Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL DE MENORES NRO. 1 DE LA CAPITAL FEDERAL
CCC 3982/2021/TO1
///nos Aires, 5 de agosto de 2021.
Y VISTOS:
Estos actuados que llevan el n° 10.417 (sistema lex 100
n° 3982/2021/TO1) del registro del Tribunal Oral de Menores N 1
de la Capital Federal, integrado conforme lo establecido por la ley
27.308, por el señor Juez de Cámara integrante de este Tribunal Oral
de Menores n° 1, doctor David Perelmuter, conjuntamente con la
Secretaria doctora Beatriz Klinkovich, seguidos contra L.A.R.,
titular del D.N.I. nro……, de ..años de edad, nacido el día ….. en
esta ciudad, de nacionalidad argentina, hijo de …. y de ….., de
estado civil soltero, instruido, trabajador en una cooperativa, con
domicilio real en ……., actualmente alojado en el ……………….. y
con domicilio constituido en la calle Comodoro Py 2002, piso 7mo.
de esta ciudad, asiento de la Defensoría Oficial nro. 2.
Intervienen en el proceso el doctor Juan Pablo Vasallo,
Fiscal auxiliar adjunto, la Defensora Pública Coadyuvante doctora
María Lujan Castagnaro y la Defensora Pública Oficial de Menores e
Incapaces, doctora Claudia López Reta.
RESULTA:
Que por sentencia firme de fecha 6 de julio de 2021, se
resolvió DECLARAR PENALMENTE RESPONSABLE a L.A.R.
de sus demás condiciones personales obrantes en autos, por
considerarlo autor penalmente responsable de los delitos de hurto de
automotor agravado por haber sido perpetrado con uso de llave
verdadera previamente sustraída, portación de arma de uso civil sin la
debida autorización legal y encubrimiento agravado por el ánimo de
lucro, todos los que concurren en forma real entre sí. (arts. 45, 55, 163
incs. 3ro., 189 bis inc. 2do., tercer párrafo, decreto 395/75
reglamentario de la ley nro. 20429 y 277 inc. 1ro. apartado “c” e inc.
3 del Código Penal de la Nación y artículo 4° de la ley 22.278).
Con fecha 14 de julio de 2021, se llevó a cabo la
audiencia en los términos del art. 4 de la Ley 22.278.
Alegatos:
Fecha de firma: 05/08/2021
Firmado por: BEATRIZ ESTRELLA KLINKOVICH, SECRETARIA
Firmado por: DAVID PERELMUTER, JUEZ DE CAMARA
#35408431#297627809#20210805155154297
a - La Señora Defensora de Menores e Incapaces, Dra.
Claudia López Reta, en base a los avances de R. en el aspecto tutelar,
su comportamiento y participación en el abordaje estatal, solicitó la
absolución del causante, por aplicación a lo normado en el art. 4 de la
ley 22.278 y por considerar que no era necesaria la imposición de una
sanción, dejando aclarado que, si bien su defendido se encuentra
actualmente detenido en el marco de otra causa, en la misma goza del
principio de inocencia, motivo por el cual correspondía en la presente,
su absolución.
No obstante ello y en el hipotético caso, que el
Ministerio Público Fiscal considerase necesaria la aplicación de una
pena, dejó planteado en forma subsidiaria que la misma debía ser la
mínima aplicable para el delito por el cual fue declarado responsable y
reducida a la tentativa, en aplicación a la normativa citada.
b - El Señor Fiscal Auxiliar, por su parte si bien coincidió
con la defensa en cuanto a los avances demostrados por R. dentro del
instituto, argumentó que no debía aplicarse el beneficio de la
absolución ya que esos logros sólo fueron en el ámbito institucional
pero no así en el afuera, habiéndose involucrado en un delito de
graves características, aún siendo menor de edad, con lo cual de esa
forma no demostró su avance, y ello no puede dejar de tenerse en
cuenta al momento de valorar su compromiso para con el tratamiento
tutelar. En función de ello solicitó la imposición de una pena con la
aplicación de la reducción del art. 4 de la ley 22278, de conformidad
con lo normado en el art.40 y 41 del Código Penal y el art. 37 inciso d
de la Convención de los Derechos del Niño, y que en definitiva se le
aplique la pena de un año y tres meses de prisión en suspenso y
costas.
c - La Dra. María Luján Castagnaro, por la defensa
técnica del encausado, refirió que coincidía en un todo en el
pormenorizado análisis de la Dra. López Reta porque entendía que en
el caso particular de L. R. era evidente la innecesaria aplicación de
una pena edad de conformidad con lo dispuesto en los arts. 3, 37 y 40
Fecha de firma: 05/08/2021
Firmado por: BEATRIZ ESTRELLA KLINKOVICH, SECRETARIA
Firmado por: DAVID PERELMUTER, JUEZ DE CAMARA
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de la Convención de los Derechos del Niño y por los lineamientos del
fallo “Maldonado” de la Corte Suprema de Justicia, siendo que desde
esa óptica, la respuesta punitiva es una excepción que sólo debía tener
un fin preventivo especial que atienda los fines de resocialización.
