Domus ecclesiae.
Dentro de la categoría de Iglesia Primitiva he ido relatando la evolución de la
arquitectura religiosa cristiana. Hemos hablado desde el nacimiento de la Iglesia en el día
de Pentecostés (Cenáculo) hasta el artículo dedicado al Templo de Jerusalén en el cual
se menciona la importancia de éste en la vida del propio Jesús y de los apóstoles. En el
artículo de las Catacumbas tratamos el tema de la persecución del Imperio romano a los
primeros cristianos (siglos I, II y III) . En este mismo marco histórico tenemos que
englobar también a las domus ecclesiae.
¿Qué es una Domus ecclesiae?
Domus ecclesiae es una expresión latina que significa Casa de la Iglesia. Se refiere a
las casas privadas que los cristianos primitivos donaron a las primeras comunidades, las
cuales adaptaron su interior a las necesidades del culto. Son los vestigios de lo que más
adelante llegarán a ser nuestras parroquias actuales. San Pablo menciona en la carta a
los Romanos 16, 3-5 la existencia de la casa privada de un matrimonio cristiano que se
utiliza como iglesia:
Saluden a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús. Ellos arriesgaron su vida
para salvarme, y no sólo yo, sino también todas las Iglesias de origen pagano, tienen con
ellos una deuda de gratitud. Saluden, igualmente, a la Iglesia que se reúne en su casa.
El mismo San Pablo menciona en Hechos 28, 30-31 :
Pablo estuvo dos años en una casa alquilada; allí recibía a todos los que iban a verlo,
predicando el reino de Dios y enseñando las cosas referentes al Señor Jesucristo con
toda libertad y sin obstáculo alguno.
Otro testimonio es el del Padre de la Iglesia Justino (100/165), quien en varios de sus
textos menciona que los cristianos se reúnen en sus casas para celebrar los Misterios.
Las domus ecclesiae podían recibir también el nombre de titulus y solían ser las típicas
viviendas romanas de dos plantas en las cuales, por medio de nuevos tabiques, se
construían las salas necesarias para el buen desarrollo del acto eucarístico, bautizos,
ágapes…
«En el dibujo se ve cómo los cristianos se encuentran bajo el pórtico de un bloque de
viviendas, a la puerta de su local, en una calle típica de la Roma imperial. En los pilares
de este pórtico hay dibujos que muestran los primeros símbolos cristianos: el pez, el
crismón, el ancla y el anagrama de Jesús, para identificar la proximidad de una domus
ecclesiae». (J. Oliver-Bonjoch)
Como es lógico, a medida que se fue desarrollando la comunidad cristiana, también se
fueron modificando las domus ecclesiae para adaptarse mejor al uso que los primeros
cristianos hacían de ellas, incluyendo espacios específicos para cada una de las
actividades que realizaban. Además de las salas que ya hemos mencionado, van
apareciendo otras dedicadas a la formación doctrinal, tanto a los ya bautizados
(fieles) como a los catecúmenos, salas de tipo administrativo o incluso se les añade una
sala que sirve de modesta vivienda al presbítero a cargo de la domus ecclesiae.
Evidentemente la sala más importante de todas las de una domus ecclesiae es la
destinada a la celebración de la Eucarístia. Era la de mayor tamaño y se dividía en dos
partes a través de un arco o puerta. En la primera estancia se reunían los fieles y los
catecúmenos hasta que, durante la celebración Eucarística, fuera a dar comienzo la
Consagración. En este momento los catecúmenos debían retirarse a la segunda estancia
junto con los demás oyentes que todavía no formaban parte de la comunidad de fieles,
mientras se realizaba una oración especial dedicada a ellos, pues tenían vedado ver
como se realizaba la Consagración.
Dibujo de una domus ecclesiae.
