Uno Año del Bicentenario, de la consolidación de nuestra Independencia,
y de la conmemoración de las heroicas batallas de Junín y Ayacucho”
UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA AMAZONIA PERUANA
Facultad de Agronomía
Escuela Profesional de Agronomía
Informe de Práctica N°10
Título: FERTILIZACIÓN DE FRUTALES
Docente:
Ing. Cubas Encinas Omar Dr.
Curso: fruticultura
Estudiante: Inuma Ruiz Dalia
Nivel: 4
Ciclo: 6 semestres
Grupo: 02
Fecha: 11/12/2024
Iquitos –Perú 2024
TÍTULO: FERTILIZACIÓN DE FRUTALES.
El cultivo de los árboles frutales presenta una serie de características
propias que se reflejan en su manejo: poda, raleo de fruta, laborco de
suelos, tratamientos sanitarios, fertilización, etc. Actualmente, la
fertilización es una práctica bastante generalizada entre los productores,
y les significa un por- centaje apreciable de sus costos de producción.
Los estudios y trabajos de fertilización realizados con árboles frutales,
requieren un período largo de tiempo para obtener conclusiones, ya que
la respuesta en términos de producción es el resultado final de un largo
proceso de crecimiento de ramas, formación de yemas de fruta, y por
último, fruc- tificación. Hasta el presente, en el país no se cuenta con
datos realmente ajustados que permitan hacer recomendaciones
precisas en la práctica de la fertilización de las distintas especies
frutales. Sin embargo, se cree conveniente divulgar una serie de datos
esencialmente prácticos, provenientes de experiencias tanto nacionales
como de otros orígenes, con el fin de ofrecer una orientación ge neral a
los productores.
OBJETIVOS:
- Formas de fertilización
- Calculo de la dosis adecuada para la fertilización
- Cuidados prácticos en la fertilización
MATERIALES:
- Pala
- Cavador
- Fertilizantes.
MARCO TEÓRICO:
La nutrición de las plantas Los árboles frutales, como en general todos
los cultivos, necesitan extraer del suelo una serie de elementos químicos
que son esenciales para su normal crecimiento y producción.
Las plantas extraen algunos de estos elementos en cantidades
apreciables, por lo que reciben el nombre de “macro-nutrientes”. En este
grupo, gene- ralmente se incluyen los siguientes: nitrógeno (N), fósforo
(P), potasio (K), calcio, (Ca), magnesio (Mg.) y azufre
Funciones de los elementos nutritivos.
Nitrogeno
Este elemento es fundamental para el desarrollo de los frutales, siendo
indispensable para la producción de hojas, ramas y madera, como
también para el desarrollo de la fruta.
Fósforo
Este elemento, si bien presente en la planta en menor proporción que el
nitrógeno o el potasio, no es menos indispensable. Cuando existe un
contenido suficiente de fósforo en el árbol, se logrará un mejor
aprovecha miento del nitrógeno aplicado.
Magnesio
Entre otras funciones, es uno de los constituyentes de la clorofila.
Muchos suelos poscen cantidades suficientes de este elemento. La
deficiencia de magnesio puede ser apreciada visualmente con elaridad
en las hojas de los árboles afectados,
Azufre
AEn general, no se observan carencias de este elemento en los frutales.
Al suelo se incorpora azufre por distintos medios: con el agregado de ma
teria orgánica, por aportes de agua, inclusive por los tratamientos sani-
tarios que se efectúan en los montes y viñedos.
Potasio
Si el nitrógeno y el fósforo influyen principalmente en el crecimiento de
madera, hojas y frutas, el potasio influye en primer término en el
crecimiento de estas últimas. Además influye en la cantidad y calidad de
la producción (tamaño, conservación, sabor, grosor de cáscara, etc.). En
algunos casos, la deficiencia de potasio se manifiesta.
Calcio
Cumple una doble función en la relación suelo-plantas. Por un lado, es
importante en la nutrición, al ser un constituyente de las paredes celu-
lares, encontrándose especialmente en los tejidos vegetales maduros.
Desde el punto de vista nutritivo, generalmente los suelos aportan
suficiente cantidad de este elemento.
