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Mujer de Asturias
Fernando Herrero
El agua ha sido considerada, en muchas culturas, uno de
los elementos primordiales del planeta. Elemento húmedo y
fecundador, cuyos beneficios motivaron que algunas religio-
nes personificaran las aguas para poder agradecer así de for-
ma votiva todos los dones recibidos de su actividad. El hecho
de ser considerada como uno de los cuatro elementos vitales,
junto con el fuego, la tierra y el aire, fue la causa de que el
agua se tomara como símbolo de tantas cosas.
En efecto, es símbolo de purificación por lustración y así
lo confirman la ceremonia cristiana del bautismo o las creen-
cias que todavía subsisten acerca del poder limpiador de las
aguas en determinadas fechas del año, renovación cíclica
que llegaba en forma de flor aparecida en las superficies
cristalinas la mañana de San Juan. Purificación también,
pero por destrucción, es la que se lleva a cabo en múltiples le-
yendas de la mitología universal en las que un diluvio o el
agua salida a borbotones del fondo de la tierra, anega y ani-
quila a los seres humanos, habitualmente por algún extravío
o por falta de virtud (recordemos el caso del Lago de Sana-
bria y su famosa leyenda). No es extraño, por tanto, que des-
de tiempos remotos se considerara la posibilidad de que exis-
tieran dos ámbitos –el mundo y el inframundo– en los que
las aguas (de vida en el primer caso y amargas en el segun-
do) se comportaban de modo diferente y proporcionaban
bien o mal, según el caso lo propiciara.
Muchos pensadores de la antigüedad clásica vieron en el
agua el principio de todas las cosas, de ahí que innumerables
veces fuese considerada también un símbolo maternal o una
fuerza pasiva. Athanasius Kircher, el jesuíta pensador que
quiso convertir en ciencia las cosas más peregrinas que se le
ocurrían, ideó –para explicar el ciclo de las aguas– una espe-
cie de circuito en el que el líquido de los mares entraba, gra-
cias a unos grandes remolinos, en unas cavernas muy pro-
fundas cuya presión conducía el agua hasta la cima de las
montañas por medio de unas arterias subterráneas. Si se per-
foraba la tierra, esas arterias dejaban salir el líquido –calien-
te o frío, según estuviese la corteza de la tierra–, a la superfi-
cie, dando lugar a los manantiales y a las aguas termales.
En los juicios de Dios medievales, también llamados orda-
lías, se sumergía a las brujas en el agua para tener la certeza
de que lo eran. Si se hundían, se suponía que no eran brujas y
quedaban libres. Si flotaban como corcho, eran condenadas.
S U M A R I O
Pág.
La celebración pagana del Año Nuevo, con el ruido- que los padres tenían para con el Templo al nacerles el
so preámbulo de la Nochevieja, ha venido hoy a eclipsar primer varón o bojor (Éxodo, XIII, 2 y ss.); y la segunda
casi a la antigua festividad judeo–cristiana de la circun- se refiere a la obligación que tenían las mujeres casadas
cisión del Mesías, que la Iglesia conmemora y celebra el de purificarse tras del parto (Levítico, XII, 1 y ss.). María
día 1 de enero. fue a purificarse a los cuarenta días justos de haber pari-
do a Cristo, salida que conmemora la Iglesia Católica el
Desde que el varón hebreo abre los ojos al mundo,
día 2 de febrero bajo la advocación de La Candelaria o
ocho días naturales han de pasar para que sea circuncida-
do, imprimiendo así en su cuerpecito la señal de la Alian- María de las Candelas; de ahí que un villancico muy
za que Yahvé firmó con su Pueblo Elegido a través del cantado en toda la tierra madrileña, y diría yo que en me-
patriarca Abraham. Jesús nació y vivió como hebreo, y dia España, enuncie –confundiendo ingenuamente el ri-
por ello, cumplidos ocho días desde su nacimiento en Be- tual judío y la liturgia cristiana–:
lén, acudió en brazos de su Madre al templo de Jerusalén Esta noche nace el Niño
para que el piadoso Simeón pudiera morir tranquilo tras y mañana le bautizan,
haber circuncidado al Mesías que aguardaba con ahínco. y el día de las Candelas
Treinta y tres años después, tras la Resurrección y poste- sale con su madre a misa.
rior Ascensión de Jesucristo a los cielos (al Cielo, según
los últimos dictámenes del Vaticano), aquel diminuto ani- Fue uso común en casi todos los pueblos madrileños
llo de carne dejado en la tierra pasó a convertirse en la la procesión alrededor de la iglesia el día 2 de febrero.
única reliquia corpórea del Nuevo Maestro Rebbí Yehos- Llevando velas y cirios los fieles acompañaban a la ima-
hua (Yeshu). Pero el problema surge al comprobar que gen de María con el Niño, al tiempo que vaticinaban pro-
hasta nosotros han llegado dos largas docenas de prepu- nósticos meteorológicos según se apagaran o no las luces
cios que disputan entre sí la pertenencia al cuerpo del que portaban. En Navalagamella decían:
Salvador, que está hoy sentado a la derecha del Padre (2). Si la Candelaria implora
El llanto que el Niño–Dios vertiría cuando, sobre las el invierno fora (fuera).
rodillas de su sandaq o padrino, sintió en lo más íntimo a lo que los más sensatos respondían:
de su naturaleza humana la cuchilla de Simeón constitu-
ye el primero de los siete dolores que sufrió la Virgen y Implore la Candelaria
que cantan las composiciones marianas. En Guadalix de o deje de implorar,
la Sierra entonaban estos versos el día de Viernes Santo la mitá del invierno
al son de un viejo órgano de tubos hoy desaparecido: nos queda por pasar (4).
Cuando presentáis a Dios, Largos siglos de antisemitismo latente y militante por
mucho, Madre, os martiriza parte de la Iglesia Católica hicieron que el verdadero sig-
la espada, que al Hijo y Vos, nificado de la Fiesta que conmemora la Circuncisión de
de Simeón profetiza (3). Cristo pasase a un segundo plano, dando lugar a un sin-
fín de anécdotas y dislates, verdaderos esperpentos de la
Lucas (II, 21-32) relata así aquellos hechos: “Cuando ignorancia que esta sociedad tuvo, y aún tiene, al respec-
se hubieron cumplido los ocho días para circuncidar al to (5). Aún así resulta curioso que en pleno Siglo XVII
Niño, le dieron el nombre de Jesús, impuesto por el án- –el que persiguió con más saña las prácticas criptojudai-
gel antes de ser concebido en el seno. Así que se cum- cas en España– saliese la católica Majestad de Felipe IV
plieron los días de la purificación conforme a la Ley de a celebrar la efeméride en la Villa y Corte: “El primer
Moisés, le llevaron a Jerusalén para presentarle al Señor, día de este año [1642], (Dios nos le deje acabar con
según está escrito en la Ley del Señor que «todo varón bien), fue Su Majestad (que Dios guarde) a la fiesta de la
primogénito sea consagrado al Señor», para ofrecer en estampa de la Compañía de Jesús, donde en el Colegio
sacrificio, según lo prescrito en la Ley del Señor, un par Imperial se celebra la Circuncisión del Señor” (6).
de tórtolas o dos pichones. Había en Jerusalén un hom-
bre llamado Simeón, justo y piadoso, que esperaba la Salvo en composiciones que de legua y media huelen
consolación de Israel […]”. En realidad el Evangelista a la pluma de algún vate –como la anotada en cierto cua-
mezcla en este pasaje dos preceptos de la Ley Mosaica dernillo manuscrito que García Matos ojeó en los años
referidos ambos al nacimiento de un varón primogénito, 40 del pasado siglo y pude yo aún sostener en Casarru-
como fue el caso de Cristo si atendemos a los Evangelios buelos–, poca memoria queda en el cancionero tradicio-
Canónicos. La primera ordenanza alude al compromiso nal madrileño del auténtico sentido que tuvo la berit mi-
—3—
láh (7) hebrea que se aplicó a Cristo. Dice así el texto aquel año. En primer lugar cantaban todos el romance
que cantaban en este pueblo sagreño los casados al com- navideño (muestra 6) en las puertas del alcalde y más
pás de un tambor: tarde frente a la casa el cura, donde se encabezaba la co-
pla con el siguiente exordio:
“Los muchachos (¿?) esta noche
al toque de su tambor Por ser cabeza mayor
vienen a cantar coplillas y gobernador del pueblo
de Dios, la circuncisión. le venimos a cantar
[..................................] al sacerdote el primero.
Un poco atención exijo
Dispersándose luego los cuatro grupos para seguir su
de mi auditorio estimado, canto por todo el caserío. Las gentes daban algunas mo-
y oiréis la circuncisión nedas que, una vez reunidas, servían para sufragar el
del Verbo Eterno humanado. gasto de la festividad y el organillo, que últimamente se
[...................................] alquilaba en Madrid; pero los más entregaban productos
En los brazos de María eleborados en la matanza casera y dulces, que los canto-
hecho hombre todo un Dios, res pedían con versos tan sugerentes como estos:
apenas nace va al templo
a hacer la circuncisión. Aguardaros, compañeros,
Allí va porque se cumpla que en esta casa hay doncella,
la profecía, el Gran Dios, nos tiene un bollo que dar
y derramando su sangre más blanco que la azucena,
la alianza confirmó. masado con aguardiente,
El sacerdote le toma anís, azúcar y almendras.
a este divino Señor. Cuando nos le salga a dar
Jesús le ponen por nombre, aquí, esta (10) noble doncella,
como el ángel anunció. gusto será ver al bollo,
Con este acontecimiento más gusto será verla a ella.
la antigua Ley ha cesado, Para alcanzar la dignidad de mayordomo era –mien-
y la moderna de gracia tras duró la obligatoriedad del prestación militar– venir
a regir ha comenzado” (8). cumplido del servicio. Los danzantes fueron durante mu-
Cincuenta años más tarde ya sólo alcancé a grabar el cho tiempo los quintos tallados que próximamente debían
comienzo de esa relación, con ligeras variantes (Muestra abandonar el pueblo camino de la milicia, mientras que
2), que guardaba en la memoria una mujer muy anciana: hoy asumen ese papel los garzones de catorce o quince
años que danzan con el floreo de la dulzaina y el redoble
Esta noche los casados, de la caja delante de la Imagen del Niño. Son cuatro mu-
al toque de su tambor, chachos que avanzan danzando con sus castañuelas, ha-
vienen a cantar coplillas, ciendo cruces periódicos por las calles del Lugar [Fig. 1]
misterio y circuncisión. delante de un Niño Jesús que pasea la primera y fría ma-
Otra composición romanceada que aún cantan en ñana de enero orlado de mandarinas y caprichos de papel
Navalagamella (Muestra 6) la última noche del año va [Fig. 2]. Es adorno imprescindible para estas cuatro figu-
recorriendo en sus versos los principales hitos del Naci-
miento, la Epifanía y Circuncisión del Mesías. Aunque
muy corrompido ya el vocablo que utiliza, conserva me-
moria clara de cómo es esa ceremonia donde se impone
al niño judío el nombre que ha de acompañarle hasta la
meará o tumba:
El día uno de enero
tratan de circunciriarlo,
Jesús le ponen por nombre,
que ha sido el más elevado (9).
Por ser precisamente en Navalagamella donde la
Fiesta del Niño ha conservado hasta hoy la complejidad
perdida en otros pueblos, conviene recalar un tanto en el
ritual que allí se observa la noche de San Silvestre y en
la primera mañana del Año Nuevo. Cuatro mayordomos 1 de enero de 1994. Abriendo paso a la pequeña Imagen, avan-
se repartían, en otros tantos bandos, las calles del pueblo zan los cuatro mozos que, en calidad de danzantes, tocan sus
y el conjunto de los mozos: cinco para cada uno, en caso castañuelas y van trazando en la carrera cruces y vaivenes al son
de haber veinte jóvenes varones dispuestos al menester de la dulzaina. (Foto: Begoña Martín Santos. Col. Marcos León).
—4—
ras el sombrero de ala ancha cuajado de rizadas cintas forma, los últimos vestigios de un código en el hacer y
[Fig. 3] que dejan caer sus cabos multicolores por la es- de unas fórmulas en el hablar que murieron con la socie-
palda y que ellos hacen revolotear en las venias que rea- dad tradicional.
lizan al entrar y salir de la iglesia. Cubren además sus
hombros con un mantoncillo multicolor que recuerda la Fijémonos despacio en la muestra 3 recogida en Cer-
estampa de otros danzantes, que con palos y castañuelas vera de Buitrago. Comienza su enunciado aclarándonos
caligrafiaron danzas masculinas en pueblos madrileños que la obligación de entonar las demandas a repique de
no muy distantes como Chapinería o Villamantilla (11). tambor recaía en los “hijos de vecino”:
Si no fuera obligación
de los hijos de vecino,
no se viniera a cantar
el aguinaldo del Niño.
Ese tratamiento era el que se daba en el Siglo XVII a
los naturales, que no forasteros, del lugar, casi siempre
gente de recursos. Sabemos por ejemplo del alumbra-
miento de una infanta, hija de Felipe IV e Isabel de Bor-
bón, en diciembre de 1623: “A dieciocho se levantó de
parida la Reina nuestra señora, hizo un festín en su casa
el Marqués de Alcañices y convidó toda la Corte, y el
Rey y sus hermanos estuvieron detrás de la celosía. Hízo-
se una comedia con diferentes saraos, bailarines y másca-
ras, todos de hijos de vecino, los más diestros. Fue fiesta
muy entretenida. Después les dio una gran colación y se
1 de enero de 1994. Sobre las engalanadas andas del Niño han de- continuó dos días para que lo viesen las señoras” (12).
jado sus sombreros los cuatro mayordomos que pasearán destoca-
dos al Niño Jesús. (Foto: Begoña Martín Santos. Col. Marcos León). Respecto a las coplas que enfila esta petición de Cer-
vera, resulta curioso encontrar la imagen del “águila fie-
ra” que maltrata entre sus afiladas uñas al inocente cor-
Difuminado ya su referente bíblico, la Fiesta del Ni- dero, como si todo el poder del Olimpo descargara con
ño se convirtió en una celebración esencialmente mascu- sadismo su altanería en la figurilla de un cristo manso e
lina, oficiada casi siempre por los solteros o mozos; limi- inocente, verdadero Agnus Dei. Dicen así las estrofas
tándose, en la mayoría de las localidades madrileñas, su que ahora comento:
ritual a las peticiones de aguinaldo –harto reglamenta-
das, eso sí– que realizaban los mozos en la noche–víspe- Por lo más alto del cielo
ra de la fiesta. Llamaban a la dádiva aguinaldo del Niño: pasaba un águila fiera,
aguinaldo por ser propina obtenida en plena etapa navi- con un cordero en las uñas
deña, y del Niño por dedicar a su culto buena parte de lo que grandes balidos pega.
allegado. Por todo ello rezuman rancio arcaísmo estas Vivo le saca los ojos,
postulaciones masculinas que son, en el fondo y en la vivo le saca la lengua,
y para mayor dolor
el corazón le atraviesa.
Esta imagen sanguinaria, ese agredir y mutilar al
contrario mientras aún está vivo, es un lugar común en
las terribles venganzas que el romancero tradicional re-
serva para quienes han osado ultrajar los símbolos del
cristianismo o el código del honor. En una espléndida
versión del Saco de Roma que recogí en Cedillo de la
Torre (Segovia), rematada por una tirada de versos de El
robo del sacramento, encontramos la misma sentencia:
...........................................
–Desde allí marché a la ermita
donde Cristo está enclavado,
y le harté de puñaladas,
que sangre quedó chorriando.
1 de enero de 1994. El recamado sombrero –que los mayordomos
se han quitado por respeto a la proximidad divina- luce bien en
–¡Vivo te corten los pies,
los danzantes, cuando al viento en sus mudanzas las multicolores vivo te corten las manos,
cintas que cuidadosas manos cosieron y alternaron. vivo te saquen los ojos,
(Foto: Begoña Martín Santos. Col. Marcos León). vivo te anden arrastrando!– (13).
—5—
Lope de Vega fue el poeta que manejó con singular 4. (Y) al revolver una esquina
destreza estos tropos poéticos que tomó del pueblo, de- me llevó la capa el viento,
volviéndoselos a veces corregidos y aumentados. En ¡alabado sea Dios
efecto, el águila que sobrevolaba el cielo velazqueño de y el bendito sacramento!
Cervera, fue la protagonista de un romance –asonantado
en (áo)– que el Fénix debió de escribir en Alba de Tor-
mes cuando anduvo allí desterrado en la Corte ducal en MUESTRA 2
la última década del Siglo XVI. El fragmento romancea- Recogida en CASARRUBUELOS. Cantada por Mer-
do que ahora nos interesa dice así: cedes Vara Palomeque, de 89 años de edad. Fue grabada
Sobre unas tajadas rocas en Griñón (Madrid) el día 22 de Diciembre de 2003 por
que al cielo sus hombros prestan, Jose Manuel Fraile Gil, Pablo Martín Jorge y Alberto
a quien mira el sol primero Rodríguez Rodríguez.
y a quien a la postre ciega, 1. Esta noche los casados
tan estériles que dellas al toque de su tambor
ni un árbol solo no cuelga, vienen a cantar coplillas,
cubiertas de ovas peinadas misterio y circuncisión.
que arrastraban por la tierra, ........................................
en lo más alto de todas 2. Mañana por la mañana
se vía un águila fiera, antes de tocar a misa
con un cordero en las uñas, nos daréis el aguinaldo
balando con voces tiernas. para aumento de la rifa.
