Cannabis Terapéutico. Herramientas para Equipos de Salud
Cannabis Terapéutico. Herramientas para Equipos de Salud
Axel Kicillof
Gobernador de la provincia de Buenos Aires
Nicolás Kreplak
Ministro de Salud
Jonatan Konfino
Subsecretario de Políticas de Cuidados en Salud
Laura Escalante Albertali
Directora Provincial de Promoción y Prevención en Salud
Matías Duca
Director de Prevención de Enfermedades No Transmisibles
Autores y autoras
Pablo Ordoñez (Defensoría General de la Nación)
Darío Andrinolo (CIM-CONICET- UNLP)
Daniela Sedan (CIM-CONICET-UNLP)
Patricio de Urraza (Departamento de Ciencias Biológicas-FCE-UNLP)
Sociedad Argentina de Endocannabinología y Terapéutica Cannábica
Prólogo
Marcelo Morante
Colaboraciones
Organizaciones sociales que brindaron sus aportes a la lectura y revisión del presente material
Ministerio de Salud de PBA: Magdalena Bouzigues, Analía Carassale, Yamila Comes, Belén Garuti, Daniela
Giubergia, Verónica Gonzalez, Ayelén Gorza, Juan Ignacio Lozano, Laura Muñoz, Ariel Parajon, Federico
Pelagatti, Claudia Perez, Silvana Pérez Martiarena, Loana Ramirez, Mariano Salerno, Lida Santa Cruz, Clarisa
Testa, Paula Tosi
Comunicación y revisión
Matías Ignacio Darguibel
Catalina Arrien
Milton Kapetanich
Natalia Chambón
Virginia Guaraglia
ÍNDICE
PRÓLOGO ........................................................................................................................................................1
PRESENTACIÓN ............................................................................................................................................. 2
BASES QUÍMICAS Y FISIOLÓGICAS DEL EMPLEO MEDICINAL Y TERAPÉUTICO DEL CANNABIS ......... 8
Acerca del Sistema Endocannabinoide. (Por Daniela Sedán y Darío Andrinolo) ........................................................ 9
LOS USOS TERAPÉUTICOS DEL CANNABIS Y LOS EQUIPOS INTERDISCIPLINARIOS DE SALUD ........ 17
Acerca de la Clínica y los Usos Terapéuticos del Cannabis (por la Sociedad Argentina de Endocannabinología
y Terapéutica Cannábica S.A.E.T) ............................................................................................................................................ 17
BIBLIOGRAFÍA .............................................................................................................................................. 27
PRÓLOGO
Construir una política pública requiere de un Estado presente que sepa interpretar las
demandas actuales, el acceso a una herramienta terapéutica y el retroceso de la legislación
penal; para ello es importante conducir adecuadamente las relaciones políticas y sociales como
garantía del desarrollo de dicha política. Fue un gran logro en nuestro país acercar la mirada de
una madre que cultiva la medicina para su hijo/a con la preocupación de la sociedad científica
basada en la evidencia y los estándares de calidad. Este enfoque busca la integración de la
convivencia social, los derechos humanos y la salud pública como bienes públicos a proteger.
Las políticas de drogas no siempre se han formulado basadas en la mejor evidencia disponible,
como ha planteado Augusto Vitale, la evidencia se produce y se piensa dentro de los
paradigmas.
Aquí se encuentra desarrollada una herramienta teórica y metodológica que surge del
compromiso y trabajo territorial en nuestra provincia, con una mirada interdisciplinaria e
integral de la salud, respetando todos los saberes históricos. Entendiendo a la educación como
estrategia, este material jerarquiza la necesidad del diálogo entre los diferentes saberes que
buscan mitigar el sufrimiento desde una intervención más humanizada.
Agradezco la posibilidad de participar junto a otros actores fundamentales en el desarrollo de
este material, entendiendo que tenemos desafíos relevantes en lo que respecta a la política
pública de cannabis en la Argentina
Partimos del principio que el contexto social y las relaciones entre todos los actores harán de la
política pública del cannabis una herramienta transformadora para nuestra sociedad.
“…mi patria se despierte en ese cielo donde nada teme el alma, y se lleva erguida la cabeza; donde el
saber es libre; donde la palabra surge de la hondura de la verdad; donde el luchar infatigable tiende sus
brazos a la perfección, y donde el entendimiento va contigo a acciones e ideales trascendentes…”
Rabindranath Tagore
1
PRESENTACIÓN
2
HISTORIA DEL CANNABIS Y SU USO TERAPÉUTICO EN ARGENTINA
Según fuentes bibliográficas, la historia del uso terapéutico del cannabis es milenaria. Los
primeros datos se remontan a China 6000 años atrás. Luego se expande hacia otras zonas
como Egipto, antigua Persia y hacia la edad media el cannabis se utilizaba en Europa y en
América (Romero, Morante, 2021; Soriano, F. 2017).
En nuestro país, hacia fines del siglo XIX y principios del siglo XX, se seguía utilizando el
cannabis con fines terapéuticos; incluso formando parte del repertorio farmacéutico desde la
primera versión de la Farmacopea Argentina de 1893. Estos desarrollos sobre los usos del
cannabis empezaron a verse afectados por el paradigma prohibicionista 1, vigente desde
mediados de los ´60. Dicho paradigma generó un proceso de estigmatización de la planta y de
quienes la han utilizado que continúa presente hasta la actualidad, impactando en prácticas
sociales e institucionales que pueden tener como consecuencia la vulneración de derechos de
personas que utilizan el cannabis para su salud.
En los años 2000 comienza a utilizarse por personas que viven con VIH para el tratamiento de
diversos síntomas. Luego, hacia el 2015 la terapéutica cannábica va tomando estado público y
reconocimiento social, fundamentalmente debido a personas que cumplían roles de cuidado.
