÓN EN EL ACTA NO COINCIDA CON LA DEL
ENCARTE, PARA ACTUALIZAR LA CAUSA DE NULIDAD).
En este caso, la determinancia se actualiza en la medida en que el cambio de
ubicación para contar los votos se haya realizado, y siempre y cuando tal
circunstancia no garantice la certeza en el cómputo de los votos.
Escrutinio en una casilla del distrito 03 de Baja California
Errores en el cómputo de los votos
Ya que las inconsistencias graves y determinantes entre los rubros fundamentales
de las actas de escrutinio y cómputo de casilla generan incertidumbre respecto de
la voluntad de los votantes, el error o dolo en el cómputo pueden ser causa de
nulidad de la votación recibida en la casilla (LGSMIME, artículo 65.1, inciso f).
Cabe aclarar que mientras que el error se refiere a una falta de coincidencia en el
cómputo de los votos no deliberada, el dolo es una actuación consciente dirigida a
impedir que sea determinada con certeza y en forma objetiva la identidad del
partido político ganador en la casilla (ST-JIN-6/2015).
Esta causal se acredita cuando no hay congruencia en los rubros fundamentales
del cómputo, es decir, cuando el número de personas que votaron, no es igual al
número de votos emitidos y al número de boletas extraídas de la urna
(Jurisprudencia 28/2016 NULIDAD DE VOTACIÓN RECIBIDA EN CASILLA.
PARA ACREDITAR EL ERROR EN EL CÓMPUTO, SE DEBEN PRECISAR LOS
RUBROS DISCORDANTES).
Esta causal de nulidad se aplicó a dos casillas en la elección del ayuntamiento de
Mazatlán, Sinaloa en 2016. La Sala Regional de Guadalajara del TEPJF determinó
que no coincidía el número de personas que votaron con el número de votos
emitidos y que esta diferencia fue mayor a la diferencia entre los partidos en
primero y segundo lugar, con lo cual se acreditó la determinancia (SG-JDC-
340/2016 y acumulado SG-JRC-157/2016).
Tabla 1. Tabla de cálculos realizados en la sentencia SG-JDC-340/2016
Perso Difere
nas ncia Difere
que (perso ncia
votar nas entre
Votos Determin
on que primer
Casilla emiti ante
segú votaro oy
dos Sí/No
n la n- segun
lista votos do
nomi emitid lugar
nal os)
2715
Contigu 169 164 5 3 Sí
a1
2674
Contigu 213 211 2 1 Sí
a1
Fuente: Elaboración propia con base en SG-JDC-340/2016 y acumulado
SG-JRC-157/2016
Entregar el paquete electoral fuera de los plazos
La entrega de los paquetes electorales fuera de los plazos establecidos,[5] es
causal de nulidad (LGSMIME, artículo 65.1, inciso b). Esta regla protege la certeza
de los resultados y transparencia del proceso electoral, ya que una demora
excesiva en realizar esa tarea puede levantar sospechas respecto de la integridad
de la documentación.
Cabe señalar que la demora en la entrega del paquete no implica, de manera
automática, la nulidad de la casilla. Existe causa justificada para la entrega
retrasada de los paquetes cuando medie caso fortuito o fuerza mayor (LEGIPE,
artículo 299.5). Además, si el paquete electoral permaneció inviolado a pesar del
retraso injustificado de su entrega o los sufragios contenidos coinciden con los
registrados en las actas de escrutinio y cómputo, se considera que el valor de
certeza protegido no fue vulnerado y, por ende, que la irregularidad no es
determinante (Jurisprudencia 7/2000 ENTREGA EXTEMPORÁNEA DEL
PAQUETE ELECTORAL. CUANDO CONSTITUYE CAUSA DE NULIDAD DE LA
VOTACIÓN RECIBIDA EN CASILLA (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE SONORA
Y SIMILARES).
Es posible anular la votación recibida en una casilla por realizar el cómputo de
votos en un lugar distinto a donde se recibió la votación, por existir inconsistencias
graves en el cómputo de los votos y por entregar los paquetes electorales fuera de
los plazos establecidos.
Causal genérica: irregularidades
graves durante la jornada electoral
Sumado a las causales especificas antes señaladas, existe la causal genérica
para proteger los aspectos cualitativos del voto (universal, libre, secreto y directo)
y los principios rectores de la función estatal de organizar las elecciones
(legalidad, certeza, imparcialidad, independencia y objetividad) (SUP-JIN-
158/2012). Esta causal se puede aplicar en caso de comprobar irregularidades
graves durante la jornada electoral o en las actas de escrutinio y cómputo
(LGSMIME, artículo 65.1, inciso k).
