Civil Cuadra
Civil Cuadra
ACTOS JURIDICOS
Derecho Civil.
El curso se dividirá en dos partes; actos jurídicos y contratos. En cuanto a los actos jurídicos
realizaré una síntesis de la primera parte.
3. Revisaremos Los Requisitos de los actos jurídicos. Hay ciertos requisitos que deben presentarse
para que el acto jurídico exista y ciertos requisitos para que dicho acto valga (Requisitos de
existencia y validez).
6. Efectos de la nulidad. Lo que provoca que las partes deban volver al estado anterior a la
celebración del acto.
8. Modalidades de los actos jurídicos. Son circunstancias especiales que las partes acuerdan.
INTRODUCCIÓN
1. Teoría del Acto Jurídico:
l. La teoría del acto jurídico pretende explicar los fundamentos y reglas comunes a los actos
jurídicos, cualquiera que sea su especie (testamento, pago, matrimonio, compraventa,
transacción, etc.).
II. El fundamentos de los actos jurídicos surge del Principio de la autonomía de la voluntad (uno de
los principios de la contratación). Este principio lo reconocen ciertas disposiciones del Código Civil
(CC). Existen 3 normas que regulan el Principio de la autonomía de la voluntad:
III. Si uno revisa el CC, este desconoce el término de “Teoría general del AJ”
IV. Pese a lo anterior, la teoría se construye de la teoría general del contrato. Es decir, La doctrina
elaboró la teoría del acto jurídico a partir de ciertas disposiciones que están en el libro IV del CC.
Esto quiere decir que, dichos artículos presentan las normas que sirven de base para la teoría que
fue ideada por la doctrina.
-La autonomía de la Voluntad es “la Libertad del individuo para determinar” su futuro o lo que
quiera.
Para ellos, el negocio jurídico no es sino aquella manifestación de la voluntad del hombre,
cuyos efectos son queridos por su autor.
En cambio, se entiende que el Acto Jurídico incorpora además a la manifestación de la
voluntad en que los efectos no son queridos por su autor. (Ej.
Edificación/Plantación/Siembra).
-Doctrina nacional:
No reconoce mayoritariamente el concepto de Negocio Jurídico.
Prima el concepto de Acto Jurídico, donde puede que sus efectos sean o no queridos por
el autor.
Por lo tanto, para nosotros, el concepto aceptado es el de AJ.
4. Los Hechos:
-Los Hechos son “cosas que suceden” (RAE).
-ORIGEN: Los hechos pueden tener 2 orígenes: Pueden originarse de la naturaleza (lluvia) o del
hombre (contrato).
-CLASES:
B) FINALIDAD:
Crear (ej. contrato) adquirir (ej. tradición) derechos y obligaciones.
Modificar derechos existentes (ej. Constitución de un usufructo). *Usufructo: Conceder a otro el
derecho de usar y gozar una cosa que es mía. (es decir, como dueño puedo usar, gozar y disponer esa cosa, pero tras el
usufructo me quedé con la disposición).
Transferir o transmitir derechos u obligaciones (ej. Por la tradición se transfieren derechos
de una parte que se llama tradente a otra que se llama adquirente) ej. Testamento; donde
una persona adquiere a bienes de otro).
Extinguir derechos y obligaciones (ej. El pago o la renuncia de un derecho; es decir, “te
debía 100 pesos y te los pagué, por lo tanto, extinguí la obligación del pago que te debía”.
2. AJ Patrimoniales y de Familia:
Estas clasificaciones atienden a la finalidad del AJ
AJ Gratuito: Es aquel que cede o beneficia a una sola de las partes. (EJEMPLO: La
donación; si yo voy y te regalo un libro, existe un solo beneficiario. El que entregó el libro
experimenta una perdida en su patrimonio, puesto que no recibió nada a cambio).
AJ Oneroso: Es aquel que cede en beneficio de ambas partes. (EJEMPLO: La
compraventa; Ambas partes resultan beneficiados, donde el comprador se beneficia se la
cosa que recibe y el vendedor se beneficia por el dinero que obtuvo tras la venta).
-DISCUSIÓN:
-Se discute esto último con el “beneficio”, es decir, ¿Qué carácter tendrá este
beneficio? ¿Lo que se reciba de la otra parte, será algo objetivo o subjetivo? Para resolver
tal interrogante es importante conocer un poco de teoría:
Teoría subjetiva: De acuerdo con lo que señala la teoría subjetiva, se
dice que el contrato es oneroso desde que existe el propósito de una de
las partes a beneficiar a la otra, aunque en definitiva ese beneficio no se
produzca. Es decir “yo tuve toda la intención de beneficiarte y eso hace
que el acto sea oneroso, sin importar si tal beneficio no se produce al
final”.
Teoría objetiva (Principal precursor fue Planiol): Esta teoría nos
enseña que el acto jurídico es oneroso cuando el beneficio realmente se
produzca, de lo contrario, si no hay un incremento patrimonial, el acto
jurídico es gratuito.
-Sabiendo esto… Nuestro Código Civil, ¿Qué vertiente sigue? Nuestro Código Civil
sigue la teoría objetiva. Esto se visibiliza en dos artículos; el artículo 1398 y 1405.
4. AJ Entre vivos y por causa de muerte:
Esta clasificación atiende a la necesidad del fallecimiento de una de las partes para que el acto
jurídico nazca.
5. AJ Formales y Consensuales:
AJ Formal: Acto jurídico que requiere de la observancia de formas y requisitos especiales
para el nacimiento, la validez, la prueba o la publicidad del acto. Por ejemplo: La
compraventa es un contrato que se perfecciona por el consentimiento de las partes en la
cosa y el precio. En el caso de la compraventa de inmuebles, se requiere el otorgamiento
de una escritura pública (ósea una formalidad), esto quiere decir que no basta que las
partes se pongan de acuerdo en la cosa y el precio de esa cosa, sino que, por mandato del
artículo 1801 del CC, usted tiene que celebrar la compraventa mediante una escritura
pública. Otro ejemplo; según lo planteado en el artículo 1554 del CC, que regula el
contrato de promesa y que esta ha de estar por escrita. Por lo tanto, la promesa ¿es un
contrato consensual o formal? Es formal, debido a que tiene como requisito que conste
como escrito.
AJ Consensuales (o no solemne): Es aquel donde la voluntad o consentimiento puede
expresarse sin recurrir a una formalidad. Por ejemplo: La compraventa de un chicle, un
mueble. Es importante tener en cuenta que los actos consensuales surgen a partir de la
autonomía de la voluntad, debido a que ellos son la expresión patente de la autonomía de
la voluntad y solo se requiere de la voluntad para que el acto nazca. En ocasiones, estos
actos presentan el problema de que no cuentan con una prueba que certifique el acto
jurídico.
*Aclaración del profesor: Las camionetas se venden como se venden los muebles (un acuerdo entre las partes), lo que
sucede es que existe un registro nacional de vehículos motorizados, donde, por orden legal, se anotan las transferencias de
las camionetas (aunque todo esto lo veremos a profundidad más adelante).
A) Elementos de la esencia: La doctrina menciona los elementos de la esencia, los cuales son
“propios de todo acto o contrato”. Los elementos de la esencia de todo acto o contrato se suelen
confundir con los requisitos de existencia de los AJ. Debemos saber que, si falta un elemento de la
esencia de todo AJ, su falta acarrea la inexistencia o nulidad absoluta. ¿Por qué digo esto? Si hay
un elemento de la esencia que no se verificó, que no se produjo, el acto va a ser sancionado y será
susceptible de ser llamado “inexistente” o “nulo”. ¿Por qué hago tal distinción? Porque, más
adelante veremos que, doctrinariamente existe una distinción/discusión que encabezan dos
autores que son Luis Claro Solar, defensor de la inexistencia y Arturo Alessandri, defensor de la
nulidad absoluta.
Por otro lado, también se distingue un tipo de elemento de la esencia, que se conocen como
“especiales de cada acto o contrato”. Por ejemplo: En la compraventa, ¿Qué será esencial? La cosa
y el precio de esa cosa. Ejemplo 2: en el matrimonio, lo esencial será un hombre y una mujer.
Ejemplo 3: 2219 inciso II CC. Si falta un elemento de la esencia “especial de cada contrato”, su
sanción será conforme al artículo 1444 CC. Esto es clave; si falta un elemento esencial de cada acto
o contrato, el acto jurídico no producirá efecto alguno o desencadena en otro distinto. Por
ejemplo; a la compraventa que le falte precio se sancionará conforme al artículo 1444 y, por lo
tanto, el contrato no producirá efecto alguno.
C) Elementos accidentales (artículo 1444 CC): Son aquellos elementos que se deben integrar a
través de cláusulas, debido a que no son ni de la esencia ni de la naturaleza. Por ejemplo: Las
modalidades; recordemos que las modalidades son una clase de condición que es integrada por las
partes en virtud de una cláusula especial. “no me entregues la coca cola ahora, entrégamela en la
tarde” o “entrégame la coca cola ahora y te la pago después”.
A) Requisitos de existencia del AJ: Aquellos que necesariamente deben existir para que el AJ
nazca a la vida del derecho. La ley lo señala. ¿Cuáles son estos requisitos de existencia que regula
la ley?
La voluntad o consentimiento
El objeto
La causa
Las solemnidades (en los casos que la ley las requiere)
Recuerden esto: Si se omite algún requisito de existencia del AJ su sanción será la nulidad absoluta
o la inexistencia (dependiendo de la doctrina).
B) Requisitos de validez del AJ: Son aquellos que se requieren para que el acto sea eficaz, es
decir, que el acto, una vez nacido, puede subsistir válidamente. Son:
*Esto es clave: si falta el objeto; nulidad absoluta o inexistencia (el objeto es un requisito de
existencia), si falta la causa habrá como sanción nulidad absoluta (causa es requisito de
existencia), si falta causa licita habrá como sanción una nulidad absoluta o una nulidad relativa
(causa relativa requisito de validez).
Esta clasificación que reconoce entre requisitos de existencia y requisitos de validez es criticada
por la doctrina (por aquí arranca una de las críticas a la teoría de la inexistencia) debido a que
algunos autores dicen “el artículo 1445 solo regula a los requisitos de validez, los requisitos de
existencia surgen de la construcción doctrinaria de este artículo, pero no están mencionadas de
forma expresa”.
1. REQUISITOS DE EXISTENCIA:
(1). LA VOLUNTAD:
A. DEFINICIONES:
Tiene muchos significados; La voluntad se define como el “ordenamiento
jerárquico de nuestro deseo”
“Facultad de hacer o no hacer lo que se desea”
B. REQUISITOS QUE DEBE TENER:
1. Requisitos para que la voluntad tenga relevancia jurídica:
El primer requisitos es que la voluntad debe exteriorizarse y salir del
fuero interno, la voluntad debe ser conocida por los demás. La
exteriorización puede ser de dos formas:
Expresa: Es aquella que se da a conocer de una manera
inequívoca directamente.
Tácita: También debe ser univoca. Ejemplo: si en un quiosco sale
“sacar a 100”, yo tomo 100 y los entrego. En este caso, mi
voluntad es que tengo la voluntad de comprar la cosa que vale
100 pesos y jamás lo dije expresamente, solo se derivó de la
circunstancia que llevé a cabo.
-Ambas voluntades tienen el mismo valor (ej. 1241 CC, 2124 CC).
Salvo que la ley requiera voluntad expresa. Por ejemplo; En los
contratos solemnes se sostiene que la compraventa se debe
realizar mediante escritura pública (aquí se requiere
necesariamente una voluntad expresa). Ejemplo 2: en el artículo
1465 del CC, la ley requiere voluntad expresa.
El silencio no constituye una forma de manifestación de voluntad.
La regla general en derecho es que el silencio no constituye
manifestación de la voluntad, salvo que la ley le de valor al
silencio, por ejemplo, en el artículo 1233 y 2125 del CC, donde se
hace evidente que la ley le otorga valor al silencio. Existe otra
excepción, la cual corresponde a la circunstancia en la que las
partes le den valor al silencio, con la aplicación de la regla de la
autonomía de la voluntad, por ejemplo; la prórroga de los
contratos, porque si tenemos un contrato que está celebrado a 1
año, pero las partes, en el mismo contrato, convienen que el
contrato se va a prorrogar 1 año si una de las partes no le avisa a
la otra, con una anticipación de x días. Además, existe otra
excepción, que corresponde a la del silencio circunstanciado, es
decir, que habrá ciertos casos donde se ha resuelto a nivel
jurisprudencial que el silencio de una persona, siempre que esté
rodeado de ciertas circunstancias adicionales, hace presumir
cierta voluntad de esa persona.
El silencio puede producir otros efectos distintos y fuera
del ámbito de la formación del consentimiento:
1. El silencio puede ser base de obligación de responder,
ya sea en sede extracontractual (artículo 2314 del CC; por
ejemplo, “si yo voy en mi auto y lo atropello a alguien y a
nosotros no nos une ningún vínculo contractual, mi deber
de indemnizarle los daños generados por el choque surge
del deber que establece dicho artículo) y sede contractual
(artículo 1858 del CC; se refiere a la responsabilidad que
emana de un contrato o se deriva del incumplimiento de
una obligación contractual. Por ejemplo, si yo como
vendedor no te digo a ti los defectos que tiene la cosa que
estás comprando, mi silencio puede eventualmente
engendrar responsabilidad para mí de quedarme callado).
2. El silencio o la inacción se relaciona con prescripción
adquisitiva o extintiva. La prescripción adquisitiva es un
modo para adquirir el dominio, mientras que, la
prescripción extintiva es el modo de extinguir una
obligación.
El segundo requisito es que la voluntad debe ser real y seria, es decir, dar
cuenta de que yo realmente me quiera obligar contigo.
La voluntad debe perseguir la producción de efectos jurídicos, es
decir, amparar o conseguir un fin que el derecho reconozca, si no,
la voluntad no tendrá relevancia jurídica.
No es seria la voluntad manifestada en broma (“jocandi causa”) o
que no pretende obligar (ejemplo: matrimonio en obra de teatro,
cine, etc.)
Del artículo 1465 del CC, nosotros entendemos que surge ese
deber del ordenamiento de que la voluntad sea seria
2. Requisito para que la voluntad sea eficaz (produzca efectos queridos):
El primer requisito es que debe ser emitida por una persona capaz y lo segundo es
que debe estar exenta de vicios.
1. LA OFERTA:
La oferta es un acto que realiza el oferente, considerando que es un acto, por el cual, la
persona actúa por cuenta propia, podemos reconocerlo como un acto unilateral.
Un acto unilateral donde el oferente propone la celebración de un contrato u otra
convención.
Para que sea eficaz, debe cumplir ciertos requisitos:
1. La oferta debe ser completa:
Tiene que formularse de tal forma que basta simple aceptación de la
persona a quien se dirige para que el AJ se perfeccione. El oferente debe
transmitir la oferta de manera completa. Por ejemplo: En una
compraventa deben presentarse la cosa y el precio de ella.
Debe contener, al menos, elementos esenciales del AJ propuesto.
2. La oferta debe ser seria:
Lo que se ofrece debe perseguir el cumplimiento de un fin reconocido por
el Derecho.
Que se dé cuenta del ánimo del autor de celebrar el AJ.
CLASES DE OFERTA:
Oferta expresa: Esta puede ser…
1. Verbal o “entre presentes”:
Debe contestarse y aceptarse en el mismo acto. “te ofrezco y en el
mismo acto, debes responder”
2. Escrita:
Es aquella en la que, el oferente y el aceptante, se encuentran en
el mismo lugar, pero la formula por un medio escrito; como correo
electrónico, cartas, memes. Si las partes se encuentran en el
mismo lugar (misma región, comuna, etc.) debe contestarse
dentro de 24 horas para aceptar. Si nada se dice en 24 horas, no
hay oferta ni aceptación.
Si el oferente y el acertante se encuentran en lugares distintos, el
aceptante debe contestar dentro del plazo que se denomina “a
vuelta de correo”.
El oferente puede arrepentirse entre el envío y la aceptación, es
decir, yo te envié algo y no lo has aceptado, en ese plazo yo me
puedo retractar de la oferta y dicha retractación es conocida
como retractación tempestiva. Pero esa retractación impone
responsabilidad (art. 100). Se impone al oferente la obligación de
dar pronto aviso de su retractación. “Es como en Rappi, debido a
que es posible cancelar un pedido en el momento previo de que
este sea preparado”. La excepción de esa del artículo 100 la
encontramos dentro del artículo 99 del Código de Comercio. Este
artículo sostiene que existen dos circunstancias que corresponden
a excepciones a estos casos; Primero, dado el caso de que, si yo le
dije a la otra parte que la esperaría 5 días, yo por 5 días no me
puedo retractar porque todavía está pendiente el plazo para que
el otro acepte. En el segundo caso, cuando yo te hago la oferta y
te digo “oye, te ofrezco venderte algo y te lo voy a guardar por 5
días”, aquí yo no podría ofrecérselo a un tercero.
Según el artículo 101 del Código de Comercio, si en el tiempo
intermedio, el oferente pasa a ser incapaz, la oferta se extingue
por nulidad. Lo mismo ocurre en caso de muerte. Si la aceptación
se da de forma oportuna y la aceptación es pura y simple, es decir,
que a tu oferta le dije que bueno, en ese caso nace el acto y se
forma el consentimiento. Pero ¿Qué pasaría si le compro una
bicicleta en 100 y la otra parte me dice que no, pero que me la
puede vender a 150? En ese caso ¿se formó consentimiento
respecto del acto que yo ofrecí? NO, porque no se formó el
consentimiento (de forma pura y simple) y porque hay una nueva
oferta. Entonces, esta nueva oferta es una que revisa el primitivo
acertante al primitivo oferente, que se transforma y toma el lugar
del otro en el fondo; ahora hay un nuevo oferente y el otro es el
nuevo aceptante.
Oferta tácita: Es aquella que se deriva de ciertas circunstancias. Por ejemplo:
exhibir las mercaderías en los quioscos indicando el precio. De este modo, yo
como vendedor, estoy exponiendo una oferta. Oferta que se puede retractar
siguiendo lo establecido en los artículo 100 y 101 del Código de Comercio.
Oferta a persona determinada: Es aquella que se realizará a una persona
específica, no al público en general. Se aplica de acuerdo con lo señalado por el
artículo 105 del Código de Comercio. Cuando hago una oferta a persona
determinada se realiza por medio de reclames, avisos, catálogos, insertos en los
diarios, etc.
Oferta a persona indeterminada: Es aquella que no es obligatoria para
quien las hace. Cuando hago una oferta a persona indeterminada se realiza por
medio de reclames, avisos, catálogos, insertos en los diarios, etc. En este caso, el
proveedor (en materia de libre del consumidor) está obligado a respetar la oferta
formulada y el precio ofrecido. En este caso, la ley intenta cautelar y de
salvaguardar a los consumidores, debido a que ellos se encuentran en una
posición des privilegiada con respecto al proveedor. (es una norma “Protectora de
personas”, como el código del trabajo).
La oferta es “obligatoria” para el oferente, en los siguientes casos (artículo 99 del
código de comercio). En otras palabras ¿Cuándo no se puede retractar?
1. Cuando al hacer la oferta se hubiera obligado a esperar contestación
2. Cuando al hacer la oferta se hubiera obligado a no disponer del objeto del
contrato, si no después de aceptada la oferta
3. Cuando el oferente se hubiera obligado a esperar contestación dentro de un
determinado plazo
En caso de que se revoque la oferta, habiéndose obligado por ella, la revocación será
intempestiva o inoportuna.
2. LA ACEPTACIÓN:
Es un AJ unilateral, por el cual, el destinatario de la oferta manifiesta su conformidad.
Puede ser expresa o tácita, regulado de acuerdo con lo señalado en el artículo 97 a 103
REQUISITOS:
1. Si está dirigida a una persona determinada, debe ser aceptada por el
destinatario: “Si le realicé una oferta a alguien y aparece otra persona aceptando
¿Cuál será el efecto? Primer efecto; no se forma consentimiento. Segundo efecto;
se crea una nueva oferta gracias a la persona que aceptó la oferta”.
2. Que sea pura y simple: Que produzca sus efectos de inmediato y sin
limitaciones, es decir, que lo que te dije se produzca altiro y que no esté sujeto a
ninguna modalidad. De lo contrario, si se realiza una aceptación sujeta a
condiciones, se estaría creando una nueva oferta, la cual debe ser aceptada o
rechazada por el oferente (nuevo destinatario).
3. Debe ser hecha mientras la oferta esté vigente: ¿Cuándo pierde vigencia la
oferta? La oferta pierde vigencia en los siguientes casos:
Vencimiento del plazo: En este caso, hay que distinguir si la oferta
es verbal o escrita, porque si la oferta es verbal debe ser aceptada en el
acto de ser conocida, acuérdense de la oferta entre presentes. Si no te
acepte de inmediato la oferta verbal, venció el plazo para hacerlo desde el
momento que no la acepté de inmediato. Es decir, “si te compro tu auto
en 100, te fuiste, volviste y me dijiste que sí, entonces venció el plazo”. (97
C. comercio). Por otro lado, si hablamos de una oferta escrita, debe
distinguirse si el aceptante se encuentra en el mismo lugar que el oferente
(art. 98). Recordemos que, si ambas partes se encuentran en el mismo
lugar, la oferta debe ser aceptada dentro de 24 horas, mientras que, si
están en lugares distintos, debe ser aceptada “a vuelta de correo”. Si se
vence el plazo sin aceptación, la oferta se tendrá por no realizada y por no
formado el consentimiento.
Por caducidad: Esta puede producirse en dos hipótesis; se puede
producir por muerte o incapacidad legal sobreviniente del oferente
(artículo 101 del Código de Comercio) Pero ¿Por qué se produce esto?
Doctrina clásica: La doctrina clásica nos enseña que la caducidad de la
oferta se produce porque si la oferta pende (es decir, depende, se
relaciona) con la voluntad del oferente, es necesario que la voluntad
permanezca durante todo el lapso de la oferta. De modo que, cuando una
persona muere o se encuentra incapacitada, la voluntad deja de existir y
no permanece. Sabiendo tal, hay una cuestión derivada: Hay un proceso
llamado “reorganización-liquidación concursal” (quiebra) (este proceso es
el cual, una persona, quien su estado en los negocios no sea favorable,
decide reorganizar sus operaciones). Este proceso no es una causal de
caducidad de la oferta, debido a que la persona sigue funcionando en la
vida comercial. Lo que pasa es que, el contrato que se forme será
inoponible a la masa, es decir, la masa puede decir “oye, este contrato se
realizó, mientras no estaba en mi periodo de reorganización liquidación
concursal y por eso no es obligatorio para los acreedores”.
Por retractación: Recordemos que la retractación era aquel acto
jurídico unilateral, por el cual, el oferente se arrepentía de la propuesta.
En ciertos casos, dependiendo del momento en que se retractó, la
retractación puede ser: tempestiva o intempestiva. En otros derechos, la
retractación no se admite, como el alemán, donde la oferta es lisa y
llanamente irrevocable (145 del BGB). En Chile, es posible hablar de la
posibilidad de retractación de la oferta. Por lo tanto, en Chile contamos un
sistema mixto, donde se acepta la retractación en los casos que vimos la
clase anterior.
Como habíamos mencionado, la retractación admite clasificación.
Tempestiva: Aquella anterior a la aceptación, por lo tanto, cuando yo me
retracto antes de que haya aceptación, hay un efecto que es evidente; que es que
en este evento no existirá consentimiento, no se forma contrato. Ahora; el artículo
100, nos dice que el oferente deberá indemnizar los gatos y daños causados, al
destinatario. Este caso es excepcional, pero puede pasar que por yo realizarte una
oferta tú incurriste en gasto.
Intempestiva: Aquella posterior a la aceptación, por lo tanto, como ya está
formado el consentimiento y ya hubo aceptación. En este escenario, el oferente
debe cumplir la oferta. Por eso es por lo que, en el artículo 99, si el oferente se ha
comprometido a mantener la oferta dentro de un plazo, la retractación no
procede si ese plazo está pendiente.
TEORIAS:
La teoría de la aceptación: Se dice con esta teoría que, a partir del momento de
la aceptación de la oferta, el acto se entiende celebrado. Es decir, que se vincula
con el minuto en el que aceptaste dicha oferta. Por lo tanto, el lugar del contrato
va a ser el lugar de la aceptación. Esta teoría es la que está aceptada por el Código
de Comercio (101-104), por lo tanto, esta será la teoría acertada para nuestro
estudio.
La teoría de la expedición: Para esta teoría, el acto se entiende celebrado
cuando se envía la aceptación, dicho de otra forma, el destinatario de la oferta
avisa que aceptó y en ese minuto, se entiende que se formó el consentimiento.
Aquí también, el lugar del contrato es el de la aceptación.
La teoría de la recepción: Básicamente, señala que el acto nace cuando el
oferente recibe la carta o comunicación que da aviso de la aceptación (como dice
comunicación, también involucra la comunicación oral). Esto nace desde el lugar
donde se emitió la oferta, no en el de la aceptación y el acto nace no cuando se
aceptó, sino cuando se recibió el aviso. Son tiempos distintos, porque ¿Qué pasa si
se demoró la comunicación?
Teoría del conocimiento: El acto nace cuando el oferente conoce la aceptación
(cuando “lee la carta”), entonces, en este caso, el acto nace en el lugar de la
oferta.
-El concepto jurídico de error hace referencia a el “falso concepto o la ignorancia” acerca de la
realidad o acerca de una norma de derecho.
-Se diferencia de la duda (en la duda tengo menor certeza frente la cosa, mientras que, en el error,
estoy seguro de la cosa, pero me doy cuenta de que estoy equivocado).
-Es un vicio que afecta al conocimiento de la parte en torno a la celebración del acto.
-CLASES DE ERROR
2. Clases:
“Vis” o Fuerza Física: Consiste en violencia, coacción de carácter físico sobre la persona.
Ejemplo: “agarrar la mano de otra y forzarla a firmar un contrato”. En este caso no hay
vicio a la voluntad, porque fuiste víctima de una manipulación física y al final, no lo
consentiste después de todo. Para este acto, la sanción será la nulidad absoluta, debido a
que no hay consentimiento.
“Vis” o Fuerza Moral: Consiste en una clase de manipulación (amenaza) de hacer algo en
contra de una persona. Esta persona, producto del miedo, va y “firma” el contrato y presta
el consentimiento. La fuerza que vicia el consentimiento es esta, debido a que en la física
no hay voluntad, sino que el hombre es instrumento.
II) Concepto de dolo como vicio del consentimiento: El dolo como vicio del
consentimiento es aquella “maquinación fraudulenta”, es decir, “creación del pensamiento con
una finalidad contraria al derecho”. Dicha creación está destinada a engañar a una persona, para
determinarla a que dicha persona preste su consentimiento en torno a la celebración de un acto
jurídico. Por lo tanto, cuando hablo del dolo como vicio del consentimiento, hablo de aquel
engaño que una parte realiza a otra con el objetivo de hacer que la parte engañada celebre un
acto o contrato, de modo que esta última persona termina consintiendo este acto o contrato.
b. Dolo Negativo: Aquella que consiste en una omisión (dejo de hacer algo) o guardar silencio
deliberadamente con la finalidad de engañarte. En nuestro derecho, el dolo negativo se
manifiesta al menos en dos instituciones: En los vicios redhibitorios y en el
deber de sinceridad en contrato de seguro. ¿El dolo negativo es vicio del consentimiento? Si es
vicio del consentimiento, la maquinación puede ser tanto una acción como una omisión.
a. Dolo Bueno: El dolo bueno es lo que se conoce como “mentiras blancas”. Es aquella acción
que tiene, por ejemplo, el comerciante cuando le otorga más valor a lo que vende (“darle color”
podría decirse coloquialmente). Por ejemplo: si un vendedor desea vender manzanas y, para
cumplir con dicho cometido, dice que son espectaculares, sin embargo, al momento de probar
dicha manzana, el comprador se da cuenta de que no son tan buenas.
b. Dolo malo: Por su parte, el dolo malo corresponde a las “maquinaciones fraudulentas”
destinadas a engañarte para que tu consientas un acto.
b. Dolo Incidental: El dolo incidental es aquel que no es la causa que hizo contratar. Siendo
efectuado por la parte, ese no fue el motivo por el cual tú contrataste, tú contrataste porque te
interesó contratar y quisiste manifestar tu voluntad en torno al acto.
Ahora… ¿Cuál de los dos es vicio del consentimiento? El dolo principal es el que vicia el
consentimiento, debido a que te induce contratar servicio, mientras que, en el caso del dolo
incidental, da igual, porque con o sin el dolo, yo iba a contratar de todas formas.
IV) Requisitos para que el dolo vicie el consentimiento:
Del mismo artículo 1458, se pueden mencionar ciertos requisitos para que el dolo vicie el
consentimiento.
2. Que el dolo sea obra de una de las partes: Aquí debemos plantearnos:
¿A qué tipo de actos se aplica este requisito? Debe ser un acto bilateral, debido a que,
como es de una de las partes, debe haber otra parte que vaya a intervenir en la formación
del acto.
¿Qué pasa si la maquinación la emplea un tercero? ¿hay vicio? La respuesta es que no hay
vicio del consentimiento que permita anular el acto, porque la norma es clara: se requiere
que el dolo sea obra de una de las partes y que sea determinante. Por lo tanto, si un
tercero me engaña y yo celebré el acto, no hay dolo vicio del consentimiento. Sin
embargo, en estos casos, tengo los derechos del artículo 1458 inciso 2 a ejercer la acción
de perjuicio contra la persona que lo han fraguado o que se han aprovechado.
Ahora ¿Qué sucede si la victima de dolo fue mi representante? En este caso, hay dolo
también, esto tiene su justificación en el artículo 1448 del CC, que nos permite concluir
que, como el representante es la persona del representado, el dolo que lo afecte a él, vicia
el acto, debido a que el representante actúa como si fuera el representado, es él quien
actúa. En estos casos, es posible anular el acto (el dolo del representante si vicia el
consentimiento).
Este requisito, se diferencia del error y de la fuerza porque acá se requiere que el autor del
dolo sea necesariamente la contraparte. Esto es así, debido a que el dolo (a diferencia del
error y la fuerza) no admite gravedad/gradación (“por más pequeño que haya sido el
engaño, hay dolo”), por lo tanto, por esto es por lo que la ley exige en este caso un
requisito “adicional”.
Ahora la pregunta es: siendo los actos jurídicos compuestos por dos partes ¿Podrá haber dolo
en los actos unilaterales? Si el dolo, en los actos bilaterales, requiere que existan dos requisitos
claves (que sea obra de una de las partes y que sea determinante) el requisito único para que
exista dolo en el acto unilateral es que sea determinante. Basta con que sea determinante, debido
a que el dolo de los actos bilaterales (según el artículo 1458 inciso 1) es aquel que requiere ser
obra de una de las partes y como en el acto unilateral no hay dos partes, el que tiene que ser
víctima del engaño es la persona que dio origen al acto. A pesar de que se puede creer que lo
normal es que alguien te engañe para que tu celebres un acto, la verdad es que no es tan raro,
porque dos artículos nos sirven de ejemplo:
El artículo 1234 (hace referencia a la aceptación de una herencia o legado): Se puede dejar
sin efecto la asignación por dolo en la parte que lo interese. Ejemplo: una persona decide
dejarme (a modo de herencia) su billetera, pero tal persona dejó esa asignación por
engaño (la otra persona engañó al propietario de la billetera). En este caso, el propietario
de la billetera es víctima del dolo.
El artículo 1237.
II.. Si bien, muchos postulan que la lesión corresponde a un vicio del consentimiento, en
el artículo 1451 del CC no aparece.
III. Es una circunstancia de carácter objetiva que opera respecto de ciertos actos celebrados.
La diferencia de la lesión con los vicios del consentimiento es que los vicios del consentimiento
afectan a la voluntad, son subjetivos y operan dentro de la persona, en cambio, la lesión es
objetiva, debido a que lesión supone una diferencia patrimonial y su sanción tampoco será la
nulidad.
IV. En Chile se requiere que la prestación sea “enorme”, esto quiere decir que, no cualquier
diferencia entre los actos habilita a demandar que el acto sea dejado sin efecto. Ejemplo: Si yo me
compré una casa y el precio de mercado de la casa es 1 millón y yo pagué 1millón 50mil, la
diferencia es pequeña no es enorme.
