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CARL ROGERS

1. Introducción.

La teoría del humanismo es una corriente filosófica, educativa y filológica que busca que
el individuo se auorealice, acepándose tal y como es, siguiendo una jerarquía de valores y
motivos que hagan posible su desarrollo personal.
El humanismo es un componente de una gran variedad de sistemas filosóficos más
específicos y de varias escuelas de pensamiento religioso.
La teoría humanista de la personalidad de Carl Rogers enfatiza la importancia de la
tendencia hacia la autorrealización en la formación del autoconcepto.
El enfoque humanista es un enfoque de la psicología que se centra en el estudio de
una persona a nivel global. Valora sus pensamientos, emociones, comportamientos
o contexto vital para ofrecer soluciones y tratamientos a sus problemas.
El enfoque humanista en la educación se centra en el desarrollo integral de los
estudiantes, por lo que es determinante la calidad de los procesos de enseñanza y
cómo se incorpora el desarrollo personal y social de los estudiantes con énfasis en
el progreso de las habilidades socioemocionales.
2. Marco Teórico.

3. Teoría del Humanismo.

3.1. Humanismo.

Movimiento intelectual, filosófico y cultural europeo estrechamente ligado al

Renacimiento VIX. El humanismo es un concepto polisémico que se aplica tanto al


estudio de las letras humanas, los estudios clásicos y la filología grecorromana como a
una genérica doctrina o actitud vital que concibe de forma integrada los valores humanos.
Por otro lado, también se denomina humanismo al «sistema de creencias centrado en el
principio de que las necesidades de la sensibilidad y de la inteligencia humana pueden
satisfacerse sin tener que aceptar la existencia de Dios y la predicación de las religiones»,
lo que se aproxima al laicismo o a posturas secularistas. Se aplica como denominación a
distintas corrientes filosóficas, aunque de forma particular, al humanismo renacentista (la
corriente cultural europea desarrollada de forma paralela al Renacimiento a partir de sus
orígenes en la Italia del siglo XV), caracterizado a la vez por su vocación filológica clásica
y por su antropocentrismo frente al teocentrismo medieval.
El término alemán Humanismus fue acuñado en 1808 por el teólogo alemán Friedrich
Immanuel Niethammer para referirse a las enseñanzas medias, centradas en el estudio
de los clásicos griegos y latinos. Partía del término humanistae, de uso común ya en el
siglo XV y originado en la jerga estudiantil de las universidades italianas para referirse a
los profesores de humanidades o studia humanitatis. En su origen, pues, el humanismo
no era un sistema filosófico sino un programa educativo y literario, pero al dar nueva vida
a los sistemas filosóficos clásicos griegos y latinos incorporaba importantes nociones
filosóficas de orden diverso y más bien ecléctico, coincidentes únicamente en dar valor al
hombre y al estudio de las humanidades. Considerando que el hombre está en posesión
de capacidades intelectuales potencialmente ilimitadas, los humanistas consideraban la
búsqueda del saber y el dominio de diversas disciplinas como condición necesaria para el
buen uso de estas facultades. Defendían, así, la extensión y expresión en lengua vulgar
de todos los saberes, incluidos los religiosos; la palabra divina debía hacerse accesible a
cualquier persona, fueran cuales fueran sus orígenes o su lengua, lo que se concretó en
las traducciones de la Biblia hechas por humanistas, como la de Jacques Lefèvre
d'Étaples al francés en 1523.

Entendido así, el humanismo trata de exponer y difundir con mayor claridad el patrimonio
cultural. El individuo, correctamente instruido, permanece libre y plenamente responsable
de sus actos en la creencia de su capacidad de elección. Las nociones de libertad o de
libre albedrío, de tolerancia, de independencia, de apertura y de curiosidad son,
efectivamente, indisociables de la teoría humanista clásica.

Por extensión, se llama «humanista» a todo pensamiento que pone en el primer plano de
sus preocupaciones el desarrollo de las cualidades esenciales del ser humano. Así, Paul
Oskar Kristeller advierte que el término, asociado en el pasado con el Renacimiento, en
tiempos recientes ha venido a ser causa de mucha confusión filosófica e histórica. En el
discurso de hoy día, casi cualquier clase de interés por los valores humanos recibe el
calificativo de «humanista» y, en consecuencia, una enorme variedad de pensadores
religiosos o antirreligiosos, científicos o anticientíficos, se siente con derecho a lo que se
ha vuelto un marbete de alabo bastante vago.

