BOLILLA 4
Investidura calidad de heredero: la investidura de la calidad de heredero alude al título de heredero, está
directamente relacionada con el ejercicio de los derechos de la herencia.
Clases:
1) INVESTIDURA DE PLENO DERECHO: los herederos forzosos no requieren formalidad alguna para ejercer sus
derechos hereditarios. El art. 2337 del CCyCN lo dice textualmente. A los efectos del ejercicio de los derechos
derivados de la sucesión, le basta con justificar la muerte del causante y el vínculo que tenía con él. La única
excepción tiene que ver con la transferencia de bienes registrables, para lo que es necesario la declaratoria de
herederos.
2) INVESTIDURA JUDICIAL: los colaterales y los herederos testamentarios necesitan que un juez los declare
herederos para ejercer sus derechos derivados de la sucesión. Dicha declaración obra en una sentencia que se
denomina "declaratoria de herederos" en la sucesión ab intestato y "declaración de validez formal del testamento" en
las sucesiones testamentarias, en este sentido el art. 2338 lo expresa.
Declaratoria de herederos: para el inicio de la declaratoria de herederos se requiere justificar la muerte del autor de
la sucesión como también las partidas que justifican su vínculo o en su caso el testamento que lo inviste.
*Inicio de declaratoria en sucesión intestada: lo tenemos en el art. 2340 debera justificarse la muerte de la persona y el
derecho que le asiste al sucesor; se prueba la muerte y el vínculo con las partidas, ya sea de defunción, de nacimiento,
de matrimonio, etc. Asimismo, quien se presente y solicite la declaración de heredero debe denunciar si su derecho es
exclusivo o existen coherederos, y en este caso, informar sus domicilios, a los efectos de que sean notificados.
También se ordena la publicación de edictos para la citación de herederos, acreedores y todos los que tengan un
derecho sobre los bienes de la sucesión. La norma expresa que aquellos a los que va dirigido el edicto deben acreditar
su derecho dentro de los treinta días. No es que quienes no se presenten dentro de esos treinta días pierden el derecho.
Es que, durante dicho lapso, no se dictará la declaratoria de herederos.
*Inicio de declaratoria en sucesión testamentaria: se encuentra en el art. 2339, la sucesión testamentaria coincide con
la intestada en cuanto a que también debe justificarse la muerte de la persona para que se abra el juicio. Se diferencia,
en que no hay que justificar vínculos entre el peticionante y el causante. El derecho hereditario se obtiene a través del
testamento, que puede ser por acto público u ológrafo. En cada caso, el proceso es diferente.
*Declaración formal del testamento: la declaración formal de testamento de la sucesión testamentaria es el equivalente
a la declaratoria de herederos en las sucesiones intestadas.
Sentencia de declaratoria de herederos: se requiere comprobar la muerte de la persona y el derecho que le asiste al
sucesor. Se justificará el vínculo si reconoce parentesco con el causante o si se trata del cónyuge con la partida de
matrimonio. Si la sucesión es testamentaria, deberá acompañarse el testamento. Resulta suficiente que estos extremos
se acrediten prima facie. La declaratoria es una sentencia que tiene por objeto dar firmeza a las transacciones, de allí
que sea oponible a terceros.
Acción de petición de la herencia: Fronieles la conceptualiza como aquella acción que se concede al dueño de una
herencia para reclamarla totalmente de aquellos que la poseen invocando el falso título de herederos, o parcialmente
de aquellos que siendo herederos rehúsan reconocerle el mismo carácter. El que reclama los bienes debe probar tan
solo Se asemeja a una acción reivindicatoria.
Pothier decía reivindicación de una sucesión, porque en el fondo se trata de un propietario que pide al que no lo es que
le devuelva lo que le pertenece, aunque se diferencia en esto: que en la reivindicación se persigue la entrega de uno o
varios objetos particulares, y en la petición de herencia la de una universalidad jurídica, si bien en definitiva concluye
con la entrega de los objetos que la componen que el es el verdadero heredero y por lo tanto el único dueño.
