6.
REVISIÓN DE LA LITERATURA
6.1 Antecedentes de la investigación
El cultivo de maní (Arachis hypogaea L.) ha sido objeto de diversas
investigaciones enfocadas en mejorar su rendimiento y calidad. Se han estudiado
diferentes estrategias de fertilización, tanto química como orgánica, y se ha evaluado
el efecto de microorganismos benéficos en el crecimiento y desarrollo de las plantas.
En relación a la fertilización química, se ha investigado el efecto de diferentes
dosis de nitrógeno, fósforo y potasio en el rendimiento del maní (Chávez, 2019;
Cedeño, 2023). Los resultados han sido variables, algunos estudios reportan efectos
positivos de la fertilización en el rendimiento (Chávez, 2019), mientras que otros no
encuentran diferencias significativas (Cedeño, 2023). Esto sugiere que la respuesta a
la fertilización puede depender de diversos factores, como la variedad de maní, las
condiciones del suelo y el manejo del cultivo.
En cuanto a la fertilización orgánica, se ha estudiado el uso de humus de
lombriz en el cultivo de maní (Castro, 2021; Soria, 2023). Estos estudios han
reportado efectos positivos en el rendimiento y la calidad del cultivo, destacando el
potencial del humus de lombriz para mejorar la fertilidad del suelo y promover el
crecimiento de las plantas.
Además de la fertilización, se ha investigado el uso de microorganismos
benéficos, como micorrizas y rizobacterias, para mejorar el rendimiento del maní
(Morán, 2021; Cardoza & Ruiz, 2018). Estos microorganismos pueden mejorar la
absorción de nutrientes, promover el crecimiento de las plantas y aumentar su
resistencia a enfermedades, lo que se traduce en un mayor rendimiento.
En cuanto al control de plagas, se han evaluado diferentes estrategias,
incluyendo el uso de insecticidas y fungicidas (Speranza, 2018; Moreira, 2018). Sin
embargo, se ha destacado la importancia de considerar alternativas de manejo
integrado de plagas para reducir el impacto ambiental de los agroquímicos (Miranda,
Ruiz, & Suazo, 2009).
En relación a la labranza del suelo, Marquínez (2020) investigó la influencia
de diferentes sistemas de labranza (convencional, mínima y cero) en el cultivo de
maní, encontrando que la labranza convencional puede mejorar el rendimiento en
comparación con la labranza mínima y cero.
En cuanto a los aspectos económicos, la fertilización, ya sea líquida o
granulada, ha demostrado ser rentable en el cultivo de maní, siempre que se aplique
en dosis adecuadas y considerando las condiciones específicas del suelo y el cultivo
(Loza & Pinargote, 2024).
A pesar de los avances en la investigación sobre el cultivo de maní (Arachis
hypogaea L.), aún existen vacíos de conocimiento sobre la fertilización,
especialmente en relación a la variedad runner y a las condiciones agroecológicas
específicas de Paraguay. Esta investigación busca contribuir a llenar estos vacíos y
generar información relevante para optimizar el manejo del cultivo de maní en el
país.
6.2 Bases teóricas
6.2.1 Cultivo de maní
El maní (Arachis hypogaea L.) es una leguminosa anual de crecimiento
indeterminado, que se cultiva por sus semillas comestibles y oleaginosas. Es una
planta herbácea que puede alcanzar entre 30 y 60 cm de altura, con un tallo
ramificado y un sistema radicular extenso que puede llegar a más de un metro de
profundidad (Doorenbos et al., 1979).
6.2.2 Origen
El maní (Arachis hypogaea L.) es originario de Sudamérica, con un centro de
diversidad importante en el sur de Bolivia y noroeste de Argentina (Giayetto, 2017).
Se cree que la especie cultivada, Arachis hypogaea se originó a partir de la
hibridación natural de dos especies silvestres, A. duranensis y A. ipaensis
(Krapovickas & Gregory, 1994).
6.2.3 Taxonomía
El maní pertenece a la familia Fabaceae (leguminosas), subfamilia
Papilionoideae, género Arachis (Giayetto, 2017). La especie cultivada, Arachis
hypogaea, se divide en dos subespecies (hypogaea y fastigiata) y varias variedades,
cada una con características morfológicas y agronómicas distintas (Krapovickas &
Gregory, 1994).
6.2.4 Morfología
[Link] Sistema radicular
El sistema radicular del maní (Arachis hypogaea L.) es pivotante, con una raíz
principal que puede alcanzar más de un metro de profundidad y numerosas raíces
secundarias que se ramifican en los primeros 60 cm del suelo (Doorenbos et al.,
1979; Monge, 1981). En las raíces se forman nódulos debido a la simbiosis con
bacterias del género Bradyrhizobium, que fijan nitrógeno atmosférico (Cardoza &
Ruiz, 2018).
[Link] Tallo
El tallo del maní puede ser erecto o rastrero, dependiendo de la variedad.
Generalmente, es cilíndrico, ramificado y ligeramente pubescente (Cedeño, 2023).
[Link] Hojas
Las hojas son alternas, compuestas y paripinnadas, con cuatro folíolos de forma
ovalada y bordes lisos. Son de color verde en la juventud de la planta y se tornan
amarillentas al final del ciclo (Cedeño, 2023).
[Link] Flores
Las flores del maní son pequeñas, de color amarillo o naranja, y se presentan en
inflorescencias axilares. Son hermafroditas y se auto polinizan en gran medida
(Gopalakrishnan et al., 2016).
