CONTEXTO
La iglesia de Santa María Tonantzintla ubicada en Cholula, Puebla, por
tradición se sabe que en la época prehis-pánica, en un cerro del lugar,
existía un adoratorio dedicado a la diosa Tonantzin. En su honor se
fundó Tonantzintla, que significa “el lugar de nuestra madrecita”. Los
españoles adoptaron este nombre y lo asociaron con la Virgen María,
para la cual construyeron el hermoso templo que hoy podemos
admirar como uno de los mejores ejemplos del barroco popular
mexicano, mismo que fue declarado monumento histórico en 1933.
FUNCIONAL/OPERATIVO
Programa arquitectónico
Relación de espacios
El ATRIO construye el recorrido hacia la iglesia, junto con el muro y el
acceso componen un espacio que permite abarcar la obra en todo su
esplendor en 4 momentos: 1. Desde afuera, la obra se muestra
evidenciando la magnitud de su torre. 2. De frente, entrando por la
fachada principal. Se está ante la obra. 3. Recorrido lineal según eje
lingitudinal de acceso. 4. Fachada-Acceso
Relación de circulación
La dirección del movimiento es horizontal y vertical, tanto de uso
público o privado, para ciertas zonas de la iglesia . La frecuencia de
uso es común y tiene mayor afluencia en el día y en la tarde
El movimiento generalmente es lento, manual, los caminos son
continuos y directos.
TÉCNICO/CONSTRUCTIVO
Se consideran cuatro etapas en la
construcción del templo que abarcan del
siglo XVI al XIX. La primera etapa de
construcción se inició a mediados del
siglo XVI, con un pequeño santuario
cuyos vestigios se localizan hacia el
norte de la Iglesia, esta etapa llegaría
hasta mediados del siglo XVI, cuando se
abría edificado la estructura
arquitectónica que sería la base del
templo actual que constaba de una nave
sin crucero y una fachada muy sencilla,
hoy destruida.
En la segunda etapa de construcción a
finales del siglo XVII y comienzos del
XVIII, fueron edificadas la torre, la
cúpula, el crucero y una pequeña
sacristía, también se realizaron labores
de estuco del ábside del crucero del
retablo principal.
La tercera etapa y la más importante
comprende la mayor parte del siglo XVIII
se completa el edificio tal y como lo
conocemos en la actualidad además se
amplía la nave ocasionando que la torre
quedara dentro de la nave, esto trajo como
consecuencia la construcción de una
nueva fachada.
En la cuarta y última etapa comprende los siglos XIX y XX, en donde
se realizaron los detalles finales.
También se considero que existe una quinta
etapa de construcción además de las que
se mencionan y corresponden a todos los
cambios que han sufrido el atrio sobretodo,
hasta la actualidad.
MATERIALES
Las figuras de las paredes son de yeso y están pintadas en oro. Los
ángeles morenos con penachos, frutas tropicales y mazorcas de maíz
están elaborados con una mezcla de barro, paja y una sustancia
extraída del maguey; luego, fueron horneados y pintados con la
finalidad de que destacaran en el interior de la iglesia.
La fachada del inmueble está cubierta de ladrillo rojo con azulejos de
talavera, aunque desafortunadamente el color característico de los
ladrillos fue pintado de rojo.
La fachada es barroca y luce sobria y elegante con líneas muy
definidas enmarcando la entrada principal. En contraste, lo más
imponente de la Iglesia es su decoración interior. Esta decoración está
hecha de estuco y retocada con oro y pintura de vistosos colores
propios de la cultura indígena.
Sistema Constructivo
El sistema constructivo del Templo de Santa María Tonantzintla
corresponde a muros de carga gruesos de aproximadamente 60 cm
de ancho. Los muros están hechos con piedras y ladrillos colocados
en forma aleatoria.
Cimentación
La cimentación utilizada en el Templo, muy probablemente
corresponde a cimentación de mampostería hecha con las mismas
piedras que se encontraban cerca de la zona y algún tipo de
argamasa o cemento de la época
FORMAL EXPRESIVA
Elementos Arquitectónicos : pilastras estípite (retablos
interiores),columna salomónica (torre, retablos interiores y
tabernáculo),atrio, arcos de acceso, ventana cuadra del coro en
eje central de la fachada, ornacinas laterales al eje central en
fachada.
Materialidad: fachada de ladrillo y talavera poblana (cerámica
vidriada y policromada). Interior decorado con molduras de
yesería, pintado con oro y pigmentos naturales
ORNAMENTACIÓN INTERIOR ESENCIA INDÍGENA
La construcción de iglesia data de 1600; los muros externos son
amarillos, en el centro del techo hay un reloj que marca la hora
central y el campanario se encuentra en uno de sus extremos.