Era habitual que las domus ecclesiae o titulus llevaran por nombre el del propietario
original de la vivienda. Estos nombres se han ido manteniendo a pesar de nuevas
construcciones de templos posteriores en el mismo lugar. Un claro ejemplo lo tenemos en
la titulus Clementis, la cual originariamente pertenecía a un tal Clemens, que con el
tiempo se convirtió en iglesia de Clementis, y que en la actualidad se conoce como
la Basílica de San Clemente de Letrán. En una época posterior solamente los mártires
y, más adelante, los santos podrán dar su nombre a un templo católico. En torno a la
mitad del siglo II y mediados del III, las domus ecclesiae se habían convertido en las
principales estructuras del cristianismo en Roma, Dura Europos, Antioquia, Capharnaum,
Parentium, Mediolanum, Aquileia y otras ciudades de Hispania. Este hecho está avalado
por una gran cantidad de datos escritos así como por excavaciones arqueológicas.
Paulatinamente la religión cristiana fue aceptada dentro del Imperio romano, hasta llegar a
convertirse en la religión oficial. Fruto de esa aceptación social, durante este nuevo
período las domus ecclesiae fueron poco a poco dejando paso al uso de basílicas,
grandes edificios de origen pagano, que fueron adaptadas para el culto cristiano.
Ejemplos de Domus Ecclesiae
La Casa de San Pedro
Según la tradición, se trata de la casa del apóstol Simón Pedro. Se sitúa en Cafarnaún y
ha sufrido un gran número de intervenciones a lo largo de su historia. Una de sus
primeras transformaciones fue al convertirse en una domus ecclesiae a mediados del
siglo IV. Además de celebrarse el rito Eucarístico, era un centro de peregrinación de los
primeros cristianos, pues en la Casa de San Pedro, en la que Jesucristo vivió, curó,
enseñó e instruyó a los discípulos (Mc 3,20; Mc 4,10-11; Mc 3,31-35).
Reconstrucción hipotética de la domus ecclesiae de San Pedro en el siglo IV.
La casa o estancia original paso a ser el centro de un gran complejo religioso.
«Mediante un nuevo atrio, construido en la parte oriental de la sala y pavimentado con cal
blanca, los fieles podían acceder al lugar venerado, repavimentado con yeso policromado
y dividido en dos por una gran arcada mediana que sostenía el nuevo techo de terraza.
Una renovada decoración pictórica recubrió las paredes de la sala: sobre un fondo
homogéneo blanco-crema se pintaron sujetos no ilustrados como paneles geométricos,
bandas de color y racimos de fruta y flores.
Lugar venerado decorado pictóricamente.
Los cristianos que llegaron a Cafarnaún comenzaron a dejar huella de su paso
escribiendo su nombre o el monograma de Jesús y algunas invocaciones litúrgicas en las
paredes de la sala.
Grafitos en lengua griega ,en siriaco, arameo y latín hechos por los peregrinos.
Entre estos peregrinos se encuentra también la famosa Egeria Pedro, transformada en
iglesia. Hecho excepcional fue el hallazgo de fragmentos de yeso pintados y grafitos en el
interior de la sala venerada, que fueron reutilizados para elevar las cotas del pavimento de
la iglesia posterior.
Patio sur de la domus ecclesiae.
La disposición de la zona se concluyó con la construcción de una maciza pared de
protección de las estructuras que la aisló del resto de la ciudad y que supuso también la
demolición de alguna habitación. El acceso a toda la zona sagrada se realizaba por el
norte y daba acceso a una nueva arteria de caminos.
Patio norte de la domus ecclesiae.
Por los dos lados del nuevo atrio de acceso a la sala de oración se creó un espacio
pavimentado de tierra batida y cal, superficie sólida para el tráfico peatonal. Un par de
habitaciones adosadas al norte de la sala venerada servían probablemente para contener
accesorios litúrgicos y las ofertas de los fieles.
Ruinas de la Casa de Pedro.
Los hallazgos encontrados en las otras habitaciones de la ínsula indican su uso
continuado como vivienda.» (extraído de la página
web [Link] de los misioneros franciscanos en Tierra Santa).
