SEMINARIO TEOLÓGICO CENTROAMERICANO
JESÚS Y LOS MARGINADOS EN LUCAS
Monografía
Presentada en cumplimiento parcial de los requisitos de la materia
Nuevo Testamento II
Lusbyn Alexander Yat Bac
22 de junio de 2019
JESÚS Y LOS MARGINADOS EN LUCAS
Lucas tiene una particularidad muy interesante en su evangelio, y es que en el
corazón del escrito yacen “Buenas noticias para todos: judíos, y no judíos, oprimidos,
pobres y mujeres”1. En la presente monografía se estudiará la relación de Jesús con los
marginados de su época. Primero, se definirá a un marginado en la época de Jesús; luego,
se verán algunos antecedentes de esta relación y finalmente se verán las implicaciones
que tiene ésta relación de Jesús para la iglesia de hoy.
Los marginados
Cuando se está hablando de los marginados, es de resaltar que se refiere a aquellas
personas como los pobres, las mujeres incluso o aquellos que no contaban en lo absoluto
dentro de la sociedad donde se movía Jesús. Cualquiera pudiera generalizar el adjetivo
pobre, como todos aquellos que se mencionaron anteriormente, sin embargo la
designación más adecuada son marginados. Joachim Jeremías, incluso, distingue dos
tipos de pobres e Jerusalén: aquellos que ganaban su sustento con el trabajo y los que
vivían, en parte o totalmente, de las ayudas recibidas.2
A pesar de todo esto, los marginados no solamente eran personas desprovistas o las
menos afortunadas. El concepto de marginados, no deben reducirse solamente a aquellos
que carecían de posesiones. Algunos marginados fueron rechazados por lo que tenían o a
lo que se dedicaban. Eran despreciados, odiados. Este es el caso de los publicanos. Estos
recaudadores de impuestos, debido a la corrupción que vivían y la labor que
1
Edesio Sánchez Cetina, “Los Cuatro Evangelios”, Descubre la Biblia I (Miami, Florida:
Sociedades Bíblicas Unidas, 2006), 343.
2
Joachim Jeremías, Jerusalén en tiempos de Jesús (Madrid: Ediciones Cristiandad, 1980), 129
2
desarrollaban, los judíos les consideraban personas irreligiosas, con mucho contacto con
gentiles y traidores de su nación, por lo cual eran muy menospreciados socialmente.3
Ahora, muchas de estas historias se repiten en los otros evangelios. Pero Lucas
agrega historias enfocadas a los marginados Edesio Sánchez, lo explica mejor:
Lucas coloca en el centro de su mensaje la preocupación de Dios por los
marginados y excluidos de la sociedad... El interés por los marginados y
despreciados de la sociedad se puede ver desde el principio del evangelio donde el
autor hace desfilar a varias mujeres como protagonistas del nacimiento tanto de
Jesús como de Juan el Bautista. Todo lector atento de Lucas pronto descubre a un
Jesús que se rodea de “discípulas” quienes aprende de Él como María, hermana de
Marta, y las que proveyeron para la manutención de Jesús y de sus discípulos (8:1-
3; 10:38-42)4
Esto hace singular al escrito de Lucas. Su enfoque es bastante inclusivo y
dignificante. Presenta a un Jesús tan cercano a los marginados que se le define como:
“Amigo de publicanos y pecadores.” (Lc 7:34)5 Esa descripción que Jesús hace de sí
mismo es a raíz de como los demás le veían.
Obviamente, el evangelio de Lucas forma parte de los sinópticos, lo cual implica
que comparte algunas narraciones o acontecimientos similares, como se dijo
anteriormente. Entonces, a continuación se estudiará la actitud de Jesús hacia algunas
personas marginadas por la sociedad, pero desde la perspectiva de Lucas. Serán
narraciones que solamente se encuentran en el tercer evangelio.
3
Alfonso Lockward, “Publicano”, Nuevo Diccionario de la Biblia, (Miami: Unilit, 1999), 857.
4
Edesio Sánchez Cetina, Descubre la Biblia I. 343
5
La Biblia Pastoral, Versión Reina-Valera, revisión de 1995 (Corea: Sociedades Bíblicas Unidas,
2015). Todos los textos bíblicos serán tomados de la Versión Reina-Valera, revisión de 1995, salvo en los
casos cuando se indique de otra forma.
3
La viuda desesperanzada (7:11-17)
Esta narrativa tiene un tinte bastante compasivo. Jesús se encuentra justo en el
momento cuando iban a enterrar al hijo único de una viuda. Este milagro cobra un valor
importantísimo pues “Jesús es reconocido como un gran profeta como Elías o Eliseo, y
una conciencia en la gente de que Dios está actuando de una manera especial, que la
época escatológica ha llegado.”6 Éste milagro de Jesús cobra mucho más sentido cuando
se ve a la persona que consuela con esta acción, una viuda.