En su gran mayoría mujeres, comienzan a explorar y utilizar el cannabis terapéutico y medicinal,
principalmente para aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida de sus hijos e hijas. Con el
tiempo conforman una red, un entramado social en el que se organizan para acompañarse y
reclamar por sus derechos; particularmente por el derecho de acceso a la salud y a la
información. A su vez, comienzan a organizar diferentes actividades de difusión de información
y talleres de cultivo, entre otras actividades. A partir de encuentros e intercambios, se genera
una dinámica colectiva de la que surge la creación de una gran cantidad de organizaciones
comunitarias que comienzan a realizar acciones de salud en el campo del cannabis terapéutico.
Estas organizaciones desarrollan diversos dispositivos solidarios de contención y cuidado,
brindan talleres informativos, realizan intercambios y donación de cepas de diferentes plantas
para tratar diversos padecimientos, síntomas y patologías. En el espacio público participan, con
significativo protagonismo, de distintas instancias institucionales: legislativas, académicas,
jurídicas y sanitarias, entre otras.
Muchas organizaciones comunitarias contaron desde sus inicios con la colaboración de
profesionales de la salud dispuestos a aprender sobre la planta de cannabis y sus beneficios
sobre el sistema endocannabinoide, para poder acompañar a personas y familias en sus
procesos de salud/enfermedad en este marco de abordaje que incluía al cannabis como
herramienta terapéutica.
1
Paradigma prohibicionista: matriz jurídica y cultural que sanciona, prohíbe y penaliza el uso de sustancias
psicoactivas ilegales (entre ellas el cannabis).
3
En la actualidad, las organizaciones sociales continúan siendo un actor fundamental ya que
cuentan con expertise en la temática, en la construcción de redes comunitarias y dispositivos
de salud y acompañamiento. Las mismas organizaciones son quienes brindan información y
asistencia sobre las formas de acceso al cannabis a quienes requieren de su uso para la atención
de sus dolencias y el mejoramiento de su calidad de vida. A su vez, desde el año 2019, colaboran
y participan en la demanda y creación de equipos de salud que acompañan a usuarios/as de
cannabis en efectores públicos del territorio bonaerense [Link]
Para comprender el campo actual del cannabis en el marco de las prácticas de salud, es de suma
importancia conocer los trazos generales de los encuadres jurídicos y normativos que lo
atraviesan en el presente.
Las políticas frente a las drogas pueden dividirse en dos modelos: uno prohibicionista y otro de
regulación. En el primero se presenta a las drogas ilícitas como sinónimo de inseguridad;
mientras que en el otro se diferencia entre drogas blandas y duras dividiendo las
intervenciones: con las drogas blandas (cannabis) regulación para el consumo y con las duras
(cocaína y otras) criminalización.
En nuestro país, desde el año 1924 existe legislación en materia de drogas pero recién en 1974,
con la sanción de la Ley N°20.771 se endureció el control penal, se criminalizaron todas las
conductas vinculadas a las drogas -incluso la tenencia para consumo personal-, al considerar
estos delitos como federales.
En 1989, con la sanción de la Ley N° 23.737 se conservó la criminalización de la tenencia para
consumo personal (con una pena inferior y la posibilidad de sustituirla por tratamientos o
cursos) y, entre otras cuestiones, se elevó hasta los 15 años de prisión la pena para las restantes
etapas del mercado ilegal de drogas.
En lo particular, en relación al cannabis medicinal, en marzo de 2017, el Congreso de la Nación
de Argentina sanciona la Ley N° 27.350 con el objeto de establecer un marco regulatorio para
la investigación médica y científica del uso medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor; de la
planta de cannabis y sus derivados con el fin de garantizar y promover el cuidado integral de la
salud.
2
Abogado. Defensor Público Oficial ante los Tribunales Federales de Primera y Segunda Instancia de La Plata,
coautor del libro Narcomenudeo de Editores del Sur, convocado por el Senado a exponer por los 30 años de la Ley
de Drogas en el año 2021, convocado a exponer en la audiencia pública de la CSJN sobre Cannabis Medicinal en 2022,
titular de la materia: Régimen Penal del Narcotráfico de la Facultad de Derecho de la UBA.
4
La normativa mencionada estipula que el Estado Nacional impulse la producción pública de
cannabis en todas sus variedades y su eventual industrialización para uso exclusivamente
medicinal, terapéutico y de investigación. Es de señalar que el Poder Ejecutivo Nacional a través
del D.R N° 738/17 y haciendo uso de su potestad reglamentaria, circunscribió el acceso al aceite
de cannabis y sus derivados únicamente para personas que se incorporen a protocolos de
investigación en epilepsia refractaria.
Con posterioridad, el Senado y la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires
sancionan la Ley N° 14.924 en adhesión a la Ley Nacional N° 27.350.
En el mismo año se crea el Programa Nacional para el Estudio y la Investigación del Uso
Medicinal de la Planta de Cannabis, sus Derivados y Tratamientos No Convencionales en la
órbita del Ministerio de Salud de la Nación. Además, se habilita a la Administración Nacional
de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) a la importación de aceite de
cannabis y sus derivados cuando sea requerida por personas con las patologías contempladas
en el programa y que cuenten con la indicación médica correspondiente, estableciéndose la
provisión gratuita para las personas registradas en el programa.
Hacia fines del año 2020, el Poder Ejecutivo Nacional, deroga el decreto reglamentario vigente
hasta ese momento (D.R. N° 738/17), y dicta el D.R. N°883/2020, que establece un sistema de
acceso al aceite de cannabis con fines medicinales y terapéuticos, suprimiendo la mayoría de
las restricciones de la normativa anterior. A partir de dicho decreto se crea el Registro del
Programa de Cannabis (REPROCANN) dependiente del Ministerio de Salud de la Nación. El
REPROCANN es un registro nacional de personas autorizadas al cultivo de cannabis controlado
para su uso con fines medicinales, terapéuticos y/o paliativos del dolor.
