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Cómo Rezar la Corona Franciscana

Coronilla Franciscana

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LA "CORONA FRANCISCANA"

La Corona Franciscana está formada por 7 decenas de Ave Marías, Cada decena precedida por un
Padre Nuestro y seguida de un Gloria para recordar los 7 gozos de la Virgen María, se reza los sábados
principalmente.

Se le añaden 2 Ave Marías al final, en honor de los 72 años, que según una antigua tradición; la
Virgen María vivió sobre la tierra.

Un credo y Padre Nuestro y la Salve por las intenciones del señor Papa y para ganar la indulgencia
concedida a este santo ejercicio.

El famoso historiador Franciscano, Fray Lucas Waddingo (1588-1637), nos relata la historia del origen
de la CORONA FRANCISCANA, no como una leyenda, sino como un hecho (cfr. ANNALES MINORUM.
Vol. X, 3a. edición, Quaracchi, Florencia, 1932 pp. 12-75). Lo siguiente es una traducción del latín:

En este tiempo (año de 1442), cierto joven que tenía una gran devoción a la Santísima Virgen María
fue admitido a la Orden de los Frailes Menores. Había tenido la costumbre de adornar la estatua de
la Virgen con una guirnalda de flores.

No pudiendo juntar flores para continuar con su costumbre en el noviciado, decidió volverse al
mundo. Antes de partir se fue al altar de la Virgen para despedirse y pedirle protección.

La Virgen se le apareció y le dijo: "No te entristezcas ni te desmoralices porque no puedes colocar ya


más guirnaldas de flores a mi estatua. Te voy a enseñar a cambiar esta costumbre piadosa en otra
que te agradará más y será meritoria para tu alma. En lugar de las flores, que pronto se marchitan y
no siempre se pueden encontrar, me puedes tejer una corona con las flores de tus oraciones, que
permanecerán siempre frescas, y fácilmente las encontrarás.

"Reza un Padre Nuestro y diez Ave Marías, mientras meditas en el gozo que yo experimenté cuando
el Ángel me anunció la Encarnación del Hijo de Dios".

"Repite estas mismas oraciones mientras meditas en el gozo que sentí con la visita de mi prima
Isabel".

"Vuélvelas a decir mientras piensas en la suprema alegría que llenó mi corazón cuando

di a luz a Cristo, el Salvador, sin dolor, y sin perder mi virginidad".

"Recita las mismas oraciones una cuarta vez, en memoria del gozo que sentí cuando

presenté a mi Divino Hijo a la adoración de los magos"

"Repítelas por quinta vez, mientras recuerdas el gozo que estremeció mi alma cuando, después de
buscar a Jesús con profundo dolor durante 3 días, lo encontré en medio de los doctores, en el
templo".
"Por sexta vez recita un Padre Nuestro y diez Ave Marías, participando conmigo en el gozo que
experimenté contemplando a mi Divino Hijo levantándose gloriosamente de la tumba, el Domingo
de Pascua.

"Finalmente, por séptima vez, repite estas oraciones mientras te regocijas conmigo, en mi
gloriosísima y gozosa Asunción al cielo, y cuando fui coronada Reina del cielo y de la tierra".

El novicio comenzó inmediatamente a rezar aquel Rosario con la mayor devoción, tal como se lo
había enseñado nuestra Señora. Mientras se absorbía en esta devoción, entró silenciosamente el
Maestro de Novicios, y vio lo que estaba pasando: Un Ángel estaba tejiendo una guirnalda de rosas.
Después de cada diez rosas engarzaba un lirio dorado. Cuando la guirnalda estuvo terminada, la
colocó en la cabeza del novicio. Entonces el Maestro ordenó al joven le contara lo que había estado
haciendo. El novicio le contó que había estado rezando el Rosario, como la Santísima Virgen le había
enseñado a hacerlo. Así fue como el Maestro entendió el significado de la visión que acababa de ver
...

La costumbre de recitar esta CORONA de la Santísima Virgen se extendió a toda la Orden Franciscana,
y los Frailes la propagaron por todas partes.

San Bernardino de Siena y otros predicadores franciscanos del siglo XV fueron los que promovieron
la así llamada CORONA FRANCISCANA O ROSARIO DE LOS SIETE GOZOS DE LA SANTISIMA VIRGEN
MARIA.
MODO PRACTICO DE REZAR LA CORONA FRANCISCANA

Abre, Señor nuestros labios, para alabar y bendecir tu Santo Nombre, y el de la Purísima Virgen
María. Ilumina nuestra inteligencia, inflama nuestra voluntad, para que digna, atenta, y
devotamente, recemos esta CORONA, y merezcamos ser oídos, ante el acatamiento de tu Divina
Majestad; te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

MISTERIOS
1.- LA ENCARNACION.

En este misterio recordamos el gozo, que la Santísima Virgen María experimentó, cuando el Arcángel
Gabriel le anunció que iba a dar a luz un Hijo: Nuestro Señor Jesucristo.

Se ofrece diciendo: A vuestro vientre Sagrado descendió el Verbo Divino, y tomó la humanidad, con
que quiso redimirnos.

2.-LA VISITACION.
En este misterio se recuerda el gozo que la Santísima Virgen sintió cuando Visitó a su prima Santa
Isabel, y amorosamente le sirvió durante 3 meses.

