La represión
La primer etapa es un proceso hipotético que Freud supone como primer tiempo, la
represión primordial, que ocurre porque a la agencia representante psíquica de la pulsión
no se le admite en lo conciente lo que provoca una fijación en el aparato psíquico,
preparándose así el “suelo” de lo inconsciente y generando un núcleo como anterioridad de
lógica fundadora.
La segunda etapa es la represión propiamente dicha donde los núcleos inconscientes
formados generan atracción al resto de las representaciones a reprimir que al mismo tiempo
lo conciente repulsa, entonces ese juego continuo es un esfuerzo por dar caza y que si no
fuera por la cooperación de las fuerzas de repulsión y atracción no habría cumplimiento del
propósito de la represión y para ello es necesario que exista algo reprimido
primordialmente para recibir lo que el conciente repele.
Como tercera etapa el retorno de lo reprimido. La represión no mantiene alejados de la
conciencia a todos los retoños de lo reprimido primordial ya que por condensación y
desplazamiento pueden acceder. Es el proceso en virtud del cual los elementos reprimidos,
al no ser nunca aniquilados por la represión tienden a reaparecer y lo hacen de un modo
deformado, en forma de transacción. Lo que remite a las manifestaciones del inconsciente
como los síntomas, chistes, operaciones fallidas y sueños. Si pensamos en los síntomas
neuróticos parecen cumplir con la condición del distanciamiento y por eso los retoños
acceden a la conciencia constituyendo un síntoma. La represión tiene carácter individual y
móvil, este último exige un gasto de fuerza constante porque lo reprimido presiona hacia lo
conciente por lo que el equilibrio se mantiene por una contrapresión incesante.
Más allá del destino de una representación también hay un destino para el otro elemento
que interviene y que es esa energía pulsional llamada monto de afecto. Entonces, teniendo
en cuenta el motivo de la represión es evitar el displacer puede considerarse una falla en
caso de que no consiguiera impedir que nazcan sensaciones de displacer o de angustia, aun
habiendo alcanzado su meta en la representación.
La esencia de la represión se basa en el motivo o propósito que tiene en rechazar algo de la
conciencia y mantenerlo lejos de la misma. Ese algo tiene que ver con una necesidad
pulsional. Por eso mismo, represión e inconsciente son correlativos ya que intervienen en
el trabajo constante, produciendo una fuerza que pueda contrarrestar la fuerza de una
pulsión para rechazarla y mantenerla [Link] la pulsión es una fuerza
constante tengo que oponerle una fuerza también constante para
rechazarla y mantenerla alejada