Esta causal se puede aplicar en caso de violaciones graves y sustanciales
plenamente acreditadas que hubieran afectado el desarrollo de la jornada electoral
y que resultaran determinantes para el resultado de la elección. Asimismo, solo
procede en el caso de que, pudiendo haber sido subsanadas en el transcurso de
la jornada electoral, no hubieran sido objeto de corrección por parte de quienes
intervinieron en los diversos actos (Tesis XXXVIII/2008 NULIDAD DE LA
ELECCIÓN. CAUSA GENÉRICA, ELEMENTOS QUE LA INTEGRAN
(LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE BAJA CALIFORNIA SUR); Tesis
XXXII/2004 NULIDAD DE LA VOTACIÓN RECIBIDA EN CASILLA. ELEMENTOS
PARA LA ACTUALIZACIÓN DE LA CAUSA GENÉRICA (LEGISLACIÓN DEL
ESTADO DE MÉXICO Y SIMILARES)).
Aunque la manera de acreditar la determinancia depende del caso concreto,
siempre es necesario demostrar que se han vulnerado principios rectores de las
elecciones (Tesis XLI/97 NULIDAD DE ELECCIÓN. VIOLACIONES
SUSTANCIALES QUE SON DETERMINANTES PARA EL RESULTADO DE LA
ELECCIÓN (LEGISLACIÓN DE SAN LUIS POTOSÍ)).
La causal genérica se refiere a irregularidades graves acreditadas que no hayan
sido subsanadas durante la jornada electoral y que pongan en duda la certeza de
la votación recibida en la casilla.
[1] Son causas justificadas para instalar una casilla en un lugar distinto al autorizado: que
no exista el local indicado o que esté cerrado o clausurado; que el lugar indicado sea un
lugar prohibido por la ley, y que las condiciones del local indicado no permitan asegurar la
libertad o el secreto del voto o el fácil y libre acceso de los electores (LEGIPE, artículo
276.1).
[2] Jurisprudencia 13/2002 RECEPCIÓN DE LA VOTACIÓN POR PERSONAS U
ORGANISMOS DISTINTOS A LOS LEGALMENTE FACULTADOS. LA INTEGRACIÓN
DE LA MESA DIRECTIVA DE CASILLA CON UNA PERSONA NO DESIGNADA NI
PERTENECIENTE A LA SECCIÓN ELECTORAL, ACTUALIZA LA CAUSAL DE NULIDAD
DE VOTACIÓN (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE BAJA CALIFORNIA SUR Y
SIMILARES).
[3] Son motivos que justifican la expulsión de los representantes: que alteren el orden de
manera grave, impidan la libre emisión del sufragio, violen el secreto del voto, realicen
actos que afecten la autenticidad del escrutinio y cómputo, intimiden o ejerzan violencia
física o moral sobre los electores o los miembros de la mesa directiva de casilla, o se
presenten intoxicados, bajo el influjo de enervantes, embozados o armados (LEGIPE,
artículos 260 y 280.5).
[4] Es justificado el cambio de local para el cómputo por las mismas razones que la ley
considera para el cambio de local en la etapa de instalación de la casilla antes señaladas
(Tesis XXII/97 ESCRUTINIO Y CÓMPUTO. CUÁNDO JUSTIFICA SU REALIZACIÓN EN
LOCAL, DIFERENTE AL AUTORIZADO).
[5] En el caso de casillas ubicadas en la cabecera distrital, los paquetes deben entregarse
inmediatamente; las casillas urbanas ubicadas fuera de la cabecera distrital tienen un
plazo de entrega de hasta 12 horas y las casillas rurales de 24 horas (LEGIPE, artículo
299.1; Jurisprudencia 14/97 PAQUETES ELECTORALES. QUÉ DEBE ENTENDERSE
POR ENTREGA INMEDIATA DE LOS).
6.3 ¿Cuándo se puede anular una elección?
La nulidad general de una elección procede cuando se acreditan irregularidades
sustanciales que no permiten garantizar la validez del resultado electoral. En caso
de que se declare la nulidad de una elección, se debe celebrar otro proceso
electoral, pero esta vez extraordinario, en el que no puede participar la persona
sancionada (LGSMIME, artículo 70, numeral 3).