Una viuda, era prácticamente una persona desprotegida en este contexto, se les
consideraban en un “estado de indigencia… A excepción de aquellas mujeres que
tuvieran un hijo que las pudiera mantener, o si podía casarse con el hermano del esposo
(levirato), o si tenía medios económicos propios, no entraba dentro de esta categoría.”7
Sin embargo, esta viuda en Lucas, estaba enterrando toda su esperanza de vida, en
otras palabras estaba muriendo ella junto a su unigénito. Lucas, agrega un calificativo
muy interesante a la reacción de Jesús al ver a la viuda, “sé compadeció de ella…” (Lc
7:13). La palabra que usa Lucas para esta expresión es σπλαγχνιζομαι (splanjnízomai)8, y
esta tiene un énfasis que desde las entrañas mismas percibe una compasión y lo empuja a
actuar en favor de la persona doliente.9
Este rostro de Jesús es bastante compasivo, intenso, pues se pudiera conjeturar que
Él siente en sí mismo el dolor de la viuda. Jesús viene a dar consuelo al desvalido; al que
ha quedado sin esperanza le devuelve la esperanza. Parece particular que Lucas “usa el
6
Nelson Morales F., “El Evangelio según Lucas” (Apuntes de Lucas, Nuevo Testamento II,
Seminario Teológico Centroamericano, 2019), 17.
7
Alfonso Lockward, “Viuda”, Nuevo Diccionario de la Biblia, 1055
8
James Strong, “Diccionario Strong de palabras griegas del Nuevo Testamento”, Concordancia
Exhaustiva de la Biblia, (Nashville, Tennessee: Caribe, 2002), 79
9
W. E. Vine, Diccionario Expositivo de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento exhaustivo de
Vine, (Nashville, Tennessee: Grupo Nelson, 2007), 172
4
verbo “salvar” (sodzo) más que ningún otro libro del Nuevo Testamento.”10, y aunque no
aparezca este verbo en esta narrativa, se puede palpar claramente a un Jesús salvador. Un
salvador de las circunstancias más imposibles del ser humano.
Jesús, no fue ajeno al dolor de esta viuda. No siguió su itinerario riguroso, y menos
dijo “Pobre mujer, pero no es mi misión”, al contario, acá yace su misión. Esta narrativa
puede llevar a cualquiera a la cuestión de ¿la iglesia de hoy estará cerca de aquellos que
estan sin esperanza?, ¿la iglesia de hoy, tiene dentro de su agenda a este tipo de personas?
Parece sencillo autodenominarse iglesia y calificarse como cristiano, pero esto
implica más que solo asistir los domingos a una escuela dominical. Jesús, hizo pausa en
su viaje y donde había llanto dejó una sonrisa llena de esperanza y fe.
Una pecadora en casa del Fariseo (7:36-50)
Esta dramática narración es única en el evangelio de Lucas. Éste evangelista,
agrega pasajes que llevan a un propósito bien marcado, como se explica a continuación:
“Lucas es el que más porciones o pasajes exclusivos contiene, más de 30 pasajes.
En todos ellos se deja ver el énfasis del autor gentil por los pobres, las mujeres, el
reino de Dios… contra la riqueza y la opresión, su interés por los enfermos; en fin,
su preocupación por presentar a un Jesús plenamente identificado con los
marginados, oprimidos y desposeídos.”11
Es obvio que Lucas desea establecer los valores del reino de Dios en esta serie de
textos únicos que agrega a su evangelio. En esta singular narración, la protagonista es una
mujer pecadora. Pero la descripción pecadora, podría ser una prostituta, pues su vida era
lo suficientemente conocida como para que el fariseo la describiera como pecadora (v.
10
D. A. Carson y Douglas J. Moo, Una Introducción al Nuevo Testamento, TCET 27,
(Barcelona: CLIE, 2008), 164
11
Joselito Orellana, Lucas Tomo 16 de Comentario Bíblico Mundo Hispano, (Colombia: Mundo
Hispano, 2007), 34-35.
5
39).12 Sin embargo, Alvin padilla, presenta una perspectiva diferente del término
pecadora:
Porqué se le da el título, no se sabe. Muchos opinan que era una prostituta, pero la
descripción “pecadores” es vocablo común en este evangelio para referirse a toda
persona marginada por una u otra razón, incluso, su situación socioeconómica y las
circunstancias de la vida. Puede ser que sea una prostituta, pero también es posible
que esté casada con uno de los marginados de la sociedad –por ejemplo, un
publicano. Se acerca a Jesús y comienza a ungirle con perfume carísimo (300
denarios era el sueldo anual de un jornalero).13
Entonces, se puede concluir que esta mujer era una pecadora pero no se determina
cuál era su pecado, lo que es claro era su condición marginada. Agregado a este dato, ella
no estaba invitada a la reunión, sin embargo “cuando un rabino era invitado a alguna
casa, los otros podían venir a escuchar la conversación.”14 Cuando se contemplan estas
implicaciones sociales, parece muy valiente la actitud de la mujer para acercarse y tocar a
Jesús.