[Link] Frutos
El fruto del maní es una vaina indehiscente, subterránea, que contiene de una a seis
semillas (Giayetto, 2017). Las semillas son ricas en aceite (45-54%) y proteínas (20-
30%) (Zumbado, 1986).
6.2.5 Clima
El maní (Arachis hypogaea L.) es un cultivo de clima cálido, que requiere
temperaturas entre 25 y 30 °C para un óptimo desarrollo (Doorenbos et al., 1979). Es
sensible a las heladas y requiere una buena luminosidad para su crecimiento y
desarrollo. El maní se adapta a diferentes regímenes de precipitación, desde 250 mm
en condiciones de secano hasta 800 mm bajo riego (Angus et al., 1983; Kiniry et al.,
2005). Sin embargo, se considera que una precipitación bien distribuida entre 400 y
800 mm/ciclo de cultivo es óptima para su desarrollo (Giayetto, 2017).
6.2.6 Suelo
El maní (Arachis hypogaea L.) prefiere suelos sueltos, bien drenados, con
buen contenido de materia orgánica y un pH ligeramente ácido a neutro (entre 5.8 y
7.0) (Cedeño Vélez, 2023). Los suelos arenosos también pueden ser adecuados,
siempre y cuando permitan una buena aireación y drenaje (Giayetto, 2017).
6.2.7 Siembra
La siembra del maní (Arachis hypogaea L.) puede ser mecanizada o manual.
La densidad de siembra varía según la variedad y las condiciones locales, pero en
general se utilizan distanciamientos de 0.50 m entre hileras y 0.10 a 0.20 m entre
plantas (Castañeda y Soto, 1987).
6.2.8 Fertilización
Aunque el maní (Arachis hypogaea L.) es una leguminosa y puede fijar
nitrógeno atmosférico, puede requerir fertilización con fósforo, potasio, calcio, boro,
zinc y otros nutrientes, dependiendo de las condiciones del suelo (Fernández &
Giayetto, 2017). La fertilización con boro y zinc ha demostrado mejorar el
rendimiento y la calidad del grano (Bustos et al., 2022; Méndez et al., 2022).
6.2.9 Manejo integrado de plagas (MIP)
El manejo integrado de plagas (MIP) en el cultivo de maní (Arachis
hypogaea L.) es fundamental para asegurar una producción sostenible y de calidad.
Este enfoque combina diferentes estrategias de control, como las culturales, químicas
y biológicas, con el objetivo de reducir la incidencia de plagas y enfermedades,
minimizando el uso de agroquímicos y su impacto ambiental (Miranda, Ruiz, &
Suazo, 2009).
[Link] Control cultural
El control cultural incluye prácticas como la rotación de cultivos, el uso de
variedades resistentes, la eliminación de residuos de cosecha y el manejo adecuado
del riego y la fertilización (Bongiovanni, Troilo, & Pedelini, 2022). Estas prácticas
pueden reducir la incidencia de plagas y enfermedades, promoviendo un desarrollo
saludable del cultivo. La rotación de cultivos, por ejemplo, puede ayudar a romper el
ciclo de vida de plagas y enfermedades específicas del maní, mientras que el uso de
variedades resistentes puede disminuir la susceptibilidad del cultivo a ciertos
patógenos (Fernández & Giayetto, 2017).
[Link] Control químico
El control químico, que implica el uso de insecticidas y fungicidas, sigue
siendo una herramienta importante en el MIP del maní (Bongiovanni et al., 2022).
Sin embargo, su uso debe ser racional y selectivo para evitar el desarrollo de
resistencia en las plagas y minimizar el impacto ambiental (Speranza, 2018). Es
fundamental seguir las recomendaciones de los técnicos y utilizar productos
registrados y autorizados para el cultivo de maní.
[Link] Control biológico
El control biológico, que utiliza enemigos naturales de las plagas, es una
alternativa prometedora para el manejo de plagas en el maní (Morán, 2021). Hongos
entomopatógenos como Beauveria bassiana y Metarhizium anisopliae han mostrado
efectividad en el control de insectos plaga del suelo, como las larvas de escarabajos
(Boito et al., 2003). Además, la inoculación con bacterias promotoras del crecimiento
vegetal (PGPR) puede mejorar la resistencia del maní a enfermedades fúngicas,
como la podredumbre de la raíz causada por Fusarium solani (Rojo et al., 2007).
[Link] Plagas del maní
El maní es susceptible al ataque de diversas plagas, tanto en la parte aérea
como en el suelo. Entre las plagas del suelo, se destacan las larvas de escarabajos
(gusanos blancos) y las chinches de la raíz, que pueden causar daños significativos al
sistema radicular y a las vainas en desarrollo (Giayetto, 2017). En la parte aérea, los
trips, orugas defoliadoras y arañuelas rojas son las plagas más comunes, afectando el
follaje y reduciendo la capacidad fotosintética de la planta (Boito et al., 2003).
[Link] Enfermedades del maní
Las enfermedades fúngicas son las más importantes en el cultivo de maní. La
viruela temprana (Passalora arachidicola) y la viruela tardía (Passalora personata)
son las enfermedades foliares más comunes, causando defoliación y pérdidas de
rendimiento (Bongiovanni et al., 2022). Otras enfermedades fúngicas importantes
son el tizón del maní (Sclerotinia minor y Sclerotinia sclerotiorum), la podredumbre
parda de la raíz (Fusarium solani) y el carbón del maní (Thecaphora frezii)
(Marinelli, March, & Oddino, 2017). Estas enfermedades pueden afectar gravemente
el rendimiento y la calidad del cultivo, especialmente en condiciones ambientales
favorables para su desarrollo.