El arte se concentra en el interior de la iglesia, siendo los detalles más
vistosos y representativos los que se observan en la cúpula, donde los
mexicas plasmaron el cielo de Tláloc -dios de la lluvia- y en éste, las
caras de aquellas personas que reencarnaron después de haber
muerto a causa de la lluvia. Allí, los querubines portan penachos y
trajes indígenas típicos.
Para darle un color más mexicano, pero conservando la nueva cultura
nacida de la mezcla entre lo prehispánico y lo europeo, los mexicas
agregaron flores, frutas y plantas.
Con el paso de los años se agregaron motivos al templo y también
más color; entre ellos, retablos de madera de cedro bañados en oro,
imágenes de San Antonio de Padua y San Francisco de Asís, así como
también frutas típicas de México, como nanches, tejocotes, guayabas,
cacao y zapote.
ESTÉTICA
El decorado del interior del templo corresponde al estilo barroco
indígena o barroco novohispano, consistente de una exuberante
decoración con motivos indígenas, tales como ángeles con penachos
de plumas, con guirnaldas de flores, con atuendos de caballero águila
y con rasgos indígenas, frutas y plantas.
Esta Iglesia es considerada la máxima expresión del barroco indígena,
la iglesia de Santa María Tonantzintla muestra ese sincretismo del que
está hecha la cultura mexicana.
La fascinante decoración se realizó, en su mayor parte, durante el
siglo xviii, con ornamentación que evoca la presencia cultural
mesoamericana.
Los indígenas que construyeron el templo no se olvidaron de
Tonantzin y plasmaron sus sentimientos en el edificio, creando una
iconografía mexicanista compuesta de caritas de ángeles de tez
morena, niños con penachos, frutos mexicanos como capulines,
mangos, guayabas, chile, plátano y mazorcas de maíz. Cada carita de
ángel representa a un indígena que murió por un rayo o ahogado, y
reencarnó en este cielo. En del techo también se recrearon episodios
de la Anunciación, la Concepción, la Asunción y la Coronación de la
Virgen.
El decorado es intenso, recargado en colores y ligado a la agricultura
como dan cuenta las mazorcas de maíz, las flores y los diferentes
frutos tropicales típicos mexicanos representados.
Columnas salomónicas y con las figuras de cuatro evangelistas
mirando a cada rumbo del universo,
De izquierda a derecha: San Mateo con ángel, San Juan con un águila,
San Marcos con un León y San Lucas con un toro.
La cúpula con forma de media naranja, está cubierta de talavera
amarilla y azul, colores característicos de Puebla, no cuenta con
tambor pero si con ventanas que iluminan de forma natural el interior.
La talavera azul tiene formas de estrellas como símbolos de la región
celeste, donde se encuentra la Virgen. Sin duda alguna, la belleza del
sitio se encuentra en el interior con su ornamentación barroca, que
representa la visión indígena que tenían sobre el cielo celestial. La
cúpula en el interior es sin duda una extraordinaria muestra de lo que
es el barroco poblano, en los arcos se encuentran unas figuras de
rasgos indígenas con penachos de plumas, se denominan
mascarones, estas guras tienen flores y frutos saliendo de sus bocas,
símbolo de la abundancia en los pobladores del sitio.
En el sotocoro también se observan figuras de niños con las mismas
facciones indígenas que se tornan alrededor de un medallón de la
Virgen María.La decoración de los estucos sobresale por la paloma en
su cúpula, simbolo del espiritu santo. En las bóvedas de la nave
destacan las figuras de angelitos con flores y frutos.
El retablo Principal está adornado con columnas salomónicas, las
imágenes son, en la parte inferior, los rostros de los evangelistas
acompañados de sus tributos, también aparecen los doctores de la
Iglesia: San Ambrosio, San Jerónimo, San Agustín y San Gregorio
Magno. El retablo de la Pasión está dedicado a la pasión de Cristo, en
la parte superior esta Dios todo poderoso y abajo la escena de la
crucifixión de Cristo, a sus pies la Virgen y San Juan. Los retablos
laterales, con decoración estilo churrigueresco del siglo XVIII, la
primera dedicada a San Juan Nepomuceno acompañado de San
Estanislao de Kotska y San Luis Gonzaga; en la parte de arriba se
encuentran San Francisco Javier, San Francisco de Borja y el niño
Jesús.
El Tabernáculo de Baldaquino, comúnmente llamado Ciprés, aloja la
imagen central de la Virgen María, adornada con columnas
salomónicas y querubines, rematado con la imagen de San Miguel.
Las manos de los indígenas quienes modelaron las yeserías
plasmaron en ellas su propio universo creando una iconografía
mexicanista compuesta por ángeles morenos, nichos con penachos
de plumas, frutas tropicales y, sobre todo mazorcas de maíz,
elemento importante en el México