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INTRODUCCIÓN
Uno de los problemas fundamentales que se plantea en el siglo XVII y que continuara a lo largo de la Edad
Moderna es el "problema del conocimiento". Este problema será previo a todo otro análisis de la realidad.
Aunque el problema del conocimiento no había sido ajeno a las filosofías anteriores a esta época, sin embargo
en ellas dicho problema aparecía subordinado a la solución de otros problemas cuya aclaración se consideraba
prioritaria en el conjunto del sistema filosófico.
La importancia que adquirió el problema del conocimiento en esta época se debe a diversos factores, que a
continuación enunciamos:
— El balance negativo que se hace de la tradición filosófica anterior, fundamentalmente de la escolástica.
— La valoración negativa de la existencia de teorías contrapuestas en filosofía y la falta de acuerdo entre los
filósofos, a diferencia de lo que sucede en el campo de las matemáticas y de la física.
— El rechazo del argumento de autoridad como garantía de verdad de una doctrina. y la importancia que se da
al sujeto individual en la búsqueda de la verdad.
— El hombre pasa a ocupar un puesto muy importante como sujeto de conocimiento.
Dos corrientes filosóficas van a plantear el problema del conocimiento en el siglo XVII: racionalismo y
empirismo. Ambas comentes toman como modelo del conocimiento el de la ciencia moderna, que se
caracterizaba por el método matemático y el experimental. Igualmente, ambas, adoptan una actitud crítica frente
al pensamiento escolástico, que todavía dominaba en las escuelas y universidades.
Pero la diferencia entre el racionalismo y el empirismo está en la forma que tienen de enfocar e intentar resolver
la fundamentación del conocimiento.
b) En lo económico: la expansión del comercio marítimo y colonial en este siglo, y la afluencia de metales
preciosos de las minas europeas y sobre todo de las americanas, provoca el surgimiento de "un capitalismo de
tipo comercial". Los hombres de negocios son, a la vez, banqueros y fundadores de nuevas industrias.
Aparecen las bolsas y las grandes compañías comerciales en forma de sociedades por acciones Por otra parte,
los inventos en las técnicas: marítima, industrial y agrícola, son numerosos y tienen como consecuencia el
"capitalismo industrial" que surge en Inglaterra a raíz de la primera revolución industrial.
c) En lo político: es un periodo de gran inestabilidad y de crisis que se manifiesta en una serie de guerras y
revoluciones. Es la época del expansionismo colonial que lleva a los estados europeos a luchar en todos los
mares. Se van consolidando los Estados modernos, independientes y soberanos, que se enfrentan en sus
afanes imperialistas, dando lugar a vanas guerras.
Entre los Habsburgos de España y Austria, se da la llamada "Guerra de los Treinta Anos" que enfrenta a
Estados católicos contra Estados protestantes: España y Alemania. En Francia se desarrolla la guerra de los
Hugonotes, también entre católicos y protestantes.
En Inglaterra los Estuardos intentan mantener una monarquía absoluta, reservándose el poder legislativo y el
derecho a establecer impuestos sin el consentimiento de los súbditos, esto genera una serie de luchas que
colocan en el trono al holandés Guillermo de Orange.
d) Cambio de mentalidad: se manifiesta en el progreso del espíritu científico desde los tiempos del
Renacimiento. Como consecuencia van perdiendo fuerza las creencias en hechicerías y ganando terreno la
mentalidad racionalista.
2. EL RACIONALISMO
En general, podemos decir que el racionalismo es una comente filosófica del siglo XVIII, que se enfrenta, en la
forma de concebir el conocimiento, a otra corriente filosófica llamada empirismo.
El racionalismo se caracteriza por:
— Afirmar que la razón es la fuente más importante del conocimiento científico. La razón, según los
racionalistas, está dotada de ideas que no proceden de la experiencia, sino que son "innatas"
— Reconocer el valor universal y necesario de las leyes científicas.