El tema de tocar a Jesús y por una mujer pecadora, implicaba que Él “quedará
ceremonialmente inmundo.”15 Estos aspectos dan un sentido más intenso a la narración
de cómo fue la actitud de Jesús hacia esta mujer, y qué determinaba la sociedad. El
fariseo no titubeo en dudar en Jesús aunque lo haya hecho en sus adentros, murmuro por
la actitud de Él (v. 39)
La frase de Simón, el Fariseo: “Si este fuera profeta, conociera quién y qué clase de
mujer es la que lo toca…” (v. 39), presenta la actitud de la sociedad como típicamente lo
12
John F. Walvoord, Mateo-Marcos-Lucas, Lucas en Tomo 1 de El conocimiento Bíblico un
comentario expositivo, (Puebla: Las Americas, 2012), 292.
13
Alvin Padilla, Serie Conozca su Biblia: Lucas (Minneapolis: Augsburg Fortress, 2007), 68.
14
John F. Walvoord, El conocimiento Bíblico un comentario expositivo, 292.
15
Ibíd.
6
hacía con los marginados. En el comentario bíblico Beacon, se encuentra una mejor
explicación ante esta actitud de Simón:
La totalidad de la escena era vergonzosa para Simón el fariseo. No hay duda de que
él se había sentido inclinado hacia Jesús y que le amaba un poco, pero ante el
fracaso de Jesús en repudiar a esa pecadora, le pareció una evidencia de que Él
ignoraba qué clase de mujer era esa. Simón no estaba hablando en voz alta, sino
que dijo para sí. Pero es interesante notar que mientras Simón estaba meditando
acerca de la limitación de la percepción profética de Jesús –su supuesta
inadvertencia del verdadero carácter de esa mujer– Jesús también estaba leyendo
los pensamientos de Simón. Y pronto reveló no sólo su perfecto conocimiento del
carácter de la mujer, sino también el del mismo Simón.16
Esta mujer pecadora, de quien ni siquiera se menciona su nombre, viene a dejar en
claro cuál es la actitud de Jesús hacia este tipo de personas en la sociedad judía. Jesús
mismo, hace un contraste entre el trato del fariseo Simón y ésta mujer pecadora (v. 44-
46)
Ahora, es menester que se detenga a meditar un momento el lector en la actitud que
tiene la iglesia hacia las personas que están marginadas por etiquetas sociales. Incluso se
puede llegar a despreciar a personas por su aspecto mismo o la zona donde vive. La
iglesia debe ser como su Señor es, una comunidad inclusiva donde el marginado
encuentre un refugio y consuelo a su dolor, y no juicio de sus semejantes.
El publicano arrepentido (19:1-10)
Esta última nota respecto al escrito, es bastante peculiar. No solamente porque solo
Lucas menciona esta narración, como las anteriores, sino hasta qué punto llegaban los
judíos a marginar a este tipo de personas.
Ahora, es de resaltar la estructura de Lucas, pues en los versos anteriores, se puede
notar el milagro de Jesús a un pobre, que estaba marginado por su condición física, el
16
Ralph Earle, A. Elwood Sanner y Charles L. Childers, Mateo, Marcos y Lucas, tomo VI de
Comentario Bíblico Beacon, (Kansas City, Missuouri: Casa Nazarena, 1969), 330.
7
cual al ser sano sigue a Jesús; pero a continuación, se encuentra un hombre rico pero
marginado por su situación socioeconómica, y que también se convierte al Señor.17 Esto
es digno de mencionar, pues resalta lo que se ha venido investigando en cuanto a Jesús y
los marginados.
¿Quién y que representaba para los judíos un publicano?, William Barclay, con
mucha pericia da una descripción histórica de ellos:
Los publicanos o recaudadores de impuestos eran los más odiados de Palestina.
