Sotapor 80 mg: Indicaciones y Dosificación
Sotapor 80 mg: Indicaciones y Dosificación
Sotapor 80 mg comprimidos.
3. FORMA FARMACÉUTICA
Comprimido
Comprimidos redondos biconvexos de color blanco con una línea de división en ambas caras.
El comprimido se puede dividir en mitades iguales.
4. DATOS CLÍNICOS
Arritmias ventriculares:
- Tratamiento de las taquiarritmias ventriculares amenazantes para la vida.
- Tratamiento de taquiarritmias ventriculares no sostenidas sintomáticas.
Arritmias supraventriculares:
-Profilaxis de la taquicardia auricular paroxística, fibrilación auricular paroxística, taquicardia de reentrada
nodal A-V paroxística, taquicardia de reentrada A-V paroxística incorporando vías accesorias y taquicardia
supraventricular paroxística tras cirugía cardíaca.
-Mantenimiento del ritmo sinusal tras la conversión de fibrilación auricular o flutter auricular.
Posología
El inicio del tratamiento o las modificaciones en la dosificación de Sotapor, deben realizarse tras una
valoración médica apropiada incluyendo el control de ECG con medida del intervalo QT ajustado, y una
valoración de la función renal, del balance electrolítico y de la medicación concomitante (Ver sección 4.4).
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Tal y como sucede con otros agentes antiarrítmicos, se recomienda iniciar la administración de Sotapor y
realizar los incrementos de dosis posteriores en un centro con capacidad para monitorizar y valorar el ritmo
cardíaco. La dosificación debe individualizarse y basarse en la respuesta del paciente. Los eventos
proarrítmicos pueden aparecer no sólo al inicio de la terapia, sino también en cada incremento del ajuste de
dosis.
Dadas sus propiedades bloqueantes -adrenérgicas, el tratamiento con Sotapor no debe interrumpirse
bruscamente, especialmente en pacientes con enfermedad cardíaca isquémica (angina de pecho, infarto
agudo previo de miocardio) o hipertensión, para prevenir la exacerbación de la enfermedad (Ver sección
4.4).
Población pediátrica
No se ha establecido la eficacia y seguridad de Sotapor en niños menores de 18 años.
Forma de administración
Se recomienda la siguiente pauta de dosificación:
Sotapor comprimidos, vía oral: La dosis inicial es de 80 mg, administrados en dosis única o dividida en dos
dosis.
La dosificación oral de Sotapor deberá ajustarse gradualmente con intervalos de 2-3 días entre cada
incremento de dosis hasta alcanzar el estado de equilibrio, y permitir la monitorización de los intervalos
QT. En la mayoría de los pacientes se obtiene una respuesta con una dosis diaria de 160 a 320 mg/día,
administrada en 2 dosis divididas con un intervalo aproximado de 12 horas.
Algunos pacientes con arritmias ventriculares refractarias amenazantes para la vida, pueden requerir dosis
de 480-640 mg/día; sin embargo, estas dosis sólo deben prescribirse cuando el potencial beneficio supere el
riesgo de aumentar las reacciones adversas, particularmente las proarritmias. (Ver sección 4.4.).
< 10 Evitar
El aclaramiento de creatinina puede estimarse a partir de la creatinina sérica por la fórmula de Cockroft y
Gault:
Hombres:
(140- edad) x peso (Kg)
72 x creatinina sérica (mg/dl)
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Mujeres: idem x 0,85
Cuando los valores de creatinina sérica se expresan en μmol/l, divida el valor obtenido entre 88,4 (1
mg/dl= 88,4 μmol/l).
4.3. Contraindicaciones
Retirada brusca:
No interrumpir nunca el tratamiento bruscamente en pacientes con angina de pecho.