Se exteriorice
Sea real y seria
II. Clases:
1. Capacidad de Goce: Es la capacidad o aquello que nos permite ser titular de derechos, por lo
tanto, es un atributo de la personalidad, todas las personas, desde su nacimiento o desde su
existencia tienen capacidad de goce. Por lo tanto, la incapacidad de goce no existe.
2. Capacidad de Ejercicio:
I. Concepto: Es aquella que arranca del artículo 1445 del CC y la podemos definir como aquella
“facultad de adquirir derechos y contraer obligaciones por si mismo, sin necesidad de que
intervenga la voluntad de un tercero”.
IV. Las incapacidades absolutas: ¿Cuáles son los casos de incapacidad absoluta?
1. Los dementes:
Dementes son aquellas personas que tengan “permanentemente sus
facultades mentales deterioradas”. En este caso, ellos no podrán
manifestar o contratar válidamente ni podrán actuar por sí misma. Sin
embargo, puede haber actos donde ellos participen, ellos pueden
participan por medio de una institución llamada “curaduría del demente”
(regulada en los artículos 456 a 468 del CC), donde pueden actuar a través
de un tercero: el curador.
¿Los actos que realizó el demente antes de la declaración de su
demencia, serán válidos? Si, si son válidos. (465 inciso 2, salvo que se
pruebe que ya estaba demente previamente).
¿Qué pasa si el demente ejecuta sin ayuda de tercero un acto después de
haber sido declarado demente? Los actos y contratos que sean
ejecutados por el demente por si solo, serán nulos (artículo 465 inciso 1).
2. Los Impúberes:
Es aquel “sin aptitud para procrear”. No puede tener hijos porque es muy
chico.
La ley, en el artículo 26 del CC, señala que en este grupo se encuentran los
hombres menores a 14 años y las mujeres menores a 12 años. Ellos son
absolutamente incapaces.
Existe una subclasificación de los impúberes: Los infantes (menores de 7
años) e impúberes propiamente tales (mayores de 7 años hasta 14/12
años).
¿Podrá actuar por si mismo? No, tiene que ser representado por sus
padres.
3. Sordos o Sordomudos que no pueden darse a entender claramente:
Ellos no es que no sean capaces por no tener razón o ser inexpertos, se les
incluye dentro de los incapaces absolutos para protegerlos del hecho o de
las circunstancias de que no pueden expresarse. Como ellos no pueden
expresarse claramente, su voluntad no se puede manifestar.
Hasta antes del año 2003, la ley decía “el sordo o sordomudo no puede
darse a entender por escrito”, la ley se modificó en dos sentidos:
Para incluir al sordo
Para incluir el lenguaje de señas
Para los sordos y sordomudos, también aplica la regla del tutor para que
ellos puedan actuar a través de ellos. Aunque, en dado caso de que el
sordo pueda expresarse por si mismo, puede hacerlo.
En todos estos casos, que es lo que debe quedar claro, importa saber los casos, pero también
importa conocer la norma tras esos casos. En todos estos casos ¿cuál será la norma? ¿por qué el
menor adulto en todos estos casos puede actuar sin autorización? ¿cuál será la nota común que
los une a todos? ¿Cuál es el motivo tras la norma? Hay un hilo conductor en todos estos 4 casos:
LA LEY LE RECONOCE VOLUNTAD POR: Primero, por un motivo, debido a que se supone que él
adquirió bienes válidamente, por ejemplo, por hacerlo a través de su peculio profesional, o bien,
por haberlos adquirido por testamento. Segundo, porque la ley le está reconociendo, es un acto
que después se va a consolidad. Veremos que la posesión implica que pase un lapsus de tiempo
para poder adquirir.
Que puede actuar a partir de bienes adquiridos válidamente. Se trata de bienes que él adquirió
legalmente. O bien, se trata de actos que le pueden servir para adquirir bienes en el futuro.
La ley no repudia el acto del mandatario cuando tiene esa edad. Porque considera que está al
borde de tener la mayoría de edad. Y porque la voluntad que se expresa es la del mandante.
-El incapaz relativo, será el disipador que se haya en interdicción de administrar lo suyo, y se
encuentra inhabilitado (bajo interdicción para administrar sus bienes) para administrar lo suyo. Al
que se le declaró legalmente como interdicto. Esa es una declaración judicial, por la cual, a una
persona, se le priva de la administración de sus bienes. Designándose para esos efectos a un
tercero. Para esto es necesario que hayan existido actos varios de disipación, no basta con una
vez. Ejemplo, no basta que un día fui a la tienda y me compré todas las pelotas de tenis. Sino que
deben ser actos constantes de dilapidación o disipación.
-Por ejemplo, en el 445 inciso segundo del Código Civil, dice, “el juego habitual en que se arriesgan
porciones considerables del patrimonio, donaciones cuantiosas sin causa adecuada, gastos
ruinosos” que lo hacen caer en la ruina, autorizan la interdicción.
-Siguiendo la lógica de los que vimos en los actos del demente, los actos del disipador, después del
decreto de interdicción son nulos, pero excepcionalmente el disipador puede actuar por sí mismo,
pero en actos que no causen perjuicio. Ejemplo, contraer matrimonio puede causar perjuicio, pero
reconocer un hijo, eso puede hacerlo un disipador. Otorgar testamento puede hacerlo el
disipador.
-Si actúan por si mismos sin estar autorizados, sus actos se sancionan con la nulidad relativa.
Aplica la norma residual del artículo 1682.
-Los actos de los menores adultos producen actos naturales, caen en el supuesto del artículo 1470,
número 1. Esta norma no aplica a los disipadores, ya que ellos carecen del suficiente juicio y
discernimiento.
4 de mayo, 5 de mayo y 6 de mayo.
-EJEMPLO: “piensen que soy juez y, en virtud de una prende general del acreedor, como juez,
puede rematar en pública subasta una casa del deudor ¿el juez que adjudica el bien podrá
participar de la subasta y comprar el bien subastado? No puede, porque sería muy arbitrario. Esto
es lo que buscan las incapacidades particulares; evitar que, en los casos que regula la ley, que
ciertas personas puedan actuar, por los motivos que en cada caso se señalen.
EL OBJETO:
i. GENERALIDADES: El objeto es un requisito de existencia (objeto) y un requisito de validez
(objeto lícito) de los actos jurídicos. Este requisito está mencionado en el artículo 1445 del CC y
está mencionado como requisito de validez.
-CONCEPTOS:
El objeto se refiere a las obligaciones que se generan del acto jurídico. Si del acto jurídico
surgió el deber de entregarte la casa, el objeto sería la entrega de la casa.
El objeto es el contenido de la prestación que nace del acto jurídico. El objeto es aquello
que debe dar, hacer o no hacer en virtud del acto jurídico (artículo 1438 y 1460 CC).
El objeto es el derecho u obligación que surgen del acto jurídico.
Estos tres conceptos apuntas a una cosa; el objeto es la obligación que surge del acto.
-El objeto puede consistir en una cosa o en un hecho (una cosa que tengo que dar o un hecho que
tengo que hacer o no hacer). Por lo tanto, la ley se hace cargo de esto y regula los requisitos del
objeto; cuando el objeto consiste en una cosa o en un hecho.
ii. Requisitos del objeto cuando recae en una cosa (1461 CC)
1. La cosa debe ser real: La realidad de la cosa tiene dos prismas…
La cosa debe existir realmente o debe esperarse que exista. A partir de esta idea surge la
distinción entre cosa presente y cosa futura, de acuerdo con lo que señala el artículo 1461
del CC. Para comprender bien esta idea, podemos pensar el siguiente ejemplo: si la cosa
existe antes de convenirse el acto jurídico y perece antes de celebrarse el acto sin que las
partes lo sepan; el acto jurídico que se celebró es nulo por falta de objeto. ¿y por qué?
Porque al momento en que se celebró el acto, el objeto del acto jurídico no existía. La cosa
dejó de existir antes de celebrarse el acto.
-A esto refiere el artículo 1814 inciso 1, que señala que, si celebré un contrato de compraventa de
una cosa que supusimos existente y en realidad no existe, el acto no producirá efecto alguno.
-La venta de cosa futura, como la cosa no existe ahora, pero se espera que exista, puede ser de
dos clases: Puede ser condicional, porque está sujeta a que la cosa exista o, bien, puede ser
aleatoria, donde lo que se está comprando es la suerte de que la cosa exista o no (artículo 1814
CC). Acá hay una diferencia, porque cuando la compraventa es condicional, las obligaciones están
sujetas a que la cosa exista, mientras que, cuando la compraventa es aleatoria, hay un juego de la
suerte.
-REGLA GENERAL: Todas las cosas son comerciales. La excepción será incomerciabilidad.
-EXCEPCIÓN: La incomerciabilidad por su naturaleza (cosas comunes a todos los hombres; la alta
mar, el aire), por su destino (los que se conocen como los bienes nacionales de uso público: playas,
calles, puentes y plazas públicas). En estos casos, la incomerciabilidad no es absoluta; la autoridad
puede determinar que ciertas cosas son incomerciables se utilicen, se disfruten exclusivamente
por ciertas personas. Por ejemplo: Las carreteras concesionadas en el gobierno de Ricardo Lagos.
-Que la cosa sea determinada o determinable significa que esté determinada o mencionada, al
menos, en cuanto a su género. Por lo tanto, en cuanto a la cantidad, la cantidad puede estar
determinada en el acto o puede contener reglas para determinarlo. Ejemplo: Te compro las vacas
que nazcan. No sabemos cuántas bacas son, pero cuando nazcan, pero cuando nazcan nos vamos
a dar cuenta.
-En cuanto a la calidad, en cuanto al 1509 CC, la calidad de la cosa debe ser aquella que las partes
determinen. Si las partes no dicen nada, las ley requiere que la calidad sea al menos “mediana”.
Por ejemplo: “yo con Jorge nos ponemos de acuerdo para comprar algunas vacas, Jorge como
vendedor cumple entregándome cualquiera, no puede pedirle ninguna determinada. Jorge cumple
entregándome una vaca de al menos “calidad mediana” “.
4. La cosa debe ser lícita: Si la cosa es ilícita, la sanción es el objeto ilícito y el objeto ilícito se
sanciona con la nulidad absoluta.
-Los hechos, en general, pueden ser de dos clases: pueden ser hechos positivos (que consisten en
hacer algo. Aquí surgen las “obligaciones de hacer” que veremos más adelante) o hechos
negativos (que consisten en no hacer algo y abstenerse de ello. Aquí surgen las “obligaciones de
no hacer algo”).
El objeto es determinable, puede, por ejemplo, establecerse en las reglas del acto jurídico para
que alguien determine en que consiste este hecho. Por ejemplo: “Jorge y yo convenimos de que
yo le pintaré la casa a Jorge, ese es un hecho (pintar la casa). Pero los colores con los que la voy a
pintar y demás particularidades las dejamos en manos de Constanza. Ahí el hecho en que consiste
el objeto no está determinado, pero es determinable por las reglas que nosotros fijamos (las reglas
dicen que el hecho puede ser determinado por un tercero).
1. Actos contrarios al Derecho Público Chileno (1462 CC): Hay objeto ilícito en todo caso que
contraviene al derecho público chileno.
2. Pactos sobre sucesión futura (1463 CC): “yo me pongo de acuerdo con Nicolas respecto de
una sucesión, de la cual, todavía no tengo derechos, pero los tendré en el futuro”. Esto no se
puede, debido a que la ley lo prohíbe; considera que es un pacto inmoral que significa un incentivo
para actuar de forma incorrecta ante otra persona (matar, por ejemplo). Es uno de aquellos actos
de los cuales no se puede disponer, aun cuando la persona que otorgue la sucesión esté de
acuerdo. Esto aplica para los futuros herederos del futuro causante y aplica también al futuro
causante, debido a que la ley dice que “aun cuando intervenga el consentimiento de la misma
persona”. Con esto se relaciona el artículo 956 inciso 2, porque se vincula directamente adquirir
los bienes de una persona con su fallecimiento, los derechos de la persona se obtienen cuando
esta persona fallece. La herencia se debe diferir en el momento que la otra persona fallezca, no
antes.
Hay una excepción a la regla general, que está enunciada en el artículo 1204 inciso 1 y que es
confirmada por su inciso 2.
¿Cuándo la persona fallece, los herederos pueden disponer de los bienes que componen la
herencia? Si, debido a que lo que está prohibido es el pacto mientras la persona esté viva.
i. ¿Qué es la enajenación?
La enajenación puede ser entendida en dos sentidos; en un sentido estricto y en un sentido
amplio. (artículo 1464). En un sentido amplio, la enajenación consiste en todo aquel acto donde un
bien sale del patrimonio de una persona y este va a parar al patrimonio de otra. En cambio, la
enajenación en sentido estricto consiste a aquel acto por el cual una persona se hace dueño de
una cosa.
Enajenación de cosas incomerciables (1464 n°1): ¿la cosa incomerciable no debía ser
requisito del objeto? El artículo 1461 dice “no solo las cosas que existen pueden ser objeto
de una declaración de voluntad, sino que las que se esperan existan, pero es menester que
las unas y las otras sean comerciables”. Por lo tanto, aquí la ley reitera un punto; la
comerciabilidad como requisito del objeto y, además, que no se pueden enajenar las cosas
incomerciable, debido a que hay objeto ilícito (Esta norma nos permite sostener que la
falta de objeto se sanciona con la nulidad absoluta y no con la inexistencia). Esto aplica
también a lo expuesto en los artículos 585, 586 y 589 del CC.
Enajenación de los derechos que no pueden transferirse (1464 n°2): Los derechos
que no se pueden transferir se conocen como “derechos personalísimos”. Por ejemplo: los
derechos de uso o habitación regulados en el CC, estos derechos se constituyen, pero no
puedes transferirlos a un tercero. También, los atributos de la personalidad son
personalísimos, es decir, no te puedo transferir mi nombre o estado civil.
Enajenación de cosas embargadas por decreto judicial (1464 n°3): El embargo es el
efecto de un incumplimiento, es decir, que si tu incumples el acreedor tiene derecho a que
una cosa de propiedad del deudor sea embargada “afecta el bien al futuro pago”. Para que
se produzca el embargo, debe haber un juicio en curso, en el cual, el tribunal haya
ordenado o dispuesto el embargo. En el artículo 1464, se refiere a un concepto amplio de
“embargo”, es decir, que no se limita al embargo propiamente tal, sino que, se refiere a
cualquier medida que tenga por objeto afectar un bien para el pago de una obligación. La
disposición de que no se puedan enajenar cosas embargadas por sentencia judicial, no
aplica ni a enajenaciones voluntarias ni a enajenaciones forzadas; la enajenación
voluntaria surge cuando yo consciente, libre y voluntariamente se vendo a alguien algo, la
forzada, en cambio, es aquella que se realiza por orden judicial, en el marco de un
procedimiento y ante un juez. Estos casos adolecen de objeto ilícito. Sin embargo, la
disposición del 1464 n°3, no aplica en el caso que, por ejemplo, “Carolina me prestó plata,
para comprarme una casa. Compro la casas con el dinero que me dio Carolina, pero
Carolina me pidió que estableciéramos una cláusula en el contrato, que dijera que
Reinaldo no puede vender la casa sin autorización de Carolina. Eso es una prohibición
voluntaria de la enajenación; yo me obligué a no enajenar una cosa que es mía”. En este
caso, la prohibición voluntaria no es un embargo, por lo tanto, no hay objeto ilícito si es
que usted enajena una cosa habiendo acordado una prohibición voluntaria. Dicho esto, la
enajenación de las cosas embargadas por decreto judicial ¿es objeto ilícito siempre? Hay
casos donde esta clase de enajenación están permitidas, según el propio artículo:
Cuando el juez que decretó el embargo autorice la enajenación antes de la
enajenación.
Cuando consentimiento del acreedor anterior a la enajenación.
Enajenación de especies cuya propiedad se litiga, sin permiso del juez que conoce
del juicio (1464 N°4): Esta norma deben relacionarla con el artículo 296 y 297 del Código
de Procedimiento Civil. Las normas del artículo 1464 N°3 y 4 contemplan una excepción;
no se aplicarán estas dos normas al caso que regula el artículo 106 de la ley de bancos. Es
decir, que en caso del artículo 106, haya habido un embargo o haya habido un caso de un
inmueble cuya propiedad se litiga, en ambos casos no tendré que pedirle permiso al juez
ni autorización al acreedor, porque la ley excluye precisamente esos requisitos. Por lo
tanto, cuando se está en presencia de especies embargadas por decreto judicial o especies
cuya propiedad se litiga, no es objeto ilícito
LA CAUSA:
-Elemento de existencia (“causa”) y de Validez (“causa lícita”). Esto arranca en el artículo 1445 CC.
i. Antecedentes: La causa casi no está reconocida en el derecho romano. Se introduce por los
canonistas; ellos dicen que las obligaciones requieren una contraprestación y deben basarse en un
fin moral. Domat, en el siglo XVI, separa la causa de un fin.
Andrés Bello, se basa en Domat y Pothier, y agrega el concepto de moral y las Buenas Costumbres,
en base al Código Civil Francés.
ii. Tratamiento legislativo: En nuestro Código Civil, la causa la tratan 3 artículos (1445,
1467, 1468) al igual que el Código Francés.
La causa está poco regulada en el código, es de difícil tratamiento (es dual) y posee una
“reputación oscura y abstracta”.
2) Causa Final: La causa es el fin inmediato que determina el actuar. “tu actuaste porque querías
algo” y este fin, se dice por la doctrina, es idéntico en los actos de misma especie o naturaleza. Se
estudian tres tipos de contratos para justificar esta causa final: los bilaterales, los reales y los
gratuitos. Ejemplo: Sería para el vendedor obtener el precio, debido a que eso es lo que quiere el
vendedor. Es el fin que tiene el vendedor al vender (obtener el precio).
3) Causa Ocasional: La causa ocasional es un fin más lejano y variable del acto, depende de la
ocasión. Si el fin en la causa final es precisamente aquello que tu quisiste hacer altiro el acto, en la
causa ocasional el fin no es algo inmediato, sino que es algo más lejano. Por ejemplo: En el
contrato de compraventa, la causa no es obtener el dinero de la venta, sino que la causa ocasional
consiste en “¿Qué es lo que quieres hacer con la plata que recibiste?”. Depende de ti.
Nuestro CC, no reconoce este tipo de causa, pero la causa ilícita debe revisarse considerando los
motivos sicológicos de la parte. Por lo tanto, en esta clase de casos, tendremos que irnos a la
causa ocasional.
4) Doctrina del motivo o móvil determinante: En este caso, la causa es el móvil o motivo que
me indujo a celebrar el acto. Es distinto según la persona de que se trate, debido a que cada
persona tiene un motivo distinto para poder celebrar un acto jurídico.
Como reacción a esta teoría clásica, surgen los anti-causalistas. Ellos son los que exponen críticas a
la teoría clásica. Ellos dicen que la teoría clásica desconoce “todas las categorías contractuales”,
porque si bien reconocen que explica la causa a partir de distintos tipos de contratos, señalan que
esta teoría no dice nada de los actos unilaterales (por ejemplo), por lo tanto, dicen que es una
teoría incompleta. Además, señalan que esta teoría se equivoca en la explicación en base a los
contratos bilaterales/reales/gratuitos, debido a que, según los detractores de la teoría clásica, la
“causa es una noción falsa e inútil”.
Sin embargo, don Avelino León señala que, para determinar que la causa es ilícita, se deben
revisar los motivos del contratante. Si observamos el artículo 1467 inciso 2 y 3, se entiende que la
causa debe estar vinculada con la revisión de los motivos, es decir, que la causa “a secas” es la
causa final, pero para saber cuándo la causa es ilícita, tengo que revisar los motivos que indujo al
contratante a celebrar el acto jurídico.
En resumen, la causa lícita es, por así decirlo, la causa final (fin inmediato), no obstante, cuando
estamos enfrentados a la causa ilícita, la revisión de que, si estamos o no en un acto que engendra
causa ilícita, tenemos que revisar los motivos que indujeron a celebrar el acto jurídico, porque si
de esta revisión desentrañamos que los motivos son contrarios a la ley, buenas costumbres y al
orden público, entenderemos que el acto adolece de causa ilícita. Todo esto nos lleva que, a
nuestro derecho, existe una doctrina dual de la causa (causa fin/ causa motivo).
Primero, que la causa debe existir. Que exista quiere decir que sea “expelida” del fuero
interno, aunque “no se exprese”. Debe haber una causa que salga de ti. Existiendo causa,
el acto o contrato produce los efectos que debe generar, según su tipo contrato. (EJ. Si hay
causa para celebrar un contrato bilateral, los efectos de ese acto son los mismos para
todos los tipos de contratos bilaterales).
Segundo, la causa debe ser verdadera, es decir, no falsa. Esto es obvio; si la causa no es
verdadera, no va a producir efecto. Si hay un error en la causa, esto se equipara con falta
de causa, es decir, se entiende en este caso que la causa no es verdadera.
Tercero, la pura o mera liberalidad es causa suficiente, por lo tanto, no es necesario que
evidentemente haya algo que te den a cambio, lo que importa es que, aunque sea
gratuito, tu tengas algo que dar. “que tu quieras dar algo, por el simple hecho de dar, es
causa suficiente”. La ley no sanciona con falta de causa a aquellos actos que se realizan de
manera gratuita sin esperar nada a cambio, porque si se requiriese que todos los actos
requieran de algo a cambio, estos actos de pura liberalidad no podrían llevarse a cabo.
Cuando el acto está prohibido por la ley (1467 inciso 3). Recuerden que el acto prohibido
por la ley es causal de objeto ilícito, ósea, que el acto prohibido por la ley se “doble
sanciona” (por objeto ilícito y por causa ilícita).
Cuando el acto es contrario a las buenas costumbres
Cuando el acto es contrario al orden público.
2) La causa ilícita se encuentra en los móviles que inducen a contratar, por eso que el 1467 nos
dice se entiende por causa el motivo. Por lo tanto, la causa ilícita, se encuentra en los móviles, en
los motivos que inducen a contratar. Por lo tanto, para chequear la causa ilícita tenemos que
miran si…
El motivo está prohibido por la ley: Cuando se infringe una norma prohibitiva tenemos un
motivo prohibido por la ley (causal de objeto ilícito).
El motivo es contrario a las buenas costumbres: El problema de esto es que existe una
gran dificultad que va cambiando con el tiempo, que corresponde a las buenas
costumbres. ¿Qué son las buenas costumbres? Avelino León las define como “los hábitos
que se conforman con las reglas morales de un estado social determinado”. Esto es muy
mutable, porque las buenas costumbres de la época de don Avelino León no son las
mismas buenas costumbres que tenemos hoy, por lo que tendremos que convencer al
juez. Por ejemplo: El contrato de corretaje matrimonial; donde se contrata a alguien para
buscar una pareja. Se dice que es un contrato contrario de buenas costumbres porque
implica en buenas cuentas, comerciar con personas. Ejemplo 2: Si usted arrienda su casa,
para que se instale en su casa una casa de “tolerancia” (ej. Prostíbulo). Ejemplo 3: Cuando
usted lleva a cabo espectáculos inmorales.
El motivo es contrario al orden público: Aquí hay otro problema ¿Qué es el orden
público? Este se entiende como la “organización necesaria para el buen funcionamiento
de la sociedad”. Es decir, que existen ciertos conceptos que sin ellos la sociedad no puede
funcionar. Por ejemplo: Aquellos que pretenden cambiar el Estado o la capacidad de las
personas (“una convención, por la cual, tu dejas de ser padre y dejas de pagarle alimento
va en contra del orden público”). Ejemplo 2: Aquellos que atenten contra los derechos
fundamentales de las personas. Ejemplo 3: Aquellos que impiden absolutamente enajenar
un bien, porque, en nuestro CC, existe un principio fundamental que es el de la
“circulación de las riquezas”. Ejemplo 4: Aquellos que infringen las regulaciones que la ley
establece para actividades económicas.
4. Prueba de la causa:
i. Si miramos el artículo 1467 que dice que “no es necesario expresarla” y nos vamos a lo que dicen
las reglas generales de prueba de las obligaciones del artículo 1698, la causa se presume; por lo
que no debo probar la causa.
ii. Quien alegue la causa a su favor o demanda la nulidad tiene que probar que la causa (motivo)
fue lícita. (artículo 1698).
-Si la causa no se expresó en el acto o contrato, la causa podrá acreditarse por todos los medios de
prueba, incluyendo testigos.
-Para algunos como Luis Claro Solar, la falta de causa se sanciona con la inexistencia jurídica,
debido a que, “si todo acto requiere de causa, si ella falta el acto no nace al Derecho”.
-Para otros, como A. León, Arturo Alessandri y Clemente Fabres su sanción es la nulidad absoluta,
planteando los siguientes argumentos:
Porque el artículo 1682 del CC cuando habla de la nulidad absoluta dice que “es nulidad
absoluta si se omite algún requisito o formalidad que las leyes prescriben para el valor de
ciertos actos/ contratos en consideración a su naturaleza”. Estos autores dicen que en
esta enumeración está incluida la causa.
Por lo demás, agregan que hay casos que el CC sanciona la falta de causa con la nulidad
absoluta y que están dispersos por todo el código. Como el artículo 1630, 1814, 2452 y
2455.
Porque el 1467 (artículo base donde está regulada la causa) equipara la causa real con la
causa lícita. Por ello, la falta de causa real debe tener igual sanción que la causa ilícita. Si
leemos el 1682, vemos que sanciona con nulidad absoluta a la nulidad generada por un
objeto o causa ilícita, por lo tanto, si la sanción a la causa ilícita es la nulidad absoluta y la
causa real está equiparada con la causa ilícita, la sanción para la falta de causa sería la
nulidad absoluta, porque el 1467 equipara a la causa real con la causa lícita.
-Su sanción será la nulidad absoluta (aplica el 1682) y esto no está discutido por la doctrina.
2) Las formalidades son de derecho estricto, es decir, que solo son aquellas que la ley
expresamente permite o tolera. Del mismo modo, las formalidades establecidas en la ley son de
orden público. Esto quiere decir que, la formalidad establecida por la ley es irrenunciable o
indisponible por las partes. Por lo tanto, las partes, aun siendo titulares, no pueden renunciar a la
solemnidad establecida por la ley. (“si la ley, según el 1801, ordena que la compraventa de un
inmueble se otorgue por escritura pública, las partes no pueden cambiar aquello propuesto por la
ley y otorgarla por escritura privada”).
3) Las formalidades se exigen en consideración a la naturaleza o especie del acto jurídico. (ej.
Compraventa de inmuebles, requiero que sea por medio de escritura pública).
4) En caso de que se omite alguna formalidad prevista por la ley, su omisión se sancionará con la
nulidad absoluta del acto jurídico (dispuesto por el artículo 1682 del CC).
ii. Clasificación:
1) Solemnidades propiamente tales:
CONCEPTO: Son requisitos externos exigidos por la ley y que son indispensables para la
existencia o validez del acto jurídico. Estos se exigen en atención a la naturaleza o especie
del acto o contrato en cuestión.
CLASES Y SANCIÓN: Aquí hay que distinguir entre las solemnidades exigidas para la
existencia del acto jurídico y las exigidas para la validez del acto.
2) Formalidades habilitantes:
CONCEPTO: Formalidades que faculta, permite, habilita que ciertas personas puedan
actuar en la vida del derecho. Son aquellos requisitos externos exigidos por la ley en
atención a la calidad o estado de las personas que ejecutan o celebran el acto jurídico.
Se llaman “habilitantes” porque permiten y facultan el actuar a incapaces. Además, son
“habilitantes” debido a que protegen a personas capaces. Por ejemplo: el artículo 1749
establece la autorización de la mujer casada en sociedad conyugal al marido para generar
bienes y raíces familiares. Protege a la mujer o protege al cónyuge no propietario en el
caso de los bienes familiares; cuando un bien es declarado “bien familiar” requiere la
concurrencia del otro cónyuge para su enajenación.
CLASIFICACIÓN:
De autorización: Mediante estas formalidades, se da permiso por el
representante legal de un relativamente incapaz, o del juez, para que un incapaz
celebre un acto jurídico. Ejemplo: en el artículo 254, 393, 398, 1749 y 1759.
De asistencia: El juez o el representante legal concurre al acto jurídico celebrado
por un relativamente incapaz. Quien celebra el acto es el incapaz, pero quien está
concurriendo jurídicamente “al lado” y asistiendo al incapaz es el juez o
representante legal. Acá no hay una autorización previa, como en el caso anterior,
sino que la asistencia del representante legal es coetánea al acto. Por ejemplo: el
artículo 1721 que trata sobre las capitulaciones matrimoniales (acuerdos que
celebran los cónyuges al momento del matrimonio), regula el caso del menor hábil
para contraer matrimonio (menor adulto). Por lo tanto, el menor hábil para
contraer matrimonio podrá hacer las capitulaciones matrimoniales con aprobación
de la persona cuyo consentimiento le haya sido necesario para el matrimonio
todas las estipulaciones que fuese capaz si fuera mayor.
De homologación: Es aquella formalidad que es posterior, porque consiste en la
aprobación por un juez de un acto jurídico ya celebrado. El juez controla su
legitimidad y le otorga su aprobación si lo amerita. Con ello, este acto jurídico es
eficaz. Por ejemplo: el artículo 2451 del CC trata sobre el contrato de transacción,
por el cual, las partes ponen termino a un juicio en curso o precave sobre un juicio
eventual. Pues bien, el 2451 dice que la transacción sobre alimento futuro de las
personas a las que se deba por ley no valdrá sin aprobación judicial.
Sanción a las formalidades habilitantes. Dos clases:
Normalmente, si no se cumple una formalidad habilitante, la sanción será
la nulidad absoluta, por regulación del artículo 1682.
Adicionalmente, además de ser nulo, el acto es inoponible; hay ciertos
casos en que la sanción no es la nulidad, sino que es la inoponibilidad, es
decir, que el contrato celebrado es inoponible a ciertas personas. Por
ejemplo, en el caso del artículo 1749.
3) Formalidades de prueba:
-Son aquellas formas o requisitos externos que consisten en el principal medio de prueba del acto.
-Si se omiten, la ley priva al acto de su medio de prueba. No se puede probar el acto si es que se
omite la formalidad de prueba. No es que haya nulidad (no hay nulidad), pero no podrás
comprobar que el acto existió o que el acto se celebró.
-Ejemplos: Los artículos 1708 y 1709 del código regulan las formalidades de prueba. Los veremos
en su minuto.
4) Formalidades de publicidad:
i. Concepto: Son aquellas que tienen por finalidad dar a conocer la celebración del acto jurídico o
son aquellas que tiene por finalidad que el acto jurídico sea eficaz ante terceros. En el fondo, el
concepto apunta a lo mismo: hacer público el acto.
5) Solemnidades voluntarias:
A través de las solemnidades voluntarias, un acto no solemne pasa a ser solemne por acuerdo de
las partes. Por lo tanto, las partes, por aplicación del principio de la autonomía de la voluntad,
elevan el carácter de solemne un acto que no lo es. Por ejemplo: La compraventa de un vehículo
motorizado, que se perfecciona por el solo consentimiento de las partes, las partes acuerdan
celebrarla por escritura pública. Por lo tanto, en ese caso, un acto no solemne pasó a ser solemne
por el acuerdo entre las partes. Esta clase de solemnidad tiene directa relación con el artículo 1802
y el 1921 del CC, que plantean la posibilidad de retractarse. La sanción para esta clase de
solemnidades es que, si las partes celebran el acto jurídico, sin cumplir la solemnidad, en el fondo
no hay sanción; se dice que las partes simplemente renunciaron a la solemnidad, debido a que se
comprende que la solemnidad no era requisito. Convinieron acordar el acto de la forma normal y
corriente, por lo tanto, no hay sanción.
i. Las partes: Son aquellos que concurren personalmente o son representados, de acuerdo con el
artículo 1448. El artículo 1545 nos dice que el contrato producirá efecto entre las partes.
ii. Los terceros: Son aquellos que no participan en el acto jurídico, ni personalmente ni
representados, por lo tanto, por regla general, no les alcanzan a afectar los efectos del acto
jurídico. Sin embargo, hay otro concepto de “terceros”: aquellos que habiendo participado
físicamente del acto, su voluntad no es determinante para que el acto nazca. Entre los tipos de
terceros, se distinguen en:
Terceros absolutos: Son personas que son extrañas a la formación del acto jurídico, no
están ni estarán relacionados jurídicamente con las partes, por lo tanto, el acto nunca les
va a afectar. (artículo 1545)
Terceros relativos o “interesados”: Son la excepción de que los terceros se ven
afectados por el acto. Los terceros relativos no han generado acto jurídico, pero están o
estarán relacionados con las partes, ya sea por su voluntad o por la ley. Por ejemplo: los
herederos o sucesores de una persona se relacionan con quien contrato con su padre o
madre. En este caso, su voluntad no es necesaria porque participaron otras personas, pero
el acto los afectará eventualmente.
i. Introducción:
-La ineficacia se vincula con la circunstancia que la ley sanciona a ciertos actos jurídicos que se
ejecutan con omisión de ciertos requisitos legales.
