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OBJETIVOS

 Comprobar de manera experimental el PH de algunas sustancias utilizadas de manera


casera con la utilización del pigmento antocianina y clasificarlas como ácidas, neutras
según corresponda.
¿QUÉ ES EL PH?
A menudo en cosmética se hace referencia al ph. También en productos de limpieza e higiene, y
en alimentación. Incluso hay dietas anticientíficas, como la dieta alcalina, que dicen
fundamentarse en el concepto de ph. Para entender qué es el ph, primero debemos entender qué
es un ácido.
A lo largo de la historia hemos dado descripciones cada vez más sofisticadas de qué es un ácido
y, en consecuencia, hemos diseñado una variable para medir el nivel de acidez de una sustancia:
el ph. Al principio hablábamos de ácidos como sustancias con una serie de propiedades
comunes con respecto al sabor. El sabor ácido del limón o del vinagre, por ejemplo. Ahora
sabemos que estos sabores dependen del ácido cítrico y del ácido acético, respectivamente.
Además, descubrimos que estas sustancias de “sabor ácido” tiñen de rojo determinados
pigmentos, como el tornasol que se extrae de algunos líquenes.
Tradicionalmente se extrae de roccellas y dendrographas. También atacan al mármol y
reaccionan con algunos metales desprendiendo gas hidrógeno. El químico Robert Boyle fue el
primero en llamar ácidos a estas sustancias con propiedades similares. Fue en 1663.
Hay sustancias que son opuestas a los ácidos. Que en contacto con los ácidos amortiguan sus
propiedades. Son sustancias de sabor amargo, que producen sensación jabonosa en la piel y
tiñen de azul el tornasol. A estas sustancias las denominamos álcalis, del árabe al Kali, que
significa cenizas vegetales. Cuando mezclamos una sustancia ácida con otra alcalina se obtiene
una sal que pierde las propiedades de ambas. Así los álcalis recibieron más tarde el nombre de
bases, del griego basis, que significa fundamento para la obtención de sales. Cuando se mezcla
un ácido con una base se forma una sal.
Sabemos que las propiedades de cualquier sustancia dependen de su composición y de su
estructura. El químico Lavoisier conjeturó que los ácidos eran sustancias que contenían un
elemento químico que en 1777 denominó oxígeno. La palabra oxígeno está formada por dos
raíces griegas, oxys, ácido, por el sabor punzante de estas sustancias, y genes, productor o
engendrador. De modo que la palabra oxígeno significa engendrador de ácidos. Sin embargo,
años más tarde se descubrieron otras sustancias con propiedades ácidas que no contenían
oxígeno en su composición. Como el ácido muriático (hoy llamado ácido clorhídrico, hcl) que
sirvió al químico Humphrey Davy para conjeturar en 1810 que la acidez de las sustancias
depende del hidrógeno, no del oxígeno. Más adelante, el químico Justus Yon Liebig quiso
completar la idea de Davy. En 1838 propuso la existencia de dos tipos de hidrógeno, siendo el
hidrógeno que puede sustituirse por metales el responsable de las propiedades de los ácidos.
El químico Svante August Arrhenius fue más allá. En 1887 propuso que el hidrógeno ácido era
hidrógeno que se desprendía de las sustancias ácidas como ion hidrógeno, escrito h+ y
coloquialmente denominado protón. Esto permitió dar una definición más concreta sobre las
bases. Arrhenius conjeturó que, si las bases neutralizaban a los ácidos sería porque contienen un
ion de carga opuesta que da lugar a la formación de una sustancia que no es ni ácida ni básica,
sino neutra. Pensó que ese ion sería el oh–, ya que al unirse al h+ de los ácidos, daría lugar a la
formación de agua, h2o.
Las definiciones de Arrhenius para los ácidos y las bases son limitadas, sobre todo para las
bases, ya que no todas las sustancias de propiedades básicas contienen oh–, como por ejemplo
una conocida base que utilizamos como producto de limpieza: el amoníaco, nh3. Sin embargo, y
a pesar de sus inconvenientes, esta teoría estuvo vigente casi cuarenta años, durante los cuales
se fueron sucediendo nuevas ideas que darían lugar a teorías más completas. El químico
Johannes Nicolau Brønste y el químico Thomas Martin Lowry, simultáneamente, pero
siguiendo líneas de trabajo diferentes, propusieron en 1923 una definición más precisa sobre los
ácidos y las bases. Esta definición forma parte de la que conocemos como teoría ácido-base de
brönsted-lowry. Según esta teoría, los ácidos son sustancias capaces de donar un protón (h+),
mientras que las bases son capaces de aceptarlos. De esta manera las reacciones entre ácidos y
bases pueden interpretarse como reacciones de transferencia de protones. Así por ejemplo el
amoníaco (nh3), es una base porque es capaz de captar h+ y formar el ion amonio (nh4+). En la
actualidad existen teorías más completas que la de brönsted-lowry, siendo la más conocida la
teoría de Lewis de 1938, que se basa en un concepto electrónico de mayor complejidad. Aun así,
la definición de uso más común de ácidos y bases es la que formularon brönsted y Lowry.
A partir de la definición de ácido de brönsted y lowry, el químico Søren Peter Lauritz Sørensen
introdujo por primera vez en 1909 el concepto de ph. El ph está ligado a la cantidad de h+.
Mediante el uso de electrodos podemos medir la cantidad de h+ presente en una disolución, es
decir, la concentración de h+. Para darle una numeración más manejable, Sørensen decidió
aplicar la función logaritmo sobre el valor de la concentración de h+. Esa es la definición
matemática del ph: el logaritmo en base 10, cambiado de signo, de la concentración de h+,
cuando ésta se expresa en moles por decímetro cúbico.

Ilustración 1 escala del ph

De esa manera obtuvo una escala de ph, que es la que utilizamos en la actualidad, que
normalmente oscila entre los valores 0 y 14. Así, el valor de ph 7 se corresponde con las
sustancias neutras. El agua pura tiene ph 7. Las sustancias ácidas son las que tienen un ph
inferior a 7, y las básicas superior a 7. (MARIA DEL CARMEN BAUTISTA GARCES, 2021)

CONCLUCIONES.
 Cada uno de los reactivos que usamos tiene un grado de acidez o alcalinidad
característico cuando se diluyen en agua. La antocianina reacciona de forma diferente
con los ácidos y con las bases, de manera que el producto resultante adquiere un color
distinto. Así es como funcionan todos los indicadores de pH. 2.
 El grado de acidez o alcalinidad de una solución se mide utilizando la escala de pH. En
esta escala, si el valor es inferior a siete en la escala, indica que se trata de una solución
ácida y si es superior a 7, se trata de una solución básica o alcalina. Una solución con
pH 7 se considera neutra en términos de acidez/alcalinidad.

Bibliografía
MARIA DEL CARMEN BAUTISTA GARCES, V. B. (20 de 08 de 2021).
file:///C:/Users/Personal/Downloads/informe-de-laboratorio-de-ph-indicador-de-ph-
casero_compress.pdf. Obtenido de file:///C:/Users/Personal/Downloads/informe-de-
laboratorio-de-ph-indicador-de-ph-casero_compress.pdf:
file:///C:/Users/Personal/Downloads/informe-de-laboratorio-de-ph-indicador-de-ph-
casero_compress.pdf

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