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El Aprendizaje

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1) El aprendizaje definición tipología o clases de aprendizaje

2) Factores que afectan el aprendizaje


3) Teoría psicológicas del aprendizaje conductivismo
4) Teoría del aprendizaje significativo
5) Teoría del aprendizaje constructivista
6) Teoría del aprendizaje por modelaje
7) Variables condicionantes del aprendizaje
8) Teoría del aprendizaje social
9) Inteligencias múltiples
10) Cognitivismo

1) El aprendizaje: definición, tipología o clases de aprendizaje

Se entiende por aprendizaje al proceso a través del cual el ser humano adquiere o modifica
sus habilidades, destrezas, conocimientos o conductas, como fruto de la experiencia
directa, el estudio, la observación, el razonamiento o la instrucción. Dicho en otras palabras,
el aprendizaje es el proceso de formar experiencia y adaptarla para futuras ocasiones.

No es sencillo hablar de aprendizaje, ya que existen diversas teorías y aproximaciones al


hecho. Lo que se tiene claro es que los seres humanos y los animales superiores estamos
dotados de cierta capacidad de adaptación de la conducta y de resolución de problemas
que puede ser resultado de presiones ambientales o de eventos fortuitos, pero también de
un proceso voluntario (o no) de enseñanza.

El aprendizaje humano consiste en adquirir, procesar, comprender y, finalmente, aplicar una


información que nos ha sido «enseñada», es decir, cuando aprendemos nos adaptamos a
las exigencias que los contextos nos demandan. El aprendizaje requiere un cambio
relativamente estable de la conducta del individuo. Este cambio es producido tras
asociaciones entre estímulo y respuesta.
La comunicación es un fenómeno inherente a la relación que los seres vivos mantienen
cuando se encuentran en grupo. A través de la comunicación, las personas o animales
obtienen información respecto a su entorno y pueden compartirla con el resto; la
comunicación es parte elemental del aprendizaje.

El aprendizaje humano se vincula con el desarrollo personal y se produce de la mejor


manera cuando el sujeto se encuentra motivado, es decir, cuando tiene ganas de aprender
y se esfuerza en hacerlo. Para ello emplea su memoria, su capacidad de atención, su
razonamiento lógico o abstracto y diversas herramientas mentales que la psicología estudia
por separado.

(por completar)
2) Factores que afectan el aprendizaje

Entre los factores que afectan el aprendizaje se pueden señalar: la inteligencia; la


personalidad; los conocimientos previos; las expectativas; la motivación. Se ha señalado
como una de las causas más resaltantes al tipo de práctica o estilos de aprendizaje que los
estudiantes utilizan cuando aprenden, los conocimientos previos que poseen, su motivación,
los estados emocionales y el efecto del uso de fármacos, también influyen en la adquisición
del aprendizaje.

Se puede señalar como estilo de aprendizaje a las preferencias, en cierto sentido,


constantes que siguen los individuos en la utilización de las mismas actividades, escenarios,
técnicas y estrategias en las diferentes situaciones de aprendizaje, entre estos estilos se
pueden destacar:

● Estilo Activo: En este estilo, las personas son abiertos, apasionados, sin prejuicios
ante la adquisición de nuevas experiencias, llegando inclusive a aumentar su
motivación ante los retos Se implican totalmente y sin preocupaciones en las
experiencias nuevas. Disfrutan el momento y se dejan llevar por los acontecimientos.
● Estilo Reflexivo: Son personas que observan y analizan en forma detallada. Toman
en consideración todas las expectativas antes de tomar una decisión. Les gusta
observar y escuchar, se muestran moderados, discretos e incluso a veces distantes.
Tienden a tomar la posición de un observador que examina sus experiencias desde
muchas perspectivas distintas.
● Estilo Teórico: Presentan un pensamiento lógico e integran sus observaciones dentro
de teorías lógicas y complejas. Buscan la lógica, objetividad, exactitud y precisión.
Adecuan e integran las observaciones que realizan en teorías complejas y bien
fundamentadas lógicamente. Piensan en forma secuencial y paso a paso, integrando
hechos dispares en teorías coherentes.
● Estilo Pragmático: Colocan o intentan colocar en práctica las ideas concebidas.
Buscan ser eficaces en sus acciones y decisiones. Se muestran seguros cuando se
enfrentan a los proyectos que les ilusiona.

FACTORES QUE INTERVIENEN EN EL APRENDIZAJE ESCOLAR (Papel publicado por la


Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM)

Aprender es un proceso complejo de pensamiento y de comportamiento en el que la


persona está involucrada y requiere de la participación de múltiples factores para realizarlo
con éxito. Son pocas las manifestaciones innatas que traemos como base de nuestro
despertar en la vida. Casi todo se aprende gracias a la capacidad y habilidades
que contienen la carga genética, la configuración neurofisiológica de cada uno y las
experiencias que aporta el medio. El aprendizaje se da de acuerdo con determinados
procesos y procedimientos tales como las operaciones del pensamiento, el funcionamiento
de los hemisferios cerebrales, la capacidad de concentración y memoria y las técnicas y
estrategias adecuadas. También influyen y son muy importantes la actitud, la motivación, la
voluntad, las relaciones personales y la organización. Por lo tanto son tres grandes factores
que influyen en el aprendizaje: El factor cognitivo, el afectivo-social y el ambiental y de
organización de estudio.
El Factor cognitivo:

En este rubro las operaciones de pensamiento son determinantes para el aprendizaje y son
procesos bien definidos y complejos como: percibir (recibir a través de los sentidos los datos
proporcionados por el medio, es la forma personal de interpretar la información), observar
(tomar conciencia del mundo que nos rodea, prestar estricta atención y vigilancia a un
objeto o circunstancia movido por un propósito definido a través de nuestros sentidos),
interpretar ( explicar el significado que tiene una experiencia, dando un supuesto cierto,
seguro y razonable que, siendo válido, es incompleto y parcial porque tiene componentes
subjetivos), analizar (es la distribución y separación de las partes en un todo hasta llegar a
conocer sus principios elementales), asociar ( es la acción de relacionar una cosa con otra),
clasificar (organizar elementos y agruparlos conforme a sus principios y categorías, encierra
un proceso de análisis y síntesis que permite sacar conclusiones), comparar (establecer
semejanzas, diferencias y relaciones en dos series de datos, hechos o conceptos), expresar
(manifestar lo que se quiere dar a entender en forma clara de manera oral o escrita), retener
(conservar en la memoria un acontecimiento, información o idea), sintetizar ( componer un
todo por la composición de sus partes, es el resumen o el compendio de una materia, es la
conclusión de la comprensión), deducir ( derivar de su origen o principio, partir de un
principio general para llegar a un principio particular desconocido), generalizar (extender o
ampliar una idea o concepto, hacer general o común las características afines de los
elementos) y evaluar ( determinar la base sobre la cual se acepta haber aprendido o
adquirido conocimientos es atribuir un valor al aprendizaje). Las operaciones de
pensamiento descritas anteriormente nos revelan la forma como enfrentar la realidad del
mundo que nos rodea, la que resulta de un proceso de comprensión que trasmitimos a
través del lenguaje, nos permiten darles significado a las vivencias y al material en el que
trabajamos. Es una continua comparación entre percepciones del momento y las
experiencias acumuladas en la memoria, cuyo contenido es a su vez, constantemente
reorganizado según las nuevas experiencias en un proceso dinámico que utiliza
principalmente mecanismos de abstracción y generalización.

Factores afectivo-sociales:

Son factores que tienen relación con los sentimientos, las relaciones interpersonales y la
comunicación que se debe establecer para el logro eficaz del proceso de aprendizaje. Si se
considera el aprendizaje como un elemento de interacción del sujeto con el medio, no se
puede dejar de señalar que la actitud positiva hacia sí mismo, hacia los demás y hacia el
medio es un factor determinante para el éxito del aprendizaje escolar, es por ello que la
actitud, la motivación, la voluntad y las habilidades sociales juegan un papel importantísimo.

Factores ambientales y de Organización del estudio:

Son todos aquéllos elementos externos del medio ambiente que inciden positiva o
negativamente en la calidad del estudio realizado por el alumno y la disposición ordenada
de los elementos que conforman el acto de estudiar, entre los más importantes están el
organizar el lugar, la mente y el tiempo, pero este factor se tocará más detenidamente en el
siguiente capítulo.

Barbara L. McCombs y Jo Sue Whisler, investigadoras de la Universidad de Denver, en


1997 propusieron 5 grupos de factores que se enfocan en la comprensión del estudiante y
del proceso de aprendizaje, los cuales no deben ser ignorados para evitar el riesgo de
romper con la coherencia del proceso.

1. Factores cognitivos y metacognitivos: la mente de cada persona crea sus estructuras


y visiones del mundo según su vida, por lo tanto, también lo hace para integrar los nuevos
conocimientos a las estructuras ya existentes.

2. Factores afectivos: las creencias, las motivaciones y las emociones desempeñan un


papel influyente en el aprendizaje.