-La sanción va a depender de acuerdo con la importancia del requisito. “si hay objeto ilícito en el
acto jurídico, la sanción será la nulidad absoluta, en cambio, si hay vicio de fuerza, la sanción será
la nulidad relativa y si se omite un requisito para la existencia de un acto la sanción será la
inexistencia”.
(1) INEXISTENCIA:
Aquella sanción de ineficacia, por la cual, la ley sanciona la falta de algún requisitos de
existencia del acto jurídico.
La inexistencia es una creación doctrinal de origen alemán, en el siglo XIX.
Características:
A diferencia de la nulidad absoluta y relativa, la inexistencia no se declara. Los
tribunales simplemente constatan que el acto es inexistente. No se declara,
debido a que el acto no existe.
El acto jurídico inexistente no produce efecto alguno, debido a que no nace a vida
del derecho. Lo que no existe no puede producir efectos. (esto también difiere de
la nulidad).
La inexistencia se puede alegar por cualquier persona tenga o no tenga interés, es
decir, el que reclama la inexistencia no es necesario que tenga interés. (cosa que
lo diferencia de la nulidad, porque ahí se requiere interés).
La inexistencia no se altera por el tiempo. La nulidad absoluta, en cambio, después
de un lapso queda saneado.
La inexistencia no se sanea por la ratificación o confirmación de las partes, es
decir, como el acto no existe, las partes no podrían convenir que el acto se vuelva
ratificado.
Se discute su aplicación en nuestro código. Hay dos posturas: Una que está a favor de la
inexistencia (aquellos que dicen que la inexistencia es reconocida en nuestro derecho) y
otra postura, que es la mayoritaria, que es la postura que está en contra de la inexistencia
(no reconoce la inexistencia en nuestro derecho, porque entiende que la mayor sanción
para la ineficacia de los actos es la nulidad absoluta). A continuación, veremos ambas:
ARGUMENTOS A FAVOR DE LA INEXISTENCIA (CLARO SOLAR/ E. ROSSEL):
El primer argumento surge del análisis conjunto del artículo 1444 CC y el
1681 CC:
El 1444 distingue en un contrato los elementos de la esencia, la
naturaleza y la meramente accidentales.
En tanto, el artículo 1681 que define la nulidad señala que es nulo
todo acto o contrato que falten los requisitos que la ley prescribe
para darle valor al acto mismo. Este artículo no está referido a los
actos inexistentes ni a los requisitos de existencia, desde que
señala la nulidad y el valor del acto.
CONCLUSIÓN: Por una parte, la ley reconoce que existen
elementos de la esencia sin los cuales el acto no produce efecto y,
por otro lado, el otro artículo solo restringe la nulidad para los
casos en que falte algún requisito para el valor del acto, no de su
existencia. Si este 1681, no habla de la existencia del acto, quiere
decir que el 1681, que regula la nulidad, solo aplica para los actos
nulos y no aplica para los actos inexistentes.
El segundo argumento surge del artículo 1701 del CC. Este artículo señala
que a falta de instrumento público en materia probatoria alude a que el
acto se tendrá por “no ejecutado/no celebrado”. Según los autores, este
acto no ejecutado o no celebrado es el reconocimiento de que en nuestro
derecho existe la inexistencia.
El tercer argumento se basa en lo expuesto por el artículo 1801. Este habla
de la compraventa de los inmuebles y establece que la compraventa de
inmuebles conste por escritura pública, es decir, requiere de una
solemnidad que es un requisito de existencia. Por lo tanto, si falta esta
solemnidad la compraventa sería inexistente y su sanción sería la
inexistencia. Por lo tanto, de nuevo acá el código, en el caso de la
compraventa de inmueble, está reconociendo la inexistencia jurídica.
El cuarto argumento es en base al artículo 2055, a propósito del contrato
de sociedad. Contrato entre dos o más personas que se ponen de acuerdo
para poner algo en común o para hacer un negocio en común, para
repartir entre sí beneficios. El 2055, en sí, explica casos donde no hay
sociedad, de modo que sería otra prueba de que nuestro código
comprueba la teoría de la inexistencia.
Un quinto argumento en base al artículo 1682. Este artículo es clave,
define y habla de la nulidad absoluta y de la nulidad relativa, pero cuando
uno mira el 1682 inciso 1 y 2, en esas disposiciones uno no lee que esté
dirigida a un acto inexistente. El 1682 permite aplicar la nulidad solo a
actos existentes.
El sexto argumento señala que la nulidad es tratada en el titulo XX del
libro cuarto del Código Civil, lo que se vincula directamente con el 1567
número 8 que alude a los modos de extinguir las obligaciones. Según los
autores, estos modos de extinguir obligaciones apuntan a la extinción de
obligaciones existentes, no a la extinción de obligaciones que no existan.
Por lo tanto, según los autores, esto nos permite concluir que la
inexistencia existe y que su sanción no es la nulidad absoluta. (más o
menos es “¿Cómo voy a apagar un fuego que no se prendió nunca?”).
ARGUMENTOS EN CONTRA DE LA INEXISTENCIA (BARROS E; FABRES;
ALESSANDRI)
Su primer argumento es que, según el artículo 1682, si uno lo revisa,
puede notar que se incluyen a los actos jurídicos inexistentes. Es decir,
que si a un acto le falta un requisito de existencia está incluido en el 1682,
según estos autores.
Fortalece el argumento anterior que, la falta de causa y objeto (requisitos
de existencia) no están señalados expresamente en el 1682, pero, en las
disposiciones de códigos particulares que hablan de la causa ilícita y del
objeto ilícito, estas se asimilan con la falta de causa y objeto y ello se
sanciona con la nulidad absoluta. Por lo tanto, si la falta de causa y objeto
se asimila con la causa ilícita y el objeto ilícito y, además, la sanción de la
causa ilícita y el objeto ilícito es la nulidad absoluta, resulta que, la falta de
causa y la falta de objeto se sanciona con la nulidad absoluta y no con la
inexistencia.
El artículo 1461 inciso 3 que revisamos a propósito del objeto, dice
que si el objeto es un hecho debe ser física y moralmente posible.
Si no tiene esos elementos el objeto no existe y su sanción será el
objeto ilícito.
Por el artículo 1814 señala “venta de una cosa que al tiempo de
perfeccionarse el contrato se supone existente y no existe, no
produce efecto alguno” la ley no dice “el acto es inexistente. Por
lo tanto, cuando no produce efecto, es lo mismo que decir que es
nulo. Acá estamos frente a una falta de objeto que la ley
expresamente sanciona con la nulidad absoluta.
La falta de causa se asimila con la causa ilícita, porque si uno
revisa el artículo 1467, la falta de causa está incluida dentro de la
causa ilícita. Si el acto adolece de causa ilícita, es como si el acto
no tuviese causa y si el acto no tiene causa, si nos vamos a la
teoría de la inexistencia, su sanción sería que el acto es
inexistente. Pero la ley en el 1682 dice que es nulo el acto el cual
adolece de causa ilícita.
El tercer argumento sostiene que el artículo 1682 inciso 2 indica que “la
nulidad absoluta en actos de absolutamente incapaces”. Recordemos que
el absolutamente incapaz carece totalmente de discernimiento, debido a
que no tiene voluntad. Por lo tanto, si es que falta la voluntad (uno de los
elementos esenciales para que el acto jurídico nazca) ¿Cuál sería la
sanción en dicho caso? Sin considerar lo que señala el artículo 1682, sería
la inexistencia (debido a que el acto le falta un requisito de existencia),
pero el 1682 señala que se sancionará con la nulidad absoluta. En síntesis,
dicho artículo permite comprobar que dentro de la nulidad absoluta se
engloba la inexistencia, se ve incluida la inexistencia.
Esta razón es poderosa: nuestro Código Civil no reglamenta en ninguna
parte los efectos de la inexistencia del acto jurídico. Reconoce que existen
requisitos de existencia, pero no regulan los efectos de que un acto sea
inexistente, si regula los efectos de que un acto sea nulo.
(2) LA NULIDAD:
1) CONCEPTO: Está tratada en el título XX del Código Civil y, además, está tratada como un modo
de extinguir obligaciones. Como habíamos mencionado, la nulidad tiene doble militancia, debido a
que, por un lado, la nulidad es un modo de extinguir obligaciones, pero más importante, es una
sanción de ineficacia. Ahora analicémosla como sanción de ineficacia al acto jurídico que no
cumple los requisitos. La nulidad también es definida en el artículo 1681. ¿Por qué se produce la
ineficacia del acto? Porque el acto incumple requisitos que la ley prescribe para el valor del mismo
acto.
2) CLASES Y CARACTERISTICAS: Las clases de nulidad son las que se encuentran en el artículo
1681 inciso final; nulidad absoluta y nulidad relativa…
NULIDAD ABSOLUTA: Es aquella que se define en la primera parte del artículo 1681 del
Código Civil, ósea, la nulidad absoluta es aquella sanción de ineficacia por la cual se deja
sin efecto un acto cuando falta alguno de los requisitos que la ley prescribe para el valor
de dicho acto en relación con su “especie”. La especie del acto o contrato es la que
determina si el acto jurídico sea nulo.
NULIDAD RELATIVA: Es aquella que se define en el inciso 1 segunda parte del artículo
1681; es nulo todo acto o contrato que falte algún requisito que la ley prescribe para el
valor de este mismo acto en consideración a la “calidad o estado” de las partes que lo
ejecutan o celebran. Es decir, la diferencia sustancial entre la nulidad absoluta y relativa es
que una se refiere a los requisitos que la ley prescribe para el valor del acto en
consideración a su especie y el otro se refiere a los requisitos que la ley prescribe para el
valor del acto en consideración a la calidad o estado de las partes.
A lo largo del código veremos que la ley habla de “nulidad” o “rescisión”, pero ambos
conceptos no son lo mismo, porque cuando se habla de nulidad se estará refiriendo,
doctrinalmente, a la nulidad absoluta, en cambio, cuando la ley habla de rescisión,
estamos hablando de los casos de nulidad relativa.
La regla de clausura es la que está contenida en el artículo 1682 inciso final, que dice
“cualquier otra especie de vicio produce nulidad relativa y da derecho a la rescisión del
acto o contrato”, es decir, que la regla de clausura, cuando estamos ante cualquier otra
clase de vicio, distinto a los mencionados en el 1682 inciso 1 y 2, es la nulidad relativa.
La nulidad absoluta o relativa constituyen una sanción de ineficacia que deja sin efecto el
acto jurídico, pero por declaración judicial (el juez), por lo que las partes no pueden dejar
nulo un acto. (el artículo 1567; señala como por mutuo acuerdo las partes pueden
extinguir la obligación).
La nulidad es irrenunciable, esto es un principio fundamental de nuestro derecho. Esto es
importante, porque si no fuera irrenunciable significaría que yo estaría abdicando de mi
derecho a renunciar la nulidad, aunque tú en el acto hayas empleado fuerza o engaño
para que aceptara el acto (además de que no se puede condenar dolo futuro). Aquí no
opera el artículo 12 del CC, debido a que está prohibida la renuncia.
3) LA NULIDAD ABSOLUTA:
i. Concepto: Se trata en el artículo 1681 inciso 1. Se comprende como aquella sanción de
ineficacia, por la cual se deja sin efecto a través de declaración judicial a un acto que no cuente
con algún requisito que la ley prescribe en consideración a su especie.
ii. Casos: Los casos de nulidad absoluta están contenidos en el artículo 1682 del CC con un
carácter taxativo, pero es una enumeración taxativa genérica, porque no detalla todos los casos,
sino que los menciona de manera general.
-Los casos de objeto ilícito (1462 a 1466 CC)
-Omisión de los requisitos o formalidades que la ley prescribe para el valor de ciertos actos o contratos en consideración
a su especie o naturaleza.
4) NULIDAD RELATIVA:
i. Concepto: Su concepto arranca del artículo 1681; sanción de ineficacia con que la ley deja sin
efecto un acto o contrato donde falte algunos de los requisitos que la misma ley prescribe para el
valor del acto en consideración a la calidad o estado entre las partes.
ii. Casos: Los casos de nulidad relativa están mencionados en el artículo 1682 inciso final, el cual
es también, la regla general. “todo lo que no está definido en el 1682 cae dentro de la nulidad
relativa. Todo lo que no es nulidad absoluta es nulidad relativa”. Recordemos, además, que, en
nuestro código, se hace referencia al concepto de “rescisión” cuando se habla sobre la nulidad
relativa. Los casos que emanan de la regla general son:
3) Omisión de formalidades exigidas por la ley en consideración al estado o calidad de las personas
que celebran el acto o contrato. Estas corresponden a las formalidades habilitantes.
-La ratificación es un acto jurídico unilateral e irrevocable, ósea que es una de las partes la que
ratifica el acto que adolece de nulidad. Consiste en la confirmación del acto o contrato nulo, la
parte víctima de este acto nulo que podría demandar la nulidad, lo que hace es confirmarlo y
validarlo. Por lo tanto, cuando yo ratifico un acto nulo relativo (cosa que lo diferencia de los actos
nulos absolutos que no se pueden ratificar), lo que estoy haciendo es renunciar a pedir que se
declare la nulidad, esta es la consecuencia lógica.
-Justificación: Como la nulidad relativa mira de un interés particular, en este caso aplica el artículo
12 CC. Por lo tanto, se puede renunciar desde que la renuncia mira desde un interés individual del
renunciante y no está prohibida su renuncia.
-Existen 3 normas que tratan acerca de la renuncia y la forma en la que puede hacerse; ya sea
expresa o tácitamente. Estos artículos son el 1693, 1694 y 1695. Por la ratificación expresa
(artículo 1694) debo validar y convalidad el acto o contrato nulo usando las mismas solemnidades
que se debieran usar para el acto contrato en cuestión. Si el acto o contrato nulo se celebró por
escritura pública, la ratificación debe constar del mismo mecanismo. De aquí surge un aforismo
legal (frase que tiene por finalidad explicar un concepto jurídico) “las cosas se deshacen como se
hacen”. Mientras tanto, la ratificación tácita (artículo 1695) consiste en que, cuando una persona
ejecuta el acto que adolece de nulidad relativa, pese a que podría pedir la nulidad. Es una
ejecución voluntaria de la obligación contractual.
-El artículo 1696 ordena que la ratificación debe emanar solamente de la parte que pudo pedir la
nulidad, es decir, que requiere que el que lleve a cabo el acto que importa a la ratificación sea la
víctima. Además, la ley requiere que emane de una persona capaz, según el artículo 1697. Esto
surge producto de que la ratificación es un acto jurídico unilateral.
-Por el 1696 y la aplicación del artículo 1694, se dice que la ratificación debe cumplir las mismas
formalidades del acto que se ratifica y que, además, no debe estar afectada de nulidad.
-La ratificación debe producirse antes de que la nulidad relativa sea declarada judicialmente. Es
decir que, si demandé la nulidad y luego ratificó, la ley no permite que haga esto. Porque una vez
que pedí la declaración de nulidad, ya no me puedo echar para atrás ratificándola.
-Una vez ratificado el acto, la ratificación opera con efecto retroactivo, es decir, que no es que el
acto sea válido o deje de ser nulo desde el minuto de la ratificación, sino que el acto se tiene por
válido desde el minuto en que fue celebrado, desde el minuto que nació a la vida del derecho,
porque recuerden que la nulidad se vincula con el nacimiento de los actos, del mismo modo que la
ratificación se vincula con el nacimiento del acto que estoy ratificando. En otras palabras, cuando
yo ratifico, lo ratifico en su origen, porque en su origen el acto está afectado por nulidad.
Esto se debe porque puede haber un contrato nulo que tiene prestaciones u obligaciones
pendientes de cumplimiento. Para la ley, sea cual sea el tipo del acto o contrato, la acción de
nulidad relativa se concede en ambos casos sin distinguir si se ha cumplido o no ese acto o
contrato.
-La nulidad absoluta y la nulidad relativa se diferencian en que, la nulidad absoluta debe y puede
declarada oficio por el juez cuando surja en el acto o contrato y, además, puede pedirse por el
ministerio público judicial, que los conformaba los fiscales judiciales de la Corte Suprema y la Corte
de Apelaciones. Ellos pueden perseguir a que se cumpla la nulidad absoluta, debido a que el
interés protegido tras la declaración de nulidad absoluta es un interés pública y la moral. A
diferencia de la nulidad relativa, en que se protege el interés privado particular.
-Diferencia que recae en las personas que pueden alegarlas. Recuerden que en la nulidad absoluta
podían alegarla incluso terceros en cuanto tuvieran interés en ello, la nulidad relativa solo pueden
alegarla las víctimas o su representante.
-Plazo para su saneamiento, los plazos son distintos: El plazo para sanear la nulidad absoluta son
10 años, mientras que el plazo para sanear la nulidad relativa es de 4 años.
-Se distinguen en la posibilidad de ratificación, debido a que la única que se puede ratificar o
confirmar es la nulidad relativa (debido a que cautela un interés privado). La nulidad absoluta no,
debido a que lo único que puede sanear un acto nulo absoluto es el tiempo.
-A pesar de que ambos tipos de nulidad son diferentes, los efectos de la nulidad son los mismos.
-Para poder realizar estos efectos, vamos a verlos desde dos prismas: efectos de la nulidad entre
las partes (es decir, que pasa si es que un acto o contrato es declarado nulo entre las partes que
celebraron el acto) y respecto de terceros (incidencia sobre terceros).
ii. Acto o contrato cumplido (total o parcialmente, por una o por ambas partes): Si está
cumplido parcialmente, opera como modo de extinguir obligaciones. Pero si está cumplido
totalmente, aplica el artículo 1687 “la nulidad pronunciada (…) da a las partes derecho para ser
restituidas al mismo estado en que se hallarían si no hubiese existido el acto o contrato nulo”.
Entonces, cuando el acto está cumplido el primer gran efecto es que…
Las partes deben retrotraerse (volver atrás) al estado anterior al de la celebración del acto
o contrato. Como consecuencia de esto es que las partes tengan el derecho de exigirse
que se restituyan todo lo que se hubieren entregado mutuamente en virtud del acto o
contrato a consecuencia de la declaración de nulidad del acto.
Las prestaciones mutuas entre el poseedor vencido y el dueño en acción reivindicatoria. Lo
veremos a mayor detalle en “derechos reales”. Estas prestaciones mutuas son indicadas
por el 1687 inciso 2. Ahora, el mismo 1687 esboza que, en ciertos casos, las prestaciones
mutuas no operan tal cual ¿Qué casos son estos?
El poseedor de buena fe (706 CC), el que tiene la creencia firme de que su
posesión es legítima, no debe devolver frutos percibidos mientras estuvo de
buena fe, porque la ley lo premia (presunción 907 inciso 3).
Caso de lo dado o pagado por objeto o causa ilícita a sabiendas (1468 CC).
Cuando se contrató con el incapaz sin requisitos exigidos, el que contrató con el
incapaz no podrá pedir restitución o reembolso (1688 CC). Sino en un solo caso: en
cuanto probare que el incapaz se hizo más rico, según el 1688 inciso 2.
ii. Vinculado con lo anterior, se dice que los efectos de nulidad también afectan a los terceros cuyo
derecho provenga de la persona que adquirió la cosa en virtud del acto jurídico nulo.
iii. En este caso, no es relevante si el tercero está de buena o mala fe, es decir, no es relevante si el
tercero conocía o no conocía que el acto o contrato podía adolecer o no de un vicio de nulidad.
Esto lo diferencia de la resolución que emana de la condición resolutoria, que veremos en los
artículo 1490 y 1491. Por lo tanto, la consecuencia es que da lo mismo si el tercero está de buena
o mala fe; porque la nulidad es indiferente de la buena fe que pueda invocar el tercero.
-La acción personal para pedir la nulidad es la que tiene la víctima del acto o contrato nulo.
- ¿contra quién la dirige? Contra su contraparte, para de esta forma, declarar el acto nulo.
-Acción que se le da a la parte que celebró un acto o contrato declarado nulo, para dirigirse contra
terceros que tengan una cosa que hubiere sido dada o entregada en virtud de la nulidad del acto.
- ¿es posible interponer otra acción? Si, por ejemplo, la que tiene el tercero contra la parte que
contrató y que, en virtud de la acción reivindicatoria, perdió la cosa.
8) LA NULIDAD PARCIAL:
-Construcción que emana más de la doctrina.
-Se dice que la nulidad total es aquella que se relaciona con los elementos de la esencia del acto o
contrato. Recuerden que el artículo 1444, distingue en todo contrato 3 clases de elementos y uno
de ellos son los elementos de la esencia. Dicho, en otros términos, la nulidad total será aquella que
se dirige cuando el acto le faltan aquellos elementos con los cuales el acto no produce alguno o
degenera en otro distinto.
-La nulidad parcial, entonces, será aquella que se produce en los demás casos, es decir, cuando se
intenta la nulidad por la falta de elementos accidentales o de la naturaleza (1444 CC).
-Nuestra jurisprudencia reconoce la nulidad parcial a partir de un fallo de la Corte Suprema del año
1916.
-Su efecto: La cláusula donde incide este elemento que no es de la esencia, esa cláusula se tiene
por no escrita. Dicho de otra forma, si el defecto por el cual se declara la nulidad es un defecto que
no está vinculado con un elemento de la esencia, no se anula todo el acto, lo que se anula es la
cláusula donde está ese elemento. Simplemente la cláusula en cuestión, afectada por esta
declaración de nulidad parcial, se tiene por no escrita, es decir, como si no hubiera sido acordada
por las partes.
-CONCEPTO: Por lo tanto, la conversión de un acto nulo se produce en aquellos casos en que el
acto, con los defectos que presenta en su formación, no puede nacer a la vida del derecho como,
por ejemplo, una compraventa, pero si puede subsistir como otro distinto, como, por ejemplo, una
permuta.
-EFECTO: El efecto de la conversión de un acto nulo es que, de un acto, que sea susceptible a ser
declarado nulo, se mantenga vigente, degenerado y cambiando en otro distinto. Aquí, podría
decirse que, que estamos en presencia de un “nuevo acto” desde que las partes acuerdan que este
acto subsista como otro distinto. Esto está relacionado con la nulidad, pero no es propiamente la
nulidad, porque las partes, pudiendo demandar la nulidad del acto, optan por mantenerle vivo.
1) Suspensión:
Consiste en que el acto jurídico no produce sus efectos, porque los efectos están
supeditados a que ocurra otro hecho.
Esto puede ser por dos motivos: Por un lado, puede ser voluntario, donde las partes
convienen en que el acto no produzca sus efectos ahora, sino que los produzca más
adelante (por ejemplo, cuando pactan una suspensión suspensiva o un plazo para celebrar
un acto) y, por otro lado, también puede ser que la ley sea la que determine que los
efectos de un acto jurídico estén suspendidos (por ejemplo, en el caso del testamento, la
ley es la que determina que el testamento no produce sus efectos si no ha muerto el
testador).
2) Resolución:
Regulada en el artículo 1489 CC. Consiste en aquella circunstancia en la cual, el acto
jurídico (contrato bilateral en este caso) queda sin efecto en virtud del incumplimiento de
la otra parte. Para que quede sin efecto, la parte cumplidora debe demandar a que se
resuelva el contrato (que el contrato deje de producir sus efectos y que este se termine).
En ese sentido, la resolución es una causal de ineficacia, porque desde que se demandó la
resolución, el acto va a dejar de producir sus efectos.
3) Revocación:
Institución super excepcional. Consiste en la retractación unilateral de un acto jurídico
existente (emana de la parte que “tiene el poder” o que el contrato dependa de ella).
EJEMPLO: Yo podría revocar el testamento y la ley lo permite cuando dicto uno posterior
del mismo tipo. En este caso, el testamento anterior queda revocado y sin efecto por
voluntad del testador. Ejemplo 2: En el caso del mandato, mandante (que es quien le
encarga al otro que le ejecute un acto o contrato) tiene la facultad de retractarse y dejar
sin efecto unilateralmente este acto jurídico existente que es el mandato (también lo
regula la ley). Ejemplo 3: Otro caso es la donación; hay donaciones revocables e
irrevocables, en el caso de las revocables, el donante puede dejarla sin efecto
revocándola. En este caso, nos encontramos que el acto jurídico queda sin efecto.
5) Resciliación:
La resciliación es tratada en el artículo 1567 CC en su inciso 1, cuando se habla del modo
de extinguir obligaciones. La resciliación es aquel acto en el cual, las partes acuerdan dejar
sin efecto un acto o contrato pendiente de cumplirse (aunque, desde el punto de vista del
profesor, puede funcionar perfectamente en un acto cumplido, por aplicación de la
autonomía de la voluntad).
La resciliación es una causal de ineficacia, debido a que, un acto que produjo todos sus
efectos va a dejar de producirlos por acuerdo entre las partes.
6) Inoponibilidad:
No se refiere a la ineficacia entre las partes de un acto, sino que se refiere a la ineficacia de
un acto respecto de terceros, porque el acto no cumplió los requisitos para que valga o
pueda ser oponible a esos terceros.
Por ejemplo: Cuando no se cumplió con un aviso o publicación de la ley y el tercero podrá
decir que ese acto es inoponible, porque no cumplió los requisitos para que produjera
efectos o que afectara al mismo tercero.
La consecuencia lógica es que el acto inoponible es válido para las partes, el gran
problema del acto inoponible es que no produce efectos respecto a terceros desde que no
cumplió los requisitos para que valga o que produjera efectos sobre el tercero en cuestión.
Por ejemplo: Si un acto no se publica en el Diario Oficial, los terceros podrían reclamar que
no es oponible a ellos y que no produce efecto en ellos.
En ese sentido, la inoponibilidad es una causal de ineficacia distinta a las demás, debido a
que, en las demás causales de ineficacia, el acto dejó de producir efectos respecto a las
partes y también respecto a todos los demás. En el caso de la inoponibilidad, el acto vale
entre las partes, pero este no produce efecto respecto a terceros.
-Esto se vincula con el artículo 1444, debido a que se refiere de los elementos accidentales del
acto jurídico.
-Por lo tanto, es preciso señalar que las modalidades son elementos accidentales del acto jurídico.
De este modo, como estas no existen sin que las partes las contemplen y como se les agrega al
acto jurídico, tienen dos características fundamentales:
Primero, es que son excepcionales, ósea, que la regla general es que no exista en los actos
jurídicos (la regla general es que los actos jurídicos sean puros y simples), son
excepcionales en el sentido de que las partes las acuerdan por medio de estas cláusulas
especiales.
Segundo, es que no se presumen, es decir, que si las partes no la convinieron de una
manera indudable no es posible presumirlas de las circunstancias que rodean al acto (no
surgen de la interpretación que se le da a un contrato). En caso de que no estén
convenidas entre las partes, debe estar fijada en la ley.
iii. Origen:
1) Voluntad de las partes: Las modalidades se originan, en primer lugar, por la voluntad de las
partes. Lo permite el 1444, desde que dice que “los elementos accidentales son aquellos que se le
agregan por medio de clausula especial”. Entonces, la ley permite que las partes acuerden estas
modalidades y, los acuerdan, en virtud del principio de la autonomía de la voluntad. Por lo tanto,
cuando nos referimos de modalidades, nos referimos a elementos accidentales del acto jurídico.
2) Ley: Pero también pueden ser creadas por la ley, si bien, la regla general es que se originen a
partir de la voluntad de las partes, también la ley reconoce la existencia de modalidades,
entendiéndolas como elementos de la naturaleza del acto o contrato. Son circunstancias que
cambian los efectos normales, pero que están establecidas por la ley, por lo tanto, se entienden
que pertenecen al acto o contrato sin necesidad de una declaración especial. Por ejemplo: el
artículo 1826, a propósito del contrato de compraventa, regula un plazo para entregar la cosa
vendida (“inmediatamente después del contrato o la época prefijada” dice la ley), si nada decimos,
aplica el plazo que aparece en la ley. En otras palabras, si las partes nada dicen, aplica el 1826.
Ejemplo 2: el artículo 1489. Ejemplo 3: el artículo 738 (la necesidad de que exista una condición en
el Fideicomiso y que son elementos de la naturaleza la existencia y condición).
*Pregunta de alumno: ¿Qué diferencia existe en la formalidad y la modalidad? “lo que pasa es
que la formalidad son los requisitos que la ley requiere para que el acto exista o valga. En cambio,
la modalidad, son cláusulas que las partes agregan y que cambian los efectos normales del acto. El
efecto normal es que el acto se realice de inmediato (que sea puro y simple), lo raro es que sea
sujeto a modalidad”.
ii. Concepto: La representación consiste en aquella institución por la cual, una persona queda
obligada o adquiere derechos en virtud de un acto jurídico celebrado por otro a su nombre,
debidamente facultado. Los efectos del acto jurídico no se producen en quien actúa
(representante) sino en el representado.
-La representación es super importante, porque permite actuar a incapaces y a otras personas que
no pueden celebrar actos jurídicos por diversos motivos. La representación es la forma de actuar
de las personas jurídicas (empresas).
-Esta teoría predominó en Chile hasta el año 1951: Nace del artículo 2128 CC, que permite que
haya representación o mandato por el menor adulto. Se plantea que, si el menor adulto puede
representar, la voluntad es la del representado, porque si una persona no tiene voluntad puede
ser representante quiere decir que, lo que la ley está pensando con esto es que el representado
tiene voluntad. ¿tiene esto sentido? Esta se idea se tiene que descartar, porque si la voluntad
fuera la del representado, no se contemplaría dentro del análisis el papel de los incapaces
(quienes no tienen voluntad). Por lo tanto, la voluntad no puede ser la del representado y, en
consecuencia, descartamos la teoría de la ficción. En síntesis; si esto fuese realmente así, no podría
haber representación de los incapaces que no poseen voluntad.
-Al ser una teoría muy parecida a la anterior, debemos descartarla, debido a que no explica la
representación de los absolutamente incapaces que no tienen voluntad. Simplemente, no se
puede ser portavoz de la voluntad de alguien si ese alguien no tiene voluntad.
-Esta teoría también es criticable, en el sentido de que no se explica para que se necesita
representación si requerimos que el representado concurra. No es necesario tener dos voluntades
que cooperen entre sí. Si el representado pudiese concurrir, como lo sostiene esta teoría, no
habría representación porque concurriría directamente, por lo tanto, se descarta.
-Consecuencias que se derivan de que la representación sea modalidad del acto jurídico:
a) Que la voluntad que genera el acto jurídico es la del representante, él debe cumplir los
requisitos de existencia y validez del acto jurídico. Esto lo vimos, a propósito del error del
representante, el dolo del representante, de la fuerza contra del representante y los mismos vicios
del consentimiento.
b) Las modalidades son clausulares especiales que las parte insertan en un contrato, por lo tanto,
la modalidades no se presumen y, como vimos la representación tampoco se presumirá (como
toda modalidad), debe probarse. Si no se prueba, se entiende que el acto jurídico es puro y simple,
es decir, que los efectos del acto radican en el representante.
2) Representación legal:
Emana del contrato de mandato (2116 CC): En el mandato, yo le solicito a otro que se
encargue de mis negocios, porque confío que él los va a gestionar correctamente. Por
regla general, el mandato es “con representación”, pero la ley permite (en el artículo
2151) como excepción que el mandato pueda ser “sin representación”. Este artículo es
clave, porque desde este artículo se produce una suerte de excepción a la regla de que,
cuando actúa un representante, los efectos del acto se radiquen en el patrimonio del
representado. Porque cuando el mandato es sin representación, los efectos del acto se
radican en el representante. ¿Por qué la ley permitirá esto? Porque habrá ciertos casos
donde a las partes les convienen que el acto en cuestión, la existencia del mandato no sea
conocida.