Para haberle de matar,
por los ojos le comiença, NOTA: La Nochebuena eran tres fiestas: la primera Nochebue-
y cuando ciego le tuvo na (24 de diciembre), la segunda Nochebuena (31 de diciembre) y
al coraçón dio la vuelta (14). la relación de los Reyes. La primera era la de los solteros, la de los
.................................... mozos; la segunda, la de los casados. Salían siempre con un tam-
bor y cantando. Por la noche era cuando cantaban y luego por la
Mucho me costó recoger el manojito de muestras que
mañana iban a pedir y decían: –Tenga usté felices días, felices
a continuación encontrará el lector amable. Sé que fue-
Pascuas, espirituales y temporales. Y llevaban dos canastos, y allí
ron bastantes más los pueblos que celebraron la fiesta y
la gente les echaba lo que les parecía: longaniza, chorizo, dul-
que hoy ni siquiera recuerdan el canto de los mozos en
ces…, y luego todo eso se subastaba y era para comprar cera. Con
demanda de aguinaldo. Sirva como ejemplo de este olvi-
esa cera luego adoraban al Niño las tres Nochebuenas, se ponían
do generalizado el testimonio recogido en Horcajuelo de
los hombres en fila, en la iglesia, con la vela en la mano, e iban
la Sierra: Dice que salían los mozos pidiendo las Pas-
pasando. Cuando los chicos se hacían ya mozos y empezaban a ir
cuas, con un Niño Jesús; iban a dar las Pascuas, y lleva-
con los solteros, el primer año que iban decían: –A tomar hacha.
ban el Niño adornado con unos haces de cintas de colo-
res, y la gente les daba; dicen que iban cantando con al-
mireces y eso, pero yo ya no lo he conocido (15).
MUESTRA 3
Recogida en CERVERA DE BUITRAGO. Cantada
MUESTRA 1 por Paulina García García, Gabina Acebedo Martín, Lu-
Recogida en BERZOSA DE LOZOYA. Cantada por cía García Nogal, Rosa García Nogal, Basilisa Acebedo
Juan Yagüe Martín, de 60 años de edad. Fue grabada el Martín, Felisa García Nogal y Asunción Sanz. Fue gra-
día 16 de junio de 1994 por José Manuel Fraile Gil, Mar- bada el día 25 de septiembre de 1994 por José Manuel
cos León Fernández, Juan Manuel Calle Ontoso, Ricarda Fraile Gil, Marcos León Fernández, Juan Manuel Calle
Cantarero Sánchez y Héctor Martínez López (16). Ontoso y Enrique Santarén Jiménez (17).
1. Esta noche es San Silvestre, 1. Si no fuera obligación
y los mozos del Lugar de los hijos de vecino,
(y) han tenido la costumbre no se viniera a cantar
del aguinaldo cantar. el aguinaldo del Niño.
2. (Y) el aguinaldo del Niño 2. El aguinaldo del Niño
para nosotros no es, esta noche le cantamos
el día de Jueves Santo y a por las lindas mercedes
en la iglesia lo veréis. (y) a la mañana tornamos.
3. (Y) el aguinaldo del Niño 3. A la mañana tornamos
esta noche le cantamos con la cesta y la navaja,
y si no nos dan mercedes, a pedir el aguinaldo,
a la mañana tornamos. ¡por dios, no seas escasa!
—6—
4. El aguinaldo del Niño Por ser cabeza mayor
para nosotros no es, y gobernador del pueblo
es para Dios y su Madre le venimos a cantar
y el bendito San José. al sacerdote el primero.
5. El bendito San José .................................
y la Virgen de la O. Para celebrar la Gloria
En el Valle Josafá del Mesías Soberano
nos echen la bendición. 2 damos principio a esta noche,
6. Por lo más alto del cielo por ser vísperas de año.
pasaba un águila fiera, Entre cuatro mayordomos
con un cordero en las uñas así nobles como honrados,
que grandes balidos pega. 4 celebramos muy gustosos,
7. Vivo le saca los ojos, con alegría cantamos,
vivo le saca la lengua, las penas y sentimientos
y para mayor dolor que en el camino pasaron
el corazón le atraviesa. 6 la Soberana María
8. Al pasar por tu ventana y su dulce Esposo amado.
me llevó la capa el viento, Para llegar a Belén
¡por siempre sea alabado cinco días caminaron
el bendito sacramento! 8 y por no encontrar posada
se salieron del poblado.
NOTA: Esto era cosa de los hombres, de los mozos. Salían con En un humilde aportal
un tambor, lo principal era el tambor, salían de noche a pedir, que a nulo estaba arruinado,
cantaban y se les daba lo que se podía a la mañana siguiente. 10 nació aquel Sol de justicia
de fríos todo temblando.
En sus pechos lo reclinan
MUESTRA 4 por haberlo sustentado.
Recogida en GANDULLAS. Recitada por María Lo- 12 El día uno de enero
bo Sanz, de 88 años de edad. Fue grabada el día 20 de tratan de circunciriarlo,
agosto de 1995 por José Manuel Fraile Gil, Juan Manuel Jesús le ponen por nombre,
Calle Ontoso y Susana Weich-Shahak. que ha sido el más elevado.
14 A los seis días siguientes
1. El aguinaldo del Santo tres Santos Reyes llegaron,
para nosotros no es, que venían del Oriente
es para lucir al Santo por una estrella guiados,
y al bendito San José. 16 mostrando pechos por tierra
NOTA: Salían los mozos a cantar por la noche y luego salían humildes se arrodillaron,
a pedir con dos cestos la mañana del día Año Nuevo. En uno ofreciéndoles sus dones,
echábamos lo del santo y en el otro lo que se daba pa ellos. Y lue- su bendición alcanzaron,
go lo que se había dao al Santo se subastaba el día Los Reyes. 18 la del Reino de los Cielos
que es la que más deseamos.
******************
MUESTRA 5 Aguardaros, compañeros,
que en esta casa hay doncella,
Recogida en HUMANES. Cantada por Felisa Varela nos tiene un bollo que dar
Caballero, de 67 años de edad. Fue grabada el día 5 de más blanco que la azucena,
diciembre de 2000 por José Manuel Fraile Gil, Paz Gó- masado con aguardiente,
mez Fernández y Marcos León Fernández. anís, azúcar y almendras.
Cuando nos le salga a dar
1. El día de San Silvestre,
aquí, esta noble doncella,
último día del año,
gusto será ver al bollo,
que venimos a cantar
más gusto será verla a ella.
pa que nos den l’aguinaldo.
MUESTRA 6 MUESTRA 7
Recogida en NAVALAGAMELLA. Cantada por Ale- Recogida en PAREDES DE BUITRAGO. Recitada
jandro Ventura Serrano, de 49 años de edad. Fue grabada por María Sanz Moreno, de 71 años de edad. Fue graba-
el día 7 de mayo de 1994 por José Manuel Fraile Gil, Juan da el día 30 de octubre de 1994 por José Manuel Fraile
Manuel Calle Ontoso y Marcos León Fernández (18). Gil y Marcos León Fernández.
—7—
1. Si no fuera obligación 1. Buenas noches a la una,
de los hijos de vecino, buenas noches a las dos,
no se vendría a cantar buenas noches, buenas noches,
el aguinaldo del Niño. buenas noches nos dé dios.
2. El aguinaldo del Niño 2. El aguinaldo del Niño
para nosotros no es, venimos cantando en ronda,
el día de Jueves Santo para que el Niño no pierda
en el altar lo veréis. (y) esta bendita limosna.
3. El aguinaldo del Niño
le venimos a cantar
MUESTRA 8 para que el Niño no pierda
lo que le solían dar.
Recogida en ROBLEDILLO DE LA JARA. Recitada 4. El aguinaldo del Niño
por Elisa, de unos 70 años de edad. Fue grabada el día 12 para nosotros no es,
de octubre de 1994 por José Manuel Fraile Gil, Marcos mañana, si vais a misa,
León Fernández y Salvador Alonso de Martín. (y) en el altar le veréis.
1. El aguinaldo del Niño 5. El aguinaldo del Niño
para nosotros no es, para nosotros no es nada,
que es para lucir al Niño que es para lucir al Niño
y el bendito San José, y a la Virgen Soberana.
Mañana si vas a misa 6. ¿Qué es aquello que reluce
en el altar lo veréis. por cima del campanario?
2. Cuatro puertas tié la iglesia, Ni es estrella, ni es lucero,
entrando por la mayor, que es la Virgen del Rosario.
haciendo la reverencia 7. ¿Qué es aquello que reluce
al santísimo Señor; por cima de la campana?
3. Cuatro puertas tié la iglesia, Ni es estrella, ni es lucero,
que es la Virgen Soberana.
entrando por la chiquita,
8. ¿Qué es aquello que reluce
haciendo la reverencia
por cima de la veleta?
a las ánimas benditas.
Ni es estrella, ni es lucero,
NOTA: El día de Nochevieja, que es la noche de San Silvestre, que es la Virgen de Secreta. [sic]
pues esa noche hacían una luminaria los mozos. Cada mozo te- 9. Al revolver de esta esquina
nía que llevar una carga de leña y las colocaban así, muy coloca- me llevó la capa el viento,
ítas en un montón. Llamaban al señor cura que le bendecía y lue- para siempre sea alabado
go la prendían la luminaria, la luminaria de San Silvestre que la el Santísmo Sacramento.
llamaban. Y luego los mozos iban pidiendo el aguinaldo por las 10. Estas puertas son de pino
calles, como de ronda, cantando cantares. Luego al día siguiente, y el cerrojo de oro y plata,
que era el día Año Nuevo, venían recogiéndolo por las casas y con aquí vive un caballero
lo que les daban hacían cena, llamaban al señor cura y al ayun- que alumbra a la Virgen Santa;
tamiento, y hacían cena, y luego baile, claro. Y por la mañana 11. Estas puertas son de pino
venían también los chicos en pandas y a esos se los daba cosas de y el cerrojo es de latón,
chicos: castañas, nueces o chocolate; y esos cantaban: que aquí vive un caballero
que alumbra a nuestro señor.
Danos, danos, danos, 12. Cuchillito, cuchillito,
si nos has de dar, bien te veo relucir,
que venemos tarde las tajás del lomo y magro
y hay mucho que andar. bien te las veo partir;
Danos aguinaldo, 13. Cuchillito, cuchillito,
no nos des bellotas, bien te veo relumbrar,
mira que traemos las tajás de lomo y magro
las alforjas rotas. bien te las veo cortar.
14. Ya se sube en el banquillo
MUESTRA 9. la mujer del hombre bueno,
ya se sube en el banquillo
Recogida en SAN MAMÉS (Ayto. Navarredonda). para darnos el torreno;
Cantada por Jesús y Vicente Ramírez García, de 76 y 73 15. ya se sube en el banquillo
años de edad respectivamente. Fue grabada el día 21 de la mujer del hombre honrado,
octubre de 2005 por José Manuel Fraile Gil, Marcos León ya se sube en el banquillo
Fernández y Teresa Domingo Martín. pa darnos el aguinaldo.
—8—
16. Perdonarán los señores 1. Madre, a la puerta hay un Niño
por lo poco y mal cantado, más hermoso que el sol bello,
pues soy nuevo en el oficio y dice que tiene frío
y no estoy esaminado. porque el pobre viene en cueros.
Me quisiera esaminar Anda, dile que entre,
con una niña ‘e quince años, se calentará
y aunque tenga dieciséis porque en este mundo
por un año no reparo. ya no hay caridá
Que tenga los ojos negros ni nunca la ha habido,
y los labios encarnados, ni nunca la habrá.
y los dientes de su boca 2. Entró el Niño y se calienta
como piñones mondados. y mientras se calentaba,
17. Pajarillo lisonjero, le pregunta la patrona:
bajas a beber al río, –¿De qué tierra o de qué patria?
te paras en la arboleda –Mi Padre es del Cielo,
y con ésta me despido. mi Madre también,
yo bajé a este mundo
NOTA: Éramos los hombres los que cantábamos, porque era a
para padecer.
la una o las dos de la madrugada del día 1 de enero, y entonces
3. –Hasle la cena a este Niño,
las mozas estaban acostadas. Iba uno tocando el almirez, y el que
para si quiere cenar.
mejor cantaba iba por delante y los otros contestaban. Se cantaba
–No quiero cenar,
en tres o cuatro sitios del Lugar: En la solana, en las Cortes de Le-
no quiero cenar,
ón (en el curato, que decíamos), en la calle del Nuncio, y así... Y
mi Madre de pena
luego por la mañana iban dos, cada uno con una cesta, iban re-
no podrá cenar
cogiendo garbanzos y judías secas en una cesta, y en la otra les
y aunque ganas tenga,
echaban chorizo y tocino, que eso era para los mozos, para comer
no tendrá que echar.
los mozos. A la que se salía de la iglesia, de la misa, se subastaba
4. –Hasle la cama a ese Niño
los garbanzos y las judías, y con aquel dinero comprábamos una
para si quiere dormir,
vela grande, que llamábamos el velón, era como de a metro y co-
–No quiero dormir,
mo mi brazo de gordo; aquel se colocaba en la iglesia y se encen-
no quiero dormir,
día todos los domingos y duraba too el año.
mi cama es el suelo
desde que nací,
y mientras yo viva
MUESTRA 10
ha de ser así.
Recogida en VILLAMANTILLA. Cantada por To- 5. A otro día por la mañana
más Núñez Lozano, de 46 años de edad. Fue grabada el el Niño se levantó
día 11 de junio de 2005 por José Manuel Fraile Gil y Al- y le dijo a la patrona
berto Rodríguez Rodríguez (19). que se quedaran con dios.
–Y si alguien viniera
1. Nuestra Señora del Prado,
por mi preguntando,
patrona de Talavera,
digan que en el Templo
quédese con esta dama,
estoy implorando.
que ésta es la jota postrera.
6. La Virgen buscaba al Niño
2. Señora, dispensará
por caminos y veredas
por lo poco y mal cantado,
y a todo el que se encontraba
que la noche de los Reyes
le dice de esta manera:
se desharán los agravios.
–¿Quién ha visto al Niño,
3. Después de haberte cantado,
al sol de los soles,
todos juntos te pedimos,
al que nos alumbra
que a la mañana nos des
con sus resplandores.
aguinaldo para el Niño.
Si a mi me dijeran
mi Hijo ánde estaba,
de rodillas fuera
MUESTRA 11
hasta que lo hallara.
Recogida en ZARZALEJO. Cantada por Victoria Man- 7. San José dijo a la Virgen:
zano Pizarro. Fue grabada el día 4 de junio de 1993 por Jo- –Tú te has ido con tu Hijo,
sé Manuel Fraile Gil, José Luis Rodríguez Pérez, Álvaro y a mi me hais dejado sólo,
Fernández Buendía y Marcos León Fernández (20). el corazón me hais partido.
—9—
8. Con esto queden con dios El segundo testimonio me fue dictado por una extraordinaria
y dencansen en la cama mujer de firme credo católico, que nada tuvo de beata ni oscu-
y darán el aguinaldo rantista. Se llamó María Luisa Fernández de la Cotera y nació en
al Niño por la mañana. el estío madrileño de 1909. Recordando su infancia me contó un
día: “Yo estudié todo el bachillerato con las monjas de Ramales
NOTA: Esto se cantaba el día de Nochevieja, por la noche,
[Ramales de la Victoria – Cantabria]. Eran monjas Mercedarias, y
porque el día del Niño es el día uno; y luego por la mañana iban
con ellas aprendí mucho. Hacíamos además obras de teatro: La
pidiendo por las casas, a las casas en las que habían ido cantan-
hija del rabino, Fabiola… Hicimos muchas […]. Un día le pre-
do. Iban con las zambombas y todo eso.
gunté a la madre Cervellón: –Madre, en la fiesta de la Circunci-
sión…, ¿qué se celebra? Entonces la madre, arreglándose los
pliegues del hábito, me dijo: –Pues es que… verás, a los niños
judíos, cuando nacían, les llevaban al templo y allí el Sacerdote,
NOTAS les daba una palmadita en la espalda; y a Jesús, pues también se
(1) El germen de este artículo quizá aparezca en el Vol. II. del la dieron“. (Entrevista realizada en Bilbao durante el verano de
Cancionero Tradicional de la Provincia de Madrid. Ciclo Festivo 1989). Sin comentarios.
Anual, Ed. Consejería de Cultura y Deportes - Comunidad de Ma- (6) PELLICER, José de: “Avisos”. Col. Temas de España, nº 31.
drid. Col. Biblioteca Básica Madrileña. Madrid, (en prensa, no sé Ed. Taurus, S. A. Madrid, 1965. Edición a cargo de don Enrique
por cuánto tiempo). Tierno Galván.
(2) Acerca del tráfico de reliquias originado en la Edad Media, (7) La traducción literal de esta locución hebrea sería “pacto
y más concretamente sobre el tema que nos atañe, véase la obra
de la palabra”, entendiéndose en su más amplio sentido como
de ESLAVA GALÁN, Juan: El fraude de la Sábana Santa y las reli-
compromiso del hombre –del niño varón recién nacido– con la
quias de Cristo, Ed. Planeta, S.A., Barcelona, 1997. Cap. II: El San-
Ley Escrita o Torá. La ceremonia se practicaba antaño en la casa
to Prepucio.
familiar, donde la parida y el niño permanecían acostados, acom-
(3) Puede escucharse en el C.D. Madrid Tradicional. Antolo- pañados por un grupo de hombres que distraían la espera cantan-
gía. Vol. 14. Guadalix de la Sierra. Ed. SAGA, S. A. (KPD- do, y protegidos por filacterias y talismanes, pues tanto ella como
10/2057). Madrid, 2000. Corte 11. Son estos los seis dolores res- el recién nacido podían ser víctimas propicias e indefensas para la
tantes: la huida a Egipto con Jesús y José ante la degollación de ainará o mal de ojo. A la hora de practicar la pequeña operación,
los inocentes, la pérdida de Jesús en el Templo, el encuentro con el padrino o sandaq se sienta en la silla que llaman del profeta
Jesús en la calle de la Amargura, la crucifixión y agonía de Jesús, Elías (Kise Eliahu), colocando sobre sus rodillas un mullido cojín
la lanzada de Longinos y el abrazo al cadáver de Cristo, el entie- en el que hace reposar a la criatura, para facilitar su cometido al
rro de Jesús y la soledad de María. mohel. Entre los sefarditas del Norte de Marruecos era costumbre
arrojar el pañizuelo esmaltado con la sangre del bebé contra el ta-
(4) Recitado por Ascensión Arévalo Casado, de 68 años de
lamón colgado en el cuarto de la sercusión, al tiempo que las mu-
edad. Fue grabado el día 2 de septiembre de 1994 por J. M. Fraile
jeres proferían agudas y sonoras barwalás (prolongados gritos gu-
Gil y J. M. Calle Ontoso.
turales) que ahuyentaban al espíritu del mal.