La legislación mexicana prevé distintas causales de nulidad de una elección que
se pueden agrupar en tres tipos: causales específicas, causal genérica e invalidez
por violación a principios constitucionales. A continuación se explicarán cada uno
de los grupos mencionados.
Causales específicas
Las causales específicas son aquellas reglas, previstas de manera expresa en la
ley, que señalan a detalle en qué situación procede anular una elección. Los
supuestos que establece la ley tienen que ver con la inelegibilidad de candidatos,
la nulidad de cierto porcentaje de casillas o bien determinado porcentaje de
casillas que no se hubieran instalado. Además, hay tres causales relacionadas con
la equidad de la contienda —específicamente sobre recepción y utilización de
recursos financieros y el acceso a los medios de comunicación— las cuales fueron
introducidas por la reforma electoral de 2014. Estas últimas causales aplican tanto
para elecciones federales como locales, y pueden invocarse en caso de
acreditarse de manera objetiva y material violaciones con las siguientes
características (CPEUM, artículo 41, base VI; LGSMIME, artículo 70 Bis):
● Graves. Conductas irregulares que produzcan una afectación sustancial a
los principios constitucionales en la materia y pongan en peligro el proceso
electoral y sus resultados.
● Dolosas. Conductas realizadas con pleno conocimiento de su carácter
ilícito, llevadas a cabo con la intención de obtener un efecto indebido en los
resultados del proceso electoral.
● Determinantes. Cuando la diferencia entre los candidatos en el primer y
segundo lugar sea menor al 5%.
Nulidad de un determinado porcentaje de casillas
La nulidad de un número importante de casillas puede derivar en la nulidad de la
elección de que se trate, ya que se considera que, al haberse presentado
irregularidades de forma tan extendida, la elección no garantiza el respeto a la
voluntad expresada por los electores en las urnas. La siguiente tabla señala los
porcentajes de casillas anuladas que se requiere para invocarse esta causal de
anulación.
Tabla 2. Nulidad de elección por la nulidad de casillas
Elección
Nulidad del…
de…
diputados 20% de las casillas del
federales distrito
20% de las casillas de la
senadores
entidad federativa
25% de las casillas a nivel
presidente
nacional
Fuente: Elaboración propia con base en LGSMIME, artículos 76, 77 y 77 Bis
Es importante señalar que al analizar la procedencia de esta causal, el TEPJF
debe tomar en cuenta el porcentaje de casillas anuladas respecto del total de las
casillas instaladas, sin incluir las casillas previstas, pero no instaladas.[6]
Asimismo, cabe señalar que el TEPJF puede aplicar esta causal “de oficio”. Eso
implica que si después de haber anulado la votación recibida en varias casillas, se
presenta la hipótesis de nulidad relativa a la nulidad de 20% o 25% de las casillas,
debe decretar la nulidad de la elección correspondiente, aun cuando ninguno de
los impugnantes lo hubiera solicitado (LGSMIME, artículo 39.2).
No instalación de un porcentaje determinado de casillas
Otra causal de nulidad de una elección es la no instalación de un número
importante de casillas y, consecuentemente, la imposibilidad de recibir la votación.
Esto ya que si el número de casillas que no se instalan en una elección es alto, se
afecta el derecho ciudadano de votar y no existe la certeza de que el ganador del
proceso está definido por la mayoría de los electores. A continuación se muestran
los porcentajes requeridos de casillas no instaladas para activar esta causal.
Tabla 3. Nulidad de elección por la no instalación de casillas
Elección
La no instalación del…
de…
diputados 20% de las casillas del
federales distrito
20% de las casillas de la
senadores
entidad federativa
25% de las casillas a nivel
presidente
nacional
Fuente: Elaboración propia con base en LGSMIME, artículos 76, 77 y 77
Bis
El porcentaje de casillas no instaladas se calcula sobre la base del número total de
casillas que fue autorizado por el consejo electoral correspondiente. Sin embargo,
la declaración de nulidad si se actualizan estos porcentajes no es automática,
como muestra el caso SUP-REC-488/2015 sobre la elección de diputado federal
del distrito 11 de Santiago de Pinotepa, Oaxaca, celebrada el 7 de junio de 2015.
En esta elección, en 107 de las casillas oficialmente instaladas no se recibió la
votación de los ciudadanos ya que fueron abandonadas por los funcionarios de
casilla o los paquetes fueron robados, quemados o siniestrados de alguna forma,
esto provocado por las actividades de integrantes de un movimiento social.