Se ha observado hipersensibilidad a las catecolaminas en pacientes a los que se suprimió el tratamiento con
-bloqueantes. Se han descrito casos ocasionales de exacerbación de angina de pecho, arritmias graves y,
en algunos casos, se ha notificado infarto de miocardio una vez retirado bruscamente el tratamiento. Los
pacientes deben ser monitorizados cuando se retire un tratamiento crónico con Sotapor, especialmente
aquéllos con cardiopatía isquémica.
La dosis debe reducirse gradualmente en un período de una a dos semanas, y si fuera necesario, iniciar al
mismo tiempo el tratamiento de sustitución. La interrupción repentina puede desenmascarar una
insuficiencia coronaria latente. Además, puede desarrollarse hipertensión.
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Proarritmia:
Experiencia post-comercialización:
La reacción adversa más peligrosa de los medicamentos antiarrítmicos es el agravamiento de las arritmias
preexistentes o la provocación de nuevas arritmias.
Los medicamentos que prolongan el intervalo QT, incluyendo sotalol, pueden producir torsades de pointes,
una taquicardia ventricular polimórfica asociada a la prolongación del intervalo QT.
El riesgo de torsades de pointes está asociado a:
- antecedentes de prolongación del intervalo QT (>450 ms)
- reducción de la frecuencia cardíaca (<60 ppm)
- reducción del potasio y magnesio séricos (especialmente en tratamiento concomitante con diuréticos)
- concentraciones plasmáticas elevadas de sotalol (como consecuencia de sobredosis o insuficiencia
renal)
- el uso concomitante de sotalol con otros medicamentos que prolongan el intervalo QT y se han
relacionado con la aparición de torsades de pointes.(Ver secciones 4.3 y 4.5)
- arritmias ventriculares graves
- en las mujeres, parece incrementarse el riesgo de desarrollar torsades de pointes.
La monitorización por ECG inmediatamente antes o después de los episodios revela normalmente
intervalos QT y QTc prolongados significativamente. En los ensayos clínicos no se inició el tratamiento
con Sotapor en pacientes cuyo intervalo QTc previo al tratamiento excedía los 450 msegundos. Debe
ajustarse con mucha precaución la dosis de Sotapor en pacientes con intervalos QT prolongados.
Ensayos clínicos en arritmia: Durante los ensayos clínicos, el 4,3% de 3257 pacientes con arritmias
experimentaron una arritmia ventricular nueva o un agravamiento de la arritmia ventricular, incluyendo
taquicardia ventricular sostenida (aproximadamente 1%) y torsades de pointes (2,4%). Además, en
aproximadamente el 1% de los pacientes, las muertes se consideraron relacionadas con el fármaco. En los
pacientes con otras arritmias ventriculares y supraventriculares menos graves, la incidencia de torsades de
pointes fue de 1% y 4% respectivamente.
Proarritmias graves incluyendo torsades de pointes se relacionaron con la dosis tal como se indica a
continuación:
Incidencia de proarritmias graves por dosis para pacientes con taquicardia ventricular
(VT)/fibrilación ventricular (VF) sostenida
Dosis diaria (mg) Incidencia de Pacientes (n)
proarritmias graves*
1 - 80 0 (0/72)
81 - 160 0,5% (4/838)
161 - 320 1,8% (17/960)
321 - 480 4,5% (21/471)
481 - 640 4,6% (15/327)
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> 640 6,8% (7/103)
* torsades de pointes o nueva VT/VF sostenida
Otros factores de riesgo para las torsades de pointes fueron la excesiva prolongación del intervalo QTC y
los antecedentes de cardiomegalia o insuficiencia cardíaca congestiva. Los pacientes con taquicardia
ventricular sostenida y con antecedentes de insuficiencia cardíaca congestiva presentan el riesgo más
elevado de proarritmia grave (7%).
El inicio del tratamiento con 80 mg e incrementos graduales en la titulación de la dosis reduce el riesgo de
proarritmia.