La recomendación de los fertilizantes
Evidentemente, el interés práctico del productor se centra en los pun
tos siguientes: en primer lugar, si debe fertilizar: si es así, qué cantidad,
qué tipo de fertilizante debe emplear, en qué momento y en qué forma.
La respuesta a estas interrogantes no es simple. Hemos visto que un
suelo puede tener cantidades suficientes o insuficientes uno o más ele-
mentos nutritivos. Una de estas características, puede ser propia de un
área extensa, pero también puede limitarse a un área reducida. También
debe recordarse que cada cultivo tiene sus propias necesidades, y
plantea sus propios problemas. Los métodos técnicos para determinar
en la forma más precisa posible la cantidad, tipo y modo de aplicar el
fertilizante, para una zona, e incluso para un monte o viñedo
determinado, fundamentalmente son: la experi mentación de campo, el
análisis del suelo, el análisis foliar, y la apreciación de sintomas visuales.
Fertilización
Clases de fertilizantes Es fundamental que el productor conozca las
diferencias entre los diversos fertilizantes existentes en forma comercial,
para que pueda rea- lizar la selección debida, de acuerdo a sus
necesidades y aplicar el ferti lizante correcto, tanto en cantidad como en
calidad. Como en la fabricación de fertilizantes se emplean materiales
diferen- tes, sus contenidos en elementos nutritivos varían de un tipo a
otro. Así, por ejemplo, la “urea” contiene aproximadamente un 45% de
nitrógeno, es decir que por cada kilogramo de urca aplicado, se agregan
al suelo 450 gramos de nitrógeno. Otro fertilizante que también contiene
nitrógeno es, por ejemplo, el sulfato de amonio; en este caso, el
porcentaje de nitrógeno. Es del 20% y por tanto, sólo habrán 200
gramos de nitrógeno en cada kilogramo de material fertilizante.
Metodología
Cuando las plantas del almácigo tienen 50 días o cuando hayan
alcanzado 20 cm de altura y entre 6 a 8 hojas estarán lista para el
transplante.
Diseñar el campo con las espalderas en orientación este a oeste para
que reciban más luminosidad; de la siguiente manera distancia entre
hileras 3 metros entonces 100m/3m33 hileras.
Riegue y cuando el terreno este a capacidad de campo haga hoyos de
40 cm de profundidad cada 4 metros; entonces 100m/4m = 25 plantas
por hilera. Así tenemos entonces: 10000m2 que es una hectárea / (3m x
4m) = 833 plantas/há.
Tambien podemos sembrar a 2.5m x 4m = 1000 plantas/há. Inicie el
transplante enterrando hasta el nivel del cuello de la planta.
Los paradores son de 3 metros de altura y se entierran ½ metro, la
espaldera se hacer con alambre galvanizado #12 fijado con grapas para
cerco, la planta debe estar ubicada en el centro entre los paradores
guiada con un pavilo que será cortado cuando llegue al alambre de la
espaldera para evitar estrangulamientos Coloque tutores a una altura de
2.5 metros para que produzca sus ramas secundarias.
Efectúe podas de formación, limpieza, según sea el caso. El agua debe
pasar al centro de cada hilera, evite que llegue al parador para que nos
dure más tiempo. (ver fotografía).
RESULTADOS
La práctica sobre fertilización de frutales se realizó en transplantes de
plantas de Maracuyá
Primer paso
Segundo pasó.
Dónde la práctica fue realizada por todos mis compañeros.
CONCLUSIONES
Conclusiones GENERALES
La fertilización es esencial*: La fertilización es fundamental para el
crecimiento y desarrollo de los frutales, ya que les proporciona los
nutrientes necesarios para producir frutos de alta calidad.
La elección del fertilizante es crucial*: La elección del fertilizante
adecuado depende del tipo de frutal, del suelo y de las condiciones
climáticas.
La fertilización debe ser equilibrada*: La fertilización debe ser
equilibrada para evitar el exceso o la deficiencia de nutrientes, lo que
puede afectar negativamente la salud del frutal y la calidad de los
frutos.