A pesar de que las casillas afectadas correspondieron al 23.6% de las casillas,[7]
la Sala Superior del TEPJF determinó no anular la elección para privilegiar la
votación que sí se recibió, considerando que las violaciones no fueron
generalizadas, sustanciales y determinantes. Esto debido a que, en principio, las
violaciones fueron cometidas por un grupo de personas ajeno al proceso electoral,
en segundo término, a que la diferencia entre el primero y segundo lugar fue
mayor al que toma como parámetro la ley para establecer la determinancia
(15.47%) y, por último, que no fue posible advertir que las irregularidades se
hubieran realizado con el objeto de favorecer o perjudicar específicamente a algún
partido político o candidato.
Quema de material electoral en Oaxaca, durante la jornada electoral de 2015
Inelegibilidad del candidato
Las elecciones de diputado, senador o presidente pueden ser declaradas nulas
cuando el ganador de las mismas resulte inelegible (LGSMIME, artículos 63, 66,
67 y 68 Bis), es decir, que no cumpla con los requisitos señalados por la
Constitución y la ley para ejercer el cargo,
Es importantes señalar que únicamente en el caso de la elección presidencial la
inelegibilidad del candidato electo genera, de manera automática, la nulidad de la
elección (LGSMIME, artículo 68 Bis, numeral 1, inciso c). Por otro lado, en relación
con las elecciones de diputados o senadores por el principio de mayoría relativa,
[8] en caso de la inelegibilidad del propietario, es el suplente quien debe asumir el
cargo (Tesis X/2003 INELEGIBILIDAD DE UN CANDIDATO. NO AFECTA EL
REGISTRO DEL RESTO DE LOS INTEGRANTES DE LA PLANILLA
(LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE COAHUILA Y SIMILARES)). Solamente cuando
ambos integrantes de la fórmula, propietario y suplente, resulten inelegibles, se
debe anular la elección y convocar a una extraordinaria.
Para la senaduría de primera minoría, si el propietario de la fórmula registrada en
primer lugar resulta inelegible, la constancia se debe otorgar a su suplente; si este
también resultase inelegible, la constancia se debe expedir a favor del propietario
de la fórmula registrada en segundo lugar o a su suplente. Solamente si ninguno
de los candidatos, propietarios o suplentes, resultaran elegibles, se debe anular la
elección y convocar a una extraordinaria.
Es importante señalar que la elegibilidad de los candidatos puede analizarse en
dos momentos diferentes: cuando se realiza el registro de los candidatos y cuando
se califica la elección (Jurisprudencia 11/97 ELEGIBILIDAD DE CANDIDATOS.
OPORTUNIDAD PARA SU ANÁLISIS E IMPUGNACIÓN). Sin embargo, no se
puede impugnar la elegibilidad por el mismo motivo en ambos momentos
(Jurisprudencia 7/2004 ELEGIBILIDAD. LOS MOMENTOS PARA SU
IMPUGNACIÓN NO IMPLICAN DOBLE OPORTUNIDAD PARA
CONTROVERTIRLA POR LAS MISMAS CAUSAS).
Nulidad por recibir y/o utilizar financiamiento ilícito o público
Para evitar situaciones que beneficien o afecten a alguno o algunos de los
candidatos y partidos políticos, de manera indebida, es causal de nulidad de la
elección el haber recibido o utilizado recursos de procedencia ilícita o recursos
públicos en las campañas (CPEUM, artículo 41, base VI).
Son producto de una actividad ilícita, los recursos que provienen de la comisión de
algún delito y que no pueda acreditarse su legítima procedencia (CPF, artículo 400
Bis). De esta manera, se considera financiamiento ilícito cualquier recurso recibido
fuera de los supuestos permitidos por la ley. Asimismo, es prohibido recibir o
utilizar recursos públicos en las campañas electorales, con la excepción del
financiamiento público asignado a los actores políticos por la autoridad electoral.
Las nuevas reglas de fiscalización implementadas a partir de la reforma electoral
de 2014 facilitan la detección de flujos irregulares de recursos en las campañas, al
permitir el cruce de la información aportada por los partidos políticos y candidatos
con la capturada por el Sistema de Administración Tributaria (SAT) y el sistema
interbancario.