Por otra parte, el 15 de junio de 2021 el Poder Ejecutivo Nacional envía al Congreso de la Nación
un proyecto legislativo para regular la cadena completa de producción, industrialización y
comercialización de la planta de cannabis, sus semillas y sus derivados para uso industrial y/o
medicinal. De sus fundamentos surge la intención de establecer un sistema regulatorio con
fuerte participación estatal que posibilite el desarrollo productivo del cannabis medicinal e
industrial. Con esta impronta productiva se ordena la creación de la Agencia Regulatoria de la
Industria de Cáñamo y del Cannabis Medicinal (en el ámbito del Ministerio de Desarrollo
Productivo) y se le asigna competencia para regular y controlar los diferentes eslabones
productivos y de comercialización.
En mayo de 2022, bajo el N° 27.669 se sanciona la ley conocida como “Marco Regulatorio para
el Desarrollo de la industria del Cannabis Medicinal y el Cáñamo Industrial”; la misma fue
reglamentada por el Decreto del Poder Ejecutivo Nacional N°405/2023 que establece como
autoridad de aplicación a la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis
Medicinal (ARICCAME). Este organismo será el encargado de fijar en la normativa
correspondiente las condiciones generales y particulares para la evaluación de las solicitudes
de autorizaciones y de licencias que se presenten.
5
Finalmente, el actual gobierno nacional emite una nueva Resolución, la 3132/2024, que modifica
la Resolución Ministerial N° 800 de fecha 10 de marzo de 2021 y sus modificatorias.
Sobre los puntos más relevantes que reformula, se señala que se posiciona desde una mirada
más restrictiva resolviendo sobre los siguientes puntos:
- La limitación para las Asociaciones Civiles y/o Fundaciones, tanto en la obligatoriedad
de su inscripción en personas jurídicas, como en los rangos permitidos de plantas
florecidas y extensión de superficie cultivada.
- Mayores requisitos al profesional médico, como acreditar contar con Diplomatura o
Maestría sobre el uso medicinal de la Planta de Cannabis.
- Establece un plazo de seis meses para la readecuación de las inscripciones realizadas
desde el 20/08/2024, dando de baja a quienes no cumplan con la nueva normativa al
20/02/2025.
A modo de síntesis, actualmente, las leyes que constituyen el marco regulatorio general son:
6
VÍAS DE ACCESO AL USO TERAPÉUTICO Y MEDICINAL DE CANNABIS EN ARGENTINA
(Por Patricio de Urraza 3)
Como se mencionó anteriormente, en la actualidad nuestro país cuenta con el Registro del
Programa de Cannabis -REPROCANN-, dependiente del Ministerio de Salud de la Nación; en
este marco se autorizan las siguientes situaciones:
● Usuario/a y/o autocultivador/a: Persona en tratamiento con fórmulas que contienen
cannabis medicinal
● Responsable: Representante legal de una persona en tratamiento con fórmulas que
contienen cannabis medicinal
● Profesional: Médica/o y odontóloga/o que prescriba el cannabis con fines medicinales.
● Cultivador/a solidario/a: Cultivo o tenencia de plantas o derivados del cannabis para
uso medicinal para otros
● ONGs: Organizaciones no gubernamentales orientadas al cultivo de cannabis para uso
medicinal y/o de investigación.
En la inscripción a REPROCANN se explicitan cantidades de material vegetal o plantas en
cultivo, sin realizarse referencia a las características, elaboración y/o certificación etc.
El acceso a material vegetal y/o productos elaborados por organizaciones comunitarias
registradas en el REPROCANN es una alternativa para lograr hacer un seguimiento clínico y
llevar un registro sobre la eficacia y seguridad de los tratamientos.
Para más información acerca de requisitos para la inscripción al Reprocann, se puede consultar
en [Link] Asimismo, en la actualidad se han dado cambios en el
marco normativo vinculado al registro y están en discusión la creación de registros
jurisdiccionales por lo que se recomienda consultar la información actualizada.
Por otro lado, el acceso a medicamentos a base de Cannabis como especialidades
medicinales, es autorizado con indicación médica según lo establecido en el artículo 7 de la ley
N° 27.350. Dicho artículo especifica además que quienes “no posean cobertura de salud y obra
social, tienen derecho a acceder en forma gratuita”. Esta forma de acceso se gestiona a través
del Programa Nacional, por dispensa en Hospitales Públicos o Centros de Salud. En principio,
todas las jurisdicciones del país que quieran acceder a través de esta vía, pueden solicitarlo de
manera documentada según se especifica en la página del Programa Nacional para el
Estudio y la Investigación del Uso Medicinal de la Planta de Cannabis y sus Derivados y
Tratamientos No Convencionales dependiente de la Dirección Nacional de Medicamentos y
Tecnología Sanitaria [Link]
acceder-medicamentos-de-especialidades-medicinales
3
Docente-extensionista-investigador de la Facultad de Ciencias Exactas, Director de la Cátedra Libre "Cannabis y
Salud: desde un enfoque de Salud Colectiva, Comunitaria y Autogestiva"; integrante del Comité Organizador del
Congreso Argentino de Cannabis y Salud (años 2017, 2021, 2024); ex Presidente de la Agencia Nacional de
Laboratorios de Públicos (ANLAP).
7
Finalmente, otra vía de acceso al cannabis medicinal podría realizarse a través de la importación
de productos, aunque en la actualidad esta no es una alternativa muy utilizada dados los
elevados costos económicos.
Cabe mencionar que hasta el momento no se ha reglamentado la elaboración de medicamentos
magistrales ni se han autorizado farmacias a tal fin.
