Epidemiología
Los virus de la gripe resisten más en ambiente seco y frío. Pueden conservar su capacidad infectiva
durante una semana a la temperatura del cuerpo humano, durante 30 días a 0 °C y durante mucho más
tiempo a menores temperaturas.2627 Puede ser fácilmente inactivado mediante detergentes o
desinfectantes.282930 Se ha valorado la efectividad de las medidas físicas para interrumpir la
transmisión.31
Variaciones estacionales
La incidencia global se calcula en 10-20 %, pero la selectiva, en determinados grupos poblacionales,
puede llegar al 40-50 %.
La gripe alcanza sus picos de mayor prevalencia durante el invierno y, debido a que el hemisferio norte y
el hemisferio sur atraviesan esta estación en diferentes momentos, existen, de hecho, dos temporadas
de gripe cada año: de octubre a abril en el hemisferio norte y de mayo a septiembre en el hemisferio sur.
Este es el motivo por el que la OMS (asesorada por los Centros Nacionales para la Gripe) hace
recomendaciones para dos formulaciones vacunales cada año, una para cada hemisferio.32 Además del
clima y la humedad, el estilo de vida de las poblaciones y otros factores están asociados a la aparición de
la gripe.33
No está completamente claro por qué las epidemias de gripe ocurren de esta forma estacional y no de
manera más uniforme a lo largo de todo el año. Una posible explicación es que el contacto interpersonal
es más estrecho en invierno debido a un mayor tiempo de vida en el interior de domicilios y edificios y
esto facilitaría una transmisión del virus de persona a persona. Otra explicación es que las temperaturas
más altas de los meses de verano y la mayor sequedad del aire limitaría la expulsión del moco por
deshidratación del mismo, dificultando la transmisión a través del mecanismo de aerosol que se da
durante la tos o el estornudo. El virus también puede sobrevivir mucho más tiempo en los fomites
(objetos y superficies transmisores como pomos de puertas, encimeras...) cuando el ambiente es más
frío. Los desplazamientos poblacionales durante las vacaciones de Navidad en el hemisferio norte
también podrían jugar algún papel.34 Un factor que puede contribuir al fenómeno estacional es que la
transmisión a través del aerosol mucoso es mayor en ambientes fríos (por debajo de 5 °C) y escasa
humedad relativa.35 Sin embargo, los cambios estacionales en las tasas de infección se dan también en
regiones tropicales y estos picos de infección pueden verse principalmente durante la temporada de
lluvias.36 Los cambios estacionales en las tasas de contacto durante los períodos escolares parecen jugar
un rol más importante que en otras enfermedades escolares como el sarampión y la tos ferina. Una
combinación de estos pequeños factores estacionales puede verse amplificada por fenómenos de
resonancia dinámica con los ciclos endógenos de enfermedades regionales.37
No se conoce el mecanismo por el cual el virus subsiste entre los brotes epidémicos y se han sugerido
dos hipótesis:
El reservorio es humano y hay una prevalencia interepidémica tan escasa que no es detectable y por ello
no se puede actuar contra él.
El reservorio es animal, probablemente en los cerdos hacinados.