(5) De los muchos botones de muestra que podría referir en
esta nota, voy a ofrecer un par de ellos al lector que son harto re- (8) GARCÍA MATOS, Manuel: Cancionero Popular de la Pro-
presentativos por diferentes motivos. El primero se lo debo a la vincia de Madrid. Vol. I. Ed. C.S.I.C. – Instituto de Musicología.
excepcional memoria de una sefardita llamada Esther Cohen Na- Edición crítica por Marius Schneider y José Romeu Figueras. Bar-
hón, de casada Aflalo, nacida en Tánger en 1918: “Cuando nos vi- celona - Madrid, 1951, Nº 34, p. 14.
nimos a Madrid, tuve una muchacha trabajando en casa, que me (9) Por ser muy pocas las referencias al ceremonial judío de
la había traído alguien de un convento, a esta niña. Un día me di- la Circuncisión, que aún conservan las relaciones entonadas en
jo: –Señora, la madre superiora quiere hablar con usted. –Con nuestros pueblos, traeré a colación uno de los romances navide-
mucho gusto, ¿cuándo quiere que vaya? –Cuanto antes, que quie- ños que cantan los “Ranchos de Pascua” en San Bartolomé (Isla
re hablar con usted. Bueno, me recibe la madre superiora y em- de Lanzarote. Archipiélago de Las Canarias).En uno de ellos se
pezamos a hablar de la Guerra de los Seis Días [1967], por ahí hace relación del Nacimiento de Cristo, intercalando entre sus he-
empezó… Habló muy bien de los judíos, y cuando ya se hartó de mistiquios el siguiente pareado: Hoy es la circuncisión / del Divi-
echarme galones, se levanta, cierra la puerta, se sienta y me dice no Redentor. Y, como de pasada, se menciona también en el ro-
así: –Ha llegado el momento. –¿De qué señora? –De que usted me
mance la imposición del nombre en la ceremonia: […] en donde
explique lo que es la circuncisión, porque yo no lo sé. –¡Cómo!,
fuese judío, / que Jesús se le llamó. Puede escucharse en el C.D.
¿usted no sabe lo que es la circuncisión? –No, ¿a quién se lo voy a
Rancho de Pascua. San Bartolomé de Lanzarote. Ed. Centro de la
preguntar?, me da vergüenza del sacerdoe, a los parroquianos…
Cultura Popular Canaria - Cabildo de Tenerife. Ed. Tecno C.D.
No voy a llamar a un señor, y como me enteré que usted es judía,
(CCPC CD 182) 1992. Corte 6. Con una introducción de Maximia-
usted me lo va a explicar. –Con mucho gusto. Cogí un guante y le
no Trapero.
expliqué: …por aquí cortan… Y ella me preguntó: –Y eso, ¿no
perjudica al hombre? Y le contesté: –Señora, yo nací”. (Entrevista (10) Seguramente corrupción de aquesta, demostrativo que se
realizada en Madrid el día 9 de febrero de 2004, grabada por J. M. usaba todavía en tierra madrileña hasta mediados del siglo XIX, y
Fraile Gil, S. Weich Shahak y D. Caloca Puente). que hoy resulta arcaico y hasta incomprensible para los cantores.
— 10 —
(11) Respecto a la estructura de la fiesta García Matos disiente María: De Lope de Vega y del Romancero. Ed. Librería General. Za-
un tanto de los informes recogidos por nosotros en el pueblo. ragoza, 1953, especialmente el capítulo titulado “El Duque de Al-
Véase lo dicho por el profesor en su: Cancionero... Op. Cit. Vol. I. ba en el Romancero de Lope de Vega”, pp. 175 y ss.
Introducción, p. XII. En el Archivo General de la Administración
(15) Informes dictados por Felisa Sanz González, de 66 años
–fondos de la Sección Femenina– se conserva la ficha que la ins-
de edad. Grabados el día 9 de abril de 1994 por J. M. Fraile Gil, J.
tructora levantó de esta Celebración, a la que llama «Danza del
Rey Niño». M. Calle Ontoso y M. León Fernández.
(12) Noticias de Madrid (1621-1627). Ed. de Ángel González (16) Puede escucharse en el C.D. Madrid Tradicional. Anto-
Palencia. Sección de Cultura e Información. Artes Gráficas Muni- logía. Vol. 11. Ed. SAGA, S. A. (WKPD-10/2022). Madrid, 1997.
cipales. Madrid, 1942. Corte 3.
(13) Versión recitada por Andrea de Pablo González, de 90 años (17) Puede escucharse en el C.D. Madrid Tradicional. Anto-
de edad. Grabada el día 30 de julio de 1995 por J. M. Fraile Gil, J. M. logía. Vol. 11. Ed. SAGA, S. A. (WKPD-10/2022). Madrid, 1997.
Calle Ontoso y V. Herrero Heras. El texto íntegro puede consultarse Corte 2.
en FRAILE GIL, José Manuel: Conjuros y plegarias de Tradición Oral. (18) Puede escucharse en el C.D. Madrid Tradicional. Anto-
Ed. La Compañía Literaria – Centro de Documentación Etnográfica logía. Vol. 9. Ed. SAGA, S. A. (KPD-10.922). Madrid, 1994. Corte 1.
“Joaquín Díaz”. Madrid, 2000, p. 269. Versión. Nº 573.
(19) Puede escucharse –con un novedoso acompañamiento
(14) Transcribo según la versión publicada en el Romancero
instrumental– en el C.D. Música Tradicional de Villamantilla. Ed.
General (1600). Ed. del C.S.I.C. Madrid, 1947. Tomo I, p. 290. Nº
del Ayto. de Villamantilla. 2002. Corte 2.
442. Edición a Cargo de Ángel González Palencia. Para el estudio
del romancero lopesco, y en concreto sobre los que el poeta (20) Puede escucharse en el C.D. Madrid Tradicional. Antolo-
compuso en su destierro salmantino, véase la obra de GOYRI, gía. Vol. 8. Ed. SAGA, S. A. (KPD-10.911). Madrid, 1993. Corte 13.
— 11 —
TRANSTERRAMIENTOS Y EXILIOS
Fernando Herrero
— 12 —
nio humano que, como en el caso del libro que co- de orquesta, intérpretes, novelistas, pintores, críti-
mento, deberían ser contadas. cos. Bruno Walter, Otto Klemperer, Horenstein,
San Bernardo, San Rafael de la Santa Espina. Solti, Scherchen, George Szell, grandísimos maes-
Un hermoso Monasterio Cisterciense en el primer tros Korngold, Hindemith, Martinu, Michaud,
caso, la Escuela de Capacitación y el propio impo- Bartok (exilio voluntario) entre más de setenta
nente edificio religioso de el segundo. Pequeñas nombres. La lista serí interminable.
casas con su huerto. Parcelas para cultivo entrega- Frente al exilio, la muerte. De Terezin al campo
das en lote. Bienes comunales de posible utiliza- de exterminio de Auschwitz había sólo un paso.
ción, un coto de caza en San Rafael que también Los músicos que incluso pudieron componer en el
tiene su historia. Los poblados de colonización cre- primero de los citados murieron. Víctor Ullman,
ados para acoger a estos obligados trasterrados Hans Krasa, Pavel Haas… Son nombres de algu-
forman un núcleo en todo el país de gran impor- nos de los mártires compositores que no pudieron
tancia sociológica y cultural. Hoy, cuando han de- seguir el camino del exilio…
saparecido casi por completo, las historias cotidia-
nas quedan pendientes, como también el enrique- Recuerdo de los intelectuales españoles, avan-
cimiento y desenvolvimiento futuro de estos pobla- zadilla de tantas gentes que desembarcaron en
dos que los bienes propiedad de las Entidades Lo- Sudamérica, incluido el exilio voluntario de Ma-
cales permiten esperar. San Bernardo, por ejem- nuel de Falla en Altagracia. Lustros de cultura
plo, sería un lugar de segundas viviendas, seme- perdidos, males que no pueden reponerse fácil-
jantes a las del poblado no chalets suntuosos, es- mente. También de las purgas stalinistas quedan
pléndido. El río sin mosquitos, los cistercienses muchos nombres sacrificados, Almatova, Meyer-
buscaban muy bien los lugares para la construc- hold, Mandestalm. Los caminos del horror son
ción de monasterios y un estupendo paisaje como numerosos, años después Rostropovich, el gran
último atractivo. violonchelista que acaba de morir, tuvieron que
salir de Rusia aunque Mstislav volviera para ser
enterrado en su país que le homenajeó en esta úl-
II tima etapa.
EXILIOS VOLUNTARIOS Y OBLIGADOS Frente a las humildes gentes de un pueblo leo-
Frente a los transterramientos obligados, hoy nés, ejemplo de tantos otros, trasterrados por
multiplicados por guerras y hambrunas que afec- obras de mayor o menor envergadura o los gran-
tan a miles de personas inocentes, los exilios indi- des desplazados del mundo, China hoy en primer
viduales tienen otro carácter e incluso pueden ser término, estos exilios individuales de nombres
voluntarios, como en el caso de Prokofiev que tuvo ilustres muestran la otra cara de la moneda que
retorno a su país de origen, la URSS. Hace poco se tiene una significación a la vez paralela y disímil
programaron en el Teatro Real dos óperas de su con consecuencias muy negativas para el futuro
autoría “El amor de las tres naranjas” estrenada más o menos inmediato. El sabor de la tierra pro-
en Occidente y en versión de concierto “Simeón pia deja huellas indelebles y no pueden descono-
Kotko” defensa de la revolución, a pesar de ello cerse ni olvidarse. En esta Revista que número
prohibida por Stalin y sus gentes. Dos directores tras número, habla sobre las raíces de los pueblos,
de Orquesta rusos, Turgan Sokohiev y Valeri Ger- sus tradiciones y sus signos culturales, esta refle-
gieu, éste con sus huestes del Marinski, ofrecieron xión sobre los trasterramientos y exilios nos hace
magníficas interpretaciones musicales. Frente a ver algo de la condición del hombre, de la necesi-
Prokofiev y Chostakovich, Igor Stravinsky, exilado dad de la solidaridad y la libertad, de lo propio y lo
voluntario no volvió a su país sino esporádicamen- universal, conceptos que no deben ser considera-
te y después de muchos años. dos antagónicos sino complementarios.
Se ha celebrado en Barcelona una exposición Trasterramientos, exilios políticos o culturales,
interesantísima acompañada de un estupendo ca- emigraciones a un mundo mejor. Separar a las
tálogo “La Música y el III Reich. De Bayreuth a gentes de su tierra para siempre sin posibilidad de
Terenzin” que nos pone en contacto con los terri- retornar es grave y se hace intolerable cuando el
bles efectos humanos, sociales y culturales del III hambre o la violencia son los motivos, El mundo
Reich. La llegada de Hitler y sus sicarios al poder, de hoy está lleno de conflictos, de aniquilaciones
“resistible” según Brecht, “irresistible” según la de pueblos, de movimientos de masas obligadas al
realidad histórica originó exilios de grandes figu- dolor, sin que los países más poderosos hayan que-
ras del arte alemán. Los músicos de ascendencia rido o sabido todavía encontrar un remedio para
judía tuvieron que huir. Compositores, directores evitarlos o paliarlos.
eeeee
— 13 —
Indiscretos, fieles, traviesos y locos: Reflejo y construcción de
la infancia en el refranero popular
Anna M. Fernández Poncela (1)
“El conocimiento es sin duda un fe- desconfiar de ellos, por esta causa. En principio lo
nómeno multidimensional en el senti- que hacen, sin saber la mayoría de las veces, es
do de que, de manera inseparable, a la imitar a los adultos, y decir lo que ellos dicen y de
vez es físico, biológico, cerebral, men- ellos han oído, pero en ocasiones ante las perso-
tal, psicológico, cultural, social”. nas menos indicadas o en espacios y lugares ino-
(Morin, 1999, p. 20). portunos.
“No dice el mozuelo sino lo que oyó tras el fuego”.
A MANERA DE INTRODUCCIÓN “Lo que el niño oyó en el hogar, dícelo en el
portal”.
Vamos a pasearnos en estas páginas sobre los
rasgos básicos del imaginario refranístico en torno “Dicen los niños en el portal lo que oyen a sus
a la niñez –como se expresa en sus palabras– o padres en el hogar”.
sobre la infancia –como hoy habitualmente nom- “Dicen los niños al solejar lo que oyen a sus pa-
bramos y clasificamos el grupo etario de nuestros dres en el hogar”.
pequeños y pequeñas–.
Por todo lo cual, se recomienda, en extremo,
“El imaginario es un conjunto de prácticas, creen- precaución por parte de los padres, familiares o
cias, concepciones, anhelos colectivos y valores so- adultos que estén en su entorno. La advertencia y
ciales que dan coherencia a un grupo social determi- consejo son claros.
nado en un tiempo y un espacio concreto. Una suer-
te de registro subjetivo coherente, pero también di- “Lo que no quieras que se sepa, que niños no lo
námico y cambiante, individual y colectivo, como au- oigan ni lo vean”.
toconcepción grupal. A modo de una institución de
“Al niño y a la rueca, sólo di lo que quieras que
la sociedad; institución de significaciones imagina-
se sepa”.
rias sociales que dan sentido (Castoriadis, 1979).
Imaginario compuesto por representaciones so- Hay alguna que otra excepción que tiene que
ciales, entendidas éstas como producciones men- ver con la edad del protagonista en cuestión, así
tales colectivas que van más allá de las personas, como con su crianza y educación, por no mencio-
como individuos, y conforman el bagaje cultural de nar su carácter o personalidad.
una sociedad (Ibáñez, 1988). Pese a lo cual hay di- “Niño bien criado, no habla si no es preguntado”.
ficultades, ya que “si bien es fácil captar la realidad
de las representaciones sociales, no es nada fácil Por otra parte, el refranero invita a la descon-
captar el concepto” (Moscovici citado por Ibáñez, fianza, no sólo ante la actitud que en un momento
1988, p. 32). Y por representaciones sociales en- dado pueden llegar a tomar los niños, en el sentido
tendemos no sólo un grupo de significados sino un que oigan lo que no deben y lo reproduzcan; sino
conjunto estructurado de significados, toda vez que también el hecho que nunca se sabe cómo van a
son posicionamientos afectivos relacionados con actuar con su natural espontaneidad, su comporta-
acciones y conductas sociales. miento a veces caprichoso, a resultas del cual te
pueden dejar mal frente a terceras personas, a ve-
¿Cuál es el imaginario refranístico alrededor de ces de forma comprometida.
la infancia? ¿Cuáles son sus representaciones más
comunes en torno a este grupo social? Pasemos a “Cuídate bien de lo que haces, no te fíes de ra-
realizar una revisión sobre el tema. paces”.
“A canto de pájaro y gracia de niño, no convi-
des a tus amigos”.
INDISCRECIÓN, DESCONFIANZA VERSUS SIN-
CERIDAD “Con cántico de pájaros y fiesta de niños no
convides a ningún amigo”.
Una imagen recurrente de la infancia en el refra-
nero popular es la de los niños como platicadores e “Con gracia de niño y canto de ave, no convi-
indiscretos, además se previene en el sentido de des a nadie”.
— 14 —
Esta actitud espontánea y caprichosa es fuente “Amor de viejo y de chiquillo, agua es en ca-
de sinceridad, comparada con las de los locos y los nastillo”.
borrachos, que no están cuerdos ni en sus cinco
“El amor y el niño empiezan brincando y acaban
sentidos. Con lo cual se describe la cualidad infan-
llorando”.
til de la sinceridad, para tenerla en cuenta si hay
ocasión de aplicarla en la vida cotidiana. Niños necesitados de cariño que se acercan a
quien se lo proporciona, y niños variables en cuan-
“El niño y el orat dicen la veritat”. to a sentimientos se refiere. Las madres, agrade-
“Niños y locos lo cuentan todo”. cen también, a quien muestra cariño a sus hijos.
“¿Quieres saber la verdad? Los niños y los lo- “Quien a mi hijo moca, a mí besa en la boca”.
cos te lo dirán”. “Besando al niño, a su madre le hacen un cariño”.
“Los niños y los locos dicen las verdades”. “Beso que se da al niño, la madre lo recibe en el
carrillo”.
“Si los niños y los locos son los verdaderos, es
que mienten los hombres cuerdos”.
“Niños y gente loca, la verdad en la boca; cuer- TRAVESURAS Y PLEITOS
dos y sabios, la mentira en los labios”. No sólo los niños son inquietos y movidos, co-
“Los borrachos y los niños siempre dicen la mo se dijo, sino que hacen travesuras y provocan
verdad”. problemas y pleitos. Desde la ya mencionada des-
confianza que tiene que ver con la advertencia so-
Así, los niños y niñas son habladores, indiscre- bre el comportamiento infantil y el consejo de cui-
tos, te pueden hacer quedar mal, y siempre dicen darlos y cuidarse de ellos, hasta la consideración,
la verdad, con lo bueno y lo malo que todas estas de que los niños son como diablos.
características entrañan.
“Con chavales, ni a coger guindas garrafales”.
“Con niños, ni a la gloria”.
GRATITUD Y AMOR VERSUS VARIABILIDAD
“Algo de ángel tiene el niño, y mucho de animal
Los infantes perciben a la gente, a la cual le dañino”.
agradan los niños, tienen esa sensibilidad y capaci- “Niños jugando, son ángeles y diablos”.
dad cognitiva e intuitiva, y se acercan a los que les
brindan amor. Sobre el tema se comparan incluso “Los muchachos, no son hombres, sino diablos”.
con la fidelidad del perro. Se muestra la imagen de “No se ha de mentar al diablo donde hay niños”.
ternura y cariño por parte de los infantes que nece-
sitan dicha actitud de los adultos como humanos Es más, son una verdadera amenaza para las
en general, y especialmente, como seres todavía personas o los animales, o para la propia seguri-
dependientes de los mismos. dad de ellos mismos. Con lo cual el mensaje didác-
tico moral es vigilarlos, no vayan a hacerse daño o
“El pero y el niño, donde les hacen –o les mues- a hacerlo a otros. Es más, son utilizados, metafóri-
tran– cariño”. camente hablando, para desear el mal a alguien,
“El perro nuevo y el niño vanse para quien les aunque sea bajo un sentido humorístico, el mensa-
hace mimos”. je de fondo existe.
