Sentencia C-518/02
COSA JUZGADA CONSTITUCIONAL-Cierre temporal de
establecimientos públicos por comandantes de estación y
subestación
Referencia: expediente D-3845
Demanda de inconstitucionalidad
contra los artículos 208 (parcial) del
Decreto-Ley 1355 de 1970, “Por el
cual se dictan normas sobre Polícía”.
Demandante: Luz Marina Aristizábal
y otras
Magistrado Ponente:
Dr. EDUARDO MONTEALEGRE
LYNETT
Bogotá, D.C., diez (10) de julio de dos mil dos (2002).
La Sala Plena de la Corte Constitucional, en cumplimiento de sus
atribuciones constitucionales y de los requisitos y trámite establecidos en
el decreto 2067 de 1991, ha proferido la siguiente
SENTENCIA
I. ANTECEDENTES
En ejercicio de la acción pública consagrada en el artículo 241 de la
Constitución Política, las ciudadanas Luz Marina Aristizábal, Sandra
Milena Gómez, Luz Elena Almanza, Diana Alexandra Mejía, Johana
Montealegre y Rosa Cristina Vieda solicitan ante esta Corporación la
declaratoria de inexequibilidad del artículo 208 (parcial) del Decreto-Ley
1355 de 1970, “Por el cual se dictan normas sobre Policía”.
Cumplidos los trámites constitucionales y legales propios de esta clase de
procesos, entra la Corte a decidir sobre la demanda de la referencia.
II. NORMA DEMANDADA
Expediente D-3845
A continuación se transcribe el texto de la norma, de conformidad con su
publicación en el Diario Oficial No. 33139 del cuatro (04) de septiembre
de 1970, y se subraya el aparte acusado,
"DECRETO 1355 DE 1970
(agosto 4)
“Por el cual se dictan normas sobre Policía”.
El Presidente de la República, en ejercicio de las facultades
extraordinarias que le confirió la ley 16 de 1968 y atendido el
concepto de la Comisión Asesora establecida en ella,
DECRETA
(…)
Artículo 208 Compete a los comandantes de estación y de
subestación imponer el cierre temporal de establecimientos
abiertos al público (…)”.
III. LA DEMANDA
Las actoras consideran que la Constitución le asignó a los Alcaldes la
función de conservar el orden público en el municipio, por ser ellos la
primera autoridad de policía. En ese sentido es inconstitucional que el
Código Nacional de Policía le dé competencia autónoma a los
comandantes de estación y subestación para cerrar temporalmente
establecimientos públicos. Las demandantes hacen esta aseveración por
cuanto, según su parecer, el Estado debe ser explícito y claro al delegar
facultades como la del cierre de establecimientos, pues con esta potestad
puede verse afectado el derecho al trabajo de quienes allí laboran, sin
tener la oportunidad de ser escuchados. Finalmente agregan que las
funciones de los alcaldes en el momento de la expedición de la norma
demandada eran menos que la consagradas en la actual, por tanto la norma
“se torna inconstitucional con el tránsito de legislación”.
IV. INTERVENCIONES
Intervención del Ministerio del Interior
Nancy González, en su condición de representante del Ministerio del
Interior, defiende la constitucionalidad de la norma acusada por
considerar que a pesar de la disposición constitucional que otorga
facultades al alcalde, la ley 232 de 1995, que regula el funcionamiento de
establecimientos comerciales, establece que las autoridades pueden
2
Expediente D-3845
verificar en cualquier tiempo el cumplimiento de los requisitos legales por
parte de los establecimientos abiertos al público, de conformidad con las
normas de policía. Así, el cierre temporal de un establecimiento por parte
del alcalde procede cuando se trata del cumplimiento de los requisitos
para el funcionamiento del establecimiento. En el caso de las
contravenciones establecidas en el artículo demandado, la competencia
está radicada en el Comandante de la Estación o subestación de policía
respectiva. Esta facultad de cierre temporal es otorgada a la policía cuando
el “dueño o administrador del establecimiento tolere riñas o escándalos o
auspicie o tolere el uso o consumo de marihuana, cocaína, morfina o
cualquier otra droga o sustancia estupefaciente o alucinógena”. Además,
el Código Nacional de Policía señala en su artículo 227 que esa medida
debe levantarse en acta escrita, en la cual se especifiquen los hechos, el
contraventor y la medida impuesta.