Con relación a esta dificultad inherente a la definición de humanismo se ha dicho: El


término humanismo es un concepto huidizo, algo que, paradójicamente, probablemente
se deba al hecho de disponer de una infinidad de “asideros” por los cuales tomarlo. En
definitiva, es un término con una gran diversidad y nebulosidad semántica. Maestro Cano,
Ignacio C.

Una extensa categoría de doctrinas filosóficas en torno a la ética afirma la dignidad y el


valor de todos los individuos, basándose en su capacidad para discernir lo bueno de lo
malo, el bien y el mal, haciendo únicamente uso de cualidades humanas universales, en
particular la racionalidad. El humanismo implica un compromiso con la búsqueda de la
verdad y de la moralidad por medios humanos, en particular las ciencias, solidariamente
con toda la humanidad. Al poner el acento en la capacidad de autodeterminarse del
individuo, el humanismo rechaza la validez de las justificaciones trascendentales, por
considerarlas dependientes de lo sobrenatural y de las creencias, tales algunos textos
presentados como de origen divino. Los humanistas desarrollan una moral universal
basada en la identidad de la condición humana.

El humanismo es, en resumen, un componente de una gran variedad de sistemas


filosóficos más específicos y de varias escuelas de pensamiento religioso. Mucho antes
de ser ampliamente empleado en términos políticos, el humanismo es un concepto propio
de la historia de la filosofía, renovada con el Renacimiento, asociado en particular con el
movimiento representado por Erasmo, Michel de Montaigne o incluso por Guillaume Budé,
a quienes corresponde el honor de haberse interesado a la vez por la literatura de la
antigüedad greco-latina y la reflexión personal.

4. Enfoque Humanista.

El contexto en el que se encuentra el ser humano es tomado muy en cuenta en esta


corriente humanista. No solo se centra en los pensamientos o determinadas conductas,
sino que se analiza la persona a nivel global.

No se centra en la causa y efecto del problema. Por ejemplo, una persona está expuesta
a cambios, situaciones y experiencias vitales de la más diversa índole que pueden causar
malestar o incluso patologías. Ahí centra su visión la psicología humanista. Es decir, se
centra en la parte existencial de las personas.

El Modelo de la psicología humanista comprende un movimiento que persigue la


renovación del pensamiento psicológico según el espíritu del humanismo y del
existencialismo no se trata de una escuela unitaria, homogénea porque para ello le falta la
necesaria base teórica.
El objetivo que se propone la psicología humanista consiste en la superación de una
imagen determinista y mecanicista del ser humano, así como la atención de la actividad
investigadora hacia la persona en su vida cotidiana.

La psicología humanista pretende buscar nuevas respuesta a la pregunta por el sentido


de la vida y por la plenitud de la existencia humana en un entorno condicionado por la
tecnología.

La psicología humanista se propone utilizar sus conocimientos para configurar un entorno


vital acorde con la dignidad humana para que cada cual pueda desarrollarse libremente y
al mismo tiempo asumir responsabilidades hacia la comunidad.

Si bien en el siglo XV había acuerdo acerca del término, la expresión ha perdido hoy su
univocidad, salvo en el planteamiento, muy general, de que se trata de "la afirmación de
los valores humanos", la "preocupación por lo humano" y otras de parecida índole, que
por su vaguedad nada aclaran del uso y abuso del término. Hoy se habla de un
humanismo del trabajo, humanismo de la ciencia, humanismo de la técnica, etc. y, cuando
se trata del modo de concebirlo, se hace referencia a un humanismo racionalista o
cultural, a un humanismo cristiano, a un humanismo marxista, a un humanismo
existencialista, a un humanismo socialista, a un humanismo democrático progresista, a un
humanismo integral, a un humanismo planetario, a un humanismo universalista, etc., que
se disputan la interpretación del hombre contemporáneo y su sociedad respectiva.