“El perro y el niño, cariño”. “A quien mal quieras, en manos de chiquillos le
veas”.
“El amor y el niño, donde les muestren cariño”.
“Tal te veas entre enemigos, como pájaro entre
“Allá va el niño donde lo tratan con cariño”. niños”.
Sin embargo, este amor puede ser muy varia- “Pájaro seas, y en poder de muchachos te veas”.
ble, hay una fragilidad en los sentimientos infanti- “De manos de muchachos, guarde Dios al pájaro”.
les, y son rápidos en cambiar emociones en su vida
cotidiana. En este aspecto son comparados con lo- “Mal le va al pajarillo en manos del niño”.
cos y viejos. El refranero advierte en este sentido. “Al niño, quítale de la mano el cuchillo”.
“Amor de niño, agua en cestillo” (2).
“Amor de niño, agua de cesto”. NIÑOS, ANIMALES, LOCOS, DIABLOS Y MUJERES
“El agua cuesta arriba dura poco, y menos el Los niños son a veces comparados con anima-
amor de niño loco”. les, locos, el diablo –como se ha visto– y las muje-
— 15 —
res. Las mujeres por su parte en el refranero popu- ciones de las representaciones sociales es “conse-
lar son también usualmente contrastadas con di- guir que las personas acepten la realidad social
chos personajes, siempre con la clara intención de instituida, contribuyendo a que el individuo se inte-
hacerlas aparecer como tontas o torpes, muy ma- gre satisfactoriamente en la condición social que
las, o atolondradas. En alguna ocasión también se corresponde a su posición. Al igual que las ideolo-
las compara con niños, pues es una manera de gías, aunque de forma mucho más concreta, las re-
considerarlas menores de edad, o que no saben lo presentaciones sociales contribuyen a la legitima-
que hacen, infantilizarlas (Fernández Poncela, ción y a la fundación del orden social. Esta legiti-
2002). Pero volviendo a la infancia, es curiosa, cla- mación transcurre esencialmente en el ámbito sim-
ra e ilustrativa la contrastación. Esta sirve para des- bólico pero también se manifiesta como práctico,
tacar el apetito infantil como el de las cabras, pollos puesto que las representaciones sociales suscitan
y cochinos –animales domésticos que se han de las conductas apropiadas a la reproducción de las
domesticar–. Son malos como el diablo y adivinan relaciones sociales establecidas por las exigencias
como locos. Finalmente, y como las mujeres, “dan del sistema social” (Ibáñez, 1988, p. 55).
más disgustos que placeres”.
Y lo interesante es repensar cómo los refranes
“Cabras y muchachos comen a buen bocado”. populares participan en esta reproducción social.
“Niños y pollos, siempre comiendo y siempre Cómo se han reproducido (Bourdieu y Passeron,
hambrientos”. 1977), a pesar de los cambios y contextualizacio-
nes de los mismos, de generación en generación a
“Gatos y niños siempre dicen, «mío, mío»”. través de la memoria colectiva de los grupos huma-
“El niño y el cochino a donde les dan el bocadillo”. nos, a modo de habitus (Bourdieu, 1995) y como
capital cultural heredado (Bourdieu, 1990).
“El niño y el becerrillo, en mitad de la siesta han
frío”. En general, los niños son valorados positiva-
mente, aunque se les califica de inquietos y se des-
“Hijos buenos, los menos; los más parecen hi- criben una serie de necesidades. Aparecen cos-
jos de Satanás”. tumbres y hábitos, algunos medio mágicos, otros
“Los niños son hijitos de Dios y testiguitos del muy acertados como el consejo de dar leche ma-
diablo”. terna. Los niños son calificados –o descalificados,
en su caso– como charlatanes, indiscretos y dignos
“A los niños y locos y beodos, Dios los guarda de desconfianza, pero y también, se les adjudica
todos”. una gran sinceridad. Necesitan cariño y van allí
“Los niños y los locos, adivinan”. donde lo hallan, sin embargo, poseen una gran va-
riabilidad en cuanto a los sentimientos y carácter.
“Niño que bebe vino, y mujer que habla latín, no Son traviesos, hay que cuidarlos, toda vez que cui-
han de tener buen fin”. darse de ellos, pues pueden llegar a representar
“Niños y mujeres, dan más disgustos que pla- una amenaza. Se les compara con animales, locos,
ceres”. mujeres y con el mismo diablo, a modo de metáfora
ilustrativa de, por ejemplo, su glotonería, maldad,
“Predicar a niños, confesar a monjas y espulgar poco cordura y causantes de disgustos.
a perros, perder el tiempo”.
Y todo esto es tanto reflejo de la realidad social,
Como se observa la comparación no tiene des- como construcción de la misma (Berger y Luck-
perdicio, en ocasiones es para presentar a los in- mann, 1986), y quizás o seguramente, son ambas
fantes como que comen mucho, en otras para decir cosas a la vez.
cuán malos son, y también el subrayar que son un
problema sobre todas las cosas. Aunque sobre es- “...el conocimiento no es insular, es peninsular y,
te último punto hay diversidad de opiniones, es cla- para conocerlo, es necesario volverlo a unir al conti-
ro que el criar a un niño no sólo es trabajo, sin em- nente del que forma parte. Por ser el acto de conoci-
bargo no siempre es algo agradable o fácil. Ade- miento a la vez biológico, cerebral, espiritual, lógico,
más de que “El niño, por su natural, nace inclinado lingüístico, cultural, social, histórico, el conocimiento
al mal”. Y punto. no puede ser disociado de la vida humana ni de las
relaciones sociales” (Morin, 1999, p. 27).
A MANERA DE CONCLUSIONES
“Las normas sociales, las creencias, las actitu-
des, las cogniciones sociales se insertarían en la NOTAS
mente de las personas a través de sofisticados y
(1) Investigadora y docente de la UAM Xochimilco.
polifacéticos mecanismos de la socialización” (Ibá-
ñez, 1988, p. 12). Y en este sentido, una de las fun- (2) Hay versión femenina con el sujeto niña.
— 16 —
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— 17 —
EL RETRATO ERÓTICO FEMENINO EN EL CANCIONERO
EXTREMEÑO: 2. “DEBAJO DE TU MANDIL”
José María Domínguez Moreno
Desde la más remota antigüedad la viera o con- dencia de que acaba de pasar a mejor vida. Este
cha venera estuvo vinculada a la fertilidad de la hecho da juego a la letra final de una canción ro-
mujer, partiendo de la supuesta similitud con la manceada que escuchamos en Torrejón el Rubio y
parte externa del aparato reproductor. Esta simbo- en la que la argumentación contrapuesta nos acer-
logía, que pervivió en el mundo clásico (1), se ha ca una vez más al símil del bivalvo con el órgano
mantenido con mayor o menor fortuna hasta los sexual de la mujer:
tiempos actuales, como bien recoge, de una ma-
nera un tanto sarcástica, el escritor Alvaro Cun- En este mundo, señores,
quiero (2): no hay una cosa más cierta:
que las almejas más vivas
“Todo lo bivalvo, desde la vieira hasta el tienen las conchas abiertas.
humilde mejillón, simboliza el sexo femenino,
y aun en el argot erótico del hispánico, se le A la vecina localidad de Serradilla corresponden
llama a éste la almeja, manera de decir que estos versos en los que, remedando una conocida
llevó a un sibarita que salía en una novela pieza folklórica de la región, se intentan ensalzar
pornográfica española de los años veinte las “peculiaridades” del pueblo mediante la valora-
–simples novelas encandilantes que se to- ción de la potencia erógena a través de unos voca-
marían como lectura de beatas si se compa- blos asimilados a los genitales masculino (hoz, ha-
ra con lo que se lleva ahora– a echarle, antes cha) y femenino (almeja):
de probarlo, unas gotitas de limón, como si Tres cosas hay en mi pueblo
verdaderamente se tratase de una almeja de que no las hay en Segovia:
Carril en el mar de Arosa, comida viva, retor- la joci, la sigureja
ciéndose. Siempre habrá gente exquisita”. y la almeja de mi novia.
Pero no deja de ser un tanto sorprendente que, Muy popularizado está por toda Extremadura, y
a pesar de su lejanía al mar, la almeja se haya con- también fuera de ella, el relato de la mujer que “con
vertido en el argot extremeño, aunque el cancione- lo puesto” acude a la capital y en poco tiempo esta-
ro tradicional no lo recoja de una manera exhausti- blece un próspero negocio mediante el ofrecimien-
va, en el sinónimo por excelencia del genital feme- to de sus favores. Por las Vegas del Alagón y Sierra
nino. Una de las pocas referencias musicales a es- de Gata, aprovechando la fácil rima, convierten en
te bivalvo, dentro del contexto de la sinonimia a la cuna de la emprendedora mujer a la industriosa ca-
que nos referimos, la encontramos en una cantata pital del Árrago:
de Torrejoncillo:
Una tía de Moraleja
La vieja se la tocaba, montó una pescadería
se la tocaba la vieja, con la venta de una almeja.
y con pena se decía:
Se va secando la almeja. Fuera de las rimas más o menos precisas que
atesora el cancionero popular, también proliferan
En Holguera, cuando la ocasión se presta, no
en la comunidad extremeña algunos dichos sobre
faltan cuadrillas que lancen a los cuatro vientos la
el particular que no dejan espacio a una posible
salmodia de rigor:
ambivalencia. Sirva de ejemplo el recogido en Ce-
Las mujeres de este pueblo, rezo: “Tienes más suerte que el tonto de Mohedas,
desde la nueva a la vieja, que encontró una perla en la almeja de la novia”.
por cima de las rodillas
La utilización de la parte por el todo, es decir, de
guardan vivita una almeja.
la concha por la almeja, no hace que aquella deje
Sabido es que la cocción permite conocer si el de ser el símbolo del sexo de la mujer. Esta doble
citado molusco es apto para el consumo, es decir, significación la encontramos en estas insulsas es-
si se encuentra vivo o muerto, desechándose trofas que los mozos de Ahigal suelen salmodíar
aquellas almejas que, tras sufrir el hervor, perma- cuando el morapio les nubla los ojos, les embota la
necen cerradas. El que la almeja se abra es la evi- mente y les encorcha la lengua:
— 18 —
El día que te bautizaron La asimilación de la anguila al falo no escapa al
había aceite, sal y agua, cancionero popular. A Tornavacas pertenece esta
pero el cura no tenía ilustrativa composición:
una concha para echarla.
Y la madrina, Además te traigo
le prestó al cura la concha, una buena enguila,
la muy cochina. mira cómo salta,
De ello se infiere mírala que viva.
lo importante que es la concha No he visto en la plaza
de las mujeres. mejor ejemplar,
y como la pruebes,
Mucho más escasas son las alusiones en el buen te va a gustar (4).
cancionero de estas tierras al mejillón, el otro bival-
vo enunciado por Alvaro Cunqueiro, como sustituto Menores dudas ofrece la referencia a la anguila
de la zona erógena de la mujer. Incluso una de las en otra canción tradicional muy extendida por toda
cantinelas más populares al respecto, como puede la geografía, de la que se conservan diferentes va-
observarse, es de muy tardía implantación: riantes, como la recogida en Huélaga:
De que le dio a las mujeres Estando
por vestir de pantalón la Ti Juliana
a los hombres se complica pescando ranas (5)
el tocarle el mejillón. en el corral.
Sin embargo, no parece que algunas de las co- Ha pescado
plillas se estén refiriendo concretamente al molusco una anguileta
marino, sino más bien al bivalvo adscrito a la familia en la bragueta
Unionidae, que con bastantes dificultades mantiene del Ti Julián (6).
su hábitat en algunos ríos extremeños. Tal es el ca- No es la anguila, como veremos en las letras de
so del Alagón. En Coria, localidad a la que bañan
las recopilaciones musicales, el único pescado o
sus aguas, se canta una elocuente copla:
animal acuático o semiacuático que se mueve por
Un pescaol de Portaje, intereses lascivos. En esta canción recogida en
pescando en el Alagón Ahigal se enumeran algunos de ellos:
se puso un cebo en el nabo
pa pescal un mejillón. A una moza de mi pueblo,
lavando en el río el moño,
De la población de Riolobos, sita igualmente en una zuta (7) que la vió
las vegas del Alagón, entresacamos esta tonada se le metió por el coño.
que participa del consiguiente equívoco: Y el pez como no era menos
Mocitas que vais al río, y sin andar en porfía,
no sos quitéis los calzones, resbalando, resbalando,
que los mozos por el agua traspasó el avemaría.
van buscando mejillones. ¿Cómo han podido hacerlo?,
dijo corriendo una rana,
La mayor parte de los pescados o animales rela-
y pegó un salto la tía
cionados con las aguas se incluyen en la lista de los
y se coló sin toparla.
elementos fálicos o potenciadores de la virilidad. Sa-
bido es que en la Edad Media suponía un filtro amo- Y de todos estos casos
roso de primer orden el que una mujer diera de co- al instante se confiere,
mer a un hombre un pez que hubiera muerto dentro que en el río lo pasan bien
de su vagina (3), y aún hoy en Extremadura se sigue todas las mozas que quieren.
confiando en que los guisos de determinados pes- A la rana, como claro símil del órgano viril, se
cados transmiten un gran poder genésico. No deja refieren estas coplillas harto conocidas por todo el
de ser sintomático el que hasta no hace muchas dé- septentrión cacereño y que adquieren cierta reso-
cadas las mujeres extremeñas, en evitación de ma- nancia en la localidad citada anteriormente, en
les mayores, no se metían desnudas en el agua si Santibáñez el Bajo, en Aceituna o en Santa Cruz
previamente no ahuyentaban los peces, puesto que de Paniagua:
estaban seguras de quedar embarazadas si alguno
de ellos rozaba sus genitales. Por otro lado hemos A una moza que lavaba
constatado muy viva la creencia de que las anguilas la ropa con mucho arte
merodean en torno a las mujeres que se bañan con se le metió una rana
el objeto de introducírseles en la vagina. por entre el lunes y el martes.
— 19 —
Una mujer fue a lavar –¡Ojalá que de aquí en un año te salga un
al río unas medias azules gato negro entre las patas!
y se le metió una rana Total que pasao un año, a la muchacha
entre el domingo y el lunes. que ya iba zagalona, la empezó a negrear la
Sin embargo, no siempre el anfibio refiere la si- entrepierna y mu preocupá la reprochó a la
nonimia aludida. Observamos, por el contrario, abuela lo mal que había tratao al pobre:
que el cancionero también recoge el vocablo “ra- –Por no quererle usté dar al pobre una li-
na” como sustituto del genital femenino, aspecto mosna, me echó una maldición y se ha cum-
que concuerda con determinados conceptos cultu- plío: me dijo que me saldría un gato negro y
rales (8). A Montehermoso corresponden los ver- mire, abuela, ya está empezando a asomar…
sos que siguen:
–Bah, tonta, eso lo tenemos toas las mu-
Te arrimaste al balcón, jeres…
yo miré y te vi la rana:
era negra y con melena, Y la abuela se subió los guardapieses y se
y escupía la so marrana. arremangó las enaguas. Va y le dice a la nieta:
–¿Ves, tonta, el mío?
En el mismo sentido cabe orientar la interpreta-
ción de las rimas cantadas de Holguera y de Porta- –Sí, abuela, pero ese es pardo…
je, en las que el elemento “mandil”, prenda femeni- –Pos cuando el tuyo haya cogío tantos
na en este caso, determina aún más su contenido: ratones como éste, verás cómo también te
Debajo de tu mandil se pone pardo a ti…” (9).
había una rana que ranaba; Salvo estas alusiones esporádicas, es el gato un
nadie con la rana dio, digno sustituto de la virilidad (10), máxime cuando
pero yo di con la rana. en el cancionero lo vemos trasvasar al hombre la
Malpartida de Plasencia ofrece una cantinela en prerrogativa de cruzar la gatera o abertura de la
la que la rana, que aquí se manifiesta como sinóni- puerta, elemento asimilado a la zona erógena de la
mo del genital femenino se complementa con el sa- mujer. Así lo atestigua esta canción de Torrejoncillo:
po, homólogo del miembro viril, logrando una “jun- El novio le dio a la novia
ta” que es perífrasis de la unión coital: la mano por la gatera;
Debajo de tu mandil, pero no pudo saberse
una rana en un buraco, lo que al novio le dio ella.
yo te busqué la rana En Piedras Albas y en Alcántara la musa popu-
y la junté con el sapo. lar no se queda atrás en cuanto a atisbar el signifi-
cado del paso por la gatera:
Resulta curioso constatar, por aquello de las
asociaciones, que más que de la carne, cuando se La mano por la gatera
habla de pescado suele acudir a la mente el gato, yo la metí y te toqué
al que siempre se supone dispuesto a llevarse la las medias, hasta las ligas
pieza al gaznate. Sin embargo, esta oposición en- y el libera dominé.
tre el pescado, al que hemos observado como ele- Si tenemos en cuenta el sentido metafórico de
mento fálico, y el gato no nos lleva a considerar al “dar agua”, que en su momento analizamos como
felino como el vocablo sustituto de la vagina, al me- referente de la relación sexual (11), fácilmente po-
nos en lo que atañe al cancionero popular. Por el demos colegir la asimilación de la gatera a la vagi-
contrario, esporádicamente sí aparece tal asimila- na en esta canción de Garganta la Olla:
ción en diferentes dichos y relatos cacereños. Co-
mo muestra sirva el cuentecillo titulado “La maldi- ¿Te acuerdas cuándo me dabas
ción del pobre”, recogido en Tornavacas: agua por una gatera
y tu madre que lo supo
“Un día fue un pobreto a pedir a una ca- de rabia mató la perra? (12).
sa. Llamó a la puerta y bajó una muchacha a
ver quién era. Le preguntó que qué quería y Es evidente, como se muestra en el cuentecillo
él dijo que una limosna. Subió la muchacha insertado más arriba, que la única relación del gato
a decírselo a su abuela y la abuela la encar- con el genital femenino viene dictada por la asimi-
gó que le dijese que ella no daba limosna a lación de su pelaje al vello púbico. Y es una asimi-
pobretones. lación que se da en mayor medida frente al conejo,
animal que tanto en el habla popular como en el
Al pobre le sentó mu mal la contestación, cancionero se encuadra dentro de esta erótica
se puso a refunfuñar y maldijo a la muchacha: acepción, si bien la supuesta apariencia externa
— 20 —
conlleva una generalización que identifica al conejo Sucede que en el cancionero extremeño el símil
con el órgano sexual de la mujer en su conjunto. En de la unión sexual, en el caso que nos ocupa, no
este sentido es ilustrativa una tonadilla muy popu- siempre viene determinado por el conejo que co-
lar en la comarca pacense de La Serena: me, sino también por el conejo que se deja comer.