Considera la interviniente que la norma acusada no se contrapone a la
Constitución ya que el alcalde imparte las instrucciones en la materia y
puede revocar las decisiones adoptadas por las demás autoridades de
policía, comandantes, subcomandantes e inspectores.
En cuanto a la supuesta afectación del derecho al trabajo, anota la
ciudadana que las medidas consagradas en la norma acusada no
menoscaban los derechos laborales de quienes trabajen en un
establecimiento que sea cerrado temporalmente a causa de los hechos ya
mencionados. Por el contrario, este tipo de sanciones preventivas buscan
el cumplimiento de medidas de tipo social que procuren el desarrollo
laboral dentro de un ambiente digno y justo. Así, para la representante del
Ministerio de Interior “no podría afirmarse que un empleado desempeñe
sus funciones de manera tranquila y sosegada cuando el propietario del
establecimiento permite escándalos o riñas dentro del mismo”.
Finalmente resalta la interviniente que la propiedad es una función social
y por tanto la medida policiva demandada busca el cese de actividades no
permitidas por la Constitución y que perturben la tranquilidad y el orden
social. Así, en opinión de la ciudadana la medida acusada no afecta el
derecho fundamental al trabajo ni contraviene la Constitución.
V. CONCEPTO DEL PROCURADOR GENERAL DE LA NACIÓN
El Procurador General de la Nación, en concepto No. 3845, recibido el 21
de febrero de 2002, interviene en este proceso para solicitar que la Corte
declare la constitucionalidad del aparte demandado del artículo 208 del
Decreto 1355 de 1970.
La Vista Fiscal considera que en virtud del reconocimiento de libertades y
derechos que no son de carácter absoluto, es admisible establecer
3
Expediente D-3845
limitaciones a fin de garantizar la convivencia pacífica y el interés
general. En virtud de ello, es necesaria la existencia de una autoridad
pública con facultades jurídicas para hacer respetar los límites a las
libertades a fin de preservar el interés general y el orden público. Esto se
logra a través del poder de policía que equilibra la libertad y la autoridad.
Con todo, en nuestro ordenamiento es claro que a pesar de la intervención
estatal a través del poder de policía, las restricciones que se impongan no
pueden desconocer el núcleo esencial del derecho o libertad a limitarse
(SU-257 de 1997). Así se intenta hacer valer el deber de toda persona de
respetar los derechos ajenos y no abusar de los propios, y propender por el
logro y mantenimiento de la paz, fines establecidos en la Constitución.
Observa el jefe del Ministerio Público que el manejo del orden público por
parte de autoridades territoriales está sujeto a las instrucciones impartidas
por el Presidente de la República, pero existen también otras autoridades
encargadas de desarrollar y aplicar las medidas de policía. Todos ellos
conforman las autoridades administrativas de Policía, entre quienes se
encuentran los inspectores de policía.
De acuerdo con la Constitución y la Ley, estas autoridades deben
mantener el orden público y adoptar medidas para prevenir y corregir las
conductas que atentan contra la convivencia pacífica y el desarrollo
normal de las personas, respetando la dignidad humana. Así, las
autoridades de policía de los diferentes niveles tienen ciertas
competencias de acuerdo con sus funciones. Por tanto, la Corte
Constitucional ha entendido que la función preventiva de la policía
consiste en buscar los medios para que los derechos y libertades sean
ejercidos sin afectar el orden público (sentencia C-024 de 1994).