En el escenario actual, las primeras recomendaciones para el acompañamiento de usuarios/as
en su elección terapéutica con cannabis, sería que el material vegetal y los procesos de
elaboración de productos a base de estos sean lo más estandarizados posibles. En relación con
el contenido de cannabinoides la recomendación es recurrir a servicios que permitan certificar
el mismo.
Por otra parte, durante el año 2022 mediante la resolución 781/22 del Ministerio de Salud de la
Nación se crea la categoría de “Productos vegetales a base de cannabis y sus derivados
destinados al uso y aplicación en la medicina humana”. Esta resolución regula la
elaboración y el registro de productos a base de Cannabis y los encuadra fuera de las categorías
existentes de medicamentos o especialidades medicinales y medicamentos herbarios. Esta
resolución y sus normativas complementarias no limitan el registro de productos en relación
con el contenido de THC, solo requiriendo, en los procesos de producción y dispensa, que se
cumpla con normativas vigentes para medicamentos o especialidades medicinales
considerados psicotrópicos.
Previo a la creación de esta nueva categoría, la Administración de Medicamentos, Alimentos y
Tecnologías Médicas (ANMAT) había autorizado el registro de dos productos a base de CBD
como especialidades medicinales (ambos medicamentos fueron presentados por laboratorios
farmacéuticos locales). Por otro lado, existen dos medicamentos elaborados a base de CBD en
jurisdicciones provinciales por laboratorios integrantes de la Agencia Nacional de Laboratorios
Públicos (ANLAP).
8
Acerca del Sistema Endocannabinoide. (Por Daniela Sedán 4 y Darío Andrinolo 5)
A partir del descubrimiento de los principios activos del Cannabis, durante la década del 90, se
ha establecido la existencia del sistema que hoy conocemos como Sistema
Endocannabinoide (SEC).
El SEC está compuesto por los receptores de cannabinoides (CB1 y CB2), los
endocannabinoides (fundamentalmente Anandamida y 2-AG) que actúan sobre dichos
receptores, y las enzimas que intervienen en la síntesis y degradación de los
endocannabinoides (Schurman y col., 2020).
El SEC, mediante una compleja interacción de sus componentes, cumple la función de
modular diversos procesos fisiológicos, aportando de esta manera a la homeostasis
corporal. Además, tiene una amplia distribución en todo el organismo, encontrándose en
prácticamente todos los tejidos del cuerpo y, de este modo, interviene en la regulación de
procesos vinculados a los sistemas cardiovascular, gastrointestinal, respiratorio; al apetito, ciclo
sueño-vigilia, coordinación motora, respuesta inmune, percepción del dolor, inflamación,
metabolismo, aprendizaje y memoria, entre otros (Piomelli, 2003; Di Marzo y col., 2004; Pacher
y Kunos, 2013).
Cabe destacar que, en condiciones fisiológicas normales, el SEC presenta un tono basal mínimo.
Su aumento o disminución se asocia a diversos estados patológicos. Este cambio, producto de
la alteración de la expresión de los receptores CB, enzimas metabolizadoras de
endocannabinoides y/o vías sintéticas, es conocido como deficiencia del sistema
endocannabinoide (Pacher y Kunos, 2013). En este sentido, la modulación de la actividad del
SEC puede tener un potencial terapéutico en muchas enfermedades que afectan a humanos y
animales.
4
Bioquímica de la UNLP. Doctora de la Facultad de Ciencias Exactas, Orientación Cs. Biológicas de la UNLP.
Investigadora Adjunta CONICET Centro de Investigaciones en Medio Ambiente (CIM – CONICET – UNLP). Profesora
de Toxicología de la Facultad de Ciencias Exactas, UNLP. Docente de la asignatura optativa "Cannabis y Salud
Pública: Aspectos Bioquímicos, Farmacológicos y Biotecnológicos. FCE-UNLP. Directora de Proyectos de Extensión
e Investigación en Cannabis Medicinal.
5
Licenciado en Biología en la UNLP, Magister en Fisiología y Doctor en Cs Biomédicas de la Universidad de Chile,
Investigador Principal CONICET y Vicedirector del Centro de Investigaciones en Medio Ambiente (CIM) – CONICET –
UNLP. Profesor de Toxicología de la Facultad de Ciencias Exactas, UNLP. Docente de la asignatura optativa
"Cannabis y Salud Pública: Aspectos Bioquímicos, Farmacológicos y Biotecnológicos. FCE-UNLP.
Director del Proyectos de Extensión e investigación en Cannabis Medicinal.
9
diferencia de lo que ocurre con los neurotransmisores clásicos, los endocannabinoides no se
acumulan en vesículas sino que son sintetizados a demanda. Los sitios celulares clásicos de
acción de los endocannabinoides son los receptores cannabinoides CB1 y CB2. Estos receptores
son estructuras proteicas con 7 dominios transmembrana. Al igual que muchos otros receptores
importantes en la fisiología de nuestro organismo, estos receptores se encuentran acoplados a
proteína Gi/o (proteínas G de tipo inhibitorio).
Los receptores CB1 y CB2 difieren fundamentalmente en la localización que presentan en el
organismo. El receptor CB1 es el receptor acoplado a proteína G más abundante en el cerebro
de los mamíferos. Inicialmente se consideró que su expresión estaba restringida al cerebro, pero
ahora se sabe que existen receptores CB1 en casi todos los tejidos periféricos y tipos de células
(células inmunitarias, el sistema reproductivo, el tracto gastrointestinal y los pulmones),
aunque en densidades mucho más bajas que en el cerebro (Bisogno y col., 2005; Mechoulam y
Parker, 2013; Pacher y Kunos, 2013). Su presencia en la neocorteza, el hipocampo, los ganglios
basales, el cerebelo y el tronco encefálico explica la mayoría de las acciones conductuales de los
cannabinoides. Así mismo está presente en las neuronas GABAérgicas y glutamatérgicas,
estando involucrado en la neurotransmisión del ácido γ-aminobutírico (GABA) y glutamato.