Excepcionalmente, también existe la agencia oficiosa (2286 CC): Esta agencia oficiosa
ocurre cuando una persona que no tiene mandato (no ha sido designada como
representante) actúa igualmente respecto de esta persona. Gestiona sus negocios sin
permiso de la otra persona y esa gestión de negocios no lo obliga en principio, sino cuando
se cumplen ciertos requisitos, estos son:
Que el interesado (la persona respecto quien el agente oficioso actuó) ratifique lo
que ejecutó el agente oficioso. Es decir que “de por bueno”, valide y esté de
acuerdo con aquello que hizo el agente oficioso. Por lo tanto, en este caso, la
fuente de la representación es la ratificación posterior; desde que se expresa la
voluntad del interesado.
Cuando el acto beneficia a la persona en cuyo nombre actúa el agente oficioso,
pero solo hasta el monto del beneficio. Acá no hay una ratificación expresa, pero
valida una especie de ratificación tácita y esa sería la fuente de la representación
(la concurrencia del beneficio experimentado; porque si bien, esta persona no
ratificó o aprobó, si se benefició y eso lo obliga. Por lo tanto, al haber beneficio,
este se entiende como representación, porque se entienden a los beneficios como
los efectos del acto en cuestión).
1) El representante debe actuar a nombre del representado: Esto es lo que se conoce como la
“contemplatio domini”. Ósea, que yo tengo que decir “yo como mandatario actúo en nombre de
Pepito”.
2) El representante debe estar facultado para representar al representado: Ósea que la ley o el
contrato/mandato lo deben facultar. En caso de la agencia oficiosa, la agencia oficiosa ratificada
por el interesado también conforma el cumplimiento de este requisito porque cuando el
interesado ratifica lo obrado por el agente oficioso, está reconociendo que el representante tiene
facultades para haber actuado por él. Se ratifica posteriormente.
3) El representante debe actuar dentro de los límites de sus facultades: “ejemplo: le pido a
alguien que me compre un pizza, esta persona va y, en vez de comprarme una pizza, me compra
una bicicleta”. En este caso se producen dos consecuencias: En mi relación con la otra persona,
este está incumpliendo el contrato o mandato, porque le dije a la otra persona que me comprara
una pizza y él me compró una bicicleta. Pero respecto de terceros, los que exceden de sus
facultades (lo que excede de las facultades que le di al otro) no obliga al representado. Dicho de
otra forma, lo que ejecutó la otra persona (la persona a la que mandé) fuera de los límites del
encargo, no obligan al mandante (en este caso yo, que hice el encargo). Por lo tanto, si la otra
persona se obliga a pagar 1 millón de pesos por la bicicleta, actuando en nombre de quien le dio la
orden, no obliga al mandate que solo le encargó comprar una pizza.
Los efectos de la representación consisten en que los actos jurídicos celebrados por el
representante se radican en el patrimonio del representado. Por lo tanto, el que resulta deudor o
en su caso acreedor es el representado. (de acuerdo con el artículo 1448 CC). Por eso es una
modalidad del acto jurídico, porque es una cuestión rara.
1. Casos:
i. El representante celebra un acto jurídico o contrato por si solo, representando a dos personas
distintas. Ejemplo: Karla y Anaís designan a Juan como representante de ambas, de modo que,
Juan le vendió a Karla algo que es de Anaís. En este caso, Juan representó a las dos personas,
actuando en intereses contrapuestos.
ii. Otro caso sería, aquel por el cual, un representante celebra un acto o contrato por si solo,
representando a una parte y actuando personalmente como contraparte. Ejemplo: Karla tiene una
bicicleta que le gusta a Anaís y Anaís designo a Karla como su representante. Lo que hace Karla es
venderle su bicicleta a Anaís y solamente ella celebra el acto, es decir, Karla celebra el acto como
vendedora y como compradora (al ser la representante de Anaís).
Para el profesor Alessandri, hay autocontrato cuando estamos ante un acto jurídico que una parte
celebra consigo mismo y en el cual actúa, a la vez, como parte directa y como representante de
otra, o como representante de ambas. Podemos decir que, según lo dicho por Alessandri, la
primera parte de la definición es el segundo caso y, por otro lado, la segunda parte de la definición
corresponde al segundo caso.
2. Naturaleza jurídica:
i. La primera teoría la abalan los autores Demogue y Hupka. Ellos señalan que aquí estamos ante
un acto jurídico unilateral en la forma, debido a que hay una sola persona contratando, pero que
es un acto jurídico bilateral en sus efectos, debido a que existen dos voluntades contratando en el
acto (la del representante y la del representado, en el caso del segundo ejemplo, o la de ambos
representados, en el caso del primer ejemplo o caso visto). En Chile, esta teoría la sustentan el
profesor Alessandri, Stitchkin y León Hurtado.
ii. La segunda teoría es la que propugnan los autores Pilon, Roner y Messels. Ellos señalan que la
obligación es una relación entre patrimonios. Puede haber, dos personas con un mismo
administrador y que se vinculen por el acto de este mismo administrador, porque, en realidad, se
están relacionando patrimonios, no las personas. La importancia es que las obligaciones se
contraen patrimonios separados, con independencia de que actúe solo una persona y, por lo
tanto, es valido y tolerable.
iii. La tercera teoría fue respaldada por Planiol y Ripert. Para ellos, la autocontratación no es sino
el resultado de que estamos ante la representación como modalidad de los acto jurídicos. Dicho
de otra forma, se puede auto contratar porque la autocontratación es una forma de
representación y esto se permite porque estamos presentes ante una modalidad de los actos
jurídicos.
Para nuestro código, no existen disposiciones generales, pero si existen algunas disposiciones
especificas en las que se le prohíbe o se le permite. Surge de los principios generales de la
representación, es decir, que el nacimiento de la autocontratación depende de la existencia de la
representación (de que exista el artículo 1448).
Por lo mismo, si los intereses de las partes son contrapuestos (no hubo norma interna, no hubo
acuerdo o una de las partes no dio la orden de vender a precio de mercado, por ejemplo) si los
intereses son contrapuestos, no debería aceptarse si el representado no da su autorización
expresa o si el representado prohibió la autocontratación. Por ejemplo: “si Anaís me contrató a mi
para que le vendiera una bicicleta y yo tengo una bicicleta que cumple con todas las características
que ella solicita, pero, en el contrato Anaís me prohibió que yo le vendiera mi bicicleta, en ese caso
la autocontratación es prohibida, debido a que está prohibido por la fuente de la representación).
-La ley permite en el artículo 412 inciso 1, que el guardador contrate consigo mismo con ciertos
requisitos.
-Aquí estamos frente a formalidades habilitantes que permiten que el guardador contrate. Y como
estamos frente a formalidades habilitantes y el guardador no las observa o no las cumple, la
omisión sería la nulidad relativa del acto o contrato.
-En el caso de los inmuebles del pupilo, el autocontrato está prohibido, por lo tanto, el guardador
no puede comprar o vender bienes raíces del pupilo. De acuerdo con el artículo 412 inciso 2. Como
estamos frente a una prohibición, si el guardador compra o vender bienes raíces del pupilo, su
sanción será la nulidad absoluta (aplica el artículo 10 y 1682).
i. Artículo 1796 dice que es nulo el contrato entre el padre o la madre del hijo sujeto a patria
potestad, debido a que, en este caso, los padres representan al hijo. En estos casos, entonces, la
ley “se cuida” e inmediatamente los sanciona como nulos.
ii. Hay otros casos de conflicto de interés entre padre o madre e hijos y, en estos casos, no es que
el acto sea nulo o prohibido, sino que, al hijo se le nombra un representante especial para llevar el
acto a cabo. Por lo tanto, en este caso no habría autocontratación, sino que la ley da una solución
distinta. Por ejemplo:
En el artículo 124, se le designa a los hijos un curador especial para que el asunto no esté
en manos del padre o la madre.
En el artículo 263, si el hijo demanda a su padre o madre que ejerce la patria potestad, se
le dará al hijo un curador para el juicio, llamado curador “ad-litem”.
-De acuerdo con el artículo 2131, “el mandatario se ceñirá rigorosamente a los términos del
mandato, fuera de los casos en que las leyes le autoricen para obrar de otro modo”. Por lo tanto,
la ley permitiría el auto contrato desde que mencionaría que “el mandatario se ceñirá
rigorosamente a los términos del mandato” y si, en este, como le autoricé a auto contratar, el
mandatario al ceñirse a los términos podrá contratar. Sin embargo, existirán casos donde la ley lo
prohíbe, por ejemplo: que el juez no puede comprar lo que le corresponde vender.
El mandatario que actúe fuera de los límites del mandato infringe el contrato. Es decir,
que, si el mandante no le permitió o le prohibió mandatar o auto contratar al mandatario
y pese a ello, el mandatario contrata, infringe el contrato de mandato, debido a que actúa
fuera de los límites del encargo y, además, lo que el mandatario haya actuado es
inoponible al mandante y el mandatario también tendrá que indemnizar los perjuicios.
Si el mandante no prohibió nada y bajo el silencio del mandato, según la doctrina, la
autocontratación sería valida, fundándose en dos artículo que la reglamentan: el artículo
2144 y el artículo 2145 (estos fundamentarían que la autocontratación es valida si nada se
dice). En estos dos artículos, la ley contempla que se puede auto contratar en caso de
silencio.
4) Autocontratación del funcionario público vendedor:
-El funcionario público que, por su cargo está encargado de vender cosas que pertenecen al
servicio público donde trabajan, no puede auto contratar. Este es un caso de prohibición,
estipulado por el artículo 1798.
3) CONDICIÓN
-Modalidad del acto jurídico que está tratada por el artículo 1473 y siguientes, artículo 1070 y
siguientes.
1. Concepto: Es el hecho futuro e incierto, del cual depende el nacimiento, ejercicio o extinción
de un derecho u obligación.
-Incertidumbre: No se sabe si el hecho futuro vaya a ocurrir o no. En ese sentido hay
incertidumbre.
3. Clases:
i. Positiva o negativa: Dice la ley en el artículo 1474 que “la condición positiva consiste en
acontecer una cosa; la negativa, en que una cosa no acontezca”.
ii. Expresa o tácita: Condición expresa es aquella que está convenida por las partes de un modo
indubitado y no hay duda de que lo acordaron. La tácita, en cambio, es aquella que está entendida
o comprendida sin necesidad de alguna declaración, por ejemplo, la planteada en el artículo 1489
(condición resolutoria tácita). Esta última forma parte de todo contrato bilateral.
iii. Posibles o imposibles: Reguladas por los artículos 1475 y 1476; el 1475 dice “la condición
positiva debe ser física y moralmente posible. Es físicamente imposible la que es contraria a las
leyes de la naturaleza física; y moralmente imposible la que consiste en un hecho prohibido por las
leyes, o es opuesta a las buenas costumbres o al orden público”. Esto se vincula con lo que vimos
en la materia de “objeto y causa”.
La ley dice que son nulas las obligaciones contraídas bajo una posición potestativa que consista en
la mera voluntad de la persona que se obliga. Por ejemplo, decir “te vendo algo si quiero” refleja la
mera voluntad de la persona que obliga y esa condición es meramente potestativa, por lo tanto, la
ley la sanciona con la nulidad.
Las condiciones simplemente potestativas, es decir, las que dependen de un hecho voluntario de
cualquiera de las partes, será válida.
¿Cuál es la diferencia entre la simplemente potestativa y la puramente potestativa? La
diferencia sustancial es que las simplemente potestativas dependen de un hecho de alguien
(llevan implícito la realización de algo) y estas, la ley las reconoce validas, debido a que se vinculan
con una cuestión externa y no solamente por el “puro querer” o de la mera voluntad. Las de mera
voluntad, la ley las repudia porque no son condiciones.
v. Suspensivas o resolutorias: Esta podría ser la clasificación más relevante para los efectos de
este curso. La condición suspensiva es aquella que se vincula con el nacimiento o el ejercicio del
derecho, es decir, que la condición suspensiva corresponde a aquel hecho futuro e incierto, del
cual depende el nacimiento o el ejercicio de un derecho u obligación. En este caso, aquellas las
condiciones que se pactan y, a partir de las cuales, cumplidas el derecho nace o se puede ejercer,
son condiciones suspensivas (por ejemplo: “te regalo un código civil si apruebas el ramo de
derecho civil”)
Las condiciones resolutorias, en cambio, son aquellos hechos futuros e inciertos, del cual, deriva la
extinción de un derecho u obligación (por ejemplo: “te presto el código hasta que apruebes el
ramo de derecho civil”). Desde un punto de vista doctrinal, las condiciones resolutorias se pueden
clasificar de tres maneras:
Tácita: Es aquella que se subentiende en todos los contratos bilaterales y está regulada en
el artículo 1489. Esta condición, es un elemento de la naturaleza de los contratos
bilaterales, puesto que, desde el momento que se subentienden, las partes no tienen que
acordar nada de ellos.
Pacto Comisorio: Es aquel por el cual las partes expresan la condición resolutoria, la cual
es tácita en contrato bilateral y que las partes declaran en el contrato (es algo como “el
contrato se resolverá si es que…”)
Ordinaria: Corresponde a cualquier hecho que no consiste en el incumplimiento de un
contrato bilateral y que, por ocurrir, este extingue el contrato. Por lo tanto, esto la
diferencia de la tácita, porque la tácita se refiere al incumplimiento de un contrato
bilateral, la ordinaria es cualquier hecho distinto al incumplimiento, debido a que el
incumplimiento de un contrato bilateral queda cubierto por el artículo 1489.
En relación con las condiciones, la palabra pendiente quiere decir que el hecho futuro incierto, al
cual está sujeto el nacimiento o ejercicio de un derecho, no se sabe si va a ocurrir o no y no existe
certeza acerca de que existirá o no, aunque todavía existan posibilidades de que dicho hecho
futuro incierto ocurra. Por ejemplo: “si le digo a Juan que le regalo mi código civil si es que
aprueba derecho civil 1, esta corresponde a una condición suspensiva que está pendiente, debido
a que no se sabe si se va a cumplir o no el hecho de que Juan apruebe o no el curso y, además,
todavía existen posibilidades de que se cumpla”.
-Cumplidas: Hablamos de ella cuando el hecho futuro incierto que consiste en la condición se ha
verificado correctamente y ha ocurrido en la realidad. Por ejemplo “de acuerdo con el ejemplo
anterior, ocurrirá cuando Juan haya aprobado el ramo de derecho civil, por lo que Juan tiene el
derecho de exigir la entrega del código civil prometido”.
-Aquí aplican los artículos 1485 y 1078. Cuando la condición suspensiva está pendiente el acto
jurídico existe, pero los derechos y obligaciones no han nacido porque no se ha cumplido el hecho
futuro incierto el cual depende que se cumplan los derechos u obligaciones a una de las partes (en
el ejemplo de Juan, es el derecho que tendrá Juan de recibir el código civil prometido).
-Por lo tanto, el acreedor (en el caso del ejemplo, Juan) no puede exigir el cumplimiento de la
obligación.
-Como el acreedor (Juan) tiene un “germen” de derecho (la expectativa de ser dueño del código) él
puede tomar medidas conservativas, si tiene, por ejemplo, temor a que la fortuna del deudor
decaiga y este deba vender el código para pagar sus deudas.
-Como consecuencia de todo lo anterior, la prescripción no corre contra el acreedor, debido a que
el acreedor no es dueño, sino que tiene una expectativa no un derecho. De acuerdo con el artículo
2514 inciso 2.
-Una vez cumplida la condición suspensiva, nacen los derechos u obligaciones correlativas. En
nuestro ejemplo, Juan tendrá derecho del código civil y si el dueño de dicho código no se lo
entrega, Juan tiene derecho de demandar para que el deudor le entregue el código.
-De esta forma, la obligación se hace exigible. En este sentido, se comprenderá que el derecho del
acreedor se entiende a existir desde el momento del acto o contrato (opera con efecto
retroactivo).
-En este caso, entonces, desaparece el acto jurídico condicional y todos los efectos se “borran”
como si nunca hubieran existido. Es decir, es como si no se hubiera celebrado ningún acto jurídico.
-Por ejemplo; “yo le presto mi código civil a Juan hasta que apruebe el ramo de derecho civil 2021
en la USACH”. Este es el hecho en que consiste la condición resolutoria. Entonces, cuando la
condición resolutoria está pendiente ¿Juan puede usar el código? Si. Por lo tanto, mientras no se
cumpla y esté pendiente, el acto jurídico existe y también los derechos y obligaciones sujetos a la
condición resolutoria. Para todos los efectos, se entiende que el acto es puro y simple, porque, en
el fondo, sus efectos son los mismos; se celebró el acto e inmediatamente entró en el goce de
todos los derechos que estaban vinculados al acto.
-Como el acto jurídico, los derechos y las obligaciones existen, los derechos y obligaciones son
exigibles por el acreedor, es decir, exigir su cumplimiento. (en tanto la condición resolutoria esté
pendiente).
-Como lógica consecuencia de entender que estamos frente a un acto puro y simple, del que,
quien tenga la cosa tiene todos los derechos sobre ella, quien tiene la cosa sujeta puede
enajenarla. Pero, cuando la enajene, quien la adquiera, va a tener la cosa sujeto a perderla en caso
de que se cumpla la condición. Ejemplo: “Si Javiera adquiere el código civil y se cumple la función
resolutoria, ella estará enfrentada a que el dueño del código se lo pueda quitar eventualmente. Si
Pedro se la enajena a Javiera, el dueño de la cosa, eventualmente, se la va a quitar”.
-Aquí, el hecho futuro incierto, del cual depende la extinción del derecho, se cumplió. En este caso,
se cumple la condición y se extingue el derecho, por lo tanto, se hacen desaparecer los efectos del
acto jurídico.
-Lo anterior conlleva a que los derechos y obligaciones correlativas se extingan. Por ejemplo: en el
primer caso visto, el derecho que tiene Juan a usar el código civil se extingue con el cumplimiento
de la condición resolutoria. En otras palabras, Juan deja de tener el derecho de usar y gozar el
código y tendrá la obligación de devolvérselo a su dueño. El dueño puede exigir el cumplimiento
de esta devolución.
-Aquí, el hecho futuro incierto, del cual depende la extinción del derecho, sabemos que no va a
ocurrir. En el caso de nuestro ejemplo: Juan tiene el código hasta que apruebe derecho civil y esto
último no ocurrió. En la práctica, Juan no tendrá que devolver el código, debido a que Juan se
transforma en dueño. Esto se debe a que la condición resolutoria se basa en la extinción del
derecho y, como en este caso, la condición resolutoria falló, los derechos y obligaciones se
consolidan (no hay forma que el derecho se extinga).
ii. Elementos: Los elementos del plazo son la futuridad (“el plazo va a ocurrir en el tiempo que
está por venir”) y la certidumbre, en este caso, sabemos que el hecho futuro ocurrirá dentro del
tiempo fijado.
Plazo legal: El plazo legal es aquel que está establecido por alguna norma o disposición
legal del ordenamiento jurídico. El plazo legal es super excepcional. Ejemplos de esta clase
de plazo los encontramos en el artículo 2200, 1879, 13 ley 18010, etc.
Plazo judicial: El plazo judicial es el que está fijado por el juez en ciertos casos y cuando
la ley se lo permite. Este plazo también es excepcional. Por ejemplo, tenemos el artículo
1494, 904, 2291, 2201.
Plazo convencional: El plazo convencional es aquel plazo que las partes convienen. En
este caso, las partes pactan y acuerdan, en uso de la autonomía de la voluntad. Es
importante tener en consideración que el plazo convencional será la regla general, porque
lo usual es que las partes establezcan entre sí el plazo. Ejemplo “oye ¿te puedo comprar la
bebida ahora y te la pago mañana?” “sisi, dale no más”
2) Determinado e indeterminado:
Plazo determinado: Aquel donde se precisa la fecha en que debe ocurrir el hecho
futuro. Por ejemplo, si digo “el contrato durará hasta el día 5 de junio de 2021”.
Plazo indeterminado: Aquel donde no se precisa la fecha en que debe ocurrir el hecho
futuro. Este plazo se subentiende de otras condiciones y suele estar vinculado con una
condición. Este plazo es excepcional. Por ejemplo, si digo “el contrato se extenderá hasta
los 3 meses siguientes a que yo te entregue tal cosa” (en este caso no digo la fecha exacta,
sino que lo vinculo a algo).
3) Suspensivo y extintivo:
Plazo suspensivo: Es aquel que impide que yo ejerza un derecho hasta que se verifique
el hecho o el plazo. Por lo tanto, mientras no se cumpla el plazo, tu ejercicio del derecho
está en suspenso. Pero, una vez verificado el caso, nace para ti el derecho de ejercer el
derecho.
Plazo extintivo: Es aquel que pone fin al derecho cuando se ha verificado el hecho, ósea,
que, si es que se cumple el plazo, todo lo que podías ejercer ya no lo puedes ejercer
porque se puso fin al derecho. A diferencia del plazo suspensivo que pone en pausa el
ejercicio del derecho, el plazo extintivo pone termino al ejercicio del derecho que tú
puedes llevar a cabo.
-Cuando el plazo suspensivo está pendiente, no tengo derecho a exigir los derechos y obligaciones,
debido a que el plazo suspensivo detiene y suspende su ejercicio hasta que se cumpla el plazo.
-Por lo tanto, los actos jurídicos y las obligaciones correlativas existen, pero no pueden ser
exigidas. Por ejemplo: “Si le presto el código civil a Bastián a contar desde el 5 de junio plazo
suspensivo” Entonces ¿Bastián puede exigirle el código antes del 5 de junio? No, porque está en
suspenso.
-Una vez que el plazo suspensivo se cumple y deja de estar detenido. Por lo tanto, con el plazo
suspensivo cumplido nace para el titular del derecho, la facultad de ejercerlo y hacerlo valer.
Reflejado en nuestro ejemplo “Bastián le puede pedir al dueño del código civil que le entregue
dicho libro”.
-En este caso no opera con efecto retroactivo, a diferencia de la condición suspensiva cumplida.
Porque decimos que el derecho y sus obligaciones correlativas existen desde la celebración del
acto jurídico, pero “en nuestro ejemplo, Bastián no es titular del derecho sino desde que se
cumple el plazo”. La persona no es dueña desde el inicio.
-Considerando que el plazo extintivo pone termino al derecho, cuando el plazo extintivo está
pendiente ocurre que todavía no ocurre eso que extingue el derecho que tú tienes. Por lo tanto, el
acto jurídico existe y opera con los mismos efectos que un acto jurídico puro y simple, pero
cuando llegue el plazo no voy a tener más el derecho.
Con esto terminamos con el plazo. Ahora seguiremos con la última modalidad de los actos
jurídicos, la cual es: El modo.
5) EL MODO:
-Cuando se contrae o se celebra un acto jurídico sujeto a un modo, el beneficiario de este acto
jurídico está obligado a aplicar el objeto del acto jurídico a un fin especial, como hacer ciertas
obras o sujetarse a ciertas cargas. Por ejemplo: el profesor dice “Bastián, te regalo mi bicicleta
solamente para que la destines a ir a la universidad. Para nada más”.
-El modo es una modalidad, porque afecta los fines o los efectos normales de un acto jurídico, en
el sentido de que está limitado por el modo impuesto. Vimos, por ejemplo, que la condición y el
plazo podían suspender la adquisición del derecho, en cambio, en el modo, esta situación no
ocurre porque quien adquiera la cosa es dueño, pero sujeto a esta determinada modalidad. Por lo
tanto, no suspende la adquisición del derecho en cuestión.
Con esto terminamos la primera parte de este curso, que corresponde a “La Teoría General del
Acto Jurídico”.
2. Fuentes de las obligaciones: Los contratos son una de cinco fuentes de las obligaciones. Pero
primero, veamos que son las obligaciones…
-Concepto de Obligación: Se definen como aquel vinculo jurídico, en virtud del cual, una parte se
obliga para con otra a dar, hacer o no hacer algo. Este vínculo jurídico puede nacer de distintos
ámbitos (cuestión que veremos más adelante). Para entender el concepto de obligación, debemos
irnos al libro 2do del Código Civil, porque de esta norma surge el concepto de obligación; el
artículo 565 en su inciso final, habla de las cosas corporales e incorporales. Las incorporales
consisten en los meros derechos, como los créditos y las servidumbres activas. El artículo 576, en
tanto, divide las cosas incorporales en derechos reales y derechos personales ¿Cuál es el derecho
real? Lo dice el artículo 577 “derecho real es el que tenemos sobre una cosa sin respecto a
determinada persona. Son derechos reales el de dominio, el de herencia, los de usufructo, uso o
habitación, los de servidumbres activas, el de prenda y el de hipoteca”. De estos ejemplos, el más
importante es el dominio ¿Por qué el dominio es un derecho real? Porque, el que es titular (el
dueño) lo tiene sobre la cosa sin respecto de determinada persona, él es dueño directamente y no
tiene que andar pidiendo permiso a nadie para los actos de dueño respecto de la cosa. Por otro
lado, los derechos personales, son los que se vinculan con la obligación y se definen en el artículo
578 “derechos personales o créditos son los que sólo pueden reclamarse de ciertas personas, que,
por un hecho suyo o la sola disposición de la ley, han contraído las obligaciones correlativas; como
el que tiene el prestamista contra su deudor por el dinero prestado, o el hijo contra el padre por
alimentos. De estos derechos nacen las acciones personales”. Es decir, el concepto de obligaciones
está íntimamente vinculado con el derecho personal, porque el derecho personal consiste en
aquello que otra persona de, haga o no haga algo en mi favor, ya sea porque se obligó o por
disposición legal.
Por lo tanto, a partir de la clasificación de las cosas (en especial de las cosas incorporales y
particularmente de los derechos personales) surge el concepto de “obligación”. Como dijimos,
este tiene mucha relación con el derecho personal, porque, a partir de que yo sea titular de un
derecho personal, alguien está obligado para conmigo.
-Fuentes de las obligaciones: Las fuentes de las obligaciones, es decir, aquello de donde surge el
deber de cumplir esta prestación de dar, hacer o no hacer algo en favor de alguien, también están
reguladas en el Código Civil. Por ejemplo, el artículo 578 nos dice que el derecho personal son los
que sólo pueden reclamarse de ciertas personas por un “hecho suyo” han contraído las
obligaciones correlativas. En este caso, el “hecho suyo” sería una fuente de la obligación ¿el hecho
suyo incluye todas las demás obligaciones? La respuesta es no, porque el mismo 578 nos dice que
las obligaciones pueden surgir también de disposiciones legales.
Por otro lado, las fuentes de las obligaciones están enumeradas en el artículo 1437 (es una
enumeración clásica) “las obligaciones nacen, ya del concurso real de las voluntades de dos o más
personas, como los contratos o convenciones; ya de un hecho voluntario de la persona que (…) se
obliga, como en la aceptación de una herencia o legado y en todos los cuasicontratos; ya a
consecuencia de un hecho que ha inferido injuria o daño a otra persona, como en los delitos y
cuasidelitos; ya por disposición de la ley, como entre los padres y los hijos sujetos a patria
potestad”. Estas fuentes permiten que las obligaciones nazcan.
La norma del 1437 se complementa con la norma del 2284 que habla de los cuasicontratos, de los
delitos y los cuasidelitos; “las obligaciones que se contraen sin convención nacen o de la ley, o del
hecho voluntario de una de las partes. Las que nacen de la ley se expresan en ella. Si el hecho de
que nacen es lícito, constituye un cuasicontrato. Si el hecho es ilícito, y cometido con intención de
dañar, constituye un delito. Si el hecho es culpable, pero cometido sin intención de dañar,
constituye un cuasidelito”.
Entonces, en resumen, la obligación surge de distintas fuentes, fuentes que están mencionadas
especialmente en estos tres artículos.
-Concepto: El contrato está definido en la ley en el artículo 1438 que dice “contrato o convención
es un acto por el cual una parte se obliga para con otra a dar, hacer o no hacer alguna cosa. Cada
parte puede ser una o muchas personas”. Este artículo comete un error, debido a que considera al
contrato y convención como sinónimos, cuando realmente ambos no representan lo mismo, sino
una relación género y especie (la convención sería el género y el contrato la especie). Este
planteamiento ya lo habíamos estudiado en “acto jurídico”.
-La doctrina define al contrato, como aquella convención generadora de derechos y obligaciones.
A diferencia del concepto de “convención”, que, además de generar derechos y obligaciones,
también puede extinguir derechos y obligaciones.
i. Como habíamos mencionado, confunde “contrato” y “convención”. Ahora; hay código modernos
como el código italiano que los trata como sinónimos. Teniendo eso como ejemplo, la crítica a la
confusión entre ambos conceptos no tiene tanto sentido, porque a la convención y al contrato se
le aplica, al menos en su nacimiento, la misma regla de los actos jurídicos, es decir, se le aplican los
requisitos de existencia y validez del acto jurídico.
ii. Se critica esta definición porque, más bien, lo que hace el artículo 1438, es definir a la
obligación. Esta crítica se fundamenta en el hecho de que, el contrato es un convención que
genera derechos y obligaciones, pero no es una obligación en sí misma. En otras palabras, el 1438
no define qué es el contrato, sino que, define cuales son los efectos que produce. Inclusive, se
señala que dicho artículo se asemeja mucho a la norma del artículo 578 CC, que define los
derechos personales o créditos.
-Los contratos buscan un fin económico y pueden ser de dos clases: los contratos pueden
representar un instrumento para el crecimiento o puede ser un instrumento que busque una
finalidad social, porque, a través del contrato, las personas se pueden relacionar.
-Otorgar crédito: En otras palabras, los contratos sirven para que alguien reciba plata o algo por
adelantado que todavía no lo puede proveer y que lo pague en cuotas.
-Garantía: El contrato puede servir de garantía, debido a que existen contratos que permiten
asegurar que alguien vaya a cumplir con tal o cual obligación. Por ejemplo: la hipoteca, la prenda y
el contrato mutuo.
-Custodia: Existen contratos que sirven como custodia, por el cual, una persona deja una cosa en
poder de otro para que te la cuide y te la devuelva. Ejemplo: un contrato que le solicite a una
empresa que me cuide mis instalaciones.
-Recreación: Cuando pago un ticket para entrar al cine, teatro, disco, etc.
Además de estos hay muchos más. Pero ¿Los contratos pueden tener funciones contrarias a la ley,
las buenas costumbres o el orden público? No, debido a que aplica la regla general de los actos de
declaraciones de la voluntad. Si se presentase tal caso, sería susceptible de ser sancionado con la
nulidad absoluta o relativa.
-Como son actos jurídicos, los contratos deben cumplir con los requisitos enunciados en el artículo
1445 CC, los cuales son los requisitos de existencia y validez del acto jurídico.
-La doctrina agrega algo más, un requisitos adicional que se ha de aplicar a todo contrato. Para la
doctrina, cualquier contrato, debe contener la intención de obligarse para generar un vínculo
jurídico, es decir, debe de dar cuenta de un animo de producir efecto jurídico (producir
consecuencia jurídica o de obligarse en buenas cuentas). En otras palabras, la intención tiene que
ser seria y no simulada (cuando la doctrina habla de una “intención seria”, se está refiriendo a que
la voluntad debe ser seria. Materia que vimos apropósito de los requisitos de existencia de los
actos jurídicos).
ii. Elementos particulares de cada contrato (aplica plenamente el artículo 1444 CC):
a) Elementos de la esencia:
Definición: Aquellas sin las cuales el contrato no produce efecto alguno o degenera en
otro distinto. Por ejemplo: Una compraventa sin cosa o sin precio, no es compraventa.