6.2.10 Cosecha
La cosecha del maní (Arachis hypogaea L.) es un proceso crítico que requiere
una cuidadosa planificación y ejecución para asegurar un producto de calidad. Se
realiza cuando las plantas alcanzan su madurez fisiológica, que se evidencia por el
amarillamiento y secado de las hojas, y la presencia de ginóforos duros de color
amarillo y oscuro (Bongiovanni et al., 2022). La cosecha puede ser manual o
mecanizada, dependiendo de la escala de producción y la disponibilidad de recursos.
El momento óptimo de cosecha es crucial para maximizar el rendimiento y la
calidad del maní. Cosechar demasiado temprano puede resultar en un alto porcentaje
de granos inmaduros, mientras que cosechar demasiado tarde puede aumentar las
pérdidas por desprendimiento de vainas y deterioro de la calidad (Fernández et al.,
2017).
Después de la cosecha, es importante realizar un adecuado secado y
almacenamiento del maní para evitar el desarrollo de hongos y la producción de
aflatoxinas, que son micotoxinas perjudiciales para la salud humana y animal. El
manual de buenas prácticas agrícolas para el cultivo de maní (Bongiovanni et al.,
2022) recomienda mantener la humedad del grano por debajo del 10% y almacenar el
maní en ambientes frescos y secos para prevenir la contaminación con aflatoxinas.
Es importante destacar que el manejo postcosecha del maní en Paraguay se
realiza principalmente en plantas procesadoras, donde se lleva a cabo la limpieza,
selección, secado y almacenamiento del grano (Fernández et al., 2017). Estas plantas
deben cumplir con estrictas normas de calidad e higiene para asegurar la inocuidad
del producto.
6.2.11 Rendimiento
El rendimiento del maní (Arachis hypogaea L.) se ve afectado por diversos
factores, como la variedad, las condiciones ambientales, el manejo agronómico y la
densidad de siembra (Cedeño Vélez, 2023). Investigaciones previas han reportado
rendimientos variables en diferentes regiones y condiciones de cultivo. En Paraguay,
los rendimientos promedio oscilan entre 800 y 1000 kg/ha (Calle & Guerra, 2015),
pero pueden ser mayores con un manejo adecuado del cultivo y la aplicación de
fertilizantes (Chávez, 2019).
El rendimiento del maní se compone de varios elementos, como el número de
vainas por planta, el peso de las semillas y el contenido de aceite. La fertilización con
boro y zinc ha demostrado tener un efecto positivo en el rendimiento, mejorando el
número de vainas, el peso de las semillas y otros parámetros de calidad (Bustos et al.,
2022; Méndez et al., 2022).
6.2.12 Variedad tipo Runner
Existen diversas variedades de maní, cada una con características particulares
en cuanto a su ciclo de cultivo, porte, rendimiento, calidad de grano y resistencia a
enfermedades. En Paraguay, se cultivan principalmente variedades de tipo runner,
que se caracterizan por su alto rendimiento y buena calidad de grano (Giayetto,
2017), en la Argentina, el maní tipo runner se introdujo a fines de los años 70 y se
popularizó en los 80 debido a su aptitud para la exportación como maní de confitería.
Este tipo de maní se caracteriza por:
Porte rastrero: Las ramas laterales de la planta crecen a lo largo del suelo, lo
que facilita el proceso de arrancado e invertido durante la cosecha.
Ciclo largo: Requiere más de 150 días para completar su ciclo de crecimiento.
Semillas grandes y redondeadas: Generalmente rosadas o beige, ideales para
consumo directo (crudo o tostado) y para la producción de mantequilla de
maní.
Vaina mediana con estrangulación: La forma de la vaina determina la forma
redondeada de la semilla.
Clavo más frágil: El punto de unión de la vaina al tallo es más delicado, lo
que puede requerir un manejo más cuidadoso durante la cosecha.
Resistencia a la viruela: Muestra un mejor comportamiento frente a esta
enfermedad fúngica común.
6.2.13 Boro
El boro (B) es un micronutriente esencial para el crecimiento y desarrollo del
maní. Juega un papel importante en la polinización, el desarrollo de vainas y
semillas, la fijación de nitrógeno y la resistencia a enfermedades (Marschner, 2012;
Shorrocks, 1997). La deficiencia de boro puede afectar negativamente el rendimiento
y la calidad del cultivo (González, 2018).
Estudios recientes han demostrado que la aplicación de boro en suelos
deficientes puede mejorar el rendimiento y la calidad del maní (Bustos et al., 2022).
Sin embargo, la dosis óptima de boro puede variar según la variedad de maní, las
condiciones del suelo y el clima.
Las investigaciones sobre el efecto de la fertilización con boro en el maní han
reportado resultados prometedores. En Argentina, ensayos realizados en la Estación
Experimental Agropecuaria (EEA) del INTA Manfredi han demostrado que la
aplicación de boro puede aumentar el rendimiento en grano de maní en suelos
deficientes (Bustos et al., 2022). Además, se ha observado que la fertilización con
boro puede mejorar la calidad nutricional del grano, aumentando el contenido de
azúcares (Bustos et al., 2022) y de vitamina E (Méndez et al., 2022).
No obstante, es importante destacar que el rango entre la deficiencia y la
toxicidad de boro es estrecho, y el maní es particularmente sensible a la toxicidad por
exceso de este micronutriente (Bustos et al., 2022). Por lo tanto, es fundamental
determinar la dosis óptima de boro para maximizar los beneficios y evitar efectos
negativos en el cultivo.