Explícita es en este sentido la copla que se entona
Un ciego que vio un conejo,
por las Tierras del Marquesado:
y un cojo corrió tras él,
y un manco le echó la mano Mi novia me dijo anoche
al conejo de su mujer. que no sembrara patatas,
que tenía para mí
Por eso no sorprende que hasta en ocasiones la
un conejo entre las patas.
vellosidad íntima sirva de escondite al referido la-
gomorfo, perífrasis de la abertura vaginal, cual se La caza del conejo, con toda la carga de simbo-
indica en una tonada de Cañamero: lismo sensual que encierra, es un aspecto que ha
estado presente en determinadas prácticas nupcia-
Tú, morena, eres el ama
les de Extremadura y estrechamente relacionado
de un montito muy espeso,
con los ritos de fertilidad. Enrique Casas nos ilustra
que cuando a él voy de caza
acerca de una costumbre de boda en un pueblo del
siempre me encuentro un conejo.
norte cacereño:
Otras veces el cancionero, como en la copla
“En Malpartida de Plasencia (Cáceres), en
que sigue, propia de los carnavales de Navalmoral
un asador llevan ensartados un pan, tres
de la Mata, incide en el pelaje como simple indicio
manzanas y un conejo, y gritan con todas
del “conejo” que se esconde más adentro:
sus tuerzas: «¡A coger el conejo!».
Si vas mañana a la feria
El gentío recuadra el campo de las carre-
mércame un buen espejo,
ras. El corredor que antes pisa la raya es de-
que tengo ganas de verle
clarado vencedor, pero tiene que disputarse
los bigotes al conejo.
el premio con todos sus competidores.
Sin embargo, en una tonada de Badajoz no es
Al día siguiente se corre, el gallo del no-
el pelo el que determina la presencia del conejo, si-
vio, con la diferencia de que sólo corren las
no los pabellones auditivos, con lo que el símil que
mozas solteras” (13).
emana de la concordancia vellosa entre el animal y
la zona vulvar queda en entredicho: Es posible que el vencedor en esta curiosa ca-
rrera se hiciera acreedor de ciertos favores sexua-
Una mujer a las bragas
les, aunque también sería factible el pensar que
le ha hecho dos agujeros
tales goces sólo se lograran simbólicamente, me-
para que pueda sacar
diante la ingestión del conejo. Y es que “cazar un
las orejas el conejo.
conejo” en el argot extremeño es un sinónimo de
Una marcha castrense que gozaba de gran pre- la unión coital, hecho éste que también recoge el
dicamento en los últimos tiempos de la milicia obli- cancionero:
gatoria no era otra que la que respondía al título de
El señor cura del Pino
“El conejo de la Loli”, marcha que trascendió de los
y el sacristán de Pedrote
cuarteles a la práctica totalidad de los grupos juveni-
sin ser cazaores cazan
les de la geografía hispana. El fondo argumental de
un conejo cada noche.
la canción se resumía en cómo el susodicho conejo
era alimentado a base de tronchos de coles que le Esta cantinela de Casar de Palomero se com-
proporcionaba el novio de la dueña. Partiendo del plementa con otra entresacada del rico folklore de
significado que hemos dado al conejo en los párra- La Garganta. En ella se evidencia cómo el hecho
fos precedentes y teniendo en cuenta la simbología de pegar un tiro al conejo conlleva el significado del
viril de los troncos, lógicamente tal comida se tradu- apareamiento, máxime cuando aquí la presencia
ce como una simple metáfora de la coyunda. de la escopeta se manifiesta como un claro simbo-
lismo fálico:
Este planteamiento es el mismo que ofrece una
canción de Portaje con la que se ironiza acerca del Debajo de tu mandil
deficiente potencial genésico de los hombres de la tienes un conejo vivo;
capital de la comarca: tengo yo una escopetita,
deja que le peque un tiro (14).
Ya no saben sembrar nabos
los hortelanos de Coria, Como en otras ocasiones hemos visto, también
y así se mueren de hambre aquí el conejo presenta una ambivalencia. Puede
los conejos de las novias. dejar de ser la representación del genital femenino
— 21 —
para convertirse en la personificación del miembro Mucho se mueve el lagarto
viril. Cuando esto ocurre, la vagina se transforma cuando va buscando el nío,
en madriguera en la que se introduce el conejo, en pero entrando en el vival
una clara referencia al acto sexual. El cancionero sale el pobre retorcío.
resulta igualmente explícito en este sentido:
Idénticos conceptos se rastrean en otra canción
Si la moza se agachara, de siega de La Garganta, si bien aquí la “venta del
yo bien le viera cubil” nos pone ante la evidencia del cobro por la
entre el medio de las patas entrega de los goces sexuales para hacer frente a
la conejera (15). las penurias económicas:
Todas las mujeres tienen El marido fue a segar
por encima del liguero y la dejó sin un cuarto
un buraco sin rozal y ha tenido que vender
ande se mete el conejo (16). el vival de su lagarto (18).
Son numerosas las referencias que encontra- La anterior canción halla su réplica en otra tona-
mos en el folklore extremeño en las que el lagarto da de la vecina localidad de Baños de Montemayor,
se transforma en mero sustituto del príapo (17), y aunque en este caso la madriguera, sin alejarse del
el cancionero, indudablemente, se hace eco de
contexto aludido, se transforma en faltriquera, refe-
ello. No cabe otra interpretación con respecto a es-
rente igualmente de la cavidad vaginal:
ta cantinela recogida en Torremocha:
Mi marido fue a segar
La falda (el mandil) de la pastora
tiene un lagarto pintao, y no me dejó dinero,
cuando la pastora baila, y he tenido que empeñar
el lagarto mueve el rabo. la faltriquera del medio.
Ponme la mano aquí,
El saurio como símbolo del miembro viril lo en- Catalina mía;
contramos también en otras coplillas de Santa Cruz ponme la mano aquí,
de Paniagua y de Granja de Granadilla respectiva- dond’el otro día (19).
mente. La segunda de ellas se utilizaba con motivo
de las campanilladas contra alguna mujer a la que, Como ya hemos apuntado, cualquier concavidad
con este tipo de pulla, se le censuraba sus relacio- es factible de ser interpretada como una alusión al
nes sentimentales: órgano sexual de la mujer, bien sea puesta en rela-
ción con alguno de los múltiples sinónimos del
Mi marido me ensaña miembro viril, ya sea aludiendo a su localización de
cuando voy con él al huerto forma directa, aunque metafórica, mediante algún
un lagarto sin patitas punto vinculado o próximo a su zona erógena.
que nunca se queda quieto.
El primero de los supuestos lo recogemos en
Que t’he visto, que t’he visto
esta copla de Cañaveral, conservada con ligeras
un lagarto en un bolsillo,
variantes en Holguera, y que salía de la boca de
que t’he visto, que t’he visto
los mozos a la vuelta de la Romería de la Virgen de
agarrando un lagarto por el trigo.
Cabezón:
Este animal de reconocido prestigio fálico, que
busca para esconderse la correspondiente guarida, Las mujeres de este pueblo
hace que se potencie al máximo el concepto de lo se la limpian con un paño,
femenino del que participa toda oquedad. Por eso pa que esté seca la cueva
nada tiene de extraño que el cubil del lagarto sea cuando venga el ermitaño.
uno de los sinónimos que el cancionero elige para La relación de la cueva con esta parte anatómi-
el genital femenino, como expone, por citar un ca se ejemplifica en una cantinela de Guadalupe
ejemplo, una balada de Moraleja: en la que, al igual que en los “Retratos”, el ombligo
Debajo del mandil tiene se convierte en el indicador que informa acerca de
toa la mujer un buraco; la proximidad de la “parte vedada”, aunque en este
y lo que tiene la mía caso se reafirme la revelación del punto exacto me-
es el vival de un lagarto. diante la presencia del “bosque” púbico:
Por otro lado, como es fácil colegir, la entrada Por bajo el ombligo tienes
del sauro en la lagartera responde a la plástica ex- el bosque de los robledos
presión de la relación sexual. Los versos recogidos y en medio de la arboleda
en Hernán Pérez son harto expresivos: la cueva de aquí te espero.
— 22 —
Los muslos también se convierten en guía para Debajo de tu mandil
hallar la cueva en otra coplilla de Torrecilla de los hay un erizo cachero;
Angeles. La Cueva del Cardenal que se recoge en ese tiene que ser mío
los versos es una pequeña oquedad del terreno, si- aunque me “arruñe” los dedos (20).
ta en el río de los Angeles, en la que, al decir de la
tradición, se retiraron unos eremitas fundadores de Partiendo de tal argumentación nada de extraño
un convento en la comarca de Las Hurdes por los tiene que en Torrejoncillo se cante de esta guisa:
oscuros siglos de la Edad Media: Las mujeres de Riolobos
Todas las hurdanas tienen y también de Portezuelo
en los muslos un negral están criando un erizo
y un poquito más arriba con permanente en el pelo.
la Cueva del Cardenal. Poco difiere la anterior de otra coplilla populariza-
En otras ocasiones la situación de la cueva vagi- da por el valle del río Tiétar, en la que el erizo apare-
nal no se concretiza, sino que su localización se ha- ce revestido, como no podría ser de otra manera,
ce a partir de un dato genérico, aunque, dicho sea con la pilosidad de las partes pudendas de la mujer:
de paso, por su singularidad no tiene razón el equí- Nadie tiene lo que tienen
voco. Así queda significado en esta cantinela de las mujeres del Barrado,
Malpartida de Plasencia, curiosa por lo despropor- un erizo entre las patas
cionado de la argumentación y que se entronca con con los pelitos rizados.
otras composiciones, como la del “embutido gigan-
te”, que se recogen en el cancionero extremeño: Por último apuntamos, dentro de este juego de
asimilaciones, que la menstruación se interpreta co-
Por las patas de mi novia mo lágrimas de sangre del “erizo” no satisfecho en
hay una cueva una cantata de Guijo de Galisteo, en la que la comi-
donde cabe un regimiento da supone una clara referencia a una relación se-
con su bandera, xual que debe desembocar en un embarazo que, ló-
las murallas de Plasencia gicamente, traerá consigo el cese de la menorragia:
con sus almenas,
y todos los alcornoques Mi novia tiene un erizo
que hay en la jesa, que si no le doy comía,
y también pudiera entrar, llora gotitas de sangre
si se quisiera, ¡Mira que hambre tendría!
cuatro rebaños enteros La ambivalencia del erizo, puesto que dada su
de mil ovejas, facultad para encogerse y estirarse hace que se
si no se quedasen fuera asimile también al miembro viril, la encontramos
comiendo hierba. igualmente en otro animal, el carnero. Si su carác-
Constatamos igualmente que, dejando a un lado ter voluptuoso se pone en relación con el elemento
elementos corporales, el indicador de la cueva pue- masculino, su lana halla el oportuno equiparamien-
de estar marcado por alguna de las prendas que to con la mata púbica de la mujer. En este último
ornamentan la intimidad de la mujer. Así sucede sentido traemos a colación los versos de una can-
con las ligas en esta composición de Coria: ción de Fuenlabrada, que es puro remedo de una
tonadilla de esquileo muy popular en la comarca de
Las mocitas de mi pueblo Los Montes (21):
cuando van de romería
se dicen unas a otras: Con la licencia del amo
¡Quién me tocara las ligas! se puso el manijero
¡Quién me tocara las ligas a esquilarle al ama
y hasta un poquito más!, la lana de su carnero.
¡quién me tocara las ligas A la localidad de Brozas corresponde una tona-
y la cueva del Babá! dilla en la que la alusión al recental equivale a una
La asimilación del genital femenino con el gato clara sustitución del genital femenino:
o con el conejo, a partir de la supuesta analogía de No hay mujer en este pueblo,
la piel de los animales y el vello que surge en la ni soltera ni casada,
pelvis, nos la volvemos a encontrar, aunque marca- que no le dé agua al carnero
da del ingrediente irónico, dada la isurtez de sus
que le come entre las patas.
pelos, en relación con el erizo. Esta es la sintonía
de unos versos recogidos en la norteña localidad Ahora bien, el carácter fálico del carnero en oca-
de La Garganta: siones lo encontramos en el cancionero en relación
— 23 —
con el elemento femenino. Sirva como ejemplo esta misa y venga piar, venga pia… Y ya el cura,
canción de Trujillo en la que vemos cómo el vello de desde arriba…; estaba to callao, estando el
su parte íntima no representa al cornudo animal, si- cura diciendo el sermón, el pájaro venga
no a la pradera a la que éste acude a pacer: piar, y dice:
Entre las patas mi abuela –Señoritas, por favor, toda la que tenga el
cría un campo forrajero, pájaro que salga a la calle.
a donde va to los días
el carnero de mi abuelo. Pues, claro, se fueron todas las mujeres.
No se quedó más que una viejecita, bajo el
Aunque la doble acepción del carnero se puede coro. Y entonces va el sacristán, dice:
deducir a partir de algunos de los versos preceden-
tes, no es algo que recoja el cancionero de una –¿Usted no tiene pájaro?
manera tan evidente a como lo hacen algunas na- Dice:
rraciones populares. Tal es el caso de uno de los
“cuentos breves” recopilados en Ahigal: –Sí, pero no pía” (22).
“Era un pastol qu’era mu bobinu, mu bo- Por lo que respecta al cancionero, observamos
binu, y por esu el su padri lo puso de pastol. que éste colecciona un menor número de referen-
Pos un día ya va pa recogel el rebañu, y va y cias al sexo de la mujer. Entre éstas cabe citar la
dice: que recoge una canción del rico folklore de Garro-
villas de Alconétar:
–¡Coñe!, que me falta el carneru negru.
Un hojalatero decía,
Antonci se vieni pa casa, pa decilsilu al su arreglando un orinal:
padri que le faltaba el carneru. Y cuandu vi- ¡Quién le echara el guante al pájaro
nía p’acá pos vio a lo lejus a una mujel que aquí se viene a posar!
qu’estaba mu gorda, polqui estaba preñá del
to. Y va el pastol bobinu y dici: En una cantinela muy conocida en el ámbito de
las rondas de mozos de la comarca de las Tierras
–Esta s’ha comíu el carneru negru y pol de Granadilla, el jilguero concretiza la genérica voz
esu está tan gorda. del pájaro:
Y fue despacininu y s’escondió detrás Debajo de tu vestido
d’un olivu pa vigilar lo que jacía la mujel. Y lo tienes criando un jilguero:
que jizu la mujel jue arremangalsi la saya pa los pájaros tienen plumas,
jacel las sus necesidadis. De mo qu’el pastol pero el tuyo tiene pelos.
le vio el pelucu. Pos se vinu pa casa p’andi
estaba el su padri, y va y le dici: Curiosamente en algunas canciones el pájaro,
tal vez para aseverar el símil con la parte de la ana-
–Padri: la tía (comu se llamara la mujel) tomía genital de la mujer, pasa a ser citado en su
mos ha quitáu el carneru negru y, pa que no género femenino, es decir, convertido en hembra.
lo veamu, se lo ha metíu por la coseta p’arri- De este modo se entona en Valdeobispo:
ba, y solitu l’ha queáu sin entral un cachinu
del rabu. Y esi cachinu de rabu se lo he vistu Mari-Carmen, Mari-Carmen,
yo cuandu s’acurrucó pa meal. cuídate al pasar el agua:
si te llega a la cintura
¡Mira qu’era bobinu el pastol, qu’equivo- te se puede ahogar la pájara (23).
caba el rabu d’un carneru con un pelucu!”.
Tal referencia queda igualmente recogida en el
El pájaro es otro de los animales que, en el florilegio de las adivinanzas extremeñas, cual es el
apartado que nos ocupa, presenta una reconocida caso de ésta de Valdecaballeros, en la que la reso-
ambivalencia, ya que define indistintamente los ge- lución del enigma carece de dificultad:
nitales masculino y femenino. Aunque fuera del
cancionero, también nos viene a propósito un Pájara cilinguirrango,
cuentecillo, muy popular en Extremadura, en el que partida por la pechuga,
se conjugan ambos elementos. He aquí una ver- de doce a catorce años
sión de Valdecaballeros: echa su primera pluma (24).
“Esto era una señorita que iba a misa, e No se nos escapa que en las colecciones musi-
iba por la calle, y estaba lloviendo y se en- cales de la región en ocasiones se alude al pájaro
contró un pájaro en la calle, arrecío, y se lo de tal forma que esconde una intencionalidad que
metió así en el seno. Y, cuando está el pájaro no siempre es fácil discernir. Así ocurre con una de
que se está calentando, empieza a piar en las tonadas recogida en Arroyo de la Luz:
— 24 —
Quien fuera pajarito una reticencia del himen que ha perdido su integri-
de sementera dad mediante la penetración:
que se posara, guapo,
en tu mancera (25). Debajo de tu mandil
tienes colgada una jaula
Si tenemos en cuenta el sentido fálico del arado donde entra y sale el pájaro
o de cualquiera de sus partes, en este caso la porque ya no está cerrada.
mancera, que se potencia al máximo en el momen- Pajarito, pajarito,
to de la labranza, no carece de sentido el conside- puedes entrar cuando quieras
rar el pájaro como símil del genital femenino, un porque a la jaula de Irene
elemento necesario en una metáfora de la unión se le rompieron las puertas.
sexual. Igualmente el hecho alusivo a la relación
coital se nos presenta mediante el posado del pája- Y, por supuesto, aquí el pájaro muestra su otra
ro en el campo que se ara en la letra de una canta- cara de la ambivalencia, para convertirse en la voz
ta de Higuera de Vargas: supletoria del falo. Ya en su momento nos referimos
a una serie de canciones romanceadas, cataloga-
Quisiera ser pajarito das como propias de niños, en las que el ave pica
para volar y ir volando la flor de la doncella, dejándola deshonrada. Este
a posarme en la besana aspecto viril del pájaro se refleja en otras muchas
donde mi amor está arando (26). tonadas, cual es una de las recogidas en Mohedas
Al ser canciones que suelen entonarse por tie- de Granadilla:
rras extremeñas con motivo de las bodas, las alu- Para aguardiente jurdana
siones en las mismas al “pajarillo que ya voló” se la que sale del madroño;
ha venido interpretando como una referencia a la para sombrajo del pájaro
marcha de la novia de la casa paterna, que en este
la pelambrera del coño.
caso sería la analogía de la jaula. En Madrigal de
la Vera se escucha esta tonada al respecto: De idéntico modo incide otra cantata de Casta-
ñar de Ibor:
Si pasas por mi puerta
repara en mi balcón, Un pajarito volando
y encontrarás la jaula se metió en un casamiento;
y el pajarillo no. ¡qué bonita está la novia
Y el pajarillo, que ya voló (27). con el pajarito dentro! (28).
