Factores etiológicos de la maloclusión
Muchos ortodoncistas han intentado comprender y explicar las causas potenciales de la
maloclusión. Varias clasificaciones han sido presentadas desde el comienzo del siglo.
Los factores etiológicos se dividen en de origen endógeno y exógeno. Los primeros se
clasificaron como de origen sistémico u orgánico general, mientras que los segundos se
clasificaron como de origen más directo en las estructuras bucodentarias y provienen de
factores externos o extraños al organismo.
Factores generales
Herencia
Hace mucho tiempo se ha señalado que la herencia es una causa de la maloclusión. Las
anomalías genéticas pueden aparecer antes del nacimiento o no aparecer hasta muchos
años después del nacimiento. La genética todavía no resuelve la explicación de cómo
varios genes participan en la generación de trastornos, excepto en casos de agenesia o
síndromes muy particulares. Sin embargo, sin duda desempeña un papel significativo.
Es razonable comenzar con el patrón hereditario o la herencia cuando se habla de
etiología. En la mayoría de los casos, es razonable suponer que los hijos heredan ciertas
cualidades de sus padres.
Influencia racial hereditaria
En las poblaciones con una gran variedad de razas, las discrepancias en el tamaño de los
maxilares y los trastornos oclusales son significativamente más grandes a comparación
de otras.
Tipo facial hereditario
Braquicefálico (cabezas anchas y redondas, también conocidas como cabezas
largas de tipo trapezoidal inferior)
Dolicocefálico (cabezas demasiado largas. también conocido como tipo
trapezoidal superior)
Mesocefálico (combinación entre las dos primeras)
Partes blandas excluyendo músculos
El papel de los tejidos blandos, que no son los neuromusculares, en la etiología de lo
que corresponde a la maloclusión no es tan evidente ni tan significativos como el del
sistema óseo, dental y neuromuscular.
Sin embargo, la maloclusión puede ser causada por enfermedades periodontales o la
pérdida del aparato de inserción, así como por varias lesiones de tejidos blandos,
incluidas las estructuras de la articulación temporomandibular.
Molestias o deformidades congénitas
Paladar y labio hendidos
Se cree que los defectos de desarrollo o congénitos generalmente tienen una fuerte
conexión genética. Según varios estudios, una tercera parte de la mitad de los niños con
paladar hendido tienen antecedentes familiares. El paladar y labio hendido esta o se
encuentra en las deformidades congénitas más comunes y es más frecuentes en los
hombres.
Sífilis congénita
Los dientes de Hutchinson, que son dientes anteriores en forma de destornillador o
molares en forma de mora, pueden ser el resultado de una infección sistémica por sífilis.
Las espiroquetas de la sífilis ingresan a los vasos sanguíneos de las áreas donde se
produce la odontogenésis, lo que impide la diferenciación y la maduración y provoca
malformaciones.
Disostosis craneofacial
La disostosis craneofacial es otro defecto congénito que puede causar maloclusión
dentaria. En este caso va a existir la ausencia de la clavícula que puede ser completa
unilateral o bilateral, así como la retrusión del maxilar inferior y el cierre tardío de las
suturas del cráneo. Los dientes permanentes erupcionan más tarde y los dientes
deciduos permanecen con frecuencia hasta la edad adulta. Los dientes supernumerarios
son comunes.
Tortícolis
se refiere a la atrofia del músculo esternocleidomastoideo. Como resultado de las
alteraciones en el desarrollo de la mandíbula, se producen asimetrías faciales. Para
evitar que la maloclusión se vuelva incorregible, el tratamiento debe comenzar lo antes
posible.
Fiebres exantematosas
Incluyen lo que es la rubéola, varicela, sarampión y escarlatina, pueden influir en el
crecimiento de los dientes. La fiebre elevada que acompaña a estas infecciones
ectodérmicas de los tejidos laterales causa surcos en el esmalte.
