0% encontró este documento útil (0 votos)
7 vistas3 páginas

Esquema U4a1

Cargado por

Yessi Liz
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
7 vistas3 páginas

Esquema U4a1

Cargado por

Yessi Liz
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Planteamiento

Semejanzas Diferencias
Educativo
Ambos planteamientos buscaban El proyecto educativo de 1934
reorganizar el sistema educativo estuvo influenciado por el ideario
como una herramienta para la socialista, planteando la
transformación social y el eliminación de cualquier tipo de
fortalecimiento de la identidad influencia religiosa, “se propuso
nacional. De acuerdo con una educación científica y
Meneses, “la educación se veía objetiva, que eliminara los
como un medio para construir una dogmas religiosos y promoviera
sociedad equitativa y preparar a un pensamiento crítico y
las nuevas generaciones para autónomo” (MENESES, 1988, p.
enfrentar los retos del país” 32).
(MENESES, 1988, p. 29).
La educación de 1934 incorporó
Ambos periodos compartían el un enfoque en la formación
interés por extender la cobertura técnica y agrícola, buscando
educativa a las comunidades mejorar la productividad del
rurales. Ornelas menciona que “el campo, “La educación rural no
analfabetismo, especialmente en solo era vista como un medio de
1934

las zonas rurales, seguía siendo un alfabetización, sino como una


obstáculo significativo para el estrategia para transformar la
desarrollo nacional. Se consideró economía campesina mediante la
la educación rural como una enseñanza de nuevas técnicas
prioridad ineludible” (ORNELAS, agrícolas y el fortalecimiento de
1995, p. 57). las capacidades productivas”
(MENESES, 1988, p. 31).
Ambas etapas reconocieron que la
educación debía ser la base para En 1934, la ideología socialista
fomentar valores cívicos y predominó en la política
nacionales, garantizando una educativa, enfocándose en la
ciudadanía consciente y activa en lucha de clases, “la educación
la construcción del país. “La socialista buscaba formar
educación de masas no solo se ciudadanos con conciencia de
concebía como un derecho, sino clase y comprometidos con la
como una obligación para la transformación social”
consolidación de una sociedad (MENESES, 1988, p. 35). En
democrática y participativa” cambio, en 1945, esta orientación
(ORNELAS, 1995, p. 58). fue sustituida por un enfoque más
funcional, de acuerdo con los
cambios políticos y económicos
del país.
Ambos periodos coincidieron en la En 1945, el sistema educativo fue
importancia de mantener el hacia la tecnificación de la
laicismo educativo, aunque en el enseñanza y la modernización
industrial, “la educación debía
caso de 1945 este principio se
enfocarse en formar técnicos y
aplicó de manera más moderada, profesionales capaces de
mencionado que “el carácter laico contribuir al proceso de
de la educación siguió siendo un industrialización del país”
eje fundamental, pero sin el (MENESES, 1988, p. 252). Este
radicalismo del periodo anterior” enfoque minimizo la carga
(ORNELAS, 1995, p. 361). ideológica del sistema educativo,
juntándolo con los objetivos del
desarrollo económico y político.
Reflexiones
Uno de los principios más importantes es el laicismo educativo, como una demanda esencial del periodo

postrevolucionario en 1934, aunque en ese momento tuvo un enfoque importante. En 1945, este principio se

mantuvo, pero más tranquilo. Ornelas menciona que “el laicismo educativo garantizó que el sistema educativo

no se subordinara a las creencias particulares de ningún grupo, asegurando una educación universal y plural”

(ORNELAS, 1995, p. 362). Este principio ha perdurado porque asegura la neutralidad ideológica, promueve la

diversidad y fomenta la igualdad en el acceso al conocimiento, elementos esenciales en un país multicultural y

multirreligioso.

Otro aspecto esencial es la alfabetización y la ampliación de educación, planteamientos tanto en 1934

como en 1945. Meneses explica que “los programas de alfabetización rural e indígena se desarrollaron como

parte de un proyecto integrador, buscando incorporar a los sectores marginados al desarrollo nacional”

(MENESES, 1988, p. 306). Este enfoque ha permanecido porque la alfabetización es una base indispensable

para la ciudadanía plena y la participación democrática. Aunque se han logrado avances significativos, como la

reducción del analfabetismo y la expansión de los servicios educativos, el desafío de alcanzar una cobertura

educativa universal y equitativa persiste.

Además, en 1934, esto en la formación de campesinos y trabajadores rurales para impulsar la

productividad agrícola, mientras que en 1945 el enfoque cambió hacia la formación técnica e industrial en un

entorno de modernización e industrialización. De acuerdo a Ornelas, “la educación como herramienta para el

progreso económico fue una constante, adaptándose a las prioridades de cada momento histórico” (ORNELAS,

1995, p. 366). Este principio sigue vigente en la actualidad, con un enfoque en competencias STEM (Ciencia,

Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) y programas técnicos que buscan preparar a los estudiantes para un

mercado laboral globalizado y tecnificado.

En la actualidad, estos principios continúan influyendo en el sistema educativo mexicano. El laicismo

sigue siendo esencial para garantizar una educación inclusiva y respetuosa de la diversidad, aunque enfrenta

tensiones en ciertas regiones donde sectores religiosos buscan influir en las políticas educativas. Por otro lado,
la expansión educativa ha evolucionado a través de programas como el CONAFE, que buscan reducir brechas

educativas en comunidades rurales e indígenas; sin embargo, las desigualdades en calidad y recursos persisten.

Finalmente, la educación técnica y económica mantiene su relevancia, alineando la formación de los estudiantes

con las demandas del mercado laboral y promoviendo competencias clave para el desarrollo del país.

A pesar de los avances, la dificultad permanece. Como menciona Ornelas, “el sistema educativo

mexicano ha sido capaz de adaptarse a los cambios históricos, pero su capacidad para resolver desigualdades

estructurales sigue siendo limitada” (ORNELAS, 1995, p. 94). La permanencia de estos principios refleja su

vigencia y utilidad, pero también la necesidad de fortalecer su implementación para superar las desigualdades y

responder a los desafíos del siglo XXI.

BIBLIOGRAFIA
Meneses, E. (1988.). Tendencias educativas oficiales en México, 1934-1964 (vol. 3) (pp. 28-51, 214 218, 250-

254, 306-314). México: CEE-UIA.

Ornelas, C. (1995). El Sistema Educativo Mexicano (pp. 56-94, 361-366). México: FCE-CIDE.

También podría gustarte