En mi opinión el vuelo del pájaro constituye un Una curiosa canción de ronda de la comarca de
eufemismo de la pérdida de la virginidad por parte las Tierras de Granadilla alude igualmente al sim-
de la mujer, hecho que en la creencia popular es bólico pájaro que pica el sexo de la mujer:
adivinable cuando se aprecia qué pechos han deja-
do de mostrarse turgentes. Así lo manifiesta esta Cuando ves al pajarito
trova de Aldeanueva del Camino: en la era comer granos,
siempre piensas en el pájaro
Los mozos que buscan novia que a ti te pica el gusano.
tienen la comendación
que si las tetas son fofas No deja de sorprender tan singular sinónimo, el
es que el pájaro voló. gusano, para referirse al genital femenino, y no su-
pone menor extrañeza el que para lo mismo se
Por otro lado, no hemos de obviar que la jaula en cambie el género en otra cantilena propia de los
otras composiciones, cual es la siguiente de Aldea- quintos de Villar de Plasencia:
centenera, se expone como sustituto de la vagina:
Ya sé que estás acostada
La mocita que es pintora en la cama con tu hermana,
por encima de los pies y una a otra os decís:
tiene un bote colorao “Tengo mojá la gusana”.
que va abriendo cada mes.
Y en un suspiro De Torrejoncillo es una tonadilla del mismo tipo,
pinta la jaula, en la que el humedecimiento de la zona pudenda,
porque al lado del bote sustituida por el anélido, se consigue al paso del río,
la brocha guarda. con todo lo que el agua supone de carga erótica:
Esta asimilación de la jaula con el genital feme- Las muchachas de este pueblo,
nino se observa en otra cantinela propia de las lo- de la más fea a la guapa,
calidades de Marchagaz y de Palomero. La jaula cuando atraviesan el río
con las puertas rotas se constituye en ésta como se mojan la gusarapa.
— 25 —
El cancionero popular al retratar el cuerpo de la al nido de la paloma
mujer no duda en buscar los más dispares sinóni- que me hace suspirar.
mos acerca de su zona oculta, si bien la mayoría de
Y éste, tal vez, también sea el significado que
ellos aparecen marcados por una supuesta relación
hayamos de darle a la “casa” en una de las ronde-
de semejanzas. Así ocurre con el símil del nido. Su
ñas piornalegas, máxime cuando los interpretes
referencia está tanto en función a su “parecido” con
nocturnos en sus comentarios dejan entrever tal in-
el vello púbico como al hecho de ser el lugar al que tencionalidad:
el “pájaro” acude invariablemente a refugiarse o a
poner sus “huevos”. De este modo lo recogen unos Gracias a Dios que llegamos
versos del “Retrato” de Calzadilla de Coria: donde no pensé llegar,
a casa de una paloma
Tus piernitas son dos ramas, con las alas plateás (29).
las que sostienen el nido,
donde coloca los huevos Esta doble interpretación no se presenta ajena
y se esconde el pajarito. a otra serie de composiciones de índole picaresca,
como esta de Ceclavín, aunque la segunda de las
En Torrecilla de los Angeles y Villanueva de la estrofas no deja lugar a dudas de que el nido y
Sierra se conserva la letra, hoy cantada como tona- cuanto en él se encuentra, en este caso el pichón,
da de ronda, que debió formar parte de un antiguo responde a una mera sustitución del genital feme-
“dibujo” que se expresa en idénticos términos: nino, al tiempo que la lombriz se constituye en su
Tus dos piernecitas paredro:
sostienen la cama Dame la mano, paloma,
donde el pajarito para subir a tu nido
duerme y descansa. ahora qu’estás despierta,
Y cuanto ocurre con los retratos, sucede igual- que quiero dormir contigo.
mente en otro tipo de canciones, algunas de las Asómate a la ventana,
cuales, como las recogidas en Santa Cruz de Pa- no me seas dormilona,
niagua, en Pozuelo de Zarzón y en Villanueva de la que te traigo pa’l pichón
Sierra respectivamente,que presentan la enunciada una lombriz mu rabona.
sinonimia de una manera un tanto burda: En Guijo de Galisteo se canta:
El pájaro de mi novio Paloma, dame la mano,
está hecho un cuco, para entrar por la ventana,
que para poner los huevos ahora que me has calentado
busca otro nido. el bochito de tu cama.
Debajo de tu mandil Es indudable que a simple vista parece incues-
tienes un nío de jelecho, tionable que el “bochito” aluda, sin más, al hoyo
a ondi va el colorín que el cuerpo de la dama forma en el viejo colchón
a ponelti los dos güevus. de lana. Sin embargo, no piensan de esa forma los
Debajo del tu mandil lugareños cuando entonan la cantinela y menos
tie la golondrina el nío, aún cuando la interpretan transformando los dos
y yo como golondrino últimos versos, en los que el nido vuelve a ser el
dentro de él me metío. referente de la vagina:
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En una rondeña de Villanueva de la Vera, tal Pero más comúnmente, al igual que ya hemos
vez por razones eufemísticas, el “nido” se convier- observado con antelación, se insinúa el genital fe-
te en un “retiro” que se oculta entre las ramas de menino mediante las alusiones al nido de la perdiz
un almendro en flor que se alza en una sierra con o, mejor aún, al nido en el que se encuentra la per-
nieve, elementos en franca contraposición. No diz. He aquí una pieza muy conocida a lo largo y
obstante, ambos aspectos es muy posible unificar- ancho de Extremadura:
los como una conjunción sinonímica del genital fe- Debajo de tu mandil
menino (31): tiene la perdiz un nido,
Dime paloma blanca, y yo como perdigón
donde tienes tu retiro, a su reclamo he venido.
en una sierra nevada Con escasas variantes que no atañen a su signi-
en el almendro florido (32). ficado constatamos otras canciones que mantienen
Anteriormente quedamos reflejado cómo el pá- su vigencia por los valles del Jerte y del Ambroz:
jaro o, mejor aún, la pájara de una forma genérica, Debajo de la retama
se convertía en un claro símil del sexo de la mujer. hace la perdiz el nido,
Ahora también observamos, al menos en esta can- y yo como perdigón
tata de Coria, que tal analogía se da igualmente en me meto dentro contigo (36).
relación con la paloma:
En bajo de tu balcón
¿Quién ha sido el cazador tiene la perdiz el nido
que subió a mi palomar y yo como perdigón
y a mi palomita negra al reclamo me he venido (37).
ha abierto por la canal?
Si tenemos en cuenta el significado de la per-
Cuanto se apunta para la paloma, puede en lí- diz, es obvio que el perdigón se convierte en el tér-
neas generales atribuirse a la perdiz. En este senti- mino sustitutivo del miembro viril. Es lo mismo que
do llamamos la atención sobre una inocente tonadi- sucede con el pato y el abrevadero en el que éste
llita de Cáceres: apaga su sed, cual se refleja en el cancionero de
Patitas coloradas Alcántara:
tiene la perdiz, No hay mujer que ya no lleve
patitas coloradas, en los pies unos zapatos
piquito y nariz. y tres cuartas más arriba
¡Ay! de la perdiz, madre, el bebedero del pato.
¡Ay! de la perdiz.
Que me costó dos reales, A Almaraz pertenece una copla en la que obser-
no me la comí (33). vamos cómo el elemento de la virilidad se sugiere
por el burro del abuelo, hecho referencial que no es
No hace muchos años el folklorista Valeriano nuevo en este trabajo, mientras que el genital feme-
Gutiérrez Macías ponía de manifiesto los aspectos nino viene representado por medio del pesebre con
semiocultos de la composición (34). Los primeros el que aquél, una vez perdida su excesiva rijosidad,
versos responderían a una muy subjetiva descrip- ha de conformarse para “comer”:
ción del genital femenino, suplantado por la perdiz,
mientras que los últimos recogerían la queja del Mi abuelo tiene un burro
amante que ha gastado su capital sin tan siquiera que ya no come en la era;
llegar a comerla (35). prefiere el pienso que l’echa
mi abuela en la pesebrera.
La perdiz como símil de la vagina la tenemos más
claramente expuesta en una canción de Palomero: Por último, en este recorrido de sinonimias nos
encontramos que la zona erógena de la mujer es
De un solo tiro, amigas, sugerida por la colmena de corcho. Tal recipiente
me han matado la perdiz; cilíndrico que sirve de habitáculo para las abejas
de un solo tiro, amigas, constituye un evidente símil del conducto vaginal,
bien sé yo lo que perdí. máxime si tenemos en cuenta el significado simbó-
Es interesante el juego de palabras entre la per- lico que en Extremadura se le da a la picada de es-
diz y la voz pretérita del verbo perder, que en el ha- te insecto, extensible también a la avispa, y que
bla del septentrión cacereño se confunden. La muer- tampoco escapa al cancionero, como refleja esta
composición de las Tierras de Granadilla:
te de la perdiz equivale a la pérdida de la virginidad,
que se patentiza mediante el tiro, que en este caso La vecina de la plaza
se convierte en el referente de la unión coital. decía que estaba preñá
— 27 —
porque le picó una avispa (14) MAJADA NEILA, Pedro: Cancionero de la Garganta, Insti-
por debajo del sayal. tución Cultural “El Brocense”, Diputación Provincial de Cáceres,
Pero el día que parió Salamanca, 1984, p. 75.
no parió un avispero (15) Guijo de Galisteo.
porque parió un curina
con sotana y con sombrero. (16) Ahigal.
(17) Conocidas son la adscripción del lagarto al sexo masculi-
Lógicamente el corcho halla su complementa-
no y de que su carne reanima genésicamente al varón. Se dice
riedad en el humero, artilugio de lata que se utiliza
que es enemigo acérrimo de la mujer, a la que no duda en perse-
para castrar las colmenas, al que atribuimos un
guir con el único objeto de introducírsele por la vagina. Este últi-
simbolismo fálico. A ello se refiere una copla de
mo aspecto lo ilustra un cuento muy popular por el norte cacere-
Ahigal, en el que se alude a la íntima relación me-
ño. En él se narra cómo una princesa que duerme en el campo es
diante la sencilla metáfora de coger la miel: poseída por un lagarto que se cuela hasta la matriz. El rey, te-
Las mozas del Guijo tienen miendo que el sauro devore las entrañas de su hija, promete la
guardado un corcho mielero mano de la princesa a la persona que pueda salvarla sin hacerle
en donde cogen la miel ningún daño. Un soldado se presta a ello. Tras penetrarla, logra
los de Ahigal con el jumero. que el lagarto muerda su miembro, sacándolo adherido a él.
(18) MAJADA NEILA, Pedro: Cancionero de la Garganta, Ins-
titución Cultural “El Brocense”, Diputación Provincial de Cáceres.
Salamanca, 1984, p. 100.
NOTAS (19) GIL GARCIA, Bonifacio: Cancionero Popular de Extre-
(1) Sin perder su simbología de la fertilidad, en la mitología madura, I, p. 71
clásica estaba vinculada a Venus, y a la fecundidad marina y de (20) MAJADA NEILA, Pedro: Cancionero de la Garganta, Ins-
las aguas en general. titución Cultural “El Brocense”, Diputación Provincial de Cáceres,
Salamanca, 1984, p. 88.
(2) CUNQUEIRO, Alvaro: La bella del dragón. De amores, sa-
bores y fornicios, Tusquets Editores, Barcelona, 1991, p. 159. (21) Fue recopilada por GIL GARCÍA, Bonifacio (Cancionero
Popular de Extremadura, Tomo II, Excma. Diputación, Badajoz,
(3) ESLAVA GALÁN, Juan: Historia secreta del sexo en España, 1956, pp. 125-126.):
Ediciones Temas de Hoy, Madrid, 1996, p. 109.
Con licencia del amo, / el manijero,
(4) FLORES DEL MANZANO, Fernando: Cancionero del Valle he de pintar mi dama / en este carnero.
del Jerte, Cultural Valxeritense, Jaraiz de la Vera, 1996, p. 120. Si te duele la mano / de la tijera,
úntala con aceite, / que ande ligera.
(5) La rana entra en estos versos en contraposición con la an-
guila, elemento de virilidad, por lo que aquélla podría relacionar- (22) RODRÍGUEZ PASTOR, Juan, ALONSO SÁNCHEZ, Eva y
se con el órgano femenino. ORTIZ BALAGUER, Carlos: “Unas notas sobre el folklore obsce-
no”, 63. (Narrado por Isabel S., 1987).
(6) GONZÁLEZ TOBAJAS, Ángel J.: “Cantos tradicionales de
Huélaga y Moraleja (Cáceres)”, en Revista de Folklore, 218, tomo (23) El sentido de estos versos cabe interpretarlos desde la
19, 1 (1999), p. 69. opinión generalizada de que si una menstruante entra en el agua,
sufrirá al instante daños en la matriz.
(7) Culebra de agua.
(24) RODRÍGUEZ PASTOR, Juan, ALONSO SÁNCHEZ, Eva y
(8) Basta recordar la creencia de que mediante el anfibio se ORTIZ BALAGUER, Carlos: “Unas notas sobre el folklore obsce-
pronostica “certeramente” el embarazo de la mujer. no”, en Revista de Folklore, 236, tomo 20, 2 (2000), p. 63.
(9) FLORES DEL MANZANO, Fernando: Mitos y leyendas de (25) GARCÍA MATOS, Manuel: Cancionero Popular de la Pro-
tradición oral en la Alta Extremadura, Editora Regional de Extre- vincia de Cáceres (Lírica Popular de la Alta Extremadua. Vol. II),
madura, Gráficas Romero, Jaraíz, 1998, pp. 316-317. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Barcelona, 1982,
(10) La carne de gato negro se ha considerado en Extremadu- p. 292.
ra como un afrodisíaco de primer orden, al tiempo que su grasa (26) GIL GARCÍA, Bonifacio: Cancionero Popular de Extre-
se empleaba para facilitar la erección. madura. Tomo II, Excma. Diputación. Badajoz, 1956, p. 120.
(11) Ver “El retrato erótico…”, 2, Revista de Folklore, 318, to-
(27) CAPDEVIELLE, Angela: Cancionero de Cáceres y su pro-
mo 27, 1 (2007), p. 190.
vincia, Diputación Provincial de Cáceres, Cáceres, 1969, p. 367.
(12) GARRIDO PALACIOS, Manuel: “Apuntes extremeños”, en
(28) ESLAVA GALÁN, Juan: Un jardín entre olivos. Las rutas
Revista de Folklore, 138, tomo 12, 1 (1992), p. 201.
del aceite en España, RBA Libros, Consejería de Agricultura y Pes-
(13) CASAS GASPAR, Enrique: Costumbres españolas de naci- ca de la Junta de Andalucía, Barcelona, 2004, p. 121. Recoge esta
miento, noviazgo, casamiento y muerte, Madrid, 1947. p. 245. canción en Castañar de Ibor.
— 28 —
(29) CALLE SÁNCHEZ, Angel, CALLE SÁNCHEZ, Feliciano, gurio de una nevada: “Como no nieve entre las patas de algu-
SÁNCHEZ GARCÍA, Germán y VEGA RAMOS, Saturio: Entre La na…”. Por otro lado, el “abrirse la flor del almendro” responde a
Vera y El Valle. Tradiciones y folklore de Piornal, Institución Cul- un eufemismo extremeño de la pérdida de la virginidad.
tural “El Brocense”, Jaraiz de la Vera, 1995, p. 343.
(32) GARCÍA MATOS: Op. cit., p. 241.
(30) El último de los versos en ocasiones es cambiado por es-
te otro: “una castaña en tu cama”. De sobra es conocida la asimi- (33) CAPDEVIELLE, Angela: Op. cit, p. 29.
lación que, en el habla popular, se hace de la castaña con el geni-
(34) Conferencia pronunciada en el marco de los Coloquios
tal femenino.
Históricos de Trujillo sobre el tema de las tonadillas de los quintos.
(31) No podemos obviar que en el habla popular para referir-
se a la zona genital se emplean vocablos como “el monte”, “la (35) El hecho de comer es una clara alusión a la relación sexual.
montaña”, “la sierra”…, aspecto que indudablemente recuerda al
(36) FLORES DEL MANZANO: Op. cit, p. 157.
conocido “monte de Venus”. El tratamiento erótico de la nieve se
manifiesta igualmente en dichos que intentan menoscabar el au- (37) MAJADA NEILA, Pedro: Op. cit., p. 85.