— Tomar como modelo de verdadera ciencia a la matemática, en cuanto que ésta procede por métodos
"racionales" y no experimentales.
— Extender el método matemático a todas las demás ciencias, incluida la filosofía.
— Dar más valor al conocimiento intuitivo, es decir, a la captación directa de conceptos.
Los representantes de esta corriente racionalista son: Descartes, Spinoza, Malebranche y Leibmz.
Se alista en el ejército holandés, protestante, y un año más tarde en el de Baviera, católico, con el que participa
en la Guerra de los Treinta Años
A partir de 1629 vive en Holanda, aunque viaja a Francia e Inglaterra Es católico, lo que no le impide compartir
las ideas de Galileo condenadas por La Iglesia.
Filósofo, matemático y hombre de ciencia, su obra tiene gran repercusión en filosofía y matemáticas (aplica el
álgebra a la geometría) No logra realizar ningún descubrimiento en el campo de la medicina, aunque estaba
interesado en ella La reina Cristina de Suecia, interesada en recibir sus clases de filosofía, lo lleva a Estocolmo,
donde la rudeza del clima le ocasiona la muerte.
Entre sus obras podemos citar:
— Reglas para la dirección del espíritu (incompleta)
— Tratado del mundo construido sobre la hipótesis de Copérnico, renuncia a su publicación al tener noticia de
la condena de Galileo.
— Discurso del método: la más importante y conocida.
— Principios de filosofía.
— Meditaciones.
---Tratado de las pasiones.
— Necesidad de un método: el desarrollo científico que se había dado en el Renacimiento en los campos de la
astronomía, medicina, matemáticas y física se debía en gran parte a los nuevos métodos en la investigación.
El éxito de la ciencia le llevará a plantearse el problema del método en filosofía, que desde entonces será para
él una verdadera obsesión. Convencido de la certeza y segundad de las matemáticas, quiere emplear en
filosofía un método adecuado que conduzca a la misma seguridad. Como el método más exacto es el de las
matemáticas, este debe ser preferido: un método que le haga llegar por medio de la deducción de una verdad
cierta, a las demás verdades. Así podrá construir un edificio filosófico sólido y asentado sobre un fundamento
seguro.
Descartes quiere hacer ver que todas nuestras verdades podrían ser un error continuo e irremediable. Son
vanas las razones de esta posible hipótesis:
a) Hipótesis del engaño permanente de los sentidos: los sentidos nos engañan muchas veces y nos llevan
al error, por lo tanto, no podemos fiarnos de ellos.
b) Hipótesis de la confusión entre el sueño y la vigilia: tanto en el sueno como despierto, percibo cosas,
pero no del mismo modo, bien pudiera ser que mucho de lo que percibo dormido influya en mi tanto o más que
lo que percibo despierto.
c) Hipótesis del Dios engañador: aún siendo Dios absolutamente bueno, no tengo certeza de que no permita
un continuo error en el entendimiento humano y así permita que me equivoque. Esta duda, aunque no es real,
es "pensable"
d) Hipótesis del "genio maligno": lo mismo que la anterior, no es contradictorio suponer que un genio o espíritu
maligno influya sobre mi provocando una continua situación de engaño. Sabemos que no existe, pero podría
haber existido.
De aquí concluye Descartes con la formulación de su primera verdad indubitable: "Pienso luego existo".
Deducción: esta primera verdad: "Pienso luego existo", es la base que le va a servir a Descartes como
fundamento para deducir de ella otras verdades
La deducción es el modo de conocimiento por el que la razón descubre las conexiones que se dan entre ideas
simples. En el sentido que se emplea este término en matemáticas significa "obtener unas verdades a partir de
otras", y este sentido se mantiene en Descartes.
Intuición y deducción son, según Descartes, los dos únicos modos (caminos) de conocer, que tiene el
entendimiento.