La aplicación de boro en el cultivo de maní puede realizarse de forma foliar o
al suelo. Estudios recientes han demostrado que la aplicación foliar de boro puede ser
más efectiva que la aplicación al suelo, ya que permite una absorción más rápida y
eficiente del nutriente por parte de las plantas (Machado et al., 2013). Sin embargo,
la dosis y el momento de aplicación deben ser cuidadosamente evaluados para evitar
la toxicidad por exceso de boro.
En Paraguay, la deficiencia de boro es un problema común en suelos arenosos
y ácidos, característicos de las zonas productoras de maní (Instituto Paraguayo de
Tecnología Agraria [IPTA], 2015). Esta deficiencia puede manifestarse en síntomas
como aborto floral, crecimiento reducido de las vainas, semillas pequeñas y de baja
calidad, corazón hueco en los granos y una disminución en el rendimiento. Para
prevenir o corregir esta deficiencia, se recomienda la aplicación foliar de boro antes
o al inicio de la floración (Pedelini & Monetti, 2022).
Bustos et al. (2022) evaluaron el efecto de la fertilización con boro y zinc en
dos cultivares de maní en condiciones de secano en Córdoba, Argentina. Encontraron
que la aplicación combinada de ambos micronutrientes aumentó significativamente
el rendimiento en grano, especialmente en el cultivar Granoleico. Además, la
fertilización con boro y zinc incrementó el contenido de azúcares totales en los
granos de maní (Bustos et al., 2022).
Méndez et al. (2022) también estudiaron el efecto de la fertilización con boro
y zinc en la calidad nutricional del grano de maní. Sus resultados mostraron que la
aplicación combinada de ambos micronutrientes aumentó el contenido de aceite y
vitamina E en los granos, especialmente en el cultivar ASEM 400 INTA.
6.2.14 Manejo de enfermedades
El manejo de enfermedades en el cultivo de maní (Arachis hypogaea L.) es
fundamental para asegurar un buen rendimiento y calidad del producto. Las
enfermedades fúngicas son las más importantes en este cultivo, siendo la viruela
temprana y tardía (causadas por Passalora arachidicola y Passalora personata,
respectivamente) las más comunes (Bongiovanni et al., 2022; Marín & March, 2005).
Estas enfermedades pueden causar defoliación, disminución del rendimiento y
afectar la calidad del grano.
El tizón del maní, causado por Sclerotinia minor y S. sclerotiorum, es otra
enfermedad importante que puede provocar la muerte de las plantas y reducir el
rendimiento (Marín & March, 2005). La podredumbre parda de la raíz, causada por
Fusarium solani, también es un problema común en el cultivo de maní,
especialmente en suelos compactados y con estrés hídrico (Oddino et al., 2008).
El manejo integrado de enfermedades en el maní incluye prácticas culturales,
como la rotación de cultivos con especies no hospedantes, el uso de variedades
resistentes y la eliminación de residuos de cosecha (Bongiovanni et al., 2022). El
control químico con fungicidas también es una herramienta importante, pero su uso
debe ser racional y selectivo para evitar el desarrollo de resistencia en los hongos
patógenos.
Es importante destacar que el manejo de enfermedades en el cultivo de maní
debe adaptarse a las condiciones locales y considerar las prácticas tradicionales de
los agricultores. En algunos casos el uso de fungicidas puede ser limitado debido a su
alto costo y a la falta de acceso a estos productos. Por lo tanto, es importante
promover el uso de prácticas culturales y biológicas que sean accesibles y sostenibles
para los pequeños productores.
El manual de buenas prácticas agrícolas para el cultivo de maní (Bongiovanni
et al., 2022) recomienda la rotación de cultivos, el uso de semillas de calidad tratadas
con fungicidas, la cosecha oportuna y el manejo adecuado de los residuos de cosecha
para prevenir enfermedades. Además, se destaca la importancia de monitorear el
cultivo para detectar tempranamente la presencia de enfermedades y tomar medidas
de control oportunas.
En el caso de la viruela del maní, el manual recomienda utilizar fungicidas
registrados y aplicarlos en el momento adecuado, siguiendo las indicaciones del
marbete y respetando los intervalos entre aplicaciones. También se sugiere evitar la
pulverización simultánea de fungicidas con herbicidas, ya que la mezcla puede
producir fitotoxicidad.
Para el control de enfermedades del suelo, como el tizón y la podredumbre de
la raíz, el manual recomienda la rotación de cultivos con gramíneas, como el maíz y
el sorgo, y la siembra directa para favorecer la actividad de microorganismos
antagonistas de los hongos patógenos.
Las enfermedades causadas por virus también pueden afectar al cultivo de
maní, aunque su incidencia en Paraguay es menor que la de las enfermedades
fúngicas. El virus del moteado del maní (PeMoV) y el virus del mosaico del pepino
(CMV) son los más comunes en el país (Lenardon & de Breuil, 2017). Estos virus
pueden transmitirse por semillas y pulgones, y causan síntomas como moteado,
clorosis y deformación de las hojas, lo que puede reducir el rendimiento y la calidad
del cultivo.
El manejo de las virosis en el maní se basa principalmente en medidas
preventivas, como el uso de semillas libres de virus y el control de los vectores
(pulgones) (Lenardon & de Breuil, 2017). También es importante considerar el uso
de variedades resistentes, aunque en Paraguay aún no se dispone de cultivares
comerciales con esta característica.