— 29 —
EL SENO FEMENINO EN LA CULTURA TRADICIONAL
Joaquín Díaz
Para comenzar con una breve justificación ro al Juez y presidente y el presidente al Consejo
acerca del título de este artículo, diré que la pala- público. Por lo cual, de común consentimiento de
bra seno siempre tuvo en castellano el mismo todos, fue relajada la pena de la madre, la cual
sentido que en latín, es decir, el significado de ca- merecía, y fue dada en don y gracia por la piedad
vidad (de ahí los derivados sinusitis, sinuoso o y amor de la fija”. Actitud tan virtuosa fue pre-
ensenada, por ejemplo) y sólo por influencia del miada no sólo con la libertad de la encausada si-
francés fue aceptándose a lo largo del siglo XIX no con la duración de su hazaña por los siglos de
que la primera acepción pasase a ser la del pecho los siglos. Un caso similar es narrado a continua-
femenino. Luego volveremos sobre ello al tratar ción en el libro citado de Valerio Máximo aunque
un pequeño apartado sobre los dichos populares. cambiando el protagonismo de la madre por el
del padre: “En la misma consideración se ha de
Para comenzar, partiremos de la idea de que
tomar la devoción filial de la joven Pero, que a su
la palabra pecho –o seno, si aceptamos la acep-
propio padre Micón, cuando éste sufrió una simi-
ción francesa, usada ya en ese país desde el siglo
lar desgracia e igualmente estaba confinado en la
XIII pero más especialmente desde el XVI–, tiene
prisión siendo de edad muy avanzada, lo ama-
un contenido semántico mucho más rico si habla-
mantó, aproximándolo a su pecho como un tierno
mos del femenino que si hablamos del masculino.
infante”. Y continúa Publio Valerio refiriendo que
En ese contenido entran, con carácter distintivo,
la mirada de los hombres “se queda fija y estupe-
algunas funciones inequívocas como la de ser un
facta cuando contempla una pintura sobre este
órgano lactífero y otras, más susceptibles de opi-
tema” y relata la admiración que despertaba en
nión, como la de ser fuente de sensualidad.
su tiempo –se conoce un fresco en Pompeya re-
A lo largo de la historia ha habido innumera- presentando la escena–, pareciendo que los per-
bles relatos populares en los que se destaca la sonajes que allí aparecían eran seres que vivían y
importancia de la leche materna, como alimento respiraban, tan humano y enternecedor era el re-
y como símbolo. Recordemos que una de las na- trato. La afición renacentista por los temas clási-
rraciones populares recogidas por Publio Valerio cos hizo que muchos pintores seleccionaran el te-
Máximo en sus Hechos y dichos memorables dedi- ma para incluirlo entre sus obras y así, sabemos
cados al emperador Tiberio, ya relata la curiosa que Rubens lo pintó en varias ocasiones y Cara-
historia –curiosa por ejemplar pero también por vaggio lo incluyó en su trabajo “Las siete obras
peregrina– de una hija que amamanta a su pro- de misericordia” con la intención de que reflejara
pia madre. El cuento, antiguo y renovado hasta los hechos virtuosos de visitar a los presos o en-
la saciedad en épocas sucesivas, trae a colación la fermos y dar de comer a los hambrientos. Natu-
piedad y caridad de una hija hacia su madre ralmente el tema reaparece en el Romanticismo,
quien, presa y condenada a muerte, es abandona- probablemente reclamado por el revisionismo cla-
da a su suerte en la prisión por ser noble y no sicista de la época pero alimentado también por
atreverse su carcelero a ejecutar la sentencia de las traducciones y recreaciones literarias del te-
forma violenta. La hija acude a visitar a la madre ma. A guisa de ejemplo traeré aquí, para repre-
y, al tener estrictamente prohibido introducir ali- sentar a todos los autores que reviven de tiempo
mentos en la cárcel, decide lo que, en lenguaje y en tiempo el relato, los versos de Francisco de
expresión medievales, nos explica Bocaccio en Guzmán quien en sus Triunfos morales escribe:
una edición española de su obra sobre algunas
A muerte fue por mala condenada
mujeres ilustres: “Obtuvo y recabó que la dejasen
La madre de la hija más piadosa
entrar dentro y a la madre que perecía de fambre
Que Tulia más arriba ya nombrada
socorrió con sus tetas, ca abundaba de leche por-
La hija de Servilio maliciosa.
que era recién parida. En fin, continuando algu-
La cual mujer, en cárcel encerrada
nos días, comenzóse de maravillar el que la guar-
Por no le dar la muerte vergonzosa
daba cómo vivía tanto sin comer y, secretamente,
querían que de hambre se muriese
púsose a mirar qué es lo que facía. Y vio cómo se
do nadie su pecado conociese.
sacaba las tetas y las ponía en la boca a su ma-
dre. Y maravillándose de la piedad y modo nunca La hija de la cual entrar podía
acostumbrado de criar y alimentar de nueva ma- A verla cada hora que quisiese,
nera a la madre, contólo al carcelero y el carcele- Mirándola contino si metía
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Viandas a la madre que comiese. sión de Hércules en un ser eterno al haber proba-
Mas viendo ya que muerta ser debía do del divino alimento.
Buscó la guardia modo que pudiese
La segunda narración, frecuente en numero-
Secretamente ver de qué manera
sas culturas, cuenta la historia de una joven que
Vivía la cuitada prisionera. rompe con la prohibición de bañarse durante la
Y solas otra vez las dos estando menstruación. Al entrar en el río es fecundada
Miró por cierta parte muy secreta por una serpiente. El niño que nace es humano
Y vio a la triste madre que mamando por el día, pero por la noche se convierte en ofidio
La hija sustentaba con la teta. que succiona los pechos de su madre. El padre de
Lo cual el carcelero publicando la joven, tras conocer el caso, pretende matar al
Mandaron por justicia harto recta niño pero éste huye con su madre y trata de pro-
Que fuese, por la hija ser tan buena, tegerse subiendo a un árbol. La madre no puede
La mala madre libre de la pena. seguirle pero contempla cómo su hijo se enrosca
al tronco y tras arrojarle algunas frutas del mis-
Independientemente del sentido ejemplar de la mo para que se alimente con ellas le confiesa que
historia, se repite aquí una constante, que apare- ése es el árbol de la vida. El mito enlaza con algu-
cerá siempre que se hable en distintas culturas de nos relatos nórdicos en los que Sigfrido el héroe
la leche materna y que es su carácter sagrado o adquiere el conocimiento tras probar la sangre de
reverencial. El género humano, tan dado a crear Fafnir, transmutado en dragón o serpiente, y
mitos en su constante e inevitable relación con la también entronca con la narración bíblica en la
naturaleza, inventó numerosas leyendas acerca que Eva descubre su condición por escuchar y
de la importancia de esa leche materna que resu- creer a la serpiente, que está enroscada precisa-
miré en sólo tres: la creación de la Vía láctea, el mente en el árbol del bien y del mal.
nacimiento del hijo serpiente y la piedra de leche.
La relación entre la serpiente y la mujer no
La primera narración, ya mencionada ante- acaba ahí, por cierto. Todavía en muchos pueblos
riormente, parte de la mitología griega. Es Zeus, se recuerda la costumbre de echar ceniza o serrín
omnipresente administrador de voluntades, alrededor de la cuna de los niños para saber si al-
quien la protagoniza, al tomar la forma de Anfi- guna culebra accedía al cuarto durante la noche.
trión, regente de Micenas, y acostarse con su es- La creencia de que las culebras, astutamente, ma-
posa Alcmena. Ésta, enfadada con Anfitrión por maban de la teta de la madre y mientras eso suce-
un caso previo en el que habían muerto sus her- día introducían su propia cola en la boca del niño
manos, no había dejado acceder al tálamo a su para que no llorase, nos lleva, inevitablemente, a
esposo hasta que regresase de una empresa gue- rememorar la costumbre que tienen todavía algu-
rrera en la que habría de vengar la afrenta y re- nas mujeres de zonas rurales de agarrarse una te-
cuperar su honor. Zeus aprovecha la circunstan- ta cuando se habla de culebras o víboras.
cia y aparece en figura del esposo, prolongando la La tercera creencia, forjada alrededor del uso
noche y el acceso carnal nada menos que durante de algunas piedras, consideradas tradicionalmen-
treinta y seis horas gracias a los buenos oficios de te como preciosas, se remonta al menos hasta la
la Luna. Orgulloso de su hazaña, Zeus se jacta antigua Grecia también. Algunas piedras blancas,
después en el Olimpo de que pondrá Hércules a machacadas y mezcladas con hidromiel producían
su hijo y que éste será jefe de la casa de Perseo. abundante leche a las madres con niños lactantes.
La diosa Hera, su esposa, le hace jurar que quien Determinadas piedras, variedades de creta blan-
nazca antes del anochecer será ese jefe y luego, ca, usadas probablemente en el neolítico como pe-
con tretas mágicas, hace parir antes a Nícipa, queñas hachas, eran consideradas como amuletos
otra candidata a aumentar aquella estirpe. Enco- excelentes para favorecer la producción de leche
lerizado, Zeus obliga a Hera a mudar el juramen- en las recién paridas. Colgadas del cuello podían
to a cambio de los famosos y complicados doce conseguir incluso que, sobre el pecho aumentaran
trabajos… Lo que nos interesa del caso es que la producción de leche y a la espalda retuvieran la
Zeus, al saber que Alcmena ha abandonado a misma. La antigua costumbre de las amas de cría,
Hércules por conocer quién era el padre, conven- nos permite observar hoy, gracias al estudio de
ce a su hija Atenea de que vaya con Hera al lugar aquellas tradiciones, algunos de los objetos que se
en que ha quedado olvidado Hércules niño. Ate- consagraron para el uso que estamos comentando.
nea le entrega el infante y éste se aferra con tan- El oficio de ama de cría existió desde siempre. Al
to ímpetu al pezón de la diosa, que Hera, asusta- menos desde el momento en que una mujer pudo
da y dolorida, le separa violentamente de su teta pagar a otra para que le sustituyese en el menes-
produciéndose de esta forma los dos hechos so- ter de dar el pecho al hijo en el período de lactan-
brenaturales: la creación de la vía láctea al de- cia. Sucede, sin embargo, que aquello que en otros
rramarse por el cielo la leche de Hera y la conver- tiempos pudo ser una necesidad, en el siglo XIX
— 31 —
(ese siglo inquieto y tornadizo) vino a convertirse co, apodado “El seguro”, que se ofrecía para tan
en un lujo. Mujeres del campo acudieron entonces delicado expediente en la Plaza Mayor de Madrid.
a la ciudad para tratar de suplir con sus indispen- En la tarifa del garañón iba incluida la colocación
sables atributos –salud y abundancia– lo que las de la moza en una casa de confianza que él mismo
madres de la cada vez más poderosa burguesía no agenciaba”. Innumerables anuncios en los perió-
podían o no querían dar: es decir, la leche. Se pro- dicos de la época nos recuerdan la importancia del
duce así una emigración exclusivamente femeni- tema y la abundancia de oferta y demanda: “Se
na de los pueblos a la urbe, que me atrevería a ca- ofrece ama de cría, montañesa, que desea colocar-
lificar de injerto social y antropológico. Las cos- se en casa de los padres de la criatura”… o “Hay
tumbres, las creencias de estas amas –como antes una casada que desea colocarse, bien sea en su ca-
sucediera con otros personajes del tipo aguador o sa o en la de los padres de la criatura”…
arriero y después con los serenos, por ejemplo–
Pero por extraño que nos parezca el oficio del
vienen a implantarse y desarrollarse lejos del te-
tal Paco, más ha de sorprendernos otro, denomi-
rreno propicio y del humus fecundo que les dieron
nado del “mamador”, que consistía en que un in-
origen. Por eso precisamente esas formas llama-
dividuo, con evidente facilidad y suponemos que
ron tanto la atención y llegaron a crear un proto-
escasos escrúpulos, se dedicaba a mamar de los
tipo de personaje casi escénico cuya vida y mila-
pechos de las mujeres que tenían algún obstáculo
gros fueron descritos por costumbristas y perio-
para la salida de la leche, acumulada en los con-
distas de la época. La decadencia de las amas lle-
ductos lactíferos. No siempre era efectiva la ope-
ga con los avances científicos en materia de ali-
ración, sin embargo, dependiendo del tipo de
mentación. Los conocidos “potitos” y otros produc-
afección o de quiste el éxito del famoso “mama-
tos, unidos a una conciencia social que ya comen-
dor” quien compartía sus actividades, sobre todo
zaba a sentir remordimiento por determinadas
después de la guerra civil, con otros oficios raros
formas de explotación, acaban con un oficio que
como el lañador o el saborero, poniendo grapas el
tuvo, sin embargo, una vertiente humana y afecti-
primero y metiendo el segundo el hueso del ja-
va realmente adorable. Pues bien, entre las joyas
món en las ollas que sacaban las amas de casa a
que adornaban las gargantas y pechos de las
la puerta de la calle. Otra solución al problema
amas, estaban esas piedras de leche, conveniente-
de los pechos hinchados o tumefactos por la leche
mente engastadas en plata para ensartarse en
eran los ungüentos, del tipo del que ya aparece
sus collares de donde también colgaban numero-
como receta maravillosa en el Libro de remedios
sas monedas de plata, símbolo de su estado –in-
de San Anselmo, del siglo XVII, con la siguiente
dudablemente superior al de una simple criada–
fórmula: “Tomad medio litro de vino blanco bue-
pero también ostentación imprescindible para
no, una libra de miel y doce yemas de huevos; co-
quienes habían crecido socialmente por algo tan
cedlo todo a fuego lento hasta que se consuma el
natural como la leche de sus pechos.
vino, a continuación echad esta masa en una olla
Si en el ámbito de las creencias una piedra po- de barro vidriada, bien tapada. Esta mezcla se
día aumentar la cantidad de leche, en el terreno aplicará sobre el mal, mañana y tarde, en estopas
del curanderismo un simple bebedizo de mercu- bien calientes con hojas de berzas rojas, aplicán-
rial o de vincapervinca podía cortar el flujo. Sabe- dolo hasta que supure el tumor y desaparezca el
mos que, precisamente por ser apreciadas estas mal”. El uso del vino blanco, si bien en bebedizo,
amas en las casas pudientes de las ciudades, eran ya había sido puesto de manifiesto en el libro
a menudo objeto de las burlas y, más aún, de las Probadas flores romanas de famosos y doctos va-
iras malintencionadas del resto de la servidumbre rones compuestas para salud y reparo de los cuer-
que no dudaba en echarles perejil en la comida pos humanos, donde para volver la leche a cual-
para que se les cortara la leche. Ya decía el refrán: quier mujer “se toma cristal hecho polvos bien so-
“Ama sois, ama, mientras el niño mama, luego tiles y dáselo a beber con vino blanco y es bien
que no mama, ni ama ni nada”. Y otro dicho sen- probado”. Todas estas fórmulas, tenidas por bue-
tenciaba: “En tanto que cría, amamos al ama, en nas porque en realidad no causaban daño alguno,
pasando el provecho, luego olvidada”. Juan Esla- se acumulaban a la gran cantidad de supersticio-
va Galán en su Historia secreta del sexo en Espa- nes que llegaban de edades pretéritas sin haber
ña recuerda el camino por el que habitualmente sido filtradas o alteradas por la reflexión. Para
debía pasar la joven de pueblo que quería servir que la leche bajara bien se decían unas oraciones
de nodriza: “Desde las provincias más deprimidas, tres veces al día pero nunca en día lluvioso por-
que eran casi todas, llegaban a Madrid docenas de que de otro modo la leche saldría poco nutritiva o
mozas sanas y humildes que buscando escapar de aguada. Si al niño le empezaba a sentar mal la
la miseria del medio rural, aceptaban ganarse la leche, la madre le colocaba para darle el pecho de
vida como amas de leche. La inexcusable preñez forma que su cuerpo y el del infante formaran
inicial que les haría bajar la leche la proporciona- una especie de cruz; si se ahogaba al mamar se le
ba, a cambio de módicos emolumentos, un tal Pa- colocaba a la cintura una cuerda con siete nudos;
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si vomitaba se le colgaba del cuello una llave de patrona de las enfermedades del pecho, Santa
hierro o bien se metía esa misma llave en un plato Águeda, cuya historia ya recogió Santiago de la
de leche de animal, pero siempre que fuese una Vorágine en su famosa Leyenda dorada. Ágata o
llave hueca; si el niño lloraba puntualmente a la Águeda, hija de un noble de Catania sufrió tortu-
misma hora se consideraba la posibilidad de que ra y todo tipo de humillaciones de parte del cónsul
hubiese sido aojado por alguna mala persona con de Sicilia Quintiliano, quien no dudó en someter a
poderes y para remediar eso se obligaba a madre e la joven a innumerables malos tratos hasta llegar
hijo a llevar la correa de San Agustín, contra bru- al hecho que define a la santa como protectora de
jas y aojadores. Cuando se quería destetar al niño los males en el pecho de la mujer. Escribe Vorági-
se le colocaba debajo de la cuna un huevo para que ne: “Quintiliano mandó a sus esbirros que lacera-
lo prefiriera como alimento y empezara a olvidar ran a la joven en uno de sus pechos y que luego,
la leche materna. En otros casos se encendía un para aumentar y prolongar su sufrimiento se lo
fuego con leña de higuera verde y allí se echaba la arrancaran lentamente. Mientras estaban cum-
leche sobrante de la madre, con cuidado de no pliendo esta orden, Agueda dijo al cónsul: –Impío,
echarla fuera porque decían que donde se arrojara cruel y horrible tirano, ¿no te da vergüenza privar
crecerían unos seres, mitad hombrecillos mitad a una mujer de un órgano semejante al que tú, de
bestias. Entre los pastores –para que se vea que niño, succionaste reclinado en el regazo de tu ma-
estas costumbres no se aplicaban sólo a los seres dre? Arráncame no uno, sino los dos, si así lo de-
humanos– se procuraba que las ovejas que esta- seas: pero has de saber que aunque me prives de
ban criando no durmiesen debajo de una higuera éstos, no podrás arrancarme los que llevo en el al-
porque se les retiraba la leche. Los calostros, por ma consagrados a Dios desde mi infancia y con
ejemplo, eran considerados como muy nutritivos y cuya sustancia alimento mis sentidos”. Tras la ex-
se tenía la seguridad que el niño que no los mama- tirpación Quintiliano ordenó que la encerrasen
ba se quedaría raquítico o estaría expuesto a cual- sin alimento y sin cura, prohibiendo terminante-
quier enfermedad. La misma madre solía tener la mente que ningún médico accediera a la cárcel.