Para garantizar el recto uso de los mismos. Descartes propone unas reglas:
a) Regla de la evidencia: consiste en no admitir cosa alguna como verdadera si no se la ha conocido como
evidente, es decir, si no es una idea clara y distinta. Entiende por clara: la presencia de una idea a un espíritu
atento, por distinta: que la percepción o conocimiento de ella no se confunda con ninguna otra.
b) Regla del análisis: consiste en dividir cada una de las dificultades a examinar en tantas parcelas como fuera
posible y necesario para resolverlas más fácilmente.
c) Regla de la síntesis: consiste en conducir, por orden, sus reflexiones, comenzando por los objetos más
simples y más fácilmente cognoscitivos, para ascender, poco a poco, gradualmente, hasta los conocimientos
más complejos.
d) Regla de las enumeraciones: consiste en revisar todos los pasos anteriores hasta estar seguros de no omitir
nada.
En conclusión: el método creado por Descartes se basa fundamentalmente en dos caminos: la intuición de la
que saca la primera verdad indubitable, la deducción, de la verdad primera saca las demás verdades. A partir
de este método empieza a construir las bases de su sistema filosófico.
Lo que representa a las cosas en la mente son "las ideas", de aquí que el tema central del análisis del
conocimiento sean "las ideas".
Descartes entiende por "idea" aquellos contenidos de la mente que se refieren a cosas, que son imágenes o
representaciones de las mismas. Ahora bien, esta representación se puede tener en diversos modos: o a partir
de la experiencia externa, o a partir de la invención propia, o a partir del propio entendimiento que posee estas
ideas. Según esto. Descartes clasifica las ideas:
a) Adventicias: son las ideas que provienen de nuestra experiencia: como las cosas, los hombres, los
animales, las plantas, etc. .., sin embargo estas ideas no las podemos afirmar todavía, como ciertas, pues no
sabemos nada de la realidad externa.
b) Ficticias: son las formadas por la mente a partir de otras ideas. En muchos casos son fruto arbitrario de la
imaginación, como: un árbol de caramelo.
c) Innatas: son las que existen en nuestra mente sin que puedan provenir ni de la experiencia externa, ni de
nuestra inventiva Descartes considera ideas innatas: "Pienso luego existo", los principios matemáticos como el
principio de identidad, o el de contradicción, los axiomas matemáticos y algunos conceptos metafísicos, como:
sustancia. Estas ideas son evidentes y por lo tanto "claras y distintas".
1. La sustancia en Descartes
A partir del "Yo pienso" es de donde Descartes empieza el nuevo caminar filosófico: se trata de un "pienso", en
el que intuye que el Yo existe como "sustancia", cuya total esencia o naturaleza es "pensar".
Descartes emplea como sinónimos, las palabras "sustancia" y "cosa" (res), es decir, que la sustancia es lo
concreto existente (res = cosa) A partir del "Yo pienso". Descartes deduce la primera sustancia existente.
La idea de un ser "absolutamente perfecto" exige que ese ser exista- ya que una de las perfecciones es la
existencia, pues será contradictorio pensar algo que tenga todas las perfecciones pero no tenga la existencia
Este argumento de la existencia de Dios en Descartes ya había sido expuesto de forma parecida por San
Agustín y por San Anselmo en la Edad Media
Puesto que Dios existe v es perfecto, no me puede engañar Si las sensaciones que nosotros tenemos del
mundo no correspondiesen a un mundo observable objetivamente existente. Dios me estaría engañando y
entonces ya no sena Dios Lo que la veracidad divina garantiza es que no me engaña al pensar que son
verdaderas esas percepciones que se ven clara y distintamente, al ver que el mundo externo existe y que las
cosas físicas tienen una extensión Luego el mundo existe esas sensaciones que tenemos no las hemos
fabricado nosotros, sino que son causadas por algo exterior a la mente, algo objetivo y real.