El humanismo, hoy, es una manera de vivir nuestra condición humana. Como dice Furter,
no es una conquista de lo perdido (humanismo clásico), ni la protección del hombre bueno
(humanitarismo), sino una tarea en la cual el hombre va a medir a sí mismo y a medir el
mundo. El hombre, asumiendo su humanismo, no niega ni huye del mundo, se sitúa
dentro de él, procurando por su praxis, transformarlo en su mundo. El humanismo, pues,
no es una fórmula, ni un sistema, ni una filosofía, sino una manera de vivir nuestra
condición humana, un estilo de asumir lo humano.

4.1. Objeto de estudio y características de la psicología humanista.

A continuación, desglosamos el objeto de estudio, así como las características de la


psicología humanista:

 Las terapias y tratamientos se centran en la persona. Se valora su contexto vital, sus


pensamientos, emociones o sentimientos.
 La psicología no se centra en el problema o la conducta que pueda derivar de él. Valora
a nivel global al individuo teniendo en cuenta múltiples factores relacionados con su
persona.

 Se considera a cualquier ser humano como alguien libre al que se han de respetar sus
libertades en cualquier tipo de ámbito.

 Si una persona cubre sus necesidades, tenderá a desarrollar su potencial mucho mejor.

 Cualquier individuo debe ser aceptado. Sus virtudes y defectos son parte de él y por
ese motivo se han de tener en cuenta.

4.2. La terapia humanista de Carl Rogers.

La terapia humanista fue desarrollada por Carl Rogers. Esta, propone las siguientes fases
para su implementación:

- No se incluye al individuo en una determinada patología, sino que se evalúa a la persona


y se valoran sus circunstancias.

- El terapeuta y el paciente mantienen una relación fluida. No se trata de que se aproxime


a sus problemas de forma fría y técnica, sino que le ayuda, lo acompaña durante todo el
proceso dándole herramientas para solucionar el problema.

- No hay un tratamiento automatizado. El objetivo es que el paciente se sienta mejor poco


a poco con el trabajo de terapia para mejorar su salud mental.

- Se trabajan diversos factores que afectan al individuo. Los pensamientos, emociones, la


situación vital en la que se encuentra, entre otros temas que conforman la globalidad de la
persona.

5. Teoría de Carl Rogers.

La teoría humanista de la personalidad de Carl Rogers enfatiza la importancia de la


tendencia hacia la autorrealización en la formación del autoconcepto. Según Rogers el
potencial del individuo humano es único, y se desarrolla de forma única dependiendo de
la personalidad de cada uno. De acuerdo con Carl Rogers (1959), las personas quieren
sentir, experimentar y comportarse de formas que son consistentes con la autoimagen.
Cuanto más cercana está la autoimagen y el yo ideal, más consistentes y congruentes
son las personas y más valor creen que tienen.
Rogers se centró en el potencial de crecimiento de individuos sanos y contribuyó
enormemente a través de la Teoría de humanista la personalidad a la comprensión del self
(el “sí mismo” o el “Yo”, en español).

La teoría se centra en las elecciones individuales, se enfatizó el libre albedrío y la


autodeterminación que tiene cada individuo para convertirse en la mejor persona que
puedan llegar a ser.

La psicología humanista enfatizaba el rol activo del individuo en dar forma a su mundo
interno y externo. Rogers avanzó en este campo subrayando que los humanos son seres
activos y creativos, que viven en el presente y responden de forma subjetiva a las
percepciones, relaciones y encuentros que se estén dando actualmente. Acuñó el término
“tendencia a la actualización”, que se refiere al instinto básico que tienen las personas a
llegar a su capacidad máxima. A través del asesoramiento o terapia centrada en la
persona y de investigaciones científicas, Rogers formó su teoría del desarrollo de la
personalidad.

Rogers rechazó la naturaleza determinista del psicoanálisis y el conductismo y afirmó que


nos comportamos como lo hacemos debido al modo en que percibimos nuestra situación:
“Ya que nadie más sabe cómo percibimos, nosotros somos los más expertos en nosotros
mismos”. Carl Rogers creía que los seres humanos tienen un motivo básico, que es la
tendencia a la autoactualización. Como una flor que crece y alcanza todo su potencial si
las condiciones son correctas, pero que está limitada por las restricciones del ambiente,
las personas también florecen y alcanzan su máximo potencial si las condiciones que les
rodean son lo suficientemente buenas.