3. Factores del desarrollo: las capacidades para el aprendizaje evolucionan a lo largo de


la vida.

4. Factores personales y sociales: el aprendizaje mediado por el relacionamiento social


en el que cada persona comparte sus perspectivas y entendimiento.

5. Diferencias individuales: a partir del ambiente y de la herencia, cada persona aprende


diferentes cosas, a un ritmo y de una manera distinta a los demás.

TEORÍAS DEL APRENDIZAJE

3) Teoría del aprendizaje conductista


Estudia la conducta humana que es observable y que está basada en estímulos externos y
en las respuestas a esos estímulos.

El conductismo, según John B. Watson, es el estudio experimental objetivo y natural de la


conducta, excluyendo la conciencia y la introspección.1​ Para Burrhus Frederic Skinner el
conductismo es una filosofía de la ciencia de la conducta.2​Este último definió varios aspectos
esenciales de su objeto de estudio y, a diferencia de Watson, se centró en describir las leyes
generales que rigen la conducta.3​ El objeto de estudio de la psicología y la forma en cómo se
concibe la conducta es entendida de diversos modos, según el enfoque desde el que se vea.
Se pueden identificar más de diez formas de conductismo,4​ desde el propuesto por Watson
hasta nuestros días; pasando por el conductismo de Tolman, Hull y Skinner, el interconductismo
y la psicología interconductual de Kantor, el conductismo teleológico de Rachlin, empírico de
Bijou, teórico de Staddon y biológico de Timberlake, el contextualismo funcional de Hayes, etc.
Las formas más estrictas de conductismo, que excluyen el estudio de la conciencia, se
consideran como obsoletas desde los años 1950s56​ 7​ 8​ 9​ 10
​ ​(véase revolución cognitiva).

Las teorías asociativas son, desde su fundamento epistemológico, empiristas.

Para Aristóteles el conocimiento se encontraba en la experiencia sensorial. A este tipo de


conocimiento se lo denomina asociacionista, porque se generan nuevos conocimientos a
partir de las asociaciones que logra con imágenes que provienen de los sentidos y de la
experiencia.

Para Aristóteles, aprendemos gracias a las leyes de la asociación, que son la contigüidad, la
similitud y el contraste. La teoría Asociacionista que Aristóteles mencionaba se desarrolló en
su totalidad en Gran Bretaña y es llamada teoría conductista. Los filósofos empiristas Hume
y Locke (siglo XVII –XVIII) reformularon los principios del aprendizaje asociativo llegando a
nuestros días como teorías psicológicas del aprendizaje.

La Teoría Conductista es entendida como asociativa, más precisamente como un


asociacionismo conductual, la teoría conductista se desarrolla principalmente a partir de la
primera mitad del siglo XX y permanece vigente hasta mediados de ese siglo, cuando
surgen las teorías cognitivas.

La teoría conductista, desde sus orígenes, se centra en la conducta observable intentando


hacer un estudio totalmente empírico de la misma y queriendo controlar y predecir esta
conducta, para lo cual analiza el modo de conseguirla, la teoría conductista postula el
aprendizaje por condicionamiento a través del modelo de estímulo-respuesta.

Los conductistas estudian el aprendizaje concentrándose en las conductas abiertas que


pueden ser observadas y medidas. Ven las conductas como determinadas por eventos
externos al aprendiz, por estímulos que producen respuestas o por reforzamiento que
mantienen esas relaciones estímulo – respuesta.

Un pionero en las investigaciones bajo condiciones controladas de laboratorio fue el


psicólogo Edward Thorndike. Según su teoría, el aprendizaje se explica como una conexión
o nexo entre un estímulo (E) que se da en el ambiente, una respuesta (R) que se produce
en el cerebro de la persona y el efecto que viene inmediatamente después como
recompensa.

Ley del Efecto: si a una respuesta le sigue una recompensa, ese esfuerzo psicológico
aumenta la probabilidad de que la misma respuesta se produzca con frecuencia en el futuro;
en esta forma se da un aprendizaje efectivo. De esta ley se deriva la teoría del aprendizaje
por ensayo y error.

Edward Thorndike y para otros pioneros en esta teoría no hay nada en el intelecto que no
haya pasado por los sentidos. Todos los estímulos son neutros. Los organismos son todos
equivalentes.

El aprendizaje se realiza a través del proceso recompensa-castigo. En la teoría conductista


el sujeto es pasivo, responde a las complejidades del medio. Lo relevante en el aprendizaje
es el cambio en la conducta observable de un sujeto, cómo éste actúa ante una situación
particular. No están interesados particularmente en los procesos internos del sujeto debido a
que postulan la “objetividad”, en el sentido que solo es posible hacer estudios de lo
observable.

Para las Teorías Conductistas la conciencia, que no se ve, es considerada como «caja
negra»

Origen: Esta corriente tiene su origen en los años 10, en 1913 de la mano de J. B. Watson,
quien fue un psicólogo que tenía una gran influencia en esta época y trabajó en la Universidad
John Hopkins al momento de escribir el artículo que se conocerá como “El Manifiesto
Conductista”, el título de este artículo era “Psychology as the behaviorist views it”. De esta obra
nació la escuela del conductismo, esta obra se vio influida por la filosofía naturalista, por Darwin
y la evolución, así como por el trabajo del fisiólogo ruso Iván Pávlov. Él consideraba la
psicología una ciencia natural y con una importante aplicación social. Esta obra destacó en su
momento porque abogaba por un estudio objetivo de la conducta, ya que para Watson la
psicología se tenía que estudiar como la física o la química, es decir, había que estudiar la
psicología desde fuera, sin método introspectivo. En esta obra Watson hizo mucho énfasis en el
ambiente, es decir, le da mucha importancia a la sociedad para hablar del comportamiento del
individuo. Watson se basó en la conducta observable como el objeto de estudio de la psicología,
más específicamente las conexiones entre los estímulos y respuestas que dan lugar al
comportamiento.

Con el tiempo, surgieron dos grandes tipos de variantes conductuales que complejizaron el
enfoque: una radical y una metodológica o mediacional. La primera de ellas (desarrollada por B.
F. Skinner12​) se centró en las relaciones funcionales que establecen los organismos con su
ambiente en relación con la ley del efecto, es decir, en la manera como las consecuencias de lo
que hacemos regula la emisión de la conducta futura (conducta operante). La segunda
(desarrollada por Hull y Tolman entre otros), sobre la base de los reflejos condicionados
introdujo un factor (o variable) interviniente que podía ser neurofisiológica o mental, según el
caso.

Esta teoría posee dos variantes: Condicionamiento clásico y el Condicionamiento


instrumental y operante

El condicionamiento operante es un tipo de aprendizaje asociativo que tiene que ver con el
desarrollo de nuevas conductas en función de sus consecuencias, y no con la asociación
entre estímulos y conductas como ocurre en el condicionamiento clásico.

Enfoques conductistas están presentes en programas computacionales educativos que disponen de


situaciones de aprendizaje en las que el alumno debe encontrar una respuesta dado uno o varios
estímulos presentados en pantalla. Al realizar la selección de la respuesta se asocian refuerzos
sonoros, de texto, símbolos, etc., indicándole al estudiante si acertó o erró la respuesta.

Pero también existen otras situaciones que se observan en educación y que son más discutibles aún,
como por ejemplo el empleo de premios y castigos en situaciones contextuales en las que el estudiante
guía su comportamiento en base a evitar los castigos y conseguir los premios, sin importarle mucho los
métodos que emplea y sin realizar procesos de toma de conciencia integrales.

Hoy día hay consenso en estimar un conjunto de aprendizajes posibles de desarrollar mediante
esquemas basados en las teorías conductistas, tales como aquellos que involucran reforzamiento de
automatismos, destrezas y hábitos muy circunscritos (recitar una secuencia de nombres, consolidar el
aprendizaje de tablas de suma y de multiplicar, recordar los componentes de una categoría [elementos
químicos, adverbios, etc.], etc.

Nombres importantes que resaltan: John B. Watson (a quien se le atribuye la fundación de


la escuela conductista), Burrhus Frederic Skinner (pionero y defensor), Edward
Thorndike (antecesor de la teoría conductista)

4) Teoría del aprendizaje significativo


El aprendizaje significativo es un proceso que engloba la dimensión emocional, motivacional
y cognitiva de la persona. En este tipo de aprendizaje, el estudiante utiliza sus
conocimientos previos para adquirir nuevos conocimientos. Este proceso se da cuando el
nuevo contenido se relaciona con nuestras experiencias vividas y otros conocimientos
adquiridos con el tiempo. La motivación y las creencias personales sobre lo que es
importante aprender juegan un papel muy relevante en este proceso.

En este aprendizaje, la forma en que se asocian habilidades y conocimientos previos y


cómo se integra en ellos nueva información está influenciada por la motivación y el
significado que se le atribuye a lo que se aprende. Este proceso de construcción del
conocimiento es la clave que marca la diferencia entre las diferentes formas de aprendizaje.