Durante el tratamiento, debe efectuarse un control médico estricto y del ECG a intervalos regulares. Si los
parámetros del ECG se deterioran, por ejemplo prolongación de intervalo QRS o QT del 25% o superior,
prolongación del intervalo PQ del 50% o superior, o si el intervalo QTc es mayor de 480 mseg durante el
tratamiento, o si la frecuencia y gravedad de las arritmias aumenta, debe efectuarse una nueva evaluación
de la relación beneficio-riesgo y debe considerarse seriamente la reducción de dosis o la retirada del
medicamento. Debe tenerse precaución, independientemente del intervalo QT, debido a los múltiples
factores de riesgo asociados con torsades de pointes.
Bradicardia: Si el ritmo cardiaco desciende a 50-55 pulsaciones por minuto en reposo y los pacientes
presentan síntomas relacionados con bradicardia, debe reducirse la dosis. La bradicardia aumenta el riesgo
de torsade de pointes. En pacientes con arritmia que recibieron Sotapor en ensayos clínicos, la bradicardia
sinusal (tasa cardiaca < 50 bpm) se observó con una frecuencia del 13%.
Bloqueo aurículo-ventricular de primer grado: Administrar con precaución debido al efecto dromotrópico
negativo del sotalol.
Insuficiencia cardíaca congestiva: Los -bloqueantes pueden deprimir más la contractilidad miocárdica y
provocar una insuficiencia cardíaca más grave. En pacientes con disfunción ventricular izquierda
controlada mediante tratamiento (por ejemplo, inhibidores ECA, diuréticos, digitálicos, etc), se recomienda
tener precaución al iniciar el tratamiento y durante el ajuste de dosis, siendo apropiado utilizar una dosis
inicial baja y una cuidadosa titulación de las dosis.
En un gran ensayo controlado en pacientes con infarto de miocardio reciente sin fallo cardiaco, que no
presentaban necesariamente arritmias ventriculares, el tratamiento oral con clorhidrato de sotalol se asoció
con una reducción del riesgo de mortalidad no estadísticamente significativo en comparación con el grupo
placebo (18%). En un estudio post-infarto que utilizó una dosis fija de 320 mg una vez al día, y en un
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segundo ensayo aleatorizado en pacientes post-infartados de alto riesgo, con fracción de eyección
ventricular izquierda ≤ 40%, y tratados con dosis altas (640 mg/día), hubo indicios de un aumento de
muertes tempranas repentinas.
Cambios electrocardiográficos: Si se observa una excesiva prolongación del intervalo QT > 550 mseg, que
puede ser signo de toxicidad. Se requiere un control estricto y una nueva evaluación de la relación
beneficio/riesgo. El riesgo de torsades de pointes es proporcional al grado de prolongación del intervalo
QT. La pausa sinusal, el paro sinusal y la disfunción sinusal nodal se observaron en menos del 1% de los
pacientes. La incidencia de bloqueo AV de segundo y tercer grado fue de aproximadamente el 1%.
Anafilaxis: Los pacientes con antecedentes de reacciones anafilácticas a una variedad de alérgenos pueden
presentar reacciones más graves en administraciones repetidas con -bloqueantes. Estos pacientes pueden
no responden a las dosis habitualmente utilizadas de adrenalina para el tratamiento de reacciones alérgicas.
Anestesia: Debido a sus propiedades -bloqueantes, sotalol puede disminuir la taquicardia refleja y
aumentar el riesgo de hipotensión. Se debe informar al anestesista de que el paciente está en tratamiento
con sotalol.
Como sucede con otros agentes -bloqueantes, Sotapor debe utilizarse con precaución en pacientes
sometidos a cirugía y en asociación con anestésicos que puedan causar depresión miocárdica, como
ciclopropano o tricloroetileno.
Diabetes mellitus: Sotapor debe utilizarse con precaución en pacientes con diabetes mellitus (especialmente
diabetes lábil) o con antecedentes de episodios de hipoglucemia espontánea, ya que el bloqueo puede
enmascarar ciertos signos importantes del inicio de una hipoglucemia aguda, por ej. taquicardia.