Titulus de Dura Europos (Siria) Dura Europos es una antigua población siria que fue
destruida por los sasánidas probablemente entre el siglo II y III. Gracias a excavaciones
arqueológicas iniciadas en el siglo XX hemos podido conocer la existencia en ella de
una domus ecclesiae.
Plano de Dura Europos.
Alrededor de la domus ecclesiae o titulus de Dura Europos se construyó un barrio
cristiano, al igual que el barrio judío se organizaba en torno a la sinagoga. La domus
ecclesiae de Dura Europos se organizaba en torno a un patio principal y parece ser que
constaba de dos alturas, pues en las excavaciones se encontró una escalera.
Planta y axonometría de la Titulus de Dura Europos.
Las estancias de la domus ecclesiae estaban comunicadas entre sí. Como es
característico, estaba dividida en dos salas para separar a los fieles de los catecúmenos,
y se accedía a ella por medio de una gran entrada con escalones.
Dibujos sobre interior del Titulus Dura Europos.
Existía un salón de grandes dimensiones al fondo, que poseía otra entrada, el cual se
cree que servía para celebrar los ágapes. En esta domus ecclesiae podemos
encontrar un baptisterio con una piscina bautismal de reducidas dimensiones, decorada
con pinturas religiosas de temática salvífica. La capilla cristiana, recubierta de frescos, fue
descubierta en 1933 y trasladada íntegramente a la Universidad de Yale.
Restos de la capilla en la Universidad de Yale.
Títulus de San Martino ai Monti (Roma) Bajo la actual basílica de San Martino ai
Monti se han encontrado vestigios de una domus ecclesiae identificada como Titulus
Aequitii. Como hemos comentando al principio del artículo, era habitual que estas
pequeñas iglesias tomaran el nombre del propietario de la casa: en este caso el dueño de
la casa privada romana se llamaba Equizio.
Desde la cripta bajo el ábside de San Martino ai Monti, el Titulus Equitii.
Esta domus ecclesiae fue construida entre el siglo II y III y, según los restos
arqueológicos, se trataba de un edificio rectangular de dos plantas con un patio central.
Se cree que era en la planta baja dónde se realizaba el culto. Es una planta que contiene
una gran sala a la izquierda, la cual estaría destinada a la celebración Eucarística, dividida
por un arco detrás del cual se situarían los catecúmenos.
El titulus Equitii bajo la iglesia de San Martino ai Monti.
Al fondo habría otras dos salas que podrían haber servido para dar catequesis. La sala de
la derecha probablemente sería utilizada para los ágapes. En la Titulus Aequitii no se han
encontrado restos de piscina bautismal. La planta superior seguramente se siguiera
utilizando como vivienda privada.
Titulus Aequitii.
Arquitectura paleocristiana. Historia, características y ejemplos
por Arkiplus
La arquitectura paleocristiana se refiere al estilo arquitectónico que floreció durante los
primeros siglos del cristianismo, especialmente desde el siglo III hasta aproximadamente
el siglo VI. Este estilo arquitectónico se desarrolló en las regiones del Imperio Romano y
se caracteriza por la construcción de edificaciones religiosas, principalmente basílicas
cristianas.
Las iglesias paleocristianas se apoderan de la arquitectura de la basílica romana. La
construcción en el plano centrado se desarrolla a partir de del siglo quinto.
Todavía quedan iglesias paleocristianas de tres, cinco o siete naves, con crucero y
ábside, iglesias de planta central y catacumbas. Las casas han desaparecido, sin dudoso
porque la mayoría de las veces eran construidas en madera. Casi ningún arquitecto de
esta época era reconocido por su nombre.
Historia de la arquitectura paleocristiana
Los paleocristianos son aquellos que se desarrollaron en la Era pre-Constantiniana, para
la construcción de los primeros lugares de entierro, cuando los cristianos comenzaron
a sentir la necesidad de tener lugares donde enterrar a sus muertos, por separado de los
paganos, y adquirir cementerios. La mayoría de las áreas del cementerio se planificaron al
aire libre, pero donde no era posible ocupar grandes áreas, se utilizaron excavaciones.