David Paul Ausubel fue un psicólogo y pedagogo nacido en el año 1918 que llegó a
convertirse en uno de los grandes referentes de la psicología constructivista. Como tal,
ponía mucho énfasis en elaborar la enseñanza a partir de los conocimientos que tiene el
alumno.

Es decir, que el primer paso en la tarea de enseñar debía ser averiguar lo que sabe el
estudiante para así conocer la lógica que hay detrás de su modo de pensar y actuar en
consecuencia.

De este modo, para Ausbuel la enseñanza era un proceso por el cual se ayuda al estudiante
a que siga aumentando y perfeccionando el conocimiento que ya tiene, en vez de imponer
un temario que debe ser memorizado. La educación no podía ser una transmisión de datos
unilateral.

El aprendizaje, según Ausubel, se clasifica en categorías: intrapersonal, situacional, cognoscitivo


y afectivo-social.

La Teoría de la Asimilación: permite entender el pilar fundamental del aprendizaje


significativo: cómo los nuevos conocimientos se integran en los viejos.

La asimilación ocurre cuando una nueva información es integrada en una estructura


cognitiva más general, de modo que hay una continuidad entre ellas y la una sirve como
expansión de la otra.

La asimilación obliteradora

Pero el proceso del aprendizaje significativo no termina ahí. Al principio, cada vez que se
quiera recordar la información nueva, se podrá hacer como si esta fuese una entidad
separada del marco cognitivo más general en el que se encuentra integrada. Sin embargo,
con el paso del tiempo ambos contenidos se funden en uno solo, de modo que ya no se
puede evocar solamente uno entendiéndolo como una entidad separada de la otra.

En cierto modo, el conocimiento nuevo que se aprendió al principio queda olvidado como
tal, y en su lugar aparece un conjunto de informaciones que es cualitativamente diferente.
Este proceso de olvido es llamado por Ausubel “asimilación obliteradora”.
Los tipos de aprendizaje significativo

El aprendizaje significativo se opone al tipo anterior, fundamentalmente, porque para que se


produzca es necesario buscar de forma activa una vinculación personal entre los contenidos
que aprendemos y aquellos que ya habíamos aprendido. Ahora bien, en este proceso hay
espacio para encontrar diferentes matices. David Ausubel distingue entre tres clases de
aprendizaje significativo:

● Aprendizaje de representaciones: Se trata de la forma más básica de aprendizaje.


En ella, la persona otorga significado a símbolos asociándolos a aquella parte
concreta y objetiva de la realidad a la que hacen referencia, recurriendo a conceptos
fácilmente disponibles.
● Aprendizaje de conceptos: Este tipo de aprendizaje significativo es parecido al
anterior y se apoya en él para existir, de modo que ambos se complementan y
"encajan" entre sí. Sin embargo, hay una diferencia entre ambos.

En el aprendizaje de conceptos, en vez de asociarse un símbolo a un objeto


concreto y objetivo, se relaciona con una idea abstracta, algo que en la mayoría de
los casos tiene un significado muy personal, accesible solo a partir de nuestras
propias experiencias personales, algo que hemos vivido nosotros y nadie más.

Por ejemplo, para llegar a interiorizar la idea de lo que es una hiena es necesario
desarrollar una idea de “hienidad” que permita diferenciar a estos animales de los
perros, los leones, etc. Si con anterioridad hemos visto una hiena en un documental
pero no la pudimos diferenciar de un perro grande, ese concepto no existirá,
mientras que una persona familiarizada con los perros probablemente sí se dará
cuenta de esas diferencias anatómicas y comportamentales significativas y será
capaz de crear ese concepto como una categoría aparte de la de los perros.

● Aprendizaje de proposiciones: En este aprendizaje el conocimiento surge de la


combinación lógica de conceptos. Por eso, constituye la forma de aprendizaje
significativo más elaborada, y a partir de ella se es capaz de realizar apreciaciones
científicas, matemáticas y filosóficas muy complejas. Como es un tipo de aprendizaje
que demanda más esfuerzos, se realiza de modo voluntario y consciente. Por
supuesto, se sirve de los dos anteriores tipos de aprendizaje significativo.

Condiciones del aprendizaje significativo

Según Ausubel, se requieren tres condiciones imprescindibles para el aprendizaje


significativo: una relación no arbitraria y sustancial entre el material de aprendizaje y el
conocimiento previo del estudiante, un material de aprendizaje coherente y organizado, y
una motivación por parte del estudiante.

Relación no arbitraria y sustancial: el material de aprendizaje debe asociarse de manera no


arbitraria y sustancial (lo que se adquiere es la sustancia del nuevo conocimiento y de las
nuevas ideas, no las palabras utilizadas para expresarlas) con el conocimiento que ya
posee el estudiante en su estructura cognitiva.
Significado lógico: el material de aprendizaje debe ser coherente y organizado.

Significado psicológico: el material de aprendizaje se ha convertido en un conocimiento


nuevo y diferenciado para el estudiante.

Motivación: la motivación del estudiante es imprescindible para conseguir el aprendizaje


significativo. Por lo que es importante que el estudiante muestre interés o disposición para
aprender.

Para que el aprendizaje sea significativo, deben cumplirse dos condiciones: la


significatividad lógica y la significatividad psicológica. La primera se refiere a que el
conocimiento debe ser relevante y tener una organización clara. La segunda implica que
debe existir dentro de la estructura cognoscitiva los elementos pertinentes y relacionables
con el material de aprendizaje, así como una disposición favorable para aprender el nuevo
material y relacionarlo con lo que ya sabe previamente.

Beneficios del aprendizaje significativo

El aprendizaje significativo de Ausubel presenta varios beneficios para la educación actual,


en la que emerge un cambio y una evolución necesaria en los métodos de aprendizaje que
permitan ir más allá de la memorización.

➔ La adquisición de nuevos conocimientos se ve favorecida al estar relacionados con


conocimientos que el estudiante ya posee.
➔ Los conocimientos son almacenados en la memoria a largo plazo, por lo que la
retención de la información es más duradera y persistente.
➔ Fomenta la participación activa del estudiante, ya que requiere de una
predisposición a la hora de llevar a cabo este tipo de aprendizaje.
➔ La motivación del estudiante para adquirir nuevos conocimientos aumenta. Ésta es
tanto la causa como el efecto de este tipo de aprendizaje.
➔ Es un tipo de aprendizaje personalizado, ya que la adquisición de nuevos
conocimientos depende de sus propios conocimientos.

5) Teoría del aprendizaje constructivista

El constructivismo es una corriente pedagógica basada en la teoría del conocimiento


constructivista, que postula la necesidad de entregar al estudiante las herramientas necesarias
(generar andamiajes) que le permitan construir sus propios procedimientos para resolver una
situación problemática, lo que implica que sus ideas puedan verse modificadas y siga
aprendiendo.
El constructivismo propone un paradigma donde el proceso de enseñanza se percibe y se lleva
a cabo como un proceso dinámico, participativo e interactivo del sujeto, de modo que el
conocimiento sea una auténtica construcción operada por la persona que aprende (por el
«sujeto cognoscente»). El constructivismo en pedagogía se aplica como concepto didáctico en
la enseñanza orientada a la acción.
Para lograr un aprendizaje significativo es necesario que tanto el docente como los alumnos se
involucren en el proceso de enseñanza-aprendizaje de manera activa​; la construcción mutua del
conocimiento entre el docente y discente es la práctica educativa ideal para alcanzar la
formación integral del alumno.
Como figuras clave del constructivismo destacan principalmente Lev Vygotski, que se centraba
en cómo el medio social permite una reconstrucción interna y a Jean Piaget, que se centraba en
cómo se construye el conocimiento partiendo desde la interacción con el medio. La instrucción
del aprendizaje surge de las aplicaciones de la psicología conductual, donde se especifican los
mecanismos conductuales para programar la enseñanza de conocimiento. Posteriormente ese
enfoque fue considerado obsoleto durante la revolución cognitiva, y entonces adquirieron
prominencia los abordajes cognitivos, entre ellos los constructivistas.
El humano, tanto en lo cognitivo como en lo social y afectivo, no es producto del ambiente ni
resultado de sus disposiciones internas, sino una reconstrucción propia que se va reproduciendo
constantemente como resultado de la interacción entre estos dos factores. El conocimiento no
es una copia fiel de la realidad, sino una reconstrucción del individuo.

Se considera al alumno poseedor de conocimientos sobre los cuales tendrá que construir
nuevos saberes. Según Ausubel «Solo habrá aprendizaje significativo cuando lo que se trata de
aprender se logra relacionar de forma sustantiva y no arbitraria con lo que ya conoce quien
aprende, es decir, con aspectos relevantes y preexistentes de su estructura cognitiva».