Tirotoxicosis: Los -bloqueantes pueden enmascarar ciertos signos clínicos de hipertiroidismo (por ej. la
taquicardia). Los pacientes susceptibles de desarrollar una tirotoxicosis, deben controlarse adecuadamente
para evitar que la retirada brusca del bloqueo produzca una exacerbación de los síntomas del
hipertiroidismo, incluyendo una crisis tiroidea.
Insuficiencia renal: Sotapor se elimina principalmente por vía renal a través de filtración glomerular y en
un menor grado por secreción tubular. Hay una relación directa entre función renal, medida por creatinina
sérica o por aclaramiento de creatinina, y la semivida de eliminación de Sotapor y su excreción urinaria.
Las dosis deben ajustarse en pacientes con insuficiencia renal (ver sección 4.2.).
Psoriasis: En raras ocasiones se ha comunicado que los medicamentos -bloqueantes exacerben los
síntomas de psoriasis vulgaris.
Debe advertirse a los deportista que este medicamento contiene un principio activo que puede inducir
falsos positivos en las pruebas de dopaje.
Información importante sobre algunos de los componentes de Sotapor: Este medicamento contiene lactosa.
Los pacientes con intolerancia hereditaria a galactosa, insuficiencia de lactasa de Lapp (insuficiencia
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observada en ciertas poblaciones de Laponia) o problemas de absorción de glucosa o galactosa no deben
tomar este medicamento.
Las características especiales de sotalol pueden causar arritmias graves (torsades de pointes),
especialmente en casos de hipopotasemia y y/o bradicardia. La combinación con otros medicamentos es
muy delicada y requiere un estrecho control clínico y del ECG.
Asociaciones contraindicadas:
Floctafenina: en caso de shock o hipotensión inducida por floctafenina, sotalol impide el mecanismo de
compensación cardiovascular.
Asociaciones no recomendadas:
Otros medicamentos que prolongan el intervalo QT: Sotapor se debe dar con extrema precaución junto
con medicamentos que prolongan el intervalo QT. Nota: la siguiente lista no es exhaustiva, debe
consultarse siempre las etiquetas de los medicamentos concomitantes.
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Halofantrina, pentamidina, esparfloxacino, metadona: Aumentan el riesgo de arritmias ventriculares,
particularmente torsades de pointes.
Si es posible, hay que interrumpir los medicamentos inductores de torsades de pointes, a no ser que se trate
de un antiinfeccioso. Si no se puede evitar la combinación, debe medirse el intervalo QT previamente y
controlarse el ECG.
Diltiazem, verapamilo:
Como con otros beta-bloqueantes, pueden aparecer alteraciones en el automatismo (bradicardia excesiva,
parada sinusal), alteraciones de la conducción atrioventricular y sinoatrial y fallo cardíaco (efecto
sinérgico). Este tipo de combinación sólo deberá utilizarse con estrecho control clínico y del ECG,
especialmente en ancianos y al inicio del tratamiento.
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Lidocaína (administración intravenosa): Aumento de los niveles plasmáticos de lidocaina, con posibles
efectos adversos neurológicos y cardíacos (por disminución del aclaramiento hepático de lidocaina). Se
requiere control clínico y del ECG.
Embarazo: Los estudios en animales realizados con clorhidrato de sotalol no han revelado evidencias de
teratogenicidad ni otros efectos perjudiciales en el feto.