Naturaleza jurídica: se discutió durante la vigencia del código de Vélez si era una acción real porque su objeto eran
los bienes hereditarios, para otros era una acción personal porque lo que se perseguía era la calidad de heredero y una
tercero postura consideraba que era mixta (tesis muy criticada). Con la sanción del nuevo código no quedan dudas de
que se trata de una acción real fundamentado en el art. 2247 porque se trata de un medio de defender la existencia de
la herencia como tal o su plenitud o la libertad, la diferencia con otras acciones es que no ataca un bien en particular
sino a la herencia como universalidad.
Procedencia de la acción: se encuentra en el art. 2310, esta acción procede a los efectos de obtener la entrega total o
parcial de la herencia. La acción requiere, además, que tanto el sujeto activo como el pasivo tengan reconocida su
calidad de herederos, ya sea con vocación actual o eventual porque al presentarse un heredero con mejor derecho
quedará desplazado de la sucesión. En síntesis, deben quedar claros dos aspectos de la procedencia de la acción: a)
Objeto: la entrega total o parcial de la herencia como universalidad. No se persiguen bienes singulares o particulares
que correspondan al acervo. b) Sujetos: tanto el sujeto activo como el pasivo deben invocar título hereditario. Es decir
que, como mínimo, se requiere que el demandado haya aceptado la herencia de manera expresa o tácita, aunque no es
necesario que haya obtenido el reconocimiento judicial de su título.
Juez competente: el juez competente es el de la sucesión, de acuerdo con el art. 2336.
Sujeto activo: pueden darse distintos supuestos:
a) El heredero, todo heredero tiene legitimación activa para iniciar la petición de la herencia, su derecho puede ser
concurrente o excluyente con el que se encuentra en posesión material de la herencia. El legitimado activo puede tener
o no declaratoria de herederos a su favor. Lo que significa que, si le niegan el carácter de heredero, no puede pensarse
otra opción que la de incoar una petición de herencia. También es adecuada esta acción para los supuestos en los que
los coherederos se allanen a la ampliación de la declaratoria de herederos pero no pueden solucionar
extrajudicialmente los conflictos derivados de ventas de bienes, actos de administración, recolección de cosechas que
corresponden a la sucesión, alquileres cobrados por los herederos aparentes, entre otras varias posibilidades.
b) Legitimados plurales, se presenta cuando no demanda el heredero originariamente llamado a suceder, sino sus
herederos. Si una persona era heredera de otra y fallece, sus herederos pueden, a su vez, aceptar la herencia en el
carácter de "herederos del heredero" y en dicho carácter pueden instar una acción de petición de herencia, por no
haberlo hecho en vida el heredero original. Si sólo la inicia un heredero de varios, la pregunta que se impone es si éste
reclama en proporción a su cuota o si lo puede hacer por el total, a favor de la comunidad hereditaria, se considera que
la segunda opción es la adecuada.
c) Cesionaria de derechos hereditarios: el cesionario también tiene legitimación activa para iniciar esta acción,
necesitara escritura de cesión y la justificación de que fue entregada en el expediente sucesorio para no generar dudas
sobre la oponibilidad frente a terceros.
d) Acreedores de los herederos: por subrogación los acreedores de los herederos también tienen legitimación para
iniciar esta acción siempre y cuando ésta no se encuentre subordinada a otra de ejercicio previo o concomitante.
e) El estado: no cabe posibilidad que el Estado pueda ser sujeto activo en una acción de petición de herencia, dado
que exige la invocación del título de heredero, requisito que no reúne el Estado.