El modelo pedagógico constructivista se enmarca en una corriente pedagógica que prioriza


la necesidad de proporcionar al estudiante las herramientas necesarias para que pueda
tomar las riendas de su propia educación. En la educación constructivista se tiene muy en
cuenta el conocimiento previo de cada alumno o alumna. La experiencia es, por lo tanto, un
elemento de aprendizaje absolutamente clave y, a medida que dicha experiencia se va
modificando y desarrollando, el estudiante va ampliando su nivel de conocimientos y
aprendizaje.

El origen del constructivismo pedagógico se remonta al siglo XVIII, en concreto, a la figura


del filósofo alemán de la Ilustración Immanuel Kant.

Las características esenciales del aprendizaje constructivista son las siguientes:

● El punto de partida son las ideas y preconceptos que cada estudiante tiene sobre los
temas a tratar en clase.
● A partir de la confrontación colectiva de las ideas y la guía del profesor se intenta
conseguir un desarrollo más completo y enriquecido gracias a estos conocimientos
previos.
● El aprendizaje humano se entiende como una construcción interior, activa y
participativa.
● Los conceptos aprendidos se relacionan con situaciones concretas prácticas.
● El aprendizaje, tanto de cuestiones básicas como leer o escribir como de otras
materias más complejas, debe ser lo más significativo posible. Es decir, el alumno ha
de ser capaz de encontrarle un sentido práctico y relevante a todo lo que aprende.
● Se potencia también el aprendizaje por descubrimiento, donde el profesor debe
explorar con sus alumnos las posibles soluciones a los problemas.
● Es muy importante fomentar la interacción de los alumnos mediante el aprendizaje
cooperativo, dinámico y comunicativo.
● Otro método de enseñanza muy utilizado en el enfoque pedagógico constructivista
es el aprendizaje por imitación, especialmente en los contenidos dedicados a
promover actitudes y aptitudes beneficiosas para uno mismo y la sociedad
(contenidos actitudinales).

Para Jean Piaget, la inteligencia tiene dos atributos principales: la experiencia y la


adaptación.

El primer atributo, la organización, se refiere a que la inteligencia está formada por


estructuras o esquemas de conocimiento, cada una de las cuales conduce a conductas
diferentes en situaciones específicas. En las primeras etapas del desarrollo, un niño tiene
esquemas elementales que se traducen en conductas concretas y observables de tipo
sensomotor: mamar, llevarse el dedo a la boca, etc. En el niño en edad escolar aparecen
otros esquemas cognoscitivos más abstractos que se denominan operaciones. Estos
esquemas o conocimientos más complejos se derivan de los sensomotores por un proceso
de internalización, en otras palabras, por la capacidad de establecer relaciones entre
objetos, sucesos e ideas. Los símbolos matemáticos y de la lógica representan expresiones
más elevadas de las operaciones.

La segunda característica de la inteligencia es la adaptación, consta de dos procesos


simultáneos: la asimilación y la acomodación. La asimilación (del latín ad = hacia + similis =
semejante) es un concepto psicológico introducido por Jean Piaget para explicar el modo
por el cual las personas ingresan nuevos elementos en sus esquemas mentales
preexistentes, explicando el crecimiento o sus cambios cuantitativos. Es, junto con la
acomodación, uno de los dos procesos básicos para este autor en el proceso de desarrollo
cognitivo del niño. La diferencia con ésta es que en este caso no existe modificación en el
esquema sino sólo la adición de nuevos elementos. El esquema (o esquema de la
conducta) viene a ser la trama de acciones susceptibles de ser repetidas.

La revolución cognitiva en la psicología y en el estudio del lenguaje

La revolución cognitiva es el nombre que se ha dado al paso del conductismo al


cognitivismo como paradigma de la comunidad de la psicología experimental de Estados
Unidos durante los años 1950s. Algunos eventos históricos relevantes que produjeron este
paso fueron la revisión del libro Conducta Verbal de Skinner por parte de Noam Chomsky
(1957), la aparición de la inteligencia artificial, la confluencia de la psicología cognitiva con la
neurociencia, y la publicación del libro Cognitive Psychology por parte de Ulric Neisser
(1967).

En el ámbito de la psicología, se puso en evidencia que el conductismo no lograba explicar,


o ni siquiera tener en cuenta, las experiencias subjetivas, sea en la forma de
representaciones mentales, mapas cognitivos sobre el espacio, mapas mentales, memoria
declarativa, memoria episódica y autobiográfica, memoria semántica, lenguaje, cultura, o
incluso las emociones y la personalidad.
Por tanto, estas aplicaciones estimulan la interacción social y experiencias que ayudan al
alumno a crear sus propios conocimientos, es decir, a llevar un aprendizaje como proceso
activo, auténtico y real mediado por el docente.
Para que el uso de estas aplicaciones sea efectivo se debe tener en cuenta:
1. La creación de un entorno virtual creativo y capaz de soportar múltiples
herramientas y materiales.
2. La estimulación del compromiso activo de cada integrante del aula.
3. Comunicación efectiva entre el alumno y el docente.
4. Posibilidad de realizar actividades colaborativas.

6) Teoría del aprendizaje por modelaje (aprendizaje social)

El modelado es un tipo de aprendizaje que se basa en la imitación de la conducta ejecutada


por un modelo, normalmente otra persona. Este proceso sucede de forma cotidiana y puede
utilizarse como técnica terapéutica para facilitar la adquisición y la modificación de
comportamientos.

En la teoría del aprendizaje social de Albert Bandura elaborada el año 1977 se basa en
teorías del aprendizaje conductista sobre el condicionamiento clásico y el condicionamiento
operante. Sin embargo, añade dos ideas importantes:

1. Los procesos de mediación se producen entre estímulos y respuestas.


2. La conducta es aprendida desde el medio ambiente a través del proceso de
aprendizaje por observación.

El término “modelado” tiene un significado similar a los de “imitación”, “aprendizaje social”,


“aprendizaje observacional” y “aprendizaje vicario”. Cada uno de estos conceptos hace
énfasis en una característica distinta de este tipo de aprendizaje.

Así, mientras que “modelado” destaca el hecho de que exista un modelo a imitar,
“aprendizaje social” es un concepto amplio que pone el acento en el papel de este proceso
en la socialización, y “aprendizaje vicario” quiere decir que las consecuencias de la
conducta del modelo son aprendidas por el observador.

El modelado tiene distintas funciones. Principalmente sirve para adquirir nuevos


comportamientos, por ejemplo habilidades manuales, pero también puede inhibir o
desinhibir conductas; esto depende de las expectativas de la persona en relación a las
consecuencias.

Se considera que Albert Bandura es el autor más destacado en el campo del modelado y
el aprendizaje social. Es muy conocido el experimento que realizó en 1963 junto a Richard
Walters, que demostró que los niños imitaban o no las conductas de los adultos en función
de si observaban que se les premiaba o se les castigaba.
Se trata, en suma, de un modo de representación y de transformación, que ayude al
estudiante a modificar su modelo discursivo inicial para mejorarlo. El modelado o modelaje
tiene una base sociocultural y de aprendizaje social (Bandura 1977), por observación o por
imitación.

Bandura propone cinco pasos esenciales para que se produzca el aprendizaje: observación,
atención, retención, reproducción y motivación.

Según Bandura el aprendizaje por modelado tiene lugar gracias a la mediación verbal e
imaginativa: cuando aprendemos por imitación lo hacemos a través de representaciones
simbólicas de las conductas observadas y de sus consecuencias.

Para este autor existen cuatro procesos que permiten que el comportamiento se adquiera y
se ejecute. La atención y la retención son necesarias para la adquisición de la conducta
objetivo, mientras que la reproducción y la motivación lo son para la ejecución.

1. Atención

Las personas sólo aprendemos nuevas conductas por observación si somos capaces de
prestar atención al comportamiento del modelo. Distintos tipos de variables facilitan o
dificultan el proceso de atención.

Por ejemplo, imitamos con más facilidad a los modelos que se parecen a nosotros en sus
características físicas o sociales, así como a aquellos que percibimos como prestigiosos y a
los que obtienen mayores recompensas.

La probabilidad del aprendizaje por imitación también depende del propio sujeto; así, la
ansiedad y los déficits sensoriales, como la ceguera, dificultan la atención al modelo. Por
otra parte tendemos a imitar a otras personas en mayor medida si la situación es incierta y
la tarea tiene una dificultad media.

2. Retención

Para poder imitar una conducta es necesario que seamos capaces de representarla en
forma de imágenes o verbalmente sin que el modelo esté presente. El repaso cognitivo del
comportamiento del modelo es muy importante para la retención.

Otra variable relevante para el mantenimiento del aprendizaje es su significatividad, es


decir, que podamos asociarlo a otros aprendizajes previos. Por supuesto, las características
físicas de la persona también influyen; para las personas con demencia es mucho más
difícil adquirir una conducta, por ejemplo.

