LECCIÓN 1: LA FAMILIA: IDEA DE DIOS.
Propósito de la lección:
Entender y familiarizarse con los conceptos y principios establecidos por Dios con
respecto a la familia, y el matrimonio como fundamento principal de una familia.
Además, poder ampliar nuestro entendimiento de como la familia es vital para el
buen funcionamiento de nuestra sociedad.
INTRODUCCIÓN
Cada vez que salimos a la calle y observamos la condición espiritual y moral de la
sociedad a nuestro alrededor, tendemos a buscar culpables tales como el gobierno, la
maldad en aumento, la vanidad y muchas otras cosas. Sin embargo, rara vez
pensamos en vernos hacia adentro y hacernos un autoanálisis donde es casi seguro de
que el problema precisamente no viene de afuera, sino de adentro: La familia.
Es bien conocido desde la escuela que el núcleo de la sociedad es la familia, pero muy
pocas veces nos detenemos a pensar ¿qué realmente significa esto? O ¿está mi
familia en el camino correcto? ¿Qué espera la sociedad de mi familia? Este tipo de
preguntas es necesario que todos las hagamos; todos aquellos que tienen una familia,
o los jóvenes solteros que pronto iniciarán también una familia que aportará a la
sociedad. Para responder estas preguntas debemos acudir al que diseñó LA FAMILIA y
ese es Dios.
DESARROLLO
Nuestra sociedad necesita ser sanada, vemos muchas enfermedades espirituales y
morales como la envidia, murmuraciones, contiendas, competencias, rencores, odios,
infidelidades y cada una de estas enfermedades dañan nuestra sociedad, ciudad y
país. Si queremos ver nuestro país levantarse de tantas contiendas y odios, lo más
sensato antes que tomar las acciones que se refiere a temas de gobierno, leyes, entre
otras, es tomar acción en la familia; ya que alguien que ocupa cargos de eminencia, de
poder y autoridad en una nación, pero está enfermo del alma, con rencores, temores,
inmoralidades, será esto lo que va a reflejar en sus acciones. De manera que las
principales acciones que se deben tomar son en la familia.
Cuando Dios creó la tierra y a los hombres, pensó en un lugar donde haya paz, amor y
donde todos puedan alcanzar la plenitud de sus vidas sin temores ni maldad. Y para
lograr el equilibrio y buena convivencia en la tierra, Dios diseñó una institución que
acogería a cada ser humano y aquí encontraría el lugar para ser impulsado a
desarrollar su propósito en la vida. Esa institución Dios lo llamó Parentela, a lo que
traducido al lenguaje actual es Familia. Génesis 12:1 “Pero Jehová había dicho a
Abram: vete de tu tierra y de tu parentela…”
Cuando estudiamos cuidadosamente a la familia, y vemos como está conformada, nos
damos cuenta de que, efectivamente, la familia es el núcleo de la sociedad, y si este
núcleo está sano, tendremos una sociedad sana. Así mismo este núcleo llamado
familia cuenta también con un núcleo que le da sentido, y si este núcleo interno está
sano tendremos una familia sana. Este segundo núcleo es el matrimonio.
Si queremos ver el bienestar de nuestra familia, debemos considerar con importancia
el hecho de que el núcleo de la familia, el matrimonio, puede mantenerse sano, o
hacer lo posible para sanarlo de ser necesario.
Iniciar hablando del matrimonio es la base fundamental de todo estudio que
podamos hacer sobre la familia. Hay una palabra clave que debemos tomar en cuenta
cuando hablamos sobre el matrimonio, y esa palabra es “pacto”. En esta sociedad
podemos ver como se ha perdido el temor a Dios y en consecuencia vemos lo común
que se ha vuelto la palabra divorcio; y es que las personas desconocen lo que es un
pacto matrimonial.
Un pacto es más que un contrato; y esto es debido a que el pacto incluye relaciones y
no solo documentos formales. Es decir, en un contrato no se necesita una relación
personal entre las partes a firmar. Por ejemplo, al hacer un negocio, yo no tengo que
caerle bien a la otra parte para firmar el contrato; lo importante es cerrar un negocio.
En un pacto es muy diferente, pues debe existir una relación en la cual se basa el
pacto.