En conclusión: para Descartes tres ideas innatas que concebimos clara y distintamente son
El alma: sustancia pensante
Dios: sustancia infinita
La materia: sustancia extensa.
2.1.6 Juicio sobre Descartes
Con Descartes empieza la era de la primacía de:
el sujeto sobre el objeto,
la conciencia sobre el ser,
la epistemología sobre la ontología,
la libertad de pensamiento sobre la autoridad...
Ahora bien. Descartes se queda encerrado en su cógito y no sabe salir de el: comienza a confiar en las ideas
claras y distintas, pero al encontrarse con la existencia de Dios y las realidades extramentales, ya no confía en
ese criterio de certeza, y confía en la veracidad de Dios que es perfecto y no me puede engañar.
Por otra parte, la autonomía de pensamiento que esperábamos encontrar en su teoría del conocimiento
(epistemología) queda sofocada por la teología, nuestras ideas y conocimientos son reales porque vienen de
Dios, autor de todo lo creado, y son verdaderas porque son ideas claras y distintas que también vienen de Dios,
ya que éste no nos puede engañar.
Es posible que esto le venga porque en realidad no duda de todo: deja aparte su fe y sus creencias, y parece
que son éstas las que de algún modo le traicionan en la construcción de su nueva filosofía.
¿Cómo salir de la estrechez de la mente? ¿Cómo se puede afirmar una realidad que esté fuera de mi
pensamiento? Descartes para salir de este embrollo, se ve precisado a acudir a Dios, a la teología, de la que
no se puede desprender.
A pesar de todo, hay que reconocerle el "nuevo rumbo que va a tomar la filosofía" a partir de el. Desde
Descartes se va a valorar más al sujeto que al objeto y por supuesto se valorara la autonomía del pensamiento,
de ahí que algunos lo consideren el primer filósofo de la modernidad.
— Ontologismo: las ideas universales no pueden provenir de los sentidos, que sólo captan lo individual, ni
tampoco pueden provenir de la razón porque entonces la razón sena creadora de algo. y la razón no puede
crear nada Luego las ideas universales proceden de Dios. es decir, son captadas por nuestra mente en Dios.
— Ocasionalismo: la única causa de los seres es Dios; la actividad de los seres creados es "mera ocasión" de
la acción divina que es la que produce esas sensaciones. Ejemplo una lesión cerebral no es la causa de la
perdida de la memoria sino que •on ocasión de tal lesión Dios actúa "causando" la perdida de la memoria.
Malebranche intenta solucionar la comunicación de las sustancias por medio del "ocasionalismo"' Dios produce
una acción en el cuerpo con ocasión de un movimiento del alma y viceversa, así mantiene la independencia
entre ellas.
Su obra fundamental es la Ética, en cuya primera parte, que titula "De Dios", trata el problema de las sustancias
y en las restantes se ocupa del hombre
El bien es cualquier especie de placer y todo lo que conduce a éste, así como todo lo que satisface nuestro
deseo El mal es todo lo que impide la realización de los deseos, es toda clase de dolor.
El juicio moral, es decir, la determinación de lo que es bueno y lo que es malo se realiza, pues, de acuerdo con
las emociones y éstas dependen de lo que en un momento dado cause placer o dolor. Como se ve, la Ética de
Espinoza conduce a "un relativismo moral", ya que lo que en un momento puede ser bueno, en otro puede ser
malo: y lo que para un sujeto puede ser bueno, para otro puede ser malo.
Su pensamiento filosófico está muy marcado por su mentalidad matemática Particularmente por:
— El concepto matemático de "infinitesimal", entendido como una magnitud que puede ser considerada siempre
mas pequeña que toda magnitud determinada-pero que aparece como la razón de ser o lo que justifica
cualquier magnitud o números determinados.