3. Reproducción

La reproducción es el proceso por el cual el aprendizaje se transforma en conducta. En


primer lugar se genera un esquema de actuación equivalente al observado; después se
inicia la conducta y se compara el resultado con tal esquema mental. Finalmente se llevan a
cabo ajustes correctivos para acercar la conducta real a la ideal.
4. Motivación

El aprendizaje puede producirse sin que se ejecute una imitación; que esta se dé depende
en última instancia del valor funcional que la persona atribuya a la conducta adquirida. En
este proceso interviene la expectativa de reforzamiento.

Debe existir una probabilidad de obtener incentivos por la conducta; estos pueden ser
directos, pero también vicarios y autoproducidos. Por tanto, los procesos motivacionales son
clave en la imitación.

Tipos de modelado

Los distintos tipos de modelado se clasifican en función de muchas variables distintas, como
la dificultad de la conducta a imitar, la capacidad del modelo o la adecuación social del
comportamiento. Veamos cuáles son los tipos más importantes de modelado.

1. Activo o pasivo

Hablamos de modelado activo cuando la persona que observa imita la conducta del modelo
después de observarla. Por contra, en el modelado pasivo el comportamiento se adquiere
pero no se ejecuta.

2. De la conducta objetivo o de conductas intermedias

El criterio de distinción en este caso es la dificultad del comportamiento a imitar. Si la


conducta objetivo es simple, se puede modelar directamente; no obstante, cuanto más
compleja sea más difícil será reproducirla, por lo que en estos casos se divide en distintas
conductas más sencillas, que son denominadas “intermedias”.

3. Positivo, negativo o mixto

En el modelado positivo la conducta aprendida es vista como adecuada por el medio social,
mientras que en el negativo se adquiere un comportamiento disruptivo. Por ejemplo, cuando
un hijo ve a su padre agrediendo a su madre. En el caso del modelado mixto se aprende
una conducta inadecuada y después una aceptable.

4. En vivo, simbólico o encubierto

En este caso la variable relevante es la forma en que se presenta el modelo. Si éste se


encuentra presente se trata de modelado en vivo; si se le observa de forma indirecta, como
en una grabación en vídeo, el modelado es simbólico; finalmente, hablamos de modelado
encubierto si la persona que aprende lo hace imaginando la conducta del modelo.

5. Individual o grupal

El modelado individual se produce cuando sólo se encuentra presente un observador,


mientras que en el grupal el número de personas que aprenden la conducta es mayor.

6. Simple o múltiple
La distinción es similar a la del caso anterior, si bien varía el número de modelos y no el de
observadores. Cuando el modelado es múltiple la generalización del aprendizaje es mayor
porque el sujeto es expuesto a distintas alternativas conductuales.

7. Modelado o automodelado

En ocasiones la persona que modela es la misma que observa; en tales casos nos
referimos al proceso como “automodelado”. El automodelado simbólico mediante montajes
de vídeo se ha mostrado muy útil para el tratamiento del mutismo selectivo.

8. Participativo y no participativo

Hablamos de modelado participativo cuando el observador interactúa con el modelo, que


puede también administrar refuerzos; esto ocurriría en el caso de los terapeutas o los
logopedas, por ejemplo. Por contra, en el modelado no participativo el sujeto no se relaciona
con el modelo sino que únicamente conoce las consecuencias de su conducta.

9. De dominio (mastery) o afrontamiento (coping)

El criterio que distingue estos dos tipos de modelado es el grado de competencia del
modelo. En el modelado de dominio la persona a imitar tiene desde el principio la capacidad
de ejecutar la conducta objetivo correctamente, sin errores.

Por contra, los modelos de afrontamiento van adquiriendo las habilidades necesarias para
llevar a cabo el comportamiento, de modo similar al proceso que tendrá lugar en el
observador. Se considera que este tipo de modelado tiende a ser más eficaz que el dominio
porque resulta más significativo para el observador.

7) Variables condicionantes del aprendizaje

Son los factores que pueden ayudar o dificultar la solución del problema o la satisfacción de
una necesidad y que, en muchas ocasiones, también pueden actuar de manera neutra,
dependiendo de las circunstancias que se confronten.

Los principales elementos condicionantes del aprendizaje son: la estimulación ambiental, la


emoción, el sueño, la alimentación y el ejercicio físico.

● El nivel socioeconómico (NES).


● La educación de los padres.
● La ruralidad.
● El contexto socio-geográfico.
● Sexo.
● Embarazo, paternidad y maternidad adolescente.
● Condición de inmigrante o de hijo de inmigrantes.
● Capital humano y social de los alumnos.
● Prácticas docentes.
(por completar)

8) Teoría del aprendizaje social

La teoría del aprendizaje social o TAS es la teoría en la cual las personas aprenden nuevas
conductas a través del refuerzo o castigo, o a través del aprendizaje observacional de los
factores sociales de su entorno. Si las personas ven consecuencias deseables y positivas
en la conducta observada, es más probable que la tomen como modelo a seguir.

La teoría del aprendizaje social se deriva del trabajo de Cornell Montgomery (1843-1904),
quien propuso que el aprendizaje social tenía lugar a través de cuatro etapas principales:
contacto cercano, imitación de los superiores, comprensión de los conceptos, y
comportamiento del modelo a seguir.

Julian B. Rotter se distanció de las teorías basadas en la psicosis y del conductismo radical,
y desarrolló una teoría del aprendizaje basada en la interacción. En Social Learning and
Clinical Psychology (1954), Rotter sugiere que el resultado de la conducta tiene un impacto
en la motivación de las personas para realizar esa conducta específica. Las personas
desean evitar las consecuencias negativas, y obtener las positivas. Si uno espera un
resultado positivo de una conducta, o piensa que hay una alta posibilidad de que produzca
un resultado positivo, entonces habrá más posibilidades de ejecutar dicha conducta. La
conducta se refuerza, con consecuencias positivas, llevando a la persona a repetirla. Esta
teoría del aprendizaje social sugiere que la conducta es influenciada por factores o
estímulos del entorno, y no únicamente por los psicológicos.1​

Albert Bandura (1977) expandió la idea de Rotter,2​al igual que la de un trabajo anterior de
Miller y Dollard (1941),3​y se relaciona con las teorías del aprendizaje social de Vygotsky y
Lave. Su teoría comprende aspectos del aprendizaje cognitivo y conductual. El aprendizaje
conductual presupone que el entorno de las personas causa que estas se comporten de
una manera determinada. El aprendizaje cognitivo presupone que los factores psicológicos
son importantes influencias en las conductas de las personas. El aprendizaje social sugiere
que una combinación de factores del entorno (sociales) y psicológicos influyen en la
conducta. La teoría del aprendizaje social señala tres requisitos para que las personas
aprendan y modelen su comportamiento: retención (recordar lo que uno ha observado),
reproducción (habilidad de reproducir la conducta) y motivación (una buena razón) para
querer adoptar esa conducta.

Para Vygotsky, el aprendizaje no solo consta de una acumulación de conocimientos, sino


que es el mismo aprendiente, a través de su experiencia y de la interacción con los otros, el
que contruye esos conocimientos y los adapta a los que ya tiene. Es decir, se convierte en
aprendizaje significativo.

Para Vygotski, el desarrollo sigue al aprendizaje y no viceversa. Es decir, para que haya
desarrollo, las personas tenemos que aprender primero. Y el aprendizaje se produce en
situaciones sociales significativas en las que se producen procesos de mediación. Desde
este punto de vista, todo avance en el desarrollo de una persona se produce primero fuera,
en un entorno de interacción social, para después internalizarse y convertirse en
pensamiento “individual”. Esto es a lo que Vygotski llama ley de la doble formación de los
procesos psicológicos superiores, según la cuál “en el desarrollo cultural del niño, toda
función aparece dos veces: primero, a nivel social, y mas tarde, a nivel individual; primero
entre personas (interpsicológica), y después en el interior del propio niño (intrapsicologica).”

9) Teoría de las inteligencias múltiples

Los seres humanos pueden conocer el mundo de ocho modos diferentes, que Gardner
llama las ocho inteligencias humanas: lingüística, lógico-matemática, espacial, musical,
corporal, naturalista, interpersonal e intrapersonal.