En otras palabras, un pacto es un arreglo entre dos personas, en el que ambas están
ligadas y comprometidas por una relación y mediante un documento legal. Como
vimos anteriormente, un pacto no solo se trata de un documento formal o legal, sino
que se está ligado a alguien mediante una relación y en el caso del matrimonio
también a una virtud dada por Dios. Al estudiar la biblia nos damos cuenta que Dios
creo tres instituciones que se mueven bajo pactos para cumplir sus propósitos en la
tierra; estas son el gobierno, la iglesia y la familia. En esta serie estudiaremos
específicamente a la Familia.
La familia y el matrimonio
Hay tres razones fundamentales por la cual Dios creó el matrimonio.
1. Para procrear:
“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los
creó. Los bendijo Dios y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y
sojuzgadla.” Génesis 1:27-28ª.
La razón por la cual Dios ordenó a que se multiplicaran no fue solo para que tuvieran
hijos que se parezcan a sus padres, sino que Dios es un Dios generacional y es a través
de las generaciones de hombres que Dios puede llevar a cabo su plan y propósito para
toda la tierra y humanidad. Esto quiere decir que nuestros hijos y generaciones
futuras serán usadas por Dios para continuar el plan para este mundo. Pero de
nosotros depende que esas generaciones estén encaminadas en el camino correcto.
2. Para que el hombre y la mujer no estuviesen solos:
“Después dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo: le haré ayuda
idónea para él.” Génesis 2:18
Dios le da a Adán una mujer para que sea su ayuda, es decir, un complemento no una
réplica de Adán. Cuando Dios nos da una ayuda idónea significa que por sí solos
estamos incompletos pero esa ayuda viene a completar lo faltante y en esa unidad el
propósito de Dios se alcanzará más rápidamente.
3. Para reflejar la relación de Cristo con su iglesia:
El matrimonio es un modelo de la relación de Cristo con su iglesia. La Biblia expresa
que Cristo es el novio y la iglesia la novia, por esta razón el matrimonio refleja la
relación de Dios con su pueblo.
Por ejemplo, un matrimonio está basado en una relación de amor y comprensión
donde cada parte se compromete a cumplir sus deberes y el amor los une en pacto
para siempre. Dios honra el matrimonio
Dios establece la institución del matrimonio como algo memorable, serio y
respetable, donde un pacto no se puede romper.
“Más diréis ¿Por qué? Porque Jehová es testigo entre ti y la mujer de tu juventud, con
la cual has sido desleal, aunque ella era tu compañera y la mujer de tu pacto”
Malaquías 2:14.
Es Dios mismo quien atestigua de nuestro matrimonio. Hay personas que creen que el
matrimonio es solo un documento legal y hasta allí llega todo, pero cuando ocurre un
divorcio, Dios condena esto ya que el matrimonio es un pacto divino y no un pacto
humano, es decir, solo Dios puede romper ese pacto.
“Así que no son ya dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó no lo separe
el hombre”. Mateo 19:6.
Una cosa es estar legalmente casado y otra cosa es estar unidos por Dios en
matrimonio. La ceremonia en el altar es más importante que la ceremonia legal. En el
altar, es donde la presencia de Dios se derrama y sella el pacto matrimonial.
¿Aprueba la biblia el divorcio?
Hay quienes por causa del desconocimiento del tema cometen muchos errores, por
eso hay muchos divorcios por cualquier cosa o excusas. El matrimonio es un pacto
que no se puede romper y Dios no aprueba el divorcio; sin embargo, Dios expresa solo
dos razones por la cual ese pacto puede ser roto y trae consecuencias negativas para
los cónyuges. Esas dos razones son: el adulterio y fornicación.
“Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y
se case con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera”. Mateo 19:9.
CONCLUSIÓN
Sea que ya tengamos una familia, o seamos jóvenes y muy pronto iniciaremos una
familia que va a ser parte de la sociedad, debemos tener en cuenta que la condición
en la relación matrimonial tendrá un impacto positivo o negativo en quienes
pertenezcan a esa familia, como son los hijos, padres, hermanos, etc. y esto
repercutirá entonces en la sociedad.
Debemos tomar con mucha responsabilidad este tema, y ordenar lo que
consideremos que debamos ordenar con el fin de que podamos tener un núcleo
familiar sano. Busquemos de la sabiduría y consejo de Dios y cuidemos la salud de
nuestro matrimonio y familia.