6. Enfoque humanista en la educación.

El enfoque humanista en la educación se centra en el desarrollo integral de los


estudiantes, por lo que es determinante la calidad de los procesos de enseñanza y cómo
se incorpora el desarrollo personal y social de los estudiantes con énfasis en el progreso
de las habilidades socioemocionales.

El colegio juega un papel relevante en el fortalecimiento de estas habilidades, pues en el


contexto escolar es en donde suceden estos intercambios motivacionales que determinan
los alcances de los alumnos. Es por eso que mencionaremos 4 de los beneficios clave
que hacen de un modelo de educación humanista ideal:
1. Se centra en el alumno: aunque todos los modelos educativos dicen que centran sus
esfuerzos en "el estudiante", la mayoría de ellos solo se centran en las habilidades
intelectuales o cognitivas de él o ella. El enfoque humanista de la educación prioriza el
descubrimiento del potencial de cada individuo para impulsar la identidad personal del
estudiante.

2. Fomenta la individualidad: en el contexto del humanismo, el individualismo se centra en


reconocer y aceptar el hecho de que todos somos seres humanos únicos y originales.
Hemos sido creados con fortalezas y debilidades particulares que nos hacen diferentes de
los demás. Comprender su identidad, ayuda a los estudiantes a encontrar similitudes con
las personas que los rodean, además de impulsar la tolerancia y aceptación de las
diferencias.

3. Alienta el aprendizaje: en este modelo educativo, los maestros no son vistos como
figuras de autoridad, sino como facilitadores de aprendizaje. El enfoque humanista de la
educación coloca al educador en un papel muy singular, que no consiste simplemente en
transmitir el conocimiento. Los maestros pueden fomentar una relación saludable con sus
estudiantes, alentándolos a confiar en ellos como líderes educativos, que están allí para
facilitar su crecimiento diseñando un ambiente muy sano de inclusión y colaboración.

En el enfoque humanista del aprendizaje, el estudiante es guiado y empujado por sus


propios intereses además de que la motivación para aprender se desarrolla de forma muy
natural, fomentando un enfoque proactivo para la adquisición de conocimiento.

4. Contribuye al bienestar social: el modelo humanista de educación enfatiza la


importancia del autoconocimiento y la identidad personal. Estos rasgos permiten al
individuo comprender mejor sus cualidades y debilidades, por lo que puede comprender
su lugar en la sociedad y cómo es que puede mejorar el mundo; además, tiene como
objetivo establecer valores claramente definidos que lo llevarán a una mejora constante
como individuo.

A diferencia de otros modelos educativos, el enfoque humanístico de la educación


responde a un mundo más preocupado y sensible cubriendo las necesidades de las
generaciones en constante movimiento produciendo individuos capaces de adaptarse a
un mundo cambiante y de modernización.

Los modelos educativos deben cambiar, comenzar a enfocarse en el alumno y sus


capacidades para además de brindarles una formación correcta como individuo. En el
colegio Chimalistac estamos 100% comprometidos a nutrir al alumno no sólo desde la
parte académica sino en valores, integridad y compromiso social. Agenda una cita para
que conozcas más acerca de nuestro modelo educativo.

6.1. Características del enfoque humanista en la educación.

Las principales características que identifican a la educación humanista se pueden


mencionar:

 Es un tipo de educación que no sólo se enfoca en los temas académicos de las


diferentes materias que conforman un pensum de estudios, sino que se forma a la
persona en otras áreas que forman parte de la vida.

 Entre los elementos que conforman la educación humanista se pueden mencionar; los
valores, la ética, la moral, las normas y creencias.

 Le proporciona a la persona la conciencia de cómo se debe comportar en la sociedad


donde habita, cómo se relaciona con las demás personas y las responsabilidades y
derechos que tiene como ciudadano.

 Se trata de un tipo de educación de calidad, porque las personas que se dedican a la


enseñanza bajo este enfoque, son muy profesionales y preparadas, con amplia
experiencia.