La teoría de las inteligencias múltiples es un modelo de entendimiento de la mente


elaborado por Howard Gardner y publicado en 1983. Para él, la inteligencia no es un
conjunto unitario que agrupe diferentes capacidades específicas, sino una red de conjuntos
autónomos, relativamente interrelacionados. Para Gardner el desarrollo de algún tipo de
inteligencia depende de tres factores: Factor Biológico, factor de la vida personal y Factores
culturales e históricos.
Para Howard Gardner, la inteligencia es un potencial biopsicológico de procesamiento de
información que se puede activar en uno o más marcos culturales para resolver problemas
o crear productos que tienen valor para dichos marcos.​De esta manera, desde esta
perspectiva las inteligencias no son algo que se pueda ver o contar: son potenciales ―es de
suponer que neurales― que se activan o no en función de los valores de una cultura
determinada, de las oportunidades disponibles en esa cultura y de las decisiones tomadas
por cada persona o su familia, sus enseñantes y otras personas.
Howard Gardner defiende que, así como hay muchos tipos de problemas que resolver,
también hay muchos tipos de inteligencias.
Gardner menciona que los seres humanos poseemos una gama de capacidades y
potenciales ―inteligencias múltiples― que se pueden emplear de muchas maneras
productivas, tanto juntas como por separado. Y el conocimiento de las múltiples
inteligencias ofrece la posibilidad de poder desplegar con la máxima flexibilidad y eficacia
en el desempeño de las distintas funciones definidas por cada sociedad.
De este modo la hipótesis de las inteligencias múltiples se desarrolló con el objetivo de
describir la evolución y la topografía de la mente humana, y no como un programa para
desarrollar un cierto tipo de mente o para estimular un cierto tipo de ser humano. Hasta la
fecha, Howard Gardner y su equipo de la Universidad de Harvard han identificado doce
tipos distintos de inteligencia:
Lingüístico-Verbal. Consiste en la dominación del lenguaje.
Lógico-Matemática. Capacidad de conceptualizar las relaciones lógicas entre las acciones o
los símbolos.
Visual-espacial. Capacidad de reconocer objetos y hacerse una idea de sus características.
Musical-auditiva. Capacidad para reconocer los caracteres del sonido.
Corporal-Kinestésica. Capacidad para coordinar movimientos corporales.
Interpersonal. Capacidad de la empatía, y de entender la elección de las amistades, pareja,
etc.
Intrapersonal. Habilidad de conocerse a uno mismo, por ejemplo sus sentimientos o
pensamientos, etc.
Naturalista. Sensibilidad que muestran algunas personas hacia el mundo natural.
Emocional. Mezcla entre la interpersonal y la intrapersonal.
Existencial. Meditación de la existencia. Incluye el sentido de la vida y la muerte.
Creativa. Consiste en innovar y crear cosas nuevas.
Colaborativa. Capacidad de elegir la mejor opción para alcanzar una meta trabajando en
equipo.

