Pitiriasis rosada
María Leticia Tennerini
Definición
La pitiriasis rosada o enfermedad de Gibert es una dermatosis eritemato-escamosa de
aparición aguda frecuente, con resolución espontánea que afecta en general a adolescentes y
adultos jóvenes. Es más frecuente en mujeres (2:1), con una presentación aumentada en los
meses de primavera y otoño.
Etiología
Existe similitud de la erupción con exantemas víricos conocidos y las infrecuentes recidivas
indicarían una inmunidad para toda la vida.
Se ha encontrado proteínas víricas de HHV7 y HHV6 en leucocitos de las lesiones y se puede
hallar en sangre ADN vírico e IgM positiva contra éstos, sugiriendo que la erupción se relaciona
con la reactivación de los mismos.
Clínica
En la variante clásica los pacientes describen el comienzo como una placa única en tronco,
llamada placa madre o heráldica, ovalada, de 2 o más centímetros de eje mayor, eritematosa,
con un delgado collar de escamas que no llega a los bordes de la lesión (fig. 1). Luego de un
intervalo variable entre 2 días hasta 2 meses (siendo más frecuente un intervalo de 2 semanas)
aparecen lesiones hijas que en variable cantidad, son similares a la primera aunque
generalmente de menor tamaño, pudiendo hallar máculas, pápulas o placas. Se ubican en el
tronco y tercio superior de las extremidades de manera simétrica, respetando cara y genitales,
en los niños puede presentarse afectación de la cara (fig. 2). Es llamativo y distintivo el que la
mayoría de los ejes mayores de cada eflorescencia cutánea se disponga en forma paralela a las
costillas, simulando de esta forma el aspecto de un árbol de Navidad. En una minoría de
pacientes se han comunicado síntomas pseudogripales.
Este cuadro persiste en promedio 4-10 semanas para desaparecer en forma total, sin lesiones
residuales. En un 2-3% de los pacientes se puede presentar otro brote similar en el resto de la
vida. Hasta en un 75% de los casos, esta dermatosis transcurre con prurito moderado a
intenso. Lesiones en mucosa oral son inusuales.
Si esta patología ocurre durante el embarazo, debido a la reactivación sistémica del HHV-6 se
pueden producir complicaciones fetales, por lo que es necesario realizar monitoreo fetal
estricto.
Figura 1
Figura 2
Diagnóstico diferencial
En el estadio de placa inicial es difícil a veces establecerlo con una micosis superficial, no así
cuando el cuadro está bien constituido. Hay que realizarlo así mismo con lesiones de
secundarismo sifilítico y eccema numular. En menos ocasiones pueden simular una psoriasis.
Las lesiones por hongos ofrecen vesículas en los bordes, tienen crecimiento centrífugo y un
característico aspecto en el estudio de sus escamas, bajo la acción de hidróxido de potasio al
40%. El cultivo micológico (en el laboratorio) asegura su reconocimiento.
En la lúes secundaria, buscar antecedentes, adenomegalias, lesiones en palmas y laboratorio
serológico específico (VRDL, FTA-ABS),en cuanto al eccema numular las placas son más
redondas, no ovales y no tienen escamas, y para diferenciarlo de psoriasis realizar la
búsqueda de los lugares de afectación típicos, lesiones de uñas, raspado metódico.
Tratamiento
Teniendo en cuenta su carácter autoregresivo no es aconsejable instituir terapéutica alguna. Si
existe prurito, se puede administrar antihistamínicos orales (difenhidramina, loratadina,
hidroxicina), teniendo especial atención que los corticoides orales suelen aumentar las
lesiones.
De forma tópica se pueden indicar emolientes y corticoides de potencia media.
Debido a su asociación probable con HHV7, HHV 6 se puede indicar Aciclovir a los pacientes
que presenten síntomas pseudogripales y/o extensa afectación cutánea en la fase temprana
de su enfermedad.
Bibliografía
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