6.2.15 Control de malezas
El manejo de malezas es un componente importante en el cultivo de maní
(Arachis hypogaea L.), ya que estas compiten por recursos como agua, luz y
nutrientes, y pueden afectar negativamente el rendimiento y la calidad del cultivo
(Fernández et al., 2017).
En sistemas de producción convencionales, el control de malezas se realiza
principalmente mediante herbicidas (Daita, Gerardo, & Mulko, 2017). Sin embargo,
el uso excesivo de herbicidas puede generar problemas de resistencia en las malezas
y tener impactos negativos en el medio ambiente. Por lo tanto, es importante
implementar estrategias de manejo integrado de malezas (MIM), que combinen
diferentes métodos de control, como el control cultural, mecánico y químico
(Bongiovanni et al., 2022).
El control cultural incluye prácticas como la rotación de cultivos, el uso de
cultivos de cobertura y la siembra en épocas adecuadas para favorecer la
competitividad del cultivo de maní frente a las malezas (Daita et al., 2017). El
control mecánico puede ser una alternativa en etapas tempranas del cultivo, mediante
el uso de rastras o cultivadores, pero debe realizarse con precaución para evitar dañar
las plantas de maní (Bongiovanni et al., 2022).
La elección del herbicida adecuado es crucial para un control efectivo de las
malezas, también es importante considerar la selectividad del herbicida para el
cultivo de maní, así como su eficacia en el control de las principales malezas
presentes en la región.
6.2.16 Análisis económico
El análisis económico es clave para determinar la viabilidad y sostenibilidad
de los emprendimientos agrarios. Para ello, se consideran los siguientes elementos:
[Link] Costos:
Son los desembolsos monetarios necesarios para adquirir los bienes y servicios que
requiere el emprendimiento. Se dividen en:
Costos fijos: Son los que no varían independientemente del volumen de la
producción (ej., alquiler, impuestos).
Costos variables: Varian según el nivel de producción (ej., insumos, mano de
obra).
Costos de producción: Incluyen materia prima, mano de obra y cargos
indirectos, y se reflejan en los inventarios y el estado de resultados. (García,
2013; Horngren et al., 2015)
[Link] Ingresos
Representan el dinero que el emprendimiento recibe, principalmente por la venta de
productos o servicios. Es vital analizar su origen, cantidad y frecuencia. (Dietze,
2016; Sapag, 2014).
[Link] Egresos
Son las salidas de dinero que financian las operaciones del emprendimiento,
abarcando tanto costos fijos como variables. Es esencial examinar en detalle su uso,
monto y temporalidad. (Brealey et al., 2017).
[Link] Relación beneficio/costo
Este indicador compara los beneficios económicos del proyecto con los costos
incurridos, y se calcula dividiendo el valor presente de los beneficios netos entre el
valor presente de los costos. (Sapag, 2014;.
Para saber si un proyecto es viable bajo este enfoque, se debe considerar la
comparación de la relación B/C hallada con 1. Así:
Si B/C > 1, esto indica que los beneficios son mayores a los costos. Por lo tanto el
proyecto debe ser considerado ya que genera ganancias.
B/C = 1, indica que los beneficios son iguales a los costos. No hay ganancias. En
algunos casos los proyectos que tienen este resultado por un tiempo y luego, según
determinados factores como la disminución de costos, podría tener un resultado
superior a 1.
B/C < 1, significa que los costos son mayores a los beneficios. En ese caso el
proyecto
no debe ser considerado. (Santacruz, 2017)
[Link] Margen neto
También conocido como utilidad neta, es el remanente después de deducir todos los
costos. Este valor sirve para retribuir aspectos no contabilizados en los costos, como
la toma de decisiones y la gestión del riesgo por parte del emprendedor. (Dietze,
2016).
6.3 Definición de términos
• Aflatoxinas: Micotoxinas producidas por hongos del género Aspergillus, que
pueden contaminar los granos de maní y causar problemas de salud en
humanos y animales (Chávez, 2019).
• Análisis económico: Evaluación de los costos y beneficios de una actividad
agrícola para determinar su rentabilidad y viabilidad (Loza & Pinargote,
2024).
• Blancheado: Proceso de remoción del tegumento (piel) de los granos de maní
mediante calor y fricción (Pedelini & Monetti, 2022).
• Boro (B): Micronutriente esencial para el crecimiento y desarrollo del maní.
Juega un papel importante en la polinización, el desarrollo de vainas y
semillas, la fijación de nitrógeno y la resistencia a enfermedades (Marschner,
2012; Shorrocks, 1997).
• Calidad comercial: Conjunto de características del maní que determinan su
valor en el mercado, como el tamaño, la forma, el color, la ausencia de
defectos y la composición química (Pedelini & Monetti, 2022).
• Calidad del grano: Conjunto de características físicas, químicas y biológicas
que determinan el valor comercial del grano de maní, como el tamaño, la
forma, el color, la ausencia de daños y el contenido de aceite y proteínas
(Pedelini & Monetti, 2022).
• Control biológico: Método de control de plagas que utiliza organismos vivos,
como insectos depredadores o parásitos, para reducir la población de plagas
(Morán, 2021).
• Control cultural: Método de control de plagas y enfermedades que se basa en
prácticas agrícolas, como la rotación de cultivos y el uso de variedades
resistentes (Bongiovanni et al., 2022).
• Control químico: Método de control de plagas y enfermedades que utiliza
productos químicos (pesticidas) (Bongiovanni et al., 2022).