Agregó que respecto de la causa que registraba en trámite
en el Departamento Judicial de La Matanza y por la que actualmente
se encuentra privado de libertad, goza del principio de inocencia Por
ello solicitó la absolución de R. en los términos del art. 4to. de la ley
22278.
Planteó de manera subsidiaria, en el hipotético caso que
el tribunal no compartiera los argumentos de las defensas, y considere
aplicar una sanción, que ésta sea dejada en suspenso conforme el art.
26 del Código Penal.
Las exposiciones tanto de las defensas como la del
Ministerio Publico Fiscal se registraron en el soporte digital que se
encuentran incorporados al sistema de gestión Integral de Expediente
Judiciales – Lex 100, por lo que, en razón de brevedad y para el
conocimiento textual e inalterado de sus dichos se remite a su
escucha.
Y CONSIDERANDO:
Surge del expediente tutelar n° 8620 correspondiente a
L.A.R., quien intervino en el hecho criminoso siendo menor de 18
años de edad, que habiendo adquirido el nombrado la mayoría legal
de edad, se ha extinguido su disposición tutelar de pleno derecho.
Que los autos de responsabilidad de fecha 6 de julio de
2021 han adquirido firmeza; entendiendo acreditados y cumplidos los
extremos requeridos por el artículo 4° del decreto ley 22.278,
encontrándome en condiciones de analizar la necesidad o no de la
imposición de una pena (art. 4 decreto Ley 22.278).
Por ello, corresponde evaluar la necesidad o
innecesaridad de aplicación de sanción a L.A.R., teniendo en cuenta el
acuerdo de juicio abreviado y los planteos formulados por las partes
en la audiencia.
Fecha de firma: 05/08/2021
Firmado por: BEATRIZ ESTRELLA KLINKOVICH, SECRETARIA
Firmado por: DAVID PERELMUTER, JUEZ DE CAMARA
#35408431#297627809#20210805155154297
Sabido es que el artículo 4 del decreto ley 22.278, obliga
al juzgador a realizar un análisis exhaustivo para determinar la
necesidad de la sanción penal, razón por la cual cuadra interpretar las
normas reguladoras de la imposición de pena a los adolescentes en
conflicto con la ley penal (art. 37 inc. b, C.I.D.N; Reglas 5, 17 y 19,
Reglas de Beijing; art. 4 ley 22.278), conjugadas con los principios de
subsidiariedad y de proporcionalidad que rigen en este Fuero Penal
Juvenil.
Ingresando entonces al tratamiento específico de esta
cuestión, relativa al JUICIO BÁSICO DE NECESIDAD DE
PUNICIÓN del adolescente, he de efectuar algunas consideraciones
previas, para luego ingresar al análisis de las circunstancias concretas
del caso que aquí se juzga.
Siguiendo la normativa aplicable, el análisis sobre la
necesidad de la sanción me lleva a destacar dos baremos a valorar
para su determinación, en forma previa al establecimiento de su
quantum y de su modalidad, si correspondiere.
Que, en el caso del joven en cuestión, tomaré como
primer criterio a considerar que el delito por el que R. ha sido
declarado responsable no resulta ser consecuencia de una situación
disvaliosa de gravedad, sino que ha sido por la comisión del delito de
hurto en el que demás está decir, no hubo violencia en las personas ni
en las cosas.
Por lo cual, sin duda que los parámetros para discernir
sobre la cuestión a la necesidad o innecesaridad de sanción no puede
omitirse de las conductas desplegadas por el adolescente y su
posterior desenvolvimiento, conforme lo establecido por el art. 40 de
la C.I.D.N. y por la Regla N° 17.c de Beijing, según la cual: “Sólo se
impondrá la privación de libertad personal en el caso que el menor sea
condenado por un acto grave en el que concurra violencia contra otra
persona…”; sin olvidar que la misma Regla prescribe que ello sea así,
en tanto “no haya otra respuesta adecuada” al conflicto.