creencia, transmitida secularmente, de que debía Águeda recibe la visita nocturna de un anciano
alimentarse con una ración extra de pan durante quien, bajo la excusa de que conocía la forma de
el tiempo que durara la lactancia. Aunque luego curar los pechos le pide a la joven que se los ense-
insistiremos en algún aspecto más de la herencia ñe. Ésta se resiste y alega que tiene a su disposi-
innegable debida a la tradición egipcia, voy a traer ción el poder de Jesucristo que con una sola pala-
unas máximas de Ani, escriba que dejó sus expe- bra restaurará lo dañado. En ese momento el an-
riencias transcritas hacia el 1550 antes de Cristo, ciano se descubre como un apóstol enviado por
porque reflejan no sólo el cuidado que las madres Cristo, en concreto San Pedro, y le sana, retirán-
egipcias mostraban hacia sus hijos, sino la mone- dose después en medio de un gran resplandor.
da filial con la que luego éstos debían de pagar los Quintiliano insiste en su maligno propósito pocos
desvelos maternos: “Duplica los panes que debes días después al ver que Águeda está curada y pre-
dar a tu madre. Llévala como ella te llevó, cargan- tende quemarla viva, aunque al intentarlo se pro-
do muchas veces contigo y no dejándote en el sue- duce un terrible terremoto y posteriormente un
lo. Luego que te dio a luz tras nueve meses ofreció levantamiento popular a favor de la joven que di-
su pecho a tu boca durante tres años, te llevó a la suade de nuevo al tirano y Águeda es devuelta a
escuela y, mientras te enseñaban a escribir, ella se la prisión donde ruega a Dios que la lleve de la
sostenía durante tu ausencia, cada día, con el pan tierra al cielo. Al morir es acompañada por un
y la cerveza de su casa. Ahora que estás en la flor cortejo de jóvenes bellísimos que aportan una lá-
de la edad, que has tomado mujer y que estás bien pida para poner sobre su tumba. En la lápida se
establecido en tu casa, dirige los ojos a cómo te dio leía la inscripción “Mentem sanctam, spontane-
a luz, a cómo fuiste amamantado como obra prin- am, honorem Deo et patriae liberationem”, lo cual
cipal de tu madre”. quiere decir “tuvo un alma santa; se consagró al
En realidad la observación de algunas dolen- Señor decididamente; dio honor a Dios y alcanzó
cias del pecho es bien antigua y la certeza de que el premio de la vida eterna”. Al menos aquí en la
algunos síntomas como la retracción del pezón tierra se la recuerda el día 5 de febrero y este últi-
eran signos de malignidad ya la tuvo Leónidas de mo epitafio aparece desde hace siglos en numero-
Alejandría. Aecio de Mesopotamia descubrió la sas campanas que están dedicadas a ella. Por si
posibilidad de que un tumor pudiera desplazarse fueran pocos todos los méritos mencionados, aún
a la cavidad axilar. Hasta la época de Pablo de se atribuye a la santa otro milagro que la hace
Egina, en el siglo VII, no se impuso la solución acreedora del honor de proteger a las mujeres re-
quirúrgica, aunque los medios usados, como pue- cién paridas. Se cuenta que en 1226, Águeda se
de suponerse, no eran los más adecuados y seguía apareció a un caballero que servía en la corte del
utilizándose la adormidera como calmante. Otra emperador bizantino y le ordenó que volviera a
solución, más mental, era la de encomendarse a la dar traslado a sus restos –principalmente los pe-
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chos, que se habían conservado incorruptos– a Si- Tres hombres santos van
cilia, de donde habían salido hacia Bizancio en Por un camino adelante
1040. En el viaje, y mientras reposaba del cansan- A Jesucristo encontraron:
cio del camino, el caballero dejó las reliquias al Hombres santos ¿qué buscáis?
borde de una fuente, a donde se acercó a lavar sus Fuimos al monte Calvario
ropas una madre que estaba amamantando. Al Por hierbas para bendecir
terminar su trabajo se quedó dormida y el niño, Úlceras, cirros y cánceres…
hambriento, tomó los pechos de la santa de donde
Y continúa Castillo de Lucas: “El cáncer de
extrajo la leche deseada. Mientras lo hacía apare-
mama, escirro o zaratán, por ser la neoplasia
ció una procesión que bendijo a la santa y, a partir
más externa y palpable que el vulgo conoce me-
de ese momento, en el mundo cristiano se la vene-
jor, en principio se trata con parches y remedios
ra como la verdadera protectora de una buena lac-
caseros de emplastos y cataplasmas, confundién-
tancia y de las enfermedades de los pechos. Nu-
dose la pequeña tumoración incipiente con las
merosos santos, sin embargo, le acompañan en
mastitis crónicas, residuales de mastitis puerpe-
esa facultad y son benefactores de las madres en
rales; la evolución espontánea es la ulceración,
período de lactancia, como san Mamerto, san Ma-
tomando después el terrible aspecto de la carne
més, san Mamilo o san Mamante en Italia, aun-
corroida por el bicho canceroso… A Santa Águeda
que ninguno alcanza la veneración y el entusias-
se encomiendan las mujeres que padecen zarata-
mo que despierta Santa Águeda, con cuyo efecto
nes y “pelos en el pecho” (mastitis puerperales) y
milagroso se relacionan unos pequeños panecillos
como recuerdo de gratitud ofrecen con sus oracio-
en forma de teta que se hornean y se venden toda-
nes un exvoto. En Madrid consérvase el recuerdo
vía hoy a comienzos de febrero en algunos lugares
de este culto por una calle, llamada de Santa
de España. Algunas advocaciones de María, en es-
Águeda, situada frente a la sala de los Zaratanes,
pecial la Virgen de la leche, también son mediado-
del antiguo hospital de San Antón, hoy Escuelas
ras y otorgadoras de remedios para los pechos
Pías de este Santo Abad”.
aunque su principal significado es más bien sim-
bólico y se refiere a la comparación del alimento Y concluye: “Métodos contemporizadores podrí-
que la Virgen dio a Cristo con el sustento espiri- amos decir que son los que tratan de aplacar los
tual que la Iglesia ofrece al cristiano. dolores con emplastos de hierbas; muy afamada es
en Galicia con este fin la planta «aguyeira». Para
Todas estas advocaciones nos remontan al
que el bicho no corroa los tejidos del enfermo, se
Egipto copto donde muy frecuentemente aparece
coloca todos los días sobre la superficie ulcerada
la imagen de Isis amamantando a Horus, su hijo.
un trozo de carne cruda para que este supuesto
Precisamente en los llamados mammisi (que sig-
animal se alimente”. Castillo de Lucas se refiere a
nifica casas del nacimiento) o edificios anexos a
una planta geraniácea llamada pie de paloma que
los grandes templos grecorromanos de Egipto
en algunos lugares se confunde con la planta de
aparecen numerosas representaciones de la espo-
San Roberto o “herba de agulla”, excelente según
sa y hermana de Osiris dando el pecho a su hijo,
la tradición para soldar heridas frescas o encorar
representaciones que luego se reproducirían en
llagas antiguas. Sin embargo el remedio más pere-
amuletos. Algunas de las letanías que se le reci-
grino viene en el Hortus sanitatis donde se reco-
taban a Isis como “señora inmaculada” o “reina
mienda para curar los pechos de las mujeres la ce-
del cielo”, permiten con mayor base asimilar su
niza de múrices con miel usados como emplasto.
figura de reina madre, con la de algunas prendas
y advocaciones de la Virgen. Respecto a esos ex- Acerca de la consideración del cáncer como “bi-
votos o amuletos que uno podía encontrar hasta cho” escribe José María Iribarren en su Retablo de
hace muy poco tiempo en la mayoría de los cama- curiosidades: “El vulgo tiene del cáncer una idea
rines o sacristías de iglesias y ermitas españolas, torcidamente macroscópica; lo suponen un bichillo
cabe recordar que, los referidos a una curación o voraz (una especie de cangrejillo; el cangrejo del
a un favor obtenido, solían hacerse de cera o me- signo del Zodíaco) y lo que hacen es saciarlo para
tal. Uno de los médicos que más escribió acerca de que no se ensañe con el enfermo, a cuyo efecto le
la tradición, Antonio Castillo de Lucas, recordaba aplican a éste en la región afecta trozos de carne
en su obra Folkmedicina que quienes ofrecían ta- cruda de carnero. Es el procedimiento que aparece
les exvotos solían ser gentes crédulas que consi- en la Crónica de los reyes navarros del príncipe de
deraban el cáncer de mama como un bicho con Viana, quien hablando de los últimos días del gor-
patas y raíces que corroía el organismo. Para tra- do y gigantesco Sancho el Fuerte, dice que era caí-
tarle, se echaba mano de dos métodos, uno, por do en gran flaqueza por el gran mal, ca tenía cán-
decirlo así, mágico y el otro contemporizador. Pa- cer en la pierna, que cada día le comía una galli-
ra el primero, se recurría a ensalmos como aquél, na” (Quiere decir que el cáncer del monarca lo sa-
largo y esotérico que había de recitarse durante ciaban con trozos de carne de gallina a razón de
nueve días, que comenzaba: una gallina diaria) –y continúa– y a propósito de
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gallinas, cuando los niños nacen con síntomas de ber solicitado sus pinceles para hacer un correcto
asfixia les introducen en el ano el pico de una ga- dibujo. Según las versiones, los pechos se compa-
llina viva y lo mantienen allí hasta que el crío ran con frutas (manzanas, limones), flores (azu-
respira. En tales trances la que se asfixia y mue- cenas), jarros de plata, e incluso y un poco forza-
re es la pobre gallina y es de ritual que la madre damente con una pieza del carro:
se la coma o, al menos, que se beba su caldo”.
Desde tus brazos niña
Entremos ahora en el ámbito de las expresio- Bajo a tus tetas
nes populares –cuentos, canciones, romances, di- Que parecen los cubos
chos–, donde se refugia la sabiduría antigua y que De las carretas.
parece propicio (por coloquial y desenfadado) para Lo más frecuente, sin embargo es que se los
el uso cotidiano de diferentes términos con los que compare con fuentes claras.
designar el pecho femenino. La palabra seno, ya
lo hemos comentado, significa hasta tiempos cer- Parecido símil encontramos en un Padrenues-
canos o bien una cavidad o, como mucho, el espa- tro a lo humano que comienza
cio entre el vestido y el pecho. Así lo recoge Sebas- Padre, padre nuestro
tián de Orozco en el siglo XVI en su Teatro Uni- Que estás en los cielos
versal de Proverbios, extraordinario compendio de Mira mi morena
refranes comentados, cuando escribe: Qué mata de pelo…
Cualquier persona que tiene El autor vuelve a usar la excusa de los pechos co-
Hijos propios que criar mo lugar de donde brota la abundante fecundidad
De los demás no le pene
Que cuando no cata viene Esas tus dos tetas/ son dos fuentes de agua
Por su casa que llorar. donde yo bebiera/ si tu me dejaras
Aunque el lugar esté lleno Esas tus dos tetas / son de leche y miel
De nuevas de su vecino Donde yo bebiera/ por los siglos amén
Quien tiene tetas en seno seguramente porque el pecho femenino es una
No publique hado ajeno parte del cuerpo que representa claramente la
Porque nadie es adivino. fertilidad, y es, además de un venero alimenticio,
Con cuya sentencia viene a decir el autor que una fuente de sensualidad para el varón. Por eso,
antes de criticar a los demás debemos mirar cuando el instrumentista que toca el pandero es
nuestra propia vida siguiendo la máxima evangé- un hombre (cosa que ciertamente no es habitual)
lica de reconocer la viga de nuestro ojo antes de quiere dejar clara tal circunstancia con una se-
que nos parezca mal la paja en el ajeno. guidilla como ésta:
El mismo Orozco escribe en otro dicho glosado Como no tengo tetas/ como vosotras
de su monumental obra: se me cae el pandero/ hasta las pelotas
Mayor fuerza y más poder recordando que en algunos casos, y sobre todo en el
Que un Roldán tiene la dama uso del pandero cuadrado, las mujeres apoyaban el
Para tirar y atraer bastidor del instrumento sobre sus pechos para eje-
Sin se poder detener cutar los ritmos con más comodidad y eficacia.
El que bien la quiere y ama. Pero quisiera, antes de pasar a otro tema, men-
Así que no son burletas cionar algunas leyendas acerca de determinadas
Pues por todos ha pasado fuentes cuyas aguas tenían propiedades curativas
Decir que más tiran tetas y eran muy apreciadas para lavar los senos y que
Que sogas ni guindaletas éstos procuraran abundante leche. En algunos ca-
Al que está de ellas picado. sos, incluso, esa agua era refrendada por una es-
Probablemente, del uso ambiguo de la palabra pecie de bendición de Santa Ana ante cuya imagen
guindaleta, que lo mismo significaba cuerda que se colocaba el líquido para que tuviera mayor efec-
la primera mula de un tiro, vendría después la ri- to. Si los hombres acompañaban a las mujeres a
ma de las carretas que a nosotros nos son más fa- esa ceremonia corrían el peligro de sufrir el mismo
miliares en el lenguaje común. aumento de tamaño y de secrección, de modo que
sólo podían volver al estado anterior tras haber
Muy frecuente en la tradición e incluso usado cumplido con una serie de ritos expiatorios. El
como canción de mayo para rondar por las calles, funcionamiento de muchos ritos simpáticos llega-
es el Retrato, canción dieciochesca con la que el ba en ocasiones hasta el extremo de creer que de
poeta iba pintando en versos todo el cuerpo de su algunas de esas fuentes no sólo manaba un agua
amada después de haber invocado a Apeles y ha- con determinadas propiedades, sino nada menos
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que leche y miel. En tales casos, la Virgen se en- der, volverse del revés, recibir cualquier simiente
cargaba de llevar por la noche a los niños sin ma- y germinar, etc. etc.
dre a esos lugares para alimentarles allí y aún se
decía que las criaturas tenían por la mañana las Cuando la palabra se usa en plural ofrece me-
comisuras con restos de aquella leche. nos dudas: los pechos son fuente de sensualidad y
de fantasía para el varón y especialmente cuando
El tamaño de los pechos, su mayor o menor vo- lleva a cabo rituales como la ronda, en la que los
lumen, se resuelve, en el campo de la paremiolo- distintos emplazamientos en que se sitúan el
gía con tres refranes: “La teta en la mano quepa”, hombre y la mujer dan lugar a ilusiones, ensue-
“La teta que es más chica que la mano no es teta ños o utopías de aquél:
sino grano” y “La teta que la mano no cubre no es
teta sino ubre”, con cuyas sentencias se prueba Quién fuera clavito de oro/donde cuelgas el candil
hasta qué punto el refranero basa su éxito en te- para ver tus pechos finos/cuando te vas a dormir.
ner fórmulas para todos los gustos y situaciones. En otros casos sirven de dulce almohada para
Las mujeres que iban a tener el primer hijo tam- la cabeza cansada del amado; así al menos parece
bién sabían que “A la mujer primeriza antes le proponerlo la dama que tienta al rústico pastor
aparece la preñez en el pecho que en la barriga”. con sus encantos físicos en aquel famoso romance:
En el terreno de la leyenda son muy frecuen- Pastor que estás en el monte
tes en toda Europa los relatos legendarios sobre y duermes con los helechos
personajes encantados o hadas que, sin ayuda de si te casaras conmigo
varón, tenían niños. Estos pobres infantes les sa- durmieras entre mis pechos…
lían a veces tan feos que las hadas los cambiaban
por otros más guapos dejando a cambio los suyos. oferta que no parece suficiente al pastor para
Se decía que llevaban a sus criaturas a hombros abandonar su ganado, ni aunque se la den adoba-
y que para alimentarles tenían que echar sus lar- da con los atractivos añadidos de la blancura o de
gas tetas hacia atrás para que los niños pudiesen la primicia:
alcanzar el pezón. Tal creencia, al decir de mu-
Mira qué pechos más blancos
chos estudiosos, se basa en la tradición de hacer
que jamás han dado leche.
a esas hadas habitantes de cavernas y cuevas
Contesta el buen del pastor:
muy profundas –se las oía hablar a veces debajo
de la tierra, decían– y en la confusión de conside- –A un perro que se los eches…
rar las estalactitas y estalagmitas como largas El desprecio del rústico que prefiere su sole-
tetas de las hadas. dad a la compañía femenina con sus halagadores
La comparación de las tetas con campanas tam- encantos y sus promesas atractivas ya tiene un
poco es infrecuente. La encontramos, por ejemplo, precedente en el Romance del siglo XV de la Gen-
en el romance del cura y la criada que dice: til dama en el que ésta tienta al pastor con un re-
trato aparentemente irresistible:
El cura Perico/tiene una criada
le cose y le lava/y le hace la cama. Hermosuras de mi cuerpo
A la media noche/llamó a la criada: Yo te las hiciera ver:
–Dame el chocolate./–Pues no tengo agua Delgadica en la cintura
–Sácala del pozo./–La soga no alcanza. Blanca soy como el papel
–Estírala un poco./–Ahora sí que alcanza. La color tengo mezclada
Y al brocal del pozo/la picó una rana. Como rosa en el rosel
A los nueve meses/parió la criada El cuello tengo de garza,
y parió un curica/con capa y sotana. los ojos de un esparver (gavilán),
Llévale al hospicio/no me da la gana Las teticas agudicas
Que tengo dos tetas/como dos campanas Que el brial quieren romper…
Y me dan más leche/que el río trae agua. He tratado de hacer un breve recorrido por al-
La palabra pecho, en singular, tiene también gunas creencias, relatos o expresiones que la tra-
una ambigüedad que juega a favor de la inspira- dición ha conservado durante siglos acerca del
ción lírica. El pecho recibe entonces no sólo la sig- pecho femenino. Muchas de ellas han sido ateso-
nificación de cada una de las mamas sino del es- radas gracias al carácter e idiosincrasia de suce-
pacio físico que da albergue al sentimiento, pro- sivas generaciones que recibieron esos conoci-
bablemente por contener en su cavidad al cora- mientos de forma natural de sus padres y los
zón, el órgano más utilizado por los poetas para transmitieron a sus hijos haciendo bueno el dicho
reflejar los afectos, la ternura, la pasión y la tris- “Lo que en la cuna se mama, en la sepultura se
teza. El corazón tiene personalidad y puede por derrama”. Por mi parte sólo he sido un simple
tanto cansarse, ablandarse, ser duro, partirse, ar- testigo de la riqueza legada.
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