Sujeto pasivo: pueden presentarse dos supuestos:
a) Acción contra el que está en posesión material de la herencia e invoca el título de heredero, la ley prevé que la
acción debe entablarse contra quienes revisten esta calidad (art. 2310), por lo tanto, carece de legitimación pasiva
quien no ostenta un título hereditario. No es necesario que exista declaratoria de herederos para que sea viable una
acción de petición de herencia (aunque sí aceptación de herencia). El sujeto pasivo puede ser demandado en forma
excluyente o concurrente, en función de si carece de derecho hereditario, o si lo tiene y debe compartirlo con el actor.
b) Acción contra el cesionario de derechos hereditarios, es viable la posibilidad de que resulte legitimado pasivo el
cesionario de derechos hereditarios, atento el objeto del contrato de cesión y el de la acción de petición. Sólo podrá ser
demandado si ha acompañado la escritura de cesión al expediente sucesorio.
Prescripción: el art. 2311 dispone que "la petición de herencia es imprescriptible, sin perjuicio de la prescripción
adquisitiva que puede operar con relación a cosas singulares. Si bien resulta claro que la acción es imprescriptible en
lo que respecta a la prescripción liberatoria, no incluye en dicha imprescriptibilidad la posibilidad de prescripción
adquisitiva, la que la tiene en relación con las "cosas singulares. Por tanto, la petición de herencia es imprescriptible.
Pero hay que tener en cuenta que su objeto es la entrega de los bienes hereditarios, y no la calidad de heredero. Por
tanto, si transcurrió el plazo de diez años del derecho de opción se pierde el requisito de procedencia.
a) Si el heredero aceptó la herencia siempre tiene posibilidad de iniciar la petición de herencia, atento el carácter
imprescriptible de la acción.
b) Si el heredero no aceptó la herencia, la posibilidad de iniciar la petición de herencia dependerá de que no haya
transcurrido el plazo de diez años que da paso a la caducidad del derecho de opción.
Efectos de la acción: el objeto de la acción de petición de herencia es la restitución de los bienes de la herencia.
Triunfante el actor, le deben ser entregados todos esos bienes, conforme lo ordena el art. 2312. Por lo tanto la
restitución abarca:
a) Todos los bienes recibidos sin derecho, provenientes de la sucesión. Todos los bienes de titularidad del causante.
Por supuesto, en la extensión concordante con la cuota parte hereditaria del accionante. Se incluyen los bienes que el
causante detentaba como comodatario o acreedor prendario, quedan incluidos los títulos valores, las acciones o cuotas
sociales, y los créditos.
b) Las cosas de las que el causante era poseedor
c) La indemnización de daños, en el caso de imposibilidad de devolución en especie de los bienes hereditarios.
d) La herencia, aun en el caso de que haya sido objeto de un contrato de cesión de herencia.
Heredero aparente: aquel que ha aceptado la herencia (tenga declaratoria de herederos a su favor o no) y actúa como
heredero real, aunque en verdad no lo es, dada la existencia de herederos de igual o mejor derecho que él que se han
presentado a la sucesión en busca de su porción birlada. Tiene apariencia de heredero real, pero no detenta el derecho
tal como lo ostenta. Es importante tener en cuenta que si bien el heredero aparente es aquel que resulta excluido por
otro que tiene mejor derecho, también lo es el que concurre con el heredero real.
Derechos del heredero aparente: el art. 2314 del CCyCN le reconoce al heredero aparente la posibilidad de reclamar
la devolución de lo gastado en beneficio de la sucesión con dinero no proveniente de la herencia. El heredero aparente
sólo tiene derecho al reembolso proporcional a la cuota hereditaria que poseyó, y hasta el límite de la cuota hereditaria
de cada obligado. Una vez concluida la sentencia de petición de herencia, el heredero aparente debe restituir los bienes
al heredero real; pero también nos podemos encontrar con que, mientras el heredero aparente estuvo en posesión de la
herencia, realizó actos con terceros. Los analizaremos a continuación.
¿Son válidos estos actos si el heredero aparente es desplazado en todo o en parte de la posesión de la herencia? El
art. 2315 del CCyCN dice: “Son válidos los actos de administración del heredero aparente realizados hasta la
notificación de la demanda de petición de herencia, excepto que haya habido mala fe suya y del tercero con quien
contrató. Son también válidos los actos de disposición a título oneroso en favor de terceros que ignoran la existencia
de herederos de mejor o igual derecho que el heredero aparente, o que los derechos de éste están judicialmente
controvertidos. El heredero aparente de buena fe debe restituir al heredero el precio recibido; el de mala fe debe
indemnizar todo perjuicio que le haya causado.”