• Cosecha: Proceso de recolección de los frutos o granos maduros de un cultivo
(Bongiovanni et al., 2022).
• Cultivar: Variedad de planta obtenida mediante mejoramiento genético y que
posee características distintivas y estables (Pedelini & Monetti, 2022).
• Cultivo de cobertura: Práctica agrícola que consiste en sembrar una especie
vegetal (generalmente de rápido crecimiento) para cubrir el suelo y protegerlo
de la erosión, mejorar su estructura y fertilidad, y controlar malezas
(Bongiovanni et al., 2022).
• Deficiencia de nutrientes: Condición en la que las plantas no reciben la
cantidad suficiente de un nutriente esencial, lo que puede afectar su
crecimiento, desarrollo y rendimiento (González, 2018).
• Dosis: Cantidad de fertilizante aplicada por unidad de superficie,
generalmente expresada en kilogramos por hectárea (kg/ha) (Chávez, 2019).
• Enfermedades fúngicas: Enfermedades causadas por hongos que pueden
afectar al maní, como la viruela temprana y tardía, el tizón y la podredumbre
de la raíz (Bongiovanni et al., 2022).
• Fertilización: Práctica agrícola que consiste en aportar nutrientes al suelo para
mejorar el crecimiento y rendimiento de los cultivos (Cedeño, 2023).
• Fertilizante a base de boro: Producto que contiene boro en una forma
disponible para las plantas, utilizado para corregir deficiencias de este
micronutriente en el suelo (Bustos et al., 2022).
• Fijación de nitrógeno: Proceso biológico llevado a cabo por bacterias
específicas que transforman el nitrógeno atmosférico (N2) en amonio
(NH4+), una forma que las plantas pueden utilizar como nutriente (Cardoza
& Ruiz, 2019).
• Ginóforo: Tallo especializado que se desarrolla después de la fertilización de
la flor del maní y que lleva el ovario al suelo para la formación de la vaina
(Cedeño, 2023).
• Labranza convencional: Sistema de siembra que implica la remoción y volteo
del suelo mediante arado y rastra (Marquínez, 2020).
• Labranza mínima: Sistema de siembra que reduce al mínimo la alteración del
suelo, utilizando herramientas que solo remueven la capa superficial
(Marquínez, 2020).
• Leguminosa: Familia de plantas que incluye al maní, caracterizadas por su
capacidad de fijar nitrógeno atmosférico a través de la simbiosis con bacterias
(Cedeño, 2023).
• Malezas: Plantas no deseadas que crecen en el cultivo y compiten con el maní
por recursos como agua, luz y nutrientes (Fernández et al., 2017).
• Maní (Arachis hypogaea L.): Es una planta leguminosa anual que se cultiva
por sus semillas comestibles y oleaginosas (Cedeño, 2023).
• Manejo integrado de plagas (MIP): Estrategia de control de plagas que
combina diferentes métodos, como el control cultural, biológico y químico,
para reducir la incidencia de plagas y minimizar el uso de pesticidas
(Miranda, Ruiz, & Suazo, 2009).
• Micronutrientes: Nutrientes esenciales para las plantas que se requieren en
pequeñas cantidades, como el boro (B) y el zinc (Zn) (Chávez, 2019).
• Micorrizas: Asociación simbiótica entre un hongo y las raíces de una planta.
El hongo ayuda a la planta a absorber nutrientes del suelo, mientras que la
planta proporciona al hongo carbohidratos (Morán, 2021).
• Nódulos: Bultos formados en las raíces de las leguminosas por la simbiosis
con bacterias fijadoras de nitrógeno (Cardoza & Ruiz, 2019).
• Plaga: Organismo que causa daño a las plantas cultivadas, como insectos,
ácaros, nematodos y hongos (Giayetto, 2017).
• Rentabilidad: Capacidad de una actividad agrícola para generar ganancias
económicas (Loza & Pinargote, 2024).
• Rendimiento: Cantidad de producto cosechado por unidad de superficie,
generalmente expresado en kilogramos por hectárea (kg/ha) o toneladas por
hectárea (t/ha) (Cedeño, 2023).
• Rizobacterias: Bacterias beneficiosas que habitan en la rizosfera (zona del
suelo cercana a las raíces de las plantas) y que pueden promover el
crecimiento vegetal a través de diversos mecanismos, como la fijación de
nitrógeno, la solubilización de fósforo y la producción de fitohormonas
(Morán, 2021).
• Rotación de cultivos: Práctica agrícola que consiste en alternar diferentes
cultivos en un mismo terreno a lo largo del tiempo, para mejorar la fertilidad
del suelo, controlar plagas y enfermedades, y reducir la erosión (Bongiovanni
et al., 2022).
• Runner: Variedad de maní ampliamente cultivada, caracterizada por su alto
rendimiento y calidad de grano, utilizada principalmente para la producción
de mantequilla de maní (Pedelini & Monetti, 2022).
• Siembra directa: Sistema de siembra que no requiere la preparación previa del
suelo mediante labranza (Bongiovanni et al., 2022).
• Silo: Estructura diseñada para el almacenamiento de granos a granel, que
permite mantener la calidad del producto por largos periodos de tiempo
(Pedelini & Monetti, 2022).
• Sistema de labranza: Conjunto de prácticas agrícolas que se realizan para
preparar el suelo para la siembra, como la arada, la rastra y el surcado
(Marquínez, 2020).