Tipos: Los elementos de la esencia pueden ser de dos clases; generales o específicos. Los
generales son todos aquellos elementos que le aplican a todo acto jurídico (ejemplo: los
que nombra el 1445). Los específicos son los que van a depender de cada contrato
(ejemplo: En la compraventa, debe necesariamente una cosa y un precio). Si falta algún
elemento específico, la sanción será la nulidad absoluta, debido a que le faltará un
elemento esencial, o va a degenerar en otro distinto.
b) Elementos de la naturaleza:
Definición: Los elementos de la naturaleza son aquellos que, sin que las partes declaren
nada, se entienden pertenecer al acto o contrato (en este caso al contrato). Por ejemplo:
En el contrato de compraventa existe la obligación de saneamiento. Si las partes del
contrato no dicen que el vendedor tiene la obligación de saneamiento, no implica que el
contrato no obligue al vender al saneamiento. La ley, entonces, entiende incorporados
estos elementos de la naturaleza en el contrato. Su falta no se sanciona con nada, debido
a que el elemento sigue existiendo en el contrato sin necesidad que las partes lo declaren.
c) Elementos accidentales:
-Clases: Para estos efectos, hablaremos de dos tipos de clasificaciones; Primero las clasificaciones
de los contratos contenidas en el CC y, segundo, las clasificaciones de los contratos no contenidas
en el CC (emanan de los análisis que realiza la doctrina).
-Si bien, en clases atrás vimos la clasificación de acto jurídico unilateral y bilateral, estos conceptos
se diferencian de los conceptos de contrato unilateral y bilateral. Recordemos que el contrato
unilateral es aquel en que una de las partes se obliga, bilateral es aquel que ambas partes resultan
obligadas. El acto jurídico unilateral es aquel que, para nacer a la vida del derecho, requiere de la
concurrencia de una sola parte, mientras que el acto jurídico bilateral requiere de dos o más
voluntades para nacer a la vida del derecho. Por lo tanto, la diferencia recae en que una atiende a
las partes que resultan obligadas y la otra atiende a las partes que se requieren para que el acto
nazca.
-El contrato, por regla general, es un acto jurídico de tipo bilateral (que nace de la concurrencia de
dos partes) y es una convención generadora de derechos y obligaciones, por lo tanto, es un acto
jurídico bilateral desde que dos partes se unen y se relacionan con la finalidad de crear derechos y
obligaciones. De esta unión, puede resultar que una sola resulte obligada o que ambas resulten
obligadas, pero en si mismo, el contrato es un acto jurídico bilateral, porque, para nacer a la vida
del derecho, requiere la concurrencia de dos partes.
-No atiende al numero de obligaciones que nacen, sino que atiende al numero de partes obligadas.
-No atiende al numero de personas que conforman cada parte. No porque en una parte existan
100 personas y por otra exista 1 persona, el contrato muta a multilateral. Lo que hace a un
contrato unilateral o bilateral es el número de partes obligadas.
-Contrato unilateral: Es aquel contrato en el que una de las partes se obliga para con otra que no
contrae obligación alguna. Por ejemplo: Contrato depósito, el mutuo civil que no genera intereses,
el que te presta plata en el mutuo civil sin interés, etc. En la vida, los contratos unilaterales son los
menos usados, porque, usualmente, lo deseado es un intercambio.
-Contrato bilateral: Es aquel en que las partes contratantes se obligan recíprocamente (regla
general). Ejemplos: La compraventa, la permuta, el arrendamiento, el mandato remunerado.
Existe una subclase de los contratos bilaterales que no está incluida en el CC, estos son:
Sinalagmáticos Perfectos: Son aquellos que, en su origen, ambas partes resultan obligadas.
Por ejemplo: En la compraventa, desde el inicio hay un comprador y un vendedor.
Sinalagmáticos Imperfectos: Son aquellos contratos que nacen como unilaterales, pero
después, por circunstancias posteriores, surgen obligaciones para ambas partes, es decir,
que el que no estaba obligado pasó a estar obligado. Por lo tanto, se vuelve un contrato
bilateral. Sin embargo, esta clasificación no aplica en el Código Civil, debido a que la
clasificación unilateral o bilateral atiende a la época de formación del contrato
Esta solo opera en los contratos bilaterales, por lo tanto, si usted está frente a un contrato
bilateral, solo ante ese contrato se aplicará la condición resolutoria. La condición
resolutoria tácita está implícita en los contratos bilaterales. Para la doctrina, la condición
resolutoria tiene su fundamento en la “Teoría de la Causa” (recuerden que, para la teoría
de la causa, la causa de mi obligación está íntimamente vinculada a la causa de tú
obligación. Por lo tanto, yo cumplo porque tu cumples) y en la equidad.
Es un elemento de la naturaleza de los contratos bilaterales.
Opera cuando haya incumplimiento y siempre que haya sentencia judicial previa. Esto
quiere decir que no porque una parte diga “chao, se terminó el contrato”, el contrató se
termina, tienen que cumplirse dos fundamentales al menos: Que haya un incumplimiento
resolutorio grave y que estemos frente a una sentencia judicial que lo ordene.
El artículo 1552 dice “en los contratos bilaterales ninguno de los contratantes está en
mora dejando de cumplir lo pactado, mientras el otro no lo cumple por su parte, o no se
allana a cumplirlo en la forma y tiempos debidos”. Simplemente, yo no estoy en
incumplimiento si tú, a la vez, en el contrato bilateral, estás en incumplimiento.
Esto no puede pasar en el contrato unilateral porque en este hay un solo obligado.
La forma de abordar la teoría de los riesgos surge a partir de esta pregunta ¿Es posible que
se extinga la obligación de una de las partes porque se ha hecho imposible la ejecución de
la obligación? O bien, el caso fortuito ¿Extingue la obligación de la otra parte?
Esta institución, opera solamente en los contratos bilaterales, porque si se extingue la
obligación por estas circunstancias, la otra tampoco tendría el derecho de cumplir.
Se vincula con las cosas de especie o cuerpo cierto; entre las grandes clasificaciones de las
cosas y obligaciones, se distingue entre las cosas de especie o cuerpo cierto y las cosas de
género. Cuando estamos frente a una cosa de especie o cuerpo cierto, lo debido es una
cosa particular, definida y con sus características claras para las partes. Por ejemplo: “te
vendo el auto Suzuki, año 1993, patente tanto, numero de motor tal otro…”, en este caso,
hay un solo auto con tales características. Entonces ¿Qué pasaría si la cosa se destruye por
caso fortuito o fuerza mayor? ¿Quién soporta la pérdida de la cosa especie o cuerpo cierto
cuando su entrega se ha vuelto imposible por caso fortuito o fuerza mayor? Esa respuesta
la veremos mejor en “obligaciones”, pero es importante tener en claro que aquí aplica la
teoría de los riesgos.
La teoría de los riesgos se fundamenta en la causa y en la equidad.
Nuestro Código Civil no la contempla. Pero en otros códigos como el código civil italiano,
se contempla la teoría de los riesgos en el artículo 1463.
-Aquí, la clasificación atiende a la utilidad económica de las partes, esto es, si una o ambas partes
se benefician del contrato. Si en el contrato, solo una de las partes se beneficia, estaremos
hablando de un contrato gratuito, mientras que, si ambas partes se benefician del contrato, será
un contrato oneroso. Por ejemplo, si le presto algo a otra persona, quien recibe la utilidad
económica no seré yo, sino que la otra persona porque recibió mi objeto (contrato gratuito), en
cambio, si yo le vendo algo a otra persona, ambas partes resultamos beneficiadas porque, la otra
parte me paga un precio por el objeto que le entrego (contrato oneroso).
-Por regla general, los contratos bilaterales son onerosos (donde ambas partes se obligan
recíprocamente). Por otro lado, la regla general es que los contratos unilaterales sean gratuitos;
cuando te presto algo, la utilidad la recibes tú, yo no (inclusive, en esta clase de contratos, yo,
como persona que le presta algo a otra, no solo no obtengo utilidad económica, sino que también
puedo sufrir de un detrimento económico, si, por ejemplo, me devuelven el objeto dañado).
-Existen casos excepcionales. Por ejemplo, existen casos de contratos bilaterales gratuitos; en que
ambas partes se obligan, pero una se obliga a cambio de nada, como, por ejemplo, el mandato sin
remuneración; es super común que el mandato sea sin remuneración, es decir, que el mandatario
no cobre al mandante… “Esto pasa siempre ¿Cuántas veces lo mandan a comprar a uno y no se
ninguna remuneración? Inclusive me puedo quedar con el vuelto, como una especie de
remuneración, pero es una trampa”. Por otro lado, una excepción también sería que el contrato
unilateral sea oneroso. Por ejemplo: Va a la disco y le dejas a la persona de guardarropía tu celular,
diciéndole “te dejo en depósito mi celular, pero mientras lo tienes puedes usarlo”. En este caso
hay una utilidad económica para la otra parte, porque la persona encargada de cuidar el celular
podrá revisar sus redes sociales, jugar y twittear durante el periodo de tiempo que le cuida el
celular al otro.
-Contrato gratuito: Aquel que tiene por objeto la utilidad de alguna de las partes, sufriendo la otra
el gravamen.
-Contrato oneroso: Aquel que tiene por objeto la utilidad de ambos contratantes, grabándose
cada uno en beneficio del otro.
-Esta clasificación atiende a la prestación esperada por las partes ¿Por qué?
-Importancia de la clasificación:
i. En materia de “lesión” (la lesión consiste en aquella diferencia entre los precios pagados y
recibidos por una cosa, es decir, cuando había una diferencia que hacía que lo que pagué era
mucho menor a la unidad de lo que la cosa valía en realidad) De ahí que esto aplique a los
contratos conmutativos, porque “yo esperaba recibir algo equivalente, pero, en realidad,
objetivamente, pagué mucho más o pagué mucho menos”. Esto solo aplica a ciertos contratos
conmutativos, como la compraventa (1888 CC) y la permuta (1900 CC). En ambos casos, es posible
rescindir el contrato y ejercer los demás derechos que la ley prevé en esos casos, cuando estamos
en presencia de un contrato oneroso conmutativo en que no hay equivalencia en estas
prestaciones.
¿Cuál será el fundamento de la lesión? El fundamento radica en que “yo esperaba algo equivalente
y recibí algo que no era equivalente, de modo que se rompe esta equivalencia de las prestaciones
esperadas”.
¿Por qué esto no operaría para los contratos aleatorios? No operarían porque no existe una
equivalencia esperada (“yo gano si es que pasa algo”). Por lo tanto, acá desde un inicio, las
prestaciones no se miran como equivalentes y como no se miran como equivalentes, la lesión no
puede tener cabía en los contratos aleatorios.
-Esta clasificación atiene a la forma como existen los contratos, asegurando o no el cumplimiento
de una obligación distinta al propio contrato.
-Contrato principal: Es aquel que subsiste por sí mismo, no necesita de otros contratos para existir
y seguir vigente en la vida del derecho. Esta es la regla general de todo contrato.
-Contrato accesorio: Es aquel que tiene por objeto asegurar el cumplimiento de una obligación
principal, de manera que no puede subsistir sin ella. En otras palabras, el contrato accesorio es
aquel que se celebra únicamente con un fin: asegurar el cumplimiento de una obligación principal,
de manera que, sin esta obligación principal, el contrato accesorio no puede existir. El contrato
accesorio es sinónimo del contrato de garantía (46 CC).
Los contratos accesorios están íntimamente vinculados con el artículo 46 CC, que define a las
cauciones. Este dice “caución significa generalmente cualquiera obligación que se contrae para la
seguridad de otra obligación propia o ajena. Son especies de caución la fianza, la hipoteca y la
prenda”. Por lo tanto, cuando decimos contratos de garantía, estamos ante una caución.
Las cauciones: Las cauciones no solo se originan del contrato, las cauciones pueden surgir, ya sea
porque se otorgó un contrato que, en si mismo, es un contrato accesorio o caución (ej. La fianza, la
hipoteca y la prenda), pero también, las cauciones pueden surgir de otras fuentes de las
obligaciones. Por ejemplo: las cauciones pueden surgir del mero acuerdo entre las partes, cuando
convienen ser deudores solidarios de una obligación. Por otro lado, también hay ejemplos
distintos de cauciones que surgen de la ley, vamos a ver en contratos que existen ciertos contratos
contemplan el derecho real de retención a favor de ciertos acreedores, por ejemplo, en el
contrato de arrendamiento se faculta al arrendatario para retener ciertos bienes en ciertos casos.
Importancia de la clasificación:
-El contrato accesorio existe hasta que se cumpla la obligación principal. Aquí aplica otro aforismo
“los accesorios siguen la suerte de lo principal”. Extinguida la obligación principal, el contrato
accesorio ya no tiene sentido y es por esto por lo que cuando uno paga la deuda, el banco tiene
que alzarte la hipoteca o como cuando uno paga la deuda de la bicicleta que se compró, que dejó
por una prenda en favor de quien te vendió la bicicleta, en estos casos se debe alzar la prenda.
Contratos dependientes: Siguiendo con esto de contratos principales y accesorios, hay una
clasificación que se vincula con ellos pero que no son lo mismo, estos son los contratos
dependientes.
-Estos contratos no son de garantías, debido a que, se acuerdan otras cosas a partir de esta
obligación o contrato del cual dependen o forman parte.
-Por ejemplo: Vamos a ver en obligaciones que existe una institución llamada la novación.
Revisaremos en su minuto que la novación no existe sin la obligación que extingue. Dicho en
sencillo, para que haya novación tiene que haber otra obligación y en ese sentido, la novación es
dependiente. Ejemplo 2: Las capitulaciones matrimoniales no pueden existir sin el matrimonio.
-Esta clasificación atiende a la forma como se perfecciona, es decir, como nace el contrato a la vida
del derecho.
-La regla general para la formación del contrato es el consensualismo. La regla general es que los
actos y contratos se perfeccionen por el consentimiento de las partes respecto de los elementos
esenciales del acto o contrato que se trate. Por eso se habla del “consensualismo contractual”.
Esta regla ¿Será la misma que se emplee en el derecho romano? La respuesta es no, porque el
derecho romano era muy formalista y no existía primacía de la voluntad. Esta visión surgió
posteriormente con los movimientos ilustrados de la revolución francesa.
-Contratos consensuales: Son aquellos que se perfeccionan por el solo consentimiento, por lo
tanto, su elemento fundamental es el consentimiento. Recordemos que el consentimiento está
regulado por normas del Código de Comercio.
-Contratos reales: Son aquellos que requieren de la tradición de la cosa para perfeccionarse. Este
contrato no se perfecciona por el consentimiento, sino que, lo que determina el
perfeccionamiento del contrato es que se efectúe la tradición de la cosa, es decir, que tú le hayas
entregado la cosa a la otra parte para hacerla dueña. Existe una crítica en contra de esta
clasificación, que se basa en que no todos los contratos reales se perfeccionan por la tradición, en
el sentido de hacerte dueño, porque, por ejemplo, existe un contrato real que es el contrato
comodato regulado en el artículo 2174, por el cual yo te entrego una cosa mueble o raíz para que
tu la uses y me la devuelvas. En este caso, no se opera como un modo de adquirir el dominio,
porque, en el comodato, no se entrega la cosa para que la otra persona sea dueño, sino que la
cosa se entregó para que la otra persona la usase y después la devolviera al dueño.
Hay otra crítica que señala que doctrinariamente se discute su necesidad, se señala que es algo
retrogrado que el contrato que el contrato se perfeccione por esta forma externa que consiste en
entregarte la cosa. Es lo más retrogrado que hay, considerando que la redacción de la revolución
francesa fue precisamente dejar atrás los elementos formales y otorgarle una primacía a la
voluntad. Eso también ha llevado a decir que estos contratos representan un término medio entre
la excesiva solemnidad del derecho romano y los contratos basados en el consentimiento.
Clase 15, 16 y 17 de junio.
-Contratos solemnes: Según el artículo 1443 “es solemne cuando está sujeto a la observancia de
ciertas formalidades especiales, de manera que sin ellas no produce ningún efecto civil”. Por lo
tanto, el contrato es solemne cuando para nacer a la vida del derecho se deben cumplir ciertas
formalidades que, sin ellas, el contrato no podría nacer a la vida del derecho. Por ejemplo: La
compraventa de inmuebles se perfecciona con la escritura pública (artículo 1801). Ejemplo 2: El
contrato de hipoteca se perfecciona con la escritura pública inscrita y el registro de hipoteca y
gravamen del conservador de bienes raíces, en este caso son dos solemnidades.
Dentro de los contratos solemnes existe una serie de subclasificaciones… Como vimos en las
clasificaciones del acto jurídico, existen los siguientes tipos de solemnidades o formalidades.
a) Solemnidad Objetiva: Subclasificación muy relacionada con los contratos solemnes. Son
aquellas que se exigen en consideración al acto y es idéntica para actos que tengan la misma
naturaleza. Por ejemplo: La compraventa de inmuebles requiere de la escritura pública, de
acuerdo con lo que indica el 1801 CC.
b) Formalidades habilitantes: Son aquellas que la ley exige para los actos de ciertos incapaces. Por
ejemplo: Si queremos celebrar el contrato de un incapaz, el curador o tutor va a tener que pedir
autorización judicial si se quiere hacer, por ejemplo, la venta de bienes raíces del incapaz.
c) Formalidades por vía de prueba: Acá la ley las establece, porque a través de ellas se logra
acreditar la existencia de ciertos actos. Los artículos 1707 y 1708 hablan de estas formalidades.
¿Cuál es su relación con los contratos solemnes? Es una relación muy pequeña, porque si usted
celebra un contrato solemne, este contrato no se puede probar si no se cumple la formalidad por
vía de prueba que corresponde al caso.
d) Formalidades de publicidad: Son aquellas que sirven para dar conocimiento a terceros.
Recuerden que estas se dividían en sustanciales y de simple noticia. Si no se cumplen, el acto
jurídico les es inoponible. Por ejemplo: Si se constituyó una servidumbre y no se inscribe en el
conservador de bienes raíces, la servidumbre no es oponible a terceros.
e) Formalidades convencionales: Son aquellas por las cuales las partes acuerdan que el contrato
no quede perfecto sin la formalidad. Solo aplica en los casos en que las partes así lo hayan
establecido. Por ejemplo: El artículo 1802, a propósito de la compraventa dice “si los contratantes
estipularen que la venta de otras cosas que las enumeradas en el inciso 2 del artículo precedente
no se repute perfecta hasta el otorgamiento de escritura pública o privada, podrá cualquiera de las
partes retractarse mientras no se otorgue la escritura o no haya principiado la entrega de la cosa
vendida”. Entonces, este artículo permite que un contrato no solemne por su naturaleza, porque
se trata de otras cosas distintas al inciso 2, pueda ser solemne. Ejemplo 2: En el mismo sentido es
posible vincular al artículo 1921 a propósito del contrato de arrendamiento.
Con esto terminamos con las clasificaciones de los contratos presentes en el Código Civil.
(i) Contrato típico: Contrato que se encuentra previsto y regulado por la ley, códigos u otros
cuerpos normativos. Por lo tanto, su origen o fuente es la ley. El contrato de compraventa, por
ejemplo, ¿Es un contrato típico? Si, porque está regulado en la ley, más específicamente, en el
Código Civil. Las restricciones para esta clase de contratos son; las leyes y las normas del contrato
que se trate. RECUERDEN: Corresponden a actos jurídicos y están limitados por las normas de los
actos jurídicos, pero, además, debe cumplir con las normas legales establecidas para el caso
particular (para el contrato típico que se trate).
(ii) Contrato atípico: Contrato que no encuentra previsto o regulado por la ley, códigos u otras
normas legales. Ellos tienen su origen en la aplicación de ciertos principios de la contratación, pero
por la intervención de la ley, como veremos más adelante. ¿Por qué? Porque existen ciertos
principios de la contratación, como la autonomía de la voluntad (aquel principio que establece que
la voluntad es libre para crear obligaciones entre las partes) y la libertad contractual (principio que
autoriza a las personas a celebrar los contratos que quieran en tanto cumplan ciertos requisitos).
Dicho en otras palabras, las partes, en uso de la autonomía de la voluntad y su libertad
contractual, pueden crear estos contratos atípicos, pero acá interviene la ley, porque la ley otorga
el marco dentro del cual debe estar cumplido el contrato atípico. Por ejemplo, si ejercemos un
contrato atípico no regulado en la ley para la venta de ropa, en ese caso, el contrato tendrá causa
y objeto ilícito. Por lo tanto, las partes no pueden salirse del marco general que da la ley. ¿con que
limitaciones legales me encuentro para celebrar un contrato atípico? Con las normas generales de
los actos de declaraciones de la voluntad, es decir, que cuando celebro un contrato atípico, las
partes pueden ejercer los contratos atípicos que quieran porque esto es el reflejo de la autonomía
de la voluntad y la libertad contractual, pero debe ser dentro del marco que establezca la ley
(debe cumplir con los requisitos de existencia y validez del acto jurídico que vimos hace un rato).
Por lo tanto, no puedo celebrar un contrato atípico que adolezca de causa, objeto ilícito o que
intervenga alguien que no tenga voluntad. Es clave esto. RECUERDEN: Como los contratos atípicos
corresponden a actos jurídicos, estos están limitados por las reglas propias de los actos jurídicos.
En relación con esto, el autor francés Josserand nos dice que es muy fácil diferenciar el contrato
típico o atípico. Para él, los contratos atípicos son aquellos que las partes confeccionan “a la
medida”, se ponen de acuerdo y que hacen de acuerdo con sus necesidades. Esto quiere decir que
es un contrato “a medida”, como hacerse ropa a medida. En cambio, el contrato típico es aquel
que ya está confeccionado, en este caso, uno se rige por un contrato que ya está regulado por la
ley, es decir, un “contrato standard” por así decirlo.
(iv) ¿Por qué normas se rigen los contratos atípicos? Este es el gran problema de los contratos
atípicos. La respuesta es super sencilla…
1. Se encuentran regulados por dos grandes normas: artículo 1545 CC (regula la buena fe
contractual), artículo 1437 y siguientes.
2. Pero los contratos atípicos también se regirán por las reglas otorgadas por las mismas partes; las
mismas partes regulan las reglas, por lo tanto, a falta de regla establecida en la ley, la reglas serán
aquellas que sean otorgadas por las partes involucradas.
3. Los contratos atípicos se rigen por aquello que se conoce como la “analogía”, es decir, aplicar
normas de contratos similares para solucionar algún defecto o problema que tenga nuestro
contrato en particular.
2. Contratos de ejecución instantánea, de ejecución diferida y de tracto
sucesivo: Esta clasificación atiende a la época en que se cumplen las obligaciones de las partes.
(i) De ejecución instantánea: Es aquel donde las obligaciones se cumplen “de inmediato y una sola
vez, se extingue la obligación y el contrato mismo”. Por ejemplo: La compraventa de una bebida,
un chicle, un diario, etc.
(ii) De ejecución diferida: Es aquel que tiene partes de contratos de ejecución instantánea y partes
de contratos que se cumplen en el tiempo, según la doctrina. En otras palabras, el contrato de
ejecución diferida es aquel en que las partes acuerdan ahora, pero van ejecutando más adelante
las obligaciones que asumieron ahora (se obligan de inmediato y van ejecutando las obligaciones
en el tiempo). Por ejemplo: Yo me pongo de acuerdo con Constanza para venderle trigo, le digo
“págame el trigo primero y yo te lo entregaré en parcialidades (10 entregas) porque no necesitas
el trigo ahora” Esto es un contrato de ejecución diferida, porque Constanza pagó el precio del trigo
y el vendedor se obligó a entregarle en cuotas dicho producto. En este caso habrá una modalidad,
porque las partes celebran un contrato que, de por sí, podría ser un contrato de ejecución
instantánea, pero que las partes convienen que ciertas obligaciones se cumplan por parcialidades
y, por lo tanto, el contrato tampoco se ejecuta de inmediato.
(iii) De tracto sucesivo (16 de junio): Es aquel en que las “obligaciones nacen y mueren/ejecución día
a día o periodos determinados”. El ejemplo típico es el arriendo, porque en el contrato de
arrendamiento, las obligaciones nacen y deshacen en periodos determinados, es decir, “arriendo
una casa, pago un mes, tras ocupar todo ese mes, se acabó el mes y debo pagar el siguiente mes,
tras ocuparlo todo ese mes, termina y debo pagar el siguiente mes… Así sucesivamente”. La gran
distintiva de esta clasificación es que las obligaciones de las partes nacen y se deshacen, es decir,
terminada la prestación se extingue la obligación. Esta particularidad del contrato de tracto
sucesivo hace que estos contratos tengan efectos especiales en relación con los contratos
bilaterales ¿En qué materia se nota esto?
-Contrato de libre discusión: Es aquel contrato, por el cual, las partes son libres de definir y
negociar las cláusulas que conforman el contrato.
-Contrato de adhesión: Es aquel contrato donde, las partes, no son libres de discutir las cláusulas
del contrato, porque una de ellas propuso dichas clausulas. De este modo, al momento de que una
de ellas propone las cláusulas, la otra tiene la facultad las cláusulas o rechazarlas; si las acepta, se
entiende celebrado el contrato, si no las acepta, no se entiende celebrado el contrato. Aquí surge
una pregunta: Si las partes no pudieron negociar las cláusulas ¿Existe de verdad un contrato?
Efectivamente, existe un contrato, porque la parte que no propone las cláusulas, de todas formas,
manifiesta su voluntad, por lo tanto, hace suyas las cláusulas, las aprobó. Por lo tanto, habiendo
voluntad, aunque sea un contrato del cual no participé en la discusión de sus cláusulas, yo adherí a
dicho contrato y, por lo tanto, estuve de acuerdo con lo que decía el contrato. Entonces, si hay un
verdadero contrato.
Nuestra ley del consumidor define, en su artículo 1 N. 6, lo que se entiende como contrato de
adhesión: “Aquel cuyas cláusulas han sido propuestas unilateralmente por el proveedor sin que el
consumidor, para celebrarlo, pueda alterar su contenido”. Por lo tanto, en el contrato de adhesión
no puede alterar el contenido de las cláusulas, desde que yo me sumo o adhiero al contrato que
puso la contraparte.
¿Por qué norma creen que se regirá la formación del consentimiento en estos contratos de
adhesión? Se rige por la oferta y la aceptación. Lo que hay aquí es una oferta que realiza una de
las partes a la otra a la hora de celebrar el contrato y la otra manifiesta su aceptación y, con ello,
se forma el consentimiento y da pie a la celebración del contrato.
¿Por qué es importante esta clasificación? Hay una norma contenida en el artículo 1566 inciso 2
del Código Civil. En este se señala que, si la cláusula propuesta no es clara y existe un problema
interpretativo, se interpreta en tu contra. ¿En contra de quien? De quien dicto la cláusula.
-Esto se vincula con el artículo 675 CC que alude a los títulos traslaticios de una manera abierta, no
taxativa. Por ejemplo: La permuta es un contrato traslaticio de dominio, porque servía para que
ustedes se hicieran dueño. Cuando permutas (intercambiar) no te haces dueño con la permuta
misma, sino que te hacías dueño con la entrega que con posterioridad se hacía tras intercambiarse
las cosas. Esto aplica mucho para intercambio de cartas, tazos, láminas del mundial, etc. Por lo
tanto, lo que hace que tú te hagas dueño es que, con posterioridad, opera el modo de adquirir el
dominio, que es la tradición (la entrega de la cosa). Recuerden: Título y contrato traslaticio es lo
mismo. Inicia clase del 17 de junio…
¿Por qué serán importantes los contratos/títulos traslaticios? Porque, en el fondo, sirven para
que la riqueza circule. Recuerden que uno de los principios esenciales de nuestro Código Civil fue
precisamente que la riqueza circule para que esté “en más manos” y que así no haya pobreza. Por
lo tanto, los contratos traslaticios son requete contra importantes, porque permite que personas
que no posean algo, pasen a ser dueños, en virtud de la posterior tradición. En este caso, se debe
tener en cuenta que, el traspase de riquezas será permanente.
-Por su efecto primordial, de hacer que una cosa pase al dominio de otro, el código civil los separa,
los trata distintos y les coloca más exigencias que cualquier otro tipo de contrato, sobre todo si se
refiere a inmuebles. Por ejemplo: El artículo 1801, cuando estamos hablando de la compraventa
de inmuebles, nos dice que la compraventa de inmuebles debe revisarse por escritura pública, en
cambio, la compraventa de un bien mueble se realiza por el solo consentimiento; las partes están
de acuerdo con la cosa, el precio y listo… Solo con eso se celebra la compraventa del bien mueble.
-Por lo tanto, los contratos preparatorios son aquellos que están sujetos a un plazo o una
condición, por lo tanto, cuando yo celebro un contrato preparatorio, estoy sujetando a un plazo o
a una condición la celebración de un contrato futuro ¿Por qué? Porque precisamente está sujeto a
un plazo o condición (una condición podría ser, por ejemplo, realizar el contrato si Chile gana la
Copa América).
¿Por qué las partes celebrarán un contrato preparatorio? Existen muchos motivos, pero puede
ser, por ejemplo, que dicho contrato dependa de una circunstancia futura en particular. Por
ejemplo: A mi amigo le interesa comprarse una camiseta de futbol de Ben Brereton y yo le digo
“yo te consigo la polera, no la tengo todavía, pero estoy seguro de que la obtendré” entonces
¿Qué hacemos? Firmamos un contrato de promesa de compraventa de la camiseta de futbol,
sujeta a la condición de que yo me consiga dicha prenda dentro de un plazo cualquiera. Si eso se
cumple, las partes están obligadas a realizar la compraventa.
-En esta clase de contrato, el contrato que se celebra ¿es una obligación de dar, hacer o no
hacer? (recuerden: dar corresponde a transferir el dominio, no hacer era no llevar a cabo una
actividad y hacer corresponde a realizar algo). Estos contratos consisten en una obligación de
hacer. Por ejemplo, cuando yo me puse de acuerdo con mi amigo para venderle la polera de futbol
una vez que la obtenga (en un plazo exacto de 30 días), cuando llegue el día 28, compro la polera y
le digo a mi amigo que debemos firmar la compraventa prometida (la compraventa que nos
obligamos a otorgar). En este momento, las partes se juntan a firmar la compraventa, por lo tanto,
existe la obligación de “hacer”, es decir, de suscribir, firmar el contrato prometido. Ósea que
cuando yo celebro un contrato preparatorio y se cumple el plazo de la condición, las partes
celebran este nuevo contrato (al cual nos obligamos) y dicha celebración consiste en una
obligación de hacer.
-Se encuentran regulados en nuestro código civil, en el artículo 1554 que regula “el contrato de
promesa”. Este corresponde a un contrato preparatorio, porque las partes, en virtud del contrato
de promesa, se obligan a celebrar un contrato que, de momento, no pueden o no quieren
celebrar.
(ii) Definitivos: Es aquel que “se celebra en cumplimiento de un contrato preparatorio”. Es decir,
que el contrato definitivo es aquel que celebré porque se cumplió el plazo de la condición que
acordé en virtud del contrato preparatorio. Por ejemplo: En el caso de la camiseta de futbol que le
vendería a mi amigo, el contrato definitivo corresponde a aquel que estamos celebrando porque
se cumplió todo lo que convinimos en virtud del contrato preparatorio. Dicho de otra forma, el
contrato definitivo es aquel que viene a concretar aquello estipulado por el contrato preparatorio,
de modo que, cuando realizo el contrato preparatorio me obligo a celebrar el contrato definitivo
en un futuro y si yo no quiero cumplir el contrato definitivo, la contraparte me puede exigir que yo
lleve a cabo la obligación de realizar el contrato definitivo. “Por eso se dice que está de la mano
con el contrato preparatorio”. ACLARACIÓN: En dado caso que, cumplidos los 30 días, yo no haya obtenido la camiseta de
futbol para mi amigo (es decir, no se cumplió la condición o hubo condición fallida) no estoy obligado a firmar el contrato definitivo.
Ahí las partes quedan liberadas. Esto no sucederá en el caso del plazo, debido a que el plazo se va a cumplir siempre.
Contrato de promesa (1554 CC). Este será el primero que veremos en “contrato parte
especial”, en derecho civil 4.
Contrato de opción, por el cual, yo me dejo la facultad de comprarte o no.
Contrato de retroventa (1881 CC). Por la retroventa yo te vendo a ti, pero me dejo la
facultad de recomprártelo dentro de un plazo, por eso se dice que la retroventa es un
contrato preparatorio ¿Por qué? Porque si yo te vendo algo y me dejo la facultad de
recomprártelo, se está considerando la posibilidad de que yo, en el futuro, te pueda
recomprar el objeto.
Con esto terminamos con las clasificaciones de los contratos que están fuera de los artículos
1439 a 1443 del Código Civil, o bien, de la clasificación doctrinaria de los contratos.
6 de julio.