Actos de administración del heredero aparente con terceros. Pagos de los deudores hereditarios al heredero
aparente: la norma dispone (art. 2315) que son válidos los actos de administración realizados hasta la notificación de
la demanda de petición de herencia. Esta regla cede si se prueba que los actos fueron realizados de mala fe por el
tercero y el heredero aparente. Zannoni explica que “acto de administración” son aquellos que “importando o no una
enajenación implican la conservación del capital de un patrimonio haciéndole producir los beneficios de que ellos son
capaces, de acuerdo con su naturaleza y destino”. Contrariamente a lo que resulta de una interpretación literal del art.
2315, este criterio también es aplicable a los actos de administración posteriores a la notificación de la demanda: son
válidos los conservatorios y los de administración ordinaria; no lo son los de administración extraordinaria.
Actos de disposición del heredero aparente con terceros: lo regula la última parte del art. 2315, de la norma se
desprenden los requisitos de la validez del acto de disposición del heredero aparente con terceros.
A) Actos de disposición: los que provocan una alteración o cambio sustancial en el patrimonio
B) A título oneroso: al igual que en el Código de Vélez, no son válidos los actos realizados a título gratuito.
C) Que los terceros con los que contrató el heredero aparente ignoren la existencia de herederos de mejor o igual
derecho que el heredero aparente o que los derechos se encuentran judicialmente controvertidos.
En síntesis, si se cumplen los tres requerimientos que exige la norma, el acto es válido y oponible al heredero real,
quien podrá dirigirse sólo contra el heredero aparente para recuperar el precio obtenido del acto o el precio y los
daños, según sea de buena o mala fe.
Supuestos especiales:
A) Boleto de compraventa suscripto por el heredero aparente: en cuanto a la venta de inmuebles, no compartimos
el criterio de quienes sostienen que solamente son alcanzadas por la protección del art. 2315 las ventas otorgadas en
escritura pública. El nuevo Código Civil y Comercial plantea lo contrario en relación con los boletos de compraventa,
es un contrato perfecto. En ese sentido traemos a colación los arts. 1170 y 1171, es obvio que no cabe otorgarle al
boleto un tratamiento diferente en el marco normativo del heredero aparente. El boleto de compraventa suscripto por
el heredero aparente con el tercero queda amparado en el 2315 del CCyCN y resulta oponible al heredero real.
B) Venta de bienes muebles por el heredero aparente: el art. 1895 se refiere a ello “La posesión de buena fe del
subadquirente de cosas muebles no registrables que no sean hurtadas o perdidas es suficiente para adquirir los
derechos reales principales excepto que el verdadero propietario pruebe que la adquisición fue gratuita. Respecto de
las cosas muebles registrables no existe buena fe sin inscripción a favor de quien la invoca. Tampoco existe buena fe
aunque haya inscripción a favor de quien la invoca, si el respectivo régimen especial prevé la existencia de elementos
identificatorios de la cosa registrable y éstos no son coincidentes”
C) Cesión de herencia realizada por el heredero aparente: la última parte del art. 2312 expresa “cesionario de los
derechos hereditarios del heredero aparente está equiparado a éste en las relaciones con el demandante". Dado que la
norma lleva como título "restitución de los bienes", el cesionario de derechos hereditarios no se encuentra protegido
por la norma, por lo que al heredero real le resulta inoponible el contrato de cesión celebrado entre el cedente heredero
aparente y el cesionario.
Validez del acto hecho por el heredero aparente: el hecho de que el acto celebrado por el heredero aparente con
terceros sea válido y quede firme para el tercero no debería perjudicar para el heredero real. Todo lo contrario. El
heredero aparente responde por el acto, según lo precisa el art. 2315 en su último párrafo.