No existen estudios adecuados y bien controlados en mujeres embarazadas. Se ha demostrado que el
clorhidrato de sotalol atraviesa la barrera placentaria, y se detecta en el líquido amniótico. Los -
bloqueantes reducen la perfusión placentaria, lo que puede producir muerte fetal intrauterina y partos
inmaduros prematuros. Existe un riesgo elevado de complicaciones cardiacas y pulmonares en el neonato y
en el periodo postnatal. Por consiguiente, Sotapor debe utilizarse durante el embarazo sólo si el potencial
beneficio supera el posible riesgo para el feto. Neonatos pueden experimentar bradicarda, hipoglucemia o
hipotensión después del nacimiento en pacientes que reciban beta-bloqueantes, incluyendo sotalol a corto
plazo. El neonato debe ser monitorizado en las 48-72 horas después del parto, si no es posible interrumpir
la terapia materna con Sotapor en los 2-3 días anteriores al nacimiento.
Lactancia: La mayoría de los -bloqueantes, en concreto los compuestos lipofílicos, pasan a la leche
materna, aunque en grado variable. Sotapor se excreta en la leche materna.
Se ha descrito hipoglucemia y bradicardia en lactantes cuyas madres estaban siendo tratadas con algunos
beta-bloqueantes con baja unión a proteínas plasmáticas.
Por consiguiente, no se recomienda su uso durante la lactancia.
Por tanto, se debe decidir entre interrumpir la lactancia o interrumpir el fármaco, teniendo en cuenta la
importancia del tratamiento para la madre.
No se han realizado estudios de los efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas, pero debe
tenerse en cuenta la incidencia ocasional de efectos secundarios tales como mareo y fatiga (Ver sección
4.8).
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Sotapor es bien tolerado por la mayoría de los pacientes, y las reacciones adversas más frecuentes son
debidas a sus propiedades -bloqueantes. Las reacciones adversas son habitualmente de naturaleza
transitoria y en raras ocasiones precisan la interrupción o retirada del tratamiento. Si se detectan,
habitualmente remiten al reducir la dosificación. Las reacciones adversas más significativas son aquellas
debidas a la proarritmia, incluyendo las torsades de pointes (Ver sección 4.4.)
Uso en arritmias:
En ensayos clínicos, 3256 pacientes con arritmias cardiacas (1363 con taquicardia ventricular sostenida)
recibieron Sotapor oral, de los cuales 2451 recibieron el fármaco durante al menos dos semanas. Los
eventos adversos más significativos fueron torsades de pointes y otras nuevas arritmias ventriculares
graves, que se produjeron en la siguiente proporción:
En resumen, en estudios realizados en pacientes con arritmias cardíacas, fue necesario interrumpir el
tratamiento a causa de los eventos adversos en el 18% de los pacientes. Las reacciones adversas más
frecuentes que ocasionaron la interrupción del tratamiento con Sotapor fueron: fatiga 4%, bradicardia (<50
ppm) 3%, disnea 3%, proarritmia 2%, astenia 2% y mareos 2%.
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Clasificación de órganos del Frecuencia Reacción adversa
sistema
Frecuentes Parestesia
Fatiga
Síncope
Presíncope
Disgeusia
Trastornos oculares Frecuentes Alteración visual
Trastornos cardíacos Muy frecuentes Bradicardia
Disnea
Dolor torácico
Edema
Palpitaciones
Electrocardiografía anormal
Frecuentes Torsade de pointes
Insuficiencia cardíaca
Hipotensión
Arritmia
Síncope
Presíncope
Frecuencia no Bloqueo auriculoventricular
conocida Enfermedad vascular
periférica (síndrome de
Raynaud, claudicación
intermitente)
Angina de pecho
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Clasificación de órganos del Frecuencia Reacción adversa
sistema
Trastornos Frecuentes Espasmos musculares
musculoesqueléticos y del Mialgia
tejido conjuntivo
Artralgia
Trastornos del aparato Frecuentes Disfunción sexual
reproductor y de la mama
Trastornos generales y Frecuentes Pirexia
alteraciones en el lugar de
administración
Circunstancias sociales Frecuentes Discapacidad auditiva
4.9. Sobredosis
Síntomas y tratamiento de la sobredosis: Los signos esperados con mayor frecuencia son bradicardia,
insuficiencia cardíaca congestiva, hipotensión, broncoespasmo, hipoglucemia y crisis (incluidas las crisis
hipoglucémicas). En casos de sobredosis masiva intencionada (2-16 g) de Sotapor, se observaron las
siguientes manifestaciones clínicas: hipotensión, bradicardia, prolongación del intervalo QT, complejos
prematuros ventriculares, taquicardia ventricular, torsades de pointes.