(i) Dirigido: Existe un contrato conocido como contrato dirigido y es una categoría contractual,
porque no cae dentro de las clasificaciones que vimos antes. El contrato dirigido es aquel en que la
ley determina el contenido (es decir, una ley cualquiera dice “si tu celebras este contrato, debe
tener al menos este contenido). Por ejemplo: En el contrato de seguro, la ley dice “hay unas
pólizas de seguros que están aprobadas por la autoridad (La Comisión de Mercado Financiero), por
lo que es seguro que pasa la revisión legal”.
¿Por qué existirán estos contratos? ¿Por qué la ley determinará su contenido? La ley hace esto
para evitar abuso de algunas de las partes, es decir, para “proteger al más débil”. En este caso, la
ley estipula que el contrato de trabajo debe ciertas menciones.
En el fondo, en el contrato dirigido, la ley determina el contenido del contrato, con una finalidad
protectora. En este sentido, la ley establece un marco; como lo suele hacer en materias del acto
jurídico (señalando las reglas de los actos de declaración de la voluntad). Sin embargo, en los
contratos dirigidos, el rol de la ley es mucho más intenso que en los actos de declaración de la
voluntad, debido a que, no es solo que la ley establezca el marco, sino que la ley establece el
contenido.
¿Será lo usual que la ley determine el contenido del contrato? No, porque el contenido, en
circunstancias normales, debería ser determinado por sus partes. Esto chocaría con el principio de
contratación de la autonomía de la voluntad.
Cabe tener en cuenta que todas las categorías contractuales son clasificables como se clasifican
los contratos, porque ellos son contratos en si mismo, lo que pasa es que también pueden ser
clasificados en otras categorías distintas. Por ejemplo, el contrato de seguro es perfectamente
clasificable dentro de las clasificaciones de los contratos que están o no en el código civil.
Recuerden, anoten esto al margen, las categorías contractuales no están en las leyes, estas
surgen de la doctrina y son reconocidas por la jurisprudencia.
(ii) Forzoso: Aquella categoría contractual que agrupa a todos aquellos contratos que la ley obliga
a celebrar o la ley da por celebrado en ciertos supuestos. Estos son, a su vez, de al menos de dos
clases:
-Contrato forzoso ortodoxo: Es aquel contrato forzoso que la ley obliga a celebrar, siempre que
usted esté en la situación que regula la misma norma. Aquí la ley lo obliga a celebrar por diversos
motivos, pero básicamente por motivos de evitar o aminorar un riesgo. Por ejemplo, la ley suele
decir “señor, usted está ejerciendo una actividad resgosa que usualmente genera daños a
terceros, por lo tanto, si usted quiere ejercer esta actividad, usted tiene que contratar un seguro”.
Por eso se dice que la ley te obliga a contratar. Esto ocurre, por ejemplo, cuando compras un auto,
porque, además de contratar una patente, se debe contratar un seguro obligatorio de accidentes
personales, para cubrir el riesgo de aquellos terceros que usted cree que puedan chocar con su
auto. Ejemplo 2: Otro caso es el seguro de incendio en materia de copropiedad; en materia de
copropiedad se obliga a que haya un seguro que cubra los riesgos de bienes comunes, como el
ascensor, la escalera, el techo del edificio, el edificio por fuera, etc. Por lo tanto, bajo el riesgo que
se queme el inmueble, gracias al seguro se cubre y respalda de cierta forma a las personas que
viven ahí.
-Contrato forzoso heterodoxo: Son aquellos que la ley da por celebrado bajo ciertos supuestos. El
caso paradigmático de esta clase de contratos es aquel que se conoce como “la hipoteca legal”,
tratado en los artículo 660 y 662 del Código de Procedimiento Civil. En el fondo, cuando existe una
comunidad, es decir, varias personas que son dueños de algo en común, todos son dueños de todo
y en nuestro derecho, se establece que, si uno de los comuneros ya no quiere formar parte de la
comunidad, se puede ejercer una acción de partición y se procede a poner término, dividir la
comunidad, se reparte todo aquello que se tenga en común y se transfiere el dominio a cada
heredero.
El artículo 660 señala “Salvo acuerdo unánime (…) los comuneros que durante el juicio divisorio
reciban bienes en adjudicación, por un valor que exceda del ochenta por ciento de lo que les
corresponda (…) pagarán de contado dicho exceso…” Por ejemplo, somos 4 y, durante el juicio, a
uno de los comuneros le tocaba 40 y recibió 80. Esto es más del 100% que le tocaba; ahí la ley dice
que, lo que reciban, deben pagar de contado, ósea, pagando con dinero el exceso de inmediato.
La ley agrega en el artículo 662 lo siguiente (y aquí viene el contrato forzoso heterodoxo) “En la
adjudicaciones (…) se entenderá constituida hipoteca sobre las propiedades adjudicadas, para
asegurar el pago de los alcances… (del artículo) 660”. Es decir, si te adjudican inmuebles, se
entiende constituido, por el solo ministerio de la ley, hipotecada; para asegurar que tu vas a pagar
dicho exceso. Y con esa hipoteca, si es que tu no pagas de contado el exceso aplica lo de la
hipoteca, es decir, que una garantía asegure el cumplimiento de una obligación (una caución). Por
lo tanto, se empleará la hipoteca para asegurar que la persona que haya recibido el exceso les
pague dicho exceso a los demás miembros de la comunidad. Recuerden, la hipoteca se aplica
sobre bienes inmuebles que se hayan adjudicado.
En estos casos, la ley da por celebrado porque acá fue la ley que estableció el mecanismo para
proteger al débil o para proteger a una de las partes.
(iii) Tipo: Caen dentro de esta categoría contractual todos aquellos contratos que constan en un
formulario acordado o dictado por una de las partes y que se aplica a casos futuros. La ventaja de
este contrato es que ya consta y ya está elaborado. ¿Por qué se celebra esta clase de contrato? Su
fundamento es que las partes, en un momento, acuerdan las condiciones del contrato y una vez
acordado, lo siguen usando en el futuro hasta que uno le diga al otro “pucha, mejor no sigamos
con este contrato tipo”.
Se usa para aquellos casos en que las partes se relacionan constantemente y tienen que celebrar
contratos constantemente, pero también existe en otros casos, como, por ejemplo, cuando usted
va y le dicen “¿quiere una tarjeta de crédito de esta casa comercial? Te entregan un formulario y
lo firmas” ese es el contrato tipo; el que está en un formulario.
¿A qué contrato visto en el curso se parecen los contratos tipos? Se parece, en parte, al contrato
de libre discusión y de adhesión, porque en el formulario que te hicieron firmar por la tarjeta de
crédito, este ya estaba escrito; ese es el contrato tipo, el que ya estaba escrito en un formulario.
Esta clase de contrato se parece al contrato de adhesión porque una de las partes decide adherirse
y celebrarlo. Por lo tanto, el contrato tipo es una clase de contrato dirigido.
(iv) Contrato Ley: Es aquella categoría contractual que engloba y trata a todos aquellos contratos
por los cuales, el Estado establece ciertas franquicias o beneficios a particulares. Por lo tanto, la ley
(o el Estado) celebra este contrato, porque con esto se garantiza de que las condiciones que se
tuvieron en vista al llevar a cabo una actividad o celebrar un contrato se van a mantener con el
tiempo, porque el Estado está garantizando estas circunstancias. Por ejemplo, el decreto ley 600
sobre inversión extranjera (derogado), ahí el Estado celebraba contratos con los inversores
extranjeros y tales inversores tienen extensiones o beneficios. Ejemplo 2: Royalty minero
(vigente).
Le dicen “contrato ley” porque se considera tan inmodificable como la ley misma, porque el
Estado me va a mantener la garantía a menos que cambien ciertas condiciones; por ejemplo, si no
invertiste tanto en el año 1 se termina el contrato, de modo que, si no cumples eso, el contrato se
acaba.
(v) Subcontrato: Es aquel contrato que se celebra con un vínculo, con una relación de
dependencia de otro, pero no tiene por finalidad garantizar el cumplimiento de obligaciones
alguna. En otras palabras, el subcontrato es aquel contrato que se celebra entre partes, cuyo
origen deriva o depende de otro contrato, pero el subcontrato no tiene por finalidad garantizar
ninguna obligación. Por ejemplo: ¿Se acuerdan del contrato de mandato? En el mandato es
posible que el mandatario designe, a su vez, a otro mandatario para que lleve a cabo el encargo. El
mandato que yo celebré con este tercero, para que él ejecute el encargo, ese contrato es un
contrato derivado que depende del mandato original y no tiene por final garantizar nada (esto se
conoce como la “delegación del encargo”). Ejemplo 2: En el caso de la fianza, este es un contrato
por el cual yo garantizo que otro va a cumplir una obligación a través de mi patrimonio. Pues bien,
existe también la sub-fianza, por el cual llega una persona y dice “yo voy a garantizar que Juan va a
cumplir la fianza que otorgó respecto del imputado”. En este caso, la subfianza es un contrato
derivado de la fianza y depende de esta. Ejemplo 3: El subarriendo, “Gonzalo le arrendó la casa a
Benjamín y, a su vez, Benjamín le arrienda una pieza a Carolina”. Este es un subcontrato que
depende del contrato de arriendo inicial.
¿Cuál es la diferencia entre el contrato accesorio y el subcontrato? Esto suena como pregunta de
prueba… Es una diferencia super sutil, porque si bien ambos se relacionan con otro contrato, el
contrato accesorio lo que se busca es garantizar el cumplimiento de una obligación, el
subcontrato, en cambio, depende del otro en el sentido que, sin el otro, no existiría este
subcontrato (sin el mandato no existiría el sub-mandato, por ejemplo).
2) PRINCIPIOS DE LA CONTRATACIÓN.
-Concepto: Cuando hablamos de principios, nos referimos a reglas generales que uniforman algo,
en este caso los contratos. En nuestro derecho privado, existe una serie de principios de la
contratación, creados por la doctrina, reconocidos por la jurisprudencia y que surgen a partir de
ciertas normas dispersas del código civil. Estos principios nacen de la doctrina y permiten
uniformar, servir de marco para que las partes se relacionen en virtud del contrato.
-Existe un principio que, se dice por la doctrina, es un principio fundamental porque la doctrina
comprende que todos los principios de la contratación emanarían de uno solo. No solo porque
este le permita negociar mejor a las personas, sino que porque de este principio surgen los demás
principios de la contratación ¿Cuál es? La autonomía de la voluntad.
(i) Concepto. La autonomía de la voluntad se define como “la amplia libertad con que cuentan las
personas para celebrar los actos y contratos que estimen pertinentes, estando limitados por la ley,
la moral, las buenas costumbres y el orden público”. ¿Por qué existen estos límites? ¿Con que
materias se vincula esto? Recuerden que una causal de nulidad absoluta era cuando el acto
adolecía de objeto ilícito… Esto es, básicamente, porque la conducta humana se encuentra
limitada por la ley, la moral, las buenas costumbres y el orden público, no porque exista una
sanción de nulidad actual, sino que estos límites están vinculados al buen vivir y el poder
desenvolverme en sociedad. Es decir, que si celebro actos o contratos que van en contra de la ley
(por ejemplo: realizar la compraventa de un inmueble a través de escritura privada y no escritura
pública) la vida en sociedad “se torna fome a mi juicio”, por tanto, por eso es por lo que la
autonomía de la voluntad debe tener límites, para que la vida en sociedad sea más amable.
(ii) Limites: El límite se vincula con el buen vivir, con poder desenvolverse en la sociedad y que yo
pueda celebrar actos jurídicos. Porque si el contrato que yo ejecuté es contrario a la ley, no puedo
cumplirlo. Ese es el gran tema. ¿Cuáles son los límites? Ya los discutimos los límites son: La ley; la
ley “manda, prohíbe o permite” dice el artículo 1 del Código Civil. La doctrina dice que los límites a
la autonomía de la voluntad estarían dados por las leyes imperativas y las leyes prohibitivas,
debido a que estas son las clases de leyes que limitarían tu libertad, las demás no. Con la ley no
tenemos problemas, debido a que sabemos con certeza cuando la ley obliga.
Son límites también, la moral, las buenas costumbres y el orden público. Estas últimas dictan una
suerte de cancha de piso mínimo donde poder relacionarlos y, además, de que en ciertos casos
están sancionados por la nulidad. A diferencia que con lo que pasa con la ley, tenemos un
“problema” respecto a estos límites, debido a que existe un concepto de moral, buenas
costumbres y del orden público, pero la verdad es que estos límites van mutando con el tiempo, lo
que era moral hace 5 o 10 años no lo es ahora, por ejemplo. Por lo tanto, resumiendo, los límites
están claros cuando estamos frente la ley, el límite es mucho más confuso cuando estamos frente
la moral, la buena costumbre y el orden público, debido a que suelen ser más interpretables.
(iii) Normas desde las que emana el principio: El principio de la autonomía de la voluntad se
refleja o expresa en 3 artículo del CC:
-Artículo 1545 CC: “Todo contrato legalmente celebrado es una ley para los contratantes, y no
puede ser invalidado sino por su consentimiento mutuo o por causas legales”. Artículo super
importante. De este artículo emana la autonomía de la voluntad, en el sentido de que permite que
las partes celebren contratos. Si la ley te dice que el contrato legalmente tramitado es ley, es
porque la ley permite a los contratantes celebrar contrato, de ahí surge la autonomía de la
voluntad.
-Artículo 12 CC: “Podrán renunciarse los derechos conferidos por las leyes, con tal que sólo miren
al interés individual del renunciante, y que no esté prohibida su renuncia”. Este artículo es una
muestra palpable que la voluntad es importante para el ordenamiento, debido a que te otorga la
posibilidad de que, si la ley te otorga un derecho, tu puedas renunciar a este. De este artículo
surge que la voluntad es fuente de los contratos. ¿Cómo será de fuerte la voluntad que incluso nos
permite renunciar a aquellos derechos que la ley confiere?
-Artículo 1560 CC: “Conocida claramente la intención de los contratantes, debe estarse a ella más
que a lo literal de las palabras”. Acá la ley establece ciertas reglas que permite a las partes y al juez
interpretar el contenido de un contrato, porque las palabras pueden significar muchas cosas. Por
lo tanto, cuando se dice que la intención de los contratantes debe tenerse en mente más a ella
que lo literal de las palabras, el legislador está dándole más valor a la voluntad conocida. Aunque
diga cualquier cosa el contrato, lo que importa es la voluntad conocida, por lo tanto, esto
supondría que la ley le da primacía a la voluntad.
-La voluntad es el elemento principal del acto jurídico y, por lo tanto, de los contratos, porque para
que nazca el contrato se requiere que haya voluntad. Sin voluntad, los demás elementos del acto
jurídico no existen. “Sin querer obligarme contigo para la compraventa de un auto, no hay
compraventa del auto”. La voluntad es el punto de partida de todo contrato o acto jurídico.
-La autonomía de la voluntad surge a partir del reconocimiento de la libertad individual (propia de
la Revolución Francesa), debido a que usted es libre para celebrar los contratos que quiera.
El derecho patrimonial, es decir, aquel derecho que se vincula con los intercambios económicos de
un patrimonio a otro difiere del derecho de familia en materia de la autonomía de la voluntad,
debido a que existe un principio general en materia de derecho patrimonial que establece que una
persona tiene libertad plena para hacer lo que quiera (siempre limitado por la ley, las buenas
costumbres, etc). Mientras tanto, en derecho de familia no hay autonomía de la voluntad plena,
sino que es limitada. Esto fundamenta en el hecho de que se debe tender a la protección de la
familia, debido a que existen muchas obligaciones (sobre todo de “cabezas de familia”) respecto
de los demás miembros de la familia y que, por lo tanto, su ejercicio no debe quedar al arbitrio de
la voluntad de la persona. No es posible abandonar aquellas obligaciones relativas a la familia,
debido a que de ellas dependen tu núcleo familiar.
La limitación va de la mano con que usted pueda actuar, es decir, que usted puede celebrar actos
jurídicos de familia, pero dentro del marco que te da la ley. Con esto se entenderá mejor: En el
artículo 102 CC respecto del matrimonio regula que este solo puede realizarse respecto de un
hombre y una mujer. Por lo tanto, en este sentido, se entiende que, en el derecho de familia, la
autonomía de la voluntad está limitada, debido a que no podrían casarse dos hombres entre sí o
dos mujeres entre sí. Esto constituye un límite a la autonomía de la voluntad.
(ii) Supone dos libertades: La libertad contractual supone que el titular (la persona), en virtud de
su voluntad, puede tener dos libertades:
-Libertad para contratar. Esta libertad para contratar es, por así decirlo, triple, debido a que la
libertad para contratar significa que yo puedo celebrar el contrato que yo estimo pertinente, con
quien quiera y cuando quiera. ¿Cuándo esto no es así? Recuerden que cuando vimos las categorías
contractuales, vimos el contrato dirigido o forzoso, en que se determina el contenido, se
determina el cuándo… Se determina todo eso.
-Libertad para determinar la configuración del contrato (la configuración interna, como dicen
algunos). Esto es para determinar su contenido del contrato, es decir, para fijar y convenir sus
cláusulas, modalidades, plazos, multas, etc.
(iii) Emana del 1545: Esta libertad contractual emana del artículo 1545: “Todo contrato legalmente
celebrado es ley para los contratantes”. Para que pase lo prescrito por dicho artículo, primero
tiene que haberse celebrado el contrato y que las partes hayan tenido la libertad para hacerlo,
para determinar con quien hacerlo, cuando hacerlo y determinar cómo hacer el contenido de
dicho contrato.
(iv) Tiene límites: La libertad contractual tiene los mismos límites que la autonomía de la voluntad.
Está constreñida por la moral, el orden público y las buenas costumbres. Además, está limitada
por las normas prohibitivas o normas imperativas, debido a que, la existencia de dichas normas
conlleva que ya no eres totalmente libre para determinar el contenido del contrato.
Un ejemplo, respecto de las normas prohibitivas, es aquella que está establecida a propósito del
contrato de compraventa, que prohíbe la compraventa entre cónyuges no divorciados
perpetuamente (artículo 1796 CC). Por lo tanto ¿En que sentido esa norma prohibitiva significa un
límite para la libertad contractual? En el sentido de que, si te casas, no podrás realizar una
compraventa con tu cónyuge, por lo tanto, es un límite en el sentido de que tú, por mucho que
quieras o que tu voluntad sea fuerte, no puedes hacerlo, porque la ley lo prohíbe. En este sentido
se funge como un límite la norma prohibitiva.
Por otro lado, un ejemplo respecto de las normas imperativas (aquella que te ordena a hacer
algo), sería que desde que te obliga a realizar una conducta de tal manera o de cierta forma, es un
límite porque ya no puedes celebrar el contrato como tu quieras, lo tienes que celebrar en la
forma que establece la ley.
¿Qué otro límite podríamos encontrar a la libertad contractual? Por ejemplo, en materia de
derecho de familia, debido a que no puedo elegir con quien contratar. No puedes elegir cazarte
con un primo de primer grado o un hermano, debido a que está prohibido.
(v) CC en ciertos casos desconoce a la libertad contractual: Pese a todo, en ciertos casos el Código
Civil desconoce la libertad contractual en la forma y norma imperativa. Por ejemplo: En el artículo
1879 CC y en el artículo 1874 CC, la ley está diciendo lo siguiente: “señores, aunque ustedes
acuerden esto, en uso de la autonomía de la voluntad y de la libertad contractual, el efecto de lo
que ustedes acuerdan no será esto sino esto otro”. En estos casos, la ley desconoce la libertad
contractual, debido a que le pone un freno. Esto lo veremos cuando hablemos del contrato de
compraventa en civil 3.
(vi) ¿Existe un deterioro de la libertad contractual? Si existe, de hecho, vimos en la clase anterior
dos casos. Por ejemplo: El contrato forzoso o dirigido, aquel contrato que la ley me obliga a
celebrar es un límite de la libertad contractual, porque en el contrato forzoso tu no puedes elegir
el contenido del contrato, porque te obliga a celebrar el contrato e, incluso, lo da por celebrado en
ciertos supuestos.
20 de julio
Buena fe subjetiva:
Concepto: Aquella creencia, íntima convicción o certeza que tiene una persona de
encontrarse en una situación jurídica determinada.
Regulada en el artículo 706. De acuerdo con lo prescrito por dicho artículo, el
poseedor de buena fe tiene la conciencia de haber adquirido el dominio (tiene la
conciencia de haberse hecho dueño por medios legítimos). Por eso se dice que la
buena fe subjetiva es la creencia o convicción firme de estar en una situación
jurídica determinada. El artículo 1576 nos da el concepto de buena fe subjetiva;
habla del poseedor de un crédito, debido a que postula que el poseedor de dicho
crédito se siente poseedor del crédito porque tiene la convicción de estar en esa
situación, de modo que, si tú le pagas a él, el pago es válido. Esto funciona a modo
de ejemplo.
La buena fe subjetiva emana del sujeto, es interna. Por tanto, al ser interna ¿Qué
problema práctico tenemos? El problema es que es súper difícil probar la buena fe
subjetiva, debido a que, al ser una cuestión que emane del fuero interno del
individuo, vamos a tener que utilizar toda la batería de pruebas que establece la
ley para saber si dicha convicción es verdadera.
Buena fe objetiva:
Concepto: Se refiere a hechos. Se refiere, más bien, al comportamiento de una
persona, a la forma de desenvolverse en el exterior. Se dice que una persona está
de buena fe, en materia objetiva, cuando su comportamiento cumple ciertos
estándares; si su comportamiento es leal, se dice que la persona actuó de buena
fe; si su comportamiento se condice con cierta conducta donde se visibilice que la
persona cumplió el contrato plenamente (cumpliendo incluso más allá de lo que
estipula el contrato y yendo al espíritu mismo del contrato, satisfaciendo aquello
que tuvimos en vista al contratar), se dice que actuó de buena fe objetiva, es
decir, que cumplió.
Concepto regulado en el artículo 1546, a propósito del efecto de las obligaciones.
Este es el concepto de buena fe que nos interesa a nosotros para los efectos de la
revisión de los principios de la contratación. Por lo tanto, la buena fe en materia
contractual, la que nos interesa a nosotros será la objetiva.
a) Concepto: Hay dos palabras que resumen muy bien la buena fe objetiva: La confianza y la
lealtad. Me explico, la buena fe objetiva es aquella en que el contratante se desenvuelve, cumple
el contrato lealmente, sin quebrar la confianza de su contraparte. La idea de “quebrar la
confianza” es un concepto que ya está medio dejado de lado; la verdad es que un concepto más
aterrizado a la actualidad es aquel que imponen a las partes un “deber de comportamiento leal”,
es decir, les impone a las partes el deber de comportarse lealmente. Por lo tanto, a esto
corresponde la buena fe objetiva.
Por ejemplo: Si usted tiene un camión repartidor de hielo y te quedaste de juntar con tu cliente a
entregarle los hielos a las 15:00 horas (pleno verano). Llegas a las 15:00, tocas la puerta de la casa
de tu cliente, pero no te abren. Insistes por un buen rato, pero no te abren ¿Qué haces? Si uno se
ciñe a las letras del contrato, usted cumplía entregándolo en el domicilio del acreedor a las 15:00,
por lo que usted deja los hielos ahí y se va. ¿Pero qué tendrías que hacer, si te basas en el
comportamiento leal? Desde el punto de vista de la buena fe, podrías pensar que no hay luz en su
casa o que no se encuentra en su domicilio en dicho momento, quizás puedas guardarlo,
esperarlo, o bien, dejarlo en el camión, dejar otros pedidos mientras tanto y volver más tarde.
Pero la gran pregunta es ¿Esto nos convierte en héroes o en contratantes cumplidores? Porque
heroico sería quedarse con las cosas 1 mes, hasta que el cliente pueda recibirlas, porque quizás
aun no se compraba un refrigerador para guardar los hielos. Entonces la pregunta es ¿usted
debería ser un héroe o solamente un contratante cumplidor? Pensando que, siendo un
contratante cumplidor, le dejarías los hielos a tu cliente, pese a que no tenga un refrigerador
donde guardarlos… En este caso, no tienes que ser héroe, debes ser un contratante cumplidor,
porque tu deber es cumplir el cometido lealmente. Si bien, si en la casa de tu cliente no había luz o
bien, no se pudo con contactar con el cliente, tu puedes no dejarlo o agendar una nueva hora,
tampoco debes irte al extremo de sobre cumplir, por el simple hecho de que el otro se lo pide. En
ese caso, usted cumple entregando los hielos y cualquier cosa que ocurra después, ya no es
problema tuyo. Por lo tanto, el límite entre ser un héroe o ser un contratante cumplidor es difuso,
pero la lealtad corresponde algo obvio, inherente a todo contrato.
b) Ubicación: Este artículo (el 1546) se encuentra después del artículo 1545. Si bien, esto puede
sonar super obvio, tiene una consecuencia muy importante. Recordemos que el artículo 1545
regula que todo contrato legalmente celebrado es ley para las partes contratantes; esta idea sirve
como fundamento del principio de la autonomía de la voluntad, indirectamente la libertad
contractual y también para la fuerza obligatoria del contrato (concepto que veremos más
adelante). Pues bien, el 1545 y el 1546 están juntos debido a la importancia de la buena fe. Lo
importante de que el 1546 sea tratados después del 1545 es que si el artículo 1545 es tan
relevante para comprender los efectos de las obligaciones que nos señala que todo contrato es ley
para los contratantes y que debe cumplirse de buena fe, es en el fondo es para recalcar que el
cumplimiento del contrato debe ser de buena fe y debe cumplirse lealmente.
-Etapa previa: Etapa precontractual en la que las partes se ponen de acuerdo y deciden
mutuamente que contrato quieren realizar. Por ejemplo: Mi amigo quiere pintar su casa y me
pregunta a mi si quiero hacer, por lo que yo le digo que iré a su casa para ver el tamaño de la
residencia y así calcular cuánto dinero le cobraré por dicho trabajo. En esta etapa previa debe
existir la buena fe y actuar con lealtad.
-Ejecución del contrato: Durante el transcurso del contrato debe haber buena fe también. Por
ejemplo: Yo le dejé a mi amigo las pinturas que usaré para el trabajo, pero sucede que el hermano
menor de mi amigo agarró las pinturas y se fue a pintar otra cosa. Mi amigo, de buena fe, debería
decirme “oye sabes que, mi hermano se llevó tus pinturas, pero no te preocupes, yo pongo las
pinturas que faltan”. La mala fe sería si mi amigo me dijese “oye tu dejaste tus pinturas acá, no
tengo idea que pasó”.
-Posteriores: Incluso, el deber de actuación leal tiene que mantenerse hasta la etapa posterior del
contrato. Por ejemplo: Le pinto la casa a mi amigo y aparece una mancha. Pero sucede que mi
amigo sabía que la mancha se produjo porque, él había pasado un trapo mojado sobre las
paredes. Si mi amigo actuase con buena fe, me diría “oye, sabes que pasé un trapo húmedo en las
paredes y se ensució ¿Cuánto me cobrarías por volverme a pintar?”
Por lo tanto, la buena fe, este deber de lealtad tiene que mostrarse, verificarse y llevarse a cabo
durante todas las etapas del contrato.
-Sería más fácil que, en virtud del consensualismo contractual (mero consentimiento de las partes)
se dieran a lugar clases de simulaciones.
-Si parte del mero consentimiento, podría haber un problema a la hora de probarlo. En otras
palabras, conlleva una dificultad probatoria.
(ii) Concepto: Doctrinariamente se dice que este artículo significa que, el contrato en si mismo,
tiene “fuerza vinculante” para las partes, cuyo origen es un “origen voluntario” ¿Por qué? Porque
obliga solo a quienes celebraron el contrato. “el contrato obliga a las partes, porque ellas
celebraron el contrato. Las voluntades de las partes dieron origen a este vinculo y este vínculo es
obligatorio”.
(iii) “Ley del Contrato” ¿Qué implica?: El artículo 1545 menciona que todo contrato es ley para las
partes y aquí la doctrina y la jurisprudencia reconocen que existe, por así decirlo, una “ley del
contrato”. Pero ¿Qué implicaría que en el contrato hubiera una ley? El legislador quiso decir todo
contrato es tan obligatorio para las partes que lo celebran como tan obligatoria es la ley para
todas las personas. Pues bien, “la ley del contrato” se puede comprender de dos formas:
a) El contrato es ley para las partes: Que el contrato es ley para las partes en el sentido de que las
partes tienen que cumplir los términos convenidos en dicho contrato. Tal como si fuese una ley,
debido a que si no lo cumplen se sanciona.
b) El contrato es ley para el Juez: Esto es así, en el sentido de que, el juez para fallar en caso de
que exista una contienda en relación con el contrato, él está limitado a aquello que se acordó en
virtud del contrato. El contrato sirve de guía para resolver la contienda que se presente a su
conocimiento.
(iv) “Invalidación por consentimiento mutuo o causas legales” (¿1567 inciso I?): El artículo 1545
dice en su segunda parte “todo contrato legalmente celebrado es ley para las contratantes y no
puede ser invalidado sino por su consentimiento mutuo o por causas legales”. Acá el código, está
regulando, en parte, algo que ya conocemos: Está hablando a propósito de los actos jurídicos. ¿Se
acuerdan de que nosotros decíamos que el acto jurídico puede ser dejado sin efecto por las partes
por su sola voluntad? Por lo tanto, acá en el artículo 1545 en su segunda parte cuando se dice “y
no puede ser invalidado sino por su consentimiento mutuo o por causas legales” le está haciendo
un guiño o remisión al artículo 1567 inciso 1. Recuerden que dicho artículo 1567 inciso 1 dice que
“toda obligación puede extinguirse por una convención en que las partes interesadas, siendo
capaces de disponer libremente de lo suyo, consienten en darla por nula”. Esto se llamaba
resciliación.
Por lo tanto, podemos observar como el artículo 1545 contempla dos formas para invalidar un
contrato; primero, a través de un consentimiento mutuo, como lo vimos también en el artículo
1567 y, también, puede invalidarse por causas legales ¿Qué causa legal se podría emplear para
invalidad un contrato? Por ejemplo, la nulidad (que se impone ante aquellos contratos que
adolezcan de objeto ilícito, por ejemplo).
Clase 21 de julio
Por la imprevisión, la doctrina y ciertas legislaciones que reconocen esta institución, llegan a la
conclusión que con la imprevisión se debiere resolver el contrato o revisar las condiciones del
contrato. (nota: En nuestro ordenamiento NO se reconoce la imprevisión). La diferencia
fundamental entre la imprevisión y la fuerza mayor es que en la imprevisión tú estás en la
posibilidad de cumplir (si eres deudor), en la fuerza mayor no (en la imprevisión, cumplir se hace
mucho más caro).
c) Requisitos: ¿Qué requisitos deben pedirse para pedirle al tribunal que revise el contrato para
ponerle término, debido a que le es muy oneroso cumplirlo? ¿A qué clases de contrato aplicaría o
no dicha imprevisión?
/i/ No pueden aplicar en los contratos de ejecución instantánea. Pueden aplicar en los contratos
de ejecución diferida o de tracto sucesivo. No aplica en los contrato de ejecución instantánea,
debido a que las prestaciones de las partes se cumplen de una sola vez, en el minuto. Por lo tanto,
como se ejecutan de inmediato y no en el tiempo, no van a producir ciertos cambios temporales.
/ii/ Imprevisto sobreviniente: Debemos encontrarnos con un imprevisto, es decir, un hecho que
las partes no pudieron prever, que debe tener carácter de ser sobreviniente, es decir, que ocurra
sin que las partes lo esperen, que ocurra de inmediato.
/iii/ Para que haya imprevisión debemos estar frente a un desembolso exagerado para cumplir,
es decir, para una de las partes (para el deudor) se le es exageradamente oneroso cumplir el
contrato. En estos casos no existe un parámetro que nos permita calcular o medir en que casos se
aplica esto y en cuales no, recordemos que en Chile la imprevisión no se encuentra regulada.
(a) Para algunos, el efecto de la imprevisión sería extinguir la obligación, ósea que sería similar al
caso fortuito o fuerza mayor que opera como causal de extinción de la obligación. “Yo no estoy
obligado a cumplir, lo que no quiere decir que se extinga el contrato, el contrato sigue vigente”, es
decir, mi incumplimiento está excusado por el caso fortuito.
(b) Para otros, el efecto de la imprevisión sería obligar al juez a revisar o suspender el contrato. En
otras palabras, modificar el contrato o poner en pausa el contrato respectivamente.