Infografía de las restricciones al uso de programas sociales con fines
proselitistas
Haz clic en la imagen para agrandar
El TEPJF aplicó esta causal de nulidad para anular la elección de los
integrantes del ayuntamiento de Sahuayo, Michoacán en 2015. Esto
porque el candidato triunfador a presidente municipal vulneró la equidad
de la contienda, ya que la Tesorería Municipal de Sahuayo canalizó más
de un $1,800,000 a un club de futbol del cual el candidato se ostentó
como presidente durante la campaña electoral. Lo interesante es que la
nulidad fue declarada por determinancia cualitativa, ya que el TEPJF
consideró que no fue posible identificar la cantidad de los votos
afectados por las violaciones constitucionales ocurridas. Esto a pesar de
que el partido ganador obtuvo una mayoría significativa, es decir, la
diferencia entre el partido ganador y el partido en segundo lugar fue
mayor al 5% (ST-JRC-206/2015; SUP-REC-618/2015).
Nulidad por rebase de tope de gastos de campaña
Para garantizar la equidad de la contienda, es causal de nulidad de la
elección el rebase del tope de gasto de campaña en un 5% del monto
total autorizado (CPEUM, artículo 41, base VI).
El documento idóneo para acreditar de forma objetiva y material el
rebase del tope de gastos de campaña es el dictamen consolidado y la
resolución que emita el INE en relación con la revisión de los informes de
gastos de campaña (SUP-RAP-558/2015 y acumulados). En este sentido,
esta causal de nulidad depende del nuevo sistema de fiscalización que
fue introducido por la reforma electoral de 2014 y que implica que la
fiscalización de las campañas se lleva a cabo en paralelo con el
desarrollo de las mismas, para concluir antes de la calificación de la
elección (Gilas y Christiansson 2016, 103).
Esta causal fue invocada para impugnar el triunfo del candidato a
diputado federal postulado por la coalición conformada por el Partido
Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Verde Ecologista de México
(PVEM) en el distrito electoral federal 03 de Benito Juárez, Quintana Roo
en 2015. El INE, en la resolución de la fiscalización de los informes de las
campañas federales, detectó un rebase de tope de gastos de campaña
por la cantidad de $244,101.49 de ese candidato, correspondiente a un
exceso del 19.4% (INE/CG469/2015).[9] Sin embargo, la Sala Regional
Xalapa del TEPJF confirmó la validez de la elección, considerando que la
diferencia entre el primer y segundo lugar de la elección fue de 25.8%,
por lo cual no se acreditó el elemento de determinancia que requiere
que esta diferencia sea menor al 5% (SX-JIN-118/2015 y acumulados).
Nulidad por compra o adquisición de cobertura informativa
Para reforzar la equidad de la contienda y asegurar la plena aplicación
del principio constitucional que prohíbe a los partidos políticos,
candidatos y cualquier otra persona física o moral la compra o
adquisición de tiempo aire con fines de propaganda electoral, es causal
de nulidad la compra o adquisición de cobertura informativa en radio y
televisión (CPEUM, artículo 41, base III, apartado A, y base VI).
El TEPJF ha señalado que “contratar” implica el acuerdo de dos o más
personas para crear, transferir, modificar o extinguir derechos y
obligaciones, y que por “adquirir” se entiende coger, lograr o conseguir
(SUP-RAP-234/2009 y acumulados). Como se puede observar, el término
adquirir es más amplio que comprar, ya que la adquisición implica la
posible donación, regalo, cesión y aportación, entre otros mecanismos.
Para acreditar la adquisición es suficiente acreditar la difusión de
mensajes por radio y televisión, fuera de los tiempos otorgados por el
Estado, con el objeto de favorecer a una determinada fuerza política o
candidato, con independencia de que exista algún vínculo contractual
(Jurisprudencia 17/2015 RADIO Y TELEVISIÓN. PARA ACREDITAR LA
ADQUISICIÓN DE TIEMPO ES INNECESARIO DEMOSTRAR SU
CONTRATACIÓN).
La prohibición de adquirir o contratar propaganda electoral en televisión
se actualiza cuando se demuestre que la propaganda política o electoral
colocada en inmuebles en los que se desarrolle un evento público haya
estado visible durante su transmisión en televisión (Jurisprudencia
30/2015 ADQUISICIÓN INDEBIDA DE TIEMPOS EN TELEVISIÓN. SE
ACTUALIZA CON LA APARICIÓN, DURANTE LA TRANSMISIÓN DE UN
EVENTO PÚBLICO, DE PROPAGANDA POLÍTICA O ELECTORAL COLOCADA
EN EL INMUEBLE EN EL QUE TENGA LUGAR).