— La pretensión de encontrar en la razón la justificación de la ciencia y de los conocimientos en general
— La pretensión obsesiva de justificar el orden y de explicar la naturaleza, el hombre v el universo, como un
conjunto "orgánicamente ordenado" Como en las matemáticas nada se produce o existe de un modo irregular
Pero Leibniz se diferencia de Descartes en que busca el fundamento de la verdad, no en la evidencia, es decir,
en la claridad y distinción que esta se impone a la mente, sino en la estructura lógica de las proposiciones
Leibniz distingue dos tipos de verdades que corresponden a dos tipos de proposiciones:
a) Verdades de razón: son verdades innatas, pues se originan en la razón. Son evidentes y necesarias, siendo
imposibles sus opuestas. Son "tautológicas", es decir, proposiciones en las que el predicado no añade nada
nuevo que no este ya contenido en el sujeto" Ejemplo: "el todo es mayor que las partes": basta analizar el
concepto de "todo", que es el sujeto de la proposición, para comprender que "todo" es algo compuesto de
partes y que por lo tanto ha de ser necesariamente "mayor que las partes".
Las verdades de razón se apoyan en el "principio de identidad" = "toda cosa es lo que es": v en el "principio de
contradicción" = "toda cosa es verdadera o falsa" Ejemplo: "el rectángulo equilátero es un rectángulo": se basa
en el principio de identidad. Otro: "un rectángulo equilátero no puede ser no rectángulo": se basa en el principio
de contradicción.
Todas las verdades de este tipo son verdades de razón, pero no dicen nada acerca de la realidad y la existencia
de las cosas. La experiencia las hará más claras y distintas.
b) Verdades de hecho: son verdades de experiencia, son verdades contingentes, pues sus opuestas son
posibles.
Las verdades de hecho se fundan en el "principio de razón suficiente", "nada ocurre sin una razón suficiente,
esto es, sin que sea posible al que conozca suficientemente las cosas, dar una razón que baste para determinar
por qué así y no de otra manera".
Ejemplo: la proposición "César pasó el Robicón" es una verdad de hecho: al analizar el sujeto "Cesar" nunca
encontramos que de el se derive la necesidad de pasar el Robicón: puede pasarlo o no sin dejar por ello de ser
César, pero bastaría conocer la razón suficiente que determinó a César para deducir la necesidad de pasar el
Robicón. Pero detrás de la razón que tuvo César de pasar el Robicón se dan un sinnúmero de razones que nos
llevarían hasta el infinito y que solo podrían ser conocidas por un entendimiento infinito.
Veámoslo en otro ejemplo: el libro nos llevará al impresor, al escritor, a sus ideas, a sus circunstancias, de estas
a otras, a otros escritores y así sucesivamente hasta dar razón suficiente de todas ellas. Pero el hombre no
puede alcanzar un conocimiento tan exhaustivo de todas las sustancias individuales: por eso no podrá justificar
por entero (completamente) las verdades de hecho sin poner las verdades de razón
Pero en el conocimiento infinito de Dios, las verdades de hecho (las cosas, los acontecimientos, incluso los
actos libres del hombre) aparecen fundados en verdades de razón: esto, porque Dios intuye en cada sustancia
individual toda una realidad • existencial e histórica. Conociendo cada ser, conoce sus potencialidades reales.
Descartes concebía el mundo material como pura "extensión" La extensión puede ser dividida en partes,
partículas, moléculas y átomos Leibniz, por el contrario, cree que el proceso de división de la materia no puede
detenerse en los átomos sino que debe continuarse ininterrumpidamente, lo cual supone una división hasta el
infinito Y toda división de la materia pensable "hasta el infinito" supone o pide como limite un principio no
material: por ello concluye: "que el elemento originario de la materia no puede ser un elemento material o
extenso, sino algo que la propia materia presupone como condición ultima". Este elemento no material y ultimo,
en un primer momento lo identifica como "fuerza o energía" de la que se deriva luego la materia o extensión.