(c) El siguiente efecto sería la resolución del contrato, es decir, ponerle término derechamente y
en este caso, dependiendo del tipo del contrato, operan las prestaciones mutuas. Recuerden que,
cuando un contrato se resuelve, las partes tienen el deber de volver al estado anterior (este es el
efecto de la condición resolutoria). “Cada vez que se resuelve el contrato, es decir, opera este
derecho que yo tengo para pedirle al tribunal que ponga término al contrato, porque la otra parte
no cumplió, dependiendo del tipo de contrato, las partes están obligadas a volver al estado
anterior y, en ese caso, si, por ejemplo, se resolvió el contrato de compraventa de una casa (si, por
ejemplo, no me entregaron la casa nunca) yo tengo derecho a que tu me devuelvas la plata y que
yo te transfiera de vuelta la casa. A esto se refiere la resolución y a eso se refieren las prestaciones
mutuas: volver al estado anterior. Efecto similar al efecto de declaración de nulidad”.
Esta excepción a la fuerza obligatoria del contrato, conocida como imprevisión, que como les dije,
no está regulada en ningún artículo del Código Civil de nuestro país ¿Recibirá aplicación en Chile?
-Contesta un compañero: “Yo creo que si operaría, debido a la contingencia actual por el covid”.
-Profesora contesta: “si, como si el legislador dijese por covid tal cosa… Excelente, buena
respuesta. Pero olvidémonos de ese caso por ahora, ¿en que otro caso? ¿Qué principio de la
contratación vimos la clase anterior, que era super importante y que permitiría cumplir los
contratos de cierta manera y cierta forma?”.
Nadie contesta.
Bueno, para cerrar dicha definición, es importante que sepan que en Chile no aplica la imprevisión,
debido a que no existe norma que establezca que un contrato puede modificarse o dejarse sin
efecto por dicha imprevisión ¿Por qué no aplica en Chile? Porque el principio que está en el
artículo 1545 del Código Civil nos dice “todo contrato legalmente celebrado es ley para las partes
contratantes” ósea, que, para las partes del contrato, el contrato es tan obligatorio como la ley. Es
decir, que, si las partes dicen que deben entregarse el día 5 de julio de 2021, obligatoriamente
deben entregarse las prestaciones el día 5 de julio de 2021.
Ahora, si uno revisa el artículo 1546 que nos dice que el contrato tiene que cumplirse de buena fe,
lealmente, entonces uno dice “chuta” si estoy ante un contratante que tiene un problema para
cumplir (le es excesivamente caro cumplir) o estamos frente a una circunstancia imprevista, el juez
debiere aplicar el artículo 1546 y decir “no, la buena fe contractual, llama a que el contrato sea
modificado” y ahí el juez podría tomar las medidas que sean necesarias para hacerlo. Ha habido
fallos, donde se reconoce la imprevisión aplicando el artículo 1546 y otras teorías, como “el fin del
contrato”, etc. Además, existen proyectos de ley, apropósito de la pandemia de coronavirus y
proponer modificaciones legislativas para introducir la imprevisión en ciertos casos, pero LA
IMPREVISIÓN NO ES CAUSAL DE REVISIÓN DE CONTRATO EN CHILE.
(ii) ¿Qué cosas tienen efecto relativo? Tienen efecto relativo las sentencias judiciales. Según el
artículo 3 inciso 2 “las sentencias judiciales no tienen fuerza obligatoria, sino respecto a las causas
que actualmente se pronunciaren”, dicho efecto se extiende también para los contratos. Por lo
tanto, los contratos producen efecto solo entre las partes que lo celebran.
(iii) Concepto: El efecto relativo de los contratos consiste en que el contrato va a producir efectos
entre las partes que lo celebran. Este efecto relativo también se vincula en parte con la autonomía
de la voluntad, en el sentido que la voluntad de las partes que hizo que celebraran el contrato
hace que el contrato mismo les afecte solo a ellas. A partir de este efecto relativo de los contratos,
podemos identificar a los sujetos contractuales ¿Quiénes son los sujetos contractuales?
-Las partes son los sujetos contractuales a quienes el contrato obliga, estas pueden comparecer
por sí o por medio de alguna modalidad de los actos jurídicos, que se conoce como
“representación”.
-También se reconoce como sujeto contractual a los terceros; los terceros son todos aquellos que
no forman parte o no han celebrado el contrato. Por lo tanto, serán todos aquellos a los que el
contrato no les hará efecto, porque el contrato solo obliga a las partes que lo celebran. Estos
terceros pueden ser de dos clases: Pueden ser terceros relativos; aquellos que eventualmente van
a ser afectados por un contrato que celebraron otros, y existen los terceros absolutos; que son
aquellos en que el contrato nada les afecta.
a) Terceros relativos: Aquellos terceros a los que el contrato si les puede afectar eventualmente.
Los terceros relativos pueden ser de las siguientes clases:
1. Sucesores o causahabientes a título universal de una de las partes:
Aquí nos encontramos con la institución de los “herederos”. Estos están regulados
en el artículo 1097 CC y esos terceros son terceros relativos en el sentido de que
no celebraron el contrato, pero hubo una circunstancia que hizo que el contrato
produjera efecto respecto de ellos ¿Qué circunstancia hizo que el contrato
produjera efecto respecto de ellos? La muerte de una persona, porque el
fallecimiento de una de las partes del contrato hace que los terceros pasen a ser
sucesores de una de las partes.
Los terceros “herederos” no sucederán a una de las partes en aquellas
obligaciones y derechos que son intransmisibles (aquellos que no se pueden
transmitir). Por ejemplo: El usufructo, uso, habitación, actos intuito personae
(estos son personalísimos porque la ley los cataloga como tal). Esto es
intransmisible, debido a que se quería contratar únicamente con la persona
fallecida, no con sus herederos u otro distinto.
2. Sucesores o causahabientes a título singular:
Son aquellos que han adquirido de otra persona un bien o una relación jurídica
determinada. En este sentido, esta clase de terceros pasan a ser obligados por el
contrato en cuestión.
Casos:
Cuando de un contrato surge un derecho real, el contrato se afecta por el
derecho real. Más adelante veremos este en detalle.
Cuando, por ejemplo, si usted celebra un contrato y el contrato trata
sobre una cosa y si en virtud del contrato existen obligaciones que siguen
a la cosa, con independencia de quien sea el dueño, usted por el hecho de
adquirir la cosa usted se ve obligado en virtud de este contrato. Por
ejemplo: Usted celebró un contrato respecto de una moto y, por la moto,
debería pagar un impuesto de “ruidos molestos”, usted compra una moto
que ya era de alguien y la moto debía pagar ese impuesto de ruidos
molestos por la persona que compró la moto, pero nunca se pagó ese
impuesto y usted la adquiere. Usted va a estar a cargo de ese impuesto,
aunque no celebró el contrato desde un inicio, porque ahora usted es
dueño de esa cosa. Por lo tanto, en este caso, esas obligaciones siguen a la
cosa y usted las tiene que cumplir.
Hay casos en que la ley dispone que un contrato afecta a un tercero. Por
ejemplo: Vamos a ver en “contratos parte especial” que existe un artículo
que es el 1962 CC (respecto del arrendamiento de inmuebles) que señala
que si usted celebra el contrato de arrendamiento de un inmueble; usted
como dueño celebra el contrato de arrendamiento con un tercero por
escritura pública y otro adquiere la cosa, usted va a estar obligado de
respetar el arriendo. Por lo tanto, “usted adquiere la casa arrendada que
tenía un contrato de arrendamiento vigente y ese contrato consta de
escritura pública, usted tendrá que respetar ese arriendo; aunque usted no
lo haya celebrado vas a tener que aceptar que la casa tiene este contrato
de arrendamiento vigente con la persona del arrendatario, etc”. Ejemplo
3: “si compré una casa que tenía un contrato de arrendamiento otorgado
por escritura pública yo, como comprador de la casa, tengo que respetar
ese arriendo que ya estaba otorgado previamente por escritura pública. Yo
no celebré el contrato de arriendo, pero la ley me obliga a respetarlo y, en
ese caso, esta norma del artículo 1962 es un ejemplo de una excepción al
efecto relativo del contrato ¿Por qué? Porque yo como tercero, estoy
obligado por un contrato”.
3. Acreedores de las Partes (INICIO CLASE 22 DE JULIO):
¿Cuándo los contratos interesan a los acreedores ? Cuando, a partir de ese
contrato, se produce un aumento o disminución del patrimonio (esto se vincula
con el derecho de prenda general. Artículo 2465 CC). Es decir, a un acreedor le
interesa el contrato que celebraron terceros, cuando ese contrato que celebraron
implica un aumento o disminución del patrimonio de quien me debe. Estará
interesado en dicho contrato para resguardar su patrimonio.
Acreedor es aquel que tiene derecho a que se le cumpla aquello convenido.
Por ejemplo: “Yo le presté 1000 pesos a Javiera y ella, por eso, me debe 1000
pesos. Le quiero cobrar el dinero, pero resulta que Javiera comenzó a
desprenderse de todos sus bienes para quedarse sin nada en su patrimonio”.
Entonces ¿Cuándo el contrato interesa al acreedor? Cuando el deudor celebra
otros contratos, con otras personas que tienen por finalidad aumentar o disminuir
su patrimonio. Esto se relaciona con el derecho de prenda general ¿Por qué?
Porque vamos a ver en civil 2, el siguiente semestre que para los efectos de que yo
le cobre al deudor, yo tengo derecho a dirigirme contra todos sus bienes
presentes o futuros (salvo lo inembargable). Por lo tanto, cuando el acreedor está
viendo que el deudor se desprende de sus bienes, con el objeto de bajar el
patrimonio, la ley dota de cierto remedio al acreedor para lograr evitar esto.
¿Qué remedios le otorga la ley?
Acción Pauliana: El acreedor tiene derecho a que se deje sin efecto
aquellos actos o contratos que han sido celebrados en fraude de los
acreedores. Por ejemplo: Javiera me debe 1000 y tiene una bicicleta que
vale 500. Javiera se puso de acuerdo con Jorge y le “vendió” la bicicleta,
no se la pagó en realidad, acordaron el pago en muchas cuotas. Nunca se
pagó el precio, pero la bicicleta salió del patrimonio de Javiera y yo (como
acreedor) no puedo rematarle la bicicleta. ¿Qué hace la ley? Me otorga
esta acción pauliana para que yo revoque, deje sin efecto este acto y haga
que la bicicleta vuelva al patrimonio de Javiera.
Acción oblicua o subrogatoria: Es aquella que permite que los acreedores
ejerzan ciertas acciones que el deudor no ha ejercido ¿Para qué? Para que
vuelvan los bienes a su patrimonio.
4. Otros casos de terceros relativos:
(i) Estipulación a favor de otro (1449 CC):
Concepto: Por la estipulación a favor de otro, una parte (que se llama
estipulante o promitente) establece un derecho a favor de un tercero
ajeno al contrato. Acá vemos que contratos que celebran otros, beneficia
a una tercero y, en ese sentido, estamos ante un caso de terceros
relativos, porque al inicio del contrato, el beneficiado por el contrato no
tiene idea de que se ha celebrado, después veremos que él se beneficia y,
en ese sentido, es un tercero relativo.
Ejemplos: En el caso de la encomienda (una caja o paquete que se manda
por correos) el contrato es celebrado por la persona que envía la
encomienda. En este caso, el contrato celebrado por una persona que está
lejos beneficia a una persona de otro lugar. Porque, para que el
destinatario pueda disfrutar de la encomienda debe ir a buscar dicho
envío, debe manifestar su voluntad posterior. Ejemplo 2: Contrato de
seguro de vida; se contrata un seguro cuyo destinatario son mis hijos.
Intervinientes:
Estipulante: Aquel que contrata a favor del tercero.
Promitente: Aquel que se obliga a favor del tercero. Ejemplo: La
empresa de envíos.
Beneficiario: Es el tercero en favor de quien se conviene el
contrato. Por ejemplo: Le informan a Juan que le llegó una
encomienda de su amigo de China. A él le reporta utilidad el
contrato y este requiere su aceptación expresa o tácita.
Requisitos: Debe cumplir las reglas generales de los requisitos de
existencia y validez de los actos jurídicos, los cuales ya vimos en el
semestre.
Efectos:
Primero. Entre el estipulante y el promitente:
Se producen los efectos normales de todo contrato, es
decir, el contrato se entiende celebrado entre ellos y si
existe algún incumplimiento contractual la parte tiene
derecho de demandar de la otra el cumplimiento del
contrato o la resolución conforme a las reglas generales
de un contrato bilateral. Pero acá la única diferencia es
que el estipulante no puede demandar para si el
cumplimiento del contrato, porque el beneficiado del
contrato será el beneficiario. Por lo que debería demandar
el cumplimiento para el beneficiario.
Puede revocarse por mutuo acuerdo, salvo que haya
aceptado el beneficiario.
Segundo. Entre el promitente y el beneficiario:
El promitente debe cumplir aquello que se acordó en
favor del beneficiario. La obligación de entregar la
encomienda (por ejemplo) se debe cumplir siempre que el
beneficiario acepte, esta puede ser expresa o tácita.
Si el beneficiario acepta la encomienda (por ejemplo), en
ese caso él se transforma en acreedor del promitente. Es
decir, que cuando acepta, se vuelve parte del contrato
para estos efectos.
Tercero. Entre el estipulante y el beneficiario:
No produce efecto, debido a que el estipulante se obliga
con el promitente y el promitente debe cumplir respecto
al beneficiario; por lo tanto, no hay un vinculo entre el
estipulante y el beneficiario, los vínculos de estos son con
el promitente. No hay efecto, porque el estipulante tiene
acción para exigirle al transportista que cumpla y el
beneficiario tiene acción una vez que acepta para pedirle
al transportista que cumpla, pero no hay acción para
exigirle por el beneficiario algo al estipulante. NINGUNO
PUEDE EXIGIR EL CUMPLIMIENTO DE ALGUNA
OBLIGACIÓN RESPECTO DEL OTRO.
(ii) Promesa de hacho ajeno (1450 CC):
Aquí completamos el análisis de los artículos de los actos de declaración
de la voluntad.
El artículo 1450 dice “Siempre que uno de los contratantes se compromete
a que, por una tercera persona, de quien no es legítimo representante, ha
de darse, hacerse o no hacerse alguna cosa, esta tercera persona no
contraerá obligación alguna, sino en virtud de su ratificación; y si ella no
ratifica, el otro contratante tendrá acción de perjuicios contra el que hizo
la promesa”. Lo que interesa acá son dos conceptos: Una persona se
compromete a que un tercero (del cual no es representante) va a dar,
hacer o no hacer algo en favor de otro y en ese sentido estamos ante una
promesa de hecho ajeno. Por ejemplo: “Mi amigo quiere comer pizza y yo
conozco una pizzeria que hace muy buenas pizzas (aunque yo no tenga
nada que ver con quienes trabajen ahí), por lo que yo me obligo con mi
amigo a que el chef de dicha pizzeria hará la mejor pizza” En este caso,
comprometo a un tercero en favor de mi amigo, pero el tercero no va a
estar obligado si no ratifica y, segundo, si el tercero no le cocina la pizza en
el plazo conforme a lo convenido, mi amigo tendrá acción de perjuicio en
mi contra, porque yo prometí que el otro iba a hacer algo.
Partes:
Promitente: Es aquel que asume que este tercero va a dar, hacer
o no hacer algo en favor de alguien. Asume dicha obligación;
obligación sujeta a la ratificación del tercero.
Acreedor de la prestación: Es aquel que conviene con el
promitente y pasa a ser acreedor si es que el tercero ratifica.
Tercero: Es aquel que realiza la actividad comprometida por el
promitente. Con su ratificación se constituye en deudor del
acreedor.
Efectos:
Entre promitente y tercero:
Volviendo al ejemplo; entre yo (persona que se obligó a
que un chef cocine pizza) y el chef del restaurant (el
tercero) no nos adeudamos nada por la promesa. El único
vínculo que tenemos es que yo dije que él iba a cocinar.
Dicho de otra forma, el promitente es el que promete que
el otro va a realizar tal acción.
Entre acreedor y tercero:
El acreedor es el amigo por el cual yo me obligue a que un
tercero iba a hacer algo. Una vez que el tercero ratifica la
promesa, en ese caso, el tercero se transforma en deudor
del acreedor y, por lo tanto, una vez que el tercero
(ejemplo: chef) dice que cumplirá al acreedor, en ese
caso, el tercero se vuelve acreedor. Por lo tanto, en ese
caso, si él incumple, el acreedor tiene acción en contra de
él.
Entre promitente y acreedor:
Entre el promitente y el acreedor; quien prometió que un
tercero haría algo y la persona con la que celebré dicha
promesa, entre ellos nace una obligación de hacer que
nace para mí, “yo soy el que debe hacer algo. Yo estoy
obligado para que el tercero acepte”. Si el tercero no
acepta, dice la ley en el 1450, el acreedor tiene acción en
contra mía. El mismo 1450 admite el cumplimiento por
equivalencia, es decir, que el promitente puede
indemnizar con plata u otra cosa, si es que el tercero no
ratifica.
Finalmente, puede pactarse una pena. De acuerdo con el
artículo 1536 inciso 2 Código Civil.
27 de julio.
5) La Inoponibilidad
1. Concepto: La inoponibilidad consiste en la “ineficacia respecto de terceros de los efectos que
nacen de la celebración de un contrato o de su declaración de nulidad”. Dicho en simple, la
inoponibilidad consiste en que un acto cualquiera o su declaración de nulidad no produzca efectos
respecto de ciertos terceros.
2. Justificación: ¿Es necesaria la teoría de la inoponibilidad o ésta emana del efecto relativo de los
contratos? (artículos 1545 y 3 CC). La respuesta es que, si es necesaria, porque vamos a ver que la
inoponibilidad no solo consiste en que el acto no produzca efecto respecto a ciertos terceros, sino
que la forma en la que se configura la inoponibilidad hace que esta sea distinta del efecto relativo
del contrato. Se podría decir que existe debido a que resulta insuficiente la teoría planteada en el
artículo 1545.
Cuando decimos “efecto relativo del contrato” nos preguntamos ¿A quién afecta el contrato? A las
partes, punto. Esto no significa que el contrato no afecte a terceros, porque supone que, en
general, el contrato no afecta a tercero. Esto determina su diferencia respecto la inoponibilidad,
porque por la inoponibilidad no es que el contrato no afecte a terceros, el contrato cuando es
inoponible y en virtud de una sanción por no haberse cumplido un requisito, en ese caso el
contrato no afecta a terceros. Dicho de otra forma, el efecto relativo del contrato es más general
porque ¿A quién afecta el contrato? A las partes ¿A quién no afecta? A terceros. En la
inoponibilidad, en cambio, el no afectar el contrato a terceros surge de una sanción, por haberse
incumplido ciertos requisitos o por estar en ciertas situaciones que la ley señala. Aquí está la
diferencia: La inoponibilidad es más específica y está establecida en favor a ciertas personas, no es
general como el efecto relativo del contrato que, en términos generales, aplica a cualquiera, la
inoponibilidad aplica a ciertas personas en ciertos casos que la ley misma señala. Esto es MUY
IMPORTANTE.
a. De forma: Cuando el acto incumple ciertos requisitos formales que debió cumplir
b. De fondo: En este caso, la inoponibilidad se relaciona más con la sustancia del acto
La inoponibilidad de forma es una sanción de ineficacia por la cual se busca proteger a ciertos
terceros de los efectos de un contrato válido, pero que incumplió ciertas cuestiones formales. Es
decir, se protege a los terceros precisamente porque el contrato no cumplió ciertos requisitos
formales, por lo tanto, se protege al tercero por razones meramente de forma. Por lo tanto, si a un
contrato le falta un requisito, ese contrato se hace inoponible.
El artículo 1703 CC alude a la fecha de un instrumento privado (norma que se vincula con
el artículo 419 COT). En este caso, la misma disposición establece desde cuando un
instrumento legal privado tiene fecha cierta, ósea, su fecha hace fe respecto de terceros,
por lo tanto, en los casos que no aparecen acá, mientras la fecha no sea cierta, el acto es
inoponible. Por lo tanto, la falta de fecha cierta significa que la fecha de un contrato no es
oponible a una parte mientras que no sea cierta, ósea, mientras no se cumplan los
supuestos establecidos en el artículo 1703, la fecha de un contrato no es oponible a ti, no
le obliga, porque la fecha no es cierta, una vez que sea cierta la fecha uno puede reclamar
y decir “no, la fecha es cierta”. En este caso se protege al tercero en la vía de decir “este
contrato, cuyo fecha no es cierta, la fecha que sale en el contrato no es oponible a
terceros” ¿Cuándo es oponible a terceros? Cuando la fecha pasa a ser cierta.
Por la inoponibilidad de fondo se protege a ciertos terceros porque se han omitido en el contrato
ciertos elementos internos del mismo contrato. La omisión de los elementos internos del contrato
hace que el acto no afecte a terceros.
Clases:
(i) Por Fraude: El acto en sí mismo engendra o contiene un fraude. Por ejemplo: El próximo
semestre veremos la Acción Pauliana, uno de los derechos auxiliares que tiene el acreedor para
tratar de que el patrimonio del deudor se mantenga “gordito”. Con esta acción, se busca que
ciertos actos se retrotraigan, queden sin efecto y vuelvan esos bienes (o esa plata) al patrimonio
del deudor.
Cuando hay una acción pauliana, lo que hubo fue un fraude ¿en qué consistió el fraude? En que yo
me puse de acuerdo con otra persona para sacar bienes de mi patrimonio de manera fraudulenta,
para perjudicar a mi acreedor. Por lo tanto, en este caso faltó un elemento interno o hay un
elemento interno que no corresponde (un engaño, mala fe). Por lo tanto, en estos casos, la ley
entiende como fraude y, al ser un fraude, es inoponible a ciertas personas. Entonces, se sanciona
con la ineficacia este acto porque este acto tiene un defecto interno: El fraude. Y en ese caso, el
acto es inoponible a los acreedores y ciertas personas.
(ii) Por lesión del acto se lesionan ciertos derechos adquiridos. Artículo 94 número 4 del CC dice
“En la rescisión del decreto de posición definitiva se observarán las reglas que siguen (…) 4. En
virtud de este beneficio se recobrarán los bienes en el estado en que se hallaren, subsistiendo las
enajenaciones, las hipotecas y demás derechos reales constituidos legalmente en ellos”. En este
caso, estamos ante un supuesto de inoponibilidad de fondo ¿Por qué? Existe una presunción
llamada “presunción de muerte por desaparecimiento”, si una persona pasa largo tiempo
desaparecida y cumpliéndose ciertos requisitos se le declara fallecida y, en el caso del artículo 94,
se produce cuando se declara la muerte de una persona y después aparece. Entonces, los efectos
de la muerte presunta es que la persona se tiene por muerta, con todos los efectos que eso
conlleva, por ejemplo, se abre la sucesión (los herederos quedan dueños de los bienes). Por lo
tanto, el artículo 94 número 4 está regulando el caso de la recisión del decreto de posesión
definitiva, en este caso la ley dice “okey, se rescinde y queda sin efecto el decreto, pero si hubo
enajenaciones, hipotecas y otros derechos reales constituidos en favor de terceros, esto se
mantiene, debido a que ya hubo derechos adquiridos. De modo que son inoponibles a sus nuevos
dueños”.
(iii) Por lesión de asignaciones forzosas: En nuestro derecho, yo puedo dejar mis bienes a ciertas
personas, ósea que no tengo libertad para testar, sino que debo seguir ciertas normas que la ley
me obliga a cumplir. Hay ciertas personas que se llaman “asignatarios forzosos”, los cuales, les
tengo que dejar mis bienes salvo excepciones. Pues bien, cuando hay lesión de asignaciones
forzosas, por ejemplo, digo “le dejo todo a mi perro”, siendo que tengo 4 hijos, en ese caso, la
asignación que yo hice que incumple lo que dispone la ley es inoponible y en ese caso, como faltó
un elemento interno, se dice que esta asignación es inoponible.
(iv) Por falta de concurrencia: El artículo 1815 CC dice “La venta de cosa ajena vale, sin perjuicio
de los derechos del dueño de la cosa vendida, mientras no se extingan por el lapso de tiempo”.
Este artículo permite la venta de cosa ajena, pero que el dueño podría reclamar respecto de esta
compraventa, pidiendo de nuevo la cosa vendida. Por lo tanto, el acto es inoponible al dueño en
los términos del artículo 1815. Por ejemplo: Si yo vendo la bicicleta de Annie a Carolina, la venta es
válida, pero Carolina tiene derecho a reclamar respecto a esta venta y, en ese sentido, la venta es
inoponible a ella.
Hay ciertos casos en que la declaración de nulidad del acto es inoponible a los terceros, dicho de
otra forma, pese a lo que dice el 1689, hay ciertos casos excepcionales en que los efectos de la
nulidad no aplican a terceros, es decir, que la declaración de nulidad le es inoponible. Por ejemplo:
En el artículo 2058 (tratado apropósito de la sociedad) veremos que las sociedades que no
cumplan con los requisitos legales tienen el carácter de “sociedades de hecho”. Pese a que se
declare la nulidad de la sociedad y esta sociedad subsiste como sociedad de hecho, igualmente,
pese de que la sociedad sea nula, la sociedad sigue siendo válida respecto de los terceros. Por
ejemplo: Claudia y yo hicimos una sociedad y contratamos y le enviamos muchas cosas a Catalina,
obligándonos a entregarle muchas cosas en el futuro, pero resultó que la sociedad fue declarada
nula porque incumplió un requisito y la sociedad siguió funcionando como sociedad de hecho.
Pues bien, se declara la nulidad de la sociedad, la ley entiende que esto no importa para los
terceros, porque en ese caso, en el caso del 2058 la ley entiende que la sociedad de hecho sigue
siendo válida para los terceros.
Pues bien ¿Se fijaron que todo el rato he mencionado a la inaplicabilidad como sanción de
ineficacia? Es decir, un acto que puede producir sus efectos los deja de producir por los motivos
que vimos recién ¿Les suena esto como sanción de ineficacia? ¿Qué otra institución jurídica que
hemos visto en el semestre es una sanción de ineficacia? La nulidad es una sanción de ineficacia,
por lo tanto, en esto se parece la inoponibilidad a la nulidad: Ambas sancionan la ineficacia de los
actos jurídicos. La nulidad ataca al acto en su nacimiento y la inoponibilidad no ataca el acto, el
acto sigue siendo válido, pero hace que el acto no produzca efecto respecto de ciertas personas,
ya sea porque tenga defectos de forma, defectos de fondo o ya sea porque en ciertos casos
especiales los efectos de la nulidad no afectan a estos terceros.
5. ¿Quién puede hacer vales la inoponibilidad? La respuesta es super simple, el que puede hacer
valer la inoponibilidad es aquel o aquellos que la ley quiere proteger, es decir, aquel o aquellos
que les afecte el acto. Por ejemplo: Los terceros a los cuales les puede afectar el contenido de una
escritura pública son aquellos que pueden reclamar respecto de la validez del acto.
6. ¿Contra quién se puede hacer valer la inoponibilidad? Tanto con las partes que celebraron el
contrato como contra ciertos terceros, en el caso, por ejemplo, de la declaración de nulidad del
acto.
7. ¿Cómo se puede hacer valer la inoponibilidad? Por ejemplo, si con Annie creamos una sociedad
y le vendimos a Catalina las bicicletas, pero la sociedad es declarada nula ¿Qué va a hacer Catalina
para defenderse? Catalina se puede defender de dos maneras:
-Primero, la regla general es que uno alegue la inoponibilidad como excepción. Por ejemplo:
Alguien reclama “oye, lo que acordamos en esta contraescritura… Le di mandato a Juanito para
que me representara y después le revoqué el mandato; yo le di el mandato a Catalina a través de
escritura pública para que me represente y no anoté al margen de la escritura pública que estoy
revocando que ese mandato quedó sin efecto”. Por lo tanto, ante terceros, lo que actuó Catalina
es válido, porque no revoqué, no dejé sin efecto en la escritura que estoy revocando, no deje
constancia de dicha revocación. ¿Qué pasa si Catalina sigue contratando? Sigue siendo válido, por
lo tanto, si yo llego a pedirle “oye, dame las cosas que te vendió Catalina porque Catalina no es mi
mandataria” alguien va a poder defenderse diciendo “no po, no aparecía al margen que no era su
mandataria, por lo tanto, es válido”. Por lo tanto, yo puedo hacer valer la inoponibilidad en el
juicio cuando yo le vaya a quitar las cosas, ella va a decir “no, no se cumplió el artículo 1707, no se
anotó al margen la revocación, por lo tanto, lo que actuó Catalina es válido”. (EN SINTESIS, LA
INOPONIBILIDAD COMO EXCEPCIÓN ES CUANDO ME RECLAMAN ALGO Y YO DIGO “NOP, ES
INOPONIBLE POR TAL MOTIVO”)
-También puede oponerse la inoponibilidad como acción (veremos el próximo semestre la acción
pauliana civil y acción pauliana revocatoria concursal). En estos ambos casos mencionados en
paréntesis, cuando haya fraude se busca que el contrato quede sin efecto. Por lo tanto, se
incumplió un elemento de fondo, un elemento interno del acto (en este caso, hubo fraude) yo
demando que el acto quede sin efecto. En este caso, como yo demando, la inoponibilidad se hace
valer como acción. (EN SINTESIS, ESTO ES “YO DEMANDO QUE SE DECLARE LA INOPONIBILIDAD”).
NOTA: Diferencia entre acción y excepción… La acción es aquella que interpongo cuando quiero
que se declare tal cosa (interpongo una demanda, como, por ejemplo, la acción reivindicatoria
para que la cosa vuelva a mi poder). Por otro lado, puedo tomar una actitud de defensa ante una
demanda que se interpuso en mi contra, esto es oponer una excepción (entonces, con la acción
ataco, con la excepción ataco defendiéndome). Esto explicado de manera súper simplificada.
8. Extinción de la inoponibilidad:
(i) Renuncia: Primero, se extingue por renuncia. El artículo 12 del CC aquí tiene aplicación
completa, es decir, se puede renunciar a la inoponibilidad, por lo tanto, la parte que tendría el
derecho de pedir o hacer pedir la inoponibilidad a su favor renuncia a ella. Por lo tanto, por la
renuncia de la inoponibilidad, la parte que tiene derecho a reclamarla reconoce que no la va a
reclamar y esta renuncia opera en virtud del artículo 12 del Código Civil.
(ii) Prescripción: Acá no hay norma general, por lo tanto, aplica la prescripción del caso que se
trate. Por ejemplo, 4 años en el caso de la reforma de testamento, 1 año en la acción pauliana, etc.
(iii) Ratificación: La inoponibilidad se extingue cuando yo ratifico el acto, es decir, que declare
solemne o verbalmente da lo mismo, que este acto que para mí sería inoponible no es inoponible
y me aplica. Por lo tanto, en virtud de la ratificación este acto que sería inoponible para mí, que no
tendría efectos respecto a mí y terceros, es perfectamente aplicable.
28 de julio.
-Definido en el artículo 1439 CC. El contrato bilateral es aquel, en el cual, dos partes resultan
obligadas o se obligan recíprocamente. Por ejemplo: El contrato de compraventa.
¿En qué se diferencia el contrato bilateral del acto jurídico bilateral? El acto jurídico bilateral es
aquel que, para nacer a la vida del derecho, requiere la concurrencia de dos partes, como por
ejemplo el contrato; el contrato para nacer a la vida del derecho requiere de la concurrencia de
dos partes, el testamento en cambio requiere la concurrencia de una sola parte. Por lo tanto, para
comprender la diferencia hay que entender la diferencias entre acto jurídico y contrato: El acto
jurídico se clasifica en unilateral o bilateral según sean las partes que se requieran para que el acto
nazca a la vida del derecho. El contrato bilateral es, entonces, un acto jurídico bilateral, por el cual,
las partes convienen obligarse recíprocamente y ambas partes resultan obligadas en virtud del
contrato.