Desde el siglo II dC Las catacumbas se extenderán, en relación con las características
geológicas de las distintas áreas. Se construirán en Nápoles, Siracusa, Roma, pero
también en el norte de África. Las catacumbas, al contrario de lo que generalmente se
piensa, no eran los lugares secretos donde los cristianos se refugiaron para escapar de la
persecución o ejercer libremente sus cultos, sino cementerios reales. Estos fueron túneles
dispuestos en varios pisos, hechos para acomodar a muchos fallecidos. El término
catacumbas, parece haberse extendido desde el siglo IV, en referencia al nombre del
cementerio ubicado en la Vía Apia, en el lugar llamado precisamente, ad catacumbas. Las
paredes de los túneles poseían los nichos, excavados en la toba, que luego se cerraron
con losas de piedra o baldosas de terracota, donde se grabaron figuras o inscripciones,
en una delgada capa de yeso. A veces, para distinguir una tumba de otra, la aplicación de
una moneda también podría ser suficiente.
Las tumbas pertenecientes a las familias más ricas, en cambio, estaban en habitaciones
aisladas o ubicadas en grupos de ambientes, y se llamaban “cubículo”.
Aquí los cadáveres fueron colocados en habitaciones forradas con piedra o incluso losas
de terracota, y rematadas con arcos, el llamado arcosolio. Después del edicto de
Constantino y el consiguiente reconocimiento del cristianismo, y después de los
acontecimientos históricos posteriores al colapso del poder de Roma como Imperio, el
cristianismo asume un papel decisivo en el marco sociopolítico europeo, precisamente por
ser heredero de la civilización occidental. y los valores de los que era portador. Roma,
como potencia militar, ahora asume el nuevo papel de punto de referencia religioso y
espiritual. El arte y la arquitectura heredarán el patrimonio cultural artístico del mundo
antiguo y lo reelaborarán en sus propias formas, aunque de manera muy gradual.
Características de la arquitectura paleocristiana
1. Basílicas: La basílica fue el tipo de edificio más común durante este período.
Estas estructuras eran utilizadas para actividades litúrgicas y congregaciones
cristianas. Las basílicas paleocristianas solían tener una planta rectangular con
una nave central más ancha y elevada, flanqueada por pasillos laterales. En el
extremo de la nave central, se encontraba un ábside semicircular o poligonal que
albergaba el altar.
2. Ábsides y baptisterios: Los ábsides, especialmente en las basílicas, eran áreas
semicirculares o poligonales en el extremo opuesto al ingreso, donde se ubicaba el
altar. Los baptisterios eran edificios separados o áreas especiales dentro de las
basílicas utilizados para realizar ceremonias bautismales.
3. Columnas y arquerías: A menudo, las basílicas paleocristianas presentaban
columnas y arquerías que dividían el espacio interior. Las columnas eran a
menudo reutilizadas de estructuras romanas anteriores.
4. Simplicidad decorativa: La decoración en la arquitectura paleocristiana era más
sobria en comparación con la opulencia de algunos estilos arquitectónicos
romanos anteriores. Sin embargo, aún se utilizaban elementos decorativos, como
mosaicos y esculturas, a menudo con temas religiosos.
5. Influencia romana: La arquitectura paleocristiana mostraba una clara influencia
de las estructuras arquitectónicas romanas, especialmente en la adaptación de
edificios civiles romanos, como las basílicas civiles, para su uso en el contexto
cristiano.
Elementos de la arquitectura paleocristiana
Estructura de una basílica paleocristiana
1 – Nave
2 – Pasillos
3 – Arco triunfal
4 – Tribuna
5 – Cobertizo de techo de madera
6 – Lucernario ó calado. Clair-étages, son las hileras de ventanas colocadas en los pisos
superiores de la nave que se usó muchísimo 10 siglos después en las iglesias góticas.
7 – Marco
8 – Techo a dos aguas