• Suelo arenoso: Tipo de suelo con predominio de partículas de arena, que se
caracteriza por su baja capacidad de retención de agua y nutrientes
(González, 2018).
• Toxicidad de nutrientes: Condición en la que las plantas reciben una cantidad
excesiva de un nutriente, lo que puede causar daños y afectar su crecimiento
y rendimiento (Bustos et al., 2022).
• Vaina: Fruto del maní, que contiene las semillas (granos) en su interior
(Cedeño, 2023).
• Zinc (Zn): Micronutriente esencial para el crecimiento y desarrollo del maní.
Participa en la síntesis de proteínas, la regulación hormonal y la resistencia a
enfermedades (Bustos et al., 2022).
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
AGÜERO, A., & AGÜERO, J. 2023. Niveles de fertilización con boro y
magnesio en el cultivo de la soja glycine max l., distrito de santa rosa del
aguaray. revista informativa del III jornada de socialización científica"
producción vegetal y animal ambientalmente sostenible". Disponible en:
[Link]
ALFONSO, A., & FLECK, L., 2023. Efecto de diferentes niveles de
fertilización compuesta en dos híbridos de maní Arachis hypogaea L en el
distrito de D. Juan Manuel Frutos. revista informativa del III jornada de
socialización científica" producción vegetal y animal ambientalmente
sostenible", 11-13. Disponible en:
[Link]
BACA, G. 2022. Evaluación de proyectos. Disponible en:
[Link]
BARBIERI, P., SAINZ, H., ECHEVERRIA, H., SALVAGIOTTI, F.,
FERRARIS, G., SANCHEZ, H., ... & BUSTOS, A. 2018. Respuesta del
cultivo de soja (glycine max.) al agregado de zinc y boro. Disponible en:
[Link]
BARRIOS, D. 2018. Diferentes dosis de fertilizantes químicos en el cultivo
de maní (Arachis hypogaea L.). Universidad San Carlos, Carrera de
Ingeniería Agronómica. Disponible en:
[Link]
codbiblio=USC&orderby=&mode=full&last_mode=brief&last_limit=15&las
t_next_rec=1&last_cclquery=ti%3D%28Arachis+or+hypogaea
%29&last_codbiblio=TODAS&last_cant_total_reg=10&cclquery=ln
%3D189071742&sintaxis=XML
BENGOLEA, B., & RATTO, S. 2015. Ensayo de fertilización y rendimiento
del cultivo de soja en la Pampa Ondulada:¿ Boro o Nitrógeno?. Agronomía &
Ambiente, 35(1). Disponible en:
[Link]
BIAI, A., DE ARAÚJO COSTA, C., DA LUZ, L., BRAGA, V., &
MARQUES, A. 2021. Avaliação das características agronômicas e produtivas
de acessos de amendoim sob adubação orgânica. Revista em Agronegócio e
Meio Ambiente, 14(Supl. 1), 1-12. Disponible en:
[Link]
Avaliacao_das_caracteristicas_agronomicas_e_produtivas_de_acessos_de_a
mendoim_sob_adubacao_organica/links/634c6d959cb4fe44f32e23bb/
Avaliacao-das-caracteristicas-agronomicas-e-produtivas-de-acessos-de-
[Link]?_sg
%5B0%5D=started_experiment_milestone&origin=journalDetail&_rtd=e30
%3D
BREALEY, R., MYERS, S., & ALLEN, F. 2018. Princípios de Finanças
Corporativas-12. AMGH. Disponible en: [Link]
hl=es&lr=&id=t0xaDwAAQBAJ&oi=fnd&pg=PR1&dq=Brealey,+R.+A.,
+Myers,+S.+C.,+%26+Allen,+F.+(2017).
+Principios+de+finanzas+corporativas.+(12a.+ed).+M%C3%A9xico+D.F.:
+McGraw+Hill+Education.&ots=nn6UiEnRlv&sig=2M-
5R4wAaIo7YNVM551aLfWflZI
BUSTOS, A., MARTINEZ, M., HARO JUAREZ, R., MÉNDEZ, F.,
AGUILAR, R., SILVA, M., ... & ALVAREZ, C. 2022. Efecto de la
fertilización con zinc y boro sobre el rendimiento y el contenido azúcares en
el grano de maní. Disponible en:
[Link]
BUSTOS, A., MARTINEZ, M., HARO, R., MÉNDEZ, F., AGUILAR, R.,
SILVA, M., ... & ALVAREZ, C. 2022. ¿ El zinc y el boro son limitantes para
el cultivo de maní?. Disponible en:
[Link]
CASTELLANOS, J. 2014. El boro en la nutrición de los cultivos. Hojas.
Disponible en:
[Link]
_de_los_Cultivos20191116-[Link]
CASTRO, E. 2021. Efecto de la aplicación foliar de fosforo sobre el
rendimiento y control de plagas en el cultivo de mani (Arachis hypogaea L.)
en Huanta. Disponible en: [Link]
CEDEÑO, S. 2023. Niveles de fertilización en el cultivo de maní (Arachis
hypogaea L.) (Doctoral dissertation). Disponible en:
[Link]
CHÁVEZ, K. 2019. Fertilización con nitrógeno y micronutrientes en el
cultivo de maní (Arachis hypogaea L.) variedad INIAP 380, cantón Santa
Ana, provincia de Manabí (Doctoral dissertation). Disponible en:
[Link]
CHACHI, S., & ESTEFI, J. 2023. Humus de lombriz en el rendimiento de
maní (Arachis hypogaea L.), en condiciones agroclimáticas de Tocache–Alto
Huallaga. Disponible en: [Link]
DIETZE. 2016. Diseño y Evaluación de Proyectos. Asunción – Paraguay.