EN RESUMEN: Cuando estamos frente a un contrato bilateral, aquel en que las partes del contrato
se obligan recíprocamente (como la compraventa) y ¿el contrato bilateral es un acto jurídico de
que tipo? Es un acto jurídico bilateral, porque para nacer a la vida del derecho requiere la
concurrencia de dos partes. Entonces, en estos contratos bilaterales, lo que tenemos que mirar es
que existen obligaciones reciprocas y se dice que la causa en este tipo de contratos sería la
obligación de la contraparte. En los contratos bilaterales las partes se obligan recíprocamente a
diferencia del contrato unilateral en que es uno solo el que se obliga, además, es importante que
sepan que en los contratos bilaterales surgen efectos que son propios de los contratos bilaterales
y que no hay en otros contratos.
Es decir, efectos que solo se dan en los contratos bilaterales ¿Quién se acuerda de uno?
Surge a partir de lo dispuesto por el artículo 1489 CC que dice “En los contratos bilaterales
va envuelta la condición resolutoria de no cumplirse por uno de los contratantes lo
pactado. Pero en tal caso podrá el otro contratante pedir a su arbitrio o la resolución o el
cumplimiento del contrato, con indemnización de perjuicios”
Si no se cumple por uno de los contratantes lo pactado por el contrato bilateral, en ese
contrato, va envuelta la condición resolutoria tácita y, aplicando el inciso 2, el otro
contratante (el que no es incumplidor) podrá pedir a su arbitrio: Puede optar por la
resolución del caso o el cumplimiento de este y, en ambos casos, con indemnización de
perjuicios.
Es un elemento de la naturaleza de los contratos bilaterales. Está inmersa y existe sin ser
mencionada de manera explícita. Las partes no la mencionan, pero las partes la
comprenden parte del contrato.
Ejemplo: Soledad le compró a Catalina una bebida, Soledad le pagó el precio (1000 pesos)
y la Catalina no se la ha entregado ¿Qué derecho tiene la Soledad? Puede pedir o que el
contrato se resuelva (“quiero que el contrato quede sin efecto, no quiero seguir”
básicamente) o el cumplimiento del contrato (que Catalina le entregue la cosa) y, en
ambos casos, debe haber indemnización de perjuicios.
Cabe la posibilidad de que esta condición resolutoria tácita sea, además, expresa en el
contrato por las partes ¿Cómo se llamará en estos casos? La condición resolutoria tácita
expresada en el contrato se llama “Pacto comisorio” ¿Por qué se puede hacer, si no existe
la posibilidad de hacerlo? Porque a las partes se les ocurrió hacerlo, esta decisión se funda
en la voluntad de las partes.
Tratada en el artículo 1552 CC. La veremos en detalle el próximo semestre. Este dice “En
los contratos bilaterales ninguno de los contratantes está en mora dejando de cumplir lo
pactado, mientras el otro no lo cumple por su parte, o no se allana a cumplirlo en la forma
y tiempo debidos”
Dicho en simple, si usted celebra un contrato bilateral y el otro no cumple con su parte,
usted no está en incumplimiento. Por ejemplo: Si Soledad le tiene que pagar a Catalina
1000 pesos por la bebida y quedaron de acuerdo en que se iban a pagar el precio y recibir
la cosa en el mismo momento, la Catalina y la Soledad no están en mora si es que alguna
no ha pagado o una no ha entregado.
Esto es un efecto particular de los contratos bilaterales porque, en los contratos
unilaterales, como existe únicamente un obligado, el otro no puede excusarse de nada. El
otro tiene que cumplir no más, no debe esperar nada respecto al otro.
Efecto: Su efecto simplemente es que aquella parte que se asila en ella, su incumplimiento
no es culpable. Dicho de otra forma, la parte que se asila en la excepción de contrato no
cumplido, su incumplimiento está excusado, es decir, del incumplimiento de su obligación
no se deriva para ella ninguna consecuencia. EN TÉRMINOS SENCILLOS: NO HA
INCUMPLIDO SU OBLIGACIÓN, MIENTRAS EL OTRO TODAVÍA NO CUMPLE. Esto es
relevante, porque se vincula con la causa de los contratos bilaterales: “Como la causa de
mi obligación es la que tu asumiste, si tu no has cumplido no tengo porque yo cumplir”.
¿Se puede pedir la resolución (aplicando la resolución expresa o tácita) cuando ambos
contratantes han incumplido? El 1552 CC da respuesta a esta pregunta en relación al 1489
CC, porque el 1552 dice que no está en mora el que no ha cumplido o no está allano a
cumplir. Por lo tanto, si ambos contratantes han incumplido, pareciera que el incumplidor
no podría demandar la resolución del contrato, debido a que el 1489 se cuelga del caso
que una parte incumplió y la otra ha cumplido o está allana a cumplir. Es decir, cuando las
dos partes incumplen puedo oponer la excepción de contrato no cumplido, pero cuando
las dos partes incumplen no es posible pedir la resolución del contrato, porque el supuesto
de solicitar la resolución del contrato, según el 1489, sería que una de las partes haya
incumplido y la otra cumpla o este allana a cumplir.
Está relacionada con dos artículos fundamentales del código, el artículo 1550 y el artículo
1820. El 1550 dice “El riesgo de cuerpo cierto cuya entrega se debe, es siempre a cargo del
acreedor; salvo que el deudor se constituya en mora de efectuarla, o que se haya
comprometido a entregar una misma cosa a dos o más personas por obligaciones
distintas; en cualquiera de estos casos, será a cargo del deudor el riesgo de la cosa, hasta
su entrega”. En términos sencillos, Soledad y Catalina de nuevo en el ejemplo, el riesgo de
la entrega de la bebida lo soporta el acreedor de la bebida ¿Y quién es el acreedor de
recibir la bebida? En el caso del ejemplo, sería Soledad. Ósea, el riesgo de la perdida de la
bebida (en este caso, refiriéndonos a una especie cuerpo cierto) “quería Soledad porque
es la bebida que tocó Justin Bieber ¿Les gusta Justin Bieber? Ni lo conozco, me acordé no
se por qué… La bebida de Justin Bieber que le entregaría Catalina” (es especie cuerpo
cierto, porque no hay otra igual) y cayó un rayo encima de la bebida y esta se desintegró,
es decir, una perdida fortuita de la cosa. ¿De quien es el riesgo? De Soledad (acreedor),
eso es lo que dice el artículo 1550. Por lo tanto, la perdida de la cosa lo soporta el
acreedor, en este caso, la que no había recibido la cosa y que es acreedor de la entrega
será la que soporte el riesgo. Salvo que quien tenía que entregar la cosa no la entregase el
día que tenía que entregarla (en el caso del ejemplo, esto sucedería si es que Catalina
entrega la bebida fuera de plazo estimado).
Esto a su vez, se relaciona con el artículo 1820 CC (tratado apropósito de la compraventa)
“La perdida, deterioro o mejora de la especie o cuerpo cierto que se vende, pertenece al
comprador, desde el momento de perfeccionarse el contrato, aunque no se haya
entregado la cosa; salvo que se venda bajo condición suspensiva, y que se cumpla la
condición, pues entonces, pereciendo totalmente la especie mientras pende la condición la
pérdida será del vendedor, y la mejora o deterioro pertenecerá al comprador”. ESTO ES
CLAVE, LOS RIESGOS DEL CONTRATO (LA PERDIDA DE LA COSA) SE EXPLICA SOLO EN LAS
COSAS QUE SON DE ESPECIE O CUERPO CIERTO, porque la destrucción de una cosa o
cuerpo cierto no se puede reemplazar (por ejemplo: La bebida que tocó Justin Bieber es
irremplazable). Por lo tanto, esto no aplica a las cosas remplazables, conocidas como
“genéricas”.
Analizados estos dos artículos, lo que se pregunta la teoría de los riesgos del contrato es
que pasa “si al extinguirse la obligación de una de las partes por caso fortuito o fuerza
mayor, se extingue también o por el contrario subsiste la obligación de la otra parte”. ¿Por
qué? Porque si es que la cosa se destruyó fortuitamente especie cuerpo cierto en poder
de Catalina ¿Catalina está obligada a entregar la cosa? La respuesta es no, porque en el
caso fortuito opera como una forma de extinguir la obligación. La Catalina ya no tiene que
entregar la cosa, la cosa cuerpo cierto pereció. Por lo tanto, ella no tiene que cumplir.
Entonces la pregunta es, Soledad, su contraparte, ¿Tendrá que cumplir la obligación? ¿O
también se extingue en conjunto con la de Carolina? Esto es lo que se pregunta la teoría
de los riesgos del contrato y aquí aparecen los artículos mencionados (1550 y 1820) que
mencionan que el riesgo de la especie o cuerpo cierto es del acreedor no del deudor, salvo
que el deudor esté en mora de entregar, de que se obligase a entregar a dos personas
obligaciones distintas o cuando está sujeta a condición suspensiva.
La pregunta anterior tiene un fundamento que es que en los contratos bilaterales existe
una suerte de simetría obligacional: La Catalina se obligó a entregar la bebida de Justin
Bieber, porque la Soledad le iba a pagar el precio que Catalina había pedido, por lo tanto,
la obligación de entregar la bebida surge Catalina se obligó a entregarle a un precio, es
decir, la obligación de entregar surge porque existe la otra obligación. Entonces,
existiendo esta simetría obligacional; yo te entrego porque tú a su vez, te obligaste, si mi
obligación de entregarte ya no existe, porque la cosa se destruyó fortuitamente ¿Tu sigues
obligada a pagarme? Esa es la pregunta que busca desentrañar la teoría de los riesgos del
contrato.
En el código civil italiano esta cuestión está solucionada, porque hay una norma legal
expresa que indica “En contratos que establecen obligaciones recíprocas (contratos
bilaterales) la parte cuya obligación se extingue por imposibilidad en la ejecución, no
puede exigir la contraprestación, y debe restituir aquello que hubiere recibido conforme a
las reglas del pago de lo indebido”. Dicho de otra forma, si es que, en el caso, a Catalina se
le destruyó la cosa por caso fortuito o de fuerza mayor, ella no le puede exigir a Soledad
que le pague y si Soledad le pagó un adelanto, se lo debe devolver. Así se aborda la
situación en Italia.
En Chile, aunque ustedes no lo crean, la obligación de la parte subsiste. Por ejemplo, en el
caso del artículo 1820 CC, si es que se destruyó de manera fortuita la cosa, como el riesgo
lo soporta el acreedor, el comprador va a estar obligado a pagar el precio sin recibir nada a
cambio, cuando la cosa se destruyó fortuitamente en manos del vendedor. Yo creo que
esta cuestión es media injusta, porque basta con que la cosa se destruya fortuitamente.
Por esto mismo que esta teoría tiene aplicación restringida, ósea, solo opera en los
contratos bilaterales, solo opera ante especie cuerpo cierto y solo opera ante la
destrucción fortuita. No es una norma de aplicación genérica.
Esto no ocurren en los contratos unilaterales, porque si Catalina hubiera sido la única
obligada (ella solamente se obligó a entregar la cosa) el caso fortuito o fuerza mayor
extingue su obligación y ella se verá beneficiada. Por otro lado, al ser unilateral, el otro
contratante desde el inicio nunca le tenía que pagar nada a la parte obligada.
a) Cuando los términos son oscuros o ambiguos: Decimos oscuros, cuando el término no es claro,
cuando tiende a dudas de interpretación, cuando lo que dijeron las partes no es concluyente.
Ambiguo es cuando lo que dijeron las partes se puede entender en uno u otro sentido. Ejemplo
típico de término ambiguo, es la palabra “radio”, debido a que tiene distintas definiciones.
b) Cuando los términos son claros, pero no se concilian con la naturaleza del contrato o con la
voluntad de las partes: “Los términos son claros, las partes dijeron esto, pero esto no se adviene
con el contrato que estamos celebrando”. Por ejemplo: Estamos desarrollando un contrato para
pintar mi casa y está diciendo que se tendrán que mantener medidas de cuidado animal.
c) Cuando relacionando sus cláusulas, se duda el alcance de algunas de ellas: Cuando uno revisa
todo el contrato y analiza sus distintas cláusulas, el análisis conjunto de estas cláusulas hace que
dudemos del alcance de alguna de ellas. También se distingue este caso cuando dudas si una de
dichas clausulas aplica o no en el contrato.
2. Regulación: La interpretación de los contratos se regula en los artículo 1560 a 1566 CC.
3. Métodos de interpretación: Para interpretar existen dos métodos de interpretación (hay más,
pero en clases nos centraremos solo en dos):
Acá no interesa realmente la voluntad de las partes, no interesa desentrañar que fue lo
que las partes intentaron decir. Lo que importa en este sistema objetivo es determinar el
sentido/significado de la cláusula, según lo que entendería un “hombre razonable”. No
queremos desentrañar la voluntad de las partes, sino más bien, busca entender lo que
está diciendo la clausula como lo haría un “hombre razonable”, o bien, como cualquier
persona razonable entendería la cláusula.
Acá no debe indagarse la intención de los contratantes (es decir, que fue lo que quisieron
decir) sino que el alcance debe atribuirse a la declaración, ósea, el texto.
En Chile no aplica el sistema objetivo, porque el objetivo de la interpretación es la
intención de los contratantes. Como indica el artículo 1560 CC.
Esta norma es totalmente opuesta a la del artículo 19 CC, que dice “Cuando el sentido de la ley es
claro, no se desatenderá su tenor literal, a pretexto de consultar su espíritu. Pero bien se puede,
para interpretar una expresión obscura de la ley, recurrir a su intención o espíritu, claramente
manifestado en ella misma, o en la historia fidedigna de su establecimiento”, es decir, señala que
debemos quedarnos con aquello que las palabras de la ley dicen, no debemos irnos a la espíritu y
voluntad de ella. Cuando las palabras de ley son claras no debemos irnos a la voluntad.
Por lo tanto, si se conoce la voluntad y no hay oscuridad no tenemos nada que interpretar. Si
conocemos la voluntad de las partes y el contrato no tiene oscuridad, es claro y no posee
ambigüedades, no tenemos motivo para interpretar. EN SINTESIS: CONOCIDA LA VOLUNTAD DE
LAS PARTES NO HAY POR QUE INTERPRETAR, PORQUE LA VOLUNTAD ES SABIDA POR ELLA.
“Anoten esto, no está en el ppt” Si es que se conoce la voluntad y no hay oscuridad, no hay labor
interpretativa. Por lo tanto, si se conoce la voluntad y hay oscuridad en el texto del contrato, la
interpretación debe apuntar a desentrañar la voluntad, porque conocida la voluntad debe estarse
a esta.
29 de julio.
Dice el artículo 1561 “Por generales que sean los términos de un contrato, sólo se
aplicarán a la materia sobre que se ha contratado”. Se dice esto porque cuando estamos
ante términos generales en un contrato (términos amplios como “el hombre”, “la
pintura”, etc) no porque estén señalados por términos amplios generales, se van a aplicar
a materias distintas, sino que solamente se aplicarán a la materia que en ellos se regula.
En otras palabras, cuando en un contrato las partes señalan por términos generales no
podemos darle aplicación, sino a la materia de la que se ha contratado.
Cuando sean abogados se van a fijar que en algunos contratos hay ejemplos
El artículo 1565 dice “Cuando en un contrato se ha expresado un caso para explicar la
obligación, no se entenderá por sólo eso haberse querido restringir la convención a ese
caso, excluyendo los otros a que naturalmente se extienda”. Aquí lo que está diciendo la
ley es decirnos que, si colocamos y convenimos en un ejemplo en un contrato, no implica
que la cláusula solo se aplique a los casos del ejemplo.
Por ejemplo: yo soy un cortador de pelo de ovejas y en el contrato decimos “si llegan
ovejas crespas de color blanco, el corte deberá ser al ras” ¿Eso significa que solo deba
cortarse el pelo a las ovejas crespas blancas, a pesar de que al comienzo diga que “por
este acto yo me obligo a cortarte el pelo de todas las ovejas que tú me traigas”? No,
debido a que los ejemplos de un contrato no implican que el contrato se restringe solo a
los efectos, debemos leer el contrato para darnos cuenta si en el contrato se obliga a
cortar el pelo a todas las ovejas. No porque un ejemplo en dicho contrato diga que le corte
el pelo blanco crespo, le cortaré únicamente a las ovejas de dichas características.
(iii) Regla del “objetivo práctico o utilidad de las cláusulas” (1562 CC):
El artículo 1562 indica que “El sentido en que una cláusula puede producir algún efecto,
deberá preferirse a aquel en que no sea capaz de producir efecto alguno”. Ósea que la ley
acá está diciendo “señores, si estamos frente una cláusula que es oscura, ambigua, que
posee un sentido que es difícil de entender, ordeno que se debe preferir aquella
interpretación que produzca efectos, por sobre aquella interpretación que no los
produzca”. Aquí les voy a pedir una cosa: Cuando estudien esta materia, estúdienla con
algún texto de apoyo (voy a mandar un texto de interpretación, para que lo tengan) y ahí
van a poder terminar de comprender los ejemplos y las descripciones que hemos hablado.
El artículo 1563 inciso primero dice “En aquellos casos en que no apareciere voluntad
contraria deberá estarse a la interpretación que mejor cuadre con la naturaleza del
contrato”.
Si en un contrato una cláusula puede entenderse en dos sentidos (al igual que en la regla
anterior), esta regla nos enseña que debe entenderse aquel sentido que cuadre con la
naturaleza del contrato. Si hay una cláusula que dice “tú le debes cortar el pelo a la oveja”
y la forma en la que está redactada nos lleva a dos sentidos distintos, la forma en la que
debemos entenderla es de aquella manera que se cuadre y esté conforme a la naturaleza
del contrato (al tipo del contrato, en este caso, sería un contrato bilateral de corte de pelo
de ovejas, bilateral porque yo me obligué a cortar y tú a pagar por el corte).
El artículo 1564 CC dice “Las cláusulas de un contrato se interpretarán unas por otras,
dándose a cada una el sentido que mejor convenga al contrato en su totalidad”
Aquí, lo que busca esta regla es que exista cierta armonía entre las cláusulas de un
contrato.
En el fondo, debemos interpretar un contrato considerando lo que dicen las demás,
debido a que se debe estructurar el contrato como un todo armónico, es decir, que si
tengo una cláusula cuyo sentido no tenga nada que ver con las demás cláusulas del
contrato, tengo que interpretarla en relación con lo que dicen las demás cláusulas. Por lo
tanto, si tengo una cláusula oscura en un grupo de cláusulas que son más o menos
parecidas entre sí, la cláusula oscura (rara en dicho contrato) se debe interpretar en
relación con las demás.
Esta regla se basa en que el contrato debe tener una lógica, un orden, una subordinación
entre las cláusulas. Por lo tanto, una cláusula que esté desubicada o sea “chancho en
misa” se debe interpretar para que esté acorde con las demás cláusulas del contrato.
Esta regla tiene puntos de contacto (semejanzas) con la regla del artículo 22 inciso 1 del
CC: “El contexto de la ley servirá para ilustrar el sentido de cada una de sus partes, de
manera que haya entre todas ellas la debida correspondencia y armonía”. Aquí está
hablando de las armonías de las cláusulas.
(vi) Regla de “la interpretación de un contrato por otro” (1564 inciso segundo CC):
El artículo 1564 CC dice “Las cláusulas de un contrato se interpretarán unas por otras,
dándose a cada una el sentido que mejor convenga al contrato en su totalidad”. Su inciso
segundo, indica “Podrán también interpretarse por las de otro contrato entre las mismas
partes y sobre la misma materia”.
La regla de este artículo nos permite acudir a otro contrato celebrado por las mismas
partes de la misma materia, para los efectos de entender esta cláusula oscura. Aquí se
ponen en el escenario de que si las partes celebran otro contrato de la misma materia y
hay una cláusula que no logra desentrañarse y que no logra entenderse, en ese caso
entonces, una de las reglas que se prescriben entre el artículo 1560 a 1566. En este caso,
se debe emplear la regla que indica que se debe acudir a otro contrato celebrado por las
mismas partes, respecto de la misma materia ¿Por qué? Porque la ley se pone en el caso
de que, si las partes ya trataron esta materia en otro contrato, la cláusula oscura podrá
interpretarse por ese otro contrato porque ese otro contrato nos permitirá saber cuál es la
voluntad de las partes.
El artículo 1564 inciso tercero indica “O por la aplicación práctica que hayan hecho de ellas
ambas partes, o una de las partes con aprobación de la otra”.
Esta regla es súper parecida a la anterior, porque la anterior era acudir a un contrato
pasado celebrado por las mismas partes. Esta es casi lo mismo, porque esta regla se basa
en acudir a la aplicación práctica (la ejecución del otro contrato celebrado por las mismas
partes), pero la regla de la interpretación autentica se basa en acudir a la aplicación
práctica, es decir, la forma en la que han ejecutado otros contratos las mismas partes en
relación con esta cláusula oscura.
Si la materia de la cláusula oscura fue tratada o ejecutada por las partes a propósito de
otro contrato celebrado entre ellas, el juez debe acudir a esa forma, a ese mecanismo que
hicieron las partes para comprender que es lo que quiere decir esta cláusula. ACÁ SE
ACUDE A LO QUE LAS PARTES HICIERON, NO AL TEXTO DEL CONTRATO, COMO EN LA
ANTERIOR.
Esta regla requiere que ambas partes le hayan dado este sentido en otro contrato, debido
a que no se le puede dar al contrato la interpretación por la aplicación práctica que una
sola de las partes haya hecho (aplicación unilateral de una parte).
El artículo 1563 inciso 2 dice “Las cláusulas de uso común se presumen, aunque no se
expresen”.
La ley está diciendo “uno cuando interpreta el contrato tiene que entender que están
incorporadas al contrato aquellas cláusulas de uso normal que, por lo mismo, las partes no
tienen que incluir, porque, al final, termina siendo algo usual”.
¿Qué está reconociendo acá la ley? La ley está reconociendo la institución de la
costumbre. Pero la costumbre tiene una limitación: Primero la costumbre se puede
discutir (como, por ejemplo, las buenas costumbres), pero además presenta un gran
problema que indica el artículo 2 del CC que dice “La costumbre no constituye derecho
sino en los casos en que la ley se remite a ella”, por lo tanto, la ley restringe la aplicación
de la costumbre. Entonces, la jurisprudencia ha fallado y ha señalado que lo único que se
puede entender incorporado a un contrato, en virtud de esta regla de las cláusulas
usuales, son los elementos de la naturaleza del contrato.
Cómo este artículo implica incorporar y acudir a lo “consuetudinario” y la costumbre está
restringida en nuestro código civil, la jurisprudencia dice “oye, acá no podemos meter a la
costumbre, acá lo que esta norma dice es que las cláusulas usuales se refieren, más bien, a
los elementos de la naturaleza del contrato. Por lo tanto, si esta cláusula no se dice, lo
único que está incluido en el contrato son los elementos de la naturaleza, ósea, que no
tengo que decir, por ejemplo, la condición resolutoria tácita (elemento de la naturaleza
del contrato). Entonces, la jurisprudencia dice que, si las partes no dicen nada y, estamos
frente a un contrato bilateral, se entiende incorporada la condición resolutoria tácita,
porque es un elemento de la naturaleza. No se pueden entender incorporadas cuestiones
relacionadas con la costumbre porque la costumbre, en nuestro derecho, no tiene valor.
Por eso estas reglas de las cláusulas usuales tiene escasa aplicación.
¿A quien le aplicará las reglas de aplicación? A las partes de un contrato y el juez (en caso de
controversia o litigio).
(i) Concepto: El concepto de disolución por mutuo consentimiento arranca del artículo 1567 que
indica “Toda obligación puede extinguirse por una convención en que las partes interesadas,
siendo capaces de disponer libremente de lo suyo, consienten en darla por nula”. Este es un
ejemplo de disolución del contrato por mutuo consentimiento.
Sin embargo, este concepto presenta un error ¿Por qué está mal que se diga “dar por nula”? Las
partes no pueden darla por nula debido a que debe existir una sentencia, la nulidad es algo que
declara el juez. Por lo tanto, un concepto más propio de disolución por mutuo consentimiento es
aquella convención por la cual las partes deciden poner término a un contrato por mutuo acuerdo.
Eso es lo que buscan las partes con la resciliación.
Para que se produzca la resolución por mutuo consentimiento deben existir obligaciones
pendientes, porque si todo está cumplido ya nada se podría resciliar. Sin embargo, yo creo que
habiendo autonomía de la voluntad… Si yo a Karla le entregué una coca cola y ella me pagó 1000
pesos, pero yo estoy de acuerdo con que Karla no quería la coca cola se la devuelvo y ella me
devuelve la plata y listo, operando un mutuo consentimiento para terminar con el contrato. Por lo
tanto, esto que requiere la doctrina de que existan obligaciones pendientes, a mi juicio es
discutible, a mi juicio se podría resciliar cualquier contrato.
(ii) Efectos:
-Respecto de terceros: La disolución por mutuo consentimiento solo produce efectos hacia el
futuro, porque la resciliación no puede afectar los derechos de terceros o los efectos de un
contrato que ya están producidos. Por ejemplo: Si Karla le vendió la coca cola a un tercero
(Antonia) y con Karla decidimos resciliar el contrato. La Antonia diría “oye, la coca cola es mía ya
me la tomé ¿Cómo la van a resciliar?”. A esto se refiere esto.
-Entre las partes: La resciliación opera con efecto retroactivo, porque las partes acuerdan que, a
partir de la resciliación van a volver al estado anterior al contrato que se rescilia, es decir, que si
con la Karla decidimos dejar sin efecto el contrato de la coca cola vamos a volver al estado anterior
del contrato. Este es un efecto parecido al efecto de la resolución o al efecto de la nulidad.
(iii) Excepciones (en dos sentidos): Existen excepciones a los efectos de la resciliación…
-Contratos que no son resciliables: En términos generales, podríamos decir que en este grupo
también entran los contratos de derecho de familia, por ejemplo, las capitulaciones matrimoniales
del artículo 1716 inciso final “Celebrado el matrimonio, las capitulaciones no podrán alterarse, aun
con el consentimiento de todas las personas que intervinieron en ellas, sino en el caso establecido
en el inciso 1 del artículo 1723”.
-Contratos que quedan sin efecto por solo una parte: Esos contratos se llaman “desahucio”, en la
sociedad, mandato, el arriendo existe la posibilidad de determinarlos por una de sus partes en su
sola voluntad. ¿De que clases son estos contratos? Son contratos de tracto sucesivo, porque se
van cumpliendo en el tiempo y porque sus prestaciones se van gestando por periodos.
b) La nulidad.
d) El plazo extintivo. Recuerden que este es el plazo que extinguía, que ponía término al derecho y
a la obligación correlativa. Si en la sociedad dijimos que el contrato iba a terminar el 31 de enero
de 2022, el plazo extintivo (el plazo que dijimos) va a hacer que el contrato se acabe. Lo mismo
sucede en el contrato de arrendamiento y el contrato de comodato
Preguntas de compañeros sobre la materia:
1. ¿Cuál es la diferencia entre las formalidades de simple noticia y las formalidades sustanciales?
Básicamente, son lo mismo, porque las de simple noticia buscan que un tercero tome conocimiento de un acto jurídico,
pero no solamente se limita a 1 tercero, sino que se refiere a los terceros en general. Porque, por ejemplo, en el caso de
las sociedades anónimas (sobre todo, las sociedades anónimas abiertas), estas sociedades tienen un componente de fe
pública (sus actos deben ser conocidos por todo el mundo o la mayoría de las personas), debido a que las sociedades
anónimas abiertas se tranzan en la bolsa de valores y están sujetas a la supervigilancia de una institución pública.
En cambio, las formalidades sustanciales, también se da a conocer un acto a terceros, pero este dar a conocer un acto a
terceros implica que este acto también se da a conocer a los terceros interesados, estos son, aquellos terceros, que si
bien, no forman parte de la relación jurídica, si estarán interesados porque van a estar relacionados con alguno de
nosotros en el futuro. Por ejemplo: “me obligo con mi amigo a que yo le voy a pintar su departamento” en este caso, yo
soy deudor de mi amigo, pero Catalina se pone de acuerdo con mi amigo para que el derecho de que yo le pinte el
departamento a mi amigo pase a Catalina (Catalina es un tercero). En este caso, dejé de ser deudor de mi amigo y pasé a
ser deudor de Catalina; en torno a la relación entre mi amigo y Catalina, yo soy un tercero, porque no tengo idea de los
acuerdos que tienen ellos entre sí. Por eso, como solemnidad sustancial de la sesión del derecho (porque lo que hizo mi
amigo fue cederle el derecho que él tenía a Catalina) tienen que notificarme para que acepte esta sesión, he aquí la
formalidad sustancial: “la notificación que se me hace a mí como deudor, para que yo ya no le pinte el departamento
amigo, sino que ahora a Catalina”.
2. ¿Podría explicar el concepto de pacto sobre sucesión futuro? ¿Podría dar un ejemplo?
Si, por ejemplo; hay un padre y un hijo, el hijo se pone de acuerdo con Karla y el hijo le dice “Karla, te vendo ahora la casa
de mi papá”. Esto es un pacto sobre sucesión futura, porque su padre está vivo y, por lo tanto, su sucesión no se ha
abierto. Esto es un caso de objeto ilícito, por lo tanto, su sanción va a ser la nulidad absoluta, porque para la ley es super
repudiable que los hijos anden disponiendo de los bienes del padre mientras que él esté vivo.
Por ejemplo, le quiero regalar un helado a una amiga, ella dice “okey”, yo voy, compro el helado y se lo entrego. Por lo
cual, se produce la tradición jurídica del helado y mi amiga se convierte en dueña. En este caso estamos frente a la
enajenación: cuando una cosa sale del patrimonio de alguien y entra en patrimonio de otro, por cualquier medio que
sirva para ello… Recuerden que, para estos casos, se requiere de un título y un modo de adquirir.
Por otro lado, un ejemplo de enajenación de cosa embargada sería que “Sebastián tiene una moto y le debe plata a
Soledad. Ella lo demanda y logra que el tribunal decrete un embargo contra la moto de Sebastián. Se anota el embargo
en el registro de vehículos motorizados, por lo tanto, la moto de Sebastián queda bajo embargo. Posteriormente,
Sebastián va donde Karla y le dice que le vende su moto”. Lo que la ley repudia es esa enajenación de cosa embargada,
puesto que, si se produjese la enajenación (es decir, Sebastián vende la moto que está embargada y que Karla la reciba
con ánimo de dueño), en este caso hay objeto ilícito y Soledad (al ser en este caso un tercero habilitado que tiene un
interés económico porque tiene el embargo a su nombre) puede solicitarle al tribunal la nulidad absoluta, debido a que
es un objeto ilícito.
Las formalidades de prueba son los medios externos que permiten probar un acto. Por ejemplo, el artículo 1707 y 1708
nos dice que usted no puede probar por testigo obligaciones de cierta cantidad de dinero. Por lo tanto, para aquellos
casos, se requiere probar con otro medio de prueba distinto a los testigos. Este es un ejemplo de formalidad de prueba.
Miren, del 1693 al 1697 está regulado la ratificación de la nulidad relativa. La ley dice “para que la ratificación expresa
sea válida deberá hacerse por la solemnidad que por la ley está sujeto el acto o contrato que se ratifica”. Si la
compraventa por escritura pública tiene vicio por dolo y yo quiero ratificar esta compraventa por escritura pública
¿Cómo la tengo que ratificar? La tengo que ratificar por medio de una escritura pública.
Por otro lado, la ratificación tácita es la ejecución voluntaria de la obligación contratada. Ósea, que por la expresa yo
digo “solemnemente perdono el acto malo que me hicieron y ratifico la nulidad”, mientras que, con la tácita, por
ejemplo, en una compraventa de escritura pública a usted la engañaron, pero usted entregó la cosa, siguió cumpliendo,
etc., Ahí se entiende que pudo haber ratificación tácita y la nulidad ya no se podría pedir.
Lo veremos en “bienes”. Pero lo importante es que, cuando se declara la nulidad del acto o contrato, se produce el efecto
primordial entre las partes que es que las partes deben volver al estado anterior a la época de celebración del acto o
contrato, conforme a las reglas generales y las reglas generales son estas prestaciones mutuas, que se aplican para el
caso de la acción reivindicatoria, cuando el dueño le gana al poseedor y, entonces, el poseedor tiene que devolverle la
cosa que era de dominio del dueño.
La fuente de la representación, por regla general, es la voluntad de las partes. El contrato mandato es la principal fuente
y la agencia oficiosa cuando la persona por la cual yo actué sin poder ratificar el acto.