Palestina era un país sometido a los romanos, y los recaudadores de impuestos
estaban al servicio del gobierno de Roma; por tanto, se los consideraba como
renegados y traidores. El sistema de impuestos se prestaba a abusos. La costumbre
romana era subastar los impuestos; a un distrito se le asignaba una cantidad, y
luego se le vendía el derecho de recogida de impuestos al mejor postor. Mientras
éste entregara la cantidad asignada al final del ejercicio, podía quedarse con lo
demás que le hubiera sacado al pueblo. Y como no había periódicos, ni radio, ni
televisión para que los anuncios llegaran a todo el mundo, las personas corrientes
no tenían idea de lo que tenían que pagar. Este sistema particular se había prestado
a abusos tan gordos que ya se había cambiado en los tiempos del Nuevo
Testamento; sin embargo, todavía había impuestos y recaudadores
colaboracionistas al servicio de Roma y abusos y explotación… Se consideraba que
los ladrones, los asesinos y los cobradores de impuestos pertenecían a la misma
clase. Los publicanos estaban excomulgados de la sinagoga. Un escritor romano
nos cuenta que vio una vez un monumento dedicado a un cobrador de impuestos
honrado. Un espécimen honrado de esa profesión renegada era tan raro que se le
hacía un monumento.18
Al observar detenidamente esta definición de los publicanos, se puede asegurar que
estos estaban en definitiva marginados por sus coterráneos. Incluso era motivo de crítica
el que Jesús se haya autoinvitado a la casa de Zaqueo, la reacción de ellos fue esta: “todos
murmuraban, diciendo que había entrado a hospedarse en casa de un hombre pecador.”
17
William Hendriksen, Evangelio según San Lucas, de Comentario al Nuevo Testamento, (Grand
Rapids, Michigan: Libros Desafío, 2002), 793.
18
William Barclay, Evangelio según San Lucas, tomo 4 de Comentario al Nuevo Testamento,
(Barcelona: Clie, 1995), 36.
8
(v. 7) ¿Cómo este gran hombre de Dios visita la casa de este hombre traicionero de la
patria?, quizá eran los cuestionamientos.
A pesar de todas estas implicaciones sociales, Jesús las rompió. Él mismo, solicita
con prisa, que era necesario hospedarse con Zaqueo. Esta visita cambia radicalmente la
vida de este hombre y todos son testigos de ellos. Lucas, presenta en estas narraciones
únicas toda una “historia de la salvación como principio teológico.”19 Salva a todo aquél
que cree, y nadie que haya tenido contacto con Él podría seguir una vida normal.
El hecho transformador de ofrecer la mitad de sus bienes y compensar a quienes
había defraudado, sencillamente es un reconocimiento público que había cometido
fraudes en su vida.20
Jesús de nuevo en esta narración como es típico en este evangelio, se acerca a un
marginado. Es Él quien tiene la iniciativa, no Zaqueo. Este hecho es muy valioso y
desafiante para la iglesia de hoy. Comúnmente se hacen campañas evangelísticas, pero se
espera que llegue el inconverso y no se va a él. Se hacen reuniones evangelísticas en los
templos, pero no se sale a evangelizar.
Con mucho sentido Pablo lo afirma lo que acá se expresa, “¿Cómo, pues,
invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han
oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?” (Ro 10:14). La iglesia deberá seguir
el ejemplo de su Señor.
Zaqueo, fue aceptado por Jesús no después de su conversión sino antes, desde el
sicómoro. Este acercamiento inclusivo de Jesús trajo implicaciones eternas para la vida
de este pequeño hombre.
19
Frank Thielman, Teología del Nuevo Testamento, (Miami: Vida, 2006), 127.
20
Juan Carlos Cevallos, Comentario Bíblico Mundo Hispano, 286-287.
9
Conclusión
El Jesús de Lucas, implica inclusividad total, entrega real y sobre todo amor al
marginado. El Señor, no se detuvo a tomar en cuenta la crítica, y fue criticado, sino que
siguió en el cumplimiento de su propósito: “porque el Hijo del hombre vino a buscar y a
salvar lo que se había perdido” (Lc 10:10)
La iglesia de hoy, si desea ser verdaderamente iglesia, tiene un gran desafío. Salir
de los focos del show y descender a la oscuridad donde se encuentra el marginado.
Deberá ensuciarse (metafóricamente), para limpiar al que está sucio. Deberá llorar ante
las injusticias sociales y levantar la voz contra éstas. Deberá dejar de encuevarse en el
templo pensando que solo allí se encuentra con su Dios.
La iglesia si quiere ser iglesia, deberá ser como su Señor. Deberá acercarse a los
niños de la calle, los ancianos que viven desprotegidos, a los mareros incluso. La iglesia
debe con humildad dejar el ruido del pulpito para proclamar a Jesús en carne viva en las
calles de los cantones, caseríos, barrios, ciudades; en estos lugares debe verse y oírse los
pasos de Jesús en sus verdaderos discípulos.
Ahora, para finalizar, las palabras de Walter Douglas, son pertinentes a este escrito:
“No necesitamos ir a Nazaret, a Capernaum, y Betania para andar en las pisadas de Jesús.
Hallaremos sus huellas al lado del lecho del enfermo, en los rincones de la pobreza, en las
atestadas calles de la gran ciudad, y en todo lugar donde haya corazones humanos que
necesiten consuelo. Al hacer como Jesús hizo cuando estaba en la tierra, andaremos en
sus pisadas.”