Editado por el autor. Relación Beneficio/Costo (R B/C).
DIETZE. 2016. Política y Técnica de Financiamiento Agropecuario y del
Agro negocio. Asunción – Paraguay. Editado por el autor. Relación
Beneficio/Costo (R B/C).
DIETZE, R. 2016. Evaluación de proyecto. In: Diseño y Evaluación de
proyectos. Paraguay, Editado por el autor. 102 – 105
ENCISO, C., & GONZÁLEZ, J. 2023. Investigaciones en batata, poroto,
maní y cucurbitáceas en el Chaco Central. Disponible en:
[Link]
372282961_Investigaciones_en_batata_poroto_mani_y_cucurbitaceas_en_el
_Chaco_Central/links/64ade069c41fb852dd6a1dce/Investigaciones-en-
[Link]
FÉLIX, M. 2020. Influencia de la labranza del suelo en el cutivo de maní
(Arachis hypogaea), Jujan, Guayas (Doctoral Dissertation, Universidad
Agraria del Ecuador). Disponible en:
[Link]
%20WILLIAM%20F%C3%[Link]
GARCÍA, J. 2013. Contabilidad de costos. McGraw-Hill Interamericana.
Disponible en: [Link]
sa=t&source=web&rct=j&opi=89978449&url=[Link]
content/uploads/2016/11/Contabilidad-de-costos-3ra-Edici%25C3%25B3n-
Juan-Garc%25C3%25ADa-Col
%25C3%[Link]&ved=2ahUKEwjihpGxoayHAxUyqJUCHXY7DTYQF
noECBUQAQ&sqi=2&usg=AOvVaw3KYp9rrdLMnsnGtao5TnCP
GONZÁLEZ, A. 2018. Fertilización con boro en trigo, soja y sésamo en
suelos de diferentes texturas. Disponible en:
[Link]
HORNGREN, C., DATAR, S., & RAJAN, M. (2015). Contabilidad de costos:
un enfoque gerencial. (15a. ed). México D.F.: Pearson Educación. Disponible
en: [Link]
gC&oi=fnd&pg=PR13&dq=Horngren,+C.+T.,+Datar,+S.+M.,+%26+Rajan,
+M.+V.+(2015).+Contabilidad+de+costos:+un+enfoque+gerencial.+(15a.
+ed).+M%C3%A9xico+D.F.:+Pearson+Educaci
%C3%B3n.&ots=PKyWD2Hc6v&sig=aJgnFgJUYhaVExiq_1XS6sNgei8
HUANCA, I. 2021. Efecto de la fertilización nitrogenada sobre el
rendimiento y calidad externa del grano del maní (Arachis hypogaea L.) en
Tingo María-Tulumayo. Disponible en:
[Link]
a3e1c27359d0
LOZA, J., & PINARGOTE, J. 2024. Efectividad agronómica y económica de
la fertilización líquida y granulada en maní (Arachis hypogaea L.) en el valle
del río Carrizal (Bachelor's thesis, Calceta: ESPAM MFL). Disponible en:
[Link]
MACIEL, A., ALVAREZ, J., NIZ, A., OVIEDO, M., ÁVALOS, D., &
LOVERA, E. 2024. Productividad del Maní (Arachis hypogaea L.) con la
aplicación de fertilizantes orgánicos. Revista Alfa, 8(23), 316-330. Disponible
en: [Link]
MÉNDEZ, F., BUSTOS, A., HARO, R., AGUILAR, R., SILVA, M.,
VIGLIANO, M., ... & MARTINEZ, M. 2022. Variación de la calidad
nutricional del maní por efecto de la fertilización con zinc y boro. Disponible
en: [Link]
MONTERO, J. 2020. Importancia nutricional y económica del maní ( Arachis
hypogaea L. ). Revista de Investigación e Innovación Agropecuaria y de
Recursos Naturales, 7(2), [Link] en:
[Link]
16182020000200014&script=sci_arttext
MORAN, N. 2021. Comportamiento agronómico del cultivo de maní
(Arachis hypogaea L.) con aplicación de microorganismos benéficos
(Micorrizas y Rizobacterias) (Bachelor's thesis, Jipijapa. UNESUM).
Disponible en:
[Link]
%20-MORAN%20%20feb%2025%20del%[Link]
PEDELINI, R., & MONETTI, M. 2022. Maní: Guía práctica para su cultivo.
EEA Manfredi, INTA. Disponible en:
[Link]
SAPAG, N. 2014. Proyectos de inversión. Formulación y evaluación. (2a.
ed). México D.F.: Pearson Educación. Disponible en:
[Link]
%206ta%20edici%C3%[Link]
SPERANZA, C. 2018. Efecto del de tres tipos de insecticidas en el control
de. Universidad San Carlos, Carrera de Ingeniería Agronómica. Disponible
en: [Link]
codbiblio=USC&orderby=&mode=full&last_mode=brief&last_limit=15&las
t_next_rec=1&last_cclquery=ti%3D%28Arachis+or+hypogaea
%29&last_codbiblio=TODAS&last_cant_total_reg=10&cclquery=ln
%3D189071692&sintaxis=XML
VENTIMIGLIA, L., TORRENS, L., & SELVA, V. 2018. Fertilización no
convencional en soja. AER 9 de Julio, Estación Experimental Agropecuaria
Pergamino, INTA. Disponible en:
[Link]