Propaganda del PVEM y del Partido Acción Nacional (PAN) visibles
durante un partido de fútbol entre Guadalajara y América en 2015
En relación con el ejercicio periodístico, el TEPJF ha señalado que la
prohibición constitucional de adquirir o contratar tiempo en radio y
televisión no comprende el utilizado por los medios de comunicación en
la auténtica labor de información, que incluye la difusión de las
propuestas de los candidatos. Para determinar si se trata de un
auténtico ejercicio del derecho a informar o una simulación de género
periodístico, es decir, propaganda encubierta, se debe analizar el
contexto de la transmisión y su finalidad (Jurisprudencia 29/2010 RADIO
Y TELEVISIÓN. LA AUTÉNTICA LABOR DE INFORMACIÓN NO
CONTRAVIENE LA PROHIBICIÓN DE ADQUIRIR O CONTRATAR
TIEMPO; SUP-RAP-7/2011 y acumulado).
Las causales específicas para anular una elección comprenden: la
nulidad de determinado porcentaje de casillas, un porcentaje importante
de casillas no instaladas, la inelegibilidad del candidato ganador y la
acreditación de irregularidades relacionadas con los recursos financieros
y el acceso a los medios de comunicación, que afectan la equidad de la
contienda.
Causal genérica
Se puede decretar la nulidad de una elección cuando se hayan
cometido, en forma generalizada, violaciones sustanciales en la jornada
electoral que se encuentren plenamente acreditadas y resulten
determinantes para el resultado electoral. Es importante señalar que
esta causal solo puede ser invocada para anular las elecciones de
diputados y senadores de mayoría relativa y que no aplica para la
elección del presidente (LGSMIME, artículo 8).
El TEPJF señala que para que se aplique la causal genérica de nulidad de
una elección las violaciones que se presentan deben ser (Tesis
XXXVIII/2008 NULIDAD DE LA ELECCIÓN. CAUSA GENÉRICA, ELEMENTOS
QUE LA INTEGRAN (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE BAJA CALIFORNIA
SUR); SUP-REC-9/2003):
● Sustanciales. Que se hayan vulnerado principios rectores de la
función estatal de organizar las elecciones. Es decir, que se hayan
presentado irregularidades de tal grado que “no se obtuvo una
elección libre y auténtica, a través del voto universal, libre, secreto
y directo de los ciudadanos”.
● Generalizadas. Irregularidades aisladas no pueden ser causal de
nulidad. Debe tratarse de violaciones extendidas al ámbito de la
elección de que se trate, es decir, distrito en el caso de una
elección de diputados o entidad federativa en el caso de una
elección de senadores.
● Durante la jornada electoral. En principio, se trata de
irregularidades que se presenten el día de la jornada electoral,
pero también incluye irregularidades que ocurran en cualquier
momento del proceso electoral cuyos efectos incidan en la jornada
electoral.
● Presentes en el ámbito territorial de la elección. Las
irregularidades deben presentarse en el distrito o la entidad
federativa en la que se llevó a cabo la elección.
● Plenamente acreditadas. Las autoridades deben tener la plena
certeza de que las irregularidades efectivamente se presentaron y
afectaron a la elección. Por ello, se deben demostrar las
circunstancias que rodean las irregularidades (modo, tiempo y
lugar) y tener certeza de quiénes son responsables de su
comisión.
● Determinantes para el resultado de la elección. Se debe
demostrar la relación entre las irregularidades y el resultado
electoral.
La causal genérica fue invocada para anular la elección de diputado en
el 01 distrito en Aguascalientes en 2015 que había ganado el candidato
del PRI, por considerarse que se violaron los principios de neutralidad y
equidad. Esto porque se acreditaron las siguientes conductas por parte
del gobernador del estado de Aguascalientes durante la jornada
electoral (SM-JIN-35/2015):
Fuente: Elaboración propia con base en SM-JIN-35/2015
Las conductas antes descritas implicaron una trasgresión a la
neutralidad y un uso parcial de recursos, lo que otorgó una ventaja
mediática a los postulantes del PRI, situación que trastocó de manera
grave los principios que rigen el proceso electoral. La sentencia señaló
que si un servidor público con una investidura como la del gobernador
viola los principios de equidad e imparcialidad, estas infracciones son,
por sí mismas, sustanciales, generalizadas y determinantes, ya que sus
conductas generan en su localidad un tipo de influencia mayor al de
cualquier otro ciudadano (SM-JIN-35/2015).