Se ofrece diciendo: A vuestra prima Isabel visitáis en la montaña, y al niño Juan en el vientre das la
vida de la gracia.

3.- EL NACIMIENTO DE JESUS.


En este misterio reflexionamos en el gozo que llenó el corazón de la Santísima Virgen, Madre de
Dios, cuando dio a luz al Salvador del mundo, en el portal de Belén; y cuando presentó al niño Jesús
a la adoración de los Magos.

Se ofrece diciendo: En el portal de Belén diste a luz: Aurora Sacra, a Jesús, Sol de justicia, quedando
Virgen, intacta.

4.- LA ADORACION DE LOS MAGOS.

En este misterio recordamos el gozo con el que la Santísima Virgen María presentó su Divino Hijo al
Padre. Celestial, el día su purificación, en el Templo.

Se ofrece diciendo: Los Reyes Magos adoran, y la rodilla inclinan, y al Dios Niño le ofrecen el oro,
incienso, y mirra.
5.-JESUS HALLADO EN EL TEMPLO.
En este misterio consideramos el gozo experimentado por la Santísima Virgen, María, cuando
encontró a Jesús entre los doctores, en el Templo, después de buscarlo por 3 días.

Se ofrece diciendo: Buscáis al Niño perdido entre doctores estando. Recompensó vuestra pena, el
gozo de haberle hallado.

6.- LA RESURRECCION DE CRISTO.


En este misterio recordamos el gozo que la Santísima Virgen María sintió cuando el Salvador
resucitado se le apareció, glorioso y triunfante, la mañana de Pascua.

Se ofrece diciendo: Grande dolor padeciste, muerto Jesús; pero todo tu dolor, resucitando
triunfante, se os convirtió en puro gozo.

7.- LA ASUNCION DE MARIA


En este misterio reflexionamos en el gozo que llenó el alma De la Santísima Virgen María, unida a su
cuerpo glorificado, cuando fue llevada al cielo y coronada Reina del Universo.

Se ofrece diciendo: Al empíreo sois llevada por las angélicas tropas; y como Señora y Reina el Uno y
Trino os corona.

Después del séptimo misterio, se añaden las 2 Ave Marías. En seguida se reza un Padre Nuestro,
Credo y Salve, por las intenciones del Sumo Pontífice actual.

OFRECIMIENTO
A Vos, oh Virgen bendita, esta corona ofrecemos, Porque, la gracia alcancemos de la Bondad infinita.
Acordaos, oh Señora, que la Iglesia necesita de vuestro favor, y así os pide de vuestro amor, que las
gracias extendáis, y a todos nos concedáis ir a gozar del Señor. Amén.

CREDO

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo,
nuestro Señor, (En las palabras que siguen, hasta María Virgen, todos se inclinan) que fue concebido
por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio
Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre
los muertos, subió a los cielos y está sentado a la Derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí
ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión
de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén
Letanías De la Virgen:

Señor, ten piedad Virgen fiel,


Cristo, ten piedad Espejo de justicia,
Señor, ten piedad. Trono de la sabiduría,
Cristo, óyenos. Causa de nuestra alegría,
Cristo, escúchanos. Vaso espiritual,
Dios, Padre celestial, Vaso digno de honor,
ten piedad de nosotros. Vaso de insigne devoción,
Dios, Hijo, Redentor del mundo, Rosa mística,
Dios, Espíritu Santo, Torre de David,
Santísima Trinidad, un solo Dios, Torre de marfil,
Santa María, Casa de oro,
ruega por nosotros. Arca de la Alianza,
Santa Madre de Dios, Puerta del cielo,
Santa Virgen de las Vírgenes, Estrella de la mañana,
Madre de Cristo, Salud de los enfermos,
Madre de la Iglesia, Refugio de los pecadores,
Madre de la misericordia, Consuelo de los migrantes,
Madre de la divina gracia, Consoladora de los afligidos,
Madre de la esperanza, Auxilio de los cristianos,
Madre purísima, Reina de los Ángeles,
Madre castísima, Reina de los Patriarcas,
Madre siempre virgen, Reina de los Profetas,
Madre inmaculada, Reina de los Apóstoles,
Madre amable, Reina de los Mártires,
Madre admirable, Reina de los Confesores,
Madre del buen consejo, Reina de las Vírgenes,
Madre del Creador, Reina de todos los Santos,
Madre del Salvador, Reina concebida sin pecado original,
Virgen prudentísima, Reina asunta a los Cielos,
Virgen digna de veneración, Reina del Santísimo Rosario,
Virgen digna de alabanza, Reina de la familia,
Virgen poderosa, Reina de la paz.
Virgen clemente, Reina de los franciscanos.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,

perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,

escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,

ten misericordia de nosotros.


Bajo tu amparo nos acogemos, oh Santa Madre de Dios, no desprecies las súplicas que te hacemos
en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todos los peligros, ¡Virgen gloriosa y bendita!

V.- Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.

R.- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

ORACION
Suplicámoste, Señor, infundas tu gracia en nosotros, que hemos conocido el misterio de la
Encarnación de tu Hijo, por el ministerio del ángel que se lo anunció a María; para que podamos,
por los méritos de su pasión y de su Cruz, ser conducidos a la gloria de la resurrección. Te lo pedimos
por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

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