En consecuencia, con el carácter no material de los últimos principios de la" materia, Leibniz va a afirmar "que
todas las sustancias están constituidas por una especie de átomos espirituales o sustancias simples,
esencialmente energéticos, innextensos, indivisibles, a los que denomina mónadas.
Según él, existen infinidad de "mónadas", sustancias simples, dinámicas, que no reciben movimiento de fuera
Toda materia, todo cuerpo está constituido de "monadas" muy diversas, según el número de sustancias más
simples que forman un cuerpo cualquiera.
— Problema de la comunicación de las mónadas Ninguna monada se comunica con las demás: no hay
comunicación entre ellas, ni influyen unas sobre otras De la no comunicación de las sustancias surge el
problema de encontrar un principio que armonice, no solo el cuerpo y el alma, sino a todos los seres en su
propia individualidad, ya que todos están compuestos de sustancias heterogéneas.
2.4.3 Teodicea: es Leibniz quien introduce el término "teodicea", queriendo expresar el "estudio racional de
Dios".
Leibniz pone a Dios como principio "unificador", quien a través de su voluntad. "preestableció la armonía" entre
las monadas El desarrollo del mundo es el resultado del desarrollo armónico de todas las monadas y el orden
del universo es establecido por Dios en el acto de la creación, cual relojero que pone en marcha todos los
relojes.
Como se ve. Leibniz no ofrece una explicación convincente al problema del mal. La comprensión del mal exige
otras variables ajenas a la simple racionalidad.
COMUNICACIÓN DE LAS SUSTANCIAS
FILOSOFOS EXPLICACION
Descartes Glandula pinela
Malebranche Ocasioniso
Espinoza Monismo (panteísmo)
Leibniz Armonía preestablecida
RACIONALISMO
Funfdamento Modelo Método Autores Conocimiento Realidad
Conocimiento Sustancias
3. ACTIVIDADES
A. De comprensión:
1. Define en el contexto del tema los conceptos siguientes: intuición, deducción, clara y distinta, duda metódica,
sustancia pensante, verdades de razón, ideas innatas.
2. Identifica las hipótesis en las que se basa Descartes para su "duda metódica"
9
3. ¿Cómo define y clarifica "las ideas" Descartes
0
4. ¿Cuál es la primera verdad indubitable y como la intuye Descartes
0
5. ¿Que entiende Descartes por "sustancia" ¿Que sustancia es la más importante para él? ¿Por qué?
6. Explica por qué Espinoza es "panteísta"
7. Explica "el relativismo moral" de Espinoza.
8. ¿Cómo explica Leibniz "la armonía preestablecida”?
9. ¿Cómo explica Leibniz el problema del mal?
10. ¿Cómo entiende Leibniz la "extensión”?
B. De aplicación:
1. Compara la concepción de sustancia de los racionalistas y a qué conclusiones llega cada uno
2. ¿Cómo concilia Espinoza la libertad y el determinismo en el terreno moral?
3. Da ejemplos de verdades evidentes y verdades deductivas en matemáticas
4. Pon un ejemplo donde se den las reglas del método, según Descartes, de análisis y de síntesis
5 Da ejemplos de ideas innatas, adventicias y ficticias
6. Aplica el relativismo moral a casos de la vida real
7. Haz un juicio crítico del racionalismo desde el problema del conocimiento
C. Análisis de textos:
Realiza una lectura atenta del texto que a continuación se escribe y contesta las siguientes cuestiones
1 Explica con tus propias palabras el contenido del texto
2 Indica que tema trata y sitúalo en el contexto del pensamiento de Descartes
3 ¿A qué tipo de "ideas" se refiere Descartes en el texto?
4. ¿Qué relación se establece en el texto entre el origen de las ideas y la veracidad divina? ¿Qué sentido tiene
esta relación en la explicación cartesiana de la realidad?