Tuits del gobernador de Aguascalientes, Carlos Lozano de la Torre, el día
de la jornada electoral en su estado.
En cuanto a la determinancia de las violaciones, la Sala Regional señaló
que si bien resultó materialmente imposible definir el número de votos
que resultaron afectados, considerando que la diferencia entre el primer
y segundo lugar de la elección fue de 436 votos se estimaron
determinantes (SM-JIN-35/2015). La Sala Superior, al confirmar la
nulidad, determinó que las violaciones fueron determinantes ya que la
diferencia de votos entre el primero y el segundo lugar representó el
0.41% de la votación distrital y que el número de votos emitidos en la
sección afectada representaron el 2.02% de la votación emitida (SUP-
REC-503/2015).
El PAN resultó ganador en la elección extraordinaria de diputado federal
en el distrito 01 de Aguascalientes con 27,790 votos
La causal genérica solo es aplicable en las elecciones de diputados y
senadores de mayoría relativa cuando se hayan cometido, de forma
generalizada, violaciones sustanciales y determinantes para el resultado
electoral.
Invalidez por violación a principios
constitucionales
Como se señaló en la sección 6.1, solo puede declararse la nulidad por
las causales expresamente previstas por la ley (CPEUM, artículo 99). Sin
embargo, la Sala Superior del TEPJF ha sostenido que esto no significa la
prohibición de que, como tribunal constitucional, analice si una elección
—como proceso en su conjunto— es violatoria de normas
constitucionales. Esto, porque siendo el máximo órgano jurisdiccional en
materia electoral debe garantizar no solo la legalidad, sino también la
constitucionalidad de las elecciones. Por lo tanto, cuando se realice un
estudio para constatar que el proceso electoral cumple con los principios
constitucionales, podrá determinar que la elección es válida o reconocer
su invalidez, aplicando la causal de invalidez por violaciones
constitucionales (SUP-JRC-165/2008; SUP-JIN-359/2012).
Para que se pueda dar la invalidez de una elección por violación a
principios constitucionales, se deben presentar los siguientes elementos
(SUP-JRC-165/2008; SUP-JIN-359/2012; SUP-REC-488/2015):
● La plena acreditación de la existencia de un hecho violatorio de
algún principio constitucional o de un precepto de los tratados
internacionales de derechos humanos.
● La comprobación de que la violación es grave, generalizada o
sistemática, y que hubiera producido un grado de afectación alto
dentro del proceso electoral.
● La constatación de que las violaciones o irregularidades son
cualitativa o cuantitativamente determinantes para el desarrollo
del proceso electoral o para el resultado final de la elección.
Algunos de los principios constitucionales más relevantes que deben
garantizarse durante las elecciones y cuya violación puede resultar en la
invalidez de la misma se muestran a continuación. Recuerda que los
estudiaste con más profundidad en la Unidad 1 de este curso.
Ilustración 1. Principios constitucionales en materia electoral
Fuente: Elaboración propia con base en CPEUM, artículo 41, base V,
apartado A y Tesis X/2001. ELECCIONES. PRINCIPIOS
CONSTITUCIONALES Y LEGALES QUE SE DEBEN OBSERVAR PARA QUE
CUALQUIER TIPO DE ELECCIÓN SEA CONSIDERADA VÁLIDA
A partir de lo que estudiaste en la Unidad 4, también es relevante para
determinar la procedencia de esta causal de nulidad el control de
constitucionalidad, convencionalidad y legalidad de los actos y
resoluciones electorales, así como la obligación de interpretar la
normatividad de la manera más beneficiosa para las personas (CPEUM,
artículo 1). Asimismo, debe tomarse en cuenta el principio de
definitividad, según el cual las resoluciones y los actos emitidos en una
etapa adquieren definitividad a la conclusión de la misma (CPEUM,
artículos 41, base VI, y 116, base IV, inciso m; Tesis XII/2001 PRINCIPIO
DE DEFINITIVIDAD. SÓLO OPERA RESPECTO DE ACTOS O RESOLUCIONES
DE LAS AUTORIDADES ENCARGADAS DE ORGANIZAR LAS ELECCIONES).