También el receptor CB1 está presente y activo desde las primeras fases del desarrollo, incluso
durante las etapas embrionarias, indicando su importancia en el desarrollo neuronal y la
lactancia (Mechoulam y Parker, 2013). Las acciones NEUROMODULADORAS de los
endocannabinoides en los sistemas nerviosos sensorial y autónomo también resultan,
principalmente a través de los receptores CB1, en la regulación de la percepción del dolor y de
las funciones cardiovascular, gastrointestinal y respiratoria; sus efectos sobre la liberación de
hormonas hipotalámicas y péptidos, y la regulación de sus niveles por hormonas esteroides,
conducen a la modulación de la ingesta de alimentos y del eje hipófisis-hipotálamo-suprarrenal,
así como de la reproducción (Di Marzo y col.; 2004). Los receptores CB2 están localizados en
gran medida en el sistema inmune (amígdalas, bazo, macrófagos y linfocitos -células B y células
Natural Killer-) y hematopoyético, aunque se ha encontrado una expresión funcionalmente
relevante en regiones específicas del cerebro y en el miocardio, el intestino, el endotelio, el
músculo liso vascular y las células de Kupffer, el páncreas exocrino y endocrino, los huesos y
los órganos reproductivos (Pacher y Kunos, 2013). De esta forma, la importancia fisiológica de
los receptores CB2 se encuentra asociada a la modulación de las respuestas inmunitarias
celulares y humorales, vinculado así con sus implicaciones en los procesos inflamatorios y el
dolor crónico (Di Marzo y col.; 2004).
10
Fuente: Fundación Canna 6
6
Disponible en [Link]
11
antibacterianas; así como la capacidad de reducir los efectos no deseables del THC. Así mismo
el CBN presenta propiedades anticonvulsivantes (NAS, 2017; Sedan y col., 2021).
Los fitocannabinoides son sintetizados en sus formas ácidas, siendo los más abundantes el
ácido delta-9-tetrahidrocannabinólico (THCA), el ácido cannabidiólico (CBDA) y el ácido
cannabinólico (CBNA), seguidos por el ácido cannabigerólico (CBGA), el ácido cannabicroménico
(CBCA) y el ácido cannabinodiólico (CBNDA).
Los cannabinoides ácidos presentan propiedades similares a las que tienen sus contrapartes
neutras, aunque con diferente potencia (ElSohly, 2002).
Dependiendo del tiempo de maduración o de otros procesos como el empleo de temperatura
en el proceso de curado de las inflorescencias o de producción de aceites a base de cannabis,
se produce la descarboxilación de los cannabinoides ácidos presentes en las flores dando lugar
a sus contrapartes neutras.
12
sino que, al variar su lipofilicidad, también su distribución y biodisponibilidad pueden variar
significativamente (Huestis y col.).
Otra variable que define su distribución y forma de metabolización es la vía de administración.
Los cannabinoides que ingresen por las distintas vías, se encontrarán sometidos a ciertos
procesos fisiológicos que tendrán impacto en:
● El tiempo en el que se alcance el pico máximo de concentración.
● La proporción que ingrese efectivamente al organismo.
● La biodisponibilidad de los mismos.
● La aparición de metabolitos derivados de la metabolización de los distintos
cannabinoides.
Estas variables influyen finalmente en el poder terapéutico de las distintas opciones que
tenemos para hacer ingresar los cannabinoides en el organismo, como por ejemplo: aceites,
vaporizadores, cigarrillos, parches, alimentos, gotas oftálmicas y resinas.
A continuación se detallan (1) Vías de administración; (2) Distribución; (3) Metabolización; y (4)
Eliminación.
1. VIAS DE ADMINISTRACION
En cuanto a las vías de administración, las empleadas más frecuentemente contemplan la vía
oral, la inhalada y la dérmica. Cada una de estas vías presenta características fisiológicas propias
que generan diferencias en los niveles de cannabinoides alcanzados, en los metabolitos de los
mismos presentes y en los efectos producidos. Existe un gran número de trabajos que estudian
en diversos modelos de exposición en animales y estudios en humanos la dinámica de los
cannabinoides en el organismo (Ohlsson y col, 1982; Wall y col, 1983; Lichtman y col, 2000;
Brenneisen, 2001; Grotenhermen, 2003).
13
Debido al extenso metabolismo de primer paso, la biodisponibilidad de THC y CBD alcanza sólo
entre un 3% y 14% del total administrado.
14
1.d. Otras vías
Existen, en estudio, otras posibles vías de administración que podrían dar respuesta
sintomática y terapéutica en otras localizaciones del organismo o que permitan alcanzar niveles
altos en circulación como una alternativa a la vía inhalatoria. En este sentido, la vía sublingual
permite una absorción rápida y evita que el metabolismo de primer paso hepático, debido a que
la mucosa presenta un espesor reducido y está altamente irrigada. Vale aclarar que esta vía ha
sido utilizada como vía de rescate en el caso de convulsiones en niños mediante la aplicación
de resinas o aceites.
Otras vías para el tratamiento de afecciones localizadas son la administración mediante gotas
oftálmicas, supositorios rectales y óvulos vaginales. La investigación en este sentido se dirige
fundamentalmente a dos aspectos: las características farmacocinéticas y biodisponibilidad
alcanzada y a las formulaciones adecuadas que permitan optimizar estos procesos.
Dérmica Cremas y Se aplica en la zona Se estima que esta vía posee una absorción lenta y
ungüentos afectada duradera, pero baja.