6.2. Importancia del enfoque humanista en la educación.

¿Muchas personas se preguntan cómo aplicar el enfoque humanista en clase? Por lo que
se debe tener presente que, al impartir una educación buena, se forman personas que
contribuirán a una sociedad cada vez mejor, no sólo desde el punto de vista económico
sino desde el ámbito social, moral y ético.

Las personas comienzan a estudiar desde niños y al tener una educación con el enfoque
humanista, al terminar sus estudios en cualquier profesión o área a que se dediquen, no
sólo tendrá una formación desde lo académico para su profesión sino a como ser un
excelente profesional y persona.

Por tanto, cada centro de estudios, desde los primeros niveles de la educación hasta la
universidad, puede desarrollar su modelo educativo humanista, de tal forma que diseñen
su pensum de estudios complementándolo con otras áreas que van dirigidas a los
valores, la ética y la moral que se adecúen al país donde se encuentren.
Uno de los puntos de relevancia que se debe destacar en cuanto a cuando surge el
enfoque humanista en la educación, y se debe a que está relacionado con la necesidad
de que las personas se encuentren con el autoconocimiento, así como con su identidad
personal, para que comprenda sus cualidades, así como sus debilidades y poder mejorar
día a día.

6.3. Aspectos positivos del enfoque humanista en la educación.

A través de la educación humanista se logra el desarrollo de los conocimientos teóricos,


también las habilidades técnicas, aptitudes y condiciones de resiliencia. Identificación
personal. Es una educación que se enfoca en la formación del estudiante, tanto en el
aprendizaje académico como en sus habilidades cognitivas.

Permite que la persona pueda identificar sus fortalezas y debilidades para que pueda
desarrollar sus fortalezas o habilidades y trabajar para disminuir sus debilidades.

6.4. Importancia de la sociedad.

El enfoque humanista permite desarrollar el entendimiento de que la persona forma parte


de la sociedad y es de vital importancia entender que sus relaciones con las demás
personas son indispensables.

Les proporciona a las personas un especial interés en la preocupación por el ambiente y


las demás personas que conforman la sociedad para alcanzar el bienestar social.

Es necesario acotar que la escuela, el colegio o centro de estudio juegan un rol


fundamental, ya que permite fortalecer sus habilidades, se establecen las estrategias en
el área de motivación y les proporciona las herramientas para disminuir las debilidades.

El enfoque humanista en la educación no sólo se limita a la formación académica, ya que


se ha experimentado en otras áreas y por eso se ven casos como el enfoque humanista
en las enseñanzas de lenguas, en el deporte, en la cultura y otros.

7. Conclusiones.

El humanismo es un renacer de los valores y de las corrientes, será siempre una manera
de demostrar que la humanidad está en movimiento constante, que el pasado nunca
dejará de existir, solo debemos entender que todo evoluciona de la mano del ser humano
y este necesitará siempre de lo que es el aprendizaje y la educación para lograr el
perfeccionamiento del alma y del cuerpo.
El enfoque humanista no es un sistema ni un pensamiento, sino más un movimiento
constelado, que intenta abarcar al hombre como un ser holístico y complementado a su
contexto, legitimando la dimensión subjetiva a través de un nuevo objeto de la

Psicología: la experiencia interna.

Rogers, en su teoría, visualiza al individuo como una fuerza de vida que tiende a
actualizarse porque esa es su naturaleza y que la sociedad se ha creado para ayudarnos
a sobrevivir, pero hasta cierto punto corrompe la naturaleza innata del individuo de poder
desarrollarse como el crea que es mejor. En cuanto a la educación, Rogers entiende que
el estudiante debe hacer lo que entienda que está bien y que el maestro es un facilitador
que debe estar disponible cundo así lo solicite el estudiante.

8. Bibliografía.

Kristeller, Paul Oskar (1982). El pensamiento renacentista y sus fuentes. México:

Fondo de Cultura Económica. ISBN 968-16-1014-8

Rodríguez-González, Reynier (2018). El proceso de formación humanista de los

profesionales

de Cultura Física. Obtenido de Revista Educación:

https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/educacion/article/view/27920

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