Inteligencia lingüístico-verbal[editar]
Artículo principal: Inteligencia lingüística
La función del lenguaje es universal, y su desarrollo en los niños es sorprendentemente
similar en todas las culturas. Incluso en el caso de personas sordas a las que no se les ha
enseñado explícitamente una lengua de señas, a menudo independientemente de una
cierta modalidad en ello, tienen dificultades para construir frases más sencillas. Al mismo
tiempo, otros procesos mentales pueden quedar completamente ilesos.
Capacidades implicadas. Destreza para comprender el orden y el significado de las
palabras en la lectura, la escritura, al hablar y escuchar.
Habilidades relacionadas. Hablar y escribir eficazmente, memoria y buena dicción.
Perfiles profesionales. Líderes políticos o religiosos, oradores, abogados, poetas, escritores,
etc.
Beneficios al desarrollar esta inteligencia. Mejora la imaginación y creatividad, agiliza la
mente, buen entendimiento, aumenta la ortografía, facilita el pensamiento, relaja, te expone
a nuevas experiencias e intereses.
Actividades y materiales de enseñanza que se podrían emplear para desarrollar esta
inteligencia. Debates, escribir diarios, lectura oral, presentaciones, libros, computadoras,
grabadoras, entre otras.
Inteligencia lógico-matemática[editar]
Artículo principal: Inteligencia lógico-matemática
En los seres humanos dotados de esta forma de inteligencia, el proceso de resolución de
problemas abstractos a menudo es extraordinariamente rápido: el matemático y científico en
general competente maneja simultáneamente muchas variables y crea numerosas hipótesis
que son evaluadas sucesivamente y, posteriormente, son aceptadas o rechazadas. Es
importante puntualizar la naturaleza no verbal de la inteligencia matemática así como del
resto de inteligencias excepto, claramente, en lo que respecta a muchos aspectos de la
inteligencia lingüístico-verbal. En efecto, es posible construir la solución del problema antes
de que esta sea articulada.
Se manifiesta por la facilidad en la elaboración de cuestiones que involucren cálculos, por la
capacidad de percibir la geometría en los espacios recorridos y por la satisfacción expresa
en la solución de problemas lógicos. Se percibe también en la sensibilidad y capacidad para
discernir patrones numéricos o lógicos y para manipular largas cadenas de raciocinio.
Alcanza su mayor potencia en la adolescencia y el inicio de la edad adulta, pero puede
estimularse desde la infancia en cualquier disciplina del currículo escolar.7​
Capacidades implicadas: capacidad para identificar modelos abstractos en el sentido
estrictamente matemático, calcular numéricamente, formular y verificar hipótesis, utilizar el
método científico y los razonamientos inductivo y deductivo.
Habilidades relacionadas: razonar lógicamente, resolver problemas y armar rompecabezas.
Perfiles profesionales: Economista, ingenieros, científicos, matemáticos, contadores, etc.
Beneficios al desarrollar esta inteligencia: Mejora el pensamiento para hacer cálculos, buen
desarrollo de procesos, buen análisis financiero, buen entendimiento de fórmulas para
tomar buenas decisiones, buen manejo y administración de tus bienes.
Actividades y materiales de enseñanza que se podrían emplear para desarrollar esta
inteligencia: resolución de problemas abstractos, cálculos mentales, juego con números,
calculadoras, entrevistas cuantitativas, etc.
Inteligencia espacial-visual[editar]
Artículo principal: Inteligencia espacial
La resolución de problemas espaciales se aplica a la navegación y al uso de mapas como
sistema notacional. Otro tipo de solución a los problemas espaciales aparece en la
visualización de un objeto visto desde un ángulo diferente. También se emplea este tipo de
inteligencia en las artes visuales.
Aspectos biológicos: El hemisferio derecho (en las personas diestras) demuestra ser la sede
más importante del cálculo espacial. Las lesiones en la región posterior derecha provocan
daños en la habilidad para orientarse en un lugar, para reconocer caras o escenas o para
apreciar pequeños detalles. Los pacientes con daño específico en las regiones del
hemisferio derecho, intentarán compensar su deficiencia espacial con estrategias
lingüísticas: razonarán en voz alta, para intentar resolver una tarea o bien se inventarán
respuestas. Pero las estrategias lingüísticas no parecen eficientes para resolver tales
problemas. Las personas ciegas son un claro ejemplo de la distinción entre inteligencia
espacial y perspectiva visual. Un ciego puede reconocer ciertas formas a través de un
método indirecto, pasar la mano a lo largo de un objeto, por ejemplo, construye una noción
diferente a la visual de longitud. Para el invidente, el sistema perceptivo de la modalidad
táctil corre en paralelo a la modalidad visual de una persona visualmente normal. Por lo
tanto, la inteligencia espacial sería independiente de una modalidad particular de estímulo
sensorial.8​
Capacidades implicadas: Capacidad para presentar ideas visualmente, crear imágenes
mentales, percibir detalles visuales, dibujar y confeccionar bocetos.
Habilidades relacionadas: realizar creaciones visuales y visualizar con precisión.
Perfiles profesionales: artistas, fotógrafos, arquitectos, diseñadores, publicistas, etc.
Actividades y materiales de enseñanza que se podrían emplear para desarrollar esta
inteligencia: actividades artísticas, mapas mentales, visualizaciones, metáforas, vídeos,
gráficos, mapas, juegos de construcción, etc.
Inteligencia musical-auditiva[editar]
Artículo principal: Inteligencia musical
Los datos procedentes de diversas culturas hablan de la universalidad de la noción musical.
Incluso los estudios sobre el desarrollo infantil sugieren que existe habilidad natural y una
percepción auditiva (oído y cerebro) innata en la primera infancia hasta que existe la
habilidad de interactuar con instrumentos y aprender sus sonidos, su naturaleza y sus
capacidades.
Aspectos biológicos: Ciertas áreas del cerebro, más difusas que las del lenguaje y situadas
generalmente en el hemisferio derecho, desempeñan papeles importantes en la percepción
y la producción musical. En ciertos casos de lesiones cerebrales, existe evidencia de
«amusia» (pérdida de capacidad musical).
Capacidades implicadas: capacidad para escuchar, cantar, tocar instrumentos así como
analizar sonido en general.
Habilidades relacionadas: crear y analizar música.
Perfiles profesionales: músicos, compositores, críticos musicales, etc.
Actividades y materiales de enseñanza que se podrían emplear para desarrollar esta
inteligencia - Cantar, tocar instrumentos, escuchar música, asistir a conciertos, cintas de
música, etc.
Recomendaciones para desarrollar ésta inteligencia en niños: proporcionar un ambiente
musical desde la gestación, realizar juegos musicales, facilitar elementos musicales en su
entorno, proporcionar experiencias directas con la música.
Inteligencia corporal-kinestésica[editar]
Artículo principal: Inteligencia corporal cinestésica
La evolución de los movimientos corporales especializados es de importancia obvia para la
especie; en los humanos esta adaptación se extiende al uso de herramientas. El
movimiento del cuerpo sigue un desarrollo claramente definido en los niños y no hay duda
de su universalidad cultural. La consideración del conocimiento cinético corporal como
«apto para la solución de problemas» puede ser menos intuitiva; sin embargo, utilizar el
cuerpo para expresar emociones (danza), competir (deportes) o crear (artes plásticas),
constituyen evidencias de la dimensión cognitiva del uso corporal.
Aspectos biológicos: El control del movimiento corporal se localiza en la corteza motora y
cada hemisferio domina o controla los movimientos corporales correspondientes al lado
opuesto[cita requerida]. En los diestros, el dominio de este movimiento se suele situar en el
hemisferio izquierdo. La habilidad para realizar movimientos voluntarios puede resultar
dañada, incluso en individuos que puedan ejecutar los mismos movimientos de forma refleja
o involuntaria. La existencia de apraxia específica constituye una línea de evidencia a favor
de una inteligencia cinética.
Capacidades implicadas: capacidad para realizar actividades que requieren fuerza, rapidez,
flexibilidad, coordinación óculo-manual y equilibrio.
Habilidades relacionadas: Utilizar las manos para crear o hacer reparaciones, expresarse a
través del cuerpo.
Perfiles profesionales: deportistas, actores, modelos, bailarines, etc.
Actividades y materiales de enseñanza que se podrían emplear para desarrollar esta
inteligencia: manuales, teatro, danza, relajación, materiales táctiles, deportes, etc.
Inteligencia Intrapersonal[editar]
Artículo principal: Inteligencia intrapersonal
La inteligencia intrapersonal es el conocimiento de los aspectos internos de una persona: el
acceso a la propia vida emocional, a la propia gama de sentimiento, la capacidad de
efectuar discriminaciones entre ciertas emociones y, finalmente, ponerles un nombre y
recurrir a ellas como medio de interpretar y orientar la propia conducta. Las personas que
poseen una inteligencia intrapersonal notable poseen modelos viables y eficaces de sí
mismos.9​Pero al ser esta forma de inteligencia la más privada de todas, requiere otras
formas expresivas para que pueda ser observada en funcionamiento.
La inteligencia interpersonal permite comprender y trabajar con los demás; la intrapersonal,
en cambio, permite comprenderse mejor y trabajar con uno mismo. En el sentido individual
de uno mismo, es posible hallar una mezcla de componentes intrapersonal e
interpersonales. El sentido de uno mismo es una de las más notables invenciones humanas:
simboliza toda la información posible respecto a una persona y qué es. Se trata de una
invención que todos los individuos construyen para sí mismos.
Aspectos biológicos: los lóbulos frontales desempeñan un papel central en el cambio de la
personalidad, los daños en el área inferior de los lóbulos frontales pueden producir
irritabilidad o euforia; en cambio, los daños en la parte superior tienden a producir
indiferencia, languidez y apatía (personalidad depresiva).
Entre los afásicos que se han recuperado lo suficiente como para describir sus experiencias
se han encontrado testimonios consistentes: aunque pueda haber existido una disminución
del estado general de alerta y una considerable depresión debido a su estado, el individuo
no se siente a sí mismo una persona distinta, reconoce sus propias necesidades, carencias,
deseos e intenta atenderlos lo mejor posible.
Capacidades implicadas: capacidad para plantearse metas, evaluar habilidades y
desventajas personales y controlar el pensamiento propio.
Habilidades relacionadas: meditar, exhibir disciplina personal, conservar la compostura y dar
lo mejor de sí mismo.
Perfiles profesionales: individuos maduros que tienen un autoconocimiento rico y profundo.
Beneficios al desarrollar esta inteligencia: Mayor autoconocimiento, manejo de emociones,
mejor productividad, mayor equilibrio.
Actividades y materiales de enseñanza que se podrían emplear para desarrollar esta
inteligencia: instrucción individualizada, actividades de autoestima, redacción de diarios,
proyectos individuales, meditación, entre otros.
Inteligencia interpersonal[editar]
Artículo principal: Inteligencia interpersonal
La inteligencia interpersonal se constituye a partir de la capacidad para sentir distinciones
entre los demás, en particular, contrastes en sus estados de ánimo, temperamento,
motivaciones e intenciones. Esta inteligencia le permite a un adulto hábil, leer las
intenciones y los deseos de los demás, aunque se los hayan ocultado. Esta capacidad se
da de forma muy sofisticada en los líderes religiosos, políticos, terapeutas y maestros. Esta
forma de inteligencia no depende necesariamente del lenguaje.
Aspectos biológicos: Todos los indicios proporcionados por la investigación cerebral
sugieren que los lóbulos frontales desempeñan un papel importante en el conocimiento
interpersonal. Los daños en esta área pueden causar cambios profundos en la
personalidad, aunque otras formas de la resolución de problemas puedan quedar
inalteradas: una persona no es la misma después de la lesión. La evidencia biológica de la
inteligencia interpersonal abarca factores adicionales que, a menudo, se consideran
excluyentes de la especie humana:
La prolongada infancia de los primates, que establece un vínculo estrecho con la madre,
favorece el desarrollo intrapersonal.
La importancia de la interacción social entre los humanos que demandan participación y
cooperación. La necesidad de cohesión al grupo, de liderazgo, de organización y
solidaridad, surge como consecuencia de la necesidad de supervivencia.
Capacidades implicadas: trabajar con gente, ayudar a las personas a identificar y superar
problemas.
Habilidades relacionadas: capacidad para reconocer y responder a los sentimientos y
personalidades de los otros.
Perfiles profesionales: administradores, docentes, psicólogos, terapeutas y abogados10​
Beneficios al desarrollar esta inteligencia: Mejora el autoconocimiento y la toma de
decisiones, mejora el rendimiento laboral, protege y evita estrés, favorece el desarrollo
personal.
Actividades y materiales de enseñanza que se podrían emplear para desarrollar esta
inteligencia: aprendizaje cooperativo, tutorías, juegos de mesa, materiales para teatro, etc.
Inteligencia naturalista[editar]
Artículo principal: Inteligencia naturalista
En 1995, se añadió este tipo de inteligencia. Esta inteligencia la utilizamos cuando
observamos la naturaleza o los elementos que se encuentran a nuestro alrededor. Se
describe como la competencia para percibir las relaciones que existen entre varias especies
o grupos de objetos y personas, así como reconocer y establecer si existen distinciones y
semejanzas entre ellos.
Los naturalistas suelen ser hábiles para observar, identificar y clasificar a los miembros de
un grupo o especie, e incluso, para descubrir nuevas especies. Su campo de observación
más afín es el mundo natural, donde pueden reconocer flora, fauna y utilizar
productivamente sus habilidades en actividades de caza, ciencias biológicas y conservación
de la naturaleza, pero puede ser aplicada también en cualquier ámbito del saber y la cultura.
En realidad, todos aplicamos la inteligencia naturalista al reconocer plantas, animales,
personas o elementos de nuestro entorno natural. Las interacciones con el medio físico nos
ayudan a desarrollar la percepción de las causas y sus efectos y los comportamientos o
fenómenos que puedan existir en el futuro; como por ejemplo la observación de los cambios
climáticos que se producen en el transcurso de las estaciones del año y su influencia entre
los humanos, los animales y las plantas. Una forma de desarrollar esta inteligencia es
observando cada detalle de nuestra naturaleza y estar más en contacto con ella por medio
de exploraciones y excursiones para conocer más los elementos de nuestro planeta.
Existen personas que se encargan de experimentar y observar nuestro entorno natural, son
los biólogos, ambientalistas, entre otros, quienes también defienden la naturaleza. Gardner
postula que este tipo de inteligencia debió tener su origen en las necesidades de los
primeros seres humanos, ya que su supervivencia dependía, en gran parte, del
reconocimiento que hicieran de especies útiles y perjudiciales, de la observación del clima y
sus cambios y de ampliar los recursos disponibles para la alimentación.11​
Inteligencia emocional[editar]
La inteligencia emocional es una creación o una estructura que se refiere a las capacidades
y habilidades psicológicas que implican el sentimiento, entendimiento, control y modificación
de las emociones personales o extrañas, distinguir entre diferentes sentimientos y
etiquetarlos apropiadamente, utilizar información emocional para guiar el pensamiento y la
conducta, y administrar o ajustar las emociones para adaptarse al ambiente que lo rodea.
Aspectos biológicos: para comprender el gran poder de las emociones sobre la mente
pensante y la causa del frecuente conflicto existente entre los sentimientos y la razón
debemos considerar la forma en que ha evolucionado el cerebro. La región más primitiva
del cerebro es el tronco encefálico, que regula las funciones vitales básicas, como la
respiración o el metabolismo, y lo compartimos con todas aquellas especies que solo
disponen de un rudimentario sistema nervioso. De este cerebro primitivo emergieron los
centros emocionales que, millones de años más tarde, dieron lugar al cerebro pensante: el
neocórtex. El hecho de que el cerebro emocional sea muy anterior al racional y que este
sea una derivación de aquel, revela con claridad las auténticas relaciones existentes entre
el pensamiento y el sentimiento. El neocórtex permite un aumento de la sutileza y la
complejidad de la vida emocional, aunque no gobierna la totalidad de la vida emocional
porque, en estos asuntos, delega su cometido en el sistema límbico. Esto es lo que confiere
a los centros de la emoción un poder extraordinario para influir en el funcionamiento global
del cerebro, incluyendo a los centros del pensamiento.
Capacidades implicadas: La inteligencia emocional engloba muchas habilidades tales como
la motivación, la empatía, la autoconciencia emocional, una buena gestión de impulsos, etc.
Podríamos dividir la inteligencia emocional en dos grandes bloques:
Inteligencia emocional intrapersonal: ¿Quién soy?, ¿Cómo me siento?, ¿Qué estoy
sintiendo?, ¿Me conozco bien?, ¿Qué me hace sentir esta situación?, ¿Qué quiero en mi
vida?, ¿Soy capaz de gestionar mis emociones; y si es así, cómo las gestiono?… Se trata
de la gestión de uno mismo y de las propias emociones. Dentro de la inteligencia emocional
podríamos destacar varias capacidades: autoconocimiento, la autorregulación y la
automotivación.
Inteligencia emocional interpersonal: ¿Cómo nos relacionamos con nuestro entorno?
¿Cómo nos relacionamos con otras personas? ¿Soy capaz de ponerme en el lugar de otra
persona?… Este segundo bloque consiste en la gestión de uno mismo en referencia a los
demás. Se trata de tener en cuenta todo el entorno que nos rodea. Para ello, son
imprescindibles las siguientes capacidades o habilidades: conciencia social, teoría de la
mente, habilidades sociales, empatía y asertividad.
A continuación, algunas de las habilidades nombradas en estos dos grandes bloques:[1]
Capacidad de automotivación
Empatía
Autoconciencia emocional
Control de impulsos
Asertividad
Inteligencia existencial filosófica[editar]
Es la capacidad de algunos seres humanos para utilizar la razón y el pensamiento en
cuestiones existenciales, del tipo de, ¿quiénes somos?, ¿por qué estamos en el mundo?,
¿que hay después de la muerte?, etc. Las personas con esta capacidad buscan una
conexión entre ellos y el mundo que los rodea. Estas personas suelen decantarse por
disciplinas como la filosofía o la teología, para poder entender la conexión anterior.
Además, los niños suelen tener gran inteligencia existencial, y suelen realizar muchas
preguntas de este tipo. Las personas con mayor inteligencia existencial suelen tener unas
características; como su cercanía con todo lo relacionado con la naturaleza, son personas
muy profundas, con unas ideas y unos principios muy claros. Ha habido grandes personajes
a lo largo de la historia con esta capacidad, como Sócrates, que influenció a San Agustín.