2. DISTRIBUCIÓN
Los cannabinoides circulan en sangre, 90% unidos a lipoproteínas y un 10% a los glóbulos rojos.
La distribución de los cannabinoides está influida por las características fisicoquímicas de estos
compuestos (ya que no se han detectado hasta el momento transportadores específicos que
participen en este proceso) y por el contenido lipídico y la irrigación de los distintos tejidos.
15
Se ha encontrado que sólo el 1% del THC se encuentra en el cerebro en el momento del pico
máximo de concentración plasmática, probablemente debido a la alta perfusión de dicho
órgano, lo cual hace que el THC sea movilizado rápidamente hacia y desde el cerebro (Chiang y
col, 1987).
Los cannabinoides se distribuyen rápidamente en órganos bien vascularizados (pulmón,
corazón, cerebro, hígado), con el consiguiente equilibrio en tejidos menos vascularizados. La
distribución puede verse afectada por el tamaño, la composición corporal y los estados de
enfermedad que influyen en la permeabilidad de las barreras hemato-tisulares (Lucas y col,
2018).
Cabe destacar que los cannabinoides atraviesan la barrera placentaria, alcanzan la leche
materna y que el principal tejido involucrado en el almacenamiento de cannabinoides es el
tejido graso. Así mismo, la vida media de los cannabinoides y sus metabolitos en plasma es
variable, entre 6 hs. y 7 días, ya que el momento en que se alcanza el equilibrio entre plasma y
tejidos depende de procesos fisiológicos y de la vía de administración y las dosis administradas.
3. METABOLIZACIÓN
La metabolización de Fase 1 ocurre gracias a la participación de distintas isoformas del
Citocromo P450 que hidroxilan parte del cannabinoide, agregando una molécula de oxígeno e
hidrógeno a la estructura. Con el THC se alcanza la formación de 11-OH-THC, un metabolito
farmacológicamente activo, conocido por sus efectos sedativos y psicoactivos. Así, ocurren
niveles más bajos de 11-OH-THC en el plasma sanguíneo con la administración vía respiratoria
(fumado, vaporizado) que por vía oral. Cuando el 11-OH-THC se oxida por la misma familia de
enzimas, produce THC-COOH, un metabolito inactivo que es uno de los principales productos
finales del consumo de cannabis.
Otros cannabinoides como el Cannabidiol (CBD) pasan por procesos similares, sometiéndose a
la metabolización por parte de una variedad de metabolitos. Al igual que el THC, el proceso para
el metabolismo puede variar dependiendo del método de administración, aunque
notablemente, el CBD no se absorbe bien y parte de la sustancia pasa por el sistema sin
modificaciones y se excreta en las heces.
En la Fase 2 del metabolismo hepático, se agrega una molécula de glucurónido al THC-COOH.
Esto convierte al químico en la molécula THC-COOH-glucurónido, que es fácil de excretar del
cuerpo en sustancias como la orina y la materia fecal. Una vez transformada en este metabolito,
la droga está lista para ser eliminada del cuerpo (Grotenhermen y col, 2003).
4. ELIMINACIÓN
Los cannabinoides se excretan, fundamentalmente como metabolitos ácidos, un 20 al 35% en
orina y un 65 al 80 % en heces; se encuentran menos del 5% inalterados en heces luego de una
16
administración oral. El tiempo en el que se encuentran en heces y orina puede variar de días a
semanas (Grotenhermen, 2003).
En este apartado se brinda información sobre las prácticas de los equipos interdisciplinarios
que brindan atención y acompañamiento en instituciones de salud. Al momento de cierre de
este material, en el territorio bonaerense funcionan alrededor de diez (10) equipos en efectores
provinciales y municipales [Link]
Los equipos de salud son protagonistas en la construcción de sentido de las prácticas y modelos
de atención que se implementan cotidianamente. Por lo tanto, es necesario generar y socializar
información validada y de calidad que apunte a prevenir prácticas estigmatizantes hacia las
personas que demandan atención y acompañamiento en los usos de cannabis en el contexto
de las instituciones sanitarias, a fin de garantizar prácticas en salud libres de prejuicios y
estigmas, centradas en las personas, comunidades, sus derechos y sus necesidades.
A continuación se presenta información relevante para la práctica cotidiana de los equipos de
salud:
Acerca de la Clínica y los Usos Terapéuticos del Cannabis (por la Sociedad Argentina de
Endocannabinología y Terapéutica Cannábica S.A.E.T)
El contenido desarrollado en este apartado brinda una visión general y debe utilizarse como
información educativa básica para trabajadores y trabajadoras de la salud. El cannabis
terapéutico y medicinal representa un área en constante evolución en la medicina moderna. A
medida que se acumulan datos científicos y se derriban mitos, el uso responsable y guiado del
cannabis puede brindar alivio a personas que padecen una variedad de condiciones de salud-
enfermedad. La consulta con profesionales de la salud y el cumplimiento de las regulaciones
locales son esenciales para garantizar un tratamiento seguro y efectivo.
El cannabis medicinal se refiere al uso de productos derivados de la planta de cannabis como el
delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD), para tratar o aliviar los síntomas de
diversas condiciones salud-enfermedad. En este sentido, este apartado tiene como objetivo
proporcionar información sobre el uso seguro y efectivo del cannabis medicinal.
17
1. Consulta Médica:
Antes de considerar el uso de cannabis terapéutico, se deben evaluar los síntomas que presente
el/la consultante, antecedentes de salud y tratamiento actual que recibe.
2. Evaluación Médica:
El/la profesional médico/a evaluará si los síntomas que presenta quien consulta pueden ser
abordados con el tratamiento con cannabis medicinal como complemento fitoderivado. Se
considerarán factores como por ejemplo: la gravedad de los síntomas, tratamientos previos y
riesgos potenciales. Para ello se sugiere utilizar:
d. Expectativas y Metas
Consultar las expectativas sobre el tratamiento con cannabis medicinal.