Fecha de firma: 05/08/2021
Firmado por: BEATRIZ ESTRELLA KLINKOVICH, SECRETARIA
Firmado por: DAVID PERELMUTER, JUEZ DE CAMARA
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Por su parte, tengo también en cuenta que las
motivaciones que llevan a los adolescentes a delinquir son, por lo
general, muy diferentes a las de los adultos, y por ello “…en lo
relativo a la gravedad del hecho, es importante considerar que la
misma no necesariamente debe medirse con los parámetros del
Derecho Penal de adultos, sino deben considerarse las particularidades
de la delincuencia juvenil; ello en relación con el criterio de que en
determinadas edades es común que se cometan particulares hechos
delictivos, que no revisten la gravedad que tendrían si fueran
cometidos por un adulto" (Llobet R., Javier, "La Sanción Penal
Juvenil", Instituto Interamericano de Derechos del Niño, p. 232).
Sin perjuicio de lo expuesto, considero también lo
resuelto por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el fallo
“Maldonado”, al referir que la “gravedad del hecho” como
“argumento decisivo” se trata de un “ejemplo prototípico de
fundamentación aparente”; y que, en definitiva: “…la ´necesidad de la
pena´ a que hace referencia el régimen de la ley 22.278 en modo
alguno puede ser equiparado a ´gravedad del hecho´ o a ´peligrosidad´
(…). Antes bien, la razón por la que el legislador concede al juez una
facultad tan amplia al momento de sentenciar a quien cometió un
hecho cuando aún era menor de 18 años se relaciona con el mandato
de asegurar que estas penas, preponderantemente, atiendan a fines de
resocialización, o para decirlo con las palabras de la Convención del
Niño, a ´la importancia de promover la reintegración social del niño y
de que éste asuma una función constructiva en la sociedad´…”
(C.S.J.N., fallo “Maldonado, Daniel Enrique”, 07/12/2005).
En definitiva, no escapa de esta valoración que el límite y
alcance de las sanciones en el derecho penal juvenil, se relaciona y
determina a partir del principio educativo; lo que significa que las
consecuencias jurídicas que devienen de la responsabilidad de los
actos cometidos por menores de dieciocho años deben promover la
capacidad de responsabilidad del adolescente, incorporando
mecanismos que le permitan el manejo cognitivo y emocional de los
Fecha de firma: 05/08/2021
Firmado por: BEATRIZ ESTRELLA KLINKOVICH, SECRETARIA
Firmado por: DAVID PERELMUTER, JUEZ DE CAMARA
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factores que inciden en su conducta y la previsión de las
consecuencias de la misma. Su naturaleza responde entonces a dos
exigencias: una reacción punitiva de la sociedad al delito cometido
por el adolescente y que, al mismo tiempo, debe contribuir a su
desarrollo como persona y como ciudadano. (ver Frega, Gerardo
Lucas y Grappasonno, Nicolás, "Responsabilidad Penal Juvenil", Ed.
La Rocca, Bs. As., 2010, p. 20).
El sometimiento que el joven ha atravesado desde el
inicio de las actuaciones hasta la actualidad, alcanzan para considerar
los aspectos positivos y negativos arrojados por dicho tratamiento.
Que precisamente el carácter socio-pedagógico de los
procesos penales seguidos a jóvenes en conflicto con la ley penal, me
conduce a sopesar como segundo criterio, de importancia medular, el
resultado del proceso de responsabilización. Y así, en este caso, he de
concluir que no encuentro fundamentos suficientes y contundentes
que me habiliten a justificar la necesidad de aplicar una pena al joven
(cfr. art. 4°, Ley 22.278).
Así, debo señalar que el proceso que un joven transita a
partir de la transgresión a la normativa penal requiere ser atentamente
concebido como un proceso jurídico-pedagógico, dado que la
personalidad se forma, decisivamente, en las etapas de la infancia y la
adolescencia, y por ello reviste tanta importancia el poder influir
positivamente en el desarrollo de su personalidad (ver Llobet R.,
Javier, “Fijación de la Sanción Penal Juvenil en el Derecho
Internacional de los Derechos Humanos", p. 65).
En este sentido, la Corte Interamericana de Derechos
Humanos ha señalado que: "…cuando el aparato estatal tenga que
intervenir ante infracciones cometidas por menores de edad, debe
hacer los mayores esfuerzos para garantizar la rehabilitación de los
mismos, en orden a ´permitirles que desempeñen un papel
constructivo y productivo en la sociedad´" (Corte IDH, Caso de los
“Niños de la Calle” (Villagrán Morales y otros) Vs. Guatemala, sent.
del 19/11/99, ap. 197).