De lo dicho anteriormente, para la Vista Fiscal es claro que el artículo
impugnado no contraviene la Carta Política pues aunque corresponde al
alcalde municipal la tarea de conservar el orden público dentro de su
jurisdicción, nada obsta para que en desarrollo del poder de policía, el
legislativo faculte a la Policía Nacional, en cabeza de su respectivo
comandante, como ejecutora del poder de policía. En el caso concreto, a
través de una labor de constatación, el comandante de estación o
subestación puede imponer el cierre temporal del establecimiento. Esto es
válido ya que la actividad censurada se encuentra dentro de las propias de
la Policía Nacional, y el alcalde, como primera autoridad policiva del
municipio imparte instrucciones a través del comandante para conservar
el orden público. Adicionalmente, observa el Procurador, la sanción de
cierre temporal del establecimiento abierto al público y que consiste en la
suspensión de la actividad a que se dedica el infractor (artículo 195 del
Código de Policía), es de carácter temporal -máximo siete días-.
Para la Vista Fiscal la norma bajo examen no desconoce tampoco la
actividad económica y la iniciativa privada, pues éstas son libres dentro de
4
Expediente D-3845
los límites del bien común, concepto que incluye el orden público que
comprende normas de seguridad, tranquilidad y salubridad. La medida
acusada entonces no viola el debido proceso, pues depende de unas
causales determinadas, es de carácter temporal y dentro del trámite es
imperioso que se le dé la oportunidad al implicado de ejercer su derecho
de defensa, especialmente porque contra estas decisiones no procede
recurso alguno (artículo 229, Decreto 1355 de 1971).
En cuanto a la supuesta vulneración de los derechos de los trabajadores,
para el Ministerio Público no es de recibo pensar que exista, ya que los
derechos individuales deben ceder ante el interés general que se ve
transgredido. Así, el empresario sufre las naturales consecuencias de una
conducta que le es imputable.
VI. CONSIDERACIONES Y FUNDAMENTOS
Competencia
1.- La Corte Constitucional es competente para conocer de la presente
demanda en virtud del artículo 241-5 de la Carta, ya que la disposición
acusada es un decreto con ley expedido en uso de facultades extraordinarias.
Existencia de cosa juzgada constitucional
2.- La Corte Constitucional, en sentencia C-492 de 2002, con ponencia del
Magistrado Jaime Córdoba Triviño, declaró exequible el artículo 208 del
Decreto 1355 de 1970, en los siguientes términos:
“(…) Segundo.- Declarar EXEQUIBLES el encabezado y los numerales 1, 4 y
5 del artículo 208, y los apartes demandados de los artículos 195 y 219 del
Decreto 1355 de 1970”.
En consecuencia, existe cosa juzgada constitucional, toda vez que el aparte
demandado ya fue estudiado por esta Corporación y declarado exequible.
VII. DECISION
En mérito de lo expuesto, la Corte Constitucional de la República de
Colombia, en nombre del pueblo y por mandato de la Constitución,
RESUELVE
5
Expediente D-3845
Estarse a lo resuelto en la Sentencia C-492 de 2002, en la cual se declararon
exequibles el encabezado y los numerales 1, 4 y 5 del artículo 208, y los apartes
demandados de los artículos 195 y 219 del Decreto 1355 de 1970.
Notifíquese, comuníquese, cúmplase, publíquese, insértese en la Gaceta de la
Corte Constitucional y archívese el expediente
MARCO GERARDO MONROY CABRA
Presidente
JAIME ARAUJO RENTERIA
Magistrado
ALFREDO BELTRAN SIERRA
Magistrado
MANUEL JOSE CEPEDA ESPINOSA
Magistrado
JAIME CORDOBA TRIVIÑO
Magistrado
6
Expediente D-3845
RODRIGO ESCOBAR GIL
Magistrado
EDUARDO MONTEALEGRE LYNETT
Magistrado
ALVARO TAFUR GALVIS
Magistrado
CLARA INES VARGAS HERNANDEZ
Magistrada
MARTHA VICTORIA SACHICA MENDEZ
Secretaria General