Explicar las metas para el tratamiento y acordar las formas de administración y proporciones
de cannabinoides que se utilizarán según la realidad de cada persona.
18
g. Evaluación de riesgos y beneficios
En la consulta médica se debe asesorar sobre el tipo de cannabis adecuado para cada persona
según afecciones y síntomas. También se deben comunicar los efectos secundarios,
interacciones medicamentosas y consideraciones legales al momento de la consulta.
4. Dosis y Titulación
Cada persona tendrá su tono endocannabinoide por lo que la dosis efectiva es individual y si se
supera esa dosis el sistema endocannabinoide se satura no dando respuesta fisiológica. Se
suele hablar de “un traje a medida”.
19
Es importante saber si la persona ya es usuaria de cannabis o no. Si no lo ha utilizado
anteriormente, se recomienda empezar paulatinamente la dosificación para que el sistema
endocannabinoide no se sature. Siempre se comienza con la menor dosis y menor
concentración posible para luego ir aumentando gradualmente según necesidad.
Si bien la dosificación y frecuencia del uso de cannabis depende del organismo de cada persona,
es relevante tener en cuenta la historia de uso del cannabis, los síntomas a tratar y la interacción
con fármacos que esté utilizando.
Una dosis inicial promedio aproximada es la siguiente:
- Vía oral/sublingual: 2 gotas de extracto con una concentración 1:100 (una parte de
cannabis cada 100 partes de aceite de oliva, de coco, de cáñamo, etc).
- Vía inhalada: 2 bocanadas de cannabis vegetal seco vaporizado.
- Vía tópica: hasta 3 veces al día.
Planificación de dosificación y frecuencia de uso:
Como recomendación general se comienza con dosis bajas y se aumenta gradualmente hasta
encontrar la dosis efectiva con la menor cantidad de efectos secundarios.
- Durante 7 días consecutivos administrar cannabis de noche.
- Luego de la séptima noche se incorpora cannabis también por la mañana.
- El día 15 se incorpora una administración a la mitad del día, logrando dosificar el
cannabis cada 8 hs.
- El día 22 se comienza a ajustar la dosis, según la evaluación de síntomas que se desean
controlar.
Días Horarios Dosis
22°
En la tarde Ajustar la dosis en cada
en adelante
horario, en caso de ser
En la noche necesario
20
5. Perfil de seguridad
Una de las principales ventajas del uso terapéutico del cannabis medicinal es la seguridad que
ofrece. Hasta el momento, no se conocen efectos secundarios potencialmente mortales o
incluso consecuencias fatales por el uso exclusivo de cannabis en humanos.
La razón del alto nivel de seguridad es que las regiones del cerebro que controlan las funciones
vitales básicas, como la respiración y la actividad cardíaca, apenas tienen receptores de
cannabinoides. Si se prescribe cannabis medicinal teniendo en cuenta las contraindicaciones,
así como los factores de riesgo y si las personas usuarias toleran bien la medicación, no hay
riesgo de daño de órganos, por ejemplo, en el hígado, los riñones, el estómago o el cerebro,
incluso con un tratamiento a largo plazo. Para proteger las vías respiratorias, no se recomienda
fumar cigarrillos de cannabis, en su lugar, se recomienda la inhalación con un vaporizador, ya
que no se produce combustión.
Dado que el THC afecta al sistema cardiovascular (taquicardia, hipotensión), el cannabis
medicinal debe usarse con precaución en personas con enfermedades cardiovasculares.
El CBD contrarresta la psicoactividad del THC sin alterar su capacidad de llave para activar el
sistema endocannabinoide y propiedades medicinales.
6. Monitoreo y Seguimiento
Es importante la comunicación fluida y el informe sobre cualquier cambio en los síntomas,
efectos secundarios o preocupaciones.
21
7. Deprivación
Ante un cambio en la respuesta en el tratamiento que venía siendo efectivo se aconseja
interrumpir por 48 hs el consumo de cannabis para evaluar si esto se debe al fenómeno en baja
de receptores cannabinoides. No debe aumentarse la dosis ante la falta de respuesta si ya lleva
un periodo de tratamiento con buen control de síntomas. Pasado ese tiempo, volver a empezar
nuevamente con la dosificación mínima. Si esto no logra cumplir con el objetivo terapéutico,
revaluar si es correcto el quimiotipo elegido para el tratamiento indicado.
9. Usos Terapéuticos
El cannabis medicinal ha sido investigado como tratamiento complementario para una variedad
de condiciones médicas 7, entre ellas:
● Dolor Crónico: El cannabis puede aliviar el dolor en ciertas condiciones, como la
neuropatía y la esclerosis múltiple. Existen receptores cannabinoides en varios niveles
de las vías del dolor, desde terminaciones nerviosas sensoriales periféricas hasta la
médula espinal y centros supraespinales, en paralelo al sistema opioide. El THC y los
derivados sintéticos de los cannabinoides ejercen propiedades antinociceptivas y
antihiperalgésicas cuando es administrado sistémicamente. El THC y la morfina actúa
sinérgicamente, uno aumentando las acciones antinociceptivas del otro, tanto en el
dolor agudo como en dolor inflamatorio crónico.
(Manzanares J, Urigüen L, Rubio G, Palomo T. Role of endocannabinoid system in mental
diseases. Neurotox Res. 2004;6(3):213-24. doi: 10.1007/BF03033223. PMID: 15325960)
En los casos de dolor crónico no oncológico el cannabis medicinal puede ayudar a reducir el
consumo de opioides.
(Zloczower O, Brill S, Zeitak Y, Peles E. Risk and benefit of cannabis prescription for chronic
non-cancer pain. J Addict Dis. 2022 Apr-Jun;40(2):157-167. doi: 10.1080/10550887.2021.1956673.