Fecha de firma: 05/08/2021
Firmado por: BEATRIZ ESTRELLA KLINKOVICH, SECRETARIA
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También el Comité sobre los Derechos del Niño ha
sostenido que uno de los principios rectores del sistema penal juvenil
-entre otros- resulta ser el interés superior del niño (conf. art. 3,
C.I.D.N.), recalcando que los niños difieren de los adultos tanto en su
desarrollo físico como psicológico; y que, en virtud de esas
diferencias, se les reconoce una menor culpabilidad y se les aplica un
sistema distinto con un enfoque diferenciado e individualizado (O.G.
N° 24 (2019), párr. 2; ccte. CIDH, oct. 17/02, párr. 45 a 54).
Por lo demás, cabe insistir en que los conceptos
recogidos en el fallo “Maldonado” de la C.S.J.N. (2005), conducen a
sostener que, en primer término, y de conformidad con lo dispuesto
por el decreto ley 22.278, el juez tiene el deber de ponderar la
“necesidad de la pena". Consecuentemente, no se encuentra aún en
juego la medida del castigo, sino el imperioso examen de la necesidad
de la propia aplicación de la sanción penal; y de este modo el precepto
en cuestión sólo obliga al juzgador a fundar debidamente la propia
imposición de la pena (conf. C.S.J.N., “Maldonado”, considerando 21,
Fallos 328:4343).
Precisamente, esa valoración del juicio de necesidad se
relaciona con el mandato convencional de que estas penas no deben
perseguir prioritariamente el castigo del adolescente, sino antes bien
la recuperación del joven involucrado en el delito (art. 40, inc. 1°,
C.I.D.N.); ello, por considerar que el sujeto debía madurar afectiva,
moral y psicológicamente, advertir el error, y modificar o encauzar su
vida, para una pacífica y provechosa convivencia social y buen
desarrollo personal.
En definitiva, debo verificar aquí si durante este proceso
penal especial que atravesó L.A.R., ha cumplido ya con la finalidad
que, desde un inicio, se propuso esta intervención especializada a su
respecto; teniendo en cuenta, para ello, las pautas de valoración
enumeradas por el artículo 4º penúltimo párrafo del decreto Ley
22.278. Y es entonces el segundo criterio que valoro, el resultado del
comportamiento del joven durante este período, ponderando
Fecha de firma: 05/08/2021
Firmado por: BEATRIZ ESTRELLA KLINKOVICH, SECRETARIA
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precisamente su evolución en aquel proceso penal, a partir del hecho
cometido.
Al respecto, y más allá de algunas pequeñas
discrepancias advierto que las defensoras como el Sr. Agente Fiscal,
en sus alegatos, han coincidido en valorar los progresos que ha
demostrado el joven.
Es en este sentido que valoro positivamente los informes
agregados en el expediente tutelar, los cuales he tenido a la vista y a
los cuales me remito en honor a la brevedad, pues he advertido
aspectos relevantes en cuanto a las pautas resocializadores y asunción
de conductas constructivas que ha desarrollado durante su
sometimiento al tratamiento.
Así también resulta menester dejar sentado que la causa
que tramita por ante el juzgado provincial, como ya se ha dicho se
encuentra en pleno trámite y por ello goza allí de la presunción de
inocencia.
Sin embargo, esa circunstancia no resulta ser
determinante en esta instancia para arrojar un resultado negativo en la
persona del justiciable ni tampoco para desvirtuar los logros que
pudieron ser verbalizados por el joven en el desarrollo de la audiencia.
En este andarivel, no resulta ajeno al suscripto que el
sujeto del proceso en juzgamiento se trata de un adolescente y cuya
comisión del delito se sucedió en su minoría de edad, con lo cual el
“plus de derechos” que se le reconocen es desde el inicio hasta la
finalización de su proceso penal.
Por ello, resulta claro que L.A.R. ha logrado capitalizar
las herramientas brindadas por la justicia juvenil; y entonces, más allá
de la responsabilidad que le cabe en el hecho, no puedo dejar de
valorar que ha demostrado ciertos progresos y asunción de conductas
constructivas, siendo el único auto por el cual se lo ha
responsabilizado durante su etapa adolescente.
Así las cosas, entiendo que no puede sostenerse la
necesidad de una pena, toda vez que la finalidad punitiva de la misma
Fecha de firma: 05/08/2021
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ha sido cumplida, desde el momento que el joven durante su
permanencia en el instituto penal juvenil donde fue internado,
demostró interés tanto en lo relativo a su educación como en su
aspecto psicológico, que piensa continuar aún en el caso de recuperar
su libertad. Que tiene deseos de trabajar en un proyecto familiar junto
a su madre y su tío, demostrando con ello su intención de superarse.