Un ejemplo de una elección anulada por la violación a principios
constitucionales es la de Zimapán, Hidalgo en 2008. Las irregularidades
que se presentaron en ese caso consistieron en el hecho de que el día
de la jornada electoral los párrocos, en las misas celebradas a las 8:00
horas y 12:00 horas en la parroquia de San Juan Bautista ubicada en
Zimapán, invitaron a las personas presentes a votar "por el que más
respete la vida, por el que más promueve la vida”. Estas expresiones
constituían actos de proselitismo, ya que identificaron implícitamente al
candidato a presidente municipal en Zimapán postulado por el PRD y al
movimiento cívico "Todos Somos Zimapán", del que formaba parte.
Adicionalmente, el candidato usó como lema para la contienda electoral
la frase: “Sí a la vida”, vinculada también con tal movimiento (ST-JRC-
15/2008).
Propaganda electoral del PRD y del Movimiento Cívico “Todos somos
Zimapán” en el proceso electoral local de 2008
Las irregularidades que cometieron los ministros de culto implicaron una
violación al principio constitucional de separación Iglesia-Estado (CPEUM,
artículo 130; ST-JRC-15/2008). La Sala Regional de Toluca consideró que
las violaciones fueron plenamente acreditadas, graves y generalizadas.
Asimismo, sostuvo que fueron cualitativamente determinantes,
señalando que, aunque no se podía precisar el número de ciudadano
afectados por el actuar irregular de los ministros de culto religioso, eso
no era obstáculo para concluir que la irregularidad acreditada impactó
en la elección y resultó determinante para la misma (ST-JRC-15/2008).
Ceremonias religiosas en San Juan Bautista, Zimapán donde se
realizaron actos proselitistas en favor del PRD
Otro caso más reciente de nulidad sobre violación al principio
constitucional de separación Iglesia-Estado ocurrió en el municipio de
Omitlán de Juárez, Hidalgo, donde se anuló la elección de ayuntamiento
celebradas en 2016 al quedar demostrado que el candidato a presidente
municipal por el PVEM –el partido ganador– participó en una cabalgata
de índole religiosa realizada durante el periodo de campaña electoral,
con lo cual se trasgredió el principio constitucional de neutralidad de los
comicios. Al confirmar la nulidad de la elección, originalmente declarada
por el Tribunal Electoral del Estado de Hidalgo, la Sala Regional Toluca
se basó, fundamentalmente, en la determinancia cualitativa al existir
una violación a un principio constitucional, pero también señaló que
asistieron entre 80 y 150 personas a la cabalgata cuando la diferencia
entre el primero y segundo lugar de la elección fue de 139 votos, lo cual
también implicó una determinancia cuantitativa (ST-JRC-37/2016).
El cúmulo importante de irregularidades que afectan a los principios
fundamentales de la función electoral pueden ser motivo de invalidez de una
elección, siempre que estas sean graves, generalizadas o sistemáticas y
determinantes.
[6] Por ejemplo, si en un distrito estaba prevista la instalación de 200 casillas,
pero durante la jornada electoral únicamente fueron instaladas 180 de ellas y
posteriormente 38 fueron anuladas, podría aplicarse esta causal de nulidad de
la elección porque las casillas anuladas corresponden al 21% de las casillas
instaladas (pero solo al 19% de la totalidad de las casillas previstas).
[7] Este porcentaje se calculó sobre las 453 casillas instaladas, considerando
que 14 de las 467 casillas autorizadas no fueron instaladas por un acuerdo
emitido por el Consejo Distrital antes de la jornada electoral.
[8] Esta causal de nulidad no aplica para los candidatos a diputados o
senadores de representación proporcional, ya que, en ese caso, si el
propietario de la fórmula resulta inelegible, la constancia se otorga al suplente.
Si la fórmula completa resulta inelegible, la asignación recaerá en los que sigan
en el orden de la lista (LGSMIME; artículo 73; Jurisprudencia
30/2010 CANDIDATO SUPLENTE DE UNA FÓRMULA DE REPRESENTACIÓN
PROPORCIONAL. DEBE OCUPAR LA CURUL SI EL PROPIETARIO RENUNCIA A SU
DERECHO DE HACERLO (LEGISLACIÓN DE AGUASCALIENTES, SINALOA, ESTADO
DE MÉXICO Y NAYARIT)).
[9] Posteriormente, por instrucciones del TEPJF, el INE emitió una nueva
resolución de fiscalización en la cual no detectó un rebase en los gastos de
campaña del candidato electo (SUP-RAP-277/2015 y
acumulados; INE/CG771/2015).