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Epub 2020 Jun 18. PMID: 32515670.)
7
Se adjunta Repositorio de Evidencia Científica, elaborado colectivamente por profesionales de la salud que
realizan abordajes terapéuticos con cannabis.
[Link]
22
Las personas con esclerosis múltiple (EM) pueden sufrir espasticidad y dolor durante el curso
de su enfermedad. Se han utilizado baclofeno, dantroleno, diazepam y gabapentina como
opciones de primera línea para tratar estas afecciones, con resultados modestos. El uso médico
de cannabis se ha legalizado como una opción terapéutica para la espasticidad y el dolor
relacionados con la EM.
● Epilepsia: El CBD ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de algunos tipos de
epilepsia refractaria.
([Link]
_4_no_1.pdf ). (Arzimanoglou, Alexis; Brandl, Ulrich; Cross, J Helen; Gil-Nagel, Antonio;
Lagae, Lieven; Landmark, Cecilie Johannessen; Specchio, Nicola; Nabbout, Rima;
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cannabidiol: a guide to treatment. Epileptic Disorders, 22(1):1-14.
[Link]
● Náuseas y vómitos: El cannabis puede reducir los síntomas asociados con la
quimioterapia y otras afecciones.
(Hatfield, J., Suthar, K., Meyer, T. A., & Wong, L. (2024). The use of cannabinoids in palliating
cancer-related symptoms: a narrative review. Baylor University Medical Center Proceedings,
37(2), 288–294. [Link]
Trastornos del Sueño: Algunas personas encuentran alivio en el insomnio y otros trastornos
del sueño.
(Ranum RM, Whipple MO, Croghan I, Bauer B, Toussaint LL, Vincent A (2023) Use of
cannabidiol in the management of insomnia: a systematic review, Cannabis and Cannabinoid
Research 8:2, 213–229, DOI: 10.1089/can.2022.0122)
● Trastornos de Ansiedad y Estrés: El CBD puede tener efectos ansiolíticos en algunas
personas.
(F. Baratta, I. Pignata, L. Ravetto Enri and P. Brusa (2022) Cannabis for Medical Use: Analysis of
Recent Clinical Trials in View of Current Legislation. [Link] Kevin
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Cannabidiol during Public Speaking in Real Life. doi: 10.3389/fphar.2017.00259.)
● Condiciones Inflamatorias: El cannabis se ha estudiado en enfermedades como la artritis
y la enfermedad de Crohn.
(Turcotte, C., Blanchet, MR., Laviolette, M. et al. The CB2 receptor and its role as a regulator of
inflammation. Cell. Mol. Life Sci. 73, 4449–4470 (2016). [Link]
2300-4)
24
• Reconocer a la persona que consulta como sujeto activo que gestiona su salud/
enfermedad en diferentes ámbitos de su vida
• Establecer vínculos de confianza con personas usuarias y familiares, que aporten a la
toma de decisiones autónomas e informadas sobre la salud y el cuidado del cuerpo,
dando respuesta a sus necesidades de salud desde una perspectiva integral.
El uso terapéutico y medicinal del cannabis, como cualquier práctica de salud, se inscribirá de
modos diferentes en la trayectoria de vida y de las comunidades a las que pertenecen las
personas que lo requieran, por lo que será fundamental que los equipos de salud puedan
implementar diferentes estrategias de intervención situadas en las necesidades y expectativas
de cada persona teniendo en cuenta sus contextos de vida particulares.
Abordajes comunitarios
Tanto el uso como el acceso al cannabis para cuestiones de salud, se consolida principalmente
a partir de la organización y participación comunitaria de personas usuarias y cultivadoras
quienes han desarrollado durante años, gran cantidad de actividades de divulgación, formación,
acompañamiento a quienes utilizan cannabis, al mismo tiempo que, han demandado a
instituciones públicas su incorporación en la agenda de temas.
Se considera de vital importancia establecer diálogo y puentes con las organizaciones
comunitarias y referentes sociales territoriales como aliados estratégicos.
En este sentido se recomienda:
● Identificar, caracterizar y ubicar en términos territoriales a los distintos grupos que
cultivan, capacitan, asesoran y brindan información a personas interesadas en la
temática, con la finalidad de configurar alianzas tácticas que redunden en el acceso a la
terapéutica con cannabis en instituciones de salud.
● Establecer y fortalecer espacios de intercambio con referentes/as de organizaciones
comunitarias locales, apuntando a la construcción de articulaciones entre el equipo de
salud y las organizaciones comunitarias (Mapa Federal de Organizaciones
Cannábicas)
● Fortalecer la construcción de redes de profesionales y equipos de salud (Consultar los
equipos de salud que realizan abordaje interdisciplinario con cannabis terapéutico en
[Link]
A lo largo de los últimos años, han surgido nuevos interrogantes sobre la terapéutica cannábica.
Reconociendo la necesidad de profundizar y ampliar el conocimiento en este campo, se
considera relevante:
25
● Promover investigaciones y/o sistematización de datos/información -cuantitativa y
cualitativa- respecto a diversos aspectos y dimensiones del uso y acceso al cannabis, a
las características de usuarios/as, a experiencias de atención institucional y comunitaria
(investigación para la acción/ construcción de saberes situados) que permitan
profundizar y ampliar el conocimiento para aportar a generar acciones programáticas y
políticas referidas a la temática.
● Generar espacios de circulación y transmisión de saberes acumulados sobre la temática,
así como de socialización de prácticas institucionales novedosas que se estén instalando
y consolidando en el ámbito de la salud pública y comunitaria (jornadas temáticas,
ateneos, entre otros).
● Establecer encuentros de capacitación interna del equipo de salud para el intercambio
de conocimientos
A MODO DE CIERRE
26
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