Todas estas circunstancias le permiten transitar este proceso de de
manera responsable, cumpliendo el objetivo primordial de todo
proceso penal juvenil que es permanecer alejado de los conflictos con
la ley y ordenar su vida en sociedad.
En este sentido, vale la pena recordar que “…toda la
actividad procesal que se desarrolle a partir de la comisión del hecho
delictivo cometido por un joven debe venir precedida, bajo pena de
nulidad, por el interés superior del menor y por los criterios básicos de
prevención especial, ya que el fin inmediato de toda medida aplicable
al adolescente transgresor no es otra que incidir en su persona,
respetando al máximo su dignidad para evitar que en el futuro cometa
nuevos hechos delictivos, y encauzar su comportamiento; así, se torna
evidente el alejamiento del derecho penal juvenil del derecho penal de
adultos, como la justificación del mero castigo por el mal causado
(criterio retribucionista)…” (GUTIERREZ, Patricia A., “El proceso
penal juvenil en la provincia de Buenos Aires. Las medidas de
coerción y sus alternativas”, 1° edición, Ed. Del Puerto, Buenos Aires,
2012, p. 21).
Precisamente, esto responde al principio de
proporcionalidad, consagrado por el art. [Link] de la Convención de
Ginebra como límite a todo uso de la fuerza; y receptado, en nuestra
materia, por la Regla 5.1 de las Reglas de Beijing, que prescribe que
“cualquier respuesta a los menores delincuentes será en todo momento
proporcionada a las circunstancias del delincuente y del delito”.
En palabras de Mary Beloff: “Eventualmente, frente al
fracaso de la prevención, el ingreso al sistema penal de una persona
menor de edad, de acuerdo con estas reglas, debe –además de
Fecha de firma: 05/08/2021
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garantizar la estricta observancia del debido proceso y de las garantías
propias de la especialidad, hace tiempo reconocidas por la
jurisprudencia- convertirse en una paradójica oportunidad: lograr que
los adolescentes comprendan el daño que causaron con sus conductas,
adviertan que forman parte de una comunidad y de sus valores,
desarrollen el sentido de la responsabilidad y se relacionen de forma
no conflictiva con su medio en el futuro” (BELOFF, Mary, “¿Qué
hacer con la justicia juvenil?, 1° ed., Ed. Ad-Hoc, Buenos Aires,
2016, pp. 100-101).
Por todo ello, no puedo sino concluir que la pena se
presenta en el caso como innecesaria, ya que el joven ha podido
demostrar que pudo reflexionar sobre las consecuencias del acto
contrario a las normas, internalizando la obligatoriedad de las mismas
y respetando los derechos y libertades fundamentales de las personas;
y que este proceso ha favorecido su proceso de desarrollo, sus
estructuras de pensamiento y sus relaciones vinculares, asumiendo
una función constructiva en la sociedad (Regla de Beijing nro. 17 inc.
c; art. 4, Ley 22.278).
Por los fundamentos expuestos al analizar esta cuestión,
considero que no corresponde aplicar sanción penal al joven, por ser
mí sincera y razonada convicción (arts. 3, 37 y 40 de la C.I.D.N.,
Reglas 5, 17 y 19 de las Reglas de Beijing; art. 4 último párrafo del
decreto - ley 22.278 y arts. 398, 399, 400 y concordantes del Código
Procesal Penal de la Nación).
Por lo expuesto;
RESUELVO:
I - Absolver a L.A.R., cuyas demás condiciones
personales obran en autos, en orden al delito de hurto de
automotor agravado por haber sido perpetrado con uso de llave
verdadera previamente sustraída, portación de arma de uso civil sin la
debida autorización legal y encubrimiento agravado por el ánimo de
lucro, todos los que concurren en forma real entre sí., por los que fue
declarado penalmente responsable el 6 de julio pasado, los que
Fecha de firma: 05/08/2021
Firmado por: BEATRIZ ESTRELLA KLINKOVICH, SECRETARIA
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concurren materialmente entre sí; sin costas (arts. 45, 55, 163 inc.
3ro., 189 bis inc. 2do., tercer párrafo, decreto 395/75 reglamentario de
la ley nro. 20429 y 277 inc. 1ro. apartado “c” e inc. 3 del Código
Penal de la Nación y artículo 4° de la ley 22.278).
Insértese, regístrese, anótese, una vez firme, practíquense
las pertinentes comunicaciones.
En la misma fecha, se libraron cédulas de notificación electrónica.
Conste.
Fecha de firma: 05/08/2021
Firmado por: BEATRIZ ESTRELLA KLINKOVICH, SECRETARIA
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