Guion: Un día con la joven Tlatoani
Narrador: Era un día soleado y tranquilo dentro de los territorios de la cultura Tolteca,
en días como estos al Tlatoani le gustaba caminar entre su pueblo conviviendo con sus
habitantes.
Los más pequeños de la aldea aprovechaban estos días para acercarse al Tlatoani y
llenarse de la sabiduría que él les brindaba.
ACTO 1:
*La Tlatoani camina por el pueblo mientras que una niña se le acerca y lo saluda*
Niña 1: Muy buenos días, Joven Tlatoani, dígame ¿cómo esta?
Tlatoani: Hola pequeña me encuentro bastante bien, dime, tu ¿cómo te encuentras?
Narrador: La niña con una sonrisa alegre y una mirada llena de curiosidad le
pregunta al Tlatoani.
Niña1: Me alegra que se encuentre bien, yo he estado muy bien joven Tlatoani, me
preguntaba si podría acompañarlo durante su paseo y también si podría contarme
historias acerca de nuestras raíces.
Narrador: El Tlatoani muy entusiasmado sonríe mientras dice:
Tlatoani: Me parece un muy buen plan pequeña, ven caminemos mientras te platico
acerca de nuestras raíces.
Narrador: El tlatoani y la pequeña comienzan su recorrido por el pueblo, entonces el
Tlatoani comienza con su relato.
Tlatoani: Mira pequeña, nuestro gran Dios Quetzalcóatl, ayudo a nuestros antepasados
a sembrar las bases de los que hoy son nuestros territorios, como sabes nosotros nos
especializamos en la arquitectura, nuestros antepasados se dedicaron con esmero a
construir esta bella ciudad y las hermosas pirámides, estas fueron construidas para
poder dar un agradecimiento a nuestros dioses por darnos su guía.
Niña 1: Oh eso es muy interesante joven Tlatoani, sabe mi mamá me ha contado que
la astronomía también ha ayudado mucho a la construcción de las pirámides, ella ha
trabajado en la reciente construcción de los grandes atlantes de Tula.
Narrador: Tanto la joven Tlatoani como la pequeña habían llegado a una de las
pirámides del territorio, la niña de lejos ve a su mamá la cual como se había
mencionado se encontraba trabajando y emocionada se acerca a ella.
Niña 1: Hola nantli,*se acerca emocionada*
Mamá: Hola chilpayatl, dime, ¿qué haces por aquí?
*La joven Tlatoani se acerca y saluda a la mama de la niña, la mamá regresa el saludo
de forma respetuosa*
Mamá: Buen día joven Tlatoani
Tlatoani: Buen día señora, dígame, ¿cómo va la construcción?
Mamá: Va bastante bien, con ayuda de toda la información que nuestros antepasados
nos han dejado, nos es más fácil el manejo de la astronomía y podemos ser de gran
ayuda, además aquí hay matemáticos muy eficientes que hacen que la carga de
trabajo sea menor.
*La niña comienza a aburrirse así que se dirige al Tlatoani
Niña 1: Joven Tlatoani, podemos continuar con el recorrido ¿por favor?
*La joven Tlatoani y la mamá de la niña se despiden mientras la niña y ella retoman su
camino*
Niña 1: *Con mirada curiosa*, Joven Tlatoani dígame nosotros, ¿tenemos muchos
comercios?, mi nantli me ha contado que el comercio es muy importante para
nosotros.
*Ellas llegan a los cultivos y la Tlatoani comienza a explicar*
Tlatoani: Tu nantli es muy inteligente pequeña así es nosotros cultivamos maíz, frijol,
amaranto, algodón, maguey y chile, estos productos los usamos para consumo
personal, nuestras amas de casa preparan platillos deliciosos.
Niña 1: *emocionada* es cierto como los sopecitos que prepara mi nantli, son
deliciosos.
Tlatoani: *con expresión alegre*, justo pequeña ese es un platillo muy rico, y
acompañado con una buena bebida mejor.
Narrador: Mientras ambas platicaban, se acercaba una mujer para saludarlas.
Mujer: Hola joven Tlatoani y pequeña.
Tlatoani: Hola señora, dígame ¿cómo van los cultivos?
Mujer: Van muy bien joven Tlatoani, la producción de maíz estará lista para realizar el
comercio con las ciudades vecinas.
Tlatoani: Eso me parece excelente, continúen como hasta ahora por favor y muchas
gracias por todo su trabajo y empeño.
Narrador: La pequeña mira asombrada como la joven Tlatoani se relaciona con su
pueblo y lo sabía que es, por lo que un sueño nuevo nace.
Mientras ambas regresan al punto de partida del recorrido la niña dice.
Niña 1: *dirigiéndose con entusiasmo a la joven Tlatoani* Sabe algún día me gustaría
ser como usted, un Tlatoani que se esfuerza por su pueblo y busca el bienestar de este.
Narrador: La Tlatoani conmovida por las palabras de la pequeña, le agradece al mismo
tiempo que se despide.
Tlatoani: Muchas gracias por el día de hoy pequeña, me sentí muy feliz de que me
acompañaras, estoy segura de que con esfuerzo y motivación podrás llegar a cumplir
tu sueño.
Niña: Muchas gracias joven Tlatoani, hoy aprendí mucho, espero poder volver a
acompañarla un día de estos.
Fin