Las siete trompetas de la ira de Dios
El número siete es un número que se repite a menudo a lo largo del
último libro de la Biblia, el libro de Apocalipsis. Este libro, que fue
dado para revelar lo que “debe suceder pronto” (Apocalipsis 1:1),
incluye siete iglesias (v. 4), siete candelabros de oro (v. 12), siete
estrellas (v. 16), siete “lámparas de fuego... que son los siete
Espíritus de Dios” (4:5), siete sellos (5:1), siete trompetas (8:6), una
bestia con siete cabezas y diez cuernos (13:1), siete truenos (10:3) y
siete últimas plagas (15:1), que se encuentran dentro de siete copas
de oro (15:6-7).
Los siete sellos, las siete trompetas y las siete últimas plagas forman
un esquema de los eventos proféticos que ocurrirán antes y en el
momento del regreso de Cristo a la Tierra. Como explican nuestros
artículos “Los siete sellos”, “¿Qué son llos cuatro jinetes del
Apocalipsis?” y “La ira de Dios”, los primeros cinco de los siete sellos
representan la ira de Satanás contra el pueblo de Dios y la
humanidad en general. El sexto sello anuncia la ira de Dios
(Apocalipsis 6:12-16).
El séptimo sello representa el Día del Señor, el tema principal del
libro del Apocalipsis. Este séptimo sello incluye el juicio de Dios
sobre la humanidad desobediente que se manifiesta por medio de las
siete plagas al sonar las trompetas (Apocalipsis 8-9) y siete últimas
plagas (Apocalipsis 15-16).
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Las siete trompetas y su significado
Cuando se abrió el séptimo sello, Juan vio siete ángeles con siete
trompetas. A medida que cada ángel tocaba su trompeta, Juan vio
que se desplegaban aterradoras plagas y usó un poderoso lenguaje
simbólico para tratar de describir lo que estaba presenciando.
Primera trompeta: El granizo y el fuego mezclados con sangre
harán que toda la hierba de la Tierra y una tercera parte de los
árboles se quemen (Apocalipsis 8:7).
Segunda trompeta: Un gran objeto semejante a una montaña
ardiente será arrojado a los océanos de la Tierra, causando que un
tercio de ellos se convierta en sangre, un tercio de la vida marina
muera y un tercio de las naves sean destruidas (vv. 8-9).
Tercera trompeta: Juan vio una estrella ardiente caer del cielo
sobre fuentes de agua fresca, causando que el agua se volviera
amarga y matara a muchos (vv. 10-11).
Cuarta trompeta: La luz del sol, la luna y las estrellas sobre la
Tierra será disminuida en un tercio (v. 12).
Quinta trompeta: (también llamada el primer ay): Lo que Juan sólo
podría describir como un tipo inusual de langostas (probablemente
viendo en la visión los aviones militares modernos) surgirán de la
Tierra y van a infligir picaduras intensamente dolorosas a los seres
humanos durante cinco meses (Apocalipsis 9:1-12).
Sexta trompeta: (también llamada el segundo ay): Cuatro ángeles
serán liberados para matar a un tercio de la población restante de la
Tierra por medio de un ejército de 200 millones de personas (vv. 13-
19).
Séptima trompeta: (también llamada el tercer ay): Mientras esta
trompeta suena, voces en el cielo dirán: “El séptimo ángel tocó la
trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos
del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él
reinará por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 11:15).
La repercusión de las trompetas
Debido a la desobediencia de la humanidad frente a sus santas y
benéficas leyes, Dios traerá este severo castigo sobre los habitantes
de la [Link] a la desobediencia de la humanidad frente a sus
santas y benéficas leyes, Dios traerá este severo castigo sobre los
habitantes de la Tierra. Los efectos de las primeras seis trompetas
incluirán un desastre ecológico de proporciones épicas. Y mientras el
planeta lucha por mantenerse con vida, los humanos tendrán que
soportar un dolor tan intenso que desearán la muerte (Apocalipsis
9:6). Muchos morirán, como se indica en la descripción de la sexta
trompeta (vv. 13-19).
Aunque uno pensaría que un castigo tan intenso puede llevar a que
las personas se arrepientan de sus pecados, esto no ocurrirá. Como
explica la Biblia: “Y los otros hombres que no fueron muertos con
estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos,
ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de
plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni
oír, ni andar; y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus
hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos” (Apocalipsis 9:20-
21).
Los seres humanos van a estar tan decididos a quebrantar las leyes
de Dios que estarán dispuestos a morir por su camino de vida antes
que arrepentirse. ¡Qué triste estado de engaño el que Satanás ha
perpetrado sobre la humanidad (Apocalipsis 12:9)!
Debido a que la gente no se arrepentirá, siete castigos adicionales
llamados “las siete últimas plagas” (Apocalipsis 15:1) vendrán sobre
la humanidad. Si bien estos juicios aleccionadores están destinados a
venir sobre los habitantes de la Tierra, nuestro amoroso Dios no
quiere que, en última instancia, ninguno de ellos perezca (2 Pedro
3:9) y a su debido tiempo dará a cada ser humano una oportunidad
de entender su camino de vida y elegir si quiere obedecer a Dios o
no. Esta oportunidad llegará durante y después de un período de
1.000 años llamado