10) Cognitivismo

El cognitivismo es una corriente de la psicología que se especializa en el estudio de la


cognición (los procesos de la mente relacionados con el conocimiento). La psicología
cognitiva, por lo tanto, estudia los mecanismos que llevan a la elaboración del conocimiento.

La construcción del conocimiento supone varias acciones complejas, como almacenar,


reconocer, comprender, organizar y utilizar la información que se recibe a través de los
sentidos. El cognitivismo busca conocer cómo las personas entienden la realidad en la que
viven a partir de la transformación de la información sensorial.
Para el cognitivismo, el conocimiento es funcional ya que cuando un sujeto se encuentra
ante un acontecimiento que ya ha procesado en su mente (es decir, que ya conoce), puede
anticiparse con mayor facilidad a lo que puede suceder en el futuro próximo.
Los conocimientos ayudan a que las personas puedan desarrollar planes y fijarse metas,
minimizando las probabilidades de experimentar una consecuencia negativa. La conducta
de los seres humanos se ajusta a lo cognitivo y a las expectativas de lo conocido.
El cognitivismo aparece como una evolución de la psicología conductista, ya que intenta
explicar la conducta a partir de los procesos mentales. Los conductistas, en cambio, se
basaban en la asociación entre estímulos y respuestas.
Los psicólogos cognitivos, por lo tanto, resaltan que, según la forma en que la persona
procesa la información y entiende el mundo que la rodea, desarrolla un determinado tipo de
conducta. Los seres humanos contrastan las nuevas informaciones con su estructura
cognitiva y, a partir de allí, moldean sus acciones.
En la Teoría Completa del Desarrollo Cognoscitivo, desarrollada por el reconocido psicólogo
Jean Piaget, se exponen los dos atributos que, en su opinión, representan la inteligencia: la
organización, etapas de conocimientos que llevan a diversas conductas en cada situación;
la adaptación, que se relaciona con la adquisición de nueva información y el acto de
acomodarse a dicha información.

Decodificación de significados
En pocas palabras, el cognitivismo es un proceso independiente que consiste en decodificar
los significados para adquirir conocimientos a largo plazo y desarrollar estrategias para
poder pensar libremente, investigar y aprender, y esto hace que toda materia sea valiosa en
sí misma.
El paradigma del constructivismo se desprende de esto, ya que se trata de una forma de
entender el aprendizaje como un proceso activo, en el cual cada ser humano construye su
propia realidad y sus propias experiencias. Para el constructivismo, cada persona se
involucra voluntariamente con otras para aprender y generar el conocimiento, apoyándose
de manera fundamental en la retroalimentación para adquirir los contenidos.

En el cognoscitivismo —conocido fuera de España, en el ámbito de la psicología, como


constructivismo (aunque esto puede ser discutible)—, el aprendizaje se realiza mediante la
relación de diversos aspectos registrados en la memoria, independientemente que hayan
ocurrido en tiempos y espacios distintos, pueden hacerse converger para producir un nuevo
conocimiento producto de la razón, y de la lógica.
Es una teoría que es representada por diversos autores tales como Jean Piaget, David P.
Ausubel, Lev Vygotski, entre otros, donde se establece que el aprendiz construye sus
conocimientos en etapas, mediante una reestructuración de esquemas mentales, diría Piaget,
que el alumno pasa por etapas como asimilación, adaptación y acomodación, llegando a un
estado de equilibrio, anteponiendo un estado de desequilibrio, es decir es un proceso de
andamiaje, donde el conocimiento nuevo por aprender a un nivel mayor debe ser altamente
significativo y el alumno debe mostrar una actitud positiva ante el nuevo conocimiento, y la labor
básica del docente en crear situaciones de aprendizaje, es decir se debe basar en hechos reales
para que resulte significativo. Por lo cual el cognoscitivismo es la teoría que se encarga de
estudiar los procesos de aprendizaje por los que pasa un estudiante.

El cognitivismo es una teoría psicológica cuyo objeto de estudio es cómo la mente interpreta,
procesa y almacena la información en la memoria. Dicho de otro modo, se interesa por la
forma en que la mente humana piensa y aprende.

A partir de la segunda mitad del siglo XX, se produjo un freno al impacto de las teorías
conductistas, debido sobre todo a dos corrientes teóricas: en lingüística, el generativismo,
encabezado por N. Chomsky; en psicología, el cognitivismo y su interés por los procesos
mentales llevados a cabo en el procesamiento de la información. En ambos casos hay un
interés por el significado; especialmente importante en lingüística por oposición a la
importancia exclusiva de la forma que había propugnado el estructuralismo.

El término cognitivismo puede entenderse como polisémico y en cierto modo poco preciso,
pues son varias las disciplinas, pertenecientes a ámbitos diversos, designadas con el nombre
de cognitivismo. Sin embargo, cabe señalar que tales disciplinas comparten algunos
postulados (interés en los procesamientos de la información y en la conexión lógica entre los
diferentes datos almacenados en la memoria; relevancia del significado; importancia de la
experiencia como fuerza motriz de nuevos conocimientos, entre otros) que hace que sea lícito
adjetivarlas como cognitivistas:

1. Por un lado, se encuentra la ciencia cognitiva como punto de encuentro de la


psicología cognitiva y la inteligencia artificial, interesada en estudiar la forma en que
las personas y las máquinas asimilan los nuevos datos, los procesan y actúan en
consecuencia. Entre sus diversos objetivos, se encuentra construir modelos que
permitan explicar cómo funciona, en oposición a las máquinas, la mente humana,
cómo interpreta la nueva información y cómo la guarda en la memoria.
2. Por otro lado, se halla el llamado movimiento constructivista, teoría psicológica del
aprendizaje que evoluciona desde el cognitivismo. Surge principalmente de la obra del
psicólogo evolutivo y epistemólogo suizo J. Piaget, interesado fundamentalmente por
la forma en que el individuo intenta dar sentido personal a su mundo y, por lo tanto,
aprende. La premisa fundamental es que los individuos se implican activamente en la
construcción de una comprensión personal de los nuevos datos que van adquiriendo,
para lo que resulta fundamental partir de la experiencia propia.

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