Los trastornos del desarrollo de origen desconocido
Son alteraciones poco comunes que pueden surgir debido a una falla en la
diferenciación durante un momento clave del desarrollo embrionario. Los agentes
teratógenos son sustancias químicas que, incluso en dosis bajas, pueden generar daño y
provocar diversas anomalías. Algunos ejemplos de estos trastornos incluyen:
Síndrome de alcoholismo fetal
Síndrome de microsomía hemifacial asociado al ácido retinoico
Labio leporino y paladar hendido causado por la aspirina, el humo de tabaco y el
valium
Cierre prematuro de suturas por exceso de vitamina D
Microcefalia ocasionada por exposición a rayos X.
https://www.ateneo-odontologia.org.ar/articulos/lxv01/articulo04.pdf
Figueredo Triana O. Comportamiento de los agentes físicos postnatales en
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2001.
Picotazo L. Malposición de segundos premolares inferiores no
erupcionados asociados a agenesis. J OrthodDentofacial. 2002;
Factores locales, a diferencia de los factores generales, no siempre están presentes en el
desarrollo de la maloclusión, aunque en determinados casos desempeñen el papel
principal en su origen.
Anomalías en el número de dientes
Agenesia dentaria
Dientes supernumerarios
Frenillo labial Superior
Hábitos anómalos
Anomalías en el tamaño dentario
Forma dentaria
Tipo de pieza, anomalía
Pérdida prematura de piezas
Piezas temporales, permanentes
Primeros molares
Succión digital Succión labial Succión de chupete Interposición lingual
Respiración oral
Otras causas
Caries dental
Noxa patológicas y traumáticas
Los factores locales actúan de forma aislada o en combinación, y sus efectos se
superponen a cualquiera de los factores generales, significado una anomalía adicional en
el desarrollo de la oclusión y en la posición de los dientes.
Debido a los numerosos factores etiopatogénicos locales presentes en la maloclusión, es
necesario, agruparlos.
Anomalías en el número de dientes.
Las anomalías en el número de dientes son por defecto o por exceso. Cuando faltan se
habla de agenesias; si hay más dientes de lo normal, se les denomina piezas
supernumerarias.
La agenesia dentaria o hipodoncia es una anomalía organogenética consistente en que
una o más piezas de la dentición falta completa de todos los dientes es muy rara como
entidad aislada, aunque se presenta ocasionalmente como manifestación de síndromes
generales.
Epidemiología
En la dentición temporal, la hipodoncia es un hallazgo poco común (menos del 1%),
afectando a la región incisiva, en el 75% de los casos en dentición temporal van
acompañados de hipodoncias en dentición permanente. Aunque también encontramos
una frecuente asociación entre formación de dientes dobles en dentición primaria e
hipodoncia en la dentición permanente.
La hipodoncia afecta a cualquier diente, pero hay ciertos dientes que están ausentes con
más frecuencia que otros. La ausencia de los otros dientes no suele clasificarse debido a
su baja incidencia de presentación. En 50 % de los casos, la hipodoncia afecta a dos o
más piezas dentarias.
La etiología de la agenesia dentaria no está suficientemente aclarada a pesar de haberse
estudiado extensamente.
La limitación del espacio, especialmente en los terceros molares, donde la
competencia por los requerimientos nutricionales mínimos en un área
constreñida especialmente puede causar la regresión del germen dental y
agenesias.
Anomalías funcionales del epitelio dental.
Fracaso de inducción del mesénquima subyacente.
Dosis masivas de rayos X.
Anomalías en el tamaño dentario.
El tamaño de los dientes está en gran medida determinado genéticamente. En relación
con el tamaño dental, se observan amplias diferencias sexuales, los dientes de los
varones son más grandes que los de las mujeres, e importantes diferencias en los
diámetros buco lingual y mesio distal entre ambos sexos: los varones tienden a
dimensiones más cuadradas, y las mujeres muestran mayor reducción en el tamaño buco
lingual que en el mesio distal. También se han observado marcadas diferencias raciales,
presentando los nipones probablemente los dientes más pequeños, y los aborígenes
australianos, los más grandes, las anomalías en el tamaño dentario se clasifican en
microdoncia y macrodoncia.