Si se produce una sobredosis, se suspenderá el tratamiento con Sotapor y se mantendrá al paciente en
observación. Además, si fuera necesario, se recomiendan las siguientes medidas terapéuticas:
Hipotensión: Dependiendo de los factores asociados, puede ser útil la administración de adrenalina más que
el uso de isoprenalina o noradrenalina.
Torsades de pointes: Cardioversión DC, marcapasos cardíaco transvenoso, adrenalina, y/o sulfato
magnésico.
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5. PROPIEDADES FARMACOLÓGICAS
Sotapor tiene dos propiedades antiarrítmicas, como bloqueante de -adrenoreceptores (Clase II de Vaughan
Williams) y prolongando la duración del potencial de acción cardíaco (Clase III de Vaughan Williams).
Sotalol no tiene efecto conocido sobre la velocidad ascendente y por consiguiente no tiene efecto sobre la
fase de despolarización.
Sotalol prolonga uniformemente la duración del potencial de acción en tejidos cardíacos ya que retrasa la
fase de repolarización. Sus efectos principales son la prolongación de los periodos refractarios efectivos de
las rutas accesorias auricular y ventricular.
Las propiedades de Clase II y III se pueden reflejar en el electrocardiograma de superficie mediante una
prolongación de los intervalos PR, QT Y QTC (QT corregido por la frecuencia cardíaca) sin alteraciones
significativas en la duración del QRS.
Los isómeros d- y l- de sotalol HCL tienen efectos antiarrítmicos de Clase III similares mientras que el
isómero l- es virtualmente responsable de toda la actividad -bloqueante. Aunque pueden aparecer efectos
significativos -bloqueantes con dosis orales tan bajas como 25 mg, los efectos de Clase III generalmente
se observan con dosis diarias superiores a 160 mg.
La biodisponibilidad de Sotapor por vía oral es prácticamente completa (mayor del 90%). Tras su
administración oral, la Cmax se alcanza entre las 2,5 y 4 horas, y los niveles plasmáticos en estado de
equilibrio se alcanzan en 2-3 días. La absorción se reduce en aproximadamente un 20% cuando se
administra con una comida estándar, en comparación con condiciones de ayuno. En el rango de dosis de
40-640 mg/día, las concentraciones plasmáticas de Sotapor son proporcionales a la dosis administrada. La
distribución es central (plasma) y periférica, con una vida media de eliminación de 10-20 horas.
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Sotalol no se une a las proteínas plasmáticas y no se metaboliza. Presenta escasa variabilidad
interindividual respecto a los niveles plasmáticos. Sotalol atraviesa difícilmente la barrera
hematoencefálica, presentando concentraciones en líquido cefalorraquídeo de únicamente el 10% de las
plasmáticas. La ruta principal de eliminación es la excreción renal. Aproximadamente, del 80 al 90% de la
dosis se excreta inalterada en orina, mientras que el resto se excreta en heces. En caso de insuficiencia renal
son necesarias dosis más bajas (Ver sección 4.2). La edad no altera significativamente su farmacocinética,
aunque una insuficiencia renal en pacientes geriátricos puede disminuir su tasa de excreción, originando
un aumento en la acumulación del fármaco.
6 . DATOS FARMACÉUTICOS
Lactosa monohidrato
Almidón de maíz
Ácido esteárico
Sílice coloidal anhidra
Celulosa microcristalina
Estearato de magnesio
6.2. Incompatibilidades
No se han descrito.
Tres años.
Ninguna especial.
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8. NÚMERO(S) DE AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN
Septiembre 2022
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