TEXTO I
Hay, además, en mi cierta facultad pasiva de sentir, esto es, de reciben y reconocer las ideas de las cosas
sensibles, pero esa facultad me sería inútil y ningún uso podría hacer de ella, si no hubiese, en mí o en algún
otro, una facultad activa, capaz de formar y producir dichas ideas. Ahora bien: esta facultad activa no puede
estar en mi en tanto que yo no soy mas que una cosa que piensa, pues no presupone mi pensamiento, y
además aquellas ideas se me representan a menudo sin que yo contribuya en modo alguno a ello, y hasta a
despecho de mi voluntad; por lo tanto, debe estar necesariamente en una sustancia distinta de mi mismo, en la
cual este contenida formal o eminentemente (como he observado mas arriba) toda la realidad que está
objetivamente en las ideas que dicha facultad produce. Y esa sustancia será o bien un cuerpo (es decir, una
naturaleza corpórea, en la que está contenido formal y efectivamente todo lo que esta en las ideas
objetivamente o por representación), o bien Dios mismo, o alguna otra criatura mas noble que el cuerpo, en
donde este contenido eminentemente eso mismo.
Pues bien no siendo Dios falaz, es del todo manifiesto que no me envía esas ideas inmediatamente por si
mismo, ni tampoco por mediación de alguna criatura, en la cual la realidad de dichas ideas no este contenida
formalmente, sino solo eminentemente. Pues, no habiéndome dado ninguna facultad para conocer que eso es
así (sino., por el contrario, una fortísima inclinación a creer que las ideas me son enviadas por las cosas
corpóreas), mal se entendería cómo puede no ser falaz, si en efecto esas ideas fuesen producidas por otras
causas diversas de las cosas corpóreas. Y. por lo tanto, debe reconocerse que existen las cosas corpóreas.
DESCARTES. Meditaciones metafísicas
TEXTO II
En la vida. Pues, es útil, ante todo, perfeccionar el entendimiento o razón tanto como podamos, y en esto sólo
consiste la suprema felicidad o beatitud del hombre; pues la beatitud no es otra cosa sino el contentamiento del
alma, que nace del conocimiento intuitivo de Dios. Y perfeccionar el Entendimiento no es otra cosa sino
conocer a Dios y los atributos v acciones que se siguen de la necesidad de su naturaleza. Por tanto, el fin último
del hombre que es dirigido por la Razón, esto es, el Deseo supremo por el cual se esfuerza en gobernar todos
los demás, es aquel que se eleva a concebirse adecuadamente y a concebir adecuadamente todas las cosas
que pueden caer bajo su inteligencia.
No hay vida racional sin inteligencia: y las cosas sólo son buenas en la medida en que ayudan al hombre a
gozar de la vida de la Mente, la cual se define por la inteligencia. Pero las que, por el contrario impiden que el
hombre perfeccionen la razón pueda disfrutar de una vida racional, a estas llamamos malas.
Espinoza, Ética, Parte cuarta, apéndice, caps. IV y V.
Texto III
A demás, toda sustancia es como un mundo completo, y como un espejo de Dios; o bien, de todo el universo
que cada una de ellas expresa a su manera, algo así como una misma ciudad es vista de diferente manera
según la diversas situaciones del que la contempla. Así el universo esta multiplicado en cierto modo, tantas
veces como sustancias hay, y la gloria de Dios esta redoblada por otras tantas representaciones diferentes de
su obra. Puede decirse, incluso, que toda sustancia lleva en cierta manera el carácter de la sabiduría infinita y la
omnipotencia de Dios y lo imita en cuanto es capaz. Pues expresa, aunque confusamente, todo lo que sucede
en el universo, pasado, presente o futuro, lo que guarda cierta semejanza con una percepción o conocimiento
infinito; y como todas las demás sustancias expresan esto a su vez se acomodan a ello, puede decirse que ella
extiende su poder sobre todas las demás a imitación de la omnipotencia del